POLITICA
Tensas gestiones, fugas y pujas internas en un cierre de listas cargado de incertidumbre en Buenos Aires

Cuando faltan menos de siete horas para que finalice el plazo para la inscripción de las listas en la provincia de Buenos Aires, los referentes de los principales frentes electorales negocian contrarreloj para definir las candidaturas rumbo a las legislativas del 7 de septiembre próximo.
Fuerza Patria, el espacio que congrega a Axel Kicillof, La Cámpora y los intendentes del PJ, la alianza La Libertad Avanza (LLA), que cerró un frente conjunto con Pro, y Somos Buenos Aires, la fuerza que integra a la UCR, el peronismo no kirchnerista y el GEN, de Margarita Stolbizer, esconden sus cartas y evitan dar indicios sobre los nombres de los dirigentes que encabezarán las boletas en las ocho secciones electorales.
En rigor, los jefes territoriales de cada fuerza le ponen suspenso porque no logran sortear las diferencias internas que atraviesan a sus espacios. Por estas horas, la oferta electoral del PJ, el presidente Javier Milei o de la tercera vía cambia al ritmo de tensas gestiones y pujas internas.
Cristian Ritondo, a quien Mauricio Macri delegó la interlocución con los libertarios en la provincia, se reunió esta mañana en la sede de Pro en Balcarce 412 con Diego Santilli y Guillermo Montenegro. También estuvieron Matías Ranzini y Florencia de Sensi, entre otros. Luego, partieron hacia La Plata, donde Ritondo prevé encontrarse con Sebastián Pareja, el titular de LLA en Buenos Aires.
En el frente de LLA Pablo Petrecca (Junín), uno de los intendentes cercanos a Jorge Macri, confirmó hoy su decisión de salir del acuerdo para pactar con Somos Buenos Aires. Así, Petrecca se sumará los otros jefes municipales del macrismo que no lograron un entendimiento con la Casa Rosada: María José Gentile (9 de Julio) Javier Martínez(Pergamino) y Diego Reyes (Puán).
En cambio, Soledad Martínez (Vicente López), alter ego de Jorge Macri, está cerca de cerrar el trato con LLA para permanecer en el esquema de Milei.
Cuando los bonaerenses concurran a las urnas el 7 de septiembre, se dará una situación atípica en los 135 municipios de Buenos Aires: ese domingo solo se elegirán legisladores provinciales, concejales y consejeros escolares.
Será una rareza para los habitantes de la provincia, porque esta vez la boleta papel que se encontrarán en el cuarto oscuro no tendrá una categoría nacional -ya sea presidente o diputado- que fomente el efecto arrastre, ni un tramo a nivel provincial -a gobernador bonaerense-, que actúe como ordenador de la competencia.
Las definiciones en el peronismo se concentran en La Plata, entre la Gobernación y la Legislatura, los lugares que concentran a los principales dirigentes de Fuerza Patria en las horas finales del cierre de listas. Un embudo de decisiones, que incluyen problemas en algunos distritos entre representantes del kicillofismo y el cristinismo, se aguardan en la tropa peronista.
La discusión se concentra en La Plata, donde la mesa de representantes de Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa puntea nombres para intentar cerrar los frentes abiertos en las secciones electorales y en distritos puntuales, como el caso de Morón. Los dirigentes que conforman esa mesa son Carlos Bianco, Gabriel Katopodis, Facundo Tignanelli, Emmanuel González Santalla, Rubén Eslaiman y Sebastián Galmarini. El gobernador, el jefe de La Cámpora y el excandidato presidencial también están en la capital bonaerense, repartiendo reuniones entre la Gobernación y la Legislatura.
Ayer, la mayoría de las listas municipales quedaron definidas, pero algunos distritos con conflictos abiertos permanecen sin solución y en casos como los de Morón, sería la estructura provincial la que se encargaría de decidir.
El intendente de Morón, Lucas Ghi, amenaza con armar una boleta corta e ir por fuera de Fuerza Patria. No hay acuerdo posible entre el jefe comunal y el exintendente Martín Sabbatella. Tampoco hay cierre definido en Moreno, donde las filas del gobernador (a nivel local, su representante es Walter Correa, ministro de Trabajo provincial) aseguran que no están representadas en la lista que pretende la intendenta Mariel Fernández, una aliada clave de Cristina y Máximo Kirchner.
Somos Buenos Aires -la alianza de centro que nuclea a radicales, peronistas disidentes, la Coalición Cívica y los espacios de Facundo Manes, Margarita Stolbizer y Emilio Monzó– también trabaja bajo presión para acordar las listas para la Legislatura. Por estas horas, todo indicaría que el intendente de Tigre Julio Zamora, encabezará la lista de senadores por la primera sección electoral. En tanto, Pablo Nicoletti, presidente de la Unión Cívica Radical (UCR) de La Plata, y Andrés de Leo, exsenador de la Coalición Cívica, liderarían la séptima y octava sección.
En otras secciones, el escenario sigue siendo bastante incierto. En la segunda sección electoral, Somos aspiraba, ayer, a cerrar un acuerdo con el intendente de San Nicolás Santiago Passaglia y su hermano Manuel, que habían decidido competir con Hechos, un sello propio al que se sumó el intendente de Pergamino, Javier Martínez. En la cuarta, por su lado, sumaron a Pablo Petrecca, intendente de Junín, tras su salida de la alianza La Libertad Avanza.
Fuerza Patria
Los principales nombres que se manejan en el peronismo en esta región son Leonardo Nardini y Gabriel Katopodis. El primero es intendente de Malvinas Argentinas y responde a Cristina Kirchner; Katopodis es ministro de Infraestructura bonaerense y está alineado con el gobernador Kicillof.
