INTERNACIONAL
A 40 años de la explosión del Challenger: 7 tripulantes, 73 segundos y la peor tragedia del programa espacial

Una fiesta con muchos niños invitados se convirtió en una tragedia televisada. Una maestra, astronautas, un Premio Nobel, el poder político, la NASA. Todos los ingredientes para una buena historia que tuvo también manipulaciones, intereses solapados, presiones, una búsqueda pertinaz de ocultar la verdad, de no llegar al fondo de la cuestión.
Era el 28 de enero de 1986. El Challenger, el transbordador espacial, tendría un nuevo lanzamiento. El décimo. Había curiosos, cámaras de televisión, muchos niños. Por primera vez viajaría una maestra al espacio y desde allí daría un par de clases televisadas: clases espaciales. Un buen gancho para volver a llamar la atención sobre las actividades de la NASA que de a poco habían dejado de ser seguidas con interés; habían ingresado en una zona de intrascendencia mediática.
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La atención de todos, finalmente, estuvo sobre el Challenger pero por los motivos equivocados: el desastre convoca.
73 segundos después del lanzamiento, un cisne gris e ígneo se formó en el cielo. Parecía dibujado con copos grises de humo, gases y fuego. Pirotecnia macabra. Esos segundos hubo un increíble crisol de sensaciones: asombro, alegría, ilusión, desconcierto, incredulidad, pánico, dolor. La nave espacial se desintegró en el aire apenas iniciada la misión. En el zigzagueo desaforado de las estelas de la destrucción que se tatuaron en el cielo, hubo más que una misión fallida, o el retraso de la carrera espacial. El drama de la muerte. Siete vidas, siete familias destruidas en 73 segundos.
Unas pocas horas después, gran parte de la población del mundo había visto las imágenes del desastre. Todavía los canales de noticias no estaban consolidados; a pesar de eso, CNN fue la única cadena que transmitió la explosión en vivo. Pero quienes no estaban frente a la televisión en ese preciso momento, vieron el video del momento fatal que se repitió con persistencia en todos los canales televisivos del mundo. Al día siguiente, la foto ocupó las portadas de todos los diarios del mundo. La tripulación del Challenger. Adelante: los astronauts Mike Smith, Dick Scobee, Ron McNair. Parados: Ellison Onizuka, la maestra Christa McAuliffe, Greg Jarvis, and Judith Resnik. (Foto: NASA / AFP)
La imagen más conocida de la tripulación es una de los siete integrantes con sus trajes celestes, los cascos en la mano y las sonrisas nítidas. La publicaron en todos los medios. Es como la foto que les sacan a los equipos de fútbol antes de los partidos. Es una toma que se hace siempre, pero que solo se utiliza si algo salió realmente mal o para una efeméride. La ventaja es que están todos juntos y uniformados. Es una foto promocional que en este caso (y también en los otros vuelos espaciales) no se saca el día del lanzamiento. Por eso los gestos de los tripulantes son tranquilos. Todavía no hay tensión ni ansiedad en ellos. Todavía es la víspera. Era uno más de los movimientos promocionales que la NASA encaraba para difundir la misión. Porque no solo hay que explorar el espacio, sino parecerlo. Para seguir asegurando que el Congreso alimentaría sus cuentas, para que el presupuesto no decayera, la NASA estaba obligada a darle mayor visibilidad a su programa. Eso exigían los congresistas para que la canilla de dinero siguiera abierta. El público se acostumbra a todo. Incluso a lo excepcional, a lo que es difícil hasta de imaginar.
Fue por eso que el interés por las incursiones espaciales de los transbordadores ya no acaparaba la atención de la gente. La demostración fáctica la daban los diarios: cada lanzamiento o vicisitud de las misiones había pasado de ser el título central en la primera plana a ocupar un recuadro en una página perdida del interior. Los noticieros de televisión muchas veces no le dedicaban ni siquiera un segmento mínimo. La foto difundida por la NASA muestra la explosión del Challenger, que mató a siete personas en 75 segundos. (Photo by NASA / AFP)
El mecanismo que se les ocurrió fue subvertir un principio que tuvo la agencia espacial desde un comienzo. Pondrían en el espacio a una persona no preparada espacialmente, a alguien que no fuera astronauta. Desde el Proyecto Mercury quienes se convertían en astronautas eran personas altamente calificadas. Tenían lo que Tom Wolfe llamó The Right Stuff. Tenían lo correcto, eran los elegidos. En este viaje la NASA cumpliría el sueño de todos los niños del mundo. Convertiría a alguien común en astronauta. En un viaje anterior había integrado la tripulación un senador: un modo de devolver gentilezas a quienes facilitaban el presupuesto.
