POLITICA
La trastienda de 48 horas triunfales de Milei en el Congreso: un nuevo oficialismo que pudo doblegar la resistencia del PJ

La primera sesión del período extraordinario en la Cámara de Diputados dejó una imagen política que, hasta hace pocos meses, parecía improbable. En una sola noche, el gobierno de Javier Milei logró aprobar dos iniciativas de alto impacto —la baja de la edad de imputabilidad y el acuerdo Unión Europea–Mercosur— con mayorías amplias, respaldo transversal y un peronismo cada vez más fragmentado. Más allá del resultado legislativo, la sesión expuso un nuevo equilibrio de poder: un oficialismo que comienza a construir gobernabilidad en minoría y una oposición atravesada por tensiones que ya no logra ocultar.
En la Cámara baja, el oficialismo logró anudar 48 horas de triunfos parlamentarios. El miércoles, con 42 votos a favor y 30 en contra, el Senado había aprobado la reforma laboral, una iniciativa que transforma de manera profunda las relaciones del trabajo, como nunca antes desde 1983. Son victorias que se consiguieron con flexibilidad y pragmatismo, negociaciones abiertas y públicas y otras, reservadas y silenciosas.
En la Cámara alta, el oficialismo se mostró permeable a pedidos de gobernadores, empresarios y gremios. Así, ablandó el proyecto original para blindar una victoria. En Diputados hizo lo mismo: cedió el tope de 13 años que había propuesto al prinicipio y sumó un financimiento que, al principio, estaba ausente. Fueron concesiones “bilardistas” decididas desde lo más alto del poder libertario.

Ese clima de euforia quedó expuesto con los mensajes que publicó el presidente Milei en redes sociales. “Histórico” e “Histórico II”, posteó el jefe de Estado, apenas se aprobaron la reforma laboral, en el Senado, y la baja de la imputabilidad, en Diputados.
“En el Senado no íbamos a pedirle al peronismo algo que no podía dar. Votaron todos juntos y, en los artículos más complicados, teníamos los votos justos: con 38 nos alcanzaba. En Diputados es distinto, porque están todos peleados, no se ponen de acuerdo y hay un sector que está dispuesto a acompañar cosas lógicas”, explicó a Infobae una fuente del oficialismo.
Mientras el Gobierno muestra una consolidación interna, el peronismo es la contracara. Con la mesa política que integran la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, los ministros Luis Toto Caputo, Diego Santilli, el estratega Santiago Caputo, la presidenta del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, y el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, Milei consiguió unificar las negociaciones. Mientras tanto, en Unión por la Patria, afloran disidencias que pavimentan las victorias de La Libertad Avanza.
Un día largo en Diputados

La votación general de la reforma del régimen penal juvenil fue el primer test. El proyecto obtuvo 149 votos a favor y 100 en contra, todos estos últimos provenientes del kirchnerismo y sus aliados más cercanos. El Gobierno no solo superó con holgura el umbral necesario, sino que articuló una mayoría heterogénea que incluyó libertarios, macristas, radicales, bloques provinciales y sectores del peronismo no alineado. Milei consiguió que una parte relevante de la oposición respaldara una de sus banderas más sensibles.
El episodio más revelador, sin embargo, no quedó reflejado en las planillas oficiales. En la votación en particular del capítulo central del proyecto —el que fija la edad mínima de imputabilidad en 14 años—, al menos seis diputados de Unión por la Patria identificados con el espacio de Sergio Massa levantaron la mano para respaldar al oficialismo. Sebastián Galmarini, Ramiro Gutiérrez, Diego Giuliano, Emir Félix, Guillermo Michel y Marina Salzmann formaron parte de ese grupo. Lo hicieron en público, pero sin un registro formal.
La explicación reside en una decisión táctica de Germán Martínez. Aprovechando su experiencia parlamentaria y conocimiento del reglamento, impulsó que esa votación se realizara a mano alzada. El recurso permitió diluir el impacto político del quiebre interno: sin voto nominal, sin listado oficial, sin evidencia documental directa. Fue una maniobra clásica de conducción legislativa, orientada a preservar una imagen de unidad en un momento de tensión.
La jugada funcionó parcialmente. En los papeles, el bloque se mantuvo ordenado. En los hechos, la fractura quedó expuesta en las imágenes y en las transcripciones taquigráficas. La división existió, aunque fue disimulada.

