POLITICA
El Gobierno asegura que la salida de Espert no afectará el resultado electoral e insistirá en que se reimpriman las boletas

El Gobierno ya realizó la presentación en la Justicia Electoral de Buenos Aires para pedir la reimpresión de las boletas de ese distrito y lograr que Diego Santilli quede como primer candidato de la lista. Fuentes del oficialismo creen que el juez federal con competencia electoral, Alejo Ramos Padilla, aceptará la petición.
“Diego va a ser el primero en la lista. Y las boletas las va a pagar el Estado”, expresó un integrante del Ejecutivo, confiado de la respuesta judicial.
Leé también: El Gobierno se reunió con Santilli y Ritondo para redefinir la estrategia de campaña ante la salida de Espert
Con respecto a este último punto, el oficialismo asegura que las nuevas BUP (Boleta Única de Papel) con la cara de Santilli se pagarán con fondos públicos “por una cuestión técnica”.
“El partido no puede pagar tanta plata (se espera que la reimpresión tenga un costo de más de US$10 millones) porque ese monto excede el gasto total que LLA tiene para usar en la campaña”, desarrolló una fuente en la Casa Rosada.
Si efectivamente la Justicia autoriza que se vuelvan a imprimir todas las boletas de PBA, el dinero para afrontar ese gasto saldría de las partidas del Ministerio del Interior.
“Hay que ver qué define el juez. Si la Justicia instruye que se impriman como costo de la elección, se hará. Si lo indica con alguna especificación, se tomará”, sumó otra fuente oficial. Es decir, no está en los planes que La Libertad Avanza reciba fondos o donaciones para concretar el proceso.
A pesar de esta situación, en el círculo del Presidente indicaron que la salida de Espert no tuvo hasta ahora un impacto negativo para La Libertad Avanza y aseguraron que la disputa por las boletas tampoco afectaría el resultado de la elección.
Leé también: Después de bajarse de la candidatura en PBA, José Luis Espert renunció a la comisión de Presupuesto de Diputados
En este contexto, lo que resta es esperar qué decisión tomará Ramos Padilla y si realmente existe el tiempo para que se vuelva a realizar el trámite. 
Cabe destacar que el Código Nacional Electoral establece en su artículo 63 que las impugnaciones sobre el diseño de la BUP deben realizarse 60 días antes de la elección. Pero, además, la norma indica que luego de la audiencia pública que aprueba el bosquejo del papel, los interesados en rechazar la fotografía de los candidatos tendrán 48 horas para exigir modificaciones. El plazo para que La Libertad Avanza se expida venció el 3 de septiembre.
Mientras este proceso se desarrolla, Javier Milei se enfocó en la presentación de su nuevo libro en el Movistar Arena, donde estará también Diego Santilli. La campaña continuará el martes, cuando ambos desembarquen en Mar del Plata para la inauguración de una planta y una caminata por la calle Güemes.
En el equipo de campaña fueron precavidos al hablar sobre los próximos actos o actividades que se piensan para “El Colo”. Sostuvieron que todo seguirá igual, potenciando la figura del actual legislador del PRO.
Gobierno, Boleta Única de Papel, Diego Santilli, Javier Milei
POLITICA
“Acto bizarro”: el PRO se desligó de la insólita exposición antivacunas en el Congreso y cuestionó a la diputada Quiróz

“Fue un acto bizarro en contra de las vacunas”. Así describieron desde el PRO la exposición que se realizó ayer en el Anexo a la Cámara de Diputados, promovido por la legisladora Marilú Quiróz, para cuestionar la campaña de inmunización contra el Covid-19. Entre otros argumentos, se planteó que generaba una serie de aparentes efectos de magnetismo en el cuerpo de las personas.
“El bloque estaba al tanto de que ella iba a estar generando charlas sobre la temática de las vacunas. Como no es una agenda institucional, se respetó su libertad de organizar el evento a título personal. Ahora, ella lo planteó como un debate con argumentos a favor y argumentos en contra, muy distinto a lo que finalmente terminó sucediendo que fue un acto bizarro en contra de las vacunas. El bloque del PRO no cuestiona bajo ningún punto de vista el uso de las vacunas”, destacaron desde la bancada que preside Cristian Ritondo, ante la consulta de Infobae.
