Connect with us

INTERNACIONAL

Onetti, el más “barroco y cervantino” de los escritores, según Carlos Gamerro

Published

on


Juan Carlos Onetti, el más “barroco y cervantino” de los escritores (Crédito: Wikipedia)

Juan Carlos Onetti es uno de los escritores más importantes, no solo de Uruguay, sino de toda la literatura hispanoamericana. Precursor de la novela moderna y la literatura existencialista, obtuvo el Premio Cervantes en 1980 y el Gran Premio Nacional de Literatura de Uruguay en 1985.

Con Mundo Onetti. El diccionario de Santa María, libro que acaba de publicarse por HCE Editores, Nicolás Bompadre y Damián Repetto le hacen justicia a su enorme obra.

Advertisement

Lo singular de este libro es su ambición. Se trata de un diccionario de personajes y lugares que aparecen en su “Saga de Santa María”, trilogía conformada por La vida breve, El astillero y Juntacadáveres. Incluye también mapas, planos, cronologías y otras perlitas.

El encargado de escribir el prólogo fue Carlos Gamerro. A continuación, lo reproducimos de forma íntegra.

“Mundo Onetti. El diccionario de
“Mundo Onetti. El diccionario de Santa María” (HCE Editores) de Nicolás Bompadre y Damián Repetto

La tentación de seguir contando y de seguir escuchando, una vez que el cuento ha terminado, es tan vieja como la literatura, o más bien como el arte de contar historias, como ilustran los poemas iniciales de la cultura occidental, la Ilíada y la Odisea y el tapiz interminable de Las mil y una noches. En la poesía épica, la forma más habitual de responder a este común anhelo es la de las sagas y los cantares de gesta, que van contando en forma más o menos lineal, aunque no necesariamente cronológica, las vicisitudes de la vida de un héroe y sus descendientes; lo mismo pasó después con sus herederas, las novelas de caballería, que no terminaban de salir de la imprenta y ya estaban engendrando una fecunda prole, no siempre de la misma pluma: el best-seller Amadís de Gaula se continúa en Las sergas de Esplandián, Florisardo, Lisuarte de Grecia, Amadís de Grecia, Florisel de Niquea, Rogel de Grecia y varias más, que siguen las aventuras de los hijos, nietos y bisnietos de Amadís, con múltiples ramificaciones y también incongruencias, ya que los diversos autores no siempre se avenían a reconocer la preeminencia del predecesor y se tomaban la libertad de ignorar sus obras o cambiarles los hechos. El propio Cervantes, autor de la más famosa parodia del género, sufrió en carne propia tales manoseos: antes de que llegara a terminar la segunda parte de su Quijote le ganó de mano un tal Alonso Fernández de Avellaneda, al publicar una continuación apócrifa que de modo muy barroco influiría sobre el original que falsificaba. La pasión de las continuaciones, lejos de extinguirse, continuó en los folletines del siglo XIX, y a partir del XX, en el cine y la televisión, como evidencia el complejo entramado de secuelas, precuelas y spinoffs que anualmente expanden los universos de La guerra de las galaxias, El señor de los anillos y Juego de tronos.

Con la novela realista del siglo XIX pasa algo nuevo. El autor elige no solo una serie de personajes y una historia, sino que funda un territorio y empieza a poblarlo, yendo hacia atrás y hacia adelante en el tiempo, talando bosques, trazando caminos, cultivando los campos, edificando pueblos y ciudades; ya no se limita a contar historias, sino que crea un mundo: su modelo es el Dios del Génesis. Esta gran obra hecha de muchas obras ya no procede linealmente, ni siquiera en forma arborescente, sino que va tejiendo una red que se extiende en todas direcciones; va trazando un mapa, pintando un cuadro, armando un rompecabezas, creando lugares, poblándolos de figuras, llenando los blancos. Trabaja a la vez en el tiempo y en el espacio.

Advertisement

En el siglo XIX, la sede privilegiada de tales experimentos es París y el mundo de provincias de Francia. La Comedia humana de Honoré de Balzac, Los Rougon-Macquart de Émile Zola están animadas por el frenesí de poblar, edificar, completar, abarcarlo todo, no dejar espacios vacíos de literatura. Algo se le habrá pegado del otro frenesí expansionista: el del capitalismo, la revolución industrial y el colonialismo, por eso también los pobladores de estos mundos son tan emprendedores, trepadores, ambiciosos, hacendosos. James Joyce, ya a comienzos del siglo XX, hará lo propio con Dublín, aunque antes por reacción que por contagio: compensará simbólicamente el atraso y la marginalidad de Irlanda recreándola en un libro de cuentos y dos novelas: Dublineses, Un retrato del artista adolescente y Ulises.