Ese episodio confirmó un proceso que venía desarrollándose en silencio. El sector vinculado a Sergio Massa decidió sostener, incluso en este contexto, una posición que forma parte de su identidad política desde hace más de una década. Ya en 2013, el entonces intendente de Tigre había impulsado una reforma para reducir la edad de imputabilidad, y desde entonces su espacio mantuvo una línea consistente en la materia. Por eso, el voto de Galmarini, Giuliano, Gutiérrez, Félix y Michel no representó una ruptura ni una provocación interna, sino la continuidad de una trayectoria política.
Fue, más bien, la reafirmación de una postura propia frente a una conducción parlamentaria que tiende a ordenar al bloque a partir de mayorías sin matices. El episodio no debe leerse como una confrontación con La Cámpora, sino como una diferencia de concepción sobre el funcionamiento interno del peronismo en el Congreso. Mientras la jefatura busca homogeneizar posiciones, otros sectores reclaman margen para sostener identidades políticas consolidadas.
Si en la imputabilidad la conducción logró disimular la tensión, en el acuerdo Unión Europea–Mercosur ya no hubo margen para administrar las diferencias. La votación fue nominal y expuso a cada diputado. El resultado fue todavía más contundente: más de 200 votos afirmativos. El oficialismo consiguió una mayoría transversal inédita.
El foco volvió a estar en Unión por la Patria. Cerca de cuarenta diputados votaron en contra. La enorme mayoría pertenecía al universo camporista y al kirchnerismo más ideológico. Máximo Kirchner, Lucía Cámpora, Paula Penacca, Itai Hagman, Juan Grabois, Eduardo Valdés, Vanesa Siley, Florencia Carignano, María Teresa García y otros dirigentes del núcleo duro encabezaron el rechazo.
Del otro lado, una mayoría peronista acompañó el acuerdo. Diputados de provincias productivas, dirigentes cercanos a gobernadores y sectores sindicales moderados privilegiaron una lectura económica y territorial por encima de la lógica identitaria. Argumentaron en función de exportaciones, mercados, empleo y desarrollo regional. El contraste fue evidente: mientras el camporismo se aferró a una posición doctrinaria, el peronismo del interior priorizó intereses concretos.
La Cámpora quedó en minoría.