Apenas se supo de esa posibilidad, fueron cientos los famosos que se postularon para ocupar ese asiento en el Challenger. Desde cómicos a presentadores de TV, de deportistas hasta actrices y políticos. Todos querían viajar por el espacio y muchas celebridades creyeron que ellos eran los indicados. El entonces presidente Ronald Reagan desarticuló las ilusiones de casi todos los gremios -para celebridad dedicada a otro rubro estaba él. Reagan anunció que el séptimo tripulante sería un maestro. Elegido entre los voluntarios de todo el país que se presentasen.
Se postularon 11 docentes para el programa Maestros en el Espacio. Luego de una ardua elección quedaron diez finalistas. Fueron entrenados en un centro espacial, sometidos a pruebas de todo tipo durante varias semanas hasta que se eligió al ganador.
Fue una mujer. Christa McAuliffe, una profesora de secundaria de New Hampshire. La mujer de 37 años, rulos negros y de sonrisa brillante, estaba casada y tenía dos hijos chicos. Debía dar dos clases de 15 minutos desde el espacio que serían retransmitidas a todo el mundo. Serían, qué duda cabe, las clases con mayor alumnado de la historia. Esas lecciones difundirían entre los niños y jóvenes las matemáticas y las ciencias.
El efecto que buscaban la NASA y el gobierno norteamericano se obtuvo. Ese vuelo del Challenger atrajo la atención que el programa espacial había perdido. Las historias de la profesora, sus futuras clases, su familia y su entrenamiento ocuparon las portadas de los medios de todo el país. Una persona normal en el espacio. De nuevo, las misiones espaciales acaparaban el interés público.
Para que eso se consolidara, la NASA dispuso que la tripulación fuera lo más diversa posible. La integraban mujeres, afroamericanos y asiáticos. Era el equipo más variado desde el inicio del programa. Estarían en el espacio durante casi una semana. Además de las clases de Christa, realizarían experimentos y desplegarían un satélite.
Lo que no calcularon fue que, si bien habían logrado instalarse de nuevo en la conversación pública, también sumaban un factor de presión sobre el programa. No podía haber dilaciones; todo debía suceder según lo planeado. (Foto: BOB PEARSON / AFP)
La misión tenía pautado el lanzamiento para el 22 de enero, pero fue suspendido por inconvenientes técnicos. La fecha se corrió al 28 de enero de 1986. El programa de lanzamientos de ese año era ambicioso. Debía cumplirse con las misiones en fecha. Había otro ingrediente muy relevante para que el poder político presionara para que la segunda fecha no se pospusiera: esa noche Ronald Reagan brindaría su tradicional Discurso a la Nación y en el medio de su alocución se conectaría con el Challenger y mantendría un diálogo con los tripulantes y en especial con Christa, la maestra. Debido al desastre, el Discurso se suspendió por primera vez en la historia. El presidente sólo grabó un mensaje de pesar y homenajeó a los astronautas muertos.
La noche anterior al lanzamiento hizo mucho frío en Florida. Varios ingenieros sugirieron que se volviera a suspender el lanzamiento, que se esperara a condiciones naturales más benignas. Que el congelamiento durante la noche de algunas partes de los cohetes propulsores podían significar un peligro. Ahora se sabe que hubo reuniones y discusiones hasta bien entrada la noche del 27 de enero. Pero se impuso la voluntad política de cumplir con el cronograma pautado. Se asumieron riesgos para satisfacer intereses políticos.
Fue la peor tragedia del programa espacial (en el 2003 con el colapso del Columbus también murieron 7 tripulantes). La conmoción fue enorme. Si bien no eran muchos los que veían el lanzamiento en directo, no hubo quien dejó de verlo horas después. Además, entre los que sí lo seguían en tiempo real, había miles de niños convocados por la presencia de Christa McAuliffe.
Las imágenes de alumnos de escuela primaria y de los familiares observando la catástrofe siguen siendo desoladoras. En los gestos de los meros espectadores hay dolor y tristeza. Pero en la de los familiares se ve sorpresa y desconcierto. Un reflejo natural de negación por un lado; y por el otro, la confianza ciega en la organización (la NASA) y en esas 7 personas que tenían The Right Stuff, que eran los elegidos. Como si su preparación, sus habilidades y sus conocimientos (todos muy por encima de la media) les otorgaran súper poderes.