Se elegirán ocho senadores por esta sección, que tiene un padrón de 5.131.861 electores.
Alianza La Libertad Avanza
Una de las pocas certezas que arroja el tablero del reparto de listas del frente La Libertad Avanza (LLA) es que Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero, encabezará la boleta de candidatos a senador bonaerense en la primera sección electoral. De esta forma, los Milei apostarán por darle un puesto codiciado en su oferta a uno de los dirigentes que abandonaron las filas de Pro para afiliarse a LLA. Valenzuela supo ser un aliado de Horacio Rodríguez Larreta en 2023 y uno de los intendentes que lograron sobrevivir en el conurbano en los comicios de 2019, cuando Cambiemos fue doblegado por el kirchnerismo. Tiene un vínculo cercano con el Presidente y supo ganarse la confianza de Karina Milei, dueña de las llaves del partido del oficialismo nacional. Dentro de la galaxia libertaria, el exmacrista se mueve en tándem con Patricia Bullrich, otra abanderada de los conversos. Y ambiciona posicionarse como el eventual candidato a gobernador de Milei en 2027. Tiene varios competidores en esa carrera: desde Diego Santilli hasta José Luis Espert o Ritondo.
En caso de que Soledad Martínez acepte la propuesta que le hizo LLA (le pidieron cuatro lugares en la lista de concejales), los acuerdistas de Pro descuentan que el macrismo exigirá espacios a nivel seccional. En ese sentido, el sector de Jorge Macri apalanca el nombre de Christian Gribaudo, que termina su mandato y aspira a renovar. Gribaudo es un hombre del riñón de Daniel Angelici.
Por su parte, Ramón Lanús (San Isidro) promueve a Javier Prida como postulante a senador. Si bien no cruzó el cerco –no rompió con Macri para pintarse de violeta–, Lanús se mueve con autonomía y orbita cerca de Bullrich. Es decir, no depende del aval de Ritondo o Santilli.
Uno de los referentes de Pareja en la primera sección es Luciano Olivera, coordinador en Malvinas Argentinas, además de Andrea Vera (Moreno), hija de Ramón “El Nene” Vera, exdirigente del kirchnerismo en Moreno.
Segunda sección electoral
Fuerza Patria
Los intendentes Cecilio Salazar (San Pedro) y Ricardo “Cura” Alessandro (Salto), ambos enrolados en el Movimiento Derecho al Futuro, el espacio de Kicillof, son candidatos a protagonizar a lista de diputados por la sección, en la que se pondrán en juego 11 bancas. Otros nombres que se barajan para integrar la nómina son el diputado provincial massista Carlos Puglelli (exintendente de San Andrés de Giles) y el intendente de Exaltación de la Cruz, Diego Nanni (del sector del gobernador). La pata sindical podría tener un lugar, a través de algún representante de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), gremio de peso en la sección, en la que están habilitados para votar 661.721 bonaerenses.
Alianza La Libertad Avanza
Una de las razones por las que Javier Martínez decidió aliarse con los Passaglia para competir por fuera del macrismo en las legislativas del 7 de septiembre fue que ni Ritondo ni Pareja estaban dispuestos a darle un lugar en la nómina de diputados provinciales de la segunda sección. Martínez procuraba lograr que María Paula Bustos consiga un puesto en la nómina para cerrar el trato. Ritondo privilegiaría conseguir una candidatura para el sector de Marcelo Matzkin.
Aún LLA no develó los nombres que piensa inscribir para la competencia en el circuito que agrupa a San Nicolás, Pergamino, Zárate, Carmen de Areco, Capitán Sarmiento y Exaltación de la Cruz, entre otros. Es uno de los territorios que tendrá el piso más bajo, ya que pone en juego once diputados. Allí, la franquicia de Pro cuenta con mayor estructura que los libertarios. No obstante, Pareja apuesta por su tropa: Gonzalo Cabezas (Capitán Sarmiento), Analía Corvino (San Pedro), Pablo Morillo y Denisa Verón (Exaltación de la Cruz), profesora de geografía y funcionaria en la Anses.
Por su parte, Santilli promueve a su pupila en Baradero, Fernanda Antonijevic, quien procura renovar su banca de legisladora.
Tercera sección electoral
Fuerza Patria
La vicegobernadora bonaerense, Verónica Magario, es el nombre más repetido en las filas del peronismo para encabezar la nómina de diputados bonaerenses por la tercera sección electoral, un territorio de 5.101.177 votantes por el que se elegirán 18 diputados. Integra el espacio de Kicillof, pero conserva un buen vínculo con Cristina Kirchner, con quien se reunió en uno de los momentos más críticos de la interna entre la exmandataria y el gobernador, en abril, cuando el cristinismo intentaba votar elecciones concurrentes en la provincial.
Por La Cámpora, se cuenta como una alternativa central a Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes, muy cercana a la expresidenta y a Máximo Kirchner. Otro nombre en evaluación es el de Mariano Cascallares, intendente de Almirante Brown que se identifica con Kicillof.
