Connect with us

POLITICA

Así es “La batalla cultural en Latinoamérica”, uno de los capítulos del libro que Javier Milei presentará en octubre

Published

on



A menos de tres semanas de las elecciones del 26 de octubre, Javier Milei se prepara para encabezar un evento de alto impacto político. El 6 de octubre, presentará su nuevo libro, “La construcción del milagro”, en el Movistar Arena, un recinto con capacidad para 14.000 personas.

La obra, de 575 páginas, está escrita íntegramente por Milei y reúne una serie de textos que amplían sus discursos más reconocidos. Según explicaron fuentes vinculadas al proyecto, el contenido no está pensado como un análisis técnico, sino como una declaración de principios. “No hay planillas de Excel”, remarcaron.

Advertisement

Los prólogos estuvieron a cargo del diputado Bertie Benegas Lynch y de Marcelo Duclos, quien ya había participado en la biografía “Milei. La revolución que no vieron venir”, escrita junto a Nicolás Márquez.

El evento también marcará el inicio de la segunda edición de la Feria del Libro Libertaria, impulsada por la editorial Hojas del Sur, donde se exhibirán más de 1.500 títulos de autores liberales y de derecha. Desde las 17 se podrá recorrer la feria y a las 19 se iniciará el acto central, que incluirá una presentación de Agustín Laje y el discurso del presidente. En paralelo, desde las redes sociales, Milei convocó a su público con el lema: “LA LIBERTAD AVANZA O ARGENTINA RETROCEDE. VIVA LA LIBERTAD CARAJO”.

La presentación del libro coincide con una feria que reúne a cientos de autores vinculados al liberalismo y la derecha

A continuación, Infobae publica un fragmento del cuarto capítulo de “La construcción del milagro”“La batalla cultural en Latinoamérica. Un pueblo que se resiste a ser dominado”:

Advertisement

Hola a todos. La casta y los socialistas tienen miedo. Buenas tardes a todos. Quiero agradecer a las autoridades de CPAC por la invitación y al presidente Jair Bolsonaro y a Eduardo Bolsonaro por la cálida bienvenida que he recibido. Realmente me hacen sentir como en casa y es siempre un placer estar entre amigos.

Hoy quiero hablarles de la receta económica y cultural del socialismo en América Latina, sobre que ellos están equivocados y nosotros tenemos razón, y sobre cómo se está librando la batalla por el destino de la Argentina desde que asumimos la presidencia. Si analizamos los distintos casos de gobiernos socialistas o de izquierda en América Latina, en los últimos 20 años, encontrarán una serie de denominadores comunes que aparecen en conjunto y que constituyen una verdadera receta del desastre, en lo económico, en lo social, en lo político y en lo cultural, porque hay una relación de causalidad entre todos estos elementos y no es una mera coincidencia.

En primer lugar, es notable que los socialistas comiencen con un periodo de bonanza económica en un contexto de cuentas públicas ordenadas y precios internacionales de commodities altos. En este primer momento la economía crece, la sociedad gana en poder adquisitivo, el Estado recauda y el Banco Central acumula reservas. Pero los gobiernos socialistas se enamoran de la popularidad generada por la bonanza que heredaron, se asustan de que no vaya a ser eterna y aumentan indiscriminadamente el gasto público para sostenerla. ¿Cómo lo hacen? Subsidiando tarifas y servicios públicos, aumentando el empleo público y repartiendo dádivas de distinto tipo, lo cual etiquetan como «inclusión social». Cuando la plata se acaba, empiezan a aumentar los impuestos para recaudar más, pero el costo es contraer la actividad económica y destruir la inversión. A medida que avanza el tiempo, van consumiendo los stocks para solventar una bonanza ficticia que lo único que hace es hipotecar el futuro. El stock se va acabando hasta que, en un punto, deben recurrir al endeudamiento. Nunca resuelven el problema de fondo, que es el círculo vicioso de expansión del gasto público y el consecuente déficit fiscal; simplemente buscan distintas maneras de seguir financiándolo. Cuando ya no pueden recurrir a los impuestos o al endeudamiento, recurren al peor de todos los males, que es la emisión monetaria, destruyendo así el valor de sus monedas y condenando a toda la población a la pobreza. En el camino, ponen regulación sobre regulación ante cada problema que aparece con tal de no solucionar el problema de fondo. En cada uno de esos parches le inventan un negocio a algún amigo, generando una casta de empresarios prebendarios protegidos por el poder político que compiten artificialmente, pescando en una pecera. El costo de todo esto, tarde o temprano, lo paga la gente, la misma gente que los gobiernos socialistas dicen proteger, pero que realmente quieren esclavizar para conseguir una base de apoyo cautiva que les permita permanecer en el poder. Porque no podemos engañarnos, lo único que les interesa a los socialistas es el poder por el poder mismo. La consecuencia es que la gente termina pagando con inflación desenfrenada lo que les regalan en subsidios, y terminan pagando en bienes más caros y de peor calidad la política de protección industrial y manufacturera que los gobiernos promueven para beneficiar a sus amigos. Esta película ya la vimos decenas de veces en toda la región y en el resto del mundo también. No es ni más ni menos que la historia del socialismo del siglo XXI, del que tanto hemos escuchado hablar los hermanos latinoamericanos y que defienden todos los populistas que integran el Grupo de Puebla, que antes se llamaba Foro de San Pablo.