Carlos Gamerro (Foto: Raul Ferrari)
Carlos Gamerro (Foto: Raul Ferrari)

Pero quien crea lo que será el modelo, el arquetipo para los escritores del nuevo siglo y –lo que aquí nos interesa– del Nuevo Mundo, es sin duda William Faulkner. A partir de un comienzo todavía titubeante en Sartoris, la fundación mítica del condado de Yoknapatawpha se va consolidando en El sonido y la furia, Mientras agonizo, Luz de agosto, ¡Absalón! ¡Absalón! y los cuentos y novelas posteriores. Faulkner funda la ciudad de Jefferson, dibuja el mapa y empieza a llenarlo de lugares y regiones y poblarlo de personajes e historias, yendo hacia adelante y hacia atrás en el tiempo, desde los pueblos originarios, los primeros colonizadores blancos y los esclavos hasta los años 30 y 40, incorporando, al modo balzaciano, todas las etnias y clases sociales, las actividades económicas, las geografías naturales y humanas, incrustando su parcela de ficción en el mapa del mundo conocido: desde Jefferson se puede viajar a Menfis y Nueva Orleans –así como los personajes de Onetti podrán ir y venir entre la ficcional Santa María y Buenos Aires, Rosario o Monte(video).

Difícil exagerar la influencia de Faulkner sobre la literatura latinoamericana, sobre todo en la del llamado boom: creó un modelo de vanguardia periférica demostrando que una literatura local, regional, rural, de una zona culturalmente atrasada no estaba condenada al regionalismo y al costumbrismo, sino que podía ser también experimental y moderna: destruyó el mito que asociaba las vanguardias con las grandes metrópolis y los centros culturales; demostró en su vida y en su arte que un autor podía nacer, criarse y escribir en los márgenes –el profundo sur, la zona más aislada y atrasada, cultural y económicamente, de los EE.UU. de entonces– y convertirse en autor de trascendencia mundial; que no hacía falta viajar a Londres o París, como sus compatriotas Henry James, T.S. Eliot, Ezra Pound, Ernest Hemingway y F. Scott Fitzgerald, para inventarse una tradición y conocer la literatura de vanguardia: bastaba con leerla, y eso podía hacerse en el porche de su casa de Oxford, Misisipi. La literatura de Faulkner pertenece, además, al área Caribe casi más que a los EE.UU.: su mundo, sus gentes, las actividades económicas, su orden social –esa combinación de esclavismo, feudalismo y capitalismo– tiene más en común con las Antillas, Centroamérica y países como Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela que con el resto de los EE.UU. Juan Rulfo, Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa han admitido su decisiva influencia, Borges lo admiraba y tradujo Las palmeras salvajes; pero fueron otros dos autores los que adoptaron también su proyecto de crear y poblar un mundo de ficción abigarrado y autónomo: los fundadores de las muy disímiles Macondo y Santa María, Gabriel García Márquez y Juan Carlos Onetti.

Las vincula una peculiar simetría inversa. Macondo surge en las novelas La hojarasca, Los funerales de la Mamá Grande y La mala hora, y culmina y desaparece en la más abarcadora y lograda, Cien años de soledad, que las deglute a todas y de algún modo las vuelve superfluas. Santa María, en cambio, nace en la novela más ambiciosa e importante de su autor, La vida breve, y luego sigue una sinuosa vida menguante (en la vitalidad de su mundo y personajes, no de su escritura) en El astillero, Juntacadáveres, Para una tumba sin nombre, Dejemos hablar al viento, Cuando ya no importe y muchos cuentos, entre los cuales se destacan “El infierno tan temido” y “Tan triste como ella”.

Advertisement
Nicolás Bompadre y Damián Repetto,
Nicolás Bompadre y Damián Repetto, autores de “Mundo Onetti” (Crédito: Revista 1 de Octubre)

Heredero a la vez de Onetti, de Faulkner y de Joyce, Juan José Saer crea su propio mundo ficcional, centrado en la ciudad de Santa Fe, en una compleja urdimbre de relatos, desde los cuentos de En la zona a la novela La grande. Como una de las más firmes candidatas a servir de modelo de la Santa María de Onetti es Paraná, situada en la orilla opuesta a Santa Fe, es tentador imaginar la conjunción de ambos universos: enterarse de que Barco, por ejemplo, cruza el río para atenderse con el doctor Díaz Grey; reconocer a Tomatis en alguna de las fotos que Gracia César le envía a Rizzo.

