ECONOMIA
La UTA amenazó con un paro de colectivos en AMBA luego de que las empresas avisaran que pagarán sueldos en cuotas

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) advirtió al Gobierno que “será responsable” si los trabajadores realizan un paro que afecte el servicio de colectivos luego de que las empresas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) avisaran que los salarios de noviembre se abonarán en dos cuotas y que los aguinaldos se pagarán en seis partes.
“El Gobierno será responsable que los trabajadores realicen un paro para que perciban en tiempo y forma los salarios que han ganado y que constituyen el sustento de sus familias, ante la amenaza de las Cámaras Empresarias de pagar los salarios en dos partes y de fraccionar en cuotas el aguinaldo”, dice la carta firmada por el secretario general de UTA, Roberto Fernández.
Las empresas argumentaron una caída significativa de ingresos, a pesar de que el boleto de colectivo fue el servicio público que más aumentó en el AMBA desde que inició la gestión de Javier Milei.
En una carta enviada por las cinco cámaras empresarias del sector al secretario de Transporte, Luis Pierrini, y al secretario de Trabajo, Julio Cordero, comunicaron: “Venimos a informar la gravísima coyuntura económica, financiera y operativa que atraviesa el sector del transporte automotor de pasajeros en todo el país, situación que ha generado un quiebre absoluto del equilibrio económico, tornando materialmente imposible sostener en tiempo y forma el pago íntegro y contemporáneo de las obligaciones salariales del personal”.
El malestar de la UTA en pleno proceso de negociación paritaria funciona también para presionar para que el Gobierno otorgue mayor flujo de fondos a las empresa, que permanece congelado desde mediados de año.
Las cámaras señalaron que, en los últimos meses, advirtieron reiteradamente sobre ingresos insuficientes, incremento de costos (combustible, repuestos, mantenimiento, seguros, cargas sociales), distorsiones tarifarias y falta de actualización de los fondos compensadores, lo que llevó a muchas empresas al límite de la paralización operativa.
El comunicado empresarial informó la adopción de un plan excepcional y transitorio. Explicó: “Con el firme compromiso de preservar la prestación del servicio y las fuentes de trabajo, se informa la adopción —de modo excepcional y transitorio— del siguiente plan de pago escalonado: 1. Salarios correspondientes al mes de noviembre de 2025: Serán cancelados en dos pagos consecutivos, completando la totalidad dentro del plazo máximo de dos meses, conforme el flujo financiero disponible. 2. Segundo Sueldo Anual Complementario (SAC): Será abonado en seis pagos consecutivos, en virtud de la imposibilidad objetiva de afrontar su pago íntegro e inmediato sin comprometer la continuidad operativa del sector”.
La medida se anunció tras un incremento del 9,71% en las tarifas de las líneas bajo jurisdicción nacional, es decir, aquellas con cabecera en la Ciudad Autónoma y otra en el conurbano bonaerense. Las empresas aclararon que esta subida no representa mayores ingresos para ellas, sino mayor costo para los usuarios y menor gasto en subsidios por parte del Gobierno.
Según un informe de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), “los ajustes tarifarios que se registran en las diferentes jurisdicciones del AMBA (…) no tienen como efecto mejorar la economía de las empresas o los niveles de servicio, sino que son un mecanismo mediante el cual los tres Estados intervinientes reducen el peso de los subsidios y mejoran, así, sus cuentas fiscales”, indicó la entidad.
La persistente brecha entre los costos reales y el financiamiento reconocido constituye un problema histórico. El costo real del boleto sin subsidio en el AMBA alcanza los $1.713, mientras que la tarifa técnica (compensación del Estado más boletos vendidos) es de $1.092 por viaje. En 2025, según AAETA, se quebró la coordinación tarifaria en el área: la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires optaron por aplicar aumentos mensuales -inflación más dos puntos porcentuales-.
Esto originó una diferencia cercana al 15% entre lo que paga un usuario de líneas nacionales y quienes usan servicios urbanos o provinciales en recorridos similares. Por su parte, la Nación implementó aumentos solo en mayo, junio, julio y noviembre, manteniendo una tarifa más baja que las demás jurisdicciones.
