INTERNACIONAL
Marco Scotini: “La censura cultural se ha convertido en un problema serio”

“El Archivo de la Desobediencia (Disobedience Archive) busca escribir una gramática de la acción directa, de la desobediencia, de la resistencia, de la protesta, de las vías de escape y de las alternativas», dice Marco Scotini, curador italiano que pasó por Buenos Aires para presentar su display de videoinstalaciones que entrecruza arte con resistencia social en PROA21.
Tras un paso por la Bienal de Venecia, el proyecto itinerante aterrizó en el espacio de arte experimental de La Boca bajo el título “Archivo de la Desobediencia (la calle)”, donde se reúnen 36 obras en formato audiovisual de artistas y colectivos internacionales.
Dividido en tres etapas, con 12 piezas renovadas periódicamente, el Disobedience se expresa a través de cuatro núcleos temáticos: Desobediencia de género, Comunidades insurgentes, Ecologías radicales y Activismo de la diáspora.

Distribuidas en el espacio entre vallas de seguridad, el capítulo argentino La calle presenta piezas realizadas entre 1999 y 2023 que combinan activismo social y experimentación narrativa. Desde registros de luchas armadas hasta críticas al capitalismo y búsquedas identitarias, las obras indagan en cómo las sociedades enfrentan opresiones sistemáticas.
Un ejemplo destacado de esta perspectiva se encuentra en la obra de Seba Calfuqueo, Nunca serás un Weye. You will never be a Weye” (2015), que cuestiona el racismo cultural hacia los pueblos indígenas en América Latina. En esta misma línea, la sección de Desobediencia de género reúne piezas como Tactical Frivolity + Rhythms of Resistance (2007) de Marcelo Expósito y Nuria Vila, que explora la alianza entre movimientos LGBTQ+ y críticas al capitalismo global.
Por otro lado, el eje Ecologías radicales propone reflexionar sobre la devastación ambiental y busca forjar lazos de solidaridad entre comunidades humanas y no humanas, como The Path is Never the Same (2022), del artista Oliver Ressler, quien examina los efectos del cambio climático y la resistencia frente a la extracción de recursos.

En la sección de Comunidades insurgentes se analiza el impacto de las guerras, las colonizaciones y las luchas por la libertad, como en el filme El barro de la revolución (2019), de Paloma Polo, que documenta procesos revolucionarios en Asia. El cuarto núcleo, Activismo en la diáspora, indaga en las experiencias migratorias y el sentido de la ciudadanía bajo el neoliberalismo. Esta preocupación queda manifiesta en Empire of the Law (2019), de Daniela Ortiz, que denuncia la violencia estructural del imperialismo jurídico.
Durante su paso por Buenos Aires, Marco Scotini dialogó con Infobae Cultura sobre la génesis del proyecto, la curaduría de la edición argentina, el fenómeno del artwashing, el rol de los museos y el aumento de la censura, entre otros temas.
— ¿Cómo surgió el proyecto del Archivo de la Desobediencia?
— La primera presentación de Disobedience Archive se realizó en enero de 2005 en Berlín, en el Kreuzberg Bethanien. Surgió de muchas implicaciones de naturaleza estética, cultural y política. Había sido invitado a curar un festival y se transformó precisamente en una exposición de otro tipo. Pero surgía también, y sobre todo, como respuesta, por un lado, al movimiento antiglobalización y, por otro, a lo que había ocurrido en Italia en julio de 2001 con la represión del G8 en Génova. Este era un aspecto importante para mí, en un momento muy significativo de nuestra historia cultural, porque venía después de la Documenta X de Catherine David en 1997.
Además, en aquellos años comenzaron las primeras exposiciones de arte político, pero eran realmente pocas. Y luego ciertamente estábamos influenciados por la primera ola del zapatismo como forma cultural (1994) y después por la Contracumbre de Seattle (1999). Ese era un aspecto. En 2004 se publicó el número de ArtForum, que se titulaba “The Political Season”, donde se anunciaba lo que sería la nueva temporada y se mencionaban a Disobedience Archive, Collective Creativity, The Intervention is Democracy, y Ex-Argentina, por ejemplo. Este, al menos, es un núcleo principal de esas primeras manifestaciones que hoy son una tendencia, pero en aquel entonces eran verdaderamente raras. Eran muchas cosas que estaban sucediendo.

