ECONOMIA
Milei reiteró que el dólar puede caer a $900: «Hacemos todo para que vaya a la banda inferior»

El dólar minorista subió este jueves $25 para venderse a $1.195, según el valor de referencia del Banco Nación. De esta manera, se ubicó casi en el centro de la banda de flotación dispuesta por el Gobierno tras la salida del cepo.
Más allá de la suba, y pese a que los tipos de cambio alternativos también se recalentaron, el presidente Javier Milei ratificó que el dólar puede bajar a los $1.000 (parte inferior de la banda) y que incluso hay argumentos para que se ubique en los $900.
Javier Milei reiteró que el dólar puede perforar el piso de la banda y ubicarse en $900
«Nosotros estamos haciendo todo para que el dólar tenga que ir a la banda inferior. Lo hago práctico, con los dólares que vamos a terminar juntando, el tipo de cambio de cobertura de la base monetaria amplia es 900 pesos. Entonces es como que digamos por un billete de 10 dólares que usted va a pretender que le den 20 dólares», dijo Milei en una entrevista con Radio Rivadavia.
«Después se puede generar turbulencia, puede haber movimientos. Pero bueno, fíjense, ahí está el tipo de cambio, fluctúa libremente. Un día puede subir, otro día puede bajar. Listo, es parte de la vida. Por eso también se llamó aprender a flotar. Si usted recuerda, yo hice una charla con Alejandro Fantino y el título de los papeles míos que dicen aprendiendo a flotar», agregó el mandatario.
Previamente, Milei había asegurado que el cepo es como «cobrar un impuesto no legislado» y calificó a las restricciones cambiarias como una «inmoralidad». «Nosotros hacemos política basada en principios morales, es lo que asegura la eficiencia dinámica«, aseguró.
Sobre el cepo, Milei reiteró: «Había que sacarlo, y ¿yo qué dije? Que nosotros con u$s12.000 millones podíamos salir. Y, ¿qué decían? ‘No lo va a hacer porque es un año electoral’. Sin embargo, conseguimos un programa total de u$s49.000 millones, donde cash son u$s20.000 millones. Contra todos los pronósticos de la política, ¿qué hice? salí del cepo«.
Finalmente, mostró una visión optimista de cara al futuro económico del país, si Argentina mantiene el rumbo actual de políticas económicas: «En 30 años estaremos a la par de Suiza e Irlanda y por encima de Estados Unidos».
Subió el dólar oficial y se recalientan los paralelos
Más allá de las declaraciones de Milei, este jueves volvieron a subir el dólar oficial y los paralelos. El dólar minorista cerró en las pantallas del Banco Nación con un aumento de veintincinco pesos, a $1.195 para la venta. En el mercado informal, el dólar blue se negocia con una suba de quince pesos, a $1.225. En tanto, dentro del segmento financiero, el dólar contado con liquidación opera con un incremento de 1,3% y se ubica en $1.205, mientras que el MEP sube 1,8%, negociándose en $1.184.
Desde la sociedad de bolsa Portfolio Personal Inversiones destacaron que el dólar continúa con su tendencia alcista, tanto en su cotización oficial como en las variantes financieras. En este contexto, los especialistas subrayaron que se mantiene una marcada diferencia entre el dólar oficial y el mayorista, un fenómeno que expone la creciente volatilidad intradiaria del mercado de cambios desde la implementación del nuevo esquema.
Esta situación se evidencia particularmente en el tipo de cambio A3500, que refleja un promedio de los valores operados durante la jornada y, por lo tanto, puede diferir significativamente del tipo de cambio oficial.
Los analistas del bróker remarcaron que esta diferencia no es meramente anecdótica, sino que revela tensiones de fondo en el mercado y ciertas distorsiones que se acentúan con el correr de los días. La dificultad para prever con precisión el comportamiento del dólar a lo largo de la jornada agrega incertidumbre, tanto para quienes deben operar en el mercado como para los actores que observan desde afuera intentando leer señales económicas.