AAETA advirtió que esta diferencia genera problemas de competencia en trayectos equivalentes, dejando a las líneas nacionales en desventaja respecto de las provinciales y porteñas.
El análisis económico señala que la llamada Tarifa Técnica —la suma del valor pagado por el usuario y el subsidio estatal— cayó 28% en la última década, aunque es el parámetro para cubrir los costos del servicio. En paralelo, la carga sobre el pasajero subió de forma acelerada: el precio del boleto aumentó más del 600% en 2024, y en 2025, se incrementó incluso por encima de la inflación en CABA y PBA.
El objetivo, según AAETA, fue elevar la participación de la tarifa en los ingresos de las empresas del 9% al 37%, lo que permitió reducir el aporte estatal en más de un tercio.
Sin embargo, el rediseño fiscal no trajo mejoras tangibles para los pasajeros. La entidad remarcó que la “persistente brecha entre los costos reales de la actividad y lo que se reconoce mediante tarifa técnica (…) explica la incómoda situación de tarifas cada vez más caras para los usuarios, sin una contraprestación real en los servicios”.
Como ejemplo, AAETA resaltó el deterioro del parque móvil de colectivos en el AMBA: la antigüedad promedio es de 7,7 años y el 27% de la flota ya tiene 10 años o más de circulación, atribuida al “atraso de tarifas y subsidios respecto a la inflación desde al menos 2016”.
La única excepción señalada por la entidad es la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que desde julio inició un esquema propio de recomposición del ingreso, apuntando a incentivar la inversión y la renovación de flotas con energías limpias.
De acuerdo con AAETA, esta estrategia ya produce diferencias: con una tarifa técnica originalmente similar al resto del AMBA, hoy CABA reconoce 29% más por pasajero transportado que PBA y Nación, un diferencial que comenzará a notarse próximamente en la operación.
Las 104 líneas afectadas por el aumento que entra en vigencia este lunes son: Línea 101, 28, 150, 8, 124, 100, 134, 195, 194, 135, 56, 91, 9, 164, 21, 10, 17, 110, 152, 188, 20, 161, 117, 78, 87, 111, 127, 146, 31, 114, 129, 143, 197, 22, 71, 63, 113, 128, 32, 75, 158, 130, 169, 1, 24, 181, 2, 126, 29, 41, 95, 37, 80, 166, 15, 49, 53, 85, 96, 185, 97, 98, 148, 160, 176, 179, 51, 74, 79, 177, 60, 57, 105, 159, 46, 172, 174, 178, 180, 182, 136, 163, 86, 193, 88, 168, 103, 19, 153, 45, 154, 119, 59, 67, 70, 33, 55, 92, 93, 123, 184, 133, 140, 145.
Desde el Ministerio de Transporte recordaron que el Estado nacional subsidia de modo directo y sin intermediarios a los pasajeros mediante la Tarifa Social Federal, vigente en todas las localidades que utilizan la tarjeta SUBE, y la RED SUBE, aplicada en las líneas de jurisdicción nacional y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La Provincia de Buenos Aires decidió no mantener este último beneficio.
ECONOMIA
El Gobierno llamó a consulta pública para modificar los cuadros tarifarios provisorios del gas

El Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) anunció el inicio de un procedimiento de consulta pública para debatir y transparentar una serie de modificaciones clave en el sistema de transporte y distribución de gas natural en el país, dentro de los que se incluyen los nuevos cuadros tarifarios provisorios.
La medida, formalizada mediante la resolución 346/2026 publicada hoy en Boletín Oficial, forma parte del proceso de reconfiguración del sector en el contexto de la emergencia energética vigente, que fue prorrogada hasta el 31 de diciembre de 2027.
La resolución dispone una amplia revisión regulatoria y contractual en el sistema de gas natural, incluyendo la reasignación de capacidades de transporte, la modificación de factores de carga, la actualización de porcentajes de gas retenido y la elaboración de cuadros tarifarios provisorios. Estas acciones buscan garantizar la seguridad en el abastecimiento y adaptarse a los nuevos desafíos surgidos por cambios estructurales en la red, las fuentes de abastecimiento, y la integración de activos de Energeía Argentina Sociedad Anónima (ENARSA).