— ¿De qué se trata el “Disobedience Archive (la calle)”?
— Cada vez que el Disobedience se presenta hay un cambio de estructura. Por ejemplo, en la Bienal de Estambul estaba ambientada en una escuela real, pero habíamos jugado con el display expositivo también sobre la idea de la escuela. Volvió a cambiar en el Parlamento en Umea, en Suecia, y luego en el parque en Estambul en 2014 y en la Bienal de Venecia, todo con un dispositivo para cine. Pensando en Argentina, en lo que era mi memoria de Argentina al inicio de la Desobediencia, recuerdo que estaba la cuestión de los piquetes, de los encarcelados, de un uso totalmente diferente del espacio, de la calle. Y que por ejemplo, no era lo mismo que en Europa, donde a la calle la definimos como espacio público y sabemos que no es un espacio público y que ya ni siquiera se permite a los niños jugar, por lo tanto tampoco se permite, la posibilidad de acceder. Pero justamente pensando en Argentina y pensando también en tantas manifestaciones, también a nivel mundial, me parecía importante llamar “la calle” a este capítulo.
— Con respecto a las cuatro secciones, ¿por qué las elegís por sobre otras?
— Porque son secciones en las que he estado trabajando y tal vez también porque son algunos de los temas más importantes actualmente. Por ejemplo, para la Bienal de Venecia solo había dos secciones: Desobediencia de Género y Activismo de la Diáspora, que también están presentes aquí. Sin embargo, aquí también están Ecología Radical y Comunidades Insurgentes. Las secciones nacen también de los materiales que me encuentro investigando. Desde el inicio, Disobedience Archive ha recopilado casi 200 materiales en formato de video y fílmico. No obstante, cambia cada vez, porque, por ejemplo, cuando ocurrieron los levantamientos en el norte de África, como en Egipto, hice mucha investigación sobre los materiales que podía encontrar. Últimamente he hallado bastante material sobre ecología y sobre las personas, como situaciones que la gente reclama. Lo interesante aquí es que estas secciones se superponen unas con otras. No obstante, aunque son secciones rígidas, creo que pueden orientar al espectador.

— ¿Creen que estos temas están conectados en diversas partes del mundo o es solo una cuestión regional?
— Digamos que cuando Disobedience surgió, estaba centrada principalmente en el mundo Occidental. Por ejemplo, hubo una apertura al Este de Europa, pero seguía siendo predominantemente Occidental. Después, por ejemplo, pasé tres años en Asia, y personas en lugares como Singapur ya me hablaban del proyecto Disobedience y me mostraban sus materiales. Naturalmente, con el tiempo, esto se enriqueció a una escala global. Por ello, la geografía o la geopolítica de Disobedience abarca desde Islandia hasta Sudáfrica, el sudeste asiático, China, Europa, los Estados Unidos, Sudamérica, e incluye también África. Lo más interesante es cómo en estos últimos veinte o treinta años, entre finales de los años 90 o la época posterior a la Guerra Fría y ahora, una idea y una modalidad de hacer política ha cambiado en todo el mundo. Esta idea de desobediencia, no solo civil, sino social, ya no está limitada al mundo Occidental; realmente se puede encontrar en todo el planeta. Esto es algo sumamente importante, ya que, al final, Disobedience Archive busca escribir una gramática de la acción directa, de la desobediencia, de la resistencia, de la protesta, de las vías de escape y de las alternativas. Hemos descubierto que ya no pertenece únicamente al legado Occidental. El tema es interpretado en muchas partes del mundo, evolucionando dentro de algunas secciones.
— Desde los inicios del Desobedience a la actualidad se ha producido la expansión de las múltiples redes sociales, me interesaría saber ¿cómo irrumpen en la dinámica de la comunicación y cómo afectó al proyecto?
— Naturalmente, está en la base del archivo. Al inicio, cuando Disobedience surgió, existía este fenómeno del movimiento No-Global, estrechamente conectado con la creación del Indymedia (Centro de Medios Independientes), que comenzó en Seattle y luego se extendió por todo el mundo. Indymedia usaba pequeñas cámaras y el internet. Esto ya era significativo. Más adelante, durante las revoluciones del norte de África, por ejemplo, mis amigos—especialmente un grupo llamado Music in the Activists—eran cineastas activistas que utilizaban sus celulares para registrar la realidad. Ellos descubrieron esta idea de contar una historia en tiempo real porque podían filmar y, de inmediato, publicar lo que estaba sucediendo. Creo que en Disobedience la subjetividad tiene un papel central: es subjetividad política, pero también mediatizada. En consecuencia, hoy somos subjetividades mediatizadas. Lo que sucede a través de Disobedience es que decostruimos esta mediatización, utilizando los medios para contar otra historia. Sabemos que los medios nos expropian nuestra experiencia, pero debemos usarlos para producir la historia y su visualización.