“El movimiento antivacunas no es un debate intelectual, es un riesgo epidemiológico”, agregaron.
En términos institucionales, el partido amarillo publicó un comunicado para cuestionar el encuentro. “Creemos en la ciencia, en la prevención y en las políticas públicas basadas en evidencia. Por eso, reafirmamos nuestro compromiso histórico con las campañas de vacunación y con la salud pública como un pilar indispensable para el bienestar de todos los argentinos”.
“Durante nuestro gobierno, Argentina alcanzó niveles récord de vacunación, ampliando coberturas, fortaleciendo el Calendario Nacional y promoviendo una cultura de prevención que permitió mantener controladas enfermedades que hoy, lamentablemente, vuelven a aparecer. La caída en la tasa de vacunación en los últimos años ha reabierto la puerta a patologías que la Argentina ya casi no registraba. No podemos naturalizar este retroceso. Vacunarse no es una opinión: es una responsabilidad individual y colectiva», se agregó en el texto.
Y completaron: “Desde el PRO impulsamos y acompañaremos siempre políticas que fortalezcan la vacunación, mejoren el acceso a la salud y protejan a las familias argentinas. Nuestro compromiso es claro: más prevención, más ciencia y menos enfermedades que ya creíamos superadas”.
A su vez, diputados como Ritondo y Martín Yeza cuestionaron el encuentro de manera pública. “Las vacunas salvan vidas y la evidencia científica así lo demuestra. Esa es la postura que defendemos desde el Bloque del PRO”, indicó el primero. El exintendente de Pinamar, a su vez, sostuvo: “Lamentablemente, fue realizado por una diputada por quien siento un afecto y respeto personal, pero que no me representa en absoluto sobre un asunto demasiado delicado”.
Y luego completó con una extensa publicación. “La aplicación masiva de vacunas compone uno de los cambios más profundos del progreso humano. En 1900, la expectativa de vida global era de 31 años, hoy supera los 73. El 40% de esa mejora se explica por una sola variable: la caída de muertes infantiles por enfermedades prevenibles. Hay demasiada evidencia científica y literatura al respecto”, sostuvo Yeza.
“La viruela mató a 300 millones de personas en el siglo XX. Desde 1980: 0. Los países con cobertura de vacunas superiores al 80% muestran aumentos sistemáticos de PBI per cápita, mejores tasas de escolaridad y mayor productividad a lo largo de la vida. Las cifras de multiplicación económica por aplicación estructural de vacunas son ridículamente altas. El sarampión redujo su mortalidad global en 94% desde 1990. La polio pasó de 350.000 casos anuales a menos de 10. En Argentina reaparecen casos de sarampión y aumentan enfermedades como la sífilis. No es casualidad: cada punto de caída en cobertura vacunal abre la puerta a virus que ya habíamos retirado del tablero”, completó.
La iniciativa de la chaqueña Marilú Quiróz provocó el rechazo, además, de la comunidad científica, organismos profesionales y autoridades sanitarias. La actividad, difundida bajo el título “¿Qué contienen realmente las vacunas Covid-19?”, duró más de cinco horas. “Hoy estamos dando un puntapié inicial para avanzar en un anhelo compartido: la modificación de la obligatoriedad y compulsividad de la vacunación y la posibilidad de profundizar en qué se nos inoculó durante la pandemia”, planteó ayer.
Tras las críticas políticas y mediáticas, Quiróz defendió la iniciativa. “Yo brindé el lugar. Me pareció importante escuchar todas las voces. O sea, yo no soy responsable de que la gente no se vacune o no se quiera vacunar. Yo soy una ciudadana que escucha al pueblo, que deberían hacer muchos políticos. Me pueden criticar por eso o no, hago lo que tengo que hacer”, planteó hoy en declaraciones a El Destape.
No es la primera vez que Quiróz, cuyo mandato finaliza el 10 de diciembre, se manifiesta contra la vacunación obligatoria. Es más, antes de dejar su banca, presentó un proyecto donde propone “revisar el carácter obligatorio y compulsivo establecido por la Ley N.º 27.491 de Control de Enfermedades Prevenibles por Vacunación”.
A su vez, plantea que “es impostergable e imprescindible el resguardo del derecho de los padres o tutores a no vacunar a sus hijos, en pleno ejercicio de la patria potestad como derecho personalisimo e indelegable”.
