POLITICA
Qué dice el duro informe de la CGT sobre el efecto perjudicial de la reforma laboral en las obras sociales

La CGT equiparó la reforma laboral que impulsa el Gobierno con un “ataque” contra las obras sociales sindicales porque busca su “desfinanciamiento no como un efecto colateral sino como un objetivo político que apunta a desarticular uno de los principales soportes materiales de la organización sindical y del derecho a la salud».
Según un informe del secretario de Acción Social de la CGT, José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), el proyecto oficial “no constituye una simple actualización normativa ni una modernización del mundo del trabajo sino que se trata, por el contrario, de una transformación estructural regresiva que impacta de manera directa y profunda sobre uno de los pilares históricos del modelo sindical argentino: el sistema de obras sociales sindicales”.
“Las obras sociales sindicales no son un privilegio corporativo ni un beneficio accesorio sino que son parte integrante del sistema de seguridad social y cumplen una función esencial de redistribución del ingreso y de garantía del derecho a la salud de millones de trabajadores y sus familias”. Y agrega que “su lógica es solidaria: quienes más aportan sostienen a quienes más necesitan, y su financiamiento está indisolublemente ligado al empleo formal, a la negociación colectiva y a la obligatoriedad de los aportes y contribuciones”.

“La reforma laboral avanza de manera explícita contra este sistema”, advierte el informe de la CGT, tras lo cual detalla: “El artículo 161 reduce la contribución patronal destinada a las obras sociales sindicales del 6% al 5%. Esta modificación, presentada como un alivio para los empleadores, implica en los hechos un desfinanciamiento directo del sistema de salud laboral. Las estimaciones oficiales indican que esta rebaja representa una pérdida de entre 679 y 700 millones de dólares anuales, equivalentes a aproximadamente el 0,1% del PBI”.
Para la CGT, “no se trata de un dato menor ni de un ajuste técnico: es una transferencia directa de recursos desde el trabajo hacia el capital, que se traduce en menos prestaciones, menor capacidad de cobertura y un deterioro progresivo de la calidad del sistema de salud para las personas trabajadoras; mientras se reducen los costos empresariales, se pone en riesgo un derecho humano fundamental».
“Este ataque directo se complementa con mecanismos indirectos, pero no menos graves -asegura el informe cegetista-. La reforma elimina la ultraactividad de las cláusulas obligacionales de los convenios colectivos de trabajo. Entre ellas se encuentran los aportes y contribuciones con destino sindical y a las obras sociales. Al disponer que estas cláusulas cesan automáticamente al vencimiento del convenio, salvo acuerdo expreso, se introduce una inestabilidad estructural en el financiamiento del sistema, fortaleciendo la posición de los empleadores y debilitando la capacidad de negociación de las organizaciones sindicales”.

Asimismo, añade la central obrera, “la voluntarización de aportes y la eliminación de los mecanismos de retención automática fragmentan la recaudación y erosionan el carácter solidario del sistema. Las obras sociales sindicales dejan de contar con flujos previsibles y estables de recursos, quedando expuestas a un desfinanciamiento progresivo que afecta especialmente a aquellas que cubren a los sectores más vulnerables del mundo del trabajo”.
Según la CGT, “el impacto de la reforma se agrava si se lo analiza en conjunto con el resto de las medidas impulsadas: la expansión del monotributo; la exclusión de los trabajadores de plataformas del régimen laboral; la tercerización y la caída sostenida del empleo registrado reducen la base de aportantes al sistema”. Y enfatiza que “menos trabajadores formales implica menos recursos, pero también mayor presión sobre un sistema de salud que debe atender a una población cada vez más precarizada”.
“Nada de esto es casual -prosigue el informe-. La reforma laboral forma parte de una estrategia integral de debilitamiento del sindicalismo, de la negociación colectiva y de los mecanismos de protección social construidos a lo largo de décadas de lucha. El desfinanciamiento de las obras sociales sindicales no es un efecto colateral: es un objetivo político que apunta a desarticular uno de los principales soportes materiales de la organización sindical y del derecho a la salud”.