En el detalle del texto detallan que se procedió con el análisis de las siguientes cuestiones que resultan propias de esta Autoridad Regulatoria, entre ellas la modificación de los factores de carga; determinación de porcentajes de gas retenido y de los gastos de operación y mantenimiento de activos de ENARSA; la modificación del Reglamento de Servicio de Distribución en su parte pertinente. Asimismo, las condiciones Especiales del Servicio de Transporte para determinados Cargadores; y la elaboración de un proyecto de Cuadros Tarifarios provisorios.
Entre los puntos más relevantes, la resolución propone modificar provisoriamente los factores de carga para los usuarios residenciales de Camuzzi Gas del Sur S.A. y Naturgy NOA S.A. “en el orden del 45%, manteniendo para las demás Licenciatarias el Factor de Carga del 35% que se está utilizando actualmente, a los efectos del traslado de los costos de transporte pertinentes”.

Según el ENRE, ambas “presentan desvíos importantes respecto del Factor de Carga del 35% para los usuarios Residenciales que se ha utilizado hasta el presente”. En este sentido explicó que “dichos porcentajes se aplicaban a todos los usuarios de igual categoría/segmento en todas las licenciatarias de Distribución del país, sin haberse determinado distinción alguna entre los usuarios domiciliados geográficamente en distintas regiones climáticas, generando ello diferencias en la relación entre el consumo medio diario anual y el consumo pico en el período invernal”.
El ENARGAS también revisará los porcentajes de gas retenido en las rutas de transporte, la operación y mantenimiento de activos de ENARSA y las condiciones para determinados cargadores que cuentan con contratos firmes. Asimismo, se pondrán en consulta cuadros tarifarios provisorios y los cargos fideicomiso asociados, mientras se avanza en la derogación de normativas que hoy resultan innecesarias en el nuevo marco regulatorio.
Otro aspecto central es que la resolución instruye a las distribuidoras a contratar transporte firme para su demanda ininterrumpible por al menos diez años, asegurando la continuidad y la seguridad del suministro. El ENARGAS también reconoce la necesidad de facilitar servicios de intercambio y desplazamiento (ED) en casos puntuales para no perjudicar a usuarios con contratos vigentes afectados por la reconfiguración.

La medida pone especial énfasis en la participación ciudadana. El expediente y los informes técnicos estarán disponibles para consulta pública en el sitio web del ENARGAS durante 15 días corridos a partir de la publicación. Usuarios, distribuidoras, transportistas y cualquier interesado podrán presentar observaciones y comentarios a través de la Mesa de Entradas Virtual, favoreciendo la transparencia y la construcción de consensos en la toma de decisiones que afectan tarifas, contratos y condiciones de servicio.
La reconfiguración del sistema de transporte de gas natural responde a la necesidad de ajustar la infraestructura y los contratos a la evolución de las cuencas productivas, las nuevas obras incorporadas y el impacto del abastecimiento nacional.
El procedimiento culminará con la evaluación de las presentaciones recibidas y la aprobación de las nuevas medidas regulatorias y tarifarias, que entrarán en vigencia a partir del 1° de mayo.
cargo,chemical,commerce,cylinders,delivery,distribution,economy,energy,engineering,environment,export,flammable,freight,freight transport,freight truck,fuel,gas,hazardous,hazardous material,heavy,highway,industrial,industry,infrastructure,logistics,logistics system,machinery,metal,mobility,motion,outdoors,petroleum,power,road,security,service,shipping,speed,supply,supply chain,tanker,trade,traffic,transport,transportation,truck,vehicle
ECONOMIA
El superávit comercial se redujo a u$s788 millones en febrero, el menor nivel en nueve meses

El superávit comercial se mantuvo en febrero, aunque se redujo a su menor nivel en nueve meses. El INDEC informó este jueves el Intercambio comercial de bienes y detalló que el saldo fue favorable en u$s788 millones.
Las exportaciones acumularon un total de u$s5.962 millones, lo que representó una baja del 2,95% interanual; mientras que las importaciones alcanzaron los u$s5.174 millones y evidenciaron un retroceso del 11,8%.