El evento cuestionado
En encuentro en cuestión tuvo la presencia de varias personalidades reconocidas por considerarse antivacunas, y algunos participaron inclusive también como oradores. Según se informó, hubo una serie de argumentos no corroborados científicamente respecto a las presuntas consecuencias de la inoculación.
Entre los que participaron como oradores principales figuraba la licenciada en biotecnología Lorena Diblasi, quien minutos antes de comenzar, dejó un registro en las redes de la convocatoria. En su alocución, utilizó un presunto testimonio para validar sus argumentos.
De esta manera, un hombre de torso desnudo subió al escenario y aparentó padecer ciertos efectos de magnetismo en su cuerpo que, desde su punto de vista, habrían sido provocados por la vacuna contra el coronavirus, elaborada por uno de los laboratorios. “Me gustaría saber qué tienen para decir los médicos”, cuestionó Diblasi.

También se expresaron el oftalmólogo Oscar Botta, miembro del grupo Médicos por la Verdad, y la médica Viviana Lens. Los argumentos esgrimidos por ambos expositores ya fueron rebatidos en múltiples oportunidades por instituciones científicas y expertos en salud pública, quienes señalan que no existen pruebas que vinculen de manera causal las vacunas con trastornos neurológicos ni con efectos magnéticos sobre el cuerpo humano.
El evento fue autorizado por el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, pese al rechazo explícito de varios legisladores que reclamaron la suspensión de la jornada al considerarla una amenaza al esfuerzo colectivo en materia de salud pública.
Previo a que se desarrolle este encuentro, varias organizaciones, entre las que se incluyen la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP), la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE), la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) y la Sociedad Argentina de Pediatría, presentaron un petitorio dirigido a Menem, solicitando suspender la actividad por tratarse de argumentos contrarios a la vacunación.
Las entidades científicas manifestaron que la propuesta inducía “al negacionismo científico” y carecía de sustento basado en evidencia validada, lo que podría generar mensajes erróneos en espacios institucionales.
“Desde SADIP, junto a otras sociedades científicas del país, expresamos nuestra preocupación por la difusión de actividades con mensajes tendenciosos o carentes de sustento científico sobre vacunas COVID-192″, dice el comunicado compartido por la institución. En esa misma línea, expresaron: ”Es fundamental cuidar la confianza pública en las vacunas y en las políticas de Salud Pública».
De esta manera, aclararon que “eventos que sugieren supuestos ‘contenidos ocultos’ o fomentan el negacionismo científico pueden generar confusión, rechazo y riesgo para toda la comunidad”.
En paralelo, la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE), añadió: “Este tipo de eventos, con mensajes basados en el negacionismo científico, genera un gran riesgo en un contexto donde las tasas de vacunación son alarmantemente bajas. Enfermedades que habían sido controladas, gracias a la inmunización, hoy están reemergiendo como problemas sanitarios relevantes, como el sarampión o la coqueluche”.
En su comunicado, reafirmaron su rechazo al evento “por considerarlo inequitativo y propenso a difundir falsos conceptos que pueden favorecer la vacilación vacunal, poniendo en riesgo la prevención de enfermedades que pueden ser mortales, causantes de ciertos tipos de cáncer o de secuelas graves y permanentes”.
POLITICA
Un quiebre en la pasión más argentina

Javier Milei suele relatar con nostalgia sus épocas de arquero de las inferiores de Chacarita, una función en la que consolidó su vocación de héroe de última instancia. Sin embargo, nunca se preocupó demasiado por el fútbol una vez que llegó a la Casa Rosada. Ya lo había devorado la pasión por las teorías económicas austríacas. Curiosamente, quien le inoculó el interés por el tema fue Mauricio Macri, quien fracasó en sus objetivos políticos, pero en cambio logró seducirlo con su idea de avanzar hacia un modelo de capitales privados para los clubes.
Impensadamente, el fútbol se reubicó esta semana en el corazón de la agenda política a partir de la polémica por el insólito premio otorgado a Rosario Central, y reactivó la tensión entre el Gobierno y la AFA, que se encontraba en un impasse tras dos conflictos frontales.