— Si hablamos de arte y política me resulta imposible no traer el fenómeno del artwashing a la mesa, ¿cuál es tu mirada?
— Claro, este es un fenómeno que se observa como contemporáneo y que viene realizándose desde hace un tiempo y que es, en mi opinión, muy importante. Es reciente, en el sentido de que, en aquella época —hablo de principios de los años 2000— aceptar una exposición de arte político no era fácil, mientras que ahora se ha transformado en una forma terrible para poder, de alguna forma, descargar de responsabilidades a las instituciones, a los museos, de toda una serie de problemas también internos a nivel administrativo, por lo que hay este doble nivel en el que los contenidos quisieran ser democráticos para mantener estructuras que, digamos, no son democráticas.
— Comentas que es un fenómeno contemporáneo, ¿con eso querés decir, también, que es un fenómeno neoliberal?
— Sí, El artwashing es un fenómeno muy típico de los desarrollos del neoliberalismo, que surge inevitablemente de contradicciones muy marcadas. Y lo que para nosotros claramente era una forma de emancipación, y aún lo sigue siendo, a través de la cual, inevitablemente, también esa forma se ve comprometida. Pero, creo, es muy fácil distinguir procesos de networking de procesos reales de producción cultural de los otros.

— ¿Es un proceso que se produce dentro de la estructura clásica del arte contemporáneo? Digo, ¿usted cree que forma parte de un espíritu de la época que se da en las galerías, en los museos, en los centros culturales, como algo general?
— En mi opinión es uno de los mecanismos del neoliberalismo, en el sentido de que el neoliberalismo debía ser afirmativo para luego, de alguna manera, lograr sus propios resultados, ¿no? De alguna manera, para lograr el efecto contrario. Hoy, las formas que conocimos recientemente del neoliberalismo están nuevamente en crisis porque hay un retorno, al menos en Europa, de una censura muy fuerte. Por lo que el proceso se vuelve, por un lado, más problemático pero también más fácil de reconocer. Por ejemplo, el caso de la última Documenta (Ndr: acusaciones de antisemitismo por un mural que devino en la censura de la obra, la renuncia de su directora y luedo de los cuatro miembros de la comisión, entre otras consecuencias) y la próxima edición, que es un problema muy serio a nivel cultural, donde claramente se trata de hacer arte político, pero al final se entiende que no es posible hacerlo. El neoliberalismo necesita ser afirmativo para lograr resultados propios, pero no funciona.
— Embanderarse en discuros de “libertad” pero que buscan una especie de control.
— Sí. La libertad era esto de ser libres. Pero era una libertad aparente, en una condición afirmativa. Al mismo tiempo, era claramente lo opuesto a lo que se proponía desde instituciones que utilizaban justamente muestras políticas. Hay una fuerte vuelta a la censura y lo que está sucediendo es que el “artwashing” es más problemático porque estas muestras no se concretan o en un punto aparece la censuran por temas políticos o religiosos.
Por ejemplo, ern los últimos diez años, Turquía sufre un fenómeno muy condicionante y en este momento está realmente comprometida con formas que retornan a los antiguos modos culturales, la represión o la censura. Por lo tanto, la situación se vuelve mucho más complicada. Pero tomaba el caso de Documenta XV, porque estos fueron grandísimos problemas en Alemania y lo que sucedió con Palestina y frente al Documenta XVI, por lo cual ellos han apuntado a una mujer negra para dirigir (Ndr: Naomi Beckwith). Sí, pero esta mujer negra, que podría ser reconocida como forma emancipativa representa al “establishment” del Guggenheim de Nueva York, por lo que, es como decir, no sólo del capitalismo estadounidense, sino también del capitalismo judío estadounidense.