Alianza La Libertad Avanza
Los gerentes de LLA no logran zurcir sus diferencias internas para delinear la oferta electoral en el gran bastión de poder de Cristina Kirchner. Armador libertario y soldado de Milei, Sebastián Pareja se había entusiasmado con la chance de encabezar la boleta de diputados provinciales para enfrentar a la expresidenta en la zona sur del conurbano. Sin embargo, el plan quedó desactivado cuando la Corte Suprema convalidó la condena contra Cristina Kirchner y la inhabilitó para competir. Por estas horas, Pareja impulsa los nombres del influencer libertario Iñaki Gutiérrez, uno de los protegidos de Milei, y Miriam Niveyro, parlamentaria del Mercosur y alfil de LLA en Almirante Brown. Quien también podría integrar la boleta en la tercera sección es Nahuel Sotelo, secretario de Culto e integrante de Las Fuerzas del Cielo, la agrupación militante que se referencia en Santiago Caputo y Daniel Parisini, alias “Gordo Dan”. Desde el sector de Pareja avisan que Sotelo deberán renunciar a su cargo si procura postularse. No quieren candidaturas testimoniales.
En caso de que Sotelo no compita -Sebastián Pascual, que lo reemplazo en Diputados, termina su mandato en diciembre-, podría promover a Estefanía Albasetti, concejal de Quilmes, terruño de Mayra Mendoza. Allí, los libertarios bloquearon los acuerdos con Martiniano Molina y su tropa. A los concejales de Molina los acusan de haber sido funcionales con la camporista Mendoza. ¿Lo vetaron al aliado de Santilli? Cerca del diputado afirman que nunca pidió por el cocinero.
Entre tanto, el bullrichismo puja por colocar a Florencia Retamoso en la nómina. Es una de las exintegrantes de Pro que abandonó sin culpa a Macri para fusionarse con LLA y su mandato legislativo concluye en diciembre.
Cuarta sección electoral
Fuerza Patria
Germán Lago, intendente de Alberti, parte de la tropa de jefe comunales que reportan al gobernador, se menciona como candidato a senador provincial por esta sección. Se definen los dueños de siete bancas en un electorado de 547.677 electores.
En esta sección milita Julián Domínguez, exministro de Agricultura y exintendente de Chacabuco, otro nombre de peso en la región que se menciona como postulante posible.
La exdiputada provincial Valeria Arata, de Junín y alineada con Massa, está en la lista de posibles candidatos, como también Daniela Viera, actual senadora provincial, de las huestes de Cristina Kirchner.
Alianza La Libertad Avanza
El pico de la tensión entre libertarios y macristas se da en la cuarta sección. Pablo Petrecca (Junín) no acordó y se incorporó a Somos Buenos Aires. Si bien evaluó competir como candidato, procura garantizar la renovación de la senadora Yamila Alonso.
En esta circunscripción, Pareja delega el armado en Federico Feminella (Chivilcoy), director regional del PAMI, y Gustavo “Coco” Bories, de Trenque Lauquen.
Quinta sección electoral
Fuerza Patria
Con General Pueyrredón (Mar del Plata) como cabecera, en esta sección clave de 1.336.787 electores Fuerza Patria tiene como posibles candidatos a Gustavo Pulti y Jorge Paredi, ambos alineados con Kicillof. Pulti, exintendente de General Pueyrredón, es diputado provincial; Paredi es director de Aguas Bonaerenses (ABSA) y fue jefe comunal de Mar Chiquita. El camporismo tiene en esta sección como referente a Fernanda Raverta, extitular de la Anses, que también suena como candidata seccional. Se eligen cinco senadores.
Alianza La Libertad Avanza
Si bien Pareja y Ritondo aún no iniciaron el hilado fino de las listas, todo indica que Guillermo Montenegro, intendente de General Pueyrredón, estará al frente de la lista de LLA en la quinta sección. Es uno de los jerarcas del partido amarillo con más llegada a la Casa Rosada −cuenta con el beneplácito de Karina Milei y dialoga frecuentemente con Santiago Caputo− y entabló un vínculo cercano con Alejandro Carrancio, uno de los colaboradores de confianza de Pareja. Integra Pro, pero no responde a la jefatura de Macri. Se mueve con autonomía dentro del ecosistema amarillo. En las últimas horas activó gestiones para garantizarle la continuidad como senador a Alejandro Rabinovich, su mano derecha en la política.
Sexta sección electoral
Fuerza Patria
Fuerza Patria llevaría como cabeza de la boleta en esta región del sur bonaerense al intendente de Daireaux, Esteban Acerbo, uno de los jefes comunales que apoyan a Kicillof. Ricardo Moccero, intendente de Coronel Suárez, alineado con el gobernador, se anota también en la carrera que se definirá el sábado. En el peronismo regional no se descarta que desde Bahía Blanca, la ciudad principal de la sexta sección, se intente impulsar un candidato vinculado a La Cámpora para la lista seccional. Se eligen 11 diputados provinciales por la sexta, que cuenta con un padrón de 672.483 electores.
Alianza La Libertad Avanza
Mientras Pareja y Ritondo recogen pedidos y juegan con la incertidumbre, libertarios y macristas aceleran el punteo de nombres en la sexta sección. Hasta el momento Santilli pidió por Gustavo Coria, exministro de Seguridad de la Ciudad y uno de sus laderos fieles. Su mandato como diputado termina en diciembre. En tanto, Bullrich reclama un escaño para Héctor Gay, exintendente de Bahía Blanca. Quieren que encabece la nómina de legisladores bonaerenses en la sexta. En cambio, Pareja piensa colocar en ese sitio a Oscar Liberman, expostulante a jefe municipal y referente de LLA en el distrito.
También se menciona a la politóloga María Luz Bambaci, directora de Relaciones Institucionales y Control de Gestión del Ministerio de Seguridad, y a las bullrichistas Fernando Compagnoni y Abigail Gómez.