En ese contexto, la figura de Germán Martínez quedó expuesta. El jefe del bloque había construido su liderazgo sobre una premisa central: sostener la unidad a cualquier costo. En la imputabilidad lo logró parcialmente. En Mercosur, fracasó. La fragmentación fue tan marcada que terminó votando a favor del acuerdo, no por convicción personal sino por necesidad política. Quedar del lado perdedor habría significado perder autoridad frente a su propia bancada.
El episodio profundizó los cuestionamientos internos. Martínez es respetado por su manejo del reglamento y capacidad de negociación, pero enfrenta un desgaste creciente. Sectores del bloque le reprochan dificultades para procesar conflictos, administrar tensiones y ordenar estrategias. Su voto afirmativo fue leído, incluso dentro del peronismo, como un gesto defensivo.
Las dos votaciones consolidaron un fenómeno que empieza a adquirir densidad propia: la emergencia de un peronismo no kirchnerista con peso parlamentario. Diputados de Chaco, Santiago del Estero, Entre Ríos, Mendoza, La Pampa, Tucumán y otras provincias acompañaron al Gobierno en Mercosur. Lo hicieron con argumentos vinculados a sus economías regionales y a las demandas de sus territorios. La lógica militante cedió espacio ante la lógica productiva.
Ese peronismo existe, tiene volumen y comienza a actuar como tal.
Uno de los casos más simbólicos fue el de Santiago Cafiero. Ex canciller y protagonista de las negociaciones con Europa, votó en contra del acuerdo que él mismo había impulsado durante su gestión. La contradicción fue evidente. En los pasillos, muchos la interpretaron como una subordinación a la lógica interna del kirchnerismo, aun a costa de desmentir su propio recorrido político.
Desde el oficialismo, el balance fue eufórico. Dos leyes clave, mayorías amplias, fragmentación opositora y proyección de poder. La sesión confirmó que el Gobierno logró construir un sistema de alianzas flexible y funcional. No se trata de una coalición formal, sino de una red de acuerdos tácticos que se activa proyecto por proyecto.
Desde la presidencia de Diputados y la Casa Rosada atribuyen los resultados, tanto en Diputados como en el Senado, a la consolidación de una mesa política estable, donde confluyen conducción parlamentaria, estrategia comunicacional y diseño legislativo. La estrategia ya había demostrado eficacia en diciembre, con la aprobación del Presupuesto. Ahora se consolidó.
Las victorias en Diputados se sumaron al éxito previo en el Senado, donde el Gobierno logró aprobar la reforma laboral. En menos de 48 horas, Milei consiguió dominar las dos cámaras en temas estructurales. Algo inusual para un presidente sin mayoría propia. El mensaje hacia los mercados, los actores económicos y los gobernadores fue inequívoco: el Gobierno puede gobernar.
Las últimas dos sesiones en el Congreso marcaron un punto de inflexión. Para el oficialismo, significa el ingreso a una etapa de mayor estabilidad política. Para el peronismo, implica el fin de una ficción: la unidad ya no existe como realidad operativa. Existen, en cambio, múltiples peronismos conviviendo en tensión. La Cámpora perdió centralidad. Los gobernadores juegan su propio partido. El massismo busca reposicionarse. Y la conducción parlamentaria navega en aguas cada vez más turbulentas.
Senado,ley,reforma laboral,legisladores,política,debate,sesión,Congreso
POLITICA
Falleció Antonio José Rodas: fue senador peronista y asesor de Jorge Capitanich

El exsenador nacional y dirigente histórico del peronismo de Chaco, Antonio José Rodas, falleció este viernes a los 64 años debido a complicaciones cardiológicas. Rodas, quien gobernó la ciudad de Fontana en diversos períodos (1995-1997 y 2010-2019), fue recordado por el exgobernador Jorge Capitanich como el “mejor Intendente de la historia de Fontana”.
Su trayectoria política comenzó como concejal en 1991 y, aunque en los años noventa enfrentó una destitución y prisión preventiva por una denuncia de malversación, terminó absuelto al no encontrarse pruebas en su contra.
Querido amigo y compañero Antonio:
La trayectoria de la vida nos puso en muchas oportunidades a través de circunstancias azarosas desafiando las adversidades. A veces mascullando broncas a través del silencio cómplice! A veces exaltando la alegría por triunfos inconmensurables.… pic.twitter.com/A6Z4eQGyGC— Jorge Capitanich (@jmcapitanich) March 6, 2026
Durante su paso por el Senado de la Nación, Rodas se destacó por su fe católica y su férrea oposición a la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Entre sus principales iniciativas legislativas figuró el proyecto de “Fe de vida”, promulgado en 2023, con el cual buscaba eliminar ese trámite obligatorio para los jubilados.
Hasta diciembre pasado, se desempeñó como vicepresidente de la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable e integró áreas clave como Justicia, Salud y Presupuesto, ganándose el respeto de opositores como el radical Maximiliano Abad, quien lo definió como un “hombre de diálogo y compromiso”.
📄 • PESAR POR EL FALLECIMIENTO DEL COMPAÑERO ANTONIO RODAS pic.twitter.com/991apwPjUt
— Bloque Justicialista Senado (@BJusticialistaS) March 6, 2026
En 2022, el legislador protagonizó una recordada polémica al proponer que un jardín de infantes chaqueño llevara el nombre de Esteban Bullrich como un “homenaje en vida”. Rodas expresó en aquel momento: “Simplemente trato yo de que los homenajes se puedan dar en vida”, resaltando la lucha del exsenador del PRO contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
Pese a que el gobierno provincial aceptó la iniciativa por decreto, la propuesta fue rechazada en la Cámara alta por senadores de Juntos por el Cambio, quienes consideraron que Bullrich no habría deseado tal distinción mientras continuaba su batalla personal.
Tras ser electo nuevamente como intendente de Fontana en 2023, Rodas renunció antes de asumir por los problemas de salud que finalmente derivaron en su deceso. Su histórico rival político, el radical Víctor Zimmermann, con quien compartió la representación de Chaco en el Senado, expresó su “profundo pesar” por la partida de quien fuera su competidor durante décadas.
Capitanich, por su parte, destacó el legado de infraestructura del dirigente en su ciudad, mencionando la construcción de 1500 viviendas, redes cloacales, pavimento y la instalación de un Escuadrón de Gendarmería Nacional.
La entrada Falleció Antonio José Rodas: fue senador peronista y asesor de Jorge Capitanich se publicó primero en Nexofin.
Antonio José Rodas,fallecio,Formosa,Jorge Capitanich
POLITICA
Ante el amparo de la CGT, el Gobierno delinea la estrategia para frenar la judicialización de la reforma laboral