El escenario se vuelve más complejo cuando se tiene en cuenta que los dólares financieros también están profundizando su tendencia alcista. En este sentido, los expertos de la sociedad de bolsa subrayaron que la suba no se limita al mercado oficial, sino que se replica en las cotizaciones del dólar MEP y el contado con liquidación, reflejando un contexto de creciente demanda y expectativas inciertas.
Este panorama deja en evidencia que las medidas recientes no han logrado estabilizar completamente el mercado. Según PPI, la combinación de un esquema cambiario aún en proceso de ajuste y la presión de diversos sectores económicos que demandan divisas genera un ambiente propenso a la volatilidad, en el cual los precios se mueven con rapidez y sin una dirección clara.
Javier Milei le respondió con dureza a Mauricio Macri
Tras el mensaje del expresidente Mauricio Macri en una recorrida en Mar del Plata sobre que «los dirigentes que tenían precio ya fueron comprados«, Javier Milei le respondió en duros términos y avivó la tensión entre Pro y La Libertad Avanza que pone en riesgo un acuerdo electoral de cara a las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires.
En una entrevista televisiva, en la el mandatario irrumpió en el set de sorpresa, al Presidente le consultaron sobre la frase del extitular del Ejecutivo en la ciudad balnearia en referencia a los pases de dirigentes de Pro a La Libertad Avanza: «Los dirigentes que tenían precio ya fueron comprados, los que quedamos tenemos valores».
En ese contexto, Milei fue tajante: «Entonces que traiga la factura y la muestre, ¿qué querés que te diga». Sobre su visión de un posible acuerdo de cara a las elecciones legislativas, el Presidente consideró: «Puede ser que un grupo minúsculo de Pro no quiera el acuerdo, pero para la Provincia marcha muy fuerte. No tengo ninguna duda que entre Espert, Cristian Ritondo y Diego Santilli pueden armar una estructura súper competitiva para arrebatarle la provincia de Buenos Aires al soviético, comunista y bolchevique [en referencia al gobernador bonaerense Axel Kicillof]».
Algunas versiones indican además que la frase de Macri es un dardo directo a dirigentes de Pro que se pasaron al oficialismo, como el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,javier milei,cepo,dolar
ECONOMIA
Argentina puede surfear la tensión global pero hay que ser selectivo: cómo invertir

Cuando todo hacia presumir que le mercado tomaría rumbo a nuevos máximos, hemos vuelto a los precios del año 2025, y el volumen de negocios comienza a mermar con inversores que se sienten desilusionados por este retroceso.
Los bancos no solo retrocedieron de precio, sino que están con balances en rojo; el mix de tasas muy altas en pesos activó una suba de la mora en las carteras, y mayor financiamiento en dólares, en donde la brecha de tasas es muy baja, y no alcanzó a que las entidades puedan mostrar resultados positivos.
La tenencia de bonos no reportó ganancias importantes en los últimos meses. En este contexto las acciones cayeron un promedio del 30%, desde el máximo alcanzado post elecciones legislativas del año 2025.
Qué pasa con las acciones y bonos en medio del clima de tensión global
En materia energética, las acciones de este rubro lograron una muy buena performance, si bien no perdieron dinero, el avance de las utilidades no fue de acuerdo con lo esperado. En lo que se refiere a resultados, las acciones se mantuvieron muy cerca del máximo de noviembre de 2025, con Vista siendo la acción insignia del sector, no solo porque gano más dinero, sino porque adquirió más activos, emitió acciones y mejoro notablemente la productividad y eficiencia.
Los bonos soberanos en dólares vuelven a rendir más del 9,0% en todas sus versiones, mientras que la tasa de retorno de los bonos del tesoro de Estados Unidos a 10 años rinde el 4,2% anual, el riesgo país volvió a aumentar, y a estas tasas es atractivo invertir con estos rendimientos.
