POLITICA
El Consejo de Paz creado por Donald Trump le dio la bienvenida a todos sus países miembros

El Consejo de Paz —Board of Peace, en inglés—, creado por Donald Trump, le dio la bienvenida a todos los países que la integran, incluida, la Argentina.
La noticia se conoció a través de una publicación en X, en la que la Junta de la Paz presenta a Argentina “como miembro fundador de la creciente organización internacional”. A la lista se suman Camboya, Albania, Armenia, Azerbaiyán, Baréin, Bulgaria, Hungría, Egipto, El Salvador, Indonesia, entre otros.
Según lo anunciado, las naciones que aún no sean parte podrán acceder dentro de los próximos tres años de manera gratuita, pero podrán pagar 1.000 millones de dólares para adquirir un “asiento permanente”. Sin embargo, dado el vínculo que existe entre Javier Milei y Trump, el Gobierno nacional no deberá cumplir con esto para mantenerse dentro del organismo.
El Consejo fue presentado por Trump en el Foro Económico Mundial de Davos, como una iniciativa para “asegurar una paz duradera en áreas amenazadas por conflictos”, reafirmando el liderazgo global de EEUU fuera de las estructuras internacionales tradicionales, como la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Entre los miembros fundadores del comité ejecutivo figuran el secretario de Estado Marco Rubio, Jared Kushner, el enviado especial Steve Witkoff y el ex primer ministro británico Tony Blair.
Con su creación, la organización presentó un plan de 20 puntos, dentro de los que se encuentra poner fin a la guerra entre Israel y Hamas, así como priorizar la reconstrucción y la administración civil en la Franja de Gaza. Para esto, según establece el estatuto, la Junta de la Paz supervisará a un comité tecnocrático palestino encargado de la gestión transitoria del enclave y coordinará el despliegue de la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), orientada a mantener el alto el fuego y desarmar a los grupos insurgentes.
El liderazgo de la Junta de Paz corresponde al propio Trump, quien detenta poder de veto sobre las decisiones y la agenda del consejo. Durante su intervención en Davos, agradeció la colaboración de Steve Witkoff y Jared Kushner por la liberación de rehenes y la coordinación de ayuda humanitaria en Gaza, afirmando que la iniciativa busca consolidar la desmilitarización y la reconstrucción del enclave. “La combinación del Consejo de Paz con el tipo de personas que tenemos aquí, junto con las Naciones Unidas, puede ser algo muy, muy único para el mundo”, manifestó.
El republicano también ratificó que la Junta tiene el objetivo de intervenir en otros escenarios de conflicto, como la guerra en Ucrania y la denominada “Operación Martillo de Medianoche” contra el programa de enriquecimiento nuclear de Irán. Además, mencionó la captura de Nicolás Maduro, la eliminación de ISIS en Siria y el incremento del gasto en defensa por parte de los países de la OTAN.
“Mucha gente no sabía en 2020 que algunas de esas guerras estaban ocurriendo. Y algunas de ellas llevaban, en un caso, 32 años, en otro caso, 35 años, y en otro, 37 años. Nos alegró mucho detener la guerra que había comenzado entre India y Pakistán, dos naciones nucleares. Y me sentí muy honrado cuando el primer ministro de Pakistán dijo que el presidente Trump salvó 10 y quizá 20 millones de vidas al lograr que eso se detuviera justo antes de que ocurrieran cosas malas. Como presidente, puse fin a esas ocho guerras en nueve meses, incluyendo Camboya y Tailandia. Y, por cierto, muchos de los líderes están aquí. Kosovo y Serbia, la República Democrática del Congo y Ruanda, Pakistán e India, Israel e Irán, Egipto y Etiopía. Estamos trabajando en eso ahora mismo”, resaltó el mandatario estadounidense.
La sesión de apertura en Davos incluyó la ratificación de la carta fundacional con la participación de líderes de Baréin y Marruecos. A su vez, sostuvo que la organización tiene la posibilidad de convertirse en “uno de los organismos más trascendentales jamás creados” y destacó la incorporación de 59 países al proceso de paz en Oriente Medio.