El intercambio comercial alcanzó así los u$s11.137 millones, una baja del 7,2% interanual.
El descenso en las exportaciones fue impulsado por una baja de 7,1% en las cantidades exportadas, ya que los precios aumentaron 4,4%. La serie desestacionalizada descendió 16,2% y la tendencia-ciclo, 1,0% en comparación con el mes anterior.
En tanto, la caída en las importaciones se atribuyó a la disminución de 14,9% en las cantidades, ya que los precios aumentaron 3,7%. La serie desestacionalizada registró un incremento de 8,2% y la tendencia-ciclo, una baja de 0,1%, en comparación con enero de 2026.
De esta manera, el superávit comercial fue el menor desde mayo del 2025.
Los sectores que impulsaron un nuevo superávit comercial
Brasil y China, los principales socioes comerciales
El principal socio comercial en febrero volvió a ser Brasil, con un saldo que fue deficitario en u$s222 millones, producto de una caída del 12,5% en las exportaciones (u$s910 millones) y una merma del 18,7% en las importaciones (u$s1.133 millones).
Le siguió China, donde también el saldo fue negativo en u$s640 millones: las exportaciones subieron 67,6% interanual (u$s631 millones), mientras que las importaciones cayeron 14,7% (u$s1.271 millones). Le siguieron la Unión Europea, Estados Unidos y Paraguay.
Cómo puede impactar la guerra en las exportaciones
La guerra puede alterar, entre otros factores, el intercambio comercial argentino. Es que si bien el conflicto de Medio Oriente hasta hace pocas semanas era visto como la oportunidad argentina de aumentar su ingreso de divisas, se empezó a transformar en una preocupación seria. La señal más reciente al respecto es el desplome en la cotización de la soja en el mercado internacional, donde cayó u$s25 de golpe. Y todo indica que no se trata de un fenómeno pasajero, sino de un quiebre de tendencia.
A decir verdad, no resultó una sorpresa para los expertos del negocio agrícola. Más bien al contrario, desde hacía tiempo que llamaba la atención la tendencia alcista de la soja, que llegó a tocar u$s450 después de haber promediado los u$s380 durante el año pasado.
Y la explicación que se daba para explicar ese precio elevado es que obedecía a especulaciones geopolíticas, dado que los «fundamentals» marcaban que había más presión a la baja que a la suba.
De hecho, la oferta se encuentra en uno de sus mayores niveles históricos, con volúmenes récord de producción en los principales países exportadores: Brasil llegará a 180 millones de toneladas mientras que Estados Unidos -según la estimación del Departamento de Agricultura- cosechará 121 millones de toneladas de soja, un volumen 4,4% superior a la última cosecha.
Argentina también aportaba lo suyo, con una proyección de capacidad exportadora por 48,5 millones de toneladas, algo que dejaría este año cerca del récord histórico.
Los argumentos para sostener el precio obedecían, entonces, a la especulación política, sobre todo a la expectativa de un acuerdo entre Estados Unidos y China, que implicara un regreso de la potencia asiática al mercado internacional, donde es el principal demandante. Un acuerdo daría un impulso a la demanda mundial, pero después del anuncio sobre una reunión entre Donald Trump y Xi Jinping, las expectativas se enfriaron por el conflicto en Irán.
En consecuencia, fondos de inversión que habían apostado a los commodities agrícolas, empezaron a deshacer sus posiciones, induciendo una caída de los precios.
A ese efecto de desilusión por el bajo nivel de las compras chinas, se agrega el tema geopolítico: China ha resistido la presión para sumarse a la seguridad en el estrecho de Ormuz, lo cual lleva a que las perspectivas se mantengan pesimistas sobre la oferta de petróleo.