El primero había sido el intento por introducir las SAD (Sociedades Anónimas Deportivas), movimiento en el que aparecieron diversos actores, varios conocidos de Macri, desde el multimillonario Foster Gillet, que se acercó a Estudiantes por Juan Sebastián Verón, hasta el titular de la firma World Eleven, Guillermo Toffoni, y Jorge Mas (hijo del anticastrista Jorge Mas Canosa), propietario del Inter Miami y aliado de los Messi. Ante la resistencia de Claudio “Chiqui” Tapia y de varios dirigentes del fútbol, el Gobierno frenó la iniciativa con la intención de reflotar el tema a través de un proyecto de ley, pero recién después del Mundial 2026.
El otro tema que había recalentado la relación había sido la intención del Gobierno, a instancias del ministro Federico Sturzenegger, de eliminar el decreto 1212 de la época de Eduardo Duhalde, que estableció un régimen impositivo diferenciado para entidades asociadas a la AFA, por su contribución “al proceso formativo del hombre”. Esa norma fue derogada por Macri y restituida por Alberto Fernández, y el Gobierno buscó anularla nuevamente, pero el tema se judicializó. Los dirigentes aducen que con la quita de ese beneficio buscan asfixiar financieramente a los clubes, y así facilitar el ingreso de las SAD. Para los libertarios es lisa y llanamente una prebenda injustificable.
Pero todos estos intentos de ofensiva habían cedido a partir de la foto de diciembre pasado, donde Karina Milei y Manuel Adorni posaron junto al Chiqui Tapia en Asunción, en una cumbre de la Conmebol. La tregua había sido gestionada por Pablo Toviggino, la mano derecha del mandamás de la AFA, quien entendía que necesitaban una recomposición del vínculo como mensaje de unidad en la organización del partido que se hará en la Argentina en el Mundial 2030.
Karina constituía la línea más dura de la relación del Gobierno con la AFA. En sintonía con su hermano, la funcionaria era la más reactiva a cualquier tipo de entendimiento con Tapia. Quizás esas desconfianzas pesaron para que después ese lazo se volviera a marchitar.
Pero al mismo tiempo desde la Casa Rosada siempre hubo un canal mucho más amigable, que encabezó Santiago Caputo y que tuvo una expresión evidente: el notable despliegue como principal sponsor de la selección nacional de YPF, una cuenta que el asesor maneja a través de su amigo y socio Guillermo Garat. Por ese conducto circuló no sólo dinero, sino también una comunicación que no abundaba por el lado de Karina. Pero hoy esa relación también se enfrió.
El sorteo del próximo Mundial que se hará el viernes en Washington había moderado las posiciones del lado del Gobierno y por eso se había comprometido la presencia de Milei, más interesado en volverse a ver con Donald Trump, que en cruzarse con Tapia. De hecho la embajada argentina en EE.UU. había preparado una recepción para la dirigencia de la AFA y para la selección, que después fue suspendida sigilosamente por indicación de la Casa Rosada.
La posibilidad de una foto con Lionel Messi ya estaba descartada de antemano. El astro futbolístico, vía AFA, había mandado a averiguar los movimientos del Presidente para no cruzarse.
Siempre fue reactivo a interactuar con la política, una interdicción que sólo levantó para una foto con Macri en la entrega de los premios The Best 2023, poco después de la hazaña de Qatar. El expresidente trabó una relación personal con el jugador durante sus largos años de penuria al frente de una Selección que no podía ganar un trofeo. Messi incluso le llegó a confesar cuánto sufría por las constantes comparaciones con Diego Maradona y la presión que eso lo generaba. Claro, todo fue antes de que se iniciara la racha de éxitos con la Copa América 2021.
Pero esta semana hubo dos elementos que marcaron un cambio de posición del Gobierno respecto de Tapia y de la AFA. El primero y más notorio fue el quiebre social que se produjo a partir de la decisión de premiar en forma arbitraria a Rosario Central y del debate que generó el pasillo de espaldas de los jugadores de Estudiantes de La Plata, con la posterior sanción a los futbolistas y al presidente Verón.
El equipo de Santiago Caputo salió a medir de inmediato el impacto que había tenido la polémica en la agenda pública y se encontró con el resultado esperable: la imagen del Chiqui es rechazada por más de la mitad de la población y la mayoría cree que administra una gestión corrupta. “Hay que dejarlo que se devalúe sólo”, comentó el Presidente, siempre en clave económica.
