INTERNACIONAL
De “Hey Jude” a “Hotel California”: 40 letras de canciones que hicieron historia

Hay canciones que pasan a la historia, ya sea por su melodía, por las voces que las interpretan o sus letras. The Independent realizó un ranking de las 40 mejores letras de canciones en inglés de todos los tiempos. Bandas como Nirvana, The Beatles o Abba forman parte del listado. Según el ranking, las canciones se destacaron no solo por su música o interpretación, sino también por la fuerza de sus palabras, capaces de dejar una huella en distintas generaciones.
La lista está encabezada por ‘All Apologies’ de Nirvana. El tema está incluido en el álbum In Utero de 1993. Cobain escribió esta canción dirigiéndose tanto a Courtney Love como a su hija, Frances Bean. Para muchos, este track logra transmitir con especial nitidez el malestar interno y la rabia del músico, a la vez que se entrelaza con una profunda declaración de amor hacia su familia.
Según The Independent, el mensaje contenido en esta canción supera la tragedia personal de Cobain y subraya la permanencia del afecto más allá de la ausencia física. Apenas seis meses después del lanzamiento, el artista se quitó la vida y dejó atrás de sí un tema que muchos consideran imprescindible para comprender el significado de su legado artístico.
El listado continúa con Nine Inch Nails, ‘Hurt’. El tema, escrito e interpretado por Trent Reznor, hace un retrato directo de la autodestrucción y el sufrimiento, elementos presentes desde la primera grabación. Si bien Reznor nunca precisó si el trasfondo hace referencia al consumo de heroína, el texto y la atmósfera de la canción transmiten una carga emotiva que oscila entre el dolor y una poesía sombría.
Joy Division con su hit ‘Love Will Tear Us Apart’ da continuidad al ranking. “¿Por qué el dormitorio está tan frío volteado de tu lado?, ¿Mi sincronización es tan imperfecta, nuestro respeto se ha agotado?“, cita la letra. El sencillo, escrito por Ian Curtis, refleja matices de su propia experiencia personal, marcada por la crisis matrimonial y una inminente tragedia.
La canción sobresale por una combinación de melodía vibrante y una lírica de gran vulnerabilidad. La composición no transmite un mensaje sombrío en sí mismo, sino que transforma su tristeza en una pieza conmovedora, donde la humanidad del autor adquiere toda su dimensión.
Arcade Fire, ‘Sprawl II Mountains Beyond Mountains’ continúa la lista. Junto a la voz de Régine Chassagne, la canción aporta una atmósfera única. La melodía logra materializar emociones latentes y anhelos de escapar de la uniformidad.
El ranking, presentado por The Independent, sigue con Beyoncé, ‘Formation’; Laura Marling, ‘Ghosts’; LCD Soundsystem, ‘Losing My Edge’; Leonard Cohen, ‘So Long, Marianne’; The Libertines, ‘Can’t Stand Me Now’; Kate Bush, ‘Cloudbusting’; Nick Cave, ‘Into My Arms’; The Sisters of Mercy, ‘This Corrosion’ y Sultans of Ping FC con ‘Where’s Me Jumper?’
Seguidamente, el medio español posicionó entre los mejores temas a ‘There Is a Light That Never Goes Out’, de The Smiths; ‘I’m On Fire’ de Bruce Springsteen; ‘Father Lucifer’ de Tori Amos; ‘Black Steel in the Hour of Chaos’ de Public Enemy y ‘Pools (Drank)’ de Kendrick Lamar.
Mientras la comunidad afroamericana afrontaba las consecuencias de políticas conservadoras, Prince decidió abordar en su tema principal cuestiones como la violencia asociada a las pandillas, la pandemia del sida, tensiones políticas y catástrofes naturales. Con este enfoque, el cantante dejó atrás su aislamiento creativo y presentó ‘Sign O ‘The Times’, una canción donde la reflexión social y el comentario sobre realidades urgentes pasaron a primer plano.
En el listado no podían faltar los Rolling Stones. Si bien tienen grandes letras, en ‘Gimme Shelter’ recrean la atmósfera de inestabilidad y amenaza constante de la época. La composición captura el miedo y la incertidumbre de una sociedad al borde de la ruptura. Asimismo consolida el legado de Mick Jagger, Keith Richards y sus compañeros como cronistas musicales de un periodo turbulento.
Si de turbulencias se trata, David Bowie es uno de los artistas que, durante su vida, atravesó momentos turbulentos. Estos periodos fueron de gran inspiración para el músico a la hora de componer. ‘Station to Station’ es una de las canciones grabadas en los días más oscuros de Bowie. El músico lidiaba con su adicción a las drogas en Los Ángeles mientras buscaba refugio en las letras.
El ranking continúa con ‘Supersonic’, de Oasis; ‘Born Slippy’ de Underworld; ‘Landslide’ de Fleetwood Mac; ‘Graceland’ de Paul Simon; ‘Take a Walk on the Wild Side’ de Lou Reed; ‘Every Time the Sun Comes Up’, de Sharon Van Etten; ‘Gloria’ de Patti Smith; y ‘Hotel California’ de Eagles.