Business,International Relations,Corporate Events,Diplomacy / Foreign Policy,Europe
POLITICA
Héctor “Toty” Flores, histórico referente de la Coalición Cívica, se incorporó al gabinete de Fernando Espinoza

Héctor “Toty” Flores, histórico dirigente de la Coalición Cívica y cercano a Elisa Carrió, generó sorpresa al incorporarse como nuevo secretario de Economía Social y Productiva del municipio de La Matanza.
El nombramiento llamó la atención porque se trata del distrito gobernado por el dirigente peronista Fernando Espinoza, a quien Flores había enfrentado políticamente durante años desde la oposición. Espinoza, además, es uno de los principales aliados del gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Los cambios en el gabinete fueron presentados este viernes y también sorprendieron por la incorporación de otros dirigentes provenientes de la oposición. Entre ellos aparecen Laura Grecco y Jorge Lampa, ambos con pasado en el PRO. Grecco juró como subdelegada municipal de Villa Celina, mientras que Lampa asumió como subsecretario de Cultura y Educación. Este último también es conocido por ser el dueño del Palacio de la Papa Frita.
Durante el acto de asunción, el jefe comunal se refirió al armado político que impulsa con estas incorporaciones. “No importa de dónde vengas, importa a dónde vamos. Y a dónde vamos es justamente a generar una nueva Argentina donde tengan posibilidad de desarrollarse en la vida nuestros jóvenes, donde nuestros abuelos vuelvan a tener jubilaciones dignas, donde los trabajadores vuelvan a tener salarios dignos”, aseguró Espinoza, según consignaron medios locales.

Y agregó: “Desde La Matanza se estamos fundando un gran Movimiento de Unidad Nacional, que tiene que ver con una nueva provincia, una nueva Argentina, que genere un nuevo gran frente electoral con todos los sectores de la sociedad”.
Además de Flores, el municipio anunció otras incorporaciones en distintas áreas. Raúl Rodríguez quedó al frente de la Secretaría de Malvinas; Belén Pagni asumió como secretaria de Juventudes; Patricia Díaz fue designada en la Subsecretaría de Economía Social y Solidaria; y Brenda Vargas Matyi en la Subsecretaría de Desarrollo Social.
También se sumaron Mario Barresi como subsecretario general de Espacios Públicos y Servicios Públicos y Ricardo Rolleri como secretario de Desarrollo Estratégico.

Quién es “Toty” Flores
El dirigente nacido en Entre Ríos fue diputado nacional por la Coalición Cívica ARI en representación de la provincia de Buenos Aires y supo tener una estrecha relación política con Carrió. En las PASO del 9 de agosto de 2015 incluso fue su compañero de fórmula dentro del espacio de la coalición.
Además del vínculo político, ambos compartieron un proyecto productivo. La exdiputada impulsaba la marca de ropa By Lilitas, cuyas prendas eran confeccionadas por la cooperativa La Juanita, fundada por Flores. Sin embargo, la actual crisis llevó al dirigente social a a no poder continuar con la producción para la marca.
En 2012, Flores también había fundado junto a Carrió el Movimiento Humanista de Resistencia y Construcción. Más recientemente, en las elecciones de octubre pasado, integró la lista de la Coalición Cívica para la Cámara de Diputados.
Flores es además el fundador de La Juanita, una cooperativa creada tras la crisis de 2001 por el Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD La Matanza), que decidió rechazar los planes asistenciales y apostar por el desarrollo de emprendimientos productivos y educativos propios.

La organización funciona en Gregorio de Laferrere y con el tiempo fue ampliando sus actividades. Allí impulsaron un jardín de infantes, una escuela, una panadería comunitaria, servicios de catering para empresas, un call center, talleres de formación, oficinas de empleo y ferias barriales.
