ECONOMIA
La entidad que nuclea a los bancos públicos alertó que el pago de sueldos vía billeteras virtuales puede afectar al crédito y la liquidez

En el marco del debate por la modernización de las relaciones laborales en el Senado de la Nación, bancos públicos y privados expresaron su rechazo a la modificación del régimen de pago de salarios prevista en el Artículo 35 del proyecto de reforma laboral. La posición fue expuesta por Marcelo Mazzón, titular de la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (ABAPPRA), durante su presentación en el Plenario de Trabajo y Presupuesto, donde advirtió que la habilitación de billeteras virtuales como canal directo para el pago de haberes implicaría una pérdida de seguridad para los usuarios y una mayor inestabilidad para el sistema financiero.
ABAPPRA representa a bancos provinciales, regionales, municipales, cooperativos y privados del interior del país. En este sentido, es importante recordar que en abril de este año el Banco Nación decidió dejar de formar parte de la entidad. Voceros del Nación difundieron la decisión por aquel entonces, pero se negaron a brindar cualquier información sobre las razones que la motivaron.
Aún así, ABAPPRA mantiene la representación de más de una decena de bancos. Según explicó Mazzón ante los legisladores, la entidad considera que la redacción del artículo en discusión introduce riesgos que afectan tanto la liquidez del sistema como la capacidad de otorgar crédito productivo. “No creemos un nuevo cisne negro”, sostuvo al presentar la postura de la asociación, en referencia a posibles eventos disruptivos para la economía.
Durante su exposición, Mazzón señaló que el sistema de cuentas sueldo bancarias funciona desde hace más de tres décadas y que actualmente ofrece condiciones que, según afirmó, no están garantizadas en otros esquemas. “Las cuentas sueldos bancarias son 100% gratuitas, cien por ciento seguras y le dan al usuario bancario la plena disponibilidad de sus recursos”, indicó. En ese sentido, remarcó que los depósitos en bancos cuentan con encajes, con el seguro de depósitos SEDESA y con el respaldo del Banco Central como prestamista de última instancia.
El titular de ABAPPRA también mencionó la existencia de mecanismos adicionales de liquidez para el sistema bancario. “Cuando hay problemas de liquidez está el sistema Siopel, que a los bancos nos permite tener la liquidez que necesitan todas nuestras redes de sucursales para beneficio de nuestros usuarios”, explicó. A eso sumó el cumplimiento de estándares internacionales. “Estamos hablando de Basilea, de Basilea Plus. No es autorregulación ni estándares autoimpuestos”, afirmó, al comparar ese marco con el funcionamiento de los Proveedores de Servicios de Pago (PSP), conocidos como billeteras digitales.

Según Mazzón, la discusión no pasa por limitar el uso de herramientas digitales, ya que sostuvo que los usuarios bancarios actualmente tienen plena libertad para transferir sus fondos a billeteras u otras plataformas. “Los usuarios bancarios tienen en la actualidad 100% de libertad para aplicar sus fondos a PSPs”, dijo. El cuestionamiento, aclaró, se centra en la obligatoriedad de canalizar el pago de salarios directamente a través de esas plataformas.
Desde la perspectiva de ABAPPRA, uno de los principales efectos de la modificación sería la reducción del ahorro captado por el sistema bancario. “Se va a destruir la materia prima del sistema financiero, que es la captación del ahorro, que luego se transforma en crédito productivo, crédito de consumo, estímulo a la creación de nuevos empleos o al financiamiento de exportaciones”, sostuvo Mazzón ante los senadores.
En ese punto, el directivo introdujo un dato vinculado a la relación entre crédito y actividad económica. “A principio de este año, en el primer trimestre, por cada punto que crecía el PBI, el crédito bancario lo apoyaba en cinco puntos adicionales”, señaló. Según explicó, esa capacidad surge del rol de los bancos en la transformación de plazos, condiciones y monedas para ofrecer financiamiento a empresas y consumidores.
Mazzón contrastó ese esquema con el funcionamiento de las billeteras digitales, que derivan los saldos a fondos comunes de inversión. “Los PSP lo que hacen con sus saldos a la vista es llevarlos a los fondos comunes de inversión, pero con la condicionalidad de que el encaje es del 100%”, explicó. De acuerdo con su exposición, esos fondos no pueden utilizarse para otorgar préstamos, lo que limitaría el financiamiento disponible para la economía real.
Otro de los ejes planteados fue la gestión del efectivo. El titular de ABAPPRA remarcó que la banca pública cumple un rol central en la provisión de dinero físico en todo el país. “Como tenemos una red muy profunda, históricamente construida en todas las ciudades y pueblos de cada rincón de nuestro país, hacemos el delivery del cash como un servicio público”, afirmó. Según detalló, los bancos transportan dinero para garantizar pagos de salarios, jubilaciones y el funcionamiento de los cajeros automáticos.

