CHIMENTOS
El grave problema de salud que enfrenta Viviana Canosa: «Lo que más dolor me da»

Viviana Canosa se descompuso en su camarín antes de arrancar su programa y generó preocupación entre las autoridades de El Trece.
«Tendría que estar en mi casa ahora. No me siento bien. Igual, he hecho programas con 40 de fiebre, pero si yo me iba hoy a descansar a mi casa porque no me siento bien, iba a ser tapa en todos los portales porque Viviana Canosa empezó a especular y jugar», dijo la diva.
Y agregó: «Yo conozco el juego a la perfección. Salvo que caiga como Carmen (Barbieri) el día que cayó redonda, yo acá me quedo hasta el 31».
Viviana Canosa sumó: «Además, quiero decir algo. Vengo de una familia de trabajadores. Me costó mucho llegar hasta donde estoy. Lo valoro mucho. No me van a correr fácil. Soy una mina de espalda grande y defiendo lo mío con uñas y dientes porque sé lo que es hacerse de abajo. Nadie me regala nada. No soy la mujer de nadie. Todo me lo gané solita, con errores y con aciertos».

Luego reconoció: «El nivel de angustia que yo estoy sintiendo y calculo que le pasa a todos mis compañeros, a cada uno en particular. Vamos a estar acá hasta el 31 de julio, pero yo creo que hoy me angustié mucho durante un momento del día que me puse a leer mensajes de la gente, muy amorosos, muy cariñosos. La presión de los colegios que llaman y preguntan».
Y cerró diciendo: «Quería decir eso porque también sentí que cuando lo pude contar en mi camarín, después de que me empecé a sentir mejor, me sentí más aliviada. Es súper triste que algo termine. También son cosas que comienzan, pero lo que más dolor me da a mí es no quedarme sin laburo yo. Yo creo que en el camarín me agarró un estresazo, que ya le pedí a mi médico que lo quiero ver«.
Viviana Canosa destrozó a Mariana Fabbiani
La diva remarcó: «Esta es Mariana Fabbiani, la que pidió mi cabeza. Ella dijo que yo no hacía la televisión de (Hugo) Di Guglielmo».
Y agregó: «Me expuso con una mala leche total. Se hace pasar por La Cenicienta, pero es la madrastra. La contratan para hacer publicidad de leche para niños y es malísima (…). Con esa sonrisa blanca que tiene hace creer que es la reencarnación de la virgen María. (…) Le pidió públicamente mi cabeza a Suar».
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VIVIANA CANOSA, Mariana Fabbiani, problemas de salud, ElTrece
CHIMENTOS
Con ironía y sin filtros, L-Gante chicaneó a Wanda Nara por un viejo escándalo

L-Gante volvió a sorprender a sus seguidores con un posteo que no tardó en generar revuelo. Fiel a su estilo provocador, el cantante eligió despedir el año con una chicana directa a Wanda Nara, recordando uno de los escándalos más comentados de los últimos tiempos: la famosa “casa de los sueños”.
El referente de la cumbia 420 compartió imágenes de su casa. Mostró distintos ambientes como el living, la cocina y el jardín con pileta. Todo parecía un simple tour hogareño, hasta que llegó la frase que encendió las alarmas: “La casa de mis sueños”, escribió L-Gante sobre el video, en una clara ironía que sus seguidores entendieron al instante.
La referencia no fue casual. La expresión remite directamente a la propiedad de Nordelta que Wanda Nara había definido públicamente como “la casa de mis sueños” y que, tras la escandalosa separación, terminó siendo comprada por Mauro Icardi para instalarse allí junto a la China Suárez.
Un episodio que marcó uno de los picos más altos del triángulo mediático y que todavía resuena en el mundo del espectáculo. Lejos de quedarse ahí, L-Gante redobló la apuesta minutos después con otra historia. Esta vez mostró su habitación, equipada con un estudio de grabación y un jacuzzi vidriado, y sumó una nueva frase cargada de ironía: “Y la habitación de mis sueños. Amén”.
El mensaje volvió a ser interpretado como una burla directa y consciente. Las reacciones no tardaron en llegar. En redes sociales, los usuarios celebraron la picardía del cantante y destacaron que “no se olvidó de nada”, mientras otros señalaron que la chicana apuntó directo a uno de los momentos más sensibles para Wanda Nara.
Cabe recordar que la llamada “casa de los sueños” se convirtió en un verdadero símbolo del conflicto. Se trata de una propiedad de lujo en Nordelta, valuada en millones de dólares, que pasó de ser un proyecto familiar a representar uno de los golpes más duros tras la ruptura.
La frase quedó grabada en la memoria colectiva y cada vez que alguien la menciona, el escándalo vuelve a reflotar. Con este posteo, L-Gante dejó en claro que el pasado sigue presente y que, al menos para él, algunas historias todavía merecen ser recordadas con sarcasmo. Una chicana filosa, directa y efectiva que volvió a poner a Wanda Nara en el centro de un capítulo que, para muchos, sigue abierto.
L-Gante, Wanda Nara
CHIMENTOS
“Bicho” Gómez: “Si los grandes de la comedia no nacieron en el circo, en algún momento pasaron por ahí”