Séptima sección electoral
Fuerza Patria
El peronismo se aboca a la definición de candidaturas en esta sección −que le resulta siempre esquiva en las urnas− con un diagrama de reparto por localidades. Olavarría se quedaría con el primer puesto de la lista; el segundo sería para Bolívar; el tercero, se lo disputarían entre 25 de Mayo y Saladillo. Los referentes del peronismo en los distritos de Olavarría son el exdiputado provincial César Valicenti (La Cámpora) y el senador provincial Eduardo “Bali” Bucca (de buen diálogo con el camporismo). Se eligen tres senadores y hay 285.047 electores.
Alianza La Libertad Avanza
Una de las competencias más reñidas se dará en la séptima sección, ya que solo se renuevan tres bancas de senadores –el piso se eleva según la cantidad de puestos en juego-. En los mitines reservados de Pareja y Ritondo se menciona la chance de que Ezequiel Galli, exintendente de Olavarría y dirigente cercano a Santilli, tenga lugar en la boleta. Galli se acercó a los lugartenientes de Pareja y de “Las fuerzas del cielo” en su terruño. Allí, los libertarios apuntalan a Alejandro Speroni (Tapalqué), Celeste Arouxet (Olavarría) y Pablo Disalvo (Azul).
Octava sección electoral
Fuerza Patria
Esta sección, que se corresponde con la capital provincial, La Plata, 639.839 bonaerenses elegirán a seis diputados provinciales. En la tensión de las negociaciones del cierre de listas, los candidatos que suenan para la lista seccional de Fuerza Patria son Lucía Iañez (diputada del sector del intendente Julio Alak y del gobernador), Ariel Archanco (diputado de La Cámpora) y Juan Martín Malpeli (también diputado, del massismo). El ministro de Gobierno provincial, Carlos Bianco, se menciona como otra posibilidad concreta como representante del Movimiento Derecho al Futuro.
Alianza La Libertad Avanza
El contador Francisco Adorni, hermano menor del vocero presidencial Manuel Adorni, podría pelear por una banca de diputados en la octava (La Plata). En este circuito, Pareja se apoya en Juan Esteban Osaba, apoderado de LLA en el distrito y uno de sus dirigentes de máxima confianza, quien podría competir como candidato a legislador.
POLITICA
Reelecciones en jaque: los 82 intendentes bonaerenses que quedarán fuera de carrera si no cambia la ley

La ley que limita las reelecciones indefinidas volvió a convertirse en una pieza central del tablero político bonaerense. Si la normativa vigente no se modifica antes de 2027, 82 de los 135 intendentes de la provincia de Buenos Aires estarán impedidos de competir por un nuevo mandato. El impacto es transversal, pero no simétrico: 53 son peronistas, 17 radicales, siete del PRO, cuatro vecinalistas y uno de La Libertad Avanza.
El primer dato que explica la tensión es político y territorial. De los 84 municipios gobernados por el peronismo, 53 quedarían sin la posibilidad de retener el poder en manos del intendente actual, lo que representa el 63%. Dentro de ese universo, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) que impulsa Axel Kicillof reúne 44 jefes comunales, de los cuales 28 están alcanzados por la prohibición, esto es, más de la mitad. En el conurbano, la relación es todavía más delicada: 13 de los 20 del PJ no podrían presentarse otra vez, es decir, el 65%.
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El alcance del problema explica por qué la discusión se volvió estratégica. Para el gobernador, la continuidad territorial es una condición clave para sostener poder político en la provincia y proyectar un armado nacional. Para otros actores del propio oficialismo, en cambio, la limitación abre una oportunidad de recambio. La oposición, con menos nombres afectados, mira el debate con distancia y reparos.
La ley 14.836, sancionada en 2016, fijó el tope de dos mandatos consecutivos y la modificación de 2021 habilitó atajos para esquivar la restricción. Desde entonces, cada ciclo electoral vuelve a poner el tema en agenda. Esta vez, con números que convierten la discusión en una pulseada decisiva para 2027.
El peronismo, el espacio que más arriesga
El peronismo es el bloque más comprometido. 53 de sus intendentes no pueden reelegir si la ley no se modifica. La mayoría gobierna distritos de peso electoral y muchos integran el MDF que responde a Kicillof.
En la Primera Sección, entre los 15 que no pueden reelegir se encuentran nombres de peso como Ariel Sujarchuk (Escobar), Mario Ishii (José C. Paz), Mariel Fernández (Moreno), Lucas Ghi (Morón), Julio Zamora (Tigre), entre otros; los camporistas Mauro García (General Rodríguez), Leonardo Boto (Luján) y Juan Ignacio Ustarroz (Mercedes), y los massistas Javier Osuna (General Las Heras) y Juan Andreotti (San Fernando).
La Tercera Sección -corazón electoral del conurbano y del peronismo y la segunda en cantidad de electores- la lista de 12 concentra nombres centrales: Mariano Cascallares (Almirante Brown), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Mario Secco (Ensenada), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Fernando Espinoza (La Matanza), entre otrros; los camporistas Mayra Mendoza (Quilmes) y Nicolás Mantegazza (San Vicente), y la massista Blanca Cantero (Presidente Perón). Al igual que en el resto de las secciones, allí se superponen intendentes con posiciones enfrentadas sobre la reforma.
En el interior también hay históricos: Pablo Zurro (Pehuajó), Gustavo Barrera (Villa Gesell) y Marcos Pisano (Bolívar), entre otros; los camporistas Iván Villagrán (Carmen de Areco) y Esteban “Tito” Sanzio (Baradero), y los massistas Marcos Pisano (Bolívar), Javier Gastón (Chascomús), Sebastián Ianantuony (General Alvarado), Alfredo Zavatarelli (General Pinto), Alberto Gelené (Las Flores) y Sergio Bordoni (Tornquist).