Thin Lizzy sigue el listado con ‘The Boys are Back in Town’. Le sigue Nina Simone con ‘Four Women’; St. Vincent ‘Digital Witnesses’; Frank Ocean con ‘Pink + White’. El ranking continúa con ‘Dinner at Eight’ de Rufus Wainwright; ‘It’s Alright Ma’’ de Bob Dylan; ‘The Winner Takes it All’ de Abba y ‘I Wanna Be Adored’ de The Stone Roses.
En los tres últimos puestos se encuentran ‘The World is Yours’ de Nas; ‘When I’m Sixty Four’ de The Beatles y Beck con ‘Loser’. Este último es uno de los éxitos más recordados de Beck. Surgió a partir de una autocrítica espontánea después de escuchar una versión preliminar del tema. El propio músico reconoció sentirse «el peor rapero del mundo» y se definió como “un perdedor”.
Esta percepción no solo alimentó el concepto de la canción, sino que inspiró el famoso estribillo que acabó identificando al tema. A pesar de la aparente falta de coherencia en la letra, la composición logra crear una atmósfera singular gracias a su escritura en flujo de conciencia, un recurso que genera magnetismo incluso en lo absurdo.
INTERNACIONAL
Florencia Böhtlingk, en un viaje a través de lo esencial de la geometría, el color y el vacío

Al acercarse a las obras, la pincelada parece volverse impredecible, incluso caótica, pero en Florencia Böhtlingk se observa que logra integrarse con armonía: hay algo de lo natural, tanto del gesto como en el tema, que emerge de una observación detenida, de una contemplación que trasciende lo representativo. La pintora plasma un sentir, su mano es, en ese sentido, instrumento que transpola un recorrido.
En su primera exposición institucional, Juro que todo esto sucedió en un día. Obras 2010—2024, curada por Alejandra Aguado en Malba Puertos, convergen alrededor de 90 obras, entre acuarelas y pinturas, que más que mostrar invitan a descubrir.
En sus obras Böhtlingk juega con lo cartográfico y lo metafísico, expande las fronteras de lo percibido; en un sentido, sus pinturas documentan, desde reuniones sociales a paisajes y retratos, pero hay una vibración, un latir que surge desde el uso de la geometría y una cuidada (y limitada) selección de colores.

En ese sentido, podrían pensarse en la exuberancia cuando uno se para frente a, por ejemplo, frente a las obras que transcriben su impresión sobre el Paraje La Bonita, en El Soberbio misionero. Pero es exactamente lo contrario: en esa gran cantidad de elementos que las componen hay una dispocisión espacial armónica y, en un sus colores, un juego de matices sutil, experencial claro, pero sobre todo interior que nos hace preguntarnos “¿qué es lo verde?“.
Esa calidad aparentemente rebelde o exuberante, del trazo y lo representado, aporta además una dimensión espontánea que alude a la tensión entre el desorden y el equilibrio, entre lo visto y lo interior.
El recorte temporal de la muestra corresponde a un punto de inflexión de la artista, en la que dio un giro a su quehacer. “En 2010, me doy cuenta que una cosa es la naturaleza, otra cosa es el paisaje en la pintura europea y otra lo que tengo delante, la selva misionera, el Río de la Plata”, dijo a Infobae Cultura. Y agregó: “Ahí yo suelto eso y empiezo a construir con geometría… un cuadro. Es el momento en que entiendo que un cuadro es un cuadro y un paisaje es un paisaje”.