Todas las noches, en el Teatro Holiday de Villa Carlos Paz, Marcos “Bicho” Gómez sale a escena entre los aullidos de las chicas que pueblan las butacas: junto a él están Nicolás Cabré y Mariano Martínez. Lo que se lleva el actor y clown, eso sí, es una catarata de aplausos. “Y está muy bien, porque a las chicas que pueden aullar por mí ya se les puede salir la dentadura”, bromea.
Los tres comparten cartel en la comedia “Ni media palabra”, de Pardo Producciones, dirigida por el propio Cabré y su flamante esposa, Rocío Pardo. Y la temporada de verano, para ellos, comenzó fuerte: según las cifras oficiales de AADET (Asociación Argentina de Empresarios/as Teatrales y Musicales) que divulgó la productora, la obra encabeza los rankings de recaudación, espectadores y porcentaje de sala llena.
— ¿Cómo vivís este momento tan especial en Villa Carlos Paz con el éxito que está teniendo “Ni media palabra”?
— Estrenamos el jueves pasado. Con la obra tenemos muy buenas expectativas, arrancamos muy bien y el público nos acompaña, la comedia gustó mucho. El reencuentro de Mariano y Nico era muy esperado y cuando viene la gente, se lleva la satisfacción de reencontrarse, no solo con ellos, sino con una gran comedia, un producto muy cuidado. Así que estoy muy, muy contento.
— ¿Cómo es compartir escenario con Mariano Martínez y Nicolás Cabré en este formato de trío, y cómo recibiste la convocatoria?
— La verdad, muy bien. Primero fue la convocatoria de Nico: me llamó y me contó que estaríamos nosotros tres. Más allá del reencuentro de ellos, que es hermoso verlos juntos dentro y fuera del escenario, me sumaron a mí, siendo de otra generación, y me tratan con mucho cariño y respeto. Se armó un lindo trío y, con el proyecto de que la comedia siga todo el año, yendo a Buenos Aires, de gira y tal vez a Mar del Plata, se conforma un grupo hermoso. Todo ese tiempo juntos pinta para que nos llevemos recontra bien.
— Ya tenías experiencia previa con ellos, ¿no?
— Con Mariano llevo tres temporadas trabajando juntos arriba del escenario, esta es la cuarta. Con Nico también, aunque antes dirigió la comedia “Tom, Dick y Harry”, pero luego se sumó al elenco.
— ¿Cómo es el recibimiento del público hacia vos, entre dos galanes como Nico y Mariano?
— Las chicas pueden aullar por ellos, pero cuando aparezco yo parece que todo el teatro aplaude (ríe). Y está muy bien, porque a las chicas que pueden aullar por mí ya se le puede salir la dentadura (carcajadas). Y yo también, veo a Mariano Martínez sin camisa todos los días en el camarín y lo aplaudo (ríe). Más allá de eso, siento mucho cariño del público, esa calidez y amor es muy lindo.