— ¿Hay algún tema que esté creciendo, pero que aún no es parte del Archive y que debería abordarse en el futuro?
— Es una muy buena pregunta. Por el momento, no. Es decir, la situación general en el mundo está cambiando, y pienso que la censura se está convirtiendo en un problema grave, como la represión. Ya no son como solían ser hace unos años. En el pasado, la censura no era tan declarada. Era evidente en ciertas áreas, pero no en todo el mundo. Actualmente, la censura cultural se ha convertido en un problema serio. Sin embargo, pienso que hay pocos temas que no están incluidos en Disobedience, pero quizás podría incluirse esta relación entre procesos censores—censura y las instituciones culturales. Desde hace unos años, el museo en sí mismo ha ganado importancia cultural. No obstante, lo ha hecho más por negación que por afirmación. Si pensamos, por ejemplo, en las huelgas en Estados Unidos como Strike MoMA, y en muchas otras iniciativas que han utilizado el museo como un medio para hablar de la descolonización, los problemas de género o de ecología, como en el caso de Extinction Rebellion (Rebelión contra la Extinción), que se manifiestan incluso contra obras de arte dentro del museo. Esto, para mí, es un fenómeno nuevo. Se trata de un ataque directo a la cultura, y tal vez a toda la idea de desobediencia. Mientras que antes considerábamos la desobediencia como una lucha integral dentro de la cultura, me interesa mucho esta dimensión, ya que cuestiona los presupuestos iniciales: ¿Qué es la cultura hoy en día? Ahora parece que debemos resistirnos a la cultura misma, en lugar de trabajar solo dentro de ella.
— ¿Te pasó de haber sufrido censura?
— Yo abrí una muestra en Berlín en octubre pasado y me censuraron dos obras. Increíble, ni siquiera en China me había pasado. Y entonces hay una nueva, cómo decir, cultura que respecto a hace unos años, que saca a relucir la cara violenta del neoliberalismo. Digo, finalmente, porque el “artwashing” es un fenómeno típico de la cultura fake del neoliberalismo y ahora me parece que esto se vuelve más claro porque el capitalismo se está volviendo más violento.
*“Archivo de la Desobediencia (la calle)” de Marco Scotini, en PROA21, Av. Pedro de Mendoza 2073, CABA. De jueves a domingos de 12 a 19h. Entrada gratuita
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Trump withdraws National Guard from Chicago, LA and Portland, for now