Ante la ofensiva judicial lanzada por la Confederación General del Trabajo (CGT) para frenar la entrada en vigencia de la reforma laboral, el Gobierno de Javier Milei se prepara para sostener la norma en los tribunales. Aunque el Ministerio de Justicia se encuentra en pleno recambio de autoridades, el Ejecutivo había planeado semanas atrás el despliegue de un equipo legal dedicado exclusivamente a contrarrestar los recursos judiciales que buscaran bloquear la aplicación de la nueva legislación, especialmente en lo relativo al traspaso del fuero laboral de la Nación a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
La CGT presentó un amparo ante el Juzgado Contencioso número 7, a cargo de Enrique Lavié Pico, con el objetivo de declarar la nulidad e inconstitucionalidad de los artículos que habilitan el traspaso del fuero laboral. La central sindical argumenta que la medida, incluida en la ley sancionada durante las sesiones extraordinarias, no cumplió los requisitos constitucionales y advierte sobre el posible colapso judicial y la incertidumbre laboral para empleados y funcionarios judiciales. La CGT planea sumar más presentaciones cautelares en tribunales de primera instancia y en el fuero laboral.
En paralelo, la administración nacional anticipa que la judicialización del tema es inevitable. Según fuentes consultadas por Infobae, el Gobierno pone toda la responsabilidad en el nuevo equipo del Ministerio de Justicia, con Juan Bautista Mahiques como su flamante titular. “La estrategia depende de ellos, principalmente, aunque va a seguir habiendo coordinación”, afirmaron desde la anterior administración ministerial.
Aun así, por las particularidades del asunto, la sostenibilidad de la reforma laboral depende de la confluencia de distintas áreas del Gobierno. Además de la nueva conformación de Justicia, adquiere importancia la Procuración General del Tesoro, que engloba a los abogados del Estado, y que hoy anunció que su nuevo titular será el exsecretario de Justicia, Sebastián Amerio.