Argentina tiene vencimientos de deuda de capital e intereses por una suma de u$s31.000 millones hasta diciembre del año 2027, cuenta con dos swap para activar por una cifra mayor a esos vencimientos (el swap de China y Estados Unidos), a eso hay que sumarle el resultado fiscal, la capacidad de tomar deuda en el mercado interno, la venta de activos que haga el Estado y su posterior aplicación para pagar deuda, y las compras de dólares que haga el BCRA, mientras el mercado demanda los pesos que emitió por dichas compras.
El Gobierno no emitirá deuda en el exterior, al menos, mientras las tasas que tenga que pagar sean más altas que la suma del crecimiento del país y la tasa de interés internacional, para que el gobierno tome deuda, deberían ofrecerle dinero a una tasa inferior al 8,0% anual, algo que no esta disponible a corto plazo.
En los últimos días se habló de que Argentina exploraría la posibilidad de buscar financiamiento directo de otros países, citándose el caso de Estados Unidos, Israel, e Italia entre otros.
El mercado ha comenzado a recalcular las proyecciones financieras para el año 2026, el conflicto bélico entre Iran, Israel y Estados Unidos, está cambiando el mapa de los negocios.
La Reserva Federal difícilmente baje la tasa de interés de corto plazo, con lo cual se pondrá más pesado el financiamiento a los mercados emergentes. Además, la tasa de inflación a nivel mundial suba por el shock de precios del petróleo y el gas. Por otro lado, una suba de estos productos impulsará también a los sustitutos como los bio combustibles, en el caso argentino se vería favorecida por la suba de la soja, el maíz y azúcar. Aunque deberíamos destacar que los costos de siembra de estos productos también van a aumentar por los derivados de petróleo que se utilizan.
En el plano financiero, el Relevamiento de Expectativa de Mercados (REM) mostró para los próximos 12 meses una suba probable de la tasa de inflación, y un dólar más calmo. La tasa de inflación a 12 meses vista se espera en el 22,3%, mientras que la tasa de devaluación se ubicará en el 24,1%, el valor del dólar estaría en torno de los $ 1.750 y tendríamos una deflación en dólares del 1,5%.
El dólar sigue sin ser negocio: en qué invertir en este contexto
El dólar seguiría sin ser objeto de deseo, ya que podría subir el 24% anual, cuando una letra en pesos a un plazo similar rinde el 32% anual, o si fuera una letra que ajuste por inflación, rinde inflación más 6,0% adicional.
Las exportaciones seguirán siendo más elevadas que las importaciones, y el país crecería en torno del 3,0% para los próximos 2 años, con lo cual la mejora en la actividad sería importante, ya que vamos a concatenar subas de PBI por 3 años consecutivos, 2025, 2026 y 2027. No lo digo yo, lo dice el Relevamiento de Expectativas de Mercado que informa el Banco Central República Argentina en el que participan más de 50 consultoras del país.
Los bonos soberanos en dólares con rendimiento superior al 9,0% anual son una buena opción de inversión a largo plazo, no creemos que la guerra en medio oriente se extienda en el tiempo, y en algún momento de los próximos 12 meses, deberá ceder la inflación y la tasa de interés internacional.
En acciones hay mucha selectividad, y tensión entre accionistas versus los grupos de control. Los segundos desean invertir grandes sumas de dinero ante el inicio de la carrera tecnológica que te impone la Inteligencia Artificial, sin embargo, los accionistas prefieren más dividendos.
Esto derivó en una baja de los índices de acciones en todo el mundo, en la medida que termine la guerra, se van a alinear los incentivos y creemos que las acciones volverán a tener un gran recorrido alcista, pero a corto plazo, esta tensión y el contexto mundial juegan en contra de los inversores.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,inversion,acciones,bonos
ECONOMIA
Qué pasará con los contratos de trabajo antiguos tras la entrada en vigencia de la reforma laboral

Tras la promulgación de la reforma laboral, muchos trabajadores buscan saber de qué manera impactarán las nuevas reglas en quienes ya están empleados bajo la normativa anterior. Entre los aspectos que concentran mayor atención se encuentra la aplicación de cambios en la contratación, los despidos y el registro de personal en las relaciones laborales vigentes, debido a que estos puntos impactan tanto en la estructura de gastos de las compañías como en los derechos consolidados de los empleados efectivos.
