POLITICA
Mariano Recalde criticó la reforma laboral, dijo que la industria del juicio “no existe” y advirtió: “Votar contra los trabajadores te saca del peronismo”

El proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei reinstaló en el centro del debate argentino el alcance de los derechos laborales, el rol del Estado en la regulación del empleo y la posición que ocupa el peronismo como principal fuerza opositora ante el nuevo modelo económico.
En ese contexto, el senador nacional Mariano Recalde, referente de La Cámpora e integrante del bloque justicialista, cuestionó con dureza el proyecto oficial, desestimó el argumento de la “industria del juicio”, advirtió sobre el impacto concreto en la vida cotidiana de los trabajadores y lanzó una definición política hacia su espacio: “Votar en contra de los trabajadores te saca del peronismo”.
Recalde presentó en una extensa entrevista en los estudios de Infobae análisis técnico, perspectiva histórica y posicionamiento partidario. Desde la reducción de licencias por enfermedad hasta el traspaso del fuero laboral, pasando por la informalidad y el rol de los medios de comunicación, el senador delineó una crítica integral al rumbo económico y político del Gobierno, a la luz de este proyecto, que actualiza las relaciones laborales como no ocurrió nunca desde 1983.
Para el dirigente kirchnerista, el proyecto parte de un diagnóstico equivocado. Sostuvo que la idea de que la flexibilización laboral puede generar empleo formal carece de sustento empírico y contradice la experiencia histórica nacional. “La solución para el problema del empleo y la informalidad no pasa por quitar derechos laborales. Nunca se resolvió el desempleo con flexibilización laboral”, afirmó.
En su análisis, la reforma no busca modernizar el sistema ni adaptarlo a nuevas realidades productivas, sino debilitar los mecanismos de protección. “Esta reforma lo que busca es que el trabajador sea un ciudadano de segunda, con menos acciones legales para reclamar y defender lo que le corresponde”, sostuvo.
Desde esa perspectiva, interpretó que el proyecto no solo modifica normas, sino que intenta erosionar el entramado institucional que históricamente sostuvo los derechos laborales. “Atacan a todo el que defiende a los trabajadores: sindicatos, abogados, jueces. No por sus defectos, sino por el rol que cumplen”, señaló.
Uno de los argumentos más repetidos por el oficialismo y sectores empresarios es que el sistema laboral argentino estaría afectado por una supuesta “industria del juicio” que desalienta la contratación formal. Recalde lo negó categóricamente y lo definió como una construcción discursiva sin respaldo empírico. “Si a un trabajador no lo registran, eso es violar la ley. ¿No merece ir a la justicia y reclamar? ¿Sabés cuántos van de los no registrados? El 0,05%. ¿Eso es una industria del juicio? No existe”.
A su entender, el discurso sobre la litigiosidad funciona como excusa para restringir derechos y reducir la capacidad de defensa de los trabajadores. “Buscan que tengan menos herramientas para reclamar”, insistió.
Más allá del debate jurídico y político, Recalde destacó el impacto cotidiano del nuevo régimen de licencias por enfermedad o accidente. “Ahora un trabajador que se enferma o accidenta cobrará no el salario completo, sino el 50% o el 75% del básico. Va a cobrar menos”, explicó. El senador cuestionó en particular el criterio de “actividad riesgosa” incluido en el proyecto, que habilita una reducción mayor del ingreso.
“¿Qué es una actividad riesgosa? No sabemos”, afirmó, y recordó declaraciones del ministro Federico Sturzenegger que, según él, ejemplifican la amplitud de esa definición: “Decía que si vas a jugar al fútbol o hacés un deporte, es actividad riesgosa”. El resultado, según Recalde, es claro: “Si te quebraste una pierna, cobrás el 50% de la remuneración básica, no del salario habitual”. Considera que el cambio implica no solo una pérdida de ingresos, sino incentivos negativos: trabajadores que, por necesidad económica, decidan no tomarse licencia aun estando enfermos, con consecuencias para su salud y la de terceros.
Otro capítulo relevante fue el traspaso de la justicia laboral al ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, incluido en el paquete de reformas, que generó controversias y versiones sobre supuestos intereses políticos y familiares con la continuidad de esa instancia judicial. Recalde rechazó esas acusaciones: “¿Cómo se va a controlar a un juez? Es un invento”. Luego defendió la tradición histórica del fuero laboral: “Es un fuero creado por Perón en 1945, una justicia pensada para proteger a los trabajadores y aplicar el principio constitucional protectorio”.
Reconoció que existen normas como la Ley Cafiero que prevén el traspaso de competencias, pero cuestionó la selectividad con la que se aplica el proceso. “Si pasaran toda la justicia nacional, la comercial, la civil, la penal y la laboral, sería otra cosa. Pero cuando solo pasan la laboral en el marco de una ley de flexibilización, buscan otra finalidad”, afirmó.
Consultado sobre si se trata de una decisión deliberada para perjudicar a los trabajadores, respondió: “Está escondido un encono del poder económico con un fuero que defiende derechos. Les molesta cuando un trabajador hace juicio y reclama”.
