POLITICA
Montevideo inicia el camino global para «aportar soluciones para construir una comunidad de paz»

Este viernes dio inicio en el Antel Arena de Montevideo el 5º Foro Mundial de Ciudades y Territorios de Paz, un evento que reúne a líderes municipales, activistas y expertos internacionales para debatir los principales desafíos urbanos en torno a la convivencia, el desarrollo sostenible y la paz.
“Les esperamos hoy y mañana para discutir entre ciudades y territorios de todo el mundo los conflictos que estamos viviendo y aportar soluciones para construir una comunidad de paz”, expresó Fabiana Goyeneche, directora de Relaciones Internacionales y Cooperación de la Intendencia de Montevideo y responsable del evento, al dar la bienvenida oficial.
En una ciudad cada vez más posicionada como epicentro del municipalismo latinoamericano, el intendente Mauricio Zunino destacó la importancia del foro: “Es una actividad muy importante para debatir los distintos conceptos de violencia, las desigualdades y pensar una diplomacia de ciudades. Somos los territorios donde más se concentran las violencias, pero también donde pueden surgir las soluciones”.
Un aporte global
En el evento se encontraron personalidades de todo el globo, tales como Eiqan Ahmad Shams, asesor de la Comunidad Musulmana del Emir de Ahmadiyya (Israel) y Líder Joven Global NGIC 2025, quien en diálogo con este medio valoró el espacio de diálogo intergeneracional: “Venir desde Medio Oriente y compartir nuestras experiencias en este contexto caótico de los últimos tres años, me parece fundamental. Conocer las experiencias de América Latina nos permite poner los problemas en la misma mesa y buscar soluciones desde la raíz”.
Durante la jornada se abordaron temas clave como la discriminación, el racismo, los extremismos, y la necesidad de una ciudadanía más participativa. Además, se promovió el protagonismo juvenil como motor de transformación social.
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POLITICA
Darío Lopérfido y la política, un recorrido que lo llevó a la cima del poder y a la polémica por los desaparecidos

La gestión cultural y la actividad política, con un recorrido que no estuvo exento de pasiones, polémicas y confrontaciones, nutrieron la vida de Darío Lopérfido, quien tuvo una decisiva influencia en la gestión porteña y en el gobierno nacional de Fernando de la Rúa, en la década del 90 y los albores del siglo XXI. Integró en ese tiempo el Grupo Sushi, junto a otros jóvenes dirigentes que gravitaban en la gestión del presidente radical, y más recientemente, fue director del Teatro Colón y simultáneamente ministro de Cultura de la Ciudad. Ambas gestiones quedaron desdibujadas y terminaron abruptamente al enfrentarse duramente con organizaciones de derechos humanos a raíz de las declaraciones públicas en las que puso en duda la cifra de 30.000 desaparecidos como víctimas del terrorismo de Estado durante la dictadura militar.
Con el acceso de la Alianza al poder, Lopérfido se convirtió en uno de los principales asesores del Presidente, que se apoyaba en el mencionado Grupo Sushi, cuyo principal referente era Antonio de la Rúa, hijo del Presidente, acompañado por Hernán Lombardi, Andres Delich y otros jóvenes funcionarios nacionales. A la par de la gestión cultural en el gobierno nacional, Lopérfido fue el principal estratega en materia de comunicación y actuaba como virtual vocero presidencial.
Con la caída del gobierno de la Alianza, comenzó un período de perfil bajo y el otrora asesor estrella del presidente se volcó al periodismo, especialmente a través de artículos publicados en diarios del exterior.
En febrero de 2015 lo reflotó Mauricio Macri en su último año como jefe de gobierno de la Ciudad, al designarlo director general y artístico del teatro Colón, a lo que sumó posteriormente en forma simultánea el cargo de ministro de Cultura, designado por Horacio Rodríguez Larreta, sucesor de Macri en el distrito porteño.
Comenzó allí una etapa que lo enfrentó con sectores de la cultura y referentes del mundo de la música clásica, que no compartían sus criterios y las programaciones de la sala lírica porteña.
En el verano de 2016, Lopérfido declaró en un reportaje que “en la Argentina no hubo 30.000 desaparecidos”. Argumentó que esa cifra “se arregló en una mesa cerrada para conseguir subsidios”, lo que desató una fuerte reacción en el ámbito político, especialmente en el campo de los derechos humanos. Intelectuales y artistas reclamaron su alejamiento de la función pública, lo que desgastó al funcionario, quien seis meses después dejó el cargo de ministro, aunque mantuvo la dirección artística del Colón.