Históricamente opositor al intendente de La Matanza, en una entrevista de 2023 con Infobae había sido muy crítico con la gestión municipal. “El intendente Espinoza no vive más en La Matanza. Se dice que vive en Puerto Madero. No está. Fernando era una persona que caminaba La Matanza, que estaba ahí. Ahora no está más y no se ocupa de la gestión”.
También cuestionó la situación del sistema sanitario local: “El servicio de salud de La Matanza es un desastre como bien se ve en las denuncias que se hacen en los hospitales. El Hospital de Niños no tiene pediatras. En las salitas de primeros auxilios no hay guardia. Bueno, esas cosas que hacen que el municipio no aparezca en este momento”.
POLITICA
Alcances del armado anti Milei: el gesto que esperan de CFK, ansiedad por Kicillof y la necesidad de una PASO

“Cuando no hay candidatos, hay bandas. Y eso es lo que está pasando. Nos estamos moviendo, hablando, escuchando y analizando”. Con esa frase simple, pero contundente, un dirigente peronista de largo recorrido en el Estado definió el momento que se está viviendo en el arco opositor, especialmente en el peronismo, donde están intentando encontrar el camino que los lleve a un armado electoral sólido el año que viene.
La referencia a la falta de un candidato tiene que ver con que hay muchos dirigentes de las provincias que no reconocen en Axel Kicillof a su candidato presidencial. Hay varios motivos para sostener esa postura. El principal es que el gobernador bonaerense demora su salida al interior del país para posicionarse, definitivamente, como la principal opción opositora para enfrentar a Javier Milei.
Ese no es el único motivo. Hay varios gobernadores, legisladores e intendentes a los que cuesta ver en Kicillof a una figura que pueda representar un proyecto político que, en el imaginario colectivo, no esté asociado a la figura de Cristina Kirchner y al pasado del kirchnerismo al mando del poder del Estado. “Si no arranca ahora y no habla de futuro, va a ser muy difícil que pueda instalarse”, analizó un jefe comunal bonaerense, que juega dentro del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), que lidera el propio Gobernador.
Existe cada vez más presión interna dentro de la agrupación política para que Kicillof acelere en la construcción de su armado y tome la delantera en el posicionamiento como figura presidenciable. Hay intendentes que esperan ese movimiento desde fines del año pasado y que empezaron a convertir esa ansiedad en resignación. “Si esto sigue así, nos empezamos a refugiar en los distritos y a ordenar los municipios para la elecciones locales. Algún día van a avanzar y nos van a llamar”, se sinceró uno de los pesos pesados que conduce un municipio grande del conurbano bonaerense.

En La Plata creen que el mandatario bonaerense tiene mucha capacidad para crecer en el centro del país, donde el kirchnerismo tiene una fuerte resistencia. Y que para eso es clave mostrar una nueva identidad vinculada a los temas que son preocupaciones de ese sector del electorado. En definitiva, se trata de sumar a la agenda de futuro los intereses postergados del interior y convertirlos en un eje de propuestas.
Tanto adentro como afuera del kicillofismo hay sectores que siguen creyendo en Kicillof como la apuesta principal para enfrentar a Milei, pero esperan una muestra de carácter contra el cristinismo superior a las que tuvo hasta ahora. Simbología más potente sobre su camino, sus límites, sus proyectos y sus decisiones. Piensen lo que piensen en todas las terminales opositoras, la realidad marca con claridad que el gobernador bonaerense es el único nombre propio que ha dado muestras de querer ser candidato a presidente.
Hace varias semanas que en las terminales políticas de la oposición visualizan la posibilidad de construir una coalición amplia que integre a distintos sectores que hoy caminan por separado. Desde el kirchnerismo al radicalismo más opositor a Milei, desde el peronismo federal al socialismo, pasando por los ex Cambiemos que no se convirtieron al liberalismo libertario.
Hay, en todos esos sectores, una vocación común: quieren armar un gran frente que compita con Javier Milei en un mano a mano. Polarización extrema. Sin terceras vías. Aquellos nombres propios que fueron parte de esos intentos en el pasado, hoy entienden que esa tercera posición puede mantener su postura pero bajo el mismo paraguas del kirchnerismo. Para no contribuir a un escenario opositor atomizado, deben ser parte de una gran interna e intentar imponer, a través de los votos, sus formas de llegar al objetivo central.