La esposa del piloto contó, tiempo después, que a ella le pasó eso. Shockeada, siguió las indicaciones de la NASA durante los primeros minutos, pero en su interior residía la esperanza. Buscaba y encontraba argumentos para creer que su esposo había sobrevivido. Para sus familiares eran invencibles.
Aunque en las imágenes pareciera que las gradas para los espectadores estaban cerca del transbordador, la distancia era de quince kilómetros. Los familiares fueron llevados en micro hasta la base. En ese viaje de apenas unos minutos, ella comprendió lo que había sucedido: “Vi gente, al costado del camino, llorando desconsolada, tirada sobre el capot del auto. Recién ahí me di cuenta de todo”.
En la escuela de Christa, los alumnos quedaron petrificados ante un aparato de televisión de tubo de 27 pulgadas. El espanto se instaló en sus caras. Algunos ni siquiera podían llorar.
Al tiempo, y ante la presión pública, se creó una comisión de notables para que investigara los hechos. La presidió William Rogers, exsecretario de Estado, que recibió una orden presidencial de proteger a la NASA. La integraban hombres y mujeres de gran prestigio. Ingenieros, matemáticos, físicos, ex autoridades de la NASA, Premios Nobel y Neil Armstrong, el arquetipo del hombre en el espacio.
Mientras la investigación avanzaba y los testimonios se acumulaban, se instalaba la certeza de que varios avisos graves no habían sido escuchados.
El golpe de gracia lo dio Richard Feynmann, un físico de enorme prestigio. Premio Nobel, considerado uno de los 10 físicos más importantes del Siglo XX, ejercía también como un preciso y simpático divulgador cultural. Comunicaba certeramente y nunca aburría. Además, era escasamente dócil a las presiones políticas.
Fue llamado a integrar la Comisión Rogers. Por un lado, era una elección casi obvia. No encontrarían dentro de las ciencias alguien con mayor reputación y curiosidad. Por el otro, resultó un obstáculo para los planes oficiales. Feynman no estaba dispuesto a oficiar de claque de nadie ni a legitimar con su presencia un informe que no buscara la verdad ni se sumergiera en la profundidad del problema. Richard Feynman descubrió el motivo de la explosión del transbordador Challenger.
Sigiloso y amable, hasta gracioso, Feynmann esperó su oportunidad para hacerse notar. Estudió en silencio la cuestión, escuchó testimonios y habló con decenas de ingenieros y especialistas. Hacía centenares de preguntas e iba armando el rompecabezas. Su gran inteligencia le permitió percibir que no bastaba solo con trabajo y un enfoque poco complaciente y novedoso; para asegurarse de que los intereses políticos no taparían lo que él y sus compañeros iban hallando, urdió un golpe de efecto.
En medio de una audiencia televisada, pidió la palabra. Saludó y comenzó a hacer varias preguntas al director de uno de los programas de la NASA. Mientras tanto, Feynman miraba con insistencia a la puerta. Esperaba, casi con desesperación, un vaso de agua helada que había pedido mucho antes. Cuando llegó, suspiró aliviado. Todos los miembros de la comisión fueron servidos y dieron un sorbo a sus vasos. Solo Feynman no tomó. No se estaba muriendo de sed. Antes de hacer una nueva pregunta, con cierta lentitud, con un deliberado manejo del suspenso, agarró un círculo de goma, que parecía una especie de gomita para el pelo, y lo sumergió en su vaso de agua con hielo. Al rato, el Premio Nobel interrumpió al testigo, metió dos dedos en el vaso y sacó el círculo de goma. El frío la había puesto rígida, había perdido su flexibilidad. Tardó bastante en recuperarla. De esa manera, con ese simple experimento, Feynman convenció a millones de personas de que el problema estaba en las juntas tóricas, unas piezas de goma que debían sellar compartimentos pero que con el frío se ponían rígidas y que permitieron que por ahí se fugaran gases que produjeron la explosión.
Al fallar ese sellamiento, el escape de oxígeno y de hidrógeno provocó fuego, el contacto de éste con el tanque de combustible, la alteración de las fuerzas aerodinámicas: la destrucción de la nave espacial en su décima misión.