En el documento de la CGT se precisa cómo funciona en nuestro país el sistema de salud en general y las obras sociales sindicales en particular. “Mucho se ha dicho sobre las obras sociales sindicales, que se constituyen en columna vertebral de un sistema de salud colapsado”, asegura, luego de lo cual detalla que “en nuestro país la salud se aborda de tres maneras: 1) A través de un sistema privado de empresas prepagas (donde las personas se introducen como clientes y abonan una cuota en función de la cantidad de carga de familia que tienen); 2) Un sistema de salud pública constituido por los Hospitales públicos, nacionales, provinciales, municipales completamente desfinanciados; y 3) El sistema de las obras sociales sindicales que se sostiene con un aporte establecido y fijado en función del salario de la persona trabajadora (más allá de cuántas personas comprendan su grupo familiar; o sea, el porcentaje es el mismo ya sea una sola persona o una familia numerosa). Ese porcentaje es de un 3 por ciento a cargo del trabajador y un 6 por ciento a cargo del empleador. El 3 por ciento se deriva a las obras sociales sindicales (quienes tienen auditorías periódicas; controles y no pueden gastar más de un mínimo porcentaje en gastos administrativos; el aporte deben utilizarlo para brindar servicios a sus asociados) y un 6 por ciento que se deriva a un Fondo Solidario de Redistribución que se encarga de cubrir los gastos derivados de las enfermedades más graves y costosas y de la discapacidad (donde, de los 55 millones del Fondo, 50 se los lleva solamente la discapacidad)”.

En el informe se puntualiza que “las obras sociales sindicales además deben integrar entre el 15 y el 20 por ciento (según su naturaleza) a este fondo solidario; tienen a su cargo la obligatoriedad del PMO (Programa Médico Obligatorio) y están obligadas a recibir, a su cargo, monotributistas y personas jubiladas, cosa que las empresas prepagas no, por lo menos hasta el momento (con la desregulación que propuso el Gobierno pueden inscribirse para competir con las obras sociales); hoy, muchos sindicatos están derivando fondos propios a las obras sociales para poder mantener y preservar los servicios”.
“El sistema de salud en general está en crisis, sufre una situación crítica derivada de su desfinanciamiento -sostiene-. De no mediar cambios conducirán a la quiebra. Como bien lo difundieron los medios de comunicación, esta realidad se hizo evidente cuando las empresas de medicina prepaga intentaron duplicar sus tarifas. En ese momento, la sociedad en su conjunto, se preguntó por la gravedad de la situación. Si las prepagas manifiestan que entrarán en quiebra, ¿qué queda para las obras sociales que tienen ingresos que dependen directamente de un porcentaje del salario?”.

“Porque además sumémosle los despidos, la licuación de los salarios, tanto por la pérdida de su poder adquisitivo como por el aumento de los pagos no remunerativos, sin aportes, que golpeó duramente a las obras sociales sindicales. Estas últimas perciben un porcentaje sobre los sueldos devaluados y deben enfrentar gastos bajo la lógica del mercado, donde los medicamentos han triplicado su valor. Los salarios se han convertido en la nueva variable de ajuste, afectando no sólo a las obras sociales, sino también a la capacidad financiera de los sindicatos, la principal ayuda económica”.
Para finalizar, el informe destaca: “Desde el movimiento sindical sostenemos con claridad que no hay modernización posible si se construye sobre la pérdida de derechos. Defender las obras sociales sindicales es defender el derecho a la salud, la solidaridad y la dignidad de quienes viven de su trabajo. La reforma laboral, tal como está planteada, avanza en sentido contrario y profundiza las desigualdades sociales, transfiriendo recursos desde quienes trabajan hacia quienes concentran el poder económico”.
POLITICA
El Gobierno modificará con un DNU la ley de inteligencia: la SIDE tendrá más poder y capacidad para aprehender personas