De todos estos autores, Onetti es el más devotamente faulkneriano. Así lo resume otro de sus herederos, Mario Vargas Llosa, en “La fuga a un mundo de ficción”:

La huella del autor de El sonido y la furia está ante todo presente en la obra de Onetti en la ambición de crear un mundo propio, inspirado en, pero opuesto al, mundo real, esa Santa María que, como el condado de Yoknapatawpha, goza de soberanía –de una historia, geografía, tradición, mitología y problemática social que le son propias– y que se va constituyendo y rehaciendo con cada relato o novela, los que, de este modo, sin perder su autonomía, pasan a ser etapas o capítulos de una sola “comedia humana”. Es verdad que fue Balzac el primero en concebir una totalidad narrativa haciendo saltar a los personajes de una a otra historia, pero es claro que no fue de Balzac […] sino de Faulkner de quien Onetti tomó la idea, al igual que García Márquez para crear su saga de Macondo.

Pero no es solo en la ambición de construir un mundo y en la forma narrativa – esas ideas y vueltas de versiones y rumores entre muchos narradores, la incertidumbre, los relatos en primera persona plural (el ‘nosotros pueblerino’)–, sino también en el estilo, que se descubre la huella de Faulkner; quien mejor lo resumió fue Ricardo Piglia, o más bien su alter ego Emilio Renzi, en Respiración artificial: “Yo había escrito una novela con esa historia, usando el tono de Las palmeras salvajes, mejor: usando los tonos que adquiere Faulkner traducido por Borges con lo cual, sin querer, el relato sonaba a una versión más o menos paródica de Onetti”.

Advertisement
Juan Carlos Onetti
Juan Carlos Onetti

Pero lo que distingue a Onetti de todos sus contemporáneos, y también de su maestro Faulkner, es el giro peculiarmente barroco y cervantino que le imprime a su acto de creación literaria. La vida breve cuenta cómo Juan María Brausen, desocupado, desolado por la ablación del pecho de su mujer, desganado, con la vana ambición de salvarse escribiendo un guion o más bien un tratamiento cinematográfico, se deja habitar por una imagen, la del doctor Díaz Grey en su consultorio, a partir de la cual la ciudad de Santa María se desplegará entera, a la manera de la Combray de Proust de la magdalena remojada en té en el primer volumen de En busca del tiempo perdido:

Hay un viejo, un médico, que vende morfina. Todo tiene que partir de ahí, de él. Tal vez no sea viejo, pero está cansado, seco […]. Veo una mujer que aparece de golpe en el consultorio médico. El médico vive en Santa María […] una pequeña ciudad colocada entre un río y una colonia de labradores suizos […]. Yo veía, definitivamente, las dos grandes ventanas sobre la plaza: coches, iglesia, club, cooperativa, farmacia, estatua, árboles, niños oscuros y descalzos…

¿Cuál es el peculiar agrado que producen estos mundos ficcionales complejos y completos? Me atrevo a sugerir que, con toda su ambición y sofisticación, es el peculiarmente infantil de inventar y poblar comarcas imaginarias: con muñecas, con soldaditos, en casas, ciudades, castillos, palacios, láminas. Siendo lector infantil, viví una epifanía, en principio negativa, que me marcó para siempre: fascinado por el mundo ficcional de Monteiro Lobato, su quinta del “Benteveo amarillo” (así en las traducciones al español) y sus personajes (Perucho, Naricita, la muñeca Emilia, el Vizconde de la Mazorca, doña Benita, Anastasia) un día tomé conciencia de que nunca iba a poder entrar en ese mundo, que existía solo en los libros, que esta –pedestre, previsible, opaca– era la realidad que me había tocado. Tal vez fue ese el día en que sin saberlo decidí ser escritor. Años después me hermanaría con Clarice Lispector el cuento “Felicidad clandestina”, en el cual la niña protagonista, tras muchas peripecias y esfuerzos, logra llevarse Las aventuras de Naricita a la hamaca: “Ya no era una niña con un libro: era una mujer con su amante”.