Advertisement

No hace falta que les cuente en detalle cómo la aplicación de esta receta del desastre funcionó en la Argentina en los últimos 100 años y, en particular, en los últimos 20. Alcanza con recordar que tuvimos déficit fiscal en 113 de los últimos 123 años, que nuestros políticos, de manera irresponsable, multiplicaron nuestra base monetaria 25 000 trillones de veces en los últimos 70 años. Esto es un dato duro. Alcanza con recordar que desde 1975 para acá, el porcentaje de argentinos por debajo de la línea de pobreza se multiplicó por 10, que tenemos el mismo PBI per cápita que en 2007 y que la economía formal no genera empleo genuino desde hace más de 10 años. Basta con ver, con mucha bronca, que mientras nosotros nos hundíamos, el resto de los países que tuvieron economías más liberales, progresaron.

Pero, aun así, dentro de lo que es el derrotero de casos de estudio del socialismo latinoamericano, la catástrofe argentina puede ser tomada como un caso intermedio. La pregunta es: ¿Por qué? Porque, por más que lo intentaron, nunca lograron llevar el programa socialista a sus últimas consecuencias. Porque nunca pudieron terminar de subyugar a la sociedad, ya que encontraron un límite en un pueblo rebelde, que vela por su propia libertad, que protege con uñas y dientes su propiedad de las garras confiscadoras de los políticos y que se resiste a ser dominado.

Aquí está la explicación de que la Argentina sea tan elegida por quienes se escaparon del socialismo en la región, a pesar de que prosperar en la Argentina, en los últimos 15 años, sin tener privilegios, haya sido imposible. Porque uno puede entender, fácilmente, que haya 500 000 venezolanos en Chile, que es históricamente un país con una economía libre, por más que en los últimos años el modelo que tanto bienestar generó para el común de los chilenos esté siendo cuestionado, pero en la Argentina, con lo difícil que es… Por eso siempre es grato conversar con nuestros queridos residentes venezolanos y constatar que no hay nadie más anticomunista y antikirchnerista que ellos. A la larga, como el socialismo es insostenible y necesariamente fracasa, los gobiernos que resisten en esa senda terminan siendo rechazados por la sociedad, o terminan violando la libertad y jugando con la vida de sus ciudadanos para preservarse en el poder. Una y otra vez, la historia demuestra que los mismos que se llenan la boca hablando de la democracia, del pluralismo y de la opresión, son los que están dispuestos a torcer las reglas e incluso interrumpir el orden constitucional para atrincherarse en el Palacio cuando el pueblo reclama un cambio. Miren lo que pasó en Venezuela, que ya no queda un solo gobierno sensato del mundo que no reconozca que es una dictadura sanguinaria. Miren lo que pasó en Bolivia en 2019, cuando Evo Morales se obstinó con un tercer mandato inconstitucional. Miren la persecución judicial que sufre nuestro amigo Jair Bolsonaro aquí, en Brasil, y miren lo que está pasando en Bolivia ahora mismo: Están dispuestos a montar un falso golpe de Estado con tal de sumar algún puntito que otro más en una elección.

Advertisement

Por eso, cuando digo que la Argentina es un caso intermedio, lo es únicamente en términos relativos, porque su punto de comparación es el horror humanitario que han sido otras dictaduras asesinas de la región, como Cuba, Nicaragua, o Venezuela, de donde se escaparon 7 millones de personas en la última década para no compartir el hambre con los que se quedaron. Y ni hablar de las experiencias socialistas del siglo XX en Europa y Asia, que se cargaron con la vida de más de 100 millones de seres humanos.

Por eso digo que, como el socialismo es una ideología que va directamente en contra de la naturaleza humana, necesariamente deriva en esclavitud o muerte. No hay otro destino posible para el socialismo. Pero, obviamente, el descenso al socialismo no ocurre de la noche a la mañana, ni sale de un repollo. Nada de esto es posible sin un esfuerzo cultural constante por esmerilar a quienes defendemos el libre mercado, el capitalismo y los valores que hicieron de la civilización occidental la punta de lanza de la historia del progreso humano; esfuerzo que lamentablemente muchas personas de poder e influencia en el mundo libre han dado por hecho. Solo fíjense en las ideas que defienden muchos organismos supranacionales, las ONGs, las instituciones educativas, la industria del entretenimiento y los medios de comunicación. Uno se pregunta por qué lo hacen. En algunos casos, lo hacen desde un lugar bien intencionado, en el afán de ser buenos o solidarios. En muchos casos, también, porque son socios hipócritas y viven del financiamiento que el socialismo les permite. En la mayoría de los casos, creo, no perciben que están jugando con fuego y están comprando un paquete cerrado que tiene como destino las trágicas consecuencias que nosotros ya conocemos. No se dan cuenta de lo destructivo que puede llegar a ser implementar las ideas del socialismo, porque lo sienten demasiado lejos.