El Gobierno publicará en los próximos días un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para modificar la ley de inteligencia, con el que le dará mayor poder a la SIDE, que pasará a controlar todo el sistema de espionaje y tendrá autoridad para requerir información a cualquier organismo del Estado, además de sumar facultades, como la posibilidad de detener a personas ante pedido judicial o hechos de flagrancia.
El documento, que fue firmado ayer 31 de diciembre por el presidente Javier Milei y todo el gabinete, reordena la estructura de toda el área, crea agencias, disuelve otras y unifica tareas para facilitar el intercambio de datos.
Entre otros puntos, se incorporan definiciones que hasta ahora no estaban explícitamente incluidas en la normativa vigente, como la caracterización del trabajo en este sector como de naturaleza reservada.
“Todas las actividades que se realizan en el ámbito de la Inteligencia Nacional revisten carácter encubierto en virtud de su sensibilidad, con el fin de minimizar el Riesgo Estratégico Nacional”, señala el artículo 2° bis del texto del DNU al que accedió Infobae.
El decreto también detalla el concepto de contrainteligencia y las acciones que se incluyen dentro de ese campo.
“Las actividades de ejecución de Contrainteligencia incluyen evitar acciones de infiltración, fuga de información clasificada, espionaje, atentados contra el orden constitucional, sabotaje, influencia, injerencia o interferencia de factores externos en detrimento del proceso decisorio de las autoridades constituidas del sistema republicano de gobierno, de los intereses estratégicos nacionales y/o de la población en general“, se aclara.
En cuanto a la estructura, la SIDE continúa como organismo principal, pero se modifican y reordenan varias de sus dependencias: la Agencia de Seguridad Nacional cambia su nombre y pasa a llamarse Agencia Nacional de Contrainteligencia (ANC); la Agencia Federal de Ciberseguridad es reemplazada por la Agencia Federal de Ciberinteligencia (AFC), con foco en el ámbito digital, y la antigua División de Asuntos Internos es sustituida por la Inspectoría General de Inteligencia (IGI).
La norma también amplía y especifica las atribuciones de la SIDE. La coloca al frente de la planificación del esfuerzo estatal en materia de obtención y análisis de información estratégica, le otorga la conducción del Sistema de Inteligencia Nacional y la vincula con otros organismos nacionales y extranjeros en la materia.
Se dispone, por caso, que podrá solicitar datos a cualquier organismo del sector público y coordinar acciones con provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y se le asignan funciones relacionadas con la lucha contra el terrorismo, la elaboración de análisis geoespacial y la gestión criptográfica del Estado.
Uno de los puntos más novedosos del decreto es la creación del Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC), un ente descentralizado y bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete que tendrá la responsabilidad de “planificar, ejecutar y supervisar políticas, programas y acciones en materia de ciberseguridad destinadas a proteger el ciberespacio de interés nacional, las infraestructuras críticas de información, los activos digitales estratégicos (…) y los sistemas tecnológicos empleados en la prestación de servicios públicos esenciales”.
Para su puesta en marcha, se transfieren bienes, patrimonio y personal que anteriormente estaban asignados a funciones de ciberseguridad en la ex Agencia Federal de Ciberseguridad.
El decreto crea además dos ámbitos de coordinación interinstitucional. Por un lado, la Comunidad de Inteligencia Nacional reúne a los organismos de espionaje con áreas especializadas que cumplen tareas similares dentro de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, y otros entes con competencias afines. Su finalidad es facilitar el trabajo conjunto y la articulación permanente bajo la conducción de la SIDE.
Por otro lado, la Comunidad Informativa Nacional involucra a sectores con capacidad de generar datos relevantes para el análisis estratégico del Estado. Allí se incluyen ministerios, autoridades de documentación e identificación, Migraciones, Aduanas, organismos del área nuclear y otros entes.
“La Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) de la Presidencia de la Nación establecerá la organización, el funcionamiento y los procedimientos técnicos mediante los cuales los miembros de la Comunidad de Inteligencia Nacional (CITN) y la Comunidad Informativa Nacional (CIFN) deberán suministrar la información“, marca la norma.
El texto dedica un párrafo específico a la protección de instalaciones, bienes y empleados de los organismos incluidos en el sistema. Se establece que estos podrán proveerse sus propios mecanismos de seguridad y repeler o hacer cesar agresiones que los afecten.
También, en el artículo 19, se prevé que, “en el marco del desarrollo de actividades de inteligencia, auxilio o requerimiento judicial y/o comisión de delitos en flagrancia, el personal de inteligencia podrá proceder a la aprehensión de personas, debiendo dar aviso inmediato a las fuerzas policiales y de seguridad competentes”.
Por último, el decreto contempla la reasignación del personal de los organismos que cambian de denominación o se disuelven y precisa cómo será la continuidad funcional de las estructuras existentes mientras se completa el proceso de reorganización.
POLITICA
Milei dijo que está en construcción un bloque regional de diez países para “plantarse frente al socialismo”