Ese mismo agrado –presumo– debe haber sentido William Faulkner al dibujar el mapa de Yoknapatawpha y escribir debajo “William Faulkner, sole owner and proprietor”. También Brausen, hacia el final de La vida breve, dibuja el suyo: “Empecé a dibujar el nombre de Díaz Grey […] precedido por las palabras calle, avenida, parque, paseo; levanté el plano de la ciudad que había ido construyendo alrededor del médico con esmero” y al terminar “firmé el plano y lo rompí lentamente”. Y tras romperlo, mágicamente, como si rasgara un velo, logra entrar en Santa María.

Advertisement
Juan Carlos Onetti
Juan Carlos Onetti

Cuando el escritor es nuestro contemporáneo (lo fueron durante algún tiempo Onetti y Saer, en mi caso) a este agrado se suma otro: el de vivir a la par de sus personajes. “En qué andarán Díaz Grey o Larsen”, podía preguntarme años después de leer, tal vez en 1981, Juntacadáveres – todavía no había leído Dejemos hablar al viento, todavía no había escrito Onetti Cuando ya no importe. Qué será de la vida de Ángel Leto, con quien me había encariñado en Cicatrices, me preguntaba cada tanto, hasta que en 1986, o poco después, al leer Glosa, me enteré, consternado, que había muerto hace algunos años, tras tomarse la pastilla, cercado por los asesinos de la dictadura. No es muy diferente, fuera del sueño de la literatura, a cruzarse con un conocido y preguntar por los amigos mutuos. “¿Se casó? Me estás jodiendo. ¿Cómo que muerto? ¿Cuándo?”. En las novelas autónomas, al llegar a la última página y cerrar el libro, uno se despide de sus amigos, o enemigos, y de su mundo, para siempre. Sí, es verdad, siempre podemos releerlas: pero eso es como recordar vivencias pasadas. En los ciclos novelísticos, en los mundos de ficción hechos de archipiélagos de cuentos y novelas, uno vive –aun cuando no esté leyendo– en la expectativa y la esperanza de nuevos encuentros, nuevas experiencias. Sus vidas continúan por fuera de las tapas cerradas.

¿Cuál es, por otra parte, el mayor riesgo de adentrarse en estos laberintos? El de perderse, desde ya: entrar por la novela equivocada, quizás tardía, y no reconocer pistas, alusiones, referencias a situaciones de novelas anteriores, o de precuelas que alteren nuestra percepción y comprensión de lo que se dice y lo que pasa. Y si uno se propone leer los libros en orden, saber si este debe ser el de su escritura o el de los hechos (El astillero, por ejemplo, se escribe y publica antes de Juntacadáveres, pero Juntacadáveres narra lo que pasó antes); de olvidarse, a medida que los libros se acumulan, de situaciones y personajes, o confundirlos y mezclarlos: difícilmente uno los leerá todos seguidos, sin detenerse ni interponer otras lecturas; y aun si lo hace, surgirán las dudas, las vacilaciones, los blancos.

Para conjurar estos riesgos y moderar estas angustias de lector perdido en un laberinto hecho de cuentos y novelas es que son tan bienvenidos libros como Mundo Onetti. La devoción y el cuidado de sus autores, Nicolás Bompadre y Damián Repetto, nos han brindado un diccionario de locaciones y de personajes, y una serie de mapas; nos proponen un orden de lectura y sitúan a los pobladores del mundo Onetti en los libros, lugares e historias que les tocan. Mundo Onetti se convierte así en una Baedeker (hoy Lonely Planet) de un mundo de ficción, a la cual el lector puede recurrir como se hace en los viajes, consultando las páginas pertinentes a medida que se visitan los lugares y se interactúa con los lugareños; pero también puede leerse de corrido, como tantas veces se leen las guías de viaje, para soñar con tierras lejanas, para viajar en la imaginación por lugares a los que uno quizás nunca logre entrar. Con Mundo Onetti en las manos, los viajeros pueden empezar a planear su viaje soñado.

Advertisement
Advertisement

INTERNACIONAL

Venezuela aprueba extraditar a Panamá a sospechoso de atentado aéreo de 1994

Published

on


El ciudadano Ali Zaki Hage Jalil, aprehendido en Venezuela como sospechoso del atentado del vuelo de Alas Chiricanas en 1994 en la provincia de Colón. Tomada de TVN

Panamá anunció que Venezuela aprobó la extradición del principal sospechoso del atentado contra el vuelo 901 de Alas Chiricanas, un paso que reactiva, fortalece y acelera un proceso judicial que llevaba más de tres décadas en espera.