NEWYou can now listen to Fox News articles!
The National Guard will be removed from Chicago, Los Angeles, and Portland, for now, following efforts to reduce crime in those Democratic-run cities, but it was «only a question of time» when troops will return, President Donald Trump said Wednesday after a series of legal setbacks.
«We are removing the National Guard from Chicago, Los Angeles, and Portland, despite the fact that CRIME has been greatly reduced by having these great Patriots in those cities, and ONLY by that fact,» Trump wrote on Truth Social. «Portland, Los Angeles, and Chicago were GONE if it weren’t for the Federal Government stepping in.»
The National Guard was deployed to the cities in an effort to curb crime, which Trump said had gotten out of control in those cities.
DEMOCRATS TRY TO FLIP THE SCRIPT ON ‘STATES’ RIGHTS’ TO DEFY, UPEND TRUMP’S NATIONAL GUARD PLAN
Members of the Texas National Guard assemble in Elwood, Illinois, at the Army Reserve Training Center in the southwest suburb of Chicago, on Oct. 7. 2025. The Trump administration on Wednesday said it will remove National Guard troops from Chicago, Los Angeles and Portland, Oregon. (Brian Cassella/Chicago Tribune/Tribune News Service via Getty Images)
California, Illinois and Oregon responded with lawsuits seeking to block the move, arguing that federalizing the troops was an unlawful overreach. Federal judges eventually blocked the deployments.
Fox News Digital has reached out to California Gov. Gavin Newsom, Illinois Gov. JB Pritzker and Oregon Gov. Tina Kotek, as well as the mayors of Los Angeles, Portland and Chicago.
In a tweet, Newsom said Trump’s federalization of the National Guard was illegal.
«About time @realDonaldTrump admitted defeat,» he said. «We’ve said it from day one: the federal takeover of California’s National Guard is illegal.»
«Trump is backing away because there was never a legal justification for deploying troops in L.A. and cities across the country,» Karen Bass, mayor of Los Angeles, wrote on X. «The Constitution still applies to presidents who wish it didn’t. Angelenos stood together. We saw through it. The courts saw through it.»
«My office has not yet received official notification that the remaining federalized Oregon National Guard troops can return home,» Kotek said in a statement to Fox News Digital. «They were never lawfully deployed to Portland and there was no need for their presence. If President Trump has finally chosen to follow court orders and demobilize our troops, that’s a big win for Oregonians and for the rule of law.»
On X, Pritzker accused Trump of lying about why the troops will be removed.
«Donald Trump’s lying again,» he wrote. «He lost in court when Illinois stood up against his attempt to militarize American cities with the National Guard. Now Trump is forced to stand down.»
In his post, Trump said the federal government would be back, «in a much different and stronger form, when crime begins to soar again.»
TRUMP SAYS HE’D CONSIDER INVOKING INSURRECTION ACT AS COURTS, GOVERNORS SEEK TO BLOCK HIS CRIME CRACKDOWN

«The Atlantic» contributing writer Juliette Kayyem said Trump endangered U.S. National Guard soldiers when he deployed in Washington, D.C. (Anna Moneymaker/Getty)
«Only a question of time! It is hard to believe that these Democrat Mayors and Governors, all of whom are greatly incompetent, would want us to leave, especially considering the great progress that has been made???» he added.
The National Guard typically operates under the control of governors, but can be called into federal service by the president only under certain circumstances.
On Dec. 10, a federal judge blocked the deployment of National Guard troops to Los Angeles and ordered them returned to the control of Newsom.
As of Dec. 28, Chicago recorded 412 murders, down from 585 in the same time frame in 2024, according to police data.
«Chicago recorded the fewest homicides in 2025 than in any year this century, with totals far below previous spikes. The city hasn’t recorded figures this low since the mid 1960’s,» Johnson wrote Wednesday on X.
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Portland saw reoccurring anti-ICE protests in late 2025, with demonstrators clashing with authorities.
In Los Angeles, federal authorities were sometimes met with violent resistance during anti-ICE protests earlier in the year as the Trump administration tamped up its mass deportation program targeting criminal illegal immigrants.
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INTERNACIONAL
France reportedly planning to ban children under 15 from social media starting 2026

NEWYou can now listen to Fox News articles!
France is planning to ban children under 15 from social media and to restrict cellphone use in high schools starting next year, local media Le Monde reported on Tuesday.
The proposal aims to curb excessive screen time and shield minors from online risks such as inappropriate content. President Emmanuel Macron has repeatedly cited social media as a contributing factor to violence among young people.
«Many studies and reports now confirm the various risks caused by excessive use of digital screens by adolescents,» a draft law stated, according to Le Monde.
The document added that children with unrestrained access online have been exposed to «inappropriate content» and could suffer from cyber-harassment or experience changes to their sleep patterns, according to the outlet.
AFTER AUSTRALIA PASSES SOCIAL MEDIA BAN, LAWMAKERS PROBED ON WHY CONGRESS HASN’T DONE MORE TO PROTECT KIDS
President Emmanuel Macron is planning to ban social media use among children under 15 years old. (TERESA SUAREZ/POOL/AFP via Getty Images)
The proposal follows Australia’s lead after the country introduced a world-first ban on social media for children under 16 years old in December, restricting access to platforms such as Facebook, TikTok and YouTube.
Macron is aiming for Parliament to debate the proposal in January, with a potential start date of September next year, according to the local outlet.
In June, Macron said he wanted to push for similar regulations across the European Union (EU), following a fatal school stabbing in eastern France that shocked the nation in April, Reuters reported.
TEXAS FAMILY SUES CHARACTER.AI AFTER CHATBOT ALLEGEDLY ENCOURAGED AUTISTIC SON TO HARM PARENTS AND HIMSELF