Los cánticos reprobatorios en las canchas y el modo en el que escaló la indignación social en las redes, les dieron pautas claras a los estrategas. Lo que el escándalo Rosario Central-Estudiantes empezó a descubrir no es sólo un entramado de corrupción y negocios turbios, algo que todos intuyen. Se trata de algo más importante para la gente: la manipulación de la pasión. Se terminó de cristalizar la idea de que los partidos se pueden arreglar, que los árbitros y los operadores del VAR se digitan y, en definitiva, que lo que moviliza a las multitudes puede no ser una disputa deportiva, sino un reality show. No es una percepción que sorprenda, pero nunca había quedado tan expuesta.
Milei definió la estrategia de no salir a atacar a Tapia frontalmente, sino de capitalizar políticamente el enfrentamiento agudizando el desgaste de la dirigencia de la AFA. Sabe que la gente, así como rechaza los manejos turbios de los directivos de los clubes, tampoco comulga con una politización del fútbol.
En el Gobierno entienden que no tienen que agitar el fantasma de una intervención, porque está el antecedente de Macri en 2016, que terminó con una reacción de la FIFA que puso en riesgo el desempeño de la selección. Milei no quiere que el Gobierno aparezca afectando al campeón mundial, muchos menos en el camino previo a su próximo desafío.
Además, la FIFA dio esta misma semana una señal de que no abandonará a Chiqui, al aceptar la propuesta de la Conmebol (Confederación Sudamericana de Fútbol) para ratificarlo como su representante permanente ante el Consejo de la Federación Internacional, un cargo que el presidente de la AFA ocupaba de manera interina desde mayo.
Tampoco escapó al análisis oficial el cambio de relación entre la FIFA y EE.UU., uno de los organizadores del próximo Mundial, junto con México y Canadá. Ese vínculo había quedado fuertemente lesionado en la época de Barack Obama, cuando en 2015 estalló el FIFA Gate, que se llevó puesta a la cúpula del organismo. En esa oportunidad el gobierno estadounidense acusó a 45 dirigentes de alto nivel y a varias empresas deportivas de cometer más de 90 delitos y de participar de un circuito de sobornos de más de 200 millones de dólares.
Ahora con Gianni Infantino en el lugar de Joseph Blatter, con Trump en la silla de Obama, y con el estímulo del próximo Mundial, fluye el buen clima entre Washington y Zurich. No es una época para ñoños republicanos tampoco a nivel global. Trump, que acaba de descubrir un deporte llamado fútbol que es bastante popular, e Infantino, que cada vez se parece más a un personaje de Martin Scorsese, volverán a sonreír juntos este viernes con el tintinar del bolillero. Milei no incomodará jamás a esa simpática pareja.
En la AFA creen que el segundo elemento que alimentó la estrategia de desgaste que aplicó el Gobierno fue su decisión de rescindir el contrato que tenían con TyC, que integran el grupo Werthein-Nofal y el grupo Clarín, para la transmisión televisiva de los partidos de la Primera B Nacional y la Primera B Metropolitana.
Según los directivos del fútbol, Milei interpretó que esa decisión le generaría a Tapia un nuevo frente de conflicto, que le podía resultar funcional al Gobierno. Ponen como demostración que hasta la semana pasada había un silencio oficial sobre el tema fútbol, y en los últimos días escaló por distintas vías, desde la decisión de no viajar a EE.UU. hasta la denuncia de la DGI contra Ariel Vallejo, aliado de Tapia, por los manejos de su empresa Sur Finanzas (en despachos oficiales admiten que más allá de sus extraños aportes al fútbol, no será fácil comprobar un beneficio directo para Chiqui). En la Casa Rosada, en cambio, aseguran que si bien siguieron de cerca el tema de la televisación, no incidió en su evaluación de la estrategia a desplegar.
Pero más allá del estallido del tema esta semana, en el Gobierno reconocen un antagonismo conceptual con lo que hoy representa la AFA, una sigla de la que cuelgan las tres estrellas cuando se mira a la selección, pero que también luce una mancha oscura cuando se observa su administración.
Además hay una confrontación política. Tapia creció a la sombra de Hugo Moyano, con lo cual se fortaleció no sólo como dirigente del fútbol sino también como funcionario de la Ceamse, encargado del tratamiento de los residuos en el AMBA. Fue el representante de la ciudad ante ese organismo tras un acuerdo con Máximo Kirchner, que incluyó a Horacio Rodríguez Larreta para que lo nombrara.