A esta altura del calendario ha quedado abolida la idea de un sector del peronismo de armar una propuesta electoral sin el kirchnerismo. Ese sueño de algunos anti K de edificar una propuesta sin la presencia de Cristina Kirchner y los suyos parece haber quedado sepultada en el pasado. Lo que está en discusión ahora es qué lugar debe y puede ocupar la ex presidenta y el sector más duro del mundo K en ese proyecto que se está conversando. Hay múltiples hipótesis pero una idea común: es con ellos adentro.

Una opción potable es armar una gran PASO opositora en la que se resuelvan las diferencias con los votos. Y que, los caídos en las urnas acompañen, voluntaria o involuntariamente, a los ganadores de la disputa. “En un escenario tan polarizado como el de la Argentina y como el que propone Milei, hay que ganarle a CFK, pero en una PASO, para después llegar a un mano a mano con el Gobierno”, proyectó un legislador del peronismo anti K.
La decisión tiene un argumento lógico que es central y que la sostiene. El kirchnerismo sigue teniendo una gran cantidad de votos en la provincia de Buenos Aires, especialmente en el conurbano bonaerense. Pensar un proyecto nacional sin ellos, como representantes de una parte importante del electorado bonaerense, tiene un futuro muy limitado y riesgoso. Sin unidad, el triunfo libertario es casi un hecho.
En ese sentido, existen coincidencias entre distintos actores sobre cómo afrontar la construcción de un esquema político con CFK. Empieza a crecer la idea de que el principal objetivo de la ex presidenta tiene que ser no obturar con su figura encandilante la ramificación de una eventual coalición. Eso es lo que esperan. En los hechos, eso implica mantener el perfil bajo, evitar la híperpresencialidad en la escena pública, y articular, desde su rol de líder de un sector importante del peronismo, el tejido de una red política que contenga la diversidad dirigencial e ideológica. Su tiempo en la primera plana pasó, pero la primera que lo tiene que admitir es ella. En esa idea está basada la hipótesis de varios dirigentes opositores.
“La Cámpora fantasea con que CFK es Lula (Da Silva) y que va a ser protagonista de un proceso similar. Pero eso no está pasando. Ahí está inscripta la preocupación permanente que tiene el cristinismo porque Axel hable de CFK”, reflexionó un legislador progresista que está inmerso en las conversaciones cruzadas que subsisten en el terreno de la oposición. La referencia está linkeada al enojo de Mayra Mendoza por la ausencia del reclamo de libertad por la líder peronista durante el discurso de Kicillof en la Legislatura bonaerense.
Las limitaciones que tiene Cristina Kirchner por su detención y su incapacidad de ser candidata, le crearon una barrera que no puede esquivar. Ni los mensajes en las redes sociales -donde lleva más de un mes sin escribir nada- ni sus salidas al balcón para abrazar a la militancia a la distancia y mantener su centralidad mediática, alcanzaron para sostenerla en el centro de la rosca política. Una conversación que no puede llevar a cabo con naturalidad después de la decisión judicial de limitar la cantidad de visitas que recibe en su casa.

Uno de los encuentros de más alto impacto que tuvo CFK en los últimos días fue con Miguel Pichetto. Esa reunión bien podría ser considera un hito dentro de las distintas charlas abiertas que hay entre nombres propios como Sergio Massa, Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz, Nicolás Massot, Emilio Monzó, Axel Kicillof, Ricardo Quintela o Guillermo Moreno, por citar solo algunos dirigentes que están activos y con los teléfonos abiertos.
Un paso previo a esa reunión fue la presentación de un proyecto de ley en la Cámara de Diputados para otorgar créditos que sirvan para el desendeudamiento de las familias argentinas, en un contexto de aumento en la tasa de morosidad. La iniciativa fue liderada por Michel, pero la clave estuvo en los legisladores que acompañaron con su firma ese trabajo que buscó ser una señal de articulación entre distintos sectores de la oposición que están dispuestos a trabajar juntos.
