CHIMENTOS
Luciana Salazar estalló contra Martín Redrado y lo acusó de lo peor con su hija Matilda

Cuando parecía que el conflicto entre Luciana Salazar y Martín Redrado había entrado en una tregua, las redes sociales volvieron a convertirse en el escenario perfecto para un nuevo escándalo. Todo comenzó cuando el economista salió a responder públicamente sobre la eterna polémica en torno a Matilda, y sus declaraciones desataron la furia de la modelo.
Redrado escribió en X: “No me corresponde ninguna cuota alimentaria, no soy el padre. Si así lo fuera, me podrías ubicar en la lista de deudores alimentarios del Poder Judicial”, expresó tajante. Y remató con un dardo directo: “Como ocurre con quienes son deudores, no podría salir del país. Datos…”
Sus palabras se viralizaron en minutos y como era de esperarse, Luciana no se quedó callada. Desde su cuenta, respondió de manera lapidaria, señalando contradicciones y exponiendo detalles del famoso acuerdo que firmaron que reactivaron el escándalo.
Con ironía y furia, Luli posteó: “Pérez Redrado, ¿por qué pusiste un seguro de caución? Porque te estaban afectando los embargos.” Y agregó, filosa como nunca: “Para todos los ingenuos que todavía querés manipular con tus mentiras: si no debés nada, ¿para qué te llaman a audiencias conciliatorias en un juzgado civil de familia?”
Pero la acusación más fuerte llegó después: “Tantas mentiras juntas no las pudiste sostener. Con solo una que salió a la luz se te cayó toda la casita de naipes.” Y cerró recordándole el origen del conflicto: “Homologación de acuerdos por alimentos.”
La pelea entre ambos lleva más de una década y tiene como eje central la relación que mantuvieron y especialmente, la situación de Matilda Salazar, cuya crianza, acuerdos económicos y responsabilidades han sido tema de tensión constante.
Aunque Redrado insiste públicamente en que “no es el padre”, Salazar ha señalado en múltiples oportunidades que existen acuerdos firmados y compromisos judiciales previos que él habría dejado de cumplir. En este último round, Luli apuntó directo a la credibilidad del economista, sugiriendo que habría intentado mostrarse inocente cuando —según ella— existen documentos que lo contradicen.
El ida y vuelta se volvió tan fuerte que hasta cuentas especializadas en rating y espectáculos replicaron el cruce, resaltando la escalada del conflicto. Mientras las redes debaten de qué lado está la razón, lo cierto es que el vínculo entre ellos parece estar más roto que nunca.
Las palabras durísimas, las acusaciones cruzadas y el recuerdo constante de viejos acuerdos dejan en claro que la guerra continúa abierta. Y, como ya es habitual, todo indica que este round no será el último.
Luciana Salazar, Martín Redrado
CHIMENTOS
Daniela Celis y Thiago Medina tomaron una drástica decisión para la crianza de sus hijas: “Todo vale la pena”