La ley de Modernización Laboral extiende las nuevas pautas a los contratos preexistentes, especialmente en lo referente a la finalización de la relación laboral. Aunque la regla general es que las leyes no son retroactivas y no alteran situaciones previas, en el ámbito laboral existen particularidades cuando los contratos siguen vigentes y quedan efectos pendientes de ejecución.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, lo sentenció en términos contundentes: “La reforma laboral es para todos los empleos, no para los nuevos”. De este modo, ratificó que los cambios contemplados alcanzarán tanto a los contratos previos como a los que se celebren después de la promulgación de la ley.
Uno de los focos de discusión es la transformación del régimen indemnizatorio. La ley abre la posibilidad de reemplazar el sistema tradicional de indemnizaciones por fondos de cese laboral o modelos de capitalización, similares a los del sector de la construcción. De este modo, para las relaciones laborales previas, la fecha de entrada en vigor de la reforma es determinante: si la desvinculación ocurre después de la promulgación, el cálculo se realizará bajo las nuevas reglas.

Abogados laboralistas y previsionalistas consideran que la chance de impugnar la aplicación inmediata de estos cambios es escasa. El fundamento es que, aunque la relación laboral haya nacido al amparo de otra ley, el hecho generador —el despido— acontece bajo la nueva normativa. Por lo tanto, los nuevos criterios para calcular indemnizaciones, la eliminación de recargos por empleo no registrado y los topes fijados por la reforma serán aplicables a quienes ya estaban contratados, lo que podría reducir los montos a pagar por finalización de la relación.
El texto también amplía el período de prueba, que pasará de tres meses a seis u ocho meses, según el tamaño de cada empresa. En este punto, la distinción entre contratos anteriores y posteriores es nítida: quienes ya hayan superado el período de prueba mantienen su estabilidad laboral, derecho adquirido que no puede ser revertido por la reforma sin entrar en conflicto con la Constitución.
La normativa incorpora la figura del “banco de horas”, que permite que las horas extra se compensen con días libres en vez de pagos adicionales. Para quienes ya están empleados, la adopción de este sistema dependerá de acuerdos entre empleador y trabajador, y no será automática.

En cuanto a la responsabilidad solidaria en esquemas de subcontratación, la normativa limita la posibilidad de reclamar a la empresa principal solo en casos de fraude o negligencia grave. Así, la protección de quienes trabajan para empresas tercerizadas se verá restringida una vez que la ley entre en vigor, sin importar la antigüedad del vínculo.
La reforma laboral también modifica la situación de quienes trabajan en plataformas digitales de reparto y transporte, excluyéndolos de la Ley de Contrato de Trabajo y reconociéndolos como independientes con un régimen especial. Esto dificultará futuros reclamos por reconocimiento de relación de dependencia.
En el plano de la informalidad, la ley busca promover el registro de trabajadores no declarados, ofreciendo a los empleadores la condonación de deudas y sanciones. No obstante, la regularización se realizará bajo un esquema que facilita la desvinculación, en comparación con el régimen anterior.
En definitiva, la reforma laboral no se restringe a las nuevas contrataciones, sino que establece nuevas reglas para la resolución de conflictos, despidos y organización de los vínculos laborales, abarcando también relaciones laborales iniciadas en el pasado y bajo un esquema más flexible para las empresas.
agree,agreement,business,businesswoman,buying,client,closeup,collaboration,contract,corporate,customer,deal,employee,employment,entrepreneur,financial,gratitude,hands,handshake,happy,help,hiring,insurance,interview,investment,job,lawyer,loan,meeting,negotiation,office,partner,people,person,professional,promise,purchase,result,sale,services,shake,successful,support,team,teamwork,together,trust,woman,work,workers
ECONOMIA
Lado B de la disparada del petróleo: el campo sufrirá una fuerte suba de precios de insumos

Una vez más, se produce la paradoja argentina de que, con los precios de las materias primas subiendo a la velocidad, en el campo se teme a una pérdida de rentabilidad. Había ocurrido durante la invasión rusa a Ucrania, y vuelve a repetirse ahora con la guerra en Medio Oriente.