En ese contexto, aportó cifras sobre los costos logísticos. “Transportar dinero desde Buenos Aires nos cuesta entre tres puntos y seis puntos, y nuestros camiones recorren en forma semanal hasta tres mil kilómetros”, indicó. De acuerdo con Mazzón, si los depósitos no permanecen en el sistema bancario, esa operatoria se volvería inviable, lo que podría afectar la disponibilidad de efectivo en distintas regiones del país.
Durante su presentación, el representante de los bancos también advirtió sobre escenarios de estrés financiero. Señaló que, ante una crisis de liquidez o eventuales problemas en los PSP, los usuarios podrían enfrentar dificultades para acceder a sus fondos. “Eso sería un posible corralito digital, el primero en el mundo”, alertó, al describir una situación en la que el dinero sería visible en forma digital pero no estaría disponible en la red de sucursales bancarias.
Finalmente, Mazzón vinculó la iniciativa con el desarrollo de la llamada “banca en la sombra”. Según expresó, la modificación del Artículo 35 podría acelerar el crecimiento del shadow banking, un fenómeno que, recordó, estuvo asociado a crisis financieras internacionales. “Es una banca que carece de la regulación estricta del Banco Central”, sostuvo.
Al cerrar su exposición, ABAPPRA solicitó formalmente a los legisladores que voten por la negativa el artículo en discusión. “El pedido es que no construyamos ese cisne negro que va a afectar al bienestar de nuestros usuarios bancarios y el préstamo para nuestras empresas”, concluyó Mazzón ante el Plenario de Trabajo y Presupuesto.
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ECONOMIA
Las reservas brutas crecieron 40% el último año y el BCRA priorizará una mayor acumulación en 2026

La dinámica financiera del 2025 fue vertiginosa y también involucró al Banco Central y sus reservas internacionales, en un período signado por el levantamiento del “cepo” cambiario para individuos y también por un calendario electoral que coincidió con histórica dolarización de carteras. Claro que al descontar préstamos y depósitos privados, las reservas netas siguen en terreno negativo y la gran misión de la autoridad para este año es revertir esa realidad.
A primera vista, las reservas brutas del BCRA tuvieron un significativo aumento de USD 11.558 millones o 39%, a 41.165 millones de dólares.
Sin embargo, al ahondar en detalles, este aumento se explicó por el aporte del programa de financiamiento acordado con el FMI en abril por un total de 20.000 millones de dólares. En 2025 se desembolsaron USD 12.000 millones en abril, para levantar el “cepo” a ahorristas, más otros USD 2.000 ingresaron en junio.
En detalle, hasta noviembre habían ingresado del organismo USD 14.469 millones, pero se le pagaron USD 2.782 millones en concepto de intereses, lo que reduce el saldo a USD 11.687 millones, que explican el aumento de los activos casi en su totalidad.

Por otro lado, contribuyó a apuntalar las reservas el salto del 66% anual experimentado por el oro, que representó una ganancia contable de USD 3.400 millones, dada la tenencia de casi dos millones de onzas en las arcas públicas. A USD 4.324 la onza, el metal dorado aporta más de USD 8.600 millones en las reservas.
A la vez, otro item implicó inesperadamente una pérdida de reservas: el de los encajes de depósitos en dólares. En la contabilidad oficial integra el activo la diferencia entre el stock de depósitos del sector privado en efectivo y los préstamos al sector privado en moneda extranjera.
Los depósitos alcanzan un nivel récord, en los USD 36.625 millones al 23 de diciembre, con un alza de USD 5.285 millones en el año, pero los préstamos en divisas al sector privado crecieron aún más, por USD 7.544 millones o 69,7%, desde los USD 10.828 millones a los USD 18.372 millones. Esto hace que estos encajes en divisas, por la diferencia entre ambos conceptos, decrecieran en USD 2.262 millones, desde los 20.512 millones a los 18.250 millones de dólares.
Otro factor alcista para las reservas vino desde el exterior, por la depreciación de 4,2% del dólar norteamericano respecto del yuan chino, debido a que el BCRA mantiene en reservas unos 130.000 millones de yuanes por el vigente swap de monedas con el Banco Popular de China. La divisa de EEUU cedió desde los 7,2981 yuanes por unidad a 6,9926 yuanes en un año, con un efecto contable positivo de 778 millones de dólares.