Daniela Celis y Thiago Medina volvieron a captar la atención del público, pero esta vez lejos del romance y las redes sociales. La pareja sorprendió al contar la drástica decisión que tomó para la crianza de sus hijas, las mellizas Aimé y Laia: criarlas sin pantallas durante sus primeros años de vida. Una elección que, aunque exige esfuerzo y constancia, aseguran que “todo vale la pena”.
A través de sus redes sociales, Daniela compartió un mensaje sincero y reflexivo que rápidamente generó repercusión. “Dos años criando sin pantallas. Sí, es muy difícil: mucha creatividad, dedicación, paciencia y amor. Pero es acá donde todo vale la pena”, escribió la ex participante de Gran Hermano, junto a imágenes de sus hijas jugando a la rayuela, rodeadas de juegos tradicionales y sin dispositivos electrónicos.
Lejos de tablets, celulares y televisión, la familia apuesta por la convivencia, el juego compartido y la estimulación analógica. En el reciente festejo por el segundo cumpleaños de las niñas, la postal fue clara: globos, juguetes clásicos, peluches y risas, sin pantallas a la vista. Para Daniela y Thiago, la clave está en el tiempo presente y el vínculo directo.
La decisión no está exenta de desafíos. La propia Celis reconoció que sostener este tipo de crianza requiere un compromiso diario, especialmente en un contexto donde la tecnología atraviesa la vida cotidiana desde edades cada vez más tempranas. Sin embargo, el balance es positivo: “Una rayuela y toda la tarde alcanza”, resumió.
Esta postura no es aislada dentro del mundo del espectáculo. Natalia Oreiro fue una de las figuras que públicamente manifestó una mirada similar. La actriz reveló que su hijo Atahualpa, con casi 14 años, recién tendrá un celular sin conexión a internet. “No es un ‘porque no’, sino explicar por qué no”, explicó.
En la misma línea, Nicole Neumann también se mostró firme respecto al uso de pantallas en la infancia. La modelo contó que prefiere fomentar la lectura, el juego y las actividades creativas antes que recurrir a dispositivos electrónicos. “Yo prefiero jugarle, leerle y que elija libros”, señaló en más de una oportunidad.
Las decisiones de estas familias famosas encuentran respaldo en la comunidad médica. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los niños menores de cuatro años no superen una hora diaria de exposición a pantallas, y que los menores de dos años directamente no tengan contacto con ellas.
Daniela Celis, Thiago Medina
CHIMENTOS
En busca del sexo perdido: la comedia que conquista la calle Corrientes con una actriz que se reinventa “en su doble vida”

Lejos de ser un privilegio exclusivo de las ciudades de veraneo, el teatro sigue vivo y vibrante en la mítica calle Corrientes, de la ciudad de Buenos Aires. Allí, sin importar las altas temperaturas del verano porteño, el público va y viene entre salas que ofrecen desde historias de fantasía hasta estallidos de carcajadas. Entre tantas propuestas a precios accesibles hay una obra que sobresale por su humor ácido, sus situaciones disparatadas y las risas que se escuchan incluso fuera de la sala. Se trata de En busca del sexo perdido, una comedia bizarra que, detrás de la diversión, invita a la reflexión sobre los mandatos y las búsquedas personales. Teleshow conversó con su directora, Gisella Sirera, y una de sus protagonistas, Eliana Villanueva, para conocer sobre su labor y los secretos detrás de este fenómeno de la cartelera.
La historia, que se lleva a cabo en la Sala Cortázar de Paseo La Plaza, transcurre en una clínica donde la sala de espera se convierte en el epicentro de enredos y neurosis: una paciente hipocondríaca en busca de respuestas, dos doctores más pendientes de sus propios dilemas que de los pacientes, una visitadora médica alerta a cada detalle y una recepcionista con pocas ganas de trabajar. Entre diagnósticos absurdos, situaciones disparatadas y un humor que no da respiro, la obra utiliza el delirio para reírse de los mandatos sociales y la obsesión por la identidad.
La creación y dirección de Sirera, atravesada por experiencias personales y la mirada aguda sobre la vida cotidiana, suma además el trabajo de un elenco que combina entrega y complicidad noche tras noche. En ese mismo escenario, una de las actrices, Villanueva, redescubre la pasión por el teatro y la fuerza del público, aportando su propia historia a una comedia que hace del caos y la identificación una fórmula de éxito.

—¿Hace cuánto tiempo se dedican al teatro y qué las llevó a elegir este camino?
—Gisella Sirera: Yo hago teatro desde que tengo diez años, o sea… hace tiempo que hago más teatro de lo que llevo viva, y tengo 40. Estoy en todos los lugares donde se puede estar, porque damos clase en varios lugares, entonces estamos todo el tiempo en movimiento.
—Eliana Villanueva: Comencé desde muy chica, cuando actuaba en todos lados. Pero después seguí la carrera de Letras y trabajé muchos años en una empresa. Volví a la actuación después de la pandemia, harta de lo virtual y con ganas de volver a los vínculos presenciales. Así empecé, y tuve la suerte de dar con Gisella, que siempre está generando cosas.