El reparto interno explica parte del conflicto. La Cámpora tiene siete intendentes alcanzados por la restricción y cree que el recambio puede favorecer su estrategia territorial. Cerca de Máximo Kirchner hay quienes sostienen que tienen más para ganar si no se modifica la ley porque les daría la oportunidad de desplazar a dirigentes históricos del peronismo. El Frente Renovador, con nueve jefes comunales sin reelección posible, mantiene su rechazo a cambiar la iniciativa que impulsó en 2016. El MDF, en cambio, concentra la mayor presión para habilitar las reelecciones indefinidas.
Radicales y PRO con menor impacto
La UCR gobierna 27 municipios y 17 de sus intendentes no podrían volver a competir. El dato es sensible para un partido que sostiene su poder desde el interior.
En la lista aparecen Miguel Lunghi (Tandil) -que acumula más de dos décadas al frente del municipio tandilense-, Maximiliano Suescún (Rauch), Esteban Reino (Balcarce), Osvaldo Dinápoli (General Belgrano), Matías Rappallini (Maipú), Arnaldo Harispe (Lezama),Érica Revilla (General Arenales), Martín Randazzo (General La Madrid), y José Luis Salomón (Saladillo), entre otros.
En el PRO, los alcanzados son siete: Sebastián Abella (Campana), Javier Martínez (Pergamino), Francisco Ratto (San Antonio de Areco), Jorge Etcheverry (Lobos), Pablo Petrecca (Junín), Guillermo Montenegro (General Pueyrredón) y Lisandro Matzkin (Coronel Pringles). Algunos ya activaron planes de transición o saltos a cargos legislativos.
Para el PRO, el costo político existe, pero es menor en términos porcentuales. Esa diferencia explica la mayor predisposición a rechazar un cambio de reglas que hoy beneficia fundamentalmente al peronismo, además de haber sido durante el gobierno de la macrista María Eugenia Vidal que se sancionó la ley.
Libertarios y vecinalistas, con impacto puntual
La Libertad Avanza tiene un solo nombre afectado: Diego Valenzuela (Tres de Febrero), electo en 2015, reelecto en 2019 y 2023 en de Juntos por el Cambio, hoy con destino a encabezar la Agencia de Seguridad Migratoria. El caso tiene peso simbólico, pero no altera el mapa libertario.
Entre los vecinalistas, cuatro intendentes quedarían fuera de carrera: Jaime Méndez (San Miguel), Guillermo Britos (Chivilcoy), Arturo Rojas (Necochea) y Carlos Bevilacqua (Villarino). Son distritos con dinámicas locales fuertes, pero con menor incidencia en la discusión provincial.
Estrategias, negociación y un debate amplio
La modificación de la ley requiere acuerdos legislativos complejos. Sin los votos del Frente Renovador, el oficialismo necesita sumar voluntades externas que hoy aparecen difíciles de garantizar. La izquierda y otros bloques minoritarios ya expresaron reparos, mientras la oposición plantea que cualquier reforma debería discutirse dentro de un paquete político más amplio, que incluya el fin de las PASO y la Boleta Única de Papel.
Algunos intendentes apelaron a licencias o cargos ejecutivos o legislativos provinciales o nacionales para eludir la restricción. La reforma que se sancionó en 2021 dejó abierta la posibilidad de ir por un tercer mandato consecutivo a los que no ejercieron durante más de dos años (continuos o alternados) en su segundo mandato. Hoy, una decena de jefes comunales está de licencia.
Más allá de esos atajos, hay una salida y es política: cambiar la ley. Para Kicillof, el tema es central. El MDF nuclea a 44 intendentes, muchos de ellos sin posibilidad de reelección. Sin esa red territorial, el peronismo bonaerense podría enfrentar un escenario de alta fragmentación en 2027. Por eso, la discusión se concentra en el equilibrio de poder dentro del oficialismo y el futuro del armado provincial.
A pesar de ese diagnóstico, el Frente Renovador mantiene distancia de cualquier intento de cambiar la normativa. “No estamos de acuerdo con modificar la ley que pone límite a las reelecciones indefinidas. Fuimos los autores, y lo seguimos sosteniendo: la alternancia en los cargos es constitutiva de la democracia”, ratificó en X Sebastián Galmarini, dirigente del espacio que lidera Sergio Massa.
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En ese sentido, recordó que “ya se cumplió el límite para muchos intendentes, legisladores y concejales y consejeros escolares que no pudieron continuar en sus cargos y debieron continuar militando en otros espacios”, y planteó que “es momento de discutir y resolver otros aspectos del sistema político y electoral, que afectan la representación y el funcionamiento” de los gobiernos.
Con estos números sobre la mesa, la discusión por las reelecciones pasó a ser una ecuación de poder. Lo que defina la Legislatura no solo ordenará candidaturas locales, sino que también delineará el mapa político bonaerense, y fundamentalmente del peronismo, rumbo a 2027.
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POLITICA
El pacto sindical libertario que le dio al Gobierno su primer gran golpe político

Eran las 16 y Patricia Bullrich salió raudamente del recinto. Caminó haciendo señas a su bloque para convocarlos al salón rosado. Allí se sumaron senadores del PRO y Luis Juez, mientras entraba y salía el jefe de la bancada radical, Eduardo Vischi. La jefa de los libertarios tenía que dar explicaciones y prefirió hacerlo de una sola vez y con todos. Para entonces, ya estaba circulando la última versión del proyecto de reforma laboral que dejaba consagrada la ya famosa cuota solidaria, uno de los ejes del reclamo gremial. Los radicales y lo que queda del macrismo resistieron el pacto sindical libertario, pero ya estaba sellado. El Gobierno cedió, se aseguró una media sanción por amplia mayoría, al borde de conseguir los dos tercios, y dejó desarticulada por completo a la oposición. La pureza de los aliados deberá esperar.