Al descontar préstamos y depósitos privados, las reservas netas siguen en terreno negativo y por eso los analistas financieros insisten en la importancia de que el Gobierno efectúe compra de divisas este año.
En 2025 el saldo neto comprador del BCRA en el mercado fue de escasos USD 198 millones, en contraste con compras por USD 2.897 millones en el inicio de la administración de Javier Milei (entre el 11 y el 28 de diciembre de 2023), más USD 18.710 millones netos en 2024. Estas divisas no quedaron en las reservas porque en su mayor parte se destinaron a pagos de deuda soberana en “cash”, habida cuenta de la imposibilidad de emitir nuevos bonos en los mercados internacionales por el elevado riesgo país.

Fue un impedimento para las compras oficiales de reservas el proceso récord de formación de activos externos de “personas humanas” -principalmente por compras de dólares- por unos USD 20.000 millones en 2025, que se concentraron en los meses de septiembre y octubre y llevaron al dólar a casi $1.500, en el techo de las bandas cambiarias.
“Evidentemente, la demanda de divisas continúa siendo alta. Una señal de ello es que el tipo de cambio mayorista se mantiene a apenas 5% del techo de la banda (aunque no debe menospreciarse la menor oferta del agro), con el Tesoro interviniendo (vendiendo) en algunas ruedas para contener la cotización en torno a un ‘techo blue’, en un mes en el que la demanda de pesos suele incrementarse por factores estacionales», evaluaron desde Invecq Consultora Económica.
El Banco Central planteó sus objetivos para 2026, entre los que destacó dos prioridades principales: preservar el equilibrio monetario doméstico consistente con una reducción sostenida de la inflación y avanzar en la acumulación de reservas.
La entidad que preside Santiago Bausili precisó que planea efectuar compras no esterilizadas de divisas en línea con el 5% del volumen diario del mercado, más eventuales compras en bloque, en línea con la demanda de dinero, bajo un esquema de metas monetarias.
“El viernes será, por lo tanto, la primera prueba de estas operaciones, y se espera que el Banco Central participe del mercado. Anticipamos un tipo de cambio levemente más débil en enero, en parte por esta presión”, indicó Max Capital.
Además, el Central aclaró que las restricciones cambiarias pendientes vinculadas a dividendos no girados y deuda comercial solo se levantarán en la medida en que se observe avance en el “fortalecimiento del equilibrio en el mercado cambiario” y un “acceso fluido a mercados externos por parte del Tesoro”.
“En materia de política monetaria, tal como se había anunciado semanas atrás, el comunicado reitera que el crecimiento de la oferta monetaria acompañará la recuperación de la demanda de dinero a través de la compra de reservas internacionales, siempre que las condiciones de liquidez del mercado de dólares lo permitan”, agregó Max Capital.
“La nueva fase del plan estará marcada por un proceso de ‘re-monetización de la economía’, que buscará compatibilizar la expansión de la actividad con la estabilidad de precios y el fortalecimiento de las reservas líquidas. En ese marco, la base monetaria crecerá, pero a un ritmo inferior al de la demanda de dinero, siempre que la inflación local se mantenga por encima de la internacional. El esquema supone que una parte relevante de esa mayor demanda de pesos se cubra mediante la acumulación de reservas internacionales”, explicó Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital.
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ECONOMIA
¿Repunta el consumo? Qué esperan los supermercados para los primeros meses del año