El compartimento de la tripulación cayó al mar tres minutos después. Se cree que los siete miembros murieron en el acto por la despresurización de la cabina. Otros creen que pueden haber sobrevivido y que lo que los mató fue el impacto contra el agua a una gran velocidad. Unos días después, se extrajo de las profundidades y los siete recibieron un funeral con todos los honores.
La preocupación del gobierno era que el resultado de la investigación dañara la reputación de la NASA y el Congreso dejara de enviar fondos. La NASA tardó dos años y medio en retomar los vuelos espaciales.
Richard Feynman y sus compañeros no solo encontraron el problema técnico, específico que provocó la explosión. Demostraron que había graves fallas en el proceso de toma de decisiones, que existían diferencias notables entre los especialistas y sus jefes. Y que las resoluciones no siempre se tomaban con la rigurosidad que el procedimiento exigía ni con las evidencias necesarias. Descubrieron que los científicos e ingenieros habían descubierto algunos problemas a los que no les encontraban la solución y que sus jefes subestimaron sus informes técnicos y objeciones. Un ejemplo: en la sesión en la que se trató el tema de la temperatura baja de la noche anterior, Feynman le preguntó al jefe de la misión qué opinaban los técnicos específicos del módulo que tenía las juntas que provocaron el desastre. El hombre respondió que las opiniones habían estado divididas, que algunos decían que había que abortar el lanzamiento y otros que había que proseguir sin problemas. Cuando Feynman preguntó quiénes eran los mayores especialistas en la cuestión, el jefe dio dos nombres. La siguiente pregunta del Premio Nobel fue la de qué habían dicho ellos dos: ambos se habían opuesto a que se continuara y pidieron por el aplazamiento. La tripulación del Challenger camina hacia el transbordador en el centro espacial Kennedy, de Florida. (Photo by Bob PEARSON / AFP)
Antes del lanzamiento se estimó oficialmente que había una posibilidad en 100.000 de que algo saliera mal. Al fin y al cabo, era la misión más monitoreada de la historia. La tecnología avanzaba y se contaba con mediciones de parámetros inimaginables 15 años antes. Sin embargo, la investigación de la Comisión Rogers demostró que ese cálculo había sido demasiado optimista. El error en la estimación había sido grosero. Y peligrosísimo. Las posibilidades de fatalidad se fijaron, después de las investigaciones, en 1 en 200.
En el informe final de la Comisión Rogers, Richard Feynman obligó a que se incorporara una frase bajo amenaza de no suscribirlo: “Para una tecnología exitosa, la realidad debe prevalecer por sobre las relaciones públicas; la naturaleza no puede ser engañada”.
Si esa cita fuera el credo del manejo de cualquier cuestión pública, todo funcionaría mejor, de un modo más sensato.
Challenger, astronautas, NASA, Ronald Reagan, Sumario
INTERNACIONAL
Donald Trump sigue hablando de «negociaciones»: ahora dice que Irán le entregó a Estados Unidos «un gran regalo» relacionado con el petróleo y el gas

El presidente Donald Trump se refirió este martes a las anunciadas y poco claras negociaciones de Estados Unidos con Irán y dijo que el régimen iraní “quiere un acuerdo” y que ofreció “un regalo” sobre petróleo y el gas — que no especificó–, y que resignó tener armas nucleares. Mientras los mercados siguen nerviosos por la incertidumbre de la guerra y el precio del barril volvió a pasar la barrera de los 100 dólares, el jefe de la Casa Blanca se congratuló también por su “éxito tremendo” en la ofensiva. “Tuvimos uno en Venezuela, ahora tengo uno en Irán”, aseguró.
Funcionarios de varios gobiernos conocedores de la diplomacia han dicho que las conversaciones hasta ahora fueron indirectas a través de los mediadores, aparentemente Pakistán, Egipto y Turquía. Irán afirma que fue EE.UU. quien pidió el diálogo, insistió públicamente en que no hay conversaciones directas o indirectas y que no estaba interesado en tenerlas y menos en resignar su arsenal nuclear. Aparentemente habría en danza un plan de 15 puntos.
Cuando Trump anunció el lunes por la mañana las negociaciones en sus redes sociales, el mercado se disparó y el precio de petróleo cayó hasta 85 dólares el barril. Pero con el correr de las horas y con Irán negando las conversaciones, la confusión reinó y la incertidumbre volvió a reflejarse en Wall Street y en el precio del barril este martes.