—Eliana, en tu caso la actuación no es tu trabajo principal. ¿Cómo combinás tus otras actividades con el teatro?
—Trabajo en Recursos Humanos de día en una empresa de Telecomunicaciones, y de noche soy actriz. Es como ser la tía de Hannah Montana (risas). Todo se trata de comunicación y creo que ambas cosas se potencian. En la compañía valoran mucho el desarrollo personal, y lo artístico me ayuda a expresarme mejor a través del humor. Me gusta tener cada vez más herramientas para contagiar risa, que me parece tan curativa e importante. El humor sana, mejora y te permite encontrarle una vuelta de tuerca a las cosas.

—Entre lo artístico y sus ocupaciones laborales, ¿qué disfrutan más?
—GS: Son caminos diferentes, pero todos se cruzan y conectan. Yo me siento más cómoda dando clases, pero desde un lugar más egoísta siempre me gusta más dirigir. Me siento muy expuesta en la actuación y siento que me tengo que preparar mucho; si tengo que actuar, hago seminarios para retocar siempre.
—EV: Me parecen súper complementarias porque todo se trata de comunicación con las personas. Cuantas más herramientas tenés para comunicarte, ya sea el cuerpo, la expresión, el humor, mejor. No siento que compitan entre sí, aunque se den en horarios opuestos.
—Gisella, ¿qué inspiró la creación de “En busca del sexo perdido”?
—Como siempre digo, todas las comedias tienen una tragedia detrás. Perdí a mi mamá hace muy poquito y la tuve mucho tiempo internada. Para abstraerme de la realidad tan dolorosa, empecé a observar el entorno desde un lugar más bizarro y alocado. También hubo situaciones desafortunadas en el elenco y pensé: “¿Qué hacemos con esto? Vamos a tratar de ponerlo en algún lugar y sanarlo desde ahí”. Así nació la obra. Es una nueva versión de un título anterior, pero le cambié todo para que fuera más actual; armamos desde cero y la gente está respondiendo muy bien. Nos llevó tres meses. Fue una búsqueda que escribí toda por mí misma y los chicos se tiraron a la pileta. Fue muy natural porque todos confiaron en lo que yo podía proponer y el grupo se adaptó siempre.

—¿Cómo surgieron los personajes y cuánta realidad hay en ellos?
—Hay personajes, como los médicos, que me basé en cosas que vi realmente. En la comedia bizarra el plan es exprimir al máximo la parte más loca del personaje, llevarlo casi a la caricatura, pero también es una mezcla de experiencia personal e imaginación. Mucha gente del ámbito médico me dice “es tal cual”, y yo jamás tuve contacto con lo médico, pero parece que no estoy tan errada de la realidad. Es muy loco. Es el segundo año que estamos y la gente sigue eligiendo el título y la historia, es la primera vez que veo que, al terminar la función, hay gente que ya compró para el viernes siguiente. Eso es muy gratificante.

—¿Qué significa para ustedes estar en la emblemática calle Corrientes?
—GS: Para mí es un orgullo y una recompensa al esfuerzo de tantos años. La calle Corrientes tiene un peso histórico y cultural enorme para quienes hacemos teatro. Estar acá significa que el trabajo y la constancia valieron la pena y que el público sigue eligiendo lo que hacemos. Es un logro colectivo, del grupo y de cada función.
—EV: Es emocionante. Pienso: ‘¡Guau! Estoy acá en la calle Corrientes, la calle de las canciones, de los diarios, de los tangos’. Y la verdad que pienso en mi profe y que un día nos dijo: “¿Así que quieren estar en la calle Corrientes?. Bueno, van a estar ahí”.
—¿Qué les gustaría que se lleve el público después de ver la obra?
—GS: Que por un rato se olviden de los quilombos y líos de afuera, que se relajen, se rían y se sientan identificados. Si además viene un análisis más profundo, bienvenido, pero lo importante es que se rían y disfruten.
—EV: Que se diviertan mucho y vean situaciones cotidianas representadas en la obra. Y si es más ambicioso, que vayamos aprendiendo a reírnos de lo que vivimos, porque esa energía ayuda tanto en los buenos como en los malos momentos. Yo creo mucho en el humor; es la mejor medicina, no engorda, no tiene azúcar ni edulcorante, pero te endulza todo.