Claro que hay una gran diferencia entre ambas situaciones: antes Argentina era un importador neto de energía, al punto que las compras de petróleo y de gas licuado una inédita cifra de u$s12.868 millones. Es un número similar al que ahora se espera que deje la balanza energética, pero como superávit y no como déficit.
Sin embargo, una primera reacción de euforia entre los economistas afines al gobierno rápidamente se empezó a disipar: la suba del precio del petróleo no necesariamente garantizará una lluvia de dólares para la economía argentina. Primero, porque no está claro que este pico de precios sea sostenible en el tiempo, al punto de favorecer el precio del crudo que se produce en Vaca Muerta.
Pero, además, porque Argentina sigue teniendo muchos costos productivos que están ligados a la cotización del petróleo y del gas. El más obvio es el de la logística internacional, dado que no sólo encarece el combustible sino que se alteran las rutas marítimas tradicionales.
«Los gigantes del transporte marítimo (Maersk, MSC, Hapag-Lloyd) han desviado sus flotas hacia la ruta del Cabo de Buena Esperanza, rodeando África. Esto dispara las tarifas de flete a máximos de seis años y anticipa una nueva presión inflacionaria global por los retrasos en la cadena de suministros», plantea un reporte de Damián Vlassich, líder de estrategia de inversión en IOL.
Pero, además, hay un dato que es crucial para Argentina y suele quedar opacado por el precio del petróleo: es el gas natural licuado, del cual el país sigue siendo importador. Desde el estallido del conflicto en Irán, el gas ha subido al triple de velocidad que el petróleo, dado que se teme por el abastecimiento de Europa, sobre todo después del cierre de la producción en Quatar, que representa un 20% de la oferta mundial.
El gas sube, el agro tiembla
Los expertos están previendo para este invierno la llegada de unos 15 cargamentos de GNL, menos de la mitad de la cifra de hace dos años, pero aun así un costo importante.
Y el precio del gas, que se disparó hasta los u$s17 por millón de BTU para el mercado europeo, enciende alarmas por un tema que afecta directamente al campo argentino: los insumos y fertilizantes que se utilizan en la siembra, particularmente la urea y el fosfato diamónico, son derivados del gas natural.
El antecedente de la guerra de Ucrania alcanza como para que se genere preocupación: en aquel momento, la relación de precios entre la tonelada de urea y la tonelada de soja llegó a un nivel de tres a uno, lo que implicaba para los productores una duplicación del costo de la urea en términos de cosecha.
Ante una situación así, los productores con menores márgenes de rentabilidad pueden verse forzados a disminuir la fertilización de los cultivos, con lo cual se podría reducir el rendimiento de los campos para la campaña próxima, si la situación de Medio Oriente se extiende durante varios meses.
Un reporte de Marianela de Emilio, experta del Inta y Agroeducación, alerta que ya hubo una reacción inicial en los mercados internacionales. Aunque todavía no hay certeza de cuáles serán los precios para los productores argentinos, ya se registró un aumento de los productos en el embarque de exportación. El fosfato diamónico en Nueva Orleans ya subió un 6%, mientras que la urea desembarcada en los puertos brasileños viene con sobreprecio de 20% respecto de su nivel previo al bombardeo en Irán.
El campo revisa las cuentas
Lo cierto es que en este momento los productores están reconsiderando su estrategia comercial, y revisando al alza el cálculo de costos. Hasta la semana pasada, contaban con que la urea les costaría 1,7 toneladas de soja, mientras el fosfato de amonio demandaría 2,7 toneladas. Y súbitamente esos números quedaron viejos.