En una ceremonia en la Casa Blanca, Trump habló sobre la situación en Irán. “Estamos teniendo un éxito tremendo. Tuvimos uno en Venezuela. Ahora tengo uno en Irán”, dijo. Y agregó: “No les queda marina. No les queda fuerza aérea. No les queda equipo antiaéreo, ni radar, ni líderes. Los líderes se han ido. Nadie sabe con quién hablar, pero en realidad estamos hablando con las personas adecuadas, y quieren cerrar un trato”.
Trump presentó a Irán como una nación tan cerca de la derrota militar que no tuvo más opción que negociar, pero los iraníes dejaron claro el martes que aún podían atacar en toda la región. Sus misiles atacaron a Israel e Irak, y las naciones del Golfo Pérsico también informaron de nuevos ataques, a pesar de las afirmaciones de funcionarios estadounidenses e israelíes de que el programa iraní de misiles balísticos ha sido gravemente afectado.
El jefe de la Casa Blanca también dijo que la guerra “está ganada”. Sin embargo, el panorama no parece tan optimista como afirma. De hecho, el Pentágono solicitará al Congreso 200.000 millones adicionales para abastecer el despliegue militar y el Departamento de Guerra se alista a enviar unos 3.000 soldados de una brigada de combate de elite, según reveló The Wall Street Journal.
Esta brigada, la “82nd Airborne”, es una fuerza de respuesta rápida capaz de desplegarse entre 18 y 72 horas. Algunos especulan que el anuncio de negociaciones es una manera de ganar tiempo hasta que lleguen las tropas a la zona para una eventual incursión terrestre.
Siempre atento a los mercados y a las elecciones legislativas de noviembre, Trump busca retomar la narrativa de que el triunfo en Irán será sencillo como el de Venezuela, aunque la situación evidentemente se prolonga mucho más de lo que preveía y con impacto mayor. Aunque Trump dice que la capacidad militar de Teherán está destruida, el régimen sigue atacando con misiles y continúa bloqueando el estrecho clave de Ormuz, donde pasa el 20% del petróleo mundial, con fuertes consecuencias económicas globales.
El presidente no respondió directamente a la pregunta sobre si su yerno Jared Kushner y el enviado especial Steven Witkoff negociarán directamente en persona con los iraníes. «Estamos en negociaciones ahora mismo. Lo están haciendo, junto con Marco (por el secretario de Estado Marco Rubio), JD (por el vicepresidente JDVance). Tenemos a varias personas haciéndolo. Y la otra parte, te lo aseguro, le gusta hacer un trato. ¿Y quién no lo haría?»
Y siguió: «Es que realmente tenemos un cambio de régimen. Esto es un cambio de régimen porque los líderes son muy diferentes a los que empezamos y que crearon todos esos problemas.» La ofensiva que comenzó el 28 de febrero por parte de EE.UU. e Israel eliminó al líder supremo, el ayatollah Ali Khamenei, y decenas de altos funcionarios del régimen.
Trump además dijo en las supuestas negociaciones en curso Irán les había ofrecido «un regalo», relacionado con el petróleo y el gas y el Estrecho de Ormuz, para demostrar que tienen el control. Valía mucho dinero. “No van a tener armas nucleares”, dijo el presidente, sin dar detalles.
Trump siguió con su optimismo: «Esta guerra está ganada», afirmó y volvió a echar la culpa a la prensa por una supuesta campaña en su contra. “Solo las «noticias falsas» sugieren que sigue vigente”, dijo.
INTERNACIONAL
Who actually runs Iran right now? The key power players as Trump claims talks to ‘top’ official

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«Nobody knows who to talk to,» President Donald Trump said Tuesday at the White House, describing what he portrayed as both chaos and opportunity inside Iran’s leadership. «But we’re actually talking to the right people, and they want to make a deal so badly.»
His remarks come as the U.S. claims it is engaged in talks with a «top» Iranian figure, even as Tehran publicly denies negotiations are taking place.
The question now is not just whether talks are happening, but whether anyone in Tehran has the authority to deliver. With U.S.-Israel strikes on senior Iranian leadership and growing internal fractures, Iran appears to be operating less like a centralized theocracy and more like a wartime system run by overlapping power centers, with the Islamic Revolutionary Guard Corps (IRGC) at its core.
Here’s who matters now.