—¿Hasta dónde les gustaría llegar con la obra y la actuación?
—GS: Queremos llevar la obra al interior y adaptarla para hoteles y otros formatos. Es un año atípico por el Mundial, hay que planear bien las giras para que el esfuerzo valga la pena y poder llegar a más gente.
—EV: Con el grupo estamos planificando viajar por el país, conocer lugares y personas y que se diviertan con nosotros. Mi sueño es recorrer y llevar esa risa contagiosa a todos lados.
Así, cada viernes en la sala Cortázar, En busca del sexo perdido no solo arranca carcajadas, sino que también deja un mensaje sobre la importancia de reírse de uno mismo y animarse a mirar la vida, y hasta las propias crisis, desde un lugar más humano y generoso. Al final de cada función, entre aplausos y sonrisas, el público y el elenco se llevan la certeza de que, a veces, reírse juntos es la mejor manera de sanar.
CHIMENTOS
Las millonarias vacaciones de Marley en los Alpes: nieve, ski y lujo total junto a Mirko

Marley y Mirko decidieron escapar del intenso verano de Buenos Aires y cambiaron el calor por un escenario de postal: los Alpes, uno de los destinos de nieve más exclusivos y elegidos por las celebridades internacionales. Desde allí, el conductor de Telefe compartió en sus redes sociales cada detalle de una experiencia que combinó aventura, deporte y una profunda conexión con su hijo.
Instalados en un sofisticado hotel ubicado al pie de las pistas, padre e hijo comenzaron la travesía casi sin descanso. Apenas llegaron, se colocaron el equipo y salieron a esquiar directamente desde el alojamiento, una comodidad reservada para pocos. El viaje no fue solo placer: también implicó desafíos y aprendizaje, ya que Mirko retomó la práctica luego de dos años sin subirse a los esquíes.
A través de Instagram, Marley mostró cómo fueron los primeros pasos de su hijo en la nieve. En los videos se lo ve concentrado, atento a las indicaciones del instructor —un argentino oriundo de Mendoza— que los acompañó durante toda la jornada. “Primer día de ski. Mirko después de dos años tiene que recordar lo aprendido”, escribió.
Las primeras bajadas estuvieron marcadas por la paciencia. Mirko practicó la técnica básica en cuña para recuperar equilibrio y seguridad, mientras su papá lo alentaba de cerca. Con el correr de las horas, el progreso fue evidente: el niño comenzó a soltarse, realizó giros más seguros y se animó a aumentar la velocidad, siempre bajo la atenta mirada de Marley.
Uno de los momentos más especiales del viaje fue el ascenso en aerosilla hasta las zonas más altas del complejo. Desde allí, ambos disfrutaron de vistas panorámicas impactantes, con montañas completamente cubiertas de nieve, cielo despejado y un paisaje que parecía sacado de una película. Incluso pudieron observar las piscinas climatizadas y jacuzzis del hotel, sumando un toque de relax a la aventura.
El conductor no ocultó su emoción al ver la evolución de su hijo y destacó el rol de la escuela de ski. “Primer día y Mirko avanzó un montón. Ya va doblando de un lado para el otro, primero con cuña y después sin cuña”, comentó en otro de los posteos, celebrando cada logro del pequeño.
Más allá del lujo del destino y la exclusividad del viaje, lo que más llamó la atención fue la complicidad entre Marley y Mirko. Risas, abrazos y miradas de orgullo se repitieron en cada imagen compartida, dejando en claro que se trató de mucho más que unas simples vacaciones.
Marley, Mirko
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