El proyecto fue firmado por la cordobesa Natalia de la Sota, el puntano Ernesto “Pipi” Alí, el mendocino Emir Félix, la entrerriana Marianela Marcley y el chubutense Juan Pablo Luque, más Pichetto, Massot y Tolosa Paz. Todos protagonistas de la negociaciones cruzadas, además de potenciales candidatos a gobernador en sus provincias. Es decir, nombres propios que van a intentar hacer pie en sus distritos y traccionar desde el territorio para una opción nacional.
Esa iniciativa fue cuestionada internamente por sectores del cristinismo a los que todavía les cuesta digerir que Pichetto haya sido el candidato a vicepresidente de Mauricio Macri en las elecciones del 2019. “Ahora que lo recibió Cristina, no dicen nada”, se quejó, con ironía, uno de los legisladores del interior que empuja el armado opositor.

La ampliación que está en el ideario de algunos de los protagonistas incluye nombres como el del radical bonaerense Pablo Juliano o el socialista santafesino Esteban Paulón. Incluye también a gobernadores peronistas del PJ como el catamarqueño Raúl Jalil o el tucumano Osvaldo Jaldo, hoy cercanos a Milei. “Ellos tienen entre 30 y 40 puntos en sus provincias y todos son del peronismo”, advirtió una figura legislativa que tiene diálogo fluido con los mandatarios peronistas. Los límites van a quedar definidos a medida que avance el proceso de formación de la coalición que planean. Pero en ese micromundo repiten a menudo: “No sobra nadie. Hay que ampliar”.
La primera barrera que tienen que sortear los representantes de la oposición es lograr que el Gobierno no consiga la mayoría para eliminar definitivamente las PASO, una decisión que está tomada en el seno del Poder Ejecutivo y que el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, deslizó días atrás en el streaming de Infobae.
Las PASO son la principal herramienta a conservar por parte del peronismo y los bloques más chicos de perfil opositor. Porque allí reside la posibilidad que las diferencias que no puede saldar la política, las salde la gente con el voto. Por ese mismo motivo, el Gobierno hará todo lo posible para derrumbarlas y complicar de esa forma el accionar futuro de sus opositores.
El diputado Pablo Juliano, que integra el bloque de Provincias Unidas, donde convergen el radicalismo más opositor a Milei, el peronismo cordobés y almas sueltas del mundo legislativo, dio una muestra de pragmatismo durante una entrevista con Eco Medios: “La construcción es con todos. A los que les agarre urticaria por la procedencia partidaria, les digo que Milei decía que Patricia Bullrich era una tira bombas, asesina de bebés. Y ahora es la dueña del bloque de senadores del oficialismo”.

Esa definición feroz y memoriosa de Juliano es una señal de que hay límites que se pueden romper dentro de la conversación opositora y que el paso siguiente es encontrar el eje de cinco o seis temas centrales de política pública donde haya una visión similar, pese a que es probable que las diferencias estén apoyadas sobre la forma de cómo llegar a ejecutar esas políticas.
En el entramado opositor se activó la temporada de construcción electoral. Un trabajo que lleva tiempo y capacidad de maniobra. Un trabajo donde hacen falta artesanos del toma y daca. La mayoría cree que la edificación de la propuesta integral se acelerará después del Mundial de fútbol de mitad de año. Un hito deportivo que va separar el debate extenso que genera el inevitable cambio de ciclo de la oposición nacional.
