POLITICA
Una mayoría vacante desafía la hegemonía de Milei

El sábado a la tarde Mauricio Macri estaba en su quinta con actitud reflexiva. Faltaba un día para la elección porteña e intuía el vendaval. Se reunió largamente con Cristian Ritondo con la mira puesta en la elección bonaerense. Volvieron a hablar el domingo antes y después de la triste escenificación de la derrota. También el lunes, a horas de que el expresidente partiera hacia España.
En todas las conversaciones hubo una consigna compartida: hay que dar vuelta la página y lograr el mejor acuerdo posible con La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires. Con ese espíritu Ritondo fue el martes al encuentro de Amcham y fijó postura. Dijo que iban a seguir acompañando el rumbo económico del Gobierno y que ratificaba su voluntad frentista para las elecciones del 7 de septiembre.
Esta secuencia reseteó en forma decisiva el escenario postelectoral. Congeló el certamen de garrochismo cuentapropista que se estaba preparando en las filas de Pro para saltar a los brazos libertario y diluyó el clima de confrontación que había prevalecido en la campaña porteña, y que tuvo su epílogo en el video fake del sábado a la noche (el Gobierno todavía no respondió a un pedido de la Cámara Nacional Electoral para que solicite a la ONU un software llamado E-monitor, que permite identificar este tipo de excesos y minimizar impactos electorales). Este clima se extendió hasta el lunes inclusive, cuando Javier Milei dijo: “Quizás Macri deba entender que su momento pasó”. Después todo cambió.
Desde la Casa Rosada hubo correspondencia y señales muy claras de estar en una sintonía renovada. Santiago Caputo habló varias veces con Ritondo, transformado en el interlocutor habilitado por Macri, y avaló la idea de hacer una alianza. Milei ya había bajado la orden de confluir. También se comprometió a evitar gestos de humillación hacia el macrismo para descomprimir la presión.
Así quedó allanado el camino para el mensaje que le envió el expresidente a Milei con una frase que al mandatario le pareció genuina: “Felicitaciones de alguien que siempre quiere que te vaya bien”. Vuelta de página con el objetivo de intentar derrotar al kirchnerismo en la provincia.
Estos intercambios concluyeron el jueves en la noche, en la cena de dos horas en la que el Presidente hizo de anfitrión de Ritondo en Olivos. Allí Milei reafirmó una idea que ya le había transmitido antes al diputado: que no puede darse el lujo de perder la provincia contra el kirchnerismo porque el efecto en los mercados y en el mundo sería muy nocivo. Rescató a un Macri (Mauricio) y hundió al otro (Jorge). Un giro pragmático de los dos líderes que marcó el nuevo contexto.
La línea de negociación ya está trazada y validada en ambos campamentos. Consiste en una división de estrategias entre la elección provincial y al de octubre. En el capítulo de septiembre el acuerdo consiste en sellar un frente electoral entre LLA y Pro, ya que los libertarios no tienen suficientes figuras para armar listas competitivas en las ocho secciones electorales y el macrismo tiene 13 intendentes que representan el 22% del electorado. Además podrían sumarse a ese esquema radicales y fuerzas vecinales. En esta instancia habría un esquema formal de alianza y un reconocimiento a la capilaridad territorial en la que Pro aventaja a los libertarios.
Otro diseño distinto se utilizaría para la elección de diputados nacionales. Allí competirían con la marca LLA, y Pro se sumaría con una adhesión. Esto quiere decir que referentes del macrismo podrían integrar la lista unificada en lugares más modestos, pero una vez electos podrían ser parte de la bancada amarilla. Utilizarían el instrumental electoral libertario, pero supuestamente sin perder su identidad partidaria. Alquimias de un sistema descompuesto. Utilidades para resolver las diferencias. Acá habría un reconocimiento implícito de que el violeta hoy es más competitivo para derrotar al kirchnerismo en la provincia.