El presidente Javier Milei anunció que está en construcción un bloque regional de diez países para “plantarse frente al socialismo” y que la Argentina será parte de ese grupo.
Esta nueva plataforma, una especie de antítesis del Grupo de Puebla -conformado en su momento por mandatarios de izquierda- surgiría tras el avance de la derecha en una serie de elecciones que se dieron en América Latina y dejaría aislada a Brasil, una de las naciones con más peso en esta parte del mundo, gobernada por Luis Inácio Lula da Silva.
“Estoy trabajando activamente por eso [por construir un bloque de derecha]”, afirmó Milei en una entrevista que le concedió a Andrés Oppenheimer, para CNN, que se grabó el martes en la Casa Rosada y se emitirá completa el próximo 11 de enero.
En un primer adelanto de esa entrevista, Milei ahondó sobre esta nueva plataforma regional. “Todavía no le pusimos nombre, pero ya hay un grupo de diez países que estamos trabajando y vamos a seguir avanzando. Estamos intentando hacer un bloque, en el que nuestra propuesta sea abrazar las ideas de la libertad y plantarnos frente al cáncer del socialismo en sus distintas versiones: del siglo XXI o el woke, ni hablar de las versiones más extremas», dijo.
Además, el Presidente celebró la llegada a América Latina de gobiernos con ideas similares a las suyas, tras distintas victorias electorales de dirigentes de derecha. Las últimas, a fines de 2025, las de Nasry Asfura, en Honduras, y José Antonio Kast, en Chile.
“Pareciera que la región ha despertado de la pesadilla del socialismo del siglo XXI. La gente está descubriendo que efectivamente es una farsa, que toda la pátina buenista no es ni más ni menos que un relato sensiblero mentiroso, engañoso, para que un conjunto de forajidos tomen el poder y empobrezcan a la población. Si en todos los países donde se aplica es un fracaso…“, declaró el Presidente.
En la región, Milei tiene buena sintonía con Kast, Asfura, Santiago Peña (Paraguay), Rodrigo Paz (Bolivia), Nayib Bukele (El Salvador), José Jerí (Perú), Daniel Noboa (Ecuador), José Raúl Mulino (Panamá) y Luis Abinader (República Dominicana). Junto a la Argentina, serían diez países.
Además, el Presidente referencia su política exterior en el mandatario estadounidense, Donald Trump, que tiene una fuerte injerencia en la política local.
Milei, en cambio, es un fuerte detractor de Lula da Silva, aunque fue a Brasil a participar del encuentro del Mercosur en diciembre, que lo tenía como anfitrión.
Milei potenció momentos fervientes de enemistad con Lula Da Silva -sobre todo cuando le dijo “corrupto” y “comunista”– y esa relación nunca se encarriló, más allá de que Brasil es el principal socio comercial de la Argentina.
Por el contrario, Milei tiene nexos con el expresidente detenido Jair Bolsonaro, condenado por un intento de golpe de estado contra Lula, y con su espacio político. En octubre de 2026, Brasil celebrará elecciones y Lula pondrá en juego su reelección.
Javier Milei,Javier Milei,Conforme a,,»Fenómeno barrial». Milei celebró que quedó en el podio de un ranking de líderes mundiales del diario británico The Telegraph,,»Orgullosamente». Javier Milei difundió un mensaje de Año Nuevo y aseguró que el Gobierno “cumplió todas sus promesas»,,»No existen los Robin Hood». La AFA salió a defenderse luego de que la Justicia hallara el contrato de Tapia con Faroni,Javier Milei,,»Fenómeno barrial». Milei celebró que quedó en el podio de un ranking de líderes mundiales del diario británico The Telegraph,,»Orgullosamente». Javier Milei difundió un mensaje de Año Nuevo y aseguró que el Gobierno “cumplió todas sus promesas»,,Dos años de Milei. Según una encuesta, el 41% apoyaría al Presidente en un intento de reelección en 2027
POLITICA
Misiones abre una moratoria impositiva en medio de una crisis financiera