Pero hay que comprender que la combinación entre buenismo y dirigismo conduce al peor de los lugares. Los buenistas se piensan que de las buenas intenciones y la empatía se derivan los buenos resultados, y tienen el hubris de pensar que dirigiendo el comportamiento de cada integrante de la sociedad se puede coordinar un comportamiento conjunto más eficiente. Hasta se jactan de que lo pueden hacer de manera óptima. Ven un problema y asumen que la solución es tirarle el Estado encima, y a eso le llaman justicia. Pero Hayek nos enseñó que aquí radica la fatal arrogancia del ser humano y que cada vez que el estado interviene, genera un resultado peor que si no se hubiera entrometido.

Advertisement

Tomemos, por ejemplo, la libertad de expresión, valor fundamental de la democracia, que sin embargo se encuentra cuestionado en las principales potencias del mundo, con la excusa de no herir las sensibilidades de nadie o respetar supuestos derechos de algunas minorías ruidosas que quieren imponer su visión minoritaria al resto de la población.

La historia del mundo es testigo de que este tipo de comportamiento termina en censura y opresión. Y, sin embargo, cada vez es más frecuente escuchar cómo, en países donde uno creía que se respetaban los principios básicos de la democracia, se cometen aberraciones en materia de libertad de expresión y censura. Son cosas que parecen lejanas o abstractas, pero cada uno mira lo que lamentablemente empieza a ocurrir hoy, aquí en Brasil, y lo piensa dos veces. Además, como dice Tomas Sowell, la censura y la regulación de la palabra que promueve el socialismo, no son otra cosa que una confesión de su bancarrota intelectual y una declaración tácita de derrota en la batalla cultural. Porque como no se animan a enfrentarnos en el mercado de las ideas, porque saben que no pueden derrotarnos, lo intervienen y prohíben la circulación de las ideas que no les gustan y subsidian las ideas que sí les gustan.

Es momento de que recuperemos el concepto de justicia del que ellos se creen los dueños, pero que realmente han manchado. Porque la justicia para ellos es de fatal arrogancia, y en nombre de la «justicia social» han cometido las atrocidades más injustas. En nombre de la justicia, han expropiado riqueza que costó generaciones construir. En nombre de la justicia, han inventado mercados cautivos para empresarios amigos. En nombre de la justicia, han violado una y otra vez los derechos fundamentales de la persona. En nombre de la justicia, les han quitado a unos para darles a otros, que casualmente son sus hijos o sus amigos.

Advertisement

Si tienen alguna duda, vayan a ver cómo viven las familias de estos adalides del socialismo del siglo XXI. Vean cómo vive la familia de Maduro, vean cómo viven los hijos de algunos de su propio país. Son todos multimillonarios que viven como si hubieran fundado Google. Por eso, ellos perdieron el derecho a hablar de justicia, y no solo por las atrocidades que cometieron o avalaron, sino también porque tienen fundamentalmente una comprensión equivocada de qué es la justicia. Porque ¿saben qué? Cuantas más regulaciones y restricciones tiene una sociedad, menos justa es. Cuanto más le confisca el fruto de su trabajo a través de impuestos a quienes producen, menos justa es. Cuantos más burócratas tiene un estado abocado a la tarea de mirar con lupa lo que hacen los ciudadanos y buscar maneras de arruinarles la vida, menos justa es esa sociedad. Incluso, cuantas más leyes tiene un país, menos justo es, sobre todo si se trata de leyes que ponen en cuestionamiento los pilares de nuestra sociedad y de nuestro derecho constitucional, que son la defensa de la vida, la libertad y la propiedad, o nuestra versión aquí: «D..s, patria y familia».

Porque justicia no es que todos seamos iguales. Justicia es que quien se esfuerza y se aplica, pueda apropiarse de los frutos de su esfuerzo y que no tenga que ver progresar en la vida al que no hace nada, pero tiene un amigo en el poder. ¿Cuántos casos hemos conocido nosotros, los hermanos latinoamericanos, de gente que se ha hecho millonaria de la noche a la mañana solamente por ser amigos del poder? Esa es la historia del socialismo del siglo XXI. Justicia es que cada persona pueda traducir ese esfuerzo en ahorro y pueda tener ese ahorro para una mejor vida para sí y para su familia. Justicia es una vida mejor y que realice ese plan y que sea posible. En definitiva, la justicia es que cada uno sea dueño de su vida o, como decimos nosotros, que cada uno pueda volver a ser el arquitecto de su propio destino. Eso sí es justicia.

Por eso, es falso que la izquierda sea la ideología de los pobres y de los oprimidos. Cada día queda más claro en América Latina que la izquierda es la ideología de los ricos, los poderosos que controlan y tienen posiciones prominentes en la difusión cultural, todos entongados con el poder, obviamente. Y cada día queda más claro que la pobreza es un instrumento para quienes predican el socialismo, porque la praxis operativa del socialismo consiste en tener al pobre como cliente de su sistema. Porque el día que el pobre se independiza, progresa en la vida y sale de la pobreza, el socialismo pierde un cliente.

Advertisement

Pero, obviamente, quieren que les cuente algo de Argentina. Es imposible desconocer que hoy en la Argentina soplan vientos de cambio. Ustedes conocen la historia argentina muy bien. ¿Se imaginaron alguna vez que iban a ver a alguien como yo sentado en el sillón de Rivadavia? ¿Se imaginaron que iban a escuchar a un presidente argentino defender las ideas que defiendo yo, con la convicción de cambio radical que tengo? ¿O se imaginaron alguna vez a un liberal libertario como presidente de un país?