Este abordaje electoral dual tiene la aceptación directa de Macri, quien previamente sondeó que sus intendentes estén de acuerdo. También cuenta con el aval de Caputo y de Karina Milei, a quien muchos señalaban como la más refractaria. El indicio de que la hermana presidencial estaba en la misma línea la dio esta semana Martín Menem, uno de sus referentes, cuando sostuvo: “Vamos a ir juntos en la provincia”. Ayer salió el propio Presidente a dar su bendición definitiva.
Este es el paradigma general con el que van a avanzar las conversaciones. Por debajo, van a continuar las fricciones entre los armadores Sebastián Pareja, hombre de confianza de Karina que sostiene que no es necesario un acuerdo formal con Pro, y las Fuerzas del Cielo representadas por Agustín Romo, espada bonaerense de Caputo. Ellos seguramente se desgastarán en el punteo de nombres y de roles. Encarnan dos versiones de LLA, al igual que sus jefes. Pero tanto Caputo como Karina eludirán la disputa directa entre ellos.
Una elección sin lección
Así como libertarios y macristas interpretaron rápidamente que debían cerrar el capítulo porteño y unificar sus proyecciones en la provincia, en el campamento peronista ocurrió todo lo contrario. La primera semana posterior a la elección en la ciudad dejó una colección de desencuentros y diferencias, que por ahora parecen alejar la posibilidad de un entendimiento amigable entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof.
La expresidenta había dado una señal en favor de la unidad en dos reuniones que encabezó hace diez días y que convocó a intendentes propios, como Mayra Mendoza y Federico Otermín, y del esquema del gobernador, como Fernando Espinoza, Julio Alak, Pablo Descalzo y Andrés Watson. “Ella bajó un mensaje claro de que iba a trabajar por la unidad y de que teníamos que ir todos juntos”, resumieron en el entorno camporista, en claro gesto de regresó la versión más pragmática de Cristina.
Sin embargo, esta semana todas las señales fueron en un sentido opuesto y quedaron reflejadas en las declaraciones de Carlos Bianco, el hombre de más confianza de Kicillof, quien el martes demostró que el ánimo de confrontación sigue vigente. “Hay que volver a discutir condiciones para la unidad y ver si estamos todos de acuerdo en esos términos”, sentenció.
Tan disímiles son las posturas, que hasta leyeron el resultado porteño con prismas totalmente opuestos. Mientras el kirchnerismo dice que la elección de la ciudad demostró la inconveniencia de desdoblar la elección, en el kicillofismo aducen que, por el contrario, el problema es que LLA fue exitoso en nacionalizar la campaña y por eso ganó, un riesgo que se incrementaría en el caso de unificar todo en octubre.
En el kirchnerismo dicen que la frustración de Leandro Santoro demuestra que es imperioso ir unidos en la provincia a cualquier precio, y en el kicillofismo entienden que justamente demostró que la unidad por sí misma no alcanza si no hay un propósito común.
En el kirchnerismo ven que el lanzamiento del Movimiento Derecho al Futuro que realizará Kicillof es un gesto de emancipación, y cerca del gobernador se quejan de que cuando ellos definieron la fecha para esa presentación que debía hacerse ayer (después se postergó), Cristina fijó su reaparición pública para el día siguiente, es decir hoy.
“Están en una visión imposible. No pensamos como un espacio común. Así es muy difícil acordar porque tenemos miradas distintas”, se lamenta un referente del espacio del gobernador. “Esta semana no hubo reuniones ni movimientos. Nadie respondió al mensaje de unidad que envió Cristina en la reunión con los intendentes. Los libertarios están actuando con inteligencia electoral; nosotros deberíamos acelerar ese proceso”, se quejan en el Instituto Patria. Sólo señales de discordia.
La mayoría de los actores confía en que al final del camino habrá una convergencia porque sería suicida regalarle tan fácil el triunfo a los libertarios. Cree que habrá una conversación entre Cristina y Kicillof y allí se ordenará el tablero. Pero hoy todavía no hay indicios.