Pero después Jorge Macri lo desplazó cuando Mauricio quedó enfrentado con Tapia por el tema de las SAD. Quien lo rescató y lo designó presidente de la Ceamse por la provincia fue Axel Kicillof, un desinteresado total por el fútbol. Ocurrió a través de una astuta recomendación del intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi. Tapia fortaleció desde allí una relación estrecha con varios intendentes del conurbano, otra fuente de poder territorial.
A partir de ese momento, Tapia y Kicillof sellaron un acuerdo clave. La AFA rebautizó al Estadio Único de La Plata como “Diego Armando Maradona – Tricampeones del Mundo”, es decir, le concedió al gobernador algo así como la sede de la gloria de Messi.
A cambio, Kicillof permitió que la AFA cambiara su dirección social a la provincia, para de ese modo dejar de ser auditada por la Inspección General de Justicia (IGJ), un organismo que depende del Ministerio de Justicia nacional. De ese modo, Chiqui neutralizó la vía natural que tenía el Gobierno para auscultar los números de la entidad que preside. Kicillof difícilmente se interese por esa contabilidad.
Ese estadio, hoy en refacción, tiene prevista su reapertura para marzo próximo. En la AFA admiten que hay algunas conversaciones para hacer entonces un partido despedida con la selección para Ángel Di María. Naturalmente muchos sospechan que eso también influyó a la hora de decidir la entrega del polémico trofeo a Rosario Central. Para otros, en cambio, pesó mucho más la estrecha vinculación con el presidente y la vice del club rosarino, Gonzalo Belloso y Carolina Cristinziano, a través de Toviggino.
El tesorero de la AFA, además de encargarse de coaligar a todos los clubes chicos del interior, conecta con otras terminales distintas de la política, que también electrifican la relación con el Gobierno. Sus dos principales referentes son Sergio Massa y Gerardo Zamora, el gobernador de Santiago del Estero que ahora pasó al Senado de la Nación.
En la Casa Rosada vieron la mano de esta entente detrás de la filtración de los audios de Diego Spagnuolo en los que relataba un supuesto esquema de corrupción en la Andis, porque fueron difundidos a través del canal de streaming Carnaval, propiedad justamente de Toviggino.
En definitiva, entre Tapia y Toviggino reúnen a buena parte del espectro peronista, desde Kicillof y los intendentes, hasta Zamora y Massa (Tapia incluso pidió votar por él en 2023). Suficientes razones para que Milei piense que la AFA es una interfaz de la oposición, con la que le resulta funcional confrontar.
En esta disputa, Tapia cuenta con dos activos importantes: el apoyo de los dirigentes y el respaldo de la selección nacional. A los dirigentes los tiene agarrados con favores de todo tipo. En la famosa reunión en la que se decidió el premio para Rosario Central interpeló a varios de ellos recordándoles cómo habían pedido la designación de determinados árbitros en partidos decisivos. “A mí me votan los directivos, no la gente”, advirtió Tapia, demostrando que los secretos del manejo del poder no le son ajenos ¿Acaso los dirigentes esbozarán alguna reacción si ven que sus hinchadas empiezan a insultarlos por su respaldo a Tapia? Difícil.
Al mismo tiempo el Chiqui logró construir con los jugadores de la selección una confraternidad que germinó en los oscuros años de las frustraciones y que se terminó de sellar bajo el brillo de la copa de Qatar. ¿Acaso alguien piensa que Messi u otro referente puede salir a pedir algo de cordura para el fútbol que representan, como en 2014 hizo la Generación Dorada de básquet, con Luis Scola al frente, cuando la Confederación Argentina quedó envuelta en denuncias por desmanejos de fondos y la venta irregular de entradas? Difícil.
El fútbol argentino se encamina hacia una distopía, donde todos los partidos serán cuestionados, los árbitros lapidados, los jugadores sospechados y los campeonatos desconfiados. Y en el medio de la frustrada pasión tribunera, seguirán chapoteando los tenebrosos gerentes de la ilusión.
Jorge Liotti,Conforme a
POLITICA
El Ministerio de Salud insistió en la importancia de las vacunas: “Son herramientas fundamentales”

El Ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Mario Lugones, emitió un comunicado a favor de las vacunas del Calendario Nacional de Vacunación, luego del insólito acto en el Congreso.