La Argentina atraviesa un momento excepcional en su historia, donde la sociedad, por primera vez en décadas, rechaza el modelo estatista, el modelo aplicado en muchos de nuestros países hermanos, en los últimos 20 años, que se agotó después de acumular montañas de miseria. La sociedad rechaza ese modelo y reclama un cambio profundo. Le está diciendo «basta» al socialismo del siglo XXI.

Pero, incluso, después de todo el daño que han hecho los socialistas, después de dejar a un país con 15 puntos de déficit consolidado, ahogado en deuda y sin credibilidad crediticia, y de haber tenido que rescatarlo de una inminente hiperinflación, después de todo eso, siguen haciendo lo imposible para boicotear la única salida al desastre que ellos mismos generaron. A esta altura del partido, a siete meses de haber asumido el comando de la nación, somos el gobierno que más palos en la rueda ha recibido de la historia, y queda claro que no van a titubear en oponerse a todo lo que intentemos, sin importar cuánto los argentinos de bien necesiten y demanden esos cambios. Por eso han hecho lo imposible para boicotear la desregulación del mercado laboral que impulsamos, a pesar de que la Argentina necesita más trabajo y de mejor calidad, no menos. A pesar de que está claro que la única forma de que haya más y mejor trabajo es con más y mejores empresas, y para que haya más y mejores empresas, contratar tiene que ser una opción viable, no un acto de caridad. Aun así, se oponen. Están dispuestos a perjudicar a los millones de trabajadores argentinos con tal de ver fracasar al gobierno. Por eso también han hecho lo imposible para boicotear la promoción de inversiones, inversiones que no venían por la inseguridad jurídica que ellos mismos generaron. Hay que recordar una obviedad: Sin inversión del privado no hay actividad económica genuina, y no hay inversión privada si no es rentable para una empresa invertir. Punto. De modo que, o no comprenden una premisa básica de la economía, lo cual los vuelve incapaces de gobernar el país, como ya lo demostraron, o están activamente tratando de boicotear al gobierno y asegurarse de que haya un fracaso.

Advertisement

Pero todo esto no debe ser una sorpresa para nosotros, porque en el fondo ellos no solo prefieren que nosotros fracasemos, no solo les conviene electoralmente que fracasemos, sino que lo necesitan en un nivel vital. Porque, si tenemos éxito, habremos desmantelado el sistema corrupto a través del cual le chupan la sangre a los 47 millones de argentinos y de todo lugar donde está vigente el socialismo. Por eso no pueden permitir que a la Argentina le vaya bien, porque ellos saben que, si a la Argentina le va bien, a ellos les va mal. Por eso, el nivel de obstrucción que ellos presenten será proporcional a la profundidad del cambio que nosotros queremos realizar. Y ya venimos viendo lo que están preparados para hacer para evitar que salgamos adelante. Lo hemos visto en toda la región, lo hemos visto en Chile, lo hemos visto en Brasil y lo estamos viendo en Argentina. Están dispuestos a tomar el camino de la violencia y de la extorsión para obstruir los cambios que reclama la sociedad. Por eso nos hicieron el paro general más rápido de la historia, a pocas semanas de haber asumido, como respuesta a nuestro plan de estabilización y nuestro proyecto de desregulación económica. Y por eso, hace algunos días, enviaron un pequeño ejército a sembrar el caos en las puertas del Congreso, incendiando autos y vandalizando la ciudad, en busca de extorsionar a los legisladores para que rechazaran nuestras reformas. Pero ¿saben qué? Hemos logrado aprobar la reforma del Estado, laboral y económica, más importante de la historia argentina. Hemos aprobado una reforma cinco veces más grande que la de Menem, que había sido la reforma más grande de la Argentina. Y si, además, le suman el decreto de necesidad y urgencia de cuando asumimos, hoy las reformas son ocho veces más grandes que la reforma más grande de la historia argentina. Es decir, estamos llevando a cabo no solo la lucha contra la inflación, sino que estamos transformando de cuajo a la economía argentina.

Y quiero decirles algo: Vamos a salir de la miseria, les guste o no les guste a los socialistas, con su apoyo o sin su apoyo. Porque la gran mayoría de los argentinos eligió el cambio de régimen profundo que nosotros prometimos en campaña, y lo eligió con el resultado electoral más holgado en décadas.

Nosotros tenemos el compromiso indeclinable de cumplir con la voluntad de la mayoría, aunque los beneficiarios de este sistema corrupto, parasitario y empobrecedor muevan cielo y tierra para boicotearnos. No pasarán. No lo lograrán. Vamos a sacar el país adelante.