Las elecciones de medio término siempre fueron un karma para el kirchnerismo, tanto cuando le tocó ser oficialismo como cuando estuvo en la oposición. De hecho no ganan una desde 2005, al menos en la provincia. Pasaron exactamente 20 años desde que Cristina arrasó a Hilda “Chiche” Duhalde. Después, las legislativas sirvieron para darle su momento de gloria a Francisco de Narváez (2009), Sergio Massa (2013), Esteban Bullrich (2017) y Diego Santilli (2021). Nunca más una alegría.
Esas divergencias entre las dos alas del peronismo bonaerense ocurren frente a la perspectiva de una elección que se prevé que sea la más caótica de la historia en la provincia. La justicia electoral de Buenos Aires está muy preocupada por sus implicancias porque hay poca claridad respecto de aspectos cruciales: ¿cómo se inscriben los frentes (a nivel provincial o por sección)?, ¿pueden competir con denominaciones diferentes?, ¿pueden tener una configuración distinta entre el tramo a legislador provincial y el de concejales?
Apunta a ser un festival de la política territorial en el momento en el que la sociedad expresa su mayor lejanía de la dirigencia. Además, sin las PASO, las internas partidarias serán feroces. Por eso el viernes la Junta Electoral publicó una resolución que obliga a las fuerzas políticas a informar el método de selección de candidatos. Un espectáculo de punteros y sellos en medio de un profundo deterioro de los compromisos cívicos.
El liderazgo anarco-democrático
Los festejos en el Gobierno por el triunfo electoral en la ciudad tuvieron una importante señal de advertencia que quedó titilando en el tablero: el histórico nivel de ausentismo, que llegó al 47%. Más allá de que era una elección legislativa local, usualmente poco atractiva, las huestes de Santiago Caputo entendieron que allí anida un enigma a descifrar, que también los interpela a ellos.
“Era el único factor que no podíamos controlar y al final fue mayor al esperado, aunque creo que perjudicó más al peronismo. Lo analizamos internamente y nunca terminamos de tener en claro si teníamos que incentivar el voto, y por eso no lo hicimos. Es un tema que vamos a seguir estudiando porque es muy importante”, señaló un referente a cargo de la estrategia oficial.
El día de la elección hicieron un push por mensajes de texto destinado a los votantes sub 35 que decía: “Levantá el culo del sillón para votar. Tenés tiempo hasta las 18”. Apenas un gesto ante la previsión de lo que podía ocurrir entre sus votantes más fieles.
Hay quienes se preocupan por el elevado ausentismo por lo que exhibe en términos de erosión democrática. Pero en el Gobierno lo miran con pragmatismo político. Se trata de un océano de votantes sin representación. Si hubiera habido alguien que hubiese convocado a no votar se habría transformado en el principal ganador del domingo pasado. Sería un liderazgo anarco-democrático que podría competir con el anarco-capitalismo de Milei. Reflejo del clima de época.
Allí anida una mayoría vacante a la que los libertarios les encantaría cautivar. Es un activo muy seductor, pero al mismo tiempo elusivo. ¿Cómo conmover a ese universo? ¿Qué demandan? Hoy no les preocupa tanto porque se sienten cómodos ejerciendo una hegemonía minoritaria, pero es un riesgo latente.
En el oficialismo entienden que ellos, como exponentes de la fuerza más novedosa y disruptiva, son quienes están en mejores condiciones de convocarlos. El resto de las fuerzas políticas emerge totalmente desconcertado frente al cambio de paradigma y con menos chances de conectar con ese electorado desencantado y desconectado.
Según las previsiones de todas las fuerzas políticas, el mismo fenómeno de ausentismo se repetirá en la ininteligible elección bonaerense de septiembre, y habrá que ver si se recupera para al. Según un estudio de Federico Aurelio, un 43% hoy manifiesta no tener ganas de acercarse a las urnas en octubre.