Por su parte, Aguado comentó: “Florencia empieza con una cosa primero muy surrealista, como la idea del paraíso perdido, estas figuras flotando como en espacios más abstractos. Y después, con algo muy romántico y clasicista, tratando de pintar este paisaje a partir de lo que se esperaba”, para luego tomar conciencia sobre la libertad de alejarse del naturalismo, ya que “la realidad puede ser también pura fantasía”, lo que redefinió la relación entre el entorno y la percepción subjetiva.
“Se pueden ver referencias a arte africano, a la talla religiosa o Gauguin. Es muy amante de la historia de la pintura. Y hay una cosa muy americanista también, el modo de dibujar y de pintar, que también tiene que ver con esto de la talla, con el grabado, por cómo son las formas”, dijo la curadora.
En su disposición, la exhibición se divide en tres “salas”, no cronológicas, donde al inicio se pueden observar las acuarelas au plain air, que luego se convierten en los cuadros, y una serie de cuadros en gran formato centrados en lo textual, en palabras que se agolpan, que fue parte de un proceso en que las ideas comenzaron a aparecer en sus piezas hasta ser el eje central, como en los casos de Las palabras son imágenes y La campaña.

Luego, en la sala principal se recorren el grueso de las piezas, y allí, ocultas a los desprevenidos, detrás de muchas de ellas, surgen autorretratos o bodegones minimalistas, centrados en flores, lo que convierte a la exhibición en una experiencia donde lo colectivo, lo anecdótico, lo histórico dejan espacio también para lo íntimo.
Regresando al proceso de Böhtlingk, la imposición de límites rigurosos en su paleta fue otro de los puntos de quiebre conceptuales en esta etapa: “Antes tenía miles de colores y ahora cada vez menos. Ahora por ahí tengo los primarios y las tierras. Ya con eso sé que me muevo”, dijo Böhtlingk, que halló afinidades con Matisse a partir del “acorde de tres colores mezclados entre sí y la geometría y con eso jugar”.

Esa economía cromática, sostuvo, trajo nuevas posibilidades. “Entonces, ahí con estos pocos elementos ya me era más fácil proyectar” y a su vez la llevó a expandir los temas, ingresando en escenas urbanas y rurales: “Empecé como a divertirme un poco poniéndome desafíos. En la cartografía del paraje en el 2014, dije ‘voy a pintar las casas de todos mis vecinos y mi casa. Y no solo eso, sino la del otro lado del cerro”.
El diálogo con la teoría y la tradición oriental aparece como un capítulo clave para su tránsito por el vacío y la tensión visual. Böhtlingk lo explicitó: “A partir de la lectura de un libro muy lindo de pintura china de François Jullien,en el que habla de la ausencia, la presencia, el vacío, empecé a darme cuenta que no había que definir del todo, que había que dejar abierto”. De esa influencia se desprende una de sus modos compositivos: “Me gustaba esa especie también de transparencia con el paisaje”.

Esta tensión entre figura, geometría, color y vacío puede observarse en Tacio y Remo o La cosecha de tabaco, piezas que parecen inacabadas, pero que en realidad revelan la virtud de saber detenerse, de dejar a la obra hablar más allá de la idea primigenia. “Si seguía, algo se iba a perder. Me la jugué y lo dejé así”, dijo.
Para Florencia Böhtlingk “la pintura necesita tensión” y lo logra, sea a través de las piezas con muchísima información o dejando lo elemental, construyendo un obra sensible y salvaje, pero a la vez meticulosa, libertando la mano para que el cuerpo hable, para que el sentir se exprese.
*Juro que todo esto sucedió en un día. Obras 2010—2024, hasta al 8 de marzo, en Malba Puertos, Alisal 160 Bahía, Puertos, Escobar. De jueves a domingo, de 12:00 a 19:00. Entrada libre y gratuita
Vernissage,Pintura,Arte,galería,exposición,espectador,cultura,moderno,abstracto,lienzo
INTERNACIONAL
El PP ganó en Aragón pero no logró la mayoría para evitar un pacto con el sorprendente Vox y el PSOE se hunde en las elecciones regionales de España

Vox no para de crecer
La España vaciada
Jugada del PP
En clave nacional
Aragón se aleja del progresismo
INTERNACIONAL
En el desmontaje de la dictadura de Venezuela, el concepto de amnistía debe ser nulidad de acusaciones que violan derechos humanos