La decisión permite que el requerido enfrente a la justicia panameña, luego de que las autoridades confirmaran que el procedimiento avanzó por los canales diplomáticos establecidos entre ambos países.

Advertisement

Este hecho marca un punto de inflexión en una investigación que ha sido compleja, prolongada y seguida de cerca por familiares de las víctimas y gobiernos involucrados.

El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que la solicitud de extradición fue formalmente presentada por Panamá en enero de 2026 y posteriormente evaluada por las autoridades venezolanas, que finalmente dieron su aprobación.

El sospechoso, identificado como Ali Zaki Hage Jalil, había sido detenido previamente en Venezuela tras una alerta internacional emitida por Panamá. Su condición de nacional colombiano por nacimiento y venezolano por naturalización generó obstáculos jurídicos, debido a las limitaciones legales que existen en ese país para extraditar a sus ciudadanos, lo que hizo más delicado y prolongado el proceso.

Advertisement
El atentado contra el vuelo 901 dejó 21 víctimas y marcó uno de los episodios más graves en la historia reciente de Panamá. Tomada del Ministerio Público
El atentado contra el vuelo 901 dejó 21 víctimas y marcó uno de los episodios más graves en la historia reciente de Panamá. Tomada del Ministerio Público

El atentado contra el vuelo 901 de Alas Chiricanas ocurrió el 19 de julio de 1994, cuando una bomba explotó a bordo de la aeronave poco después de despegar desde el aeropuerto France Field, en la provincia de Colón.

La explosión provocó que el avión se desintegrara en pleno vuelo y cayera en una zona selvática, causando la muerte de 21 personas, entre ellas 3 tripulantes y 18 pasajeros. Entre las víctimas se encontraban ciudadanos panameños, estadounidenses y comerciantes de origen hebreo que se trasladaban desde la Zona Libre de Colón hacia la ciudad de Panamá.

Las investigaciones posteriores determinaron que el explosivo fue introducido en el avión dentro de un radio portátil, presuntamente manipulado mediante un mecanismo remoto.

El individuo que portaba el artefacto fue identificado como Ali Hawa Jamal, quien también falleció en la explosión y fue señalado como el autor material del atentado.

Advertisement

De acuerdo con las pesquisas, este hombre había viajado múltiples veces entre Colón y Panamá en los días previos al ataque, utilizando identidades falsas y sin dejar rastro claro de su historial personal, lo que complicó su identificación.

Autoridades panameñas presentaron la solicitud formal de extradición en enero de 2026. Tomada del Ministerio Público
Autoridades panameñas presentaron la solicitud formal de extradición en enero de 2026. Tomada del Ministerio Público

Con el paso de los años, la investigación fue reabierta en 2017 por la Fiscalía Superior de Descarga de Homicidio, tras recibir nueva información proporcionada por el Estado de Israel.

En ese momento el caso fue reclasificado bajo la figura de terrorismo y considerado un delito de lesa humanidad, lo que permitió su reactivación pese al tiempo transcurrido. Esta decisión permitió profundizar en nuevas líneas investigativas y establecer la posible participación de otros individuos vinculados al ataque.

Las autoridades panameñas, con el apoyo del FBI y organismos internacionales, lograron identificar la posible participación de un segundo sospechoso de origen libanés, nacido en Colombia, quien habría tenido vínculos directos con el grupo Hezbolá.

Advertisement

Según la información recopilada, este individuo habría mantenido comunicación con el autor material del atentado y podría haber estado involucrado en la planificación y ejecución logística del ataque.

Además, se estableció una posible conexión con el atentado ocurrido un día antes en Argentina contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que dejó 85 muertos.

La Oficina del Director Nacional de Inteligencia de Estados Unidos concluyó que Hezbolá fue responsable del atentado contra el vuelo 901, lo que reforzó la hipótesis de que el ataque formaba parte de una operación internacional coordinada.

Advertisement

En ese contexto, el Departamento de Estado de Estados Unidos activó el programa Recompensas para la Justicia, ofreciendo hasta $5 millones por información que condujera al arresto o condena de los responsables. Esta medida buscó incentivar la colaboración internacional y acelerar el avance del caso.