Es cierto que en las últimas semanas también subieron las cotizaciones de las materias primas agrícolas en el mercado global. Así, la soja cotiza en Chicago a u$s433, un precio inesperadamente bueno si se lo compara con el nivel de u$s370 que promedió el año pasado.
El precio es llamativo, además, si se considera que para esta campaña se vienen registrando volúmenes récord de producción: Brasil llegará a 180 millones de toneladas mientras que Estados Unidos -según la estimación del Departamento de Agricultura (USDA)– cosechará 121 millones de toneladas de soja, un volumen 4,4% superior a la última cosecha.
A primera vista, estos precios parecerían poco justificados, pero hubo situaciones geopolíticas que se impusieron a los fundamentales del mercado. Primero, que la especulación sobre el acuerdo entre China y Estados Unidos, sumada a la decisión de la Corte Suprema -que rechazó las subas arancelarias de Donald Trump– llevaron a los fondos de inversión a la compra masiva de futuros de soja, con lo cual se presionó la cotización al alza.
Y ahora, sobre un mercado que ya tenía precios altos, se agrega la tensión del conflicto en Medio Oriente, que pone una cuota extra de presión.
Mientras tanto, en Argentina, los funcionarios se entusiasman con los excelentes números de la cosecha: la Bolsa de Comercio de Rosario prevé 48 millones de toneladas de soja-levemente por debajo de los 49,4 millones obtenidos el año pasado-, que sumadas a las excelentes campañas de maíz y trigo, totalizarían un volumen récord de 140 millones de toneladas.
Es así que se especula con una liquidación de granos en el orden de u$s40.000 millones, una cifra que no se veía desde 2022, cuando el conflicto ruso-ucraniano llevó la cotización de la soja por encima de u$s630.
El dilema de los productores
Sin embargo, el humor en el campo argentino está lejos de la euforia. A pesar de que el nivel de retenciones volvió a recortarse -está en 24% para la soja, una notable mejora respecto del 33% con el que empezó la gestión Milei- todavía las cuentas siguen sin cerrar.
Ocurre que, en el mercado local, no se están reflejando los mismos precios que se ven en las pantallas de Chicago. Más bien al contrario, se sigue verificando una tendencia a la baja de los precios, lo cual opera como un desincentivo para que los productores cierren acuerdos de exportación.
El precio en Rosario está en $460.000, lo que equivale a u$s326, mientras que en la semana previa a la crisis de Irán la cotización era de u$s330. Lo cierto es que abundan las advertencias de empresarios agrícolas que se quejan sobre la «inviabilidad» del negocio por la combinación de retenciones y, además, un tipo de cambio en baja.
Pero, sobre todo, el nuevo temor es que, aun cuando el precio de los granos tuviera una reacción alcista como consecuencia del escenario global conflictivo, la expectativa es que ninguna suba del precio podrá compensar al aumento en el costo de los insumos y fertilizantes. En otras palabras, petróleo y gas caro matan a suba de la soja.
Bajo estas circunstancias, el entusiasmo inicial por la gran campaña agrícola se transformó en una sensación de crisis. Y los productores se enfrentan a una disyuntiva: la primera opción, aconsejada por los consultores, es fijar precios ahora -aun sabiendo que no son atractivos- porque en el futuro se puede agravar la relación insumo/producto. La segunda es más tradicional: esperar con el producto en los silobolsas, con la expectativa de que suba el dólar o que Toto Caputo otorgue un nuevo incentivo impositivo.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,campo,agro,soja,exportaciones,fertilizantes,dólar,devaluación,retenciones,conflicto,guerra,precios,petróleo,gas,irán
POLITICA2 días agoJavier Milei habló de la crisis con la vicepresidenta: “No quiero la renuncia de Victoria Villarruel”
CHIMENTOS3 días agoEl desafortunado comentario de Yanina Zilli contra Daniela de Lucía, tras la muerte de su padre: “Jugamos con lo personal”
CHIMENTOS2 días agoIan Lucas se hartó de las mentiras de Evangelina Anderson y confirmó que fueron novios: “Ella me da vergüenza”