“Son herramientas fundamentales de la salud. Cada una de ellas cuenta con décadas de uso seguro, está respaldada por evidencia científica sólida y ha demostrado su eficacia para prevenir enfermedades graves y la muerte de millones de personas”, empieza el escrito.
Leé también: La diputada que organizó el insólito acto antivacunas en el Congreso se defendió ante las críticas
El Ministro argumentó en el documento que todas las vacunas atraviesan “evaluaciones rigurosas que garantizan su calidad, seguridad y efectividad”. Además, indicó que ese mismo estándar se mantiene con procesos de control y seguimiento constante.
“La aplicación efectiva de las vacunas en todo el país es una responsabilidad compartida”, sumó, a la vez que remarcó el trabajo en conjunto del Ministerio de Salud de la Nación y las provincias y municipios. “El compromiso que asumimos es común, porque proteger a nuestros niños es la prioridad”, expresó.
“Ratificamos así nuestra convicción de que la vacunación es una política sanitaria indispensable, y reafirmamos nuestro compromiso federal para garantizar que cada persona acceda, de manera gratuita y oportuna, a todas las vacunas del Calendario”, finaliza el texto, que fue firmado por los ministros de Salud de todas las provincias, menos el de Buenos Aires y el de Formosa.
Tras la publicación del documento, el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, sostuvo que lo excluyeron del mismo. “La PBA obviamente apoya a las vacunas y la vacunación. Solo nos marginaron del comunicado. Evidentemente no están a la altura de las circunstancias”, compartió en su cuenta de X.
Asimismo, cerró el posteo de una manera contundente: “Además del comunicado, provean las vacunas, impulsen planes de implementación e inviertan en difusión y promoción”.
Así fue el acto antivacunas en el Congreso
“Esto no es grasa en la piel, señoras y señores“, dijo la licenciada en biotecnología Lorena Diblasi, mientras pegaba imanes en el cuerpo de un hombre, con el objetivo de demostrar los efectos que la vacuna por Covid-19 había tenido en su organismo. La insólita demostración ocurrió el jueves durante una exposición antivacunas realizada en el Congreso Nacional.
Diblasi fue una de las oradoras que subió al escenario durante el encuentro encabezado por la diputada del PRO por Chaco Marilú Quiroz y autorizado por el presidente de la Cámara, Martín Menem. Junto a ella, un hombre sin remera intentaba demostrar que estaba magnetizado.
“Esto le provocó la vacuna. A él no le sucedía esto. Y de esto no se habla. Se ríen a veces. Me gustaría saber qué tienen para decir los médicos”, dijo la oradora frente a la mirada de los asistentes.
José Daniel Fabián, quien trabaja como jardinero, se pegó distintos objetos en el cuerpo, aunque con una leve inclinación hacia atrás, para demostrar las secuelas que presuntamente le habían dejado las dos dosis que recibió de la vacuna elaborada por AstraZeneca contra el coronavirus.
Leé también: La insólita discusión entre Karina Milei y Victoria Villarruel por un palco en el Senado
El encuentro provocó el rechazo de legisladores de distintos bloques, que no sólo se opusieron a su realización, sino que también lo denunciaron tras calificarlo como un evento de desinformación sanitaria.
La jornada realizada en el Anexo de Diputados contó con la participación de dos reconocidos médicos con una marcada postura antivacunas. Por un lado, el oftalmólogo Oscar Botta, miembro de Médicos por la Verdad, que dialogó sobre “Vacunas de calendario y autismo”. Por otro lado, Viviana Lens, quien habló sobre “Víctimas ignoradas por el Estado: sangre de vacunados al microscopio”.
Ministerio de salud, Antivacunas, Congreso de la Nación
POLITICA3 días agoLa financiera vinculada a “Chiqui” Tapia utilizó 42 empresas falsas para lavar $72 mil millones: la lista completa
DEPORTE3 días agoClaudio Tapia: “No es la primera vez que vivimos esto, pasaron tres presidentes en mis 9 años y me quedan muchos más”
ECONOMIA2 días agoANSES confirmó aumento y bono de diciembre: cuánto cobran jubilados y beneficiarios de asignaciones
