A lo largo de los años, el proceso ha contado con la participación de múltiples instituciones, incluyendo la Dirección de Investigación Judicial, el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, y unidades especializadas de la Policía Nacional.

Un mazo de madera oscura con mango sobre una base de madera clara en un escritorio de madera brillante. Al fondo, libros y paneles de madera difuminados.
La extradición del sospechoso abre la fase de traslado y eventual judicialización del caso en Panamá. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Incluso se han realizado inspecciones recientes en el área donde ocurrió el siniestro, en Cerro San Rita, con el objetivo de reconstruir los hechos y recabar testimonios. Uno de los testigos recordó haber escuchado la explosión y ver los restos caer desde el cielo, una escena que evidencia la magnitud del impacto del atentado.

En medio de este contexto, familiares de las víctimas agrupados en el Comité Conciencia Viva han reiterado su respaldo a las gestiones del Gobierno panameño y han señalado que este avance representa un momento crucial en la búsqueda de justicia.

Advertisement

En un comunicado, destacaron que la extradición del sospechoso constituye un paso significativo para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades, luego de más de 30 años de espera. Además, subrayaron que este proceso no solo honra la memoria de las víctimas, sino que también fortalece los principios de justicia y respeto a la vida.

Las familias agrupadas en el Comité Conciencia Viva señalaron que el avance en la extradición no solo representa un logro judicial, sino también un reconocimiento a una lucha sostenida por décadas para evitar que el caso quedara en la impunidad.

Indicaron que este paso devuelve credibilidad a las instituciones y abre la posibilidad de esclarecer responsabilidades tanto materiales como intelectuales. Asimismo, enfatizaron que el proceso debe mantenerse con transparencia y firmeza, hasta alcanzar una resolución completa que honre la memoria de las víctimas y establezca un precedente claro frente a actos de terrorismo.

Advertisement

El avance en la extradición abre ahora una nueva fase en el proceso judicial, enfocada en la coordinación para el traslado, la presentación de cargos y la eventual judicialización del caso en Panamá.

Las autoridades han reiterado su compromiso de continuar trabajando hasta lograr el esclarecimiento total de los hechos y la sanción de los responsables. Para las familias afectadas, este paso representa una oportunidad real de cerrar un capítulo marcado por la incertidumbre, el dolor y la exigencia constante de justicia.



mazo,juez,abogado,justicia,ley,tribunal,derecho,judicial,sala de justicia

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

Watchdog blasts BBC, CNN, NYT for applying ‘war crime’ label almost exclusively to US, Israel in Iran conflict

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

Mainstream media outlets reportedly used the phrase «war crime» nearly three dozen times in the first three weeks of the Iran conflict, but 88% of that usage was directed toward the U.S. or Israel, according to an analysis released by a U.S.-based, Mideast-focused media watchdog.

Advertisement

CAMERA, the Committee for Accuracy in Middle East Reporting and Analysis, and its research manager, David Litman, released a study Wednesday counting 32 uses of the term «war crime» from the BBC, CNN, NBC News, The New York Times and The Washington Post.

In his review, Litman asked readers to consider how the term «war crime» has been applied in reporting on the conflict, noting that simple internet searches return usages «almost exclusively» against the U.S. and Israel.

MEDIA UNDER FIRE: JOURNALISTS KEEP QUESTIONING IRAN WAR AS HEGSETH CALLS THEM ‘UNPATRIOTIC’ AND ‘ANTI-TRUMP’

Advertisement

«CAMERA found 32 total applications of the phrase ‘war crime’ during the first three weeks of the war (Feb. 28-Mar. 21). Of those, 28 (88 percent) were directed solely toward the actions of the United States and/or Israel,» Litman wrote on CAMERA’s website. 

«Zero were directed solely toward the actions of the Islamic Republic of Iran. Four (12 percent) were unattributed or directed at both sides.»

An illustration depicting the Iranian flag waving over shattered logos for The New York Times, Washington Post and CNN (Getty Images; iStock)

Advertisement

CAMERA found nearly all references stemmed from an airstrike early in the conflict that allegedly destroyed a school in Minab, Iran. The Pentagon is continuing to investigate the incident, according to CAMERA.

«Several of the other allegations refer to the sinking of an Iranian warship in the Indian Ocean in what can assuredly be classified as a lawful attack,» Litman wrote.