Hay un latido social muy profundo en la decisión de no ir a votar. No representa ni siquiera el acto contestatario de sufragar en blanco; es una exhibición de indiferencia absoluta. Además contiene un componente muy importante de anomia porque implica en los hechos la alteración de la ley que establece la obligatoriedad del voto. Es decir, una acción no coordinada pero masiva que resuelve violar las normas.
“Es una bomba de tiempo debajo del país. Hay un 50% que no se siente atraído por los cantos de sirena de ningún espacio, que está vacante y a disposición. Todos los partidos, como pasó en otros países de la región, tienden a desaparecer. Y ahora lo que hay que ver es si se está desgastando también la figura de Milei. Si está pasando eso, es grave”, analiza Jaime Durán Barba, desde la impotencia de ver cómo se derrumba el castillo de Pro que ayudó a construir, y desde el padrinazgo intelectual que siente sobre la escudería de Santiago Caputo.
El director de Isonomía Rodrigo Martínez complementa la idea al decir que “lo que estamos viendo es que el concepto de cambio es lo que prima. El 87% dice que quiere cambiar, aunque elija al oficialismo porque el oficialismo apela a una narrativa de cambio. Al mismo tiempo demanda nitidez. El escenario argentino se perfila hacia los nichos. Hay una necesidad de empatizar con el estado emocional de la gente”.
Hasta ahora el Gobierno ha sido el más exitoso en responder a esa fórmula. Milei representa el cambio, sintoniza con el enojo de la mayoría de la sociedad y es tremendamente intenso en el discurso que le dirige a su núcleo duro. Sus logros económicos le permitieron darle sustento a esa empatía.
De hecho, los únicos dos momentos en los que bajó su índice de aprobación fueron en los períodos julio-septiembre del año pasado y febrero-abril de este año, que coincidieron con períodos de turbulencia en los mercados e incertidumbre económica. Hoy las encuestas siguen marcando que la evaluación de la situación económica personal deja un saldo negativo (59% a 35 %, según midió Aurelio), pero en términos de expectativas a futuro es claramente positivo (49% a 38%).
Estos indicadores le dan aire a Milei para transitar con holgura el calendario electoral de este año. Si además llega a ganar en la elección bonaerense, octubre será un regocijo libertario y se multiplicarán las fuerzas dispuestas a aliarse y acompañar en el Congreso. Eso le da margen y tiempo para avanzar en su plan.
Pero el Gobierno no podrá pasar por alto que imprevistamente le surgió una competencia, no desde la anquilosada partidocracia tradicional, sino desde el mismo terreno del que él mismo irrumpió hace pocos años: el indescifrable ánimo social de la Argentina. Una mayoría agazapada en silencio que no reconoce liderazgos y que cultiva desde hace tiempo el arte del escepticismo. Que permanece insensible ante el coro de voces políticas, especialmente las de quienes protagonizaron el Ancien Régime, pero que también observa las piruetas libertarias y aún se pregunta si el experimento podrá responder a sus demandas. En el contexto global de hoy, la democracia de derecho cruje cuando no hay democracia de resultados. Las urnas fueron un júbilo para Milei. También un interrogante oculto.
POLITICA
La encuesta que revela la fortaleza de los hermanos Milei: qué lugar ocupan políticos y empresarios

Por tercer año consecutivo, el presidente Javier Milei quedó ubicado en el primer puesto de las personas más influyentes del país, según la encuesta que realiza en forma anual la consultora Poliarquía, que apunta a conocer la visión del establishment local con consultas a líderes y formadores de opinión. Pero otro resultado de relevancia que arroja el sondeo es que el “mapa de poder” de este año se encuentra atravesado por la política, bajo una consolidación del “núcleo central” del oficialismo en los primeros puestos del ranking, encabezado por los hermanos Milei.