Antes de que se produjera el recambio en la cúpula ministerial, la estrategia trazada por la Casa Rosada también involucraba a la Secretaría Legal y Técnica de la Nación, liderada por María Ibarzabal Murphy. En ese entonces el equipo estaba coordinado bajo la órbita de Santiago Caputo, asesor presidencial. Semanas atrás, desde despachos afines habían marcado: “Estamos trabajando en prevenir la judicialización que sabemos que va a ocurrir. Descontamos que termina en la Corte”.
Entre los puntos más conflictivos identificados por el oficialismo, y que se esperan como eje de futuras demandas, se encuentran la prioridad otorgada a los convenios de empresa sobre los nacionales, la limitación de la ultraactividad en los convenios colectivos, y la redefinición del cálculo de indemnizaciones. Además, la decisión de transferir la Justicia del Trabajo a la CABA genera tensiones institucionales, ya que la disputa por el control de los tribunales laborales se arrastra desde la reforma constitucional de 1994. El Gobierno, a través del Decreto 95/2026, autorizó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a firmar los acuerdos de traspaso, un punto que la CGT estima irregular por la falta de intervención de la Comisión Bicameral.
El conflicto no solo involucra a los sindicatos y al Ejecutivo. También la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional (AMFJN) expresó cuestionamientos al tratamiento legislativo, mientras que funcionarios porteños, como el procurador de la Ciudad, Javier Martínez Zabaleta, manifestaron la voluntad de que la transición del fuero laboral sea ordenada.
Desde el entorno de Milei apuestan a que la reforma superará el test judicial, confiando en antecedentes de la Corte Suprema que avalaron la reorganización del fuero laboral porteño. Uno de los involucrados en la estrategia había asegurado a Infobae: “Van a intentar discutir todo, con justicia laboral a medida, pero van a perder”.

Mientras tanto, la CGT mantiene su ofensiva sindical, con movilizaciones y la amenaza de nuevos paros. El Gobierno insiste en que la modernización laboral “es irreversible”. “Juan Bautista [Mahiques] llegó hace muy poco tiempo, pero ya está en autos de que s un tema de especial prioridad para el Presidente“, comentó una fuente de acceso directo al despacho de Milei.
En ese mismo plano, Mahiques tomaría la decisión en los próximos días de llamar a veedores para que estén presentes en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). “No vengo a tapar ninguna investigación“, ratificó ante LN+, debido a los contactos que ha tenido en el pasado con las autoridades del ente que preside Claudio “Chiqui” Tapia.
Una fuente de la mesa política afirmó esta tarde a Infobae que “el Gobierno va a seguir haciendo lo que tiene que hacer para investigar a esa manga de delincuentes, pero siempre en el marco de la ley”.
En ese sentido, marcó que está a favor de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD): “No es que yo las valide. Hay una causa judicial en trámite que la Corte Suprema tiene que resolver por las SAD. Yo estoy a favor. Me gustaría que cada club elija si quiere tener eso o no. Que los clubes tengan la posibilidad, a traves de sus socios, si quieren ser una SAD o no. Me parece mal que la AFA les quite esa posibilidad o no”.
CGT,marcha,Tribunales,protesta,manifestación,sindicato,trabajadores,Argentina,Buenos Aires,justicia
POLITICA
Del “Triángulo de Hierro” a “dos socios y un gerente”: el nuevo mapa de poder del Gobierno

La frase, pronunciada en tono calmo y pausado pese a su dramatismo, generó un silencio incómodo en los pasillos de la planta baja de la Casa Rosada. La afirmación fue tan disruptiva que nadie en ese despacho se atrevió a agregar nuevos conceptos encima. Hasta que el hombre, un jugador de la primera línea del oficialismo, siguió como un verdadero profesional del timing político. “Por eso, para esta etapa es mejor alguien con energía fresca, de la familia judicial y que esté bien con Dios y con el Diablo”, completó, y dibujó una media sonrisa justo después de mencionar a Lucifer.
La reunión de alto nivel se produjo hace tres semanas cuando ya era un hecho que la gestión de Mariano Cúneo Libarona estaba llegando, ahora sí, a su último respiro. 129 días transcurrieron en total desde que el abogado penalista le blanqueó al Presidente la intención de abandonar su cartera hasta que finalmente le aceptaron la renuncia.
En el medio, una historia muy contada en las entrañas de la Quinta de Olivos: la Secretaria General endulzando sus oídos con elogios, permitiéndole licencias silenciosas para realizar estudios académicos y hasta autorizaciones para encarar viajes personales no demasiado difundidos. Un verdadero “operativo contención” mientras buscaban al candidato ideal: más joven y ambicioso, de sangre azul judicial y con vinculaciones con todos los sectores de su ámbito, según coincidió la mesa encargada de la tarea. “Todo eso -confirma un operador clave del asunto- con un condimento extra: el elegido no tenía que ser caputista”.