The analysis also contrasted that usage with events that have not been labeled «war crimes» in CAMERA’s findings.

Advertisement

The group cited cluster bombs fired by Iran, many of which hit populated areas in Israel and elsewhere.

«While cluster munitions are not universally banned, using them to target populated areas almost certainly constitutes a war crime,» the analysis found.

CAMERA also pointed to Iranian strikes that hit energy and other key installations in nations not officially engaged in the conflict, such as Kuwait and Bahrain.

Advertisement

PETE HEGSETH CRITICIZES ‘FAKE NEWS’ COVERAGE OF IRAN STRIKES, SAYS ONLY TRAGEDIES MAKE FRONT PAGE

The analysis found that, among the mainstream media sources examined, the term «war crime» was not applied to these strikes, and if Iran was cited in a war crimes discussion, it was paired with equal criticism of the West.

«This journalistic malpractice inverts reality,» Litman wrote.

Advertisement

George Mason law professor Adam Mossoff commented on the analysis, writing on X that «data analytics confirm huge bias in favor of pro-Islamic regime of Iran by BBC, CNN, NBC and NY Times.»

«These media orgs used ‘war crime’ 32 times in news reports in the first 3 weeks of the U.S./Israel-Iran war. Zero references solely to crimes by Islamic regime, and 88% media uses referred solely to U.S. or Israel.

Iranians burning United States and Israel flags at Enghelab Square in Tehran

Iranians set fire to flags of the United States and Israel as they gather to commemorate those killed from the Dena naval vessel, at Enghelab Square March 17, 2026, in Tehran, Iran.  (Getty Images)

«Islamic regime uses cluster bombs against Israeli civilians, shoots missiles and suicide drones at civilian targets in numerous Arab countries not involved in war, fires missiles at holy sites in Old Jerusalem, [but] zero identification of these war crimes as standalone crimes by major Western media organizations. This is shameful.»

Advertisement

Fox News Digital reached out to communications officials at CNN, the BBC, The Washington Post, The New York Times and NBC News for comment but did not hear back by deadline.

CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP

CAMERA was founded in Washington in 1982 by social worker Winifred Meiselman in response to The Washington Post’s coverage of Israel’s incursion into Lebanon and allegations of anti-Israel bias.

Advertisement

Early advisors included Sen. Charles Grassley, R-Iowa; former Sen. Rudy Boschwitz, R-Minn.; and former Rep. Tom Lantos, D-Calif., according to its website.

middle east, media, war with iran, iran, israel

Continue Reading

INTERNACIONAL

Qué sabemos realmente sobre la electricidad estática y por qué aún asombra a la física moderna

Published

on


La electricidad estática genera cargas opuestas cuando materiales se frotan y se separan, fenómeno conocido como triboelectricidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

La electricidad estática se manifiesta en situaciones tan cotidianas como el cabello erizado al frotar un globo o el leve chasquido al tocar una manija después de caminar sobre una alfombra. Bajo esa apariencia cotidiana, la triboelectricidad —el intercambio de cargas opuestas entre materiales— representa un desafío persistente para la física experimental, que aún no ha logrado desentrañar plenamente su funcionamiento.

Este fenómeno ocurre cuando dos materiales entran en contacto y luego se separan, generando cargas opuestas en cada uno. Aunque la explicación completa de su mecánica sigue sin resolverse, la física ha reconocido la triboelectricidad como un proceso en el que abundan las incógnitas.

Advertisement

Mientras la mayoría de las personas vincula la electricidad estática a simples curiosidades domésticas, los científicos la identifican como un fenómeno en el que los mecanismos fundamentales permanecen en gran parte desconocidos.

Incertidumbre sobre el mecanismo de la triboelectricidad

Primer plano de la parte superior de una mano humana con vellos finos visiblemente erizados sobre la piel clara, mostrando el efecto de la estática.
La presencia de partículas invisibles ricas en carbono puede modificar el intercambio de cargas eléctricas en la triboelectricidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante aproximadamente los últimos tres siglos, la física experimental ha intentado establecer qué ocurre exactamente cuando dos materiales se ponen en contacto y después se separan. Está confirmado que uno de ellos adquiere una carga positiva y el otro, una carga negativa. Sin embargo, los detalles sobre el proceso —el “cómo” y el “por qué”— siguen sin respuesta clara, a pesar de la ubicuidad cotidiana del fenómeno.