La suplantación del “estado de derecho” por “leyes infames” que son normas del socialismo del siglo 21 que violan derechos humanos, es la base del “terrorismo de Estado” institucionalizado con fiscales sicarios y jueces verdugos en Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia. En el desmontaje de la dictadura/narcoestado en Venezuela urge la liberación de presos y exiliados políticos víctimas de ese sistema, lo que impone la necesidad de ampliar el concepto de amnistía otorgándole como la “nulidad de toda acusación, acción, procedimiento o juicio que viole los derechos humanos”.
La palabra amnistía proviene “del griego amnestia que significa olvido o perdón” y se define como “el perdón de cierto tipo de delitos, que extingue la responsabilidad de sus autores”. Las Naciones Unidas la apunta como “un instrumento jurídico que tiene por efecto la posibilidad de impedir en un periodo de tiempo el enjuiciamiento penal y, en algunos casos, las acciones civiles contra ciertas personas o categorías de personas con respecto a una conducta criminal especifica cometida antes de la aprobación de la amnistía, o bien, la anulación retrospectiva de la responsabilidad jurídica anteriormente determinada”.
El Diccionario Enciclopédico de Derecho enseña que se entiende por “amnistía un acto del Poder soberano que cubre con el velo del olvido las infracciones penales de cierta clase, dando por conclusos los procesos comenzados, declarando que no deben iniciarse los pendientes o bien declarando automáticamente cumplidas las condenas pronunciadas o en vías de cumplimiento”.
De donde se estudie, la amnistía hoy es una institución para olvidar o de cualquier forma perdonar a quienes han cometido delitos. En el concepto actual la condición imprescindible o sine qua non para conceder o beneficiarse con una amnistía es la comisión de delito, y su otorgamiento o aplicación es la aceptación expresa o tácita de que se han perpetrado delitos que se deben olvidar, perdonar o de cualquier forma ya no sancionar. Hoy no se da amnistía a inocentes.
El problema de aplicar tal cual la institución jurídica de la amnistía a los presos, perseguidos y exiliados políticos por las dictaduras del socialismo del siglo 21 o castrochavismo radica en se estaría otorgando perdón a las víctimas acusadas falsamente y sometidas a tipificaciones y procedimientos de leyes infames, con la agravante de que quienes se lo otorgan son los criminales, los violadores de derechos humanos.
Es el mundo al revés, las víctimas son perdonadas por delitos que no cometieron pero que terminan aceptando, y los delincuentes, los violadores de derechos humanos, son los que perdonan asegurándose impunidad, porque esa acepción de amnistía empieza por legitimar tipificaciones, acusaciones, procesos y atropellos sin cuya aceptación no es posible el perdón, el olvido o la amnistía.
Pretender desmontar un sistema narcoterrorista con el tipo de amnistía vigente es solamente jugar en la cancha del crimen organizado, bajo sus reglas y en su beneficio, pero como la liberación incondicional de presos, exiliados y perseguidos políticos es urgente, lo que corresponde —si se quiere seguir usando el termino amnistía— es ampliar el concepto con la inequívoca acepción de para la situación actual de Venezuela y de acuerdo a los datos de la realidad objetiva, “la amnistía no es perdón ni olvido de delitos (que no se cometieron) y que representa la nulidad de toda acusación, acción, procedimiento o juicio que se haya iniciado, se tramite o se haya sentenciado violando los derechos humanos”.
El nuevo alcance o definición de amnistía para las víctimas del socialismo del siglo 21 está destinado a no aceptar acusaciones, delitos o estigmas que son parte de la narrativa de asesinato de la reputación y fundamento del terrorismo de Estado implantado en Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia, liberando a las víctimas, pero sin dar impunidad a los victimarios.
Un aspecto adicional es el de las reparaciones por daños morales, económicos y personales a que tienen derecho las víctimas hoy excarceladas, presas, exiliadas o perseguidas. Si se formula la amnistía como perdón y olvido y no como nulidad de acciones abusivas y delictivas en su contra, nadie tendrá derecho a reclamo alguno y los victimarios, verdugos, sicarios, torturadores, carceleros y todos los miembros de la cadena criminal podrán quedar impunes penal y civilmente. La amnistía como perdón u olvido y no como nulidad es certificado de que los mafiosos de la dictadura/narcoestado actuaron legalmente.
El derecho es dinámico y su formulación obedece a los cambios que se producen con circunstancias, tiempos, realidades y fenómenos sociales. Eso es exactamente lo que ahora sucede con la necesidad de cesar dictaduras narcoterroristas usando sus propios operadores y mecanismos, por lo que la exacta definición y ampliación de conceptos -en este caso el de amnistía- resultan imprescindibles para no caer en la trampa del continuismo y la impunidad.
*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy
Domestic,Politics,South America / Central America,Government / Politics
ECONOMIA3 días ago¿La revancha de Don Chatarrín?: acuerdo Trump-Milei puede favorecer a Rocca ante el avance asiático
CHIMENTOS2 días agoNatalie Weber contó toda la verdad del coqueteo de Sabrina Rojas a Mauro Icardi en un boliche: “Yo sé lo que pasó esa noche y te puedo decir que Sabrina no fue”
INTERNACIONAL3 días agoTop fiery moments as Democrats clash with Treasury Secretary Bessent in chaotic Hill hearings

