El predominio de la administración libertaria en el top 25 de las personas más influyentes del país se consolidó con la presencia de la totalidad “triángulo de hierro” entre los 10 primeros puestos del ranking. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se ubicó en el segundo lugar, una posición por encima de la que había ocupado el año pasado, ratificando, según el informe, “su gravitación en la estructura de poder”.
Es que el resultado de las últimas elecciones legislativas no solo la reafirmó como la principal armadora del espacio libertario, sino que además amplió su margen de influencia dentro del Gabinete, reconfigurado tras la salida de Guillermo Francos y que derivó en el reemplazo de un funcionario de su máxima confianza: Manuel Adorni. Una nueva arquitectura de poder que proyecta terminales propias en el Congreso.
El podio también evidencia el peso que cobró la agenda económica en los últimos meses, representada en otra de las espadas centrales del Gobierno: el ministro de Economía, Luis Caputo. El funcionario se ubicó en el tercer lugar del ranking, con un ascenso de dos posiciones respecto del año anterior, y sobrepasando al asesor todoterreno Santiago Caputo que bajó dos lugares y quedó sexto. Pese a ello, el estratega, cuyas áreas de control dentro del Gobierno se vieron tensionadas con el avance de Karina Milei dentro del Gabinete, todavía cuenta con un rol protagónico según la visión del establishment.
La única integrante del primer quinteto que no pertenece al oficialismo es Cristina Kirchner. La exmandataria quedó en el cuarto lugar, perdiendo dos posiciones respecto al año pasado, pero manteniéndose como principal figura del peronismo dentro del listado, encarnando aún el liderazgo de la oposición más dura al Gobierno, pese a su prisión domiciliaria.
Detrás de ella y en quinto lugar se ubica el futbolista Lionel Messi, la única figura fuera del círculo rojo que integra el top 10. Luego aparece la senadora libertaria Patricia Bullrich, situada después de Santiago Caputo y con un ascenso de dos posiciones. La exministra de Seguridad se consolidó como la principal articuladora de la Casa Rosada en el Senado e integra la mesa política del Gobierno, rol que esta semana supo cosechar un triunfo tras la media sanción de la Reforma Laboral en la Cámara Alta.
Le sigue el CEO de Techint, Paolo Rocca, recientemente enfrentado con el Gobierno tras una licitación de caños para el gasoducto de exportación que irá de Vaca Muerta a la costa de Río Negro, que perdió ante la compañía india Welspun.
Rocca viene alertando desde hace varios años de lo que considera como una competencia “predatoria y desleal”, pero el conflicto terminó por desatarse cuando dio a conocer que el grupo Technit, que dirige Rocca, evaluaba presentar una denuncia por presunto dumping ante el Gobierno por la compra de tubos de origen indio.
Previo a ello, la empresa TenarisSiat, la compañía del grupo que produce tubos con costura en su planta de Valentín Alsina, se había presentado en la licitación pero su oferta fue rechazada por resultar significativamente más cara. Sin embargo días después y con el contrato ya firmado la empresa presentó una nueva oferta con una baja en sus precios cercana al 40%.
La secuencia fue criticada por el Gobierno y por el propio Milei que no solo llevó el tema a sus redes sociales, sino que escaló la afrenta con Rocca y lo desafió, aunque sin nombrarlo, en su discurso en la Derecha Fest. A pesar de las idas y vueltas con el Gobierno, y de la notoriedad que cobró la cuestión en el mundo digital, el líder del grupo Techint se mantuvo en el mismo puesto que el año pasado.
Por su parte, en el noveno lugar se lo ubicó al expresidente Mauricio Macri, uno de los dirigentes políticos que más posiciones bajó. El líder de Pro supo estar el año pasado en el sexto puesto. Sin embargo, tanto las elecciones legislativas en la Ciudad como las bonaerenses dejar al partido amarillo con una crisis interna que se terminó de materializar a fin del año pasado con varios traspasos de legisladores al universo libertario.