TRUMP’S MIDDLE EAST ENVOY REVEALS WHAT LED TO BREAKDOWN IN IRAN TALKS BEFORE OPERATION EPIC FURY
A State Department Rewards for Justice poster offers up to $10 million for information on key leaders tied to Iran’s Islamic Revolutionary Guard Corps (IRGC), including Mojtaba Khamenei, Ali Asghar Hejazi, Yahya Rahim Safavi, Ali Larijani, Eskandar Momeni and Esmail Khatib. (State Department / Rewards for Justice)
The IRGC: The real power behind the state
Across intelligence assessments and recent reporting, one conclusion is consistent: the Islamic Revolutionary Guard Corps has emerged as the dominant force in Iran’s political system.
Behnam Ben Taleblu, senior fellow at the Foundation for Defense of Democracies Washington, D.C., think tank, said the current moment is accelerating a long-standing trend.
«No doubt both the 12-Day war and this current conflict have trimmed the commanding heights of the Islamic Republic’s political and military leadership,» he said. «But it has also expedited the trend lines inherent in Iranian politics, which is the dominance of the security forces and the ascendance of the IRGC.»
«Yes, there is more IRGC control over the state than ever before, but the state is weaker than ever before and more of a national security rump state than ever before,» he said.
«It shouldn’t particularly preoccupy Washington, who is and isn’t offering negotiations,» Ben Taleblu added. «The preeminent preoccupation of Washington has to be working toward a military win at a political win, and that does not come by working with the IRGC, but actually beating them on the battlefield and supporting the forces most arrayed against them in Iran, which are the Iranian people.»

Islamic Revolutionary Guard Corps military personnel are walking along Enghelab (Revolution) Ave. as an Iranian Kheibar surface-to-surface missile is being unveiled during a military rally in Tehran, Iran, Nov. 24, 2023. (Morteza Nikoubazl/NurPhoto via Getty Images)
The command room: Supreme National Security Council
If the Islamic Revolutionary Guard Corps is the power in Iran, the Supreme National Security Council appears to be the mechanism through which that power is exercised.
The Supreme National Security Council is Iran’s top forum for coordinating military and foreign policy, bringing together senior Islamic Revolutionary Guard Corps commanders and government officials under the authority of the supreme leader. It was established after the 1979 revolution and has played a central role in managing major crises, from nuclear negotiations to wartime operations.
Iran appointed Mohammad Bagher Zolghadr, a former Islamic Revolutionary Guard Corps commander, as secretary of the council, reinforcing its central role in coordinating military and political decisions, Reuters reported Tuesday.
A Middle Eastern official source with knowledge of the system described the structure.
«Right now, the power is in the hands of the IRGC,» the source said. «The Supreme National Security Council makes the decisions, of course, with the backing of the majority of IRGC commanders.»

A mourner holds a poster depicting Ayatollah Mojtaba Khamenei, right, the successor to his late father, Ayatollah Ali Khamenei, left, as supreme leader, during the funeral procession for senior Iranian military officials and civilians killed during the campaign in Tehran, Iran, March 11, 2026. (Vahid Salemi/The Associated Press )
Mojtaba Khamenei: The supreme leader in name
Formally, Iran’s system centers on Supreme Leader Mojtaba Khamenei. But his actual grip on power remains uncertain.
Khamenei inherited the position’s sweeping authority following his father’s death, but «lacks the automatic authority enjoyed by his father,» the Middle Eastern official said.
Moreover, he has not appeared publicly since taking power and only has issued written statements, raising questions about both his health and his ability to govern, after reportedly being injured in the initial Feb. 28 U.S.–Israeli strikes that killed his father and other senior Iranian leaders.
Brig. Gen. (res.) Yossi Kuperwasser, head of the Jerusalem Institute for Strategy and Security, suggested his role may currently be limited: «For the time being, since Mojtaba has been injured, it seems he’s a hologram and not holding power. However, if Mojtaba recovers, he will be involved in ruling Iran. He is not just a figurehead. But anyhow, for the time being, the control of Iran is in the hands of the revolutionary guards.»
WITH DOGS, DANCE AND UNCOVERED HAIR, IRANIANS DEFY ‘UNHOLY ALLIANCE’ OF SOCIALISTS, RADICALS: ‘HYPOCRITES!’