Advertisement

En este sentido, quiero agradecer a todos los que están aquí hoy, que han venido a escucharme y a escuchar a todos los que defendemos las ideas de la libertad. Quiero decirles que soplan vientos de cambio en el mundo, que las ideas del socialismo empobrecedor han fracasado y la gente lo sabe. La gente sabe que el socialismo es siempre y en todo lugar un fenómeno empobrecedor y violentamente asesino. Por eso se están extinguiendo y los vamos a sacar a patadas de todos lados donde estén. Porque han fracasado en lo económico, han fracasado en lo político, han fracasado en lo cultural y han fracasado en lo social. Y como si esto fuera poco, han asesinado a más de 150 millones de seres humanos. Es hora de que el mundo despierte y le diga «nunca más» al socialismo. Porque el socialismo es la ideología del resentimiento, la envidia y el odio. Pero además de todo eso, el socialismo es la idea del fracaso. Nadie sabe más de esto que nosotros, los hermanos latinoamericanos. Pero ese viento de cambio, que empezó en la Argentina y que hoy recorre el mundo, llegará a cada rincón donde la libertad esté reprimida. Porque la historia del ser humano es la historia de la libertad y no hay nada ni nadie que pueda detenerla.

Finalmente, para aquellos menos optimistas, que creen que la batalla está perdida, que no podemos hacerles frente a estructuras de poder que se han adueñado de nuestros países, quiero decirles que quien les habla ha llegado donde llegó sin ninguna estructura, sin dinero, sin partido político y sin apoyo de los medios tradicionales, pero con los puños llenos de verdades y con la convicción inalterable de que la vida sin libertad no merece ser vivida. Créanme que se puede.

Así que, hoy, quiero decirles: Confíen en ustedes mismos, háganse dueños de su destino, den la pelea en cada rincón donde sea necesario y tengan fe, que, si lo hacen con convicción, lograrán el objetivo. Porque, como dice el libro de Los Macabeos: «La victoria en la batalla no depende de la cantidad de soldados, sino de las fuerzas que vienen del cielo». Y esto recién comienza.

Advertisement

¡Viva la libertad, carajo! ¡Viva la libertad, carajo! ¡Viva la libertad, carajo!

Muchas gracias, muchas gracias a todos.

Advertisement
Advertisement

POLITICA

Novedades sobre inflación y corruptelas

Published

on



Se les nota en la cara la nostalgia de enero. En apenas diez días de febrero, la Justicia madrugó a los funcionarios de Javier Milei −y al propio Presidente− con el procesamiento por delitos de corrupción en la función pública de un exintegrante del Gobierno (y exabogado del jefe del Estado), Diego Spagnuolo, y el Indec marcó una inflación de enero demasiado cercana al 3 por ciento.

La inflación ha subido en los últimos ocho meses; el último índice políticamente valioso para el oficialismo fue el de mayo de 2025, en el que se registró el 1,5 por ciento. Como consignó el lunes último, la sociedad percibe, para peor, que la suba de precios es superior a la información que suministra el Indec, aunque nadie cuestionó la gestión de Marco Lavagna al frente de la agencia de estadísticas oficiales ni la de su actual director, Pedro Lines, un economista que ya era un alto funcionario del organismo. El método de medición es muy viejo (Lavagna se fue porque no lo dejaron cambiar) o los salarios quedaron muy atrasados o suceden las dos cosas, pero lo cierto una mayoría social sostiene que su situación económica es mala y que con sus ingresos no puede llegar a fin de mes.

Advertisement

El gobierno de la ciudad de Buenos Aires informó, además, que su agencia constató un índice de inflación del 3,1 por ciento en enero. La diferencia con la del Indec es pequeña, como sucede siempre, aunque otro mundo lo habría aguardado a Milei si la inflación nacional hubiera comenzado con el número 3. Se trata de la simbología que forma parte de la política.

Vale la pena detenerse en la cifra creciente de inflación porque la baja del costo de vida, comparado con los meses finales de Alberto Fernández y Sergio Massa, es el capital político más importante de Javier Milei. Todavía hay un porcentaje importante de seguidores suyos que solo están a su lado porque el kirchnerismo está en la vereda de enfrente y porque esperan que el Presidente, un economista que rompió con el histórico círculo entre populismo económico o ajuste gradual del gasto público, encuentre una solución para el escaso consumo de la mayoría de los argentinos. Milei aplicó una política de shock en el ajuste fiscal y logró en poco tiempo el superávit en las cuentas del Estado. Esas cosas no se hacen sin cierta aflicción social y, no obstante, el Presidente cuenta con el apoyo de casi la mitad de la sociedad. Más le vale a Milei, entonces, dar vuelta cuanto antes la tendencia inflacionaria.

La política esperaba que los jueces del fuero Contencioso Administrativo se pronunciaran no bien comenzara febrero sobre el decreto de necesidad y urgencia 941/2025, firmado el 31 de diciembre pasado y publicado en el Boletín Oficial el 2 de enero, sobre fundamentales modificaciones en las funciones del servicio del espionaje estatal. Ese decreto admite, en algunas circunstancias, la aprehensión (detención, para decirlo con palabras sencillas) de personas por parte de la SIDE. ¿Aceptarían los jueces no ser ya en adelante los únicos funcionarios con derecho a detener a personas, además de las fuerzas de seguridad en casos de flagrancia? ¿Es constitucional un DNU que roza cuestiones penales, cuando la Constitución prohíbe que esos decretos legislen sobre cuestiones penales, tributarias o electorales? Pero la Justicia nunca aparece por la puerta donde se la espera.