A 13-year-old girl is using her smartphone in a dark room. (iStock)
Macron has previously taken numerous steps to protect minors digitally. However, technical challenges, including EU legal constraints and weak enforcement, have limited the effectiveness of such measures.
Cellphones have already been banned in French elementary and middle schools since 2018, according to Le Monde.

Australian Prime Minister Anthony Albanese enacted a world-first social media ban in December, barring children under 16 from using major platforms. (Brent Lewin/Bloomberg via Getty Images)
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In 2023, France reportedly attempted to pass a law calling for a «digital legal age,» which required parental consent for social media users under 15 years old. The law, however, was blocked by EU regulations.
In November, the European Parliament urged the EU to set minimum social media ages to tackle adolescent mental health issues, though final decisions rest with its member states, Reuters reported.
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INTERNACIONAL
Año Nuevo en el mundo EN VIVO: Europa recibió al 2026 con espectáculos de fuegos artificiales y DJs

Las festividades comenzaron en el remoto atolón de Kiritimati y avanzaron desde Asia hasta el continente europeo. Los americanos aguardan por las celebraciones
Las celebraciones de Año Nuevo recorrieron el planeta este miércoles y jueves mientras miles de millones de personas despiden un 2025 marcado por conflictos geopolíticos, crisis climáticas y tensiones económicas. El remoto atolón de Kiritimati en Kiribati inauguró las festividades a las 10:00 GMT, seguido por Auckland, Sídney y las principales capitales del este asiático en una cadena global de fuegos artificiales, ceremonias y reflexión.
Sídney ofreció uno de los espectáculos más emotivos: nueve toneladas de fuegos artificiales iluminaron el icónico puerto ante cientos de miles de espectadores, pero las celebraciones incluyeron un minuto de silencio y proyecciones de “Paz” y “Unidad” en el puente del puerto en memoria de las 15 víctimas del tiroteo masivo en Bondi Beach ocurrido hace dos semanas. En Seúl, fuegos artificiales estallaron sobre la Lotte World Tower mientras la histórica campana del pabellón Bosingak sonó 33 veces, una tradición arraigada en la cosmología budista que simboliza los 33 cielos.
China recibió el nuevo año con un espectáculo de tambores tradicionales en la Gran Muralla, horas después de que el presidente Xi Jinping defendiera la paz global y reiterara el objetivo de “reunificación” con Taiwán. Hong Kong, Taiwán, Malasia, Singapur y Filipinas se sumaron simultáneamente a las festividades. Las celebraciones continuarán su avance hacia el oeste rumbo a Tailandia, India, Europa y finalmente las Américas.
Europa no se quedó atrás con las celebraciones y las principales capitales del continente lanzaron fuegos artificiales para recibir el Año Nuevo. París, Londres, Berlín y Edimburgo fueron las ciudades que destacaron por sobre el resto.
Grecia celebró la llegada de 2026 e iluminó el cielo sobre la antigua Acrópolis de Grecia
Los fuegos artificiales iluminaron el cielo sobre la colina de la Acrópolis en Atenas la noche del miércoles, marcando la llegada del nuevo año. El espectáculo, que tiñó de colores los antiguos monumentos y el templo del Partenón, reunió a miles de personas en la capital griega para celebrar la víspera de Año Nuevo.
El templo del Partenón recibió 2026 en un ambiente tranquilo, con fuegos artificiales limitados. El alcalde de Atenas explicó que la ciudad optó por pirotecnia silenciosa y respetuosa con el medio ambiente, atendiendo a las molestias que los espectáculos ruidosos pueden causar a mascotas, animales y personas sensibles al ruido.
Las mejores imágenes del recibimiento de Londres al 2026
El espectáculo de fuegos artificiales de Año Nuevo iluminó la Torre Elizabeth y el London Eye durante las celebraciones que marcaron la llegada de 2026 en Londres.
El evento, organizado por la alcaldía, reunió a más de 100.000 personas a lo largo del río Támesis, uno de los puntos más emblemáticos de la ciudad en estas fechas.
Los berlineses recibieron al 2026 en la Puerta de Brandeburgo
Unas 20.000 personas se congregaron en la Puerta de Brandeburgo de Berlín para dar la bienvenida al Año Nuevo, disfrutando de un espectáculo de fuegos artificiales sobre el emblemático monumento histórico de la capital alemana.
Además, DJs animaron la celebración en Alemania.
Los fuegos artificiales iluminaron el cielo de Edimburgo para dar la bienvenida al Año Nuevo
Las icónicas celebraciones en Europa recorrieron el mundo y en Escocia los festejos de “Hogmanay” en Edimburgo atraen a decenas de miles de personas a la capital escocesa para disfrutar de fiestas callejeras y fuegos artificiales.
Dubái recibe al 2026
Dubái da la bienvenida al Año Nuevo con un impresionante espectáculo de fuegos artificiales en el rascacielos más alto del mundo, Burj Khalifa.
Hong Kong dio la bienvenida a 2026
Taiwán recibió el año nuevo
Tokio recibió el 2026 con ceremonias budistas y celebraciones callejeras