El ranking de las 10 personas más influyentes lo cierra el director ejecutivo del Grupo Clarín, Héctor Magnetto. Le siguen el gobernador bonaerense, Axel Kicillof (subió 11 puestos), quien podría perfilarse para las presidenciales del 2017. El caso del dirigente de Movimiento Derecho al Futuro adquiere cierta relevancia no solo por su ascenso en la lista, sino por que junto a Cristina Kirchner es el único representante del peronismo reconocido por un grupo de líderes y formadores de opinión.
Por detrás se encuentran el fundador de Mercado Libre, Marcos Galperin; el presidente de Corporación América, Eduardo Eurnekian; el juez de la Corte Suprema Horacio Rosatti; la cantante Lali Espósito; el asesor parlamentario Eduardo “Lule” Menem; el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; el presidente de Boca, Juan Román Riquelme; el titular de YPF, Horacio Marín; y en el puesto 20 se ubica el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La encuesta a Líderes y Formadores de Opinión 2025-2026 se hizo sobre una base de 180 entrevistas a personas elegidas porque por su “posición, conocimientos o recursos, poseen la capacidad de ejercer influencia sobre las actitudes y conductas de la opinión pública”. El estudio tiene como objetivo analizar las perspectivas de estos principales referentes del país sobre los temas clave del contexto nacional.
Entre los consultados para esta edición de la encuesta que se hace desde 2008 hubo dirigentes nacionales, provinciales, y locales; legisladores, empresarios, periodistas y comunicadores. También académicos e investigadores de universidades públicas y privadas, consultores y profesionales. Sus participaciones fueron seleccionadas aleatoriamente de un amplio listado de líderes y formadores de opinión. El estudio se realizó entre diciembre y enero a través de una encuesta on line a dispositivos fijos y móviles.
Desde Poliarquía, a cargo de Alejandro Catterberg, explican que, el estudio tiene como objetivo “analizar las perspectivas de los principales referentes del país sobre los temas clave del contexto nacional y sus expectativas para este año”.
El balance de la encuesta muestra que los principales líderes y formadores de opinión de la Argentina continúan con una evaluación positiva de la situación general del país.
Sin embargo, en comparación con 2024, se registra un enfriamiento del optimismo que se observaba durante el primer año de gestión, con una caída en las expectativas a futuro. El 43% de los encuestados evalúa positivamente la situación general del país. Igualmente, la percepción general mejora respecto a los últimos 15 años, pero se perdió la intensidad del entusiasmo inicial.
Respecto a la situación económica, el estudio detectó un corrimiento hacia posiciones más moderadas. La opinión positiva se ubicó en el 33%, una caída de nueve puntos comparado al año pasado.
Los encuestados todavía se muestran optimistas en el proceso de baja de inflación, una expansión moderada de la actividad y estabilidad cambiaria, pero con ajustes graduales. Según se arrojó, el 58% espera mejoras para este año.
Otro de los puntos destacados es la expectativa de un crecimiento económico en torno al 4% luego de la recesión del 2024. “La mejora macroeconómica empieza a dejar de ser novedad y pasa a ser evaluada en términos de sostenibilidad y profundidad”, suma el estudio.
Javier Milei,una competencia “predatoria y desleal”,,de tubos de origen indio,February 14, 2026,Delfina Galarza,Lucía Pereyra,Javier Milei,Karina Milei,Luis Caputo,Conforme a,,Tratado comercial. Las relaciones cárnicas: de Roca-Runciman a Milei-Trump,,Anuncian un paro. Los docentes desafían por primera vez a Kicillof y las clases no comenzarían en marzo en la provincia,,Antes y después Así impacta la reforma laboral a los trabajadores actuales: despidos, vacaciones, enfermedades y accidentes,Javier Milei,,Imputabilidad de menores. La Iglesia y los cultos evangélicos, en veredas opuestas ante la reforma del régimen penal juvenil,,Caso $LIBRA. La ruta de los 100 millones de dólares que permanecen ocultos a un año del escándalo,,»La quieren muerta». Grabois apuntó contra el Gobierno por la condena a Cristina Kirchner
POLITICA
La CGT se reunirá este lunes para definir si va o no a un paro general contra la reforma laboral

Tras la aprobación de la reforma laboral por parte del Senado, desde la Confederación General del Trabajo (CGT) anticiparon que su Consejo Directivo se reunirá este lunes con la finalidad de resolver o no el llamado a un paro general.