Advertisement

La primera decisión destacada fue el procesamiento del exdirector de la Andis nombrado por Milei, Spagnuolo, quien figura también entre las cuatro personas con más accesos a la casona presidencial de Olivos en los domingos de óperas y milanesas. También procesó a otros operadores de Spagnuolo, que supuestamente llevaban y traían sobornos de proveedores farmacéuticos. ¿Estaban cobrando sobornos por la atención de los discapacitados? Mayor insensibilidad es imposible.

El juez Sebastián Casanello escribió un dictamen de 307 páginas para fundamentar su decisión, aunque la investigación la tiene delegada en el fiscal Franco Picardi.

Una primera novedad de la resolución de Casanello es que tanto ese magistrado como el fiscal establecieron que Spagnuolo también cobraba coimas; hasta el lunes se creía que el exfuncionario era un hombre preocupado por la corrupción en su oficina en áreas que él no controlaba. Debe recordarse que todo comenzó cuando trascendieron audios de Spagnuolo que denunciaban la existencia de sobornos en la Andis, en los que aludía a Eduardo “Lule” Menem como destinatario final (¿era el final?) de las coimas. Este Menem es el colaborador más cercano de la influyente y decisiva hermana del Presidente, Karina Milei. Spagnuolo argumentó luego ante la Justicia que esos audios se hicieron con inteligencia artificial, pero la organización Chequeado, que carece de adscripciones partidarias, hizo un peritaje con la empresa especializada BlackVOX y esta comprobó que la voz de los audios de Spagnuolo es la voz de este. De todos modos, y para evitar un eventual derrumbe de toda la causa, el fiscal Picardi no tuvo en cuenta en su investigación a esos audios.

Advertisement
Juez Sebastián CasanelloRicardo Pristupluk – Archivo

La segunda revelación de Casanello es que dejó en el aire la posibilidad de que haya más complicidades empresarias y políticas, sobre todo en el aire que circula por arriba de los procesados. Como consignó en la periodista Paz Rodríguez Niell, Casanello advirtió que el “esquema delictivo” develado “pareciera tener márgenes aún difusos”. Los buenos entendedores no necesitan mucho más para interpretar al juez. Si bien se mira todo lo que rodeó a Spagnuolo y al escándalo en la Andis, agencia luego disuelta por Milei y convertida en una secretaría del Ministerio de Salud, tanto Casanello como Picardi están observando, aunque ellos lo nieguen por ahora, la complicidad de la droguería Suizo Argentina, propiedad de la familia Kovalivker, y principal proveedora de la entonces Andis. Esta empresa farmacéutica no tiene ninguna vinculación con la clínica Suiza Argentina, cuyos propietarios son otros.

El más arriba político llega hasta “Lule” Menem. Aunque se habla de “los Menem” en alusión también a Martín Menem, en el expediente no existe ninguna mención al presidente de la Cámara de Diputados. Sucede que los dos Menem son muy allegados a Karina Milei. Ese es el problema político que el caso de la Andis está creándole al Gobierno. Es difícil, si no imposible, imaginar un gobierno de Milei sin su hermanísima. El fiscal Picardi está llevando la investigación por tramos, según todas las evidencias. Por ahora, orientó la investigación al primer nivel de recaudadores, para otros y para sí mismos. Pero es posible conjeturar que su pesquisa continuará para esclarecer los “márgenes difusos” del “esquema delictivo”, según la fórmula indirecta de Casanello. El juez terminará mañana su gestión al frente de esta causa porque está subrogando un juzgado vacante. Otro juez, también suplente, será sorteado para que lo reemplace a Casanello. Aunque continuará el fiscal Picardi con la investigación del caso Spagnuolo, no deja de ser lamentable que abandone la causa un juez que fue capaz de escribir más de 300 páginas en su primer dictamen sobre este caso.

Diego Spagnuolo, con Karina Milei, Lule Menem y Martín Menem, en 2023

El problema de la enorme cantidad de vacantes en la Justicia, que es lo que aparta a Casanello de esta investigación, es el conflicto de fondo en la Justicia. De hecho, la Corte Suprema, integrada por cinco miembros, tiene solo tres jueces; faltan dos. El máximo tribunal de justicia del país está obligado, así las cosas, a buscar la unanimidad para alcanzar la mayoría de tres. No siempre lo consigue, y en tales casos debe recurrir a conjueces, que por lo general son sorteados entre los presidentes de las Cámaras Federales. El gobierno de Milei, según el testimonio de varios senadores, estableció la prioridad de nombrar a esos dos jueces de la Corte, los únicos magistrados (junto con el procurador general de la Nación y también jefe de los fiscales) que necesitan que sus nombramientos tengan el acuerdo de los dos tercios del Senado. Hasta las elecciones de octubre último, esas designaciones parecían imposibles sin un acuerdo con Cristina Kirchner, que controlaba al bloque peronista, que tenía, a su vez, un número mayoritario de senadores. La viuda de Kirchner proponía los nombres de dos mujeres: la exsenadora santafesina María de los Ángeles Sacnun o la actual senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti. Las dos son simpatizantes fanáticas de Cristina Kirchner. Digámoslo sin elipsis: la expresidenta se sentaría en la Corte si una de esas candidatas lograra una poltrona en el tribunal.