Sus declaraciones sobre los desaparecidos le generaron enfrentamientos en el área de la cultura, incluso en el propio teatro Colón. Se profundizó el conflicto con artistas, directores, coreógrafos y dramaturgos, lo que derivó en un clima de enfrentamientos.
Al presentar una sede itinerante del Complejo Teatral en Parque Patricios, lanzó un llamado a la comunidad artística, que fue interpretado como un desafío. “Hablen de arte, de obras de teatro, de cine, de cultura; dejen de hablar de política. La política es algo muy complicado”, les dijo, lo que agitó el conflicto.
Darío Lopérfido había nacido el 5 de junio de 1964 en el barrio de Villa Urquiza. Su padre era obrero gráfico y delegado gremial en el diario La Razón y fue despedido durante el gobierno militar. Crecido en un ambiente familiarizado con la tarea periodística, desde su juventud se volcó al campo de las agencias publicitarias, donde tomó contacto con el mundo de la cultura.
En el período posterior a la recuperación de la democracia desplegó una activa labor como director del Centro Cultural Ricardo Rojas, dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Su gestión fue una vidriera que le permitió ser convocado por De la Rúa para la gestión porteña. Primero como subsecretario de Extensión Cultural y luego como secretario de Cultura, formó un equipo con Cecilia Felgueras y profundizó la programación de actividades culturales en los barrios. Al mismo tiempo, desplegó iniciativas que generaron controversias, como el festival Buenos Aires No Duerme, cuyo objetivo era atraer y promover a artistas jóvenes, aunque debió enfrentar conflictos con vecinos.
En los últimos años, Lopérfido retomó sus compromisos profesionales en el exterior, que lo llevaron a Berlín, Madrid y Nueva York, aunque nunca perdió los lazos con Buenos Aires. Participaba de la Cátedra Vargas Llosa, una iniciativa conjunta de la Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y diversas universidades para promover la literatura contemporánea, y mantenía columnas periodísticas en espacios radiales.
Fue también presidente de Ópera Latinoamérica, una organización sin fines de lucro formada en 2007 por una red de teatros, festivales y compañías de ópera de Iberoamérica.
En 2016 su nombre apareció en la filtración de documentos conocidos como Panamá Papers, junto a políticos argentinos y de la región, lo que él negó. Su última incursión en política fue su participación en el partido Republicanos, con Yamil Santoro, con la intención de pelear por la candidatura a jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en 2019, lo que finalmente no concretó.
En julio de 2024, la salud de Darío Lopérfido se deterioró. Le diagnosticaron Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa neuromuscular, que en las últimas horas produjo su fallecimiento. En diciembre pasado compartió con entereza los padecimientos de esta enfermedad en un artículo publicado en la revista Seúl. Allí escribió: “El Darío de antes de la enfermedad ya murió; mientras pueda escribir y compartir algunas cosas con mi hijo, seguiré acá”.
Mariano De Vedia,Darío Lopérfido,Fernando de la Rúa,Conforme a,Darío Lopérfido,,La muerte de Darío Lopérfido. Gestor cultural innovador y audaz, fue un polemista y se declaró rebelde,,»Enorme dolor». El ámbito político y cultural despidió en redes a Darío Lopérfido tras su muerte a los 61 años,,A los 61 años. De qué murió Darío Lóperfido
POLITICA
«Quedamos paralizados»: el peronismo duro reconoce que tendrá un año complicado para imponer sus proyectos en el Congreso

Antes de las elecciones de octubre del 2025 era impensado el escenario actual del Gobierno de Javier Milei en el Congreso. De ser absoluta minoría en ambas cámaras pasó cuatro meses después a tener una posición cercana a la mayoritaria, gracias a los votos conseguidos pero sobre todo con los acuerdos logrados con aliados.
Y eso condiciona a la oposición más dura, que fue vencida con cierta facilidad en los últimos debates claves legislativos. La última gran derrota fue con la reforma laboral, que este viernes se convertirá en ley, así como ocurrirá con la baja de la edad de imputabilidad y otras discusiones en las que no lograron imponerse.