POLITICA
El sinuoso detrás de escena de los cambios en Justicia y el especial pedido de Milei a Mahiques

Cuando empezaba el fin de semana pasado, Sebastián Amerio, que todavía era secretario de Justicia, habló con el Presidente sobre los rumores que lo dejaban afuera de su cargo. Quiso saber sobre la posible designación de Juan Bautista Mahiques, que hasta ese momento era fiscal general de la Ciudad y candidato blue (ampliaremos) del Gobierno para ocupar la Procuración General, un cargo al que el propio Amerio aspiraba. La arquitectura de la política judicial había estado hasta ahora en manos de Santiago Caputo y nadie desconocía que en estos días Mariano Cúneo Libarona cumpliría el mandato de irse del ministerio de Justicia, un puesto que ocupó simbólicamente en el último año. El poder, se sabe, estaba en manos de Amerio y sobre esa condición tenía decidido influir Karina Milei cuando se confirmara el recambio. No es para menos: laberíntica, obscena, compleja y con intereses cruzados por relaciones de todo tipo, la Justicia es el área más sensible de la política. Al poder sobre la designación de los jueces en un país con casi el 40% de cargos vacantes, se le pueden sumar verticales más sinuosas como el vínculo y la influencia sobre los tribunales que deciden las causas de corrupción. Ahí donde tramitan, por ejemplo, la causa ANDIS y el caso LIBRA.
Amerio dependía políticamente de Caputo pero construyó una relación cercana con Javier Milei. Frente a la pregunta sobre la posible designación de Mahiques, respondió el Presidente: “Ya me preguntó lo mismo Gabriel Anello y le dije que no lo voy a elegir”. El periodista de radio Mitre tiene una relación cercana con Milei y una preocupación por los lazos que vinculan a Mahiques —que es hijo del camarista de Casación que habría festejado su cumpleaños en la casa de Pablo Toviggino— con la AFA. El Presidente tiene una obsesión por Toviggino desde la filtración en el streaming del tesorero de la AFA de las escuchas de Diego Spagnuolo que originaron la causa ANDIS. Amerio y Anello, entonces, le creyeron.
Leé también: Pichetto, Moreno e Insfrán: ni progre ni republicano, ¿se viene un peronismo telúrico?
Sin embargo, en el momento en que dio esa respuesta, el Presidente y su hermana ya tenían la decisión tomada. Mahiques sería el Ministro y Santiago Viola —apoderado de La Libertad Avanza y abogado de confianza de Karina— su segundo. Tres días después, Santiago Caputo se enteraría por los medios de la definición del ministro, del destino de Amerio y del ocaso de su influencia en este área clave del poder. Se abrió así un tsunami de paranoias.
A su alrededor, algunos recordaban la salida de Guillermo Francos, el jefe de Gabinete, cuando después de las elecciones de octubre se sintió revalidado en su puesto a pesar de las internas al pedirle que convocara a los gobernadores a la Casa Rosada. En esa reunión que finalmente sucedió, Milei, Karina y Caputo ya sabían que le pedirían la renuncia 24 horas después. El único que no sabía era Francos. Es un método muy particular del ejercicio del poder, sobre todo cuando no esquiva siquiera a los integrantes de la mesa chica. Para ejemplos, también está Victoria Villarruel que esta semana tuvo un capítulo despampanante en su cruce viral con Luis Petri y que obligó otra vez al Presidente a responder sobre ella y la posibilidad de que renuncie.
Más allá del morbo vincular que tiene toda la operación alrededor de las designaciones en Justicia, el descalabro que produjo quedó a la vista por lo que se vio y lo que no se vio el día después. Antes de la asunción de Mahiques, el Presidente llamó a su asesor a Olivos. Fue ahí donde surgió la posibilidad de ofrecerle a Amerio la Procuración del Tesoro —son los abogados del Estado— un área que manejaba hasta ahora alguien elegido también por Caputo.
El asesor tiene vínculo con Viola, el autor intelectual de Mahiques como candidato, que fue a verlo a su despacho. No es la primera vez que hablaban de Mahiques. El abogado y el propio ministro habían tenido reuniones con el entorno del estratega presidencial para postularse como posible candidato a la Procuración. Es hilar muy fino pero para que se entienda, hay un mundo en común que los conecta a través de Manu Vidal, de íntima confianza de Caputo y exintegrante del PRO porteño en la época en que Mahiques era secretario de Justicia.