Advertisement

Según senadores cercanos al Gobierno, aunque no oficialistas, el Presidente está en condiciones ahora, después del triunfo electoral de octubre pasado, de prescindir de un acuerdo con Cristina Kirchner, que solo controlaría ahora a 12 senadores de un total de 72. “Va a prescindir de ella”, asegura un senador radical que escucha al oficialismo más que a su partido. Se necesitan, en caso de que todos los senadores estuvieran en el recinto, 48 votos para alcanzar los dos tercios necesarios. Tampoco Milei tiene esa cantidad de votos. Pero podría alcanzarlo con senadores radicales amigables, con lo que quedó de Pro y con peronistas que responden ahora más a sus gobernadores que a Cristina Kirchner. El Gobierno, según senadores que antes militaban en el cristinismo, les ofreció que propongan un nombre, mientras Milei colocaría el segundo juez en la Corte para integrarla totalmente.

Los peronistas propusieron al juez Javier Leal de Ibarra, un camarista federal de Comodoro Rivadavia que es muy cercano al expresidente de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti; este lo nombró en su momento entre los jueces que supervisaban la oficina de escuchas telefónicas bajo control de la Corte. La confianza es enorme entre ellos. Esa antigua relación, según senadores oficialistas, alertó al Gobierno, porque no quieren repetir la experiencia de Ariel Lijo, otro juez propuesto por Lorenzetti para integrar la Corte Suprema que terminó con un amplio rechazo del Senado. También cuestionaron la edad de Leal de Ibarra, porque está cerca de los 70 años y los jueces deben jubilarse a los 75 años, según la Constitución. Los senadores oficialistas les propusieron a los peronistas que elaboren una terna de candidatos, según el gusto y paladar de ellos o de sus gobernadores, aunque les pidieron que esos eventuales candidatos cuenten con prestigio y tengan una edad no mayor a los 60 años. Milei elegiría a uno de esa terna (que es lo que sucede con los jueces de instancias inferiores), mientras el Gobierno se reservaría la nominación del otro juez supremo. El oficialismo se mantiene hermético en cuanto al nombre de su candidato, si es que ya lo tiene. El peronismo calla. Podría decir que sí o que no o perseverar con Leal de Ibarra. El año político acaba de comenzar.


corrupción en la función pública,al 3 por ciento,El Gobierno cedió y aceptó 28 modificaciones al proyecto de la reforma laboral para asegurar su aprobación,consignó en LA NACION,Joaquín Morales Solá,Javier Milei,Diego Spagnuolo,Karina Milei,Conforme a,Javier Milei,,Reforma laboral. Cómo es la modificación del fondo de despidos que anunció Bullrich,,Con el Congreso vallado. Aliviada por los cambios, la CGT se prepara para marchar contra la reforma laboral de Milei,,Blanqueo permanente. Qué es la Ley de Inocencia Fiscal que entró en vigencia hoy

Advertisement
Continue Reading

POLITICA

Debate por la edad de imputabilidad ante un sistema colapsado y un nuevo proyecto oficial

Published

on


El Gobierno argentino decidió retirar su proyecto inicial de reforma penal juvenil, que contemplaba la baja de la edad de imputabilidad, y trabaja en una nueva propuesta para su discusión en el Congreso. En una entrevista con Infobae en Vivo A las Nueve, la politóloga y columnista habitual del programa María Migliore criticó el enfoque del Ejecutivo y advirtió que modificar la edad penal no resolverá por sí sola el problema de la inseguridad.

La especialista sostuvo que el debate público sobre esta cuestión se encuentra polarizado y urgió a superar esa lógica binaria para abordar una cuestión que consideró central en la agenda argentina. Al detallar el avance parlamentario del proyecto, Migliore explicó: “En principio se va a tratar el jueves en el Congreso. Hay novedades de último momento: el Gobierno ayer había mandado un proyecto, ahora lo retiraron y van a mandar otro hoy. Lo que me dijeron los diputados con los que hablé es que se va a tratar mañana en comisiones y el jueves en el recinto”.

Advertisement

La politóloga recalcó la importancia de mirar los datos concretos al analizar el fenómeno del delito adolescente. “Si agarramos el universo de chicos que tienen de entre trece y diecisiete años, es muy chico el porcentaje que alguna vez tuvo un conflicto penal con la ley. Estamos hablando de 0,45%”, detalló en diálogo con Infobae en Vivo. Precisó además que, en la provincia de Buenos Aires, “las investigaciones penales iniciadas a adolescentes son el 2,25% del total. El 98% de los problemas penales son cometidos por adultos”.

Sobre el tipo de delitos cometidos, Migliore indicó: “Más del 80% de los delitos cometidos por adolescentes son delitos contra la propiedad”. Planteó, sin minimizar hechos graves, que la discusión pública “se está dando en titulares para TikTok, en vez de hacernos cargo de los problemas reales, que son mucho más complicados de resolver”, insistió la especialista.

Advertisement

Al analizar el sistema penitenciario argentino, Migliore señaló sus falencias estructurales: “En Argentina tenemos aproximadamente 130 cárceles, son 140.000 personas que están presas. Las condiciones edilicias son realmente deplorables y la tasa de reincidencia es alta en Argentina”, sostuvo.