Las expectativas del sector supermercadista muestran una mejora en la percepción sobre el desempeño comercial para el trimestre diciembre de 2025-febrero de 2026, de acuerdo con la última Encuesta de Tendencia de Negocios a Supermercados y Autoservicios Mayoristas elaborada por el Indec. Si bien la evaluación sobre la situación actual sigue siendo mayormente neutral o negativa, los datos vinculados al futuro inmediato concentran señales mayormente positivas.
Según el informe oficial, el 35% de las empresas consultadas prevé que la situación comercial “mejorará” durante los próximos dos meses, mientras que el 57,5% considera que “permanecerá igual” y solo el 7,5% anticipa que “empeorará”. El balance de expectativas —que surge de restar el porcentaje de respuestas negativas al de positivas— se ubicó en 27,5 puntos, un resultado que contrasta con la evaluación del presente y pone el foco en una expectativa de estabilización con sesgo favorable.
Otro de los puntos centrales del relevamiento es la evolución esperada del volumen de pedidos realizados a proveedores. Ante la pregunta “¿Qué cambios espera durante los próximos tres meses respecto al volumen de pedidos realizados a sus proveedores?”, el 58,8% de las empresas respondió que “no variará”, el 17,5% que “aumentará” y el 23,8% que “disminuirá”.

En este caso, el balance fue negativo, con -6,3 puntos, lo que indica que las respuestas que anticipan una caída superan a las que prevén un aumento. No obstante, la opción mayoritaria vuelve a ser la estabilidad, lo que refuerza la idea de un escenario sin sobresaltos en el corto plazo.
Desde el Indec señalaron que este indicador resulta clave para anticipar el ritmo de abastecimiento y la dinámica de la cadena comercial en los meses siguientes. La predominancia de respuestas que no esperan cambios sugiere una planificación conservadora, alineada con un contexto de demanda aún contenida.
Las expectativas vinculadas al empleo muestran un panorama similar. Según el relevamiento, el 73,8% de las empresas no espera cambios en el número de personas empleadas durante el trimestre diciembre-febrero. En tanto, el 6,3% anticipa que el empleo “aumentará” y el 20% considera que “disminuirá”.
El balance de este indicador fue de -13,8 puntos, reflejando que las expectativas de reducción superan a las de aumento, aunque con una clara mayoría que prevé estabilidad. El Indec incluyó este resultado dentro del bloque de expectativas futuras y aclaró que se trata de percepciones empresariales, no de decisiones ya tomadas.
Este resultado se refleja también en el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) de supermercados y autoservicios mayoristas, que combina la evaluación actual de la situación comercial, las expectativas futuras y el nivel de stocks. En diciembre de 2025, el ICE se ubicó en 3,3%, un valor positivo que se explica principalmente por el componente de expectativas y no por la percepción del presente.
El informe aclara que el balance se calcula como el porcentaje de respuestas positivas menos el porcentaje de respuestas negativas, mientras que las respuestas intermedias no se computan. Bajo esta metodología, el balance de expectativas se mantiene en terreno positivo, aun cuando la mayoría de las firmas no espera cambios significativos respecto de la situación actual.
En relación con los precios promedio de venta, más de la mitad de las empresas anticipa incrementos para los próximos meses. Frente a la pregunta “¿Qué cambios espera durante los próximos tres meses respecto a los precios promedio de venta?”, el 51,3% respondió que “aumentarán”, el 46,3% que “no variarán” y apenas el 2,5% que “disminuirán”.

A diferencia de otros indicadores, el informe aclara que esta pregunta no forma parte del cálculo del Indicador de Confianza Empresarial y que no se presenta un balance, ya que el sentido positivo o negativo de la variación de precios depende del contexto económico. Aun así, el dato aporta información relevante sobre las expectativas del sector en materia de precios al consumidor.
Si bien el eje del informe está puesto en las expectativas, el relevamiento también muestra que la situación actual continúa siendo evaluada mayormente como desfavorable. En noviembre de 2025, el 61,3% de las empresas consideró que su situación comercial era “normal”, el 30% la calificó como “mala” y solo el 8,8% como “buena”. El balance de esta evaluación fue de -21,3 puntos.
Este contraste entre presente y futuro explica por qué el componente de expectativas tiene un peso central en la lectura del informe. Mientras que la foto actual no muestra una recuperación generalizada, las respuestas sobre el trimestre siguiente reflejan una percepción distinta, con mayor proporción de empresas que anticipan mejoras o estabilidad.
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ECONOMIA
Con la Bolsa porteña cerrada, los ADRs argentinos muestran leves subas en la última rueda del año en Wall Street