Ghalibaf: The man at the center of Trump’s claim

Iranian Parliament Speaker Mohammad Bagher Ghalibaf speaks during a public event in Iran in 2024. (Hossein Beris / Middle East Images / Middle East Images via AFP)
Trump’s statement that he is speaking to a «top person» has focused attention on one name in particular: Mohammad Bagher Ghalibaf.
The White House is quietly exploring Ghalibaf as a potential interlocutor and even a possible future leader, Axios reported.
A former Islamic Revolutionary Guard Corps commander and current parliament speaker, Ghalibaf represents a hybrid figure inside the system, bridging military credentials and political authority.
He was one of the key security figures involved in the crackdown on student protests in July 1999 and has run for president four times since 2005.
IRAN WAR, 11 DAYS IN: US CONTROLS SKIES, OIL SURGES AND THE REGION BRACES FOR WHAT’S NEXT
Ghalibaf is expected to meet U.S. special envoys Steve Witkoff and Jared Kushner in the capital of Pakistan as early as the end of the week.
Ben Taleblu said: «Those who see the ascendants of someone like Ghalibaf, who is an IRGC veteran, having extended power outside his traditional civilian rule, have missed the decades of how personality, not profession, has been the driving force in Iranian politics for the past few decades. I would also say those who worry about the IRGC background of the Supreme National Security Council are all that in Iran today, may have missed the fact that the past few Supreme National Security Council Secretaries, Shamkhani, Larijani, Ahmadian, all also had IRGC backgrounds.»
At the same time, Ghalibaf has publicly denied engaging in talks with the United States, and no direct confirmation of negotiations has been provided by either side.
Araghchi: The diplomat carrying messages

Iran’s Foreign Minister Abbas Araghchi attends a joint press conference with Russian Foreign Minister following their talks in Moscow on April 18, 2025. (Getty Images)
Foreign Minister Abbas Araghchi remains one of the most visible figures internationally.
If talks were to take place, Araghchi likely would be part of the Iranian delegation alongside Ghalibaf, Reuters reported.
But analysts caution that his role is limited. He may act as a channel for communication, but does not set policy independently.
Strategic decisions, particularly on war and negotiations, are still shaped by the Islamic Revolutionary Guard Corps and the broader security establishment.

Iranian President Masoud Pezeshkian, Gholam-Hossein Mohseni-Eje’i, the head of the judiciary and Alireza Arafi, deputy chairman of the Assembly of Experts, attend the meeting of the interim leadership council of Iran in an unknown location, amid the U.S.-Israel conflict with Iran, March 1, 2026. (IRIB/WANA (West Asia News Agency)/Handout via Reuters)
The wider power circle: generals, clerics and enforcers
Beyond the headline figures, a broader group of officials who continue to shape Iran’s direction can be identified.
These include Islamic Revolutionary Guard Corps chief Ahmad Vahidi, Quds Force commander Esmail Qaani, naval commander Alireza Tangsiri, Judiciary Chief Gholamhossein Mohseni-Ejei, President Masoud Pezeshkian and senior clerical and political figures such as Saeed Jalili and Ayatollah Alireza Arafi.
Each represents a different pillar of the system: military power, regional proxy operations, control of strategic waterways, internal repression and religious legitimacy.
Together, they form what analysts describe as a fragmented but resilient governing network.
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A billboard depicting Iran’s supreme leaders since 1979: (left to right) Ayatollahs Ruhollah Khomeini (until 1989), Ali Khamenei (until 2026), and Mojtaba Khamenei (incumbent) is displayed above a highway in Tehran on March 10, 2026. (AFP/Via Getty Images)
Despite internal divisions, Iran’s leadership remains united on one core objective: survival of the regime.
Kuperwasser described the split: «There are the more pragmatic elites, like Araghchi, Rouhani, and Zarif. There are also the hardliners who have usually held the upper hand … But they are united in one issue — that the regime should survive and stay in power.»
Iran’s U.N. mission did not respond to a request for comment in time for publication.
war with iran, mojtaba khamenei, iran
INTERNACIONAL
‘Americans first’: ICE sweeps up child predators, rapists across US as Mullin takes helm of DHS

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FIRST ON FOX: As new Homeland Security Secretary Markwayne Mullin prepared to be sworn in, U.S. Immigration and Customs Enforcement officers continued operations, arresting child predators, rapists and domestic abusers across the country.