«Un mercado alcista necesita combustible permanente. Si se deja de fogonear y encima el movimiento era de especulación y pánica, tenemos como resultado que un día vemos una baja de 25 dólares de un saque», grafica Fernando Vuelta, consultor y analista de Agroeducación.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,exportaciones,importaciones
ECONOMIA
El peso argentino es una de las pocas monedas emergentes que se apreciaron desde el inicio de la guerra en Irán

La guerra desatada en Irán provocó una gran suba en el precio del petróleo, que está impactando en el valor del combustible en todo el mundo. Pero hubo muchos otros impactos colaterales. La caída de los mercados fue uno de ellos y otro es la debilidad de las monedas de todo el mundo en especial de los países emergentes. Sin embargo, Argentina quedó al margen de ese deterioro.
El peso argentino se apreció casi 1% desde el 26 de febrero, fecha que marcó el inicio de los bombardeos a Irán por parte de Estados Unidos e Israel. La contrapartida fue la caída del dólar que, a pesar de la turbulencia global, cayó otro escalón en ese período, perforando los $1.400 para la cotización mayorista.
El índice DYX, que mide la evolución del dólar norteamericano contra una canasta de monedas de países desarrollados, cortó la tendencia bajista de los últimos tiempos. Acumula un incremento de casi 1,5% en el último mes. El euro por ejemplo, cayó de 1,18 por dólar a $ 1,15. Ayer la moneda europea repuntó en medio de la mejora que experimentaron los mercados al cierre, ante la expectativa de una cercana finalización del conflicto.
La búsqueda de refugio por parte de los inversores pegó fuerte a los mercados emergentes y en particular a las monedas de cada país, que venían con cotizaciones muy firmes antes de que se desatara la guerra.
El real brasileño, por ejemplo, acumuló una depreciación de 1,2% en menos de un mes, mientras que el peso mexicano cayó 2,7 por ciento. Monedas de países asiáticos como Tailandia y Filipinas perdieron más de 3% en este corto período de tiempo, según un informe presentado por Adcap Grupo Financiero. El rublo fue el más afectado con una merma de 6,6%, pese a que la suba del petróleo favorece a Rusia.
Aunque el peso argentino mostró un comportamiento que fue a contramano del resto del mundo, en realidad no estuvo totalmente solo. El peso colombiano tuvo una apreciación mayor, de casi 2 por ciento.
La fortaleza del peso local se da, sin embargo, en un marco de inflación que se mantuvo en los dos primeros meses del año en torno al 2,9 por ciento. La caída nominal del dólar y una inflación que por el momento no da tregua implica una fuerte apreciación real de la moneda, que en lo que va del año ya es de 10 por ciento. En otras palabras, los precios en Argentina se vuelven a encarecer de manera acelerada en dólares.
Las compras del Banco Central de la República Argentina (BCRA), incluso, fueron claves para que el tipo de cambio no siguiera cayendo en lo que va del primer trimestre. Ya acumula más de USD 3.600 millones desde el arranque de 2026. Ayer se hizo de otros USD 132 millones, pero no pudo evitar otra leve caída en el nivel de reservas, nuevamente golpeadas por el retroceso de casi 5% que sufrió el oro.
La caída del tipo de cambio a pesar de este nivel de intervención llevó a muchos economistas a sugerir la necesidad de aliviar o directamente eliminar el cepo cambiario. El objetivo sería generar más demanda y revertir el proceso de apreciación del tipo de cambio real. Pero esta posibilidad fue descartada por el equipo económico, recordando la fuerte presión sobre el dólar que se vivió en la previa electoral el año pasado.
El Gobierno quiere aprovechar la estabilidad cambiaria como ancla contra la inflación, que se viene acelerando desde mediados del año pasado. Ahora, la gran pregunta del mercado es si el índice superará el 3% en marzo, para comenzar a retroceder a partir de abril, que es el escenario más probable.
dólar,peso argentino,economía,cambio,finanzas,billetes,Estados Unidos,Argentina,mercado cambiario,divisas
POLITICA2 días agoLas chicanas de Cristina Kirchner en el arranque de su indagatoria: “Tengo apodos, pero no me parecen adecuados”
ECONOMIA2 días agoJuicio por YPF: la Justicia de EEUU benefició a Argentina y suspendió todas las demandas hasta que se defina la cuestión de fondo
POLITICA1 día agoSenado: la oposición pidió explicaciones por $LIBRA y los vuelos de Adorni y Bullrich defendió al Gobierno