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“La reforma laboral ya no requiere mucha rosca. Los que acompañaron el proyecto hace dos semanas van a volver a acompañarlo y los que lo rechazaron van a volver a rechazarlo”, indicaron a TN desde el bloque peronista en el Senado. La resignación está acompañada de una suerte de alarma que se enciende a futuro.
Mientras tanto, el Senado se encamina a otra jornada cargada de proyectos que el oficialismo busca aprobar. “Milei va a contar el domingo en la apertura de sesiones que hizo laburar al Congreso como nunca en una extraordinaria”, apuntaron a este medio en uno de los bloques más combativos.
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A saber, en carpeta como proyectos centrales la reforma laboral y el nuevo Régimen Penal Juvenil. El Gobierno tiene los votos.
Las próximas discusiones que espera la oposición
Una vez finalizada la discusión por la reforma laboral y la modificación del Régimen Penal Juvenil -entre otras- la oposición está convencida de que el Gobierno no se detendrá allí. “Después vendrá el tema educativo que ya ingresó en Diputados, una reforma educativa, profunda y compleja, y lo que ya está en pleno abordaje que es el desfinanciamiento universitario”, anticipó a este medio un legislador K.
De esta manera, la oposición se prepara para un cierre de febrero de “alto voltaje” e hiperactividad, mientras espera que marzo sea parecido, “aprovechando el viento a favor del éxito que vienen teniendo”.
En la oposición intuyen que el gobierno no esperará demasiado para introducir un proyecto de reforma previsional. “Lo harán para congraciarse con los pedidos del FMI y el gobierno de Estados Unidos, a quienes consideran el único sostén de un modelo económico que está destruyendo la industria y el trabajo a pasos agigantados”.
La crisis del peronismo como factor clave
La ruptura del interbloque, con las nuevas fugas del peronismo y la designación este martes de Carolina Moisés como vicepresidenta del Senado dejaron en evidencia la capacidad de negociación del bloque libertario; y en contrapartida, expusieron la inacción en el bloque del PJ.
“Carolina Moisés, Sandra Mendoza, y senadores como Camau Espinola, son actores que estaban en todo caso en disputa pero más cerca de la posición de los conducidos por Mayans, y que hoy se convierten en votos que LLA consigue con mucho menos esfuerzo en cuando se trató la Ley Bases”, analizó un dirigente de peso en el Senado.

“El peronismo quedó reducido a una postura más testimonial, y el radicalismo licuado para acompañar a Bullrich en la foto”, sentenció un dirigente opositor e hizo referencia a cuando “le tocó anunciar que ‘los 44 senadores’ que incluían a todo lo que no es el peronismo habían ‘acordado’ algunos cambios en la reforma laboral, con mínimas concesiones”.
Hay autocrítica y catarsis en el peronismo, que pasó de tener casi quórum propio en el Senado a verse muy debilitado y sin chances reales de confrontar al Gobierno en la Cámara Alta.
El Gobierno demostró voluntar, agenda y entusiasmo pero además fue adhiriendo a todos los bloques alternativos al peronismo. “Quedamos muy mal parados y paralizados”, reconocen en el peronismo.
Hay fuertes críticas internas a la conducción de José Mayans, se le reclama no haber hecho demasiado para contener la salida de senadores que meses atrás eran parte del bloque. “Algunos están más predispuestos a negociar con el Gobierno que con el peronismo”, señalan. Reconocen no ser tan atractivos como un tiempo atrás como opción a futuro y eso exacerba el clima de resignación y desazón.
Congreso, Senado, reforma laboral
POLITICA
Miguel Ángel Pichetto visitó a Cristina Kirchner en su departamento: “Fue un encuentro fraternal”

El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto (Encuentro Federal) visitó a la expresidenta Cristina Kirchner en su departamento de San José 1111, donde cumple su condena por administración fraudulenta del Estado durante su gestión.
La reunión se produjo el martes último, a las 17, y se extendió durante una hora. A lo largo de la charla, Pichetto le planteó a Cristina Kirchner la necesidad de unir al peronismo y armar un espacio de “centro nacional” que pueda convertirse en una alternativa para competir con Javier Milei en las elecciones de 2027.
“Fue un encuentro fraternal”, dijo Pichetto, excompañero de fórmula de Mauricio Macri en 2019 y exintegrante del extinto Juntos por el Cambio, ante la consulta de .