El estreno del nuevo escenario político derivado del resultado electoral de octubre puso a Javier Milei en un rol negociador. Fue Bullrich la que destrabó el diálogo el viernes de la semana pasada, una vez que la CGT anunció que sólo se movilizaría a la plaza del Congreso el día del tratamiento, sin decretar un paro nacional. Ese gesto fue leído rápidamente por “la muchacha”, como la renombró un dirigente sindical al que le tocó ser parte de la negociación. Patricia dejó de ser “la piba” de los ’90 por algo. “Es la única que hace política en este Gobierno”, elogió su madurez un hombre de la mesa chica sindical, que tejió vía ex militantes del peronismo porteño que hoy rodean a la senadora una relación que habilitó, al menos, una primera negociación.
Ella se cuidó de no recargar los ánimos frente a un pacto endeble, que incluyó cruces de llamadas más allá de las 3 de la madrugada. En su discurso de cierre, cuando ya tenía asegurada una holgada votación a su favor, celebró a los sindicatos que usan el fondo de cese laboral y hasta se congració con Andrés Rodriguez. “Siempre gana el gremio más razonable. ¿Qué pasa en el Estado argentino? Hay varios gremios, está ATE, UPCN, y quién gana, el gremio más razonable. Por eso UPCN tiene más afiliados que ATE, porque es más razonable, porque tiene más lógica, porque no te lleva al conflicto permanente”, lo celebró. Sus peleas, que las tuvo, las encaró con el trío de Mariano Recalde, Juliana Di Tullio o José Mayans. Para que no quedaran dudas del pacto cegetista, Bullrich les recordó que les dejaban la cuota solidaria: “No la vamos a sacar eternamente, la van a tener, pero en un máximo para que realmente no sea una lógica contraria al interés del trabajador”.
La CGT respiró. No sólo consiguió mantener ese ingreso compulsivo con limitación del 2%, sino que mantuvo el porcentaje de aportes a las obras sociales sindicales, otra de las líneas rojas que habían trazado los gremios en la previa al debate. Más allá de estas pocas concesiones, el sindicalismo no tiene nada más para celebrar. El margen de negociación se los sacó el propio Milei cuando aceptó levantar del capítulo fiscal la baja del impuesto a las Ganancias a las empresas que afectaba los ingresos provinciales. Eso sucedió el lunes y fue el quiebre para una dirigencia carente de recursos para presionar. Habían apostado todo a los gobernadores. Sin ese anzuelo, quedaron con las manos vacías. El único camino era el pacto. O radicalizarse. Eligieron lo primero.
Reproches cruzados
Dividida en al menos cinco ventanillas de negociación, la Casa Rosada apuró los acuerdos, consciente de que no podía permitirse un traspié. Dicen los gremios que la interna del Gobierno colaboró para llevarse las últimas modificaciones. “Santiago se borró dos días antes”, se quejaba un jefe sindical sobre el rol del asesor presidencial, que supo ser la única vía de acercamiento en estos años con Balcarce 50. Estuvo, pero no definió, según relatan los protagonistas. El rol central se lo llevó Bullrich, y en segundo escalón, Martín y Eduardo Lule Menem, que desde diciembre emprendieron los contactos subterráneos, línea a la que se sumaba Diego Santilli, más volcado a monitorear a los gobernadores. Siempre con desconfianzas, los gremios repiten que estos últimos fueron los que los llevaron al fracaso. “Nos cagaron (Alejandra) Vigo, (Flavia) Royón y (Carlos Espínola) Camau”, se quejaban de madrugada, cuando la votación estaba terminada. La paradoja es que Alejandra Vigo, una de las apuntadas, surgió a la vida política desde lo gremial, como presidenta del Sindicato de Amas de Casa de la República Argentina (SACRA) en Córdoba.
El sindicalismo quedó apuntado frente a la magra cosecha que consiguió. “Priorizamos las organizaciones sindicales, sí. Estratégicamente había que mantener la estructura gremial primero para después ir por el resto”, se defendió uno de ellos. “Teníamos la presión encima, la votación estaba perdida”, recuerdan para justificarse. “Les afanamos lo importante, tenían todo para matarnos”, fue otra de las explicaciones.
En la negociación se involucró hasta el propio Milei. Fue infranqueable con el artículo que habilita los convenios por empresas frente a los de rama de actividad. Lo llamaban “el artículo Milei”. En rigor son dos: el 130 y el 131, que quedaron tal cual estaban en su versión original de diciembre pasado.
En el medio, la Casa Rosada aprovechó la ¿distracción? gremial y coló las nuevas reglas para las licencias por enfermedad, que establecen el pago del 75% o 50% del salario en caso de enfermedad. “Alguien hizo una de más”, se lamenta un libertario. Federico Sturzenegger, la otra pata que vetaba o dejaba pasar, levantó la mano tras el escándalo y fue el primero en defender el cambio. Es extraño. Muchos de los involucrados en las decisiones fingen no conocer el artículo, o argumentan que se incorporó a último momento. No fue así. Estaba en la versión final del día martes. Tuvieron más de 24 horas para darse cuenta qué votaban.
¿Cambios en Diputados?
Con ese agregado el Gobierno se abrió ahora un escenario incierto en la Cámara de Diputados, donde la oposición hace números para bloquear ese artículo y mandar de nuevo el proyecto al Senado. Desarticulados, el peronismo y los gremios ven una hendija por donde hacerle algo de ruido a Milei. “El Gobierno ya cedió todo lo que estaba dispuesto, más no va ceder”, reflexionan en Unión por la Patria sobre las bajas chances de lograr el rechazo general a la reforma.