Es que, más allá de los proyectos y de los reparos que el ecosistema libertario pueda tener sobre la Justicia, particularmente sobre la Nacional en lo Criminal y Correccional Federal con casa matriz en los tribunales de Comodoro Py, el cambio de gabinete que se venía presagiando escondía una reconfiguración clave en la dinámica del poder de la gestión violeta: la decisión de Karina de avanzar sobre sectores que aún no controlaba y que su hermano había delegado en el asesor estrella Santiago Caputo.
En otras palabras, las designaciones de Juan Bautista Mahiques y de Santiago Viola son uno más de los movimientos estratégicos que “El Jefe” planificó después de las legislativas. “Es así y hay que acostumbrarse: ella está en modo Pac-Man. Bueno, en modo Pac-Girl”, bromea una de sus espadas políticas. La analogía, desde ya, hace referencia al famoso videojuego japonés cuyo protagonista tiene que devorar todo lo que le pase por delante mientras avanza por un laberinto lleno de enemigos al acecho.
Los más fieles a Karina, también sus detractores, conceden que la hermanísima aprendió rápidamente las vicisitudes del rol que ocupa y admiten que evolucionó de forma eficaz a la hora de ejercer el poder. Destacan que es “una máquina de trabajar”. Que casi siempre está activa y pocas veces se la ve relajada o con la guardia baja, aunque se permite autorregalarse algunos momentos de relax, como sucedió durante el reciente paso del cantante Chayanne por Argentina, evento que aprovechó para cantar a viva voz en un palco empresarial del Movistar Arena acompañada por su madre.

La más joven de los dos Milei tiene un ranking, que varía cada mes, de las figuras que más detesta. Cerca suyo juran que la primera por lejos en el podio sigue siendo Victoria Villarruel. La otrora mujer fuerte del oficialismo, a quien ya nadie considera dentro de ese oficialismo aunque haya dejado escrito en la red X que su mandato termina en diciembre de 2027, mantiene su idea de seguir recorriendo el país con agenda propia: estará, por ejemplo, este mismo fin de semana en la Fiesta de la Vendimia de Mendoza.
El evento cuyano será, como todos los años, una gran oportunidad para la rosca transversal de figuras relevantes del Círculo Rojo; de hecho, el propio gobernador de la provincia estuvo haciendo malabares para no faltar al acto central (con pronóstico de suspensión por motivos climáticos) porque fue uno de los diez elegidos por el primer mandatario para acompañarlo en su vuelo número 15 a Estados Unidos. Dato: todos los invitados fueron aliados en la sanción de los proyectos legislativos que el Ejecutivo movió en el Congreso durante las sesiones extraordinarias.
Con todo este telón de fondo, la jura de Mahiques en el Salón Blanco de la Rosada se convirtió en un verdadero resumen de las heridas abiertas entre ganadores y perdedores. Los ministros que pululaban por el lugar tuvieron que hacer esfuerzo para disimular la incomodidad cuando vieron el gélido saludo entre Karina y Santiago Caputo: él, pétreo, ni siquiera atinó a sacar las manos de los bolsillos de su pantalón. Fue, nobleza obliga, todo lo contrario de lo que pasó cuando el Presidente lo abrazó durante once largos segundos acompañados por seis palmaditas en la espalda. Premio consuelo.