Cuestionó la eficacia de sumar adolescentes a ese sistema: “¿Meter más menores presos en este sistema carcelario va a resolver el problema o lo único que estamos haciendo es agravarlo y generar más condiciones para que, cuando después de cumplir una pena alguien salga, vuelva a reincidir en peores condiciones?”.

En conversación con distintos operadores del sistema, Migliore concluyó que “el sistema está absolutamente colapsado”. Compartió un caso expuesto en Mar del Plata: “Me contaron el caso de una chica que tiene un hijo, le dan domiciliaria, pero no hay tobilleras, tiene un problema de consumo y nadie le puede proveer tratamiento. ¿Cuánto va a tardar en volver a cometer un delito? Ninguno, dos minutos”, ejemplificó.

Advertisement

Sobre la trascendencia de la modificación legislativa, expuso: “Recién hoy es la primera vez que se pone algo de número sobre esta discusión. No parecería ser un número tampoco demasiado significativo para realmente mejorar el sistema”.

El abordaje integral de la problemática apareció como eje de la conversación. “¿Cómo debería ser un sistema penal juvenil? El año pasado hablamos bastante de la situación de las cárceles. El sistema está mostrando no ser muy efectivo. ¿Es una gran idea hacer esto? Yo creo que no”, reflexionó Migliore durante la entrevista con Infobae en Vivo.

Para cerrar Migliore subrayó que la sociedad reclama mayor seguridad, pero recalcó que la efectividad de las políticas dependerá de las condiciones en las que se implementen y de que la responsabilidad adolescente esté comprendida dentro de un marco que permita resultados duraderos.

Advertisement
Continue Reading

POLITICA

Gisela Scaglia apuntó contra el kirchnerismo por la protesta salarial de la policía en Santa Fe: “Son la vieja guardia”

Published

on


La diputada nacional (Pro) y exvicegobernadora de Santa Fe, Gisela Scaglia, planteó que la protesta salarial y el paro llevado a cabo por la policía santafesina en la ciudad de Rosario tendrían “intereses” ocultos y apuntó contra el kirchnerismo como motivador del reclamo: “Son la vieja guardia, mucho más asociada a la corrupción”.

Entrevistada el martes a la tarde por Cristina Pérez en LN+, Scaglia consideró que la interrupción de las actividades policiales en Rosario puso en riesgo la seguridad de toda la provincia: “Es una situación complicada porque, obviamente, la Policía no puede tomar la calle ni estar en huelga y, sobre todo, en una provincia como la nuestra”.

Advertisement
Tensión Policial En Santa Fe Efectivos Reclaman Mejores Condiciones Laborales

Insistió en que se trata de un servicio esencial que no se puede resignar y que, más allá de la validez y la legitimidad que puede tener el reclamo, la fuerza tiene una responsabilidad indeclinable: “Cuidar a una provincia y, sobre todo, a una ciudad que ha pasado por mucho”.

En ese sentido, ponderó el salario que ganan los efectivos desde la primera hora que ingresan a la fuerza y destacó las adquisiciones y actualizaciones realizadas por el gobernador Maximiliano Pullaro: “Pongamos en consideración que un policía de Santa Fe cobra el doble que la Federal o la Gendarmería. Son cosas que tendremos que discutir y que sean parte de discusiones más profundas en nuestro país, como cuánto debe cobrar un médico o un maestro”.

Protesta de policías frente a la jefatura de Rosario por bajos salarios y condiciones laboralesMarcelo Manera –

“Cuando se entra a la policía, con cero antigüedad, se cobra alrededor de $1.000.000. A eso se le suman los adicionales y el servicio en calle, y una política que tomó el gobierno santafesino en donde queremos más efectivos en la calle que en la oficina, y a ellos se les paga más”, explicó Scaglia y siguió: “Todas las motos y los autos son nuevos, lo mismo los traslados, los uniformes y las condiciones para mejorar los salarios”.

Advertisement

Tras ello, apuntó contra el kirchnerismo como instigador del reclamo: “Esas personas que están en la calle hoy son la vieja guardia de una policía mucho más asociada a la corrupción y a un kirchnerismo que la abandonó en su momento”.

Protesta de policías frente a la jefatura de Rosario por bajos salarios y condiciones laboralesMarcelo Manera –

“Acá hay intereses que no tienen que ver con lo que nosotros proponemos como medida de seguridad y plan de seguridad para la Argentina”, aseguró.

Asimismo indicó: “Abrimos el diálogo siempre y cuando levanten estas medidas. La policía no puede tomar ni dejar de hacer un patrullamiento ni dejar su función. Cada móvil parado es una vida en riesgo”.

Advertisement

protesta salarial y el paro,Santa Fe,Rosario,,Conforme a,Santa Fe,,Reclamo salarial. Tensión policial en Santa Fe: un funcionario provincial denunció la presencia de “efectivos infiltrados” en la protesta,,Conflicto policial en Rosario. El Gobierno busca evitar una escalada y refuerza Santa Fe con fuerzas federales,,Protesta de uniformados. Un centenar de patrulleros y motos bloquean la entrada de la principal unidad policial en Rosario y se agudiza el conflicto

Continue Reading

Tendencias