According to DHS, in just one day of operations, ICE arrested illegal aliens convicted of serious crimes in Utah, Ohio, New York and Texas. The agency said these arrests align with statistics showing that 70% of illegal aliens arrested by ICE have criminal convictions or pending criminal charges in the U.S.
This comes as Mullin, newly confirmed by the Senate, is sworn in as President Donald Trump’s new DHS secretary. Mullin, who until now served as a Republican senator from Oklahoma, replaces former South Dakota Gov. Kristi Noem.
Commenting on the arrests, DHS Acting Assistant Secretary Lauren Bis told Fox News Digital that «under President Trump and Secretary Mullin, criminal illegal aliens are not welcome in the United States.»
HOUSE CONSERVATIVES ERUPT OVER SENATE GOP, WHITE HOUSE DEAL AMID SAVE ACT FIGHT
Several criminal illegal immigrants were arrested as incoming DHS Secretary Markwayne Mullin, left, prepared to be sworn in. Among them is Salvadoran illegal Oscar Edgardo Rogel-Gomez, right. (Manuel Balce Ceneta/AP Photo; DHS)
«If you come to our country illegally and break our laws, we will arrest you, deport you, and you will never return,» said Bis.
«Yesterday, the heroic men and women of ICE arrested multiple child predators, rapists, domestic abusers and other heinous criminals,» she added.
Among those arrested by ICE on Monday was Salvadoran illegal Oscar Edgardo Rogel-Gomez, who was convicted of sexual abuse of a child in St. George, Utah.
In Ohio, ICE officers arrested Alcides Ordonez-Cruz, an illegal alien from Honduras, who was convicted of third-degree gross sexual imposition and endangering children in Van Wert County, according to DHS.
IL DEMS DECLINE TO DEFEND ‘NO’ VOTES ON LAKEN RILEY ACT AFTER STUDENT’S KILLING TIED TO REPEAT OFFENDER

Left to right: Oscar Edgardo Rogel-Gomez, Alcides Ordonez-Cruz, Jose Gonzalez-Diaz, Jose Vazquez-Cardoza and Jose Simaj-Barrera. (Christopher Dilts/Bloomberg via Getty Images; DHS)
Officers also arrested two Salvadoran illegals in Riverhead, New York, on Monday: Jose Gonzalez-Diaz and Jose Vazquez-Cardoza. DHS said that both Gonzalez-Diaz and Vazquez-Cardoza have been convicted of rape.
In Harris County, Texas, home to the state’s largest city, Houston, ICE officers arrested Jose Simaj-Barrera, an illegal from Guatemala. According to DHS, Simaj-Barrera was convicted of assault of a family member.
Mullin was confirmed by the Senate on Monday, following a short but at times explosive confirmation process. He is the ninth secretary to lead DHS and follows a turbulent tenure under Noem, who oversaw the agency during a period of both record deportations and intense controversy.
HOMAN FIRES BACK AT BOOKER AFTER SENATOR VOICES ‘OUTRAGE’ OVER ICE AIRPORT DEPLOYMENTS

Federal ICE police officers patrol a suburban street. (Christopher Dilts/Getty Images)
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This comes as DHS continues to operate under lapsed funding. Democrats in Congress have made renewed funding for the agency contingent on sweeping reforms they say are necessary.
Despite these challenges, Mullin appeared confident during his swearing-in ceremony, telling the president, «I won’t let you down.»
Following his swearing in, Mullin told Fox News Digital in an emailed statement that «as the Secretary of Homeland Security, I look forward to continuing President Trump’s mission to safeguard the American people and defend the homeland.»
«I want to thank President Trump and my Senate colleagues for trusting me with this crucial role,» said Mullin.
«My first priority,» he said, «is to get the Department funded so the incredible patriots that support our 22 critical agencies receive a paycheck and can continue their critical work of keeping our nation safe.»
«DHS is bigger than any political party,» he added. «It’s time to end the partisan bickering that threatens our national security and put the American people first.»
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POLITICA2 días ago»¡VAN A FUNDIR A MEDIO PAÍS!»: El lapidario diagnóstico de Roberto Cachanosky sobre el plan de Milei
ECONOMIA2 días agoALERTA FINANCIERA: 4 de cada 10 argentinos ya no pueden pagar sus deudas. ¡Caputo debe actuar ya!
POLITICA1 día agoEl mensaje de Milei sobre la “traición” que llamó la atención en el Gobierno y también en la oposición

