El encuentro, encabezado por el nuevo triunvirato de co-secretarios generales, se da bajo presiones internas que ejercen los distintos sectores gremiales agrupados en la central. Quienes están a favor del paro quieren que sea por 24 horas y de carácter general el día en que la Cámara de Diputados trate el proyecto de ley con media sanción.
La advertencia de la CGT a Javier Milei: “Si se logra la media sanción, profundizaremos el plan de lucha”
La reunión será el lunes a las 16 horas y en formato virtual, ya que según Infobae se proyectan variadas ausencias debido a viajes motivados por el feriado puente de Carnaval.
El Consejo Directivo tenía previsto reunirse para debatir el avance de la reforma laboral y tomar eventuales acciones, pero la presión interna hizo que se anticipara el llamado a deliberar y en un día feriado. Lo cual apunta a darle una magnitud al estado de urgencia en el que se encuentra la CGT.
Los sectores más antagónicos a la reforma laboral son los partidarios de llevar una protesta más dura que la exhibida por la central gremial el día en que el Senado trató y aprobó el nuevo estatuto, la cual se manifieste en un paro general de 24 horas. Algo con lo que se amagó a realizar pero se desactivo debido a que no se consideraran dadas las condiciones para una medida de fuerza de esa naturaleza.
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POLITICA
La CGT adelantó una reunión para debatir un paro general de 24 horas contra la reforma laboral

Luego del triunfo libertario que representó la sanción de la reforma laboral en el Senado, la CGT anticipó una reunión de urgencia de su Consejo Directivo para este lunes con el fin de debatir una propuesta que está creciendo: un paro general de 24 horas el día en que la Cámara de Diputados comience a tratar el proyecto de Javier Milei.
El encuentro se hará a las 16, de manera virtual (hay dirigentes que aprovecharon el fin de semana largo y están lejos de Capital), y su realización se precipitó por las fuertes presiones internas para hacer una protesta más dura contra la reforma laboral, ya que para muchos sindicalistas no alcanza con salir nuevamente a la calle.
Los cotitulares de la CGT Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (Seguro) y Cristian Jerónimo (empleados del vidrio) tenían previsto citar al Consejo Directivo para el miércoles o jueves próximos, pero en las últimas horas decidieron adelantar la reunión cuando empezaron a recibir señales de varios dirigentes de que querían ir al paro para profundizar su rechazo al proyecto.
“El triunvirato preferían no hacer un paro, pero se dieron cuenta de que por abajo se estaba planificando un cese de actividades de 24 horas, y si no lo impulsaba la CGT iban a quedar descolocados”, señaló a Infobae el jefe de un sindicato de peso, que, de todas formas, advirtió que el tema será objeto de un intenso debate este lunes.
Es que el sector dialoguista de la CGT, que predomina en la conducción, preveía una estrategia más moderada, con eje en los contactos con diversos bloques parlamentarios e incluso con sus interlocutores en el Gobierno para tratar de introducir nuevos cambios en el proyecto, aun sabiendo que Milei quiere acelerar los tiempos legislativos para que la ley sea sancionada cuanto antes.
El oficialismo procura tratar la reforma laboral que vino del Senado la semana que viene, pero el problema es que los feriados complican el regreso a Capital de muchos legisladores aliados. Si no hubiera problemas logísticos, la sesión en Diputados se haría el jueves 19, pero hasta anoche lo más probable es que pasara al miércoles 25.
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