En el centro del interés científico reside la siguiente cuestión: ¿qué es lo que realmente se transfiere entre los materiales? Algunas de las principales hipótesis, formuladas por investigadores en física de materiales, sugieren la transferencia de electrones, iones e incluso fragmentos microscópicos de materia. Sin embargo, experimentos llevados a cabo bajo condiciones idénticas pueden mostrar resultados diferentes o contradictorios, lo que indica la posible existencia de factores desconocidos.

Los expertos han denominado este proceso triboelectricidad, término derivado del griego por “frotar” y “ámbar”. A pesar de contar con tecnología de última generación en laboratorios especializados, los físicos no han logrado ofrecer una explicación universal.

Advertisement

Avances recientes y factores que influyen en la carga eléctrica

Primer plano de una mano tocando el cabello castaño de una persona, el cual está visiblemente erizado y levantado por la electricidad estática.
Factores como la velocidad, el área de contacto y la ruptura química influyen directamente sobre la generación de cargas eléctricas en los materiales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Investigaciones recientes lideradas por equipos de física de materiales han comenzado a aportar claridad. Un descubrimiento relevante, demostrado por el físico del Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria Scott Waitukaitis, mostró que dos objetos idénticos pueden cargarse de manera distinta dependiendo de cuántas veces han interactuado entre sí anteriormente. Este hallazgo respalda la hipótesis de una cierta memoria superficial en los materiales.

Otro descubrimiento proviene de investigaciones que identificaron cómo partículas invisibles pueden adherirse a las superficies de los materiales. Estas diminutas moléculas ricas en carbono, presentes en el aire, pueden modificar la dirección del intercambio de carga. Al eliminar estas moléculas mediante calor, se observó que el comportamiento eléctrico cambia significativamente, mostrando que los factores ambientales pueden ser determinantes.

Además, las investigaciones han comprobado que variables como la velocidad del contacto, el área de impacto o la ruptura de enlaces químicos juegan un papel fundamental. En ciertas colisiones, la creación de condiciones químicas propicias permite el intercambio de electrones. Aunque estas novedades no resuelven todas las incógnitas, han permitido enriquecer la comprensión de la triboelectricidad.

Un estudio publicado por el propio equipo de Waitukaitis reveló que, al modificar las condiciones superficiales y ambientales, como la presencia de moléculas contaminantes o la humedad, se pueden obtener resultados radicalmente diferentes en experimentos idénticos. Este hallazgo obligó a reconsiderar la idea de que el comportamiento eléctrico depende únicamente de la naturaleza intrínseca de los materiales.

Advertisement

Desafíos en la comprensión y aplicaciones tecnológicas

Primer plano de un dedo tocando un objeto metálico cilíndrico, produciendo chispas eléctricas azules brillantes en el punto de contacto.
Comprender la triboelectricidad es clave para mitigar descargas en la industria y para explicar fenómenos eléctricos en ambientes planetarios como Marte (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lejos de simplificarse, el conocimiento sobre la electricidad estática ha demostrado que su comportamiento varía en función de numerosos factores y condiciones. La antigua noción de una “serie triboeléctrica” fija ha sido puesta en duda. Cada interacción resulta de una combinación compleja de variables.

El interés por descifrar completamente estos mecanismos tampoco es exclusivo del ámbito académico. Una comprensión profunda podría transformar tecnologías emergentes, como el desarrollo de nanogeneradores triboeléctricos, que convierten el movimiento en electricidad y permitirían alimentar sensores y dispositivos portátiles sin baterías convencionales. Además, este conocimiento es esencial para mitigar descargas peligrosas en entornos industriales o para explicar fenómenos eléctricos en otros planetas, como las tormentas de polvo en Marte.

Origen histórico y evolución científica del fenómeno

La historia de la electricidad estática se remonta a la Grecia antigua, cuando se advirtió que el ámbar frotado atraía objetos ligeros. A lo largo de los siglos, este fenómeno ha acompañado a la humanidad como una curiosidad recurrente. Por mucho tiempo, la electricidad estática fue considerada una rareza doméstica, hasta que los avances científicos la transformaron en objeto de estudio especializado.

Actualmente, la electricidad estática ocupa un lugar de permanente interés en la física experimental, donde cada avance abre nuevas preguntas y amplía el alcance de la investigación científica.

Advertisement



electricidad,estática,energía,conexión,manos,dedos,interacción,chispa,física,corriente

Continue Reading

Tendencias