Con el cambio ministerial consumado, en el equipo chico del “Mago del Kremlin” todo fue desazón y dolor. Si hasta Daniel “Gordo Dan” Parisini, habitualmente locuaz y provocador en redes sociales, pareció en estas horas haber perdido la clave de X.
Si bien estaban al tanto de que podían venir movimientos fuertes, Las Fuerzas del Cielo y su entorno se la vieron negra el 1 de marzo durante la Asamblea Legislativa. La transmisión oficial jamás mostró a Caputo, ni a Amerio, ni a los tuiteros amigos, pero sí poncharon en un par de ocasiones el palco donde estaban los karinistas Eduardo “Lule” Menem y Viola, que ya intuía su ascenso. Gestos sutiles que los entendidos supieron interpretar al instante.
¿Y ahora? Uno de los voceros del caputismo, hablando en voz baja en una oficina gubernamental, lo resumió sin metáforas en un breve pero dramático diálogo: “Todo esto es fruto de lo que dejó el 26 de octubre. En esas elecciones se enfrentaron dos estrategias distintas y esa batalla la ganó Karina”. El hombre se frena para esperar la siguiente consulta. No hace falta agregar más, parece decir con la mirada.
-¿Se esperaban el desplazamiento de Sebastián Amerio como secretario de Justicia?
–Fue un golpe duro; hasta inicios de esta semana teníamos entendido que se quedaba. Igual, ya está: al menos va a la Procuración del Tesoro. Es un gesto importante.
-¿Y el “Triángulo de Hierro” cómo queda ahora?
–No hay más triángulo como lo entiende todo el mundo: hay dos socios principales y un gerente. Punto.
-¿Lo imaginan renunciando a Santiago?
-No, la verdad no. Él está para ayudar y Milei lo sabe. Ahora será con menos protagonismo.
Corrido por la Pac-Girl Karina, lejos quedaron aquellos tiempos en los que, por la enorme extensión de los tentáculos de Caputo, circuló por Casa Rosada la posibilidad de que se incorporara a un puesto formal. Malas noticias para la Oficina Anticorrupción, en donde esperaban con curiosidad sus declaraciones juradas.
Mientras tanto, Juan Bautista Mahiques empezó a delinear la impronta de su gestión: le dijo al Presidente cuando se vieron las caras por primera vez recién hace horas que pretende dinamizar el área de Justicia y avanzar con deudas pendientes.
Para eso, además del anunciado cambio en la Procuración, le pidió la renuncia a los titulares de los otros cuatro organismos públicos que dependen del Ministerio, incluida la Inspección General de Justicia, el lugar que más fuerte viene jugando contra la Asociación del Fútbol Argentino en su cruzada por la presunta retención indebida de aportes.
¿Por qué los Milei eligieron a una persona tildada como “un jugador de toda la cancha” pero también cercana a célebres enemigos del gobierno, como la Asociación del Fútbol Argentino? Misterio. Por las dudas, y para evitar cualquier suspicacia, cerca de Mahiques adelantan que van a continuar con la designación de los veedores para la causa AFA.
En paralelo, el flamante ministro tiene pensado acelerar el envío al Senado de los pliegos de por lo menos 203 jueces y fiscales que tienen que ser designados para cubrir vacantes a lo largo de toda Argentina. Es un asunto medular y extremadamente sensible que involucra tanto a juzgados de pequeños pueblos de los interiores provinciales como a 4 de los 12 con asiento en Comodoro Py. En esa hoja de ruta, no tendrán prioridad por ahora los dos lugares que hay que completar en la Corte Suprema ni las renovaciones del Procurador General, el Defensor del Pueblo y el Defensor General.
No lo dicen taxativamente, pero se espera que el Mahiques, que se quedó con el puesto más importante dentro de su zona de influencia, tenga un ojo puesto, junto a Santiago Viola, en los expedientes judiciales que le generan dolores de cabeza a La Libertad Avanza.
Así las cosas, en Balcarce 50 y en la Quinta de Olivos sacan pecho y auguran que la Argentina está viendo apenas el despertar de una nueva etapa en el oficialismo. Una fase eminentemente colonizadora, que podría hacerse de nuevos espacios fuera de su radar, como la SIDE. “Es el inicio de una era K”, se envalentonan. Por supuesto, con K de Karina.
santiago caputo,karina milei
CHIMENTOS2 días agoEl hijo adoptivo de José María Muscari tomó una tajante decisión de vida a los 18 años
CHIMENTOS3 días ago¡Interna total! Pablo Layus explotó y blanqueó quiénes son los que arruinan Intrusos: «Te matan»
POLITICA24 horas agoJavier Milei habló de la crisis con la vicepresidenta: “No quiero la renuncia de Victoria Villarruel”

