Hay dos gobernadores que podrían ser árbitros: Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro, pero ambos demostraron, al cancelar una reunión con la CGT, que no están dispuestos a darle un golpe a Milei. En el Senado se alinearon a los intereses libertarios. El poroteo opositor incluye justamente a parte del bloque de Provincias Unidas (PU), algún radical sin tierra y robarle apoyos de los siempre aliados de Innovación Federal. En principio, los 6 diputados de Córdoba y los 3 del PRO que integran PU votarían por la aprobación en general y podrían oponerse al Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el otro punto de la polémica. También tienen un proyecto propio para modificar el régimen de incentivo para las medianas empresas (RIMI), que usarán como prenda de negociación. Si el tema licencias cala fuerte en el debate público, podrían hacer caer el artículo.

Un llamado de atención para la Casa Rosada fue el voto en el Senado de los integrantes de Convicción Federal, que se alinearon con el peronismo, sobre todo los representantes de Catamarca y Tucumán. Si se repite en Diputados, el escenario sería más complejo. Se abre otra negociación.
Para apurar los tiempos, el oficialismo dictaminará el miércoles próximo. Ya convocó al plenario de comisiones, pero no tiene quórum propio y necesita de los aliados. Ahí empezará a despejarse el panorama. Una opción es llevarlo al recinto al otro día, para que en caso de que le impongan cambios, el Senado pueda ratificar el proyecto original y todo quede listo para el 1 de marzo. El feriado de carnaval complica a todos. Ya circula entre los diputados la promesa oficial de modificar el artículo con el recorte de derechos en las licencias en la reglamentación posterior.
Ceder para tener más poder
El Gobierno logró dos contundentes triunfos políticos en 24 horas. De la media sanción de la reforma laboral saltó a la media sanción del nuevo régimen penal juvenil. Ahí también hizo concesiones. Retiró su propio proyecto en la previa de la sesión y aceptó dejar en 14 años la edad de punibilidad de los menores. Lejos del slogan oficial de “delito de adulto pena de adulto”, aceptó bajar a 15 años la pena máxima para casos graves y estableció una escala progresiva, y que sólo se pueda alojar a los menores en instituciones especializadas. Aunque exiguo, también incorporó $23.000 millones para su funcionamiento, algo que no contemplaba el proyecto original. La gobernabilidad exigida tras el triunfo electoral obligó a Milei a pactar. Ese pacto le ofrendó amplias mayorías, una foto que extendida, le podría facilitar en el Senado el nombramiento de jueces de la Corte.
Pero ¿por qué cedió si la aprobación estaba garantizada? En el Gobierno sostienen que quieren quitar frentes de conflicto y que lo importante era que la ley saliera. “Salir con esos números del Senado da la sensación de partido liquidado en Diputados”, apuntan como explicación. En la CGT creen que el próximo paso de Milei será ir por la ley de asociaciones sindicales.

Tras el triunfo electoral de octubre, la Casa Rosada fue desactivando conflictos. Avanzó con la actualización, aunque escasa, del nomenclador que exigía la ley de emergencia en discapacidad y la tuvo que reglamentar, y aceptó aumentos para los trabajadores del Garrahan. Ahora negocia con las universidades una nueva ley de financiamiento. El acuerdo aún no está cerrado. Incluye un reconocimiento de un 13,5% de pérdida salarial del año 2025, a pagar en tres cuotas, $80.000 millones para hospitales universitarios, la apertura de la paritaria y una actualización de la partida para mantenimiento, en espejo con lo que se acuerde en la negociación salarial. Lo que no reconocen es la pérdida del poder adquisitivo de 2024. El Gobierno tenía previsto sumar el tema en extraordinarias en los próximos días.
Avance en lo político, parate en lo económico
El avance político contrastó esta semana con el parate económico. El dato de inflación de enero, con una suba de 2,9% y un fuerte impacto en alimentos, enciende luces de alerta. La economía no reacciona. Los datos del uso de la capacidad instalada de la industria marcaron un alarmante 53,8%, el nivel más bajo en casi dos años, y las estadísticas del Indec sobre salarios registrados dejaron una foto notable en el bolsillo: cerraron el 2025 casi 3,3 puntos abajo de la inflación. El conflicto policial en Santa Fe marcó un punto de quiebre. El gobernador tuvo que aceptar una suba de haberes arriba del 40% y aclararle al resto de la administración pública que semejante cifra no se replicará. El impacto lo empezó a sentir también Axel Kicillof, con amenaza de paro de algunos gremios docentes por primera vez en toda su gestión.
El derrotero de empresas en crisis y la conflictividad laboral también está pegando de lleno en el inicio del año que el Gobierno planteó como el de la recuperación. Desde enero de 2024 hasta el 5 de febrero de este año se registraron al menos 717 conflictos en todo el país, según el último relevamiento del CEPA. El sector que encabeza el ranking es la Industria, con el 62,1% de los conflictos. Las ramas más afectadas fueron la textil, de alimentos y la metalurgia y siderurgia con despidos en un 63,6% de los casos en un contexto de pérdida de puestos de trabajo de 272.607 trabajadores registrados desde noviembre de 2023. Hay un dato llamativo: antes de la elección de octubre se registraron 21 conflictos por día; pos elección se disparó a 42 por día. Eso da cuenta de que los empresarios esperaban el resultado electoral para ajustar. Una vez aprobada la reforma laboral podría incrementarse aún más ese número.