El gobernador Hugo Passalacqua anunció hace unos días una moratoria en el pago del impuesto automotor provincial. A fin de buscar el éxito de la medida, habrá beneficios significativos para los que adhieran.
“Informo que, entre el 1° de enero de 2026 y el 31 de marzo de 2026, estará vigente el Régimen Especial de Regularización de Obligaciones Tributarias del Impuesto Provincial al Automotor”, posteó el mandatario en su cuenta de X.
El esquema “prevé la condonación de hasta el 100 % de intereses y multas, en función de la fecha de adhesión, la forma de pago y la cantidad de cuotas elegidas”, agregó.
La provincia del litoral enfrenta una situación de ahogo financiero. Debió postergar para enero el pago de aguinaldo del personal político, la cúpula de la Justicia y el poder legislativo. Además, estuvo a punto de suspender la vigencia del programa de incentivos al consumo. Un aporte nacional permitió su extensión hasta marzo.

Sin embargo, Misiones no solicitará por ahora anticipos de coparticipación tal como hizo Entre Ríos. “La provincia le viene pidiendo a Nación que le pague lo que le debe: Anses y consenso fiscal”, dijo a Infobae una alta fuente del Gobierno misionero. Se trata de los recursos para atender el déficit de la caja de jubilaciones no transferida y de las compensaciones por los acuerdos de 2017, firmados durante el gobierno de Mauricio Macri.
“Jamás solicitamos que nos den un adelanto de «copa». Queremos lo que nos pertenece”, agregó. Por otro lado, marcó que existe una mora del 40% en el pago del tributo.
En este orden, el Gobierno provincial enfrenta otro problema con el impuesto automotor. La alícuota en Corrientes es menor, por lo tanto muchas empresas y familias misioneras registran allí sus vehículos.
En tanto, la medida suscitó cuestionamientos de la oposición. Adrián Núñez, presidente de la LLA Misiones y legislador provincial, aseguró en diálogo con este medio que la moratoria “vuelve a reproducir un problema estructural: desalientan el cumplimiento voluntario y en tiempo, y terminan premiando al contribuyente incumplidor.
Cuál es el alcance del régimen de regularización del impuesto automotor
Para ponerse al día con el tributo, el Gobierno estableció un esquema de quita de multas e intereses. Dependerá del mes en el que el contribuyente adhiera al plan. Gozarán de una reducción del 100% de las penas los que se sumen en enero, siempre y cuando paguen al contado o con una entrega del 50% y el saldo hasta en tres cuotas. Esto implica que abonarán a valor histórico.
Si se elige otro esquema de cancelación, la rebaja de multas e intereses será menor.
Para explicar el alto nivel de morosidad, Belén Gregory, titular de la ATM (Agencia Tributaria de Misiones), apuntó a la crisis económica. “Las familias están endeudadas en todo el país. Pagar impuestos no es la prioridad, sino los gastos del hogar. Por eso se tomó la decisión”, sostuvo en declaraciones a medios locales.
Ni siquiera el programa Ahora Patente, que subsidiaba una parte del pago del compromiso, actuó como incentivo para sostener el nivel de cumplimiento de los contribuyentes.

Cuáles son los cuestionamientos opositores
Núñez sumó otra crítica ética a la moratoria: “El mensaje implícito es claro. Quien paga tarde, paga menos. Quien cumple, no recibe ningún beneficio. Esto erosiona la cultura tributaria y genera inequidad horizontal”, esgrimió.
Por otro lado, reseñó que el impuesto automotor “es de naturaleza provincial, pero no puede soslayarse que aproximadamente el 75% de lo recaudado se distribuye a los municipios. Esto obliga a preguntarse si la decisión fue previamente consensuada con los intendentes. Una moratoria implica resignar recursos que muchos municipios pueden tener ya presupuestados”. Esto afectaría ”su planificación financiera y autonomía real”, razonó.
En otro orden, marcó que no se trata de una rebaja del impuesto ni de un alivio fiscal hacia el futuro. En 2026, el tributo “no se reduce, no se difiere ni se flexibilizan sus vencimientos. La medida se limita exclusivamente a regularizar deuda pasada. Por lo tanto, no hay una política tributaria de estímulo, sino simplemente un mecanismo de cobro diferido. Además, deja expuesto una situación alarmante: los altos impuestos generan incumplimientos crónicos, siendo necesario una revisión estructural de la matriz tributaria de Misiones”, concluyó.
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