La capital japonesa dio la bienvenida al nuevo año con tradiciones centenarias y festividades modernas que llenaron las calles minutos después de la medianoche.
Monjes budistas tocaron la gran campana del templo Zojoji en Tokio, siguiendo la costumbre ritual que marca el inicio del shōgatsu, el festival de Año Nuevo más importante del calendario japonés. La ceremonia forma parte de las celebraciones que se extenderán hasta el 3 de enero, cuando millones de japoneses visitarán templos en todo el país.

En otras partes de la ciudad, bailarines actuaron frente al edificio del Gobierno Metropolitano de Tokio durante un evento de cuenta regresiva justo antes de la medianoche.


Las fotos del Año Nuevo en Corea del Sur

Seúl despidió el 2025 con celebraciones que combinaron tradiciones centenarias, modernos despliegues visuales y un tono de sobriedad tras la tragedia aérea de Jeju Air en diciembre de 2024 que cobró 179 vidas.



La Lotte World Tower, el edificio más alto de Corea del Sur, se iluminó con un espectáculo de rayos láser y fuegos artificiales a medianoche, mientras decenas de miles de personas se congregaron en el pabellón Bosingak para presenciar la ceremonia de las campanas. La histórica campana de bronce sonó 33 veces, en una tradición arraigada en la cosmología budista que busca disipar la mala fortuna y dar la bienvenida a la paz y prosperidad.
Miles de fieles budistas visitaron el templo Jogyesa, caminando bajo linternas decoradas con deseos de Año Nuevo mientras rezaban por el año venidero. Las imágenes desde Seúl muestran también a ciudadanos fotografiándose frente a letreros luminosos de “2026” en las calles de la capital, en celebraciones marcadas por medidas de seguridad reforzadas.
Beijing recibió el 2026 con un espectáculo de tambores en la Gran Muralla

China dio la bienvenida al nuevo año a las 16:00 GMT (medianoche hora local) con una celebración en la sección Juyongguan de la Gran Muralla, que incluyó una cuenta regresiva y un tradicional espectáculo de percusión.

La ceremonia en uno de los monumentos más emblemáticos del país se sumó a las celebraciones que se extendieron simultáneamente por toda la región: Hong Kong, Taiwán, Malasia, Singapur y Filipinas también recibieron el 2026 en esta hora, horas después de que el presidente Xi Jinping pronunciara su mensaje de fin de año defendiendo la paz global y reiterando el objetivo de “reunificación” con Taiwán.
China y sus vecinos del este y sudeste asiático se unen así a Japón y Corea del Sur en la cadena de celebraciones que continúa su avance hacia el oeste rumbo a Tailandia, India y el resto del continente.
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