— ¿Cómo describirías a tus compañeros?
— Mariano es un gran tipo, muy sencillo. Le cuento a Vero (Verónica Pecollo, su pareja) que me impacta caminar con él y ver cómo la gente lo mira y le grita lo lindo que es. Tiene naturalidad, el ego bien puesto, y compartimos grandes momentos que nos acercan cada vez más. De Nico destaco que maneja muy bien la comedia en escena y ahora, como director, se está descubriendo y lo hace muy bien. Tiene claro lo que quiere, lo que le gusta, y te da libertad para jugar. El ida y vuelta con alguien que te elige, sabe de comedia y acepta el aporte, es buenísimo. Nos vamos conociendo más cada día, son chicos muy talentosos y generosos.
— ¿Qué distingue a “Ni media palabra” de otras comedias en cartel?
— No es una comedia tradicional de puertas, no es una comedia que tenga solo un inicio y un final. Tiene un inicio de una manera y termina completamente diferente. En el medio la situación va cambiando, lo que al principio parece una cosa, después parece otra y termina de una manera totalmente distinta. Eso fue lo que más me gustó cuando me acercaron el libro, el humor es muy particular, me gusta mucho.
— Tu humor y tu registro físico siempre están presentes en tus trabajos. ¿Aquí también? ¿Cómo incorporás ese sello?
— Hago un personaje distinto a los que suelo hacer. Siempre hay algo físico que incorporo a mis personajes, aunque no sean acrobáticos. Hay algo en la postura, en la forma de caminar, es innato en mí.
— ¿De dónde viene esa inspiración para el humor físico? ¿Cuáles son tus referentes?
— Primero, soy cuarta generación de familia circense, siempre estuve haciendo acrobacias y moviendo el cuerpo. Pero sobre todo me inspiré en mi familia, grandes artistas, y en los payasos: mis tíos, mis primos, los amigos de mi viejo. Ese mundo clownesco que viví de chico me llevó a tener una vida muy lúdica. Admiro muchísimo a Chaplin, Buster Keaton, Cantinflas, Pepe Biondi, Sandrini, Tandarica en un momento, Jerry Lewis. Todos eran humoristas muy físicos. Muchos pasaron por el circo, como Biondi, Sandrini, Olmedo, Carlitos Balá, Marrone. Incluso el Teatro Nacional empezó en el circo. Si los grandes de la comedia no nacieron en el circo, en algún punto de su carrera pasaron por ahí. Mi inspiración son, primero, mi familia payasesca y después estos grandes.
— ¿Te entrenás específicamente para cuando tenés esa exigencia física?
— Ya no tanto. Siempre que voy a los doctores me dicen: “Vos te seguís moviendo”, les respondo que ya no tanto. Hay una memoria en el cuerpo, pero a medida que pasan los años esa memoria te avisa: “esto ya no”. Trabajo en el circo desde los cuatro años, era pequeño y ya estaba en el espectáculo, casi como un juego. Con el tiempo, ese juego se convirtió en profesión. Hice acrobacias hasta casi los cincuenta años, y el cuerpo mantiene hábitos y movimientos. Ahora, con más cerveza y vino tinto (ríe), pero algo queda. Solo hago Pilates o algo de ejercicio, cada tanto, para mantenerme.
— Mantenés el lazo con el circo, incluso hoy. ¿Cómo sostuviste esa relación?
— Toda mi familia sigue en el circo: hermanos, primos, tíos, amigos. Tengo una relación especial con mi primo Fabián, dueño de Cirque XXI, que ahora está en Necochea. Le ayudo a armar los espectáculos o a tener una visión de ellos. En vacaciones de invierno siempre hacemos temporada juntos, si tengo la posibilidad y los tiempos lo permiten. Es el reencuentro con mi familia y mis raíces. En ese contexto no soy “el Bicho Gómez” del teatro, no tengo camarín ni me traen agua: soy el Bicho, al le piden que haga un café o se cambie donde pueda. Me da la oportunidad de que mis hijos conozcan ese mundo que viví de chico. En las vacaciones los llevo y los invito a subirse al escenario. Este año, mi hija más chica, Renata, con seis años, me acompañó en escena, con su traje de lentejuelas, bailando y jugando. Eso es muy especial para mí.