Debate público
La inflación va ganando la conversación pública. Un informe de la consultora Ad Hoc mostró un salto en febrero, motivado por el escándalo en el Indec, con más de 206 mil menciones, la más alta en dos años, y que incluye una mirada negativa hacia el Gobierno tras la renuncia de Marco Lavagna y la suba de precios. A eso se suma la conversación digital sobre la reforma laboral. “La negatividad hacia Milei subió 3,6 puntos con respecto a su promedio de este mes. Escaló a 52,5%. La comunidad libertaria se activó para resaltar a los manifestantes violentos y validar tanto el accionar policial como la posición política oficial. No se observa una defensa positiva de la reforma, sino que la actividad de los usuarios digitales afines al Gobierno se dirigió sobre todo a deslegitimar la protesta o confrontar con dirigentes opositores”, destacan en el informe.
La efectividad política del Gobierno se choca con la economía diaria que no despega. El Gobierno aprovechará el envión para enviar una reforma electoral, una nueva Ley Bases y un listado de empresas a privatizar, en el menú para un Congreso que hoy muestra un alto disciplinamiento libertario.
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POLITICA
En un lapso de tres semanas, Milei visitará Washington, Miami y New York para ratificar su alianza geopolítica con Estados Unidos

(Desde Washington, Estados Unidos) Javier Milei emprenderá dos viajes sucesivos a Estados Unidos para ratificar su pertenencia geopolítica e ideológica: en un lapso de tres semanas, el Presidente participará de dos citas diplomáticas vinculadas a Medio Oriente y América Latina que ha convocado Donald Trump, y a continuación será el protagonista principal de un cónclave económico y financiero destinado a promover la inversión privada en el país.
En toda la historia de la Argentina no hubo un sólo presidente que haya viajado tantas veces a Estados Unidos, y menos aún que haya coronado un número inédito de encuentros oficiales con un presidente americano.
Milei lleva 5 reuniones con Trump, y después de las citas en Washington y Miami esa suma llegará a 7. Benjamín Netanyahu, pese la crisis en Medio Oriente y su relación de años con el líder republicano, quedó detrás del presidente argentino.

El 19 de febrero, en Washington, Milei participará de la primera sesión de la Junta de la Paz, un foro multilateral creado por Trump para resolver las crisis mundiales.
En la cita del jueves próximo, Trump dedicará la sesión de la Junta a debatir una hoja de ruta que permita reconstruir Gaza y terminar con el grupo terrorista Hamas, responsable del sangriento ataque ejecutado contra Israel en octubre de 2023.
Los países más poderosos de Europa -Alemania, Francia, Reino Unido- rechazaron la creación de este organismo alegando que sus intenciones geopolíticas se solapan con las facultades institucionales del Consejo de Seguridad de la ONU.
Y en el caso de América Latina, en coincidencia con la Unión Europea, Brasil, México y Colombia cuestionaron a la Junta de la Paz y reivindicaron la vigencia de las Naciones Unidas, pese a su rol intrascendente en la actual crisis de Medio Oriente.
De la región, Argentina y Paraguay son los dos únicos países que participarán de la sesión de la Junta de la Paz convocada para el 19 de febrero.

Si no hay un cambio de agenda, Milei terminará su intervención en la Junta y regresa a Buenos Aires. Y su próximo viaje a Estados Unidos será a Miami, adonde fue convocado por Trump para participar de una cumbre de presidentes de América Latina que exhiben idéntica afinidad ideológica.
La cita multilateral será el 7 de marzo, y por distintos canales diplomáticos ya fueron invitados Javier Milei -Argentina-, Santiago Peña -Paraguay-, Rodrigo Paz -Bolivia-, Nayib Bukele -El Salvador-, Daniel Noboa-Ecuador-, Tito Asfura -Honduras- y José Jeri -Perú-.
La cumbre de Miami tiene un sólo objetivo geopolítico: quebrar el plan diseñado por Xi Jinping para controlar los recursos naturales, la producción alimentaria y las principales vías de comercialización en América Latina.
Desde esta perspectiva, la Casa Blanca intentará con sus aliados de América Latina bloquear todos los contratos a favor de China que impliquen aumentar sus reservas de minerales críticos, fortalecer su seguridad alimentaria, facilitar sus dispositivos de inteligencia militar y desarrollar infraestructura que facilite su comercio internacional.
La Cumbre de Miami exhibirá la fractura ideológica en América Latina.
De un lado estarán Argentina, Paraguay, Bolivia, El Salvador, Honduras y Ecuador, que se sienten cómodos con la perspectiva internacional de Trump.
Y del otro aparecen Brasil, Colombia y México, que tienen fluidas relaciones comerciales con China y no cuestionan su matriz autoritaria en el ejercicio del poder.

Desde Miami, Milei volará a Manhattan para protagonizar el Argentina Week, que se hará entre el 9 y el 11 de marzo.
Se trata de un evento destinado a explicar la actual situación económica y financiera del país con la intención de ampliar la inversión privada.
La organización quedó a cargo de la Embajada argentina en Estados Unidos, junto al fondo Kaszek y los bancos J.P. Morgan y Bank of America.
“Va a ser el mayor evento de presentación al mundo inversor de la Argentina”, dijo el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, en declaraciones periodísticas.
Y añadió: “Argentina dejó de ser una curiosidad y empezó a ser algo respetado. Pasamos de la curiosidad al respeto”.
Milei disertará el 10 de marzo, y a continuación regresará a Buenos Aires. Un día más tarde está previsto que concurra a la jura de José Antonio Kast, que asume como presidente de Chile.
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