En la víspera de Año Nuevo, la atención de los inversores argentinos se concentró en Wall Street, donde los ADRs de compañías argentinas operaron con movimientos acotados y una leve tendencia alcista, en una jornada que marcó el cierre bursátil de 2025 para los activos locales listados en Nueva York. Mientras tanto, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y el resto de los mercados financieros argentinos —monedas, acciones, bonos y granos— permanecieron inactivos por el feriado de fin de año, y su reapertura está prevista para el viernes 2 de enero.
Según reportó Reuters en sus primeras crónicas, el mercado estadounidense operó con un volumen menor al habitual, en línea con el calendario reducido por las celebraciones. De acuerdo con los datos relevados poco antes de las 16 (hora de Buenos Aires), Telecom Argentina (TEO) subía 1,17%, Central Puerto (CEPU) avanzaba 0,87% y Transportadora de Gas del Sur (TGS) sumaba 0,71%. Otras compañías como BBVA Argentina (BBAR) y Supervielle (SUPV) mostraban alzas marginales, mientras que Tenaris (TS) y Loma Negra (LOMA) retrocedían 0,39%. El papel de YPF se mantenía con una suba de 0,22% y Grupo Financiero Galicia (GGAL) operaba estable.
La última rueda del año en Wall Street se desarrolló en un contexto de cautela global. Según describió Reuters, los principales índices estadounidenses —el S&P 500, el Dow Jones y el Nasdaq— caían en la jornada, pero se encaminaban a cerrar 2025 con ganancias de dos dígitos, el tercer año consecutivo de subas de esta magnitud. El año estuvo marcado por la volatilidad derivada de las políticas arancelarias implementadas por el presidente Donald Trump y el impulso de las acciones vinculadas a la inteligencia artificial. En ese marco, Nvidia se consagró como la primera empresa cotizada en alcanzar una capitalización bursátil de 5 billones de dólares, mientras que Alphabet lideró los rendimientos sectoriales tras subir 65,1% anual, según los registros de Reuters.
A pesar del impulso externo, el balance anual para el mercado argentino aparece condicionado por la dinámica macroeconómica local. El índice Merval cerró el año con un avance de 20,4% en pesos, pero esta ganancia quedó por debajo de una inflación estimada en 30%. De acuerdo con los datos oficiales, el dólar oficial subió 40% y el dólar contado con liquidación (CCL) 28,3% en el mismo período. En consecuencia, el Merval medido en dólares registró una baja de 6,1% en 2025, resultado que refleja la pérdida de valor real de los activos locales pese a la suba nominal en moneda local.
Entre las acciones líderes en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, los papeles de Central Puerto finalizaron el año con una suba de 48,3% en pesos, Transportadora de Gas del Norte (TGNO4) avanzó 55,8% y IRSA sumó 40,8%. Por el contrario, BYMA perdió 38,3%, Comercial del Plata (COME) cayó 46,3% y Ternium Argentina (TXAR) retrocedió 24,9%. Al considerar la evolución de los precios en dólares, la mayoría de los activos locales exhibieron un retroceso, resultado de la devaluación y la aceleración de los precios internos.
Según el cronograma dispuesto por las autoridades del mercado, los mercados argentinos mantendrán la inactividad durante el miércoles y el jueves por la celebración de Año Nuevo. La actividad financiera habitual se reanudará el viernes 2 de enero, mientras que Wall Street retomará sus operaciones tras el feriado del 1 de enero.
El cierre internacional de 2025 estuvo marcado por la persistencia de la volatilidad y la expectativa de los operadores respecto a la política monetaria futura de la Reserva Federal de Estados Unidos. De acuerdo con los informes de Reuters, los índices estadounidenses lograron revertir el impacto negativo de la crisis de abril, cuando los aranceles del denominado “Día de la Liberación” provocaron un colapso en los mercados globales y renovaron las dudas sobre el crecimiento económico.
Durante el año, el sector tecnológico lideró el movimiento bursátil en Estados Unidos, impulsado por la demanda en inteligencia artificial y servicios de comunicación. El índice de servicios de comunicación se posicionó como el más rentable del S&P 500, apoyado en el fuerte desempeño de empresas como Alphabet. Los analistas consultados por Reuters señalaron que la trayectoria de las tasas de interés en Estados Unidos será determinante para el comportamiento de los mercados durante 2026, en medio de señales de un posible sesgo expansivo por parte de la futura conducción de la Reserva Federal.
En la última jornada del año, los ADRs de empresas argentinas presentaron una dinámica de leves subas, en línea con un contexto internacional de menor actividad y expectativas moderadas ante el receso por las fiestas. La evolución de estos instrumentos refleja el pulso de la economía local y la percepción de los inversores externos sobre el rumbo económico del país.
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