— ¿Cómo es tu vida hoy, durante la temporada, compartiendo espacio y rutinas familiares en Carlos Paz?
— Estoy con la familia, por suerte tengo a Vero, que siempre me acompaña. Renata, la más chiquita, nos acompaña porque no le queda otra (risas). Los más grandes, Homero, que tiene dieciocho, y Rocío, veintiocho, a veces vienen, pero ya hacen su vida. Venir de temporada es como vacacionar con la familia: aprovechar los días libres, pasear por la sierra. En Buenos Aires están los colegios y trabajos, pero acá hay más espacio para estar juntos y disfrutar. Es una mezcla hermosa de vacaciones y trabajo.
— Dejando el teatro, vos hiciste en la tele un personaje muy recordado como “El Payaso Mala Onda” ¿cómo ves el presente del medio en relación a tu carrera?
— Con respecto a la carrera, creo que la tele ya no es que no me llama a mí, ya no llama más a nadie (risas). Ahora todo está puesto en los streaming y plataformas. Los canales ahora son más de información y panelistas, ya no se producen esos programas de antes. Cuando la tele vuelva a acomodarse habrá espacio para todos. Me gusta trabajar en tele porque da masividad, pero yo no nací ahí, nací en el teatro y vengo del circo. Formé parte de “La banda de la risa” y mucho teatro independiente en los 80 y 90, y fue ese trabajo teatral el que me llevó a la televisión. Siempre mi prioridad es el teatro: si hago televisión y se complica con una función, aclaro que el teatro es primero, es lo que me gusta y de lo que vivo.
bicho gómez
CHIMENTOS
¡Se hablaron de frente! Pampita y Zaira Nara, sin filtros: la confesión íntima sobre los ex que tuvieron en común

Pampita y Zaira Nara sorprendieron al público con una conversación tan relajada como filosa durante una entrevista transmitida desde Punta del Este. El encuentro, que se dio en un clima de absoluta confianza, dejó al descubierto la fuerte complicidad que une a las dos modelos, pero también una confesión que no pasó inadvertida: compartieron ex parejas.
La charla tuvo lugar en el marco del programa Quiero Vale 4, emitido por DGO Stream–DIREC TV desde Ovo Beach, y comenzó con un repaso por el presente sentimental de Pampita, quien atraviesa un gran momento personal junto a Martín Pepa.
Sin embargo, el foco cambió cuando los roles se invirtieron y fue ella quien pasó a indagar sobre la vida amorosa de Zaira. Con total naturalidad, Pampita le preguntó a su amiga si estaba lista para una relación seria o si prefería seguir disfrutando de la soltería.
La respuesta de Zaira fue contundente: dejó en claro que todavía no está preparada para un compromiso formal. El intercambio, cargado de humor, incluyó bromas sobre el romanticismo, la convivencia y las diferencias de carácter entre ambas.
El momento más comentado llegó casi sin aviso. En medio de risas y recuerdos compartidos, Zaira lanzó la frase que descolocó a todos: “Hasta hemos compartido una pareja o dos”. Lejos de esquivar el comentario, Pampita redobló la apuesta y agregó: “Unas cuantas más, que no las blanqueamos”, generando sorpresa y carcajadas en el estudio y en las redes sociales.
La confesión reavivó viejas historias del pasado amoroso de ambas. Entre los nombres que trascendieron se encuentran el ex tenista Juan “Pico” Mónaco y el empresario Mariano Balcarce, quienes en distintos momentos mantuvieron vínculos con las dos.
Estas coincidencias sentimentales, lejos de generar incomodidad, parecen haber fortalecido la relación entre Pampita y Zaira, que demostraron tener códigos claros y una amistad sólida. La charla también dejó en evidencia la autonomía y la mirada moderna que ambas tienen sobre los vínculos.
Zaira habló de su independencia y de la dificultad de encontrar una pareja que acompañe su ritmo de vida, mientras Pampita destacó la importancia de elegir desde el deseo y no desde la necesidad. El intercambio fue celebrado por los seguidores, que destacaron la honestidad, el humor y la falta de prejuicios con la que abordaron un tema que suele generar tensiones.
Sin escándalos ni reproches, Pampita y Zaira demostraron que la confianza y la complicidad pueden convivir incluso con historias amorosas cruzadas. Así, entre risas, confesiones y un tono descontracturado, ambas dejaron una de las charlas más comentadas del verano, confirmando que cuando hablan sin filtros, siempre dejan tela para cortar.
Pampita, Zaira Nara
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