Todos los pensamientos apuntan ahora hacia la SIDE, el otro botín caputista impregnado de conexiones con lo judicial. ¿Será otro territorio en pugna? A esta hora, los dos bandos aseguran que nada se moverá en el organismo de Inteligencia. Raro. A los Menem les encanta la idea de pisar los proyectos que tienen que pasar por el Congreso para ratificar modificaciones de la secretaría que fueron ideadas por el equipo del asesor presidencial. En palabras de los protagonistas de esa pelea: “Los dos bandos tenemos la doctrina de la mutua destrucción asegurada”. Una especie de bomba atómica llena de secretos.
Viola al consejo
La interna sigue siendo tan intensa que Mahiques se apuró en designar a Santiago Viola como secretario de Justicia y como representante del Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura —el organismo que elige y destituye a los jueces—, un puesto que ocupaba Amerio y que en el entorno karinista creen que todavía pugna por retener.
La decisión del nuevo ministro de pedirles la renuncia a los jefes de los organismos que estaban bajo su dependencia —Unidad de Información Financiera, Oficina Anticorrupción y la Inspección General de Justicia— busca designar ahí gente de su confianza. Se verán en las próximas horas gestos que apunten a despejar las dudas vinculares de Mahiques con la AFA. Ya eligió al sucesor de la Inspección General de Justicia. Se llama Alejandro Ramírez y en su curriculum consta que litigó contra la AFA y está a favor de las SAD. El próximo paso será resolver el expediente que Cúneo Libarona había guardado en un archivo y ya mandó a pedir: el que había hecho el ahora extitular de la IGJ pidiendo designar veedores en la Asociación de Fútbol Argentino para analizar los estados contables cerrados al 30 de junio del año pasado.
A solas
Mahiques conoció al Presidente ayer a las 11.50, apenas unos minutos antes de pasar a jurar su cargo en el salón Blanco. En el trámite de su designación, vio dos veces a Karina con quien coordinó su llegada al ministerio de Justicia, pero a Milei lo vio antes y sobre todo después de asumir en una reunión de cuarenta minutos después del acto, en la que participaron también la hermana presidencial y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Ahí se tomaron varias decisiones. El Poder Judicial acumula una cantidad delirante de vacantes producto de una acumulación histórica y de la decisión de retirar todas los pliegos que estaban en el Senado enviados por Alberto Fernández. Desde que asumió, Milei no mandó ni un solo pliego a la Camara Alta. Solo por dar algunos números: de los casi mil cargos que hay en la justicia federal, hay 339 puestos vacantes. No hace falta saber matemática para ver el trastorno que estas demoras producen al sistema, más allá de los infinitos vicios que tiene el sistema en sí. De esas vacantes, 203 están a la firma del Presidente para que vayan al recinto. Será ese uno de los próximos movimientos del ministerio. Pero en esa reunión a puertas cerradas se decidió otra cosa: la sugestiva falta de apuro en designar a los jueces de la Corte y al Procurador General de la Nación.
Leé también: Milei cambia de enemigo: de “la casta” a “los empresaurios”
Después del conflicto, el Presidente pasó a otro tema. Uno que le interesa mucho más y en donde se siente mucho más seguro. La visita a Estados Unidos, el almuerzo con Trump, y sobre todo la Argentina Week en NY en donde lo acompañarán gobernadores y empresarios argentinos, sobre todo del rubro de la energía. Cuando planificaron este evento trascendente desde la Embajada, no podían imaginar el contexto que tendría: vender la imagen argentina en medio de una guerra en Oriente.
Juan Bautista Mahiques, Ministerio de Justicia, Javier Milei
CHIMENTOS3 días agoEl hijo adoptivo de José María Muscari tomó una tajante decisión de vida a los 18 años
CHIMENTOS3 días ago¡Interna total! Pablo Layus explotó y blanqueó quiénes son los que arruinan Intrusos: «Te matan»
POLITICA1 día agoJavier Milei habló de la crisis con la vicepresidenta: “No quiero la renuncia de Victoria Villarruel”
