El exsenador tenía previsto visitar a Cristina Kirchner desde fines del año pasado, pero las restricciones que impuso la Justicia al régimen de visitas que tiene la expresidenta durante su condena complicó sus planes. “Los presos y los enfermos deben ser visitados. Este es mi principio”, argumentó Pichetto, quien intenta ganar protagonismo en el rearmado de la oposición. Tiempo atrás, cuando estaba al frente del bloque de senadores del PJ, había ido a la cárcel de Marcos Paz para “solidarizarse” con Julio De Vido, quien estaba bajo arresto por las causas de gas licuado y las irregularidades en la puesta en marcha de la mina de Río Turbio. “Es una actitud humana”, ahondó hoy Pichetto.
En los últimos meses, levantó el perfil y tendió puentes con dirigentes del peronismo o exmilitantes de Pro, como el massista Guillermo Michel, la albertista Victoria Tolosa Paz o el exmacrista Nicolás Massot, con la intención de organizar una nueva fuerza. También se acercó al exsecretario de Comercio Interior Guillermo Moreno, quien se encuentra inhabilitado para ejercer cargos públicos debido a que la Corte Suprema de Justicia ratificó dos sentencias contra exfuncionario kirchnerista por amenazas y peculado.
De hecho, el exsenador participó ayer un mitin del denominado “Movimiento Nacional Justicialista”. Lo acompañaron desde Moreno o el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, un hombre cercano al kirchnerismo, hasta los dirigentes gremiales o sociales Leonardo Fabre, Horacio Valdes y Esteban “Gringo” Castro (UTEP). Para hacer la convocatoria, usaron el lema “Hagamos grande a Argentina otra vez”, emulando el MAGA, el eslogan de campaña de Donald Trump, presidente de los Estados Unidos.
El martes, Pichetto le sugirió a Cristina Kirchner que el PJ debe confluir con los partidos de “centro” en 2027 para enfrentar a Milei. El diputado remarcó que ese espacio debe tener una “visión capitalista productiva”, que defienda a “la industria”, “los trabajadores” o “la cultura”.
Es decir, insistió en que el peronismo debe tener una visión más comprensiva, que abarque a otros sectores de la oposición. “El centro nacional debe tener un mensaje que llegue a la gente que sufre”, aclaró Pichetto a este medio. Él suele decir que el político debe escuchar e interpretar lo que ocurre en la sociedad.
La expresidenta, según relató el diputado de Encuentro Federal, se mostró “entera” durante la charla. “Hablamos del presente y del futuro, de su vida…”, puntualizó el exsenador.
El exreferente de Juntos por el Cambio -fue electo diputado en 2023, cuando apoyó a Horacio Rodríguez Larreta– dijo que Cristina Kirchner toma como una prueba su prisión domiciliaria. En las últimas semanas, había opinado que la figura de la exmandataria seguía siendo “gravitante” desde la cárcel. “Tiene un conocimiento profundo de la política exterior”, comentó Pichetto.
Después de que quebrara su vínculo con la Casa Rosada, el exsenador intenta reagrupar a los sectores que no comulgan con el modelo económico y político de Milei. A fines de enero, en una entrevista que concedió al diario Clarín, sugirió que el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, debería “cambiar su visión y sus ideas” si pretende ser candidato a presidente. Pareciera que Juan Grabois, a quien Cristina Kirchner supo contener dentro de Unión por la Patria, o los más duros de La Cámpora no tendrían lugar en el armado de centro que proyecta Pichetto.
“Yo creo que la Argentina tiene que estar alineada con Occidente, cerca de Estados Unidos -no tan cerca para no quemarte- y tener una relación inteligente con China”, señaló en ese mismo reportaje.
En ese marco, Pichetto arguye que volvió a acercarse a Guillermo Moreno porque el exfuncionario modificó su mirada sobre la política exterior. El reencuentro del diputado con Cristina Kirchner o el exsecretario de Comercio Interior descolocó a exladeros de Pichetto en Encuentro Republicano Federal. “Moreno va a ir en cana”, despotrican.
Tras salir del departamento de San José 1111, donde Cristina Kirchner cumple la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua a ocupar cargos públicos, Pichetto lucía satisfecho. “Como decía el Papa Francisco, hicimos lío”, bromeó.
pic.twitter.com/1nDGKg32sQ,February 26, 2026,Matías Moreno,Conforme a
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