La discusión por la reforma también expuso divisiones dentro del peronismo. Algunos legisladores de origen justicialista acompañaron el proyecto del Gobierno, lo que generó tensiones internas y debates sobre la identidad del espacio. Recalde fue tajante: “Hay un eje innegociable: la defensa de los derechos de los trabajadores. Votar en contra de los trabajadores te saca del peronismo”. Y agregó: “Podrías haber sido votado por peronistas, pero no representás al peronismo”.
La definición funcionó como una delimitación política explícita en un momento de reconfiguración del espacio opositor, atravesado por debates estratégicos, liderazgos en disputa y discusiones sobre el rumbo futuro.
En otro tramo, el senador comparó la actual gestión con las administraciones de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. Reconoció errores y limitaciones, pero relativizó el balance negativo. “Hubo pandemia, hubo deuda heredada, hubo errores. Aun así, ese fue el peor gobierno del peronismo y es diez veces mejor que cualquiera de los gobiernos neoliberales, al menos para los trabajadores”, afirmó. Ante la pregunta sobre los gobiernos de Milei y Mauricio Macri serían peores que la última experiencia peronista, respondió sin dudar: “Por supuesto”.
Recalde defendió su posición apelando a indicadores económicos y sociales. “¿Con qué querés medirlo? ¿Con pobreza, endeudamiento, desarrollo, educación, tecnología? Buscá los indicadores que quieras”, desafió. Y fue más severo al caracterizar al actual Gobierno: “Lo de Milei es cruel, brutal, devastador. Es una máquina para destruir el Estado. Está generando una sociedad anárquica”.
Y ante la pregunta sobre la responsabilidad del peronismo frente al alto nivel de informalidad laboral, que lleva a que el 43 por ciento de los trabajadores estén en la informalidad, aseguró que durante los gobiernos kirchneristas la tendencia era a la baja. “Néstor Kirchner agarró el país con 50% de informalidad y la bajó al 35%. Faltó, claro que faltó. Pero iba en el camino correcto”, argumentó.
La entrevista a Mariano Recalde
– Una semana intensa, con mucha actividad política, concentrada en en el Senado y en el debate la reforma laboral. El peronismo tuvo una posición muy crítica. Le pido una primera mirada sobre lo que ocurrió.
– Sí, una semana muy intensa de un proyecto de ley que es enorme, monstruoso, y que el Gobierno quiso que se trate de manera exprés, prácticamente sin discusión, en muy poco tiempo. Fueron horas vertiginosas donde sucedían cambios permanentes a un proyecto enorme, de 213 artículos. Lo quisieron tratar en diciembre, en Navidad, acordémonos de eso. Pasó enero y el presidente dijo: «Hay que tratarlo en verano, que la gente está distraída». Porque el proyecto, efectivamente, no tiene nada bueno para las personas que trabajan, para los trabajadores y trabajadoras. Cuando uno propone algo bueno, no necesita tratarlo exprés y en verano para que la gente no se entere. Lo da a conocer, lo cuenta y espera que, que lo apoyen. Este es un proyecto de ley que nosotros queremos discutir más. Ahora viene la etapa de la Cámara de Diputados. Lamentablemente, no hubo mucha discusión y no se conoció mucho de los alcances de este proyecto en la primera etapa. Lo poco que pudimos instalar, logramos que se elimine. Por ejemplo, querían, sacar la gratuidad de las cuentas sueldo, querían que se empiecen a cobrar. Machacamos, machacamos, logramos ese pequeño cambio. Pero en el medio, no solo no retrocedieron otras cosas escandalosas que planteábamos, sino que avanzaron en otras que no estaban en el proyecto original y que finalmente se pusieron en la ley y que hoy están causando bastante revuelo, como es la reducción y la limitación de la licencia por enfermedad.
– Vamos a hablar después en detalle del contenido de esta reforma, pero antes quiero ya una perspectiva un poco más general sobre la solución que está proponiendo el Gobierno a un problema que hay en Argentina, que es el problema de la informalidad y la falta de derechos de muchos trabajadores en Argentina. El kirchnerismo tuvo una posición muy crítica, pero no se ha escuchado tal vez una posición propositiva o alguna idea para resolver este problema. ¿O tal vez no la escuchamos?
– Tal vez no se escucha porque no tenemos canales de difusión muy amplios, pero creemos que la solución o el camino para solucionar el problema de empleo y de la informalidad no pasa por quitarle derechos laborales a los trabajadores. Nunca pasó por ahí. Nunca se resolvió el problema del desempleo con flexibilización laboral. Nos dijeron en los 90 que iba a aumentar el empleo con flexibilización, creció el desempleo. Nos propuso De la Rúa y Patricia Bullrich en el 2001 una reforma laboral muy parecida a esta y sabemos cómo terminó. Milei, hace un año y medio, propuso para crear empleo y para formalizar el empleo existente que hoy está no registrado, una reforma laboral que se puso con la Ley Bases. Pasó un año y medio, creció el desempleo y creció brutalmente la informalidad.
Creemos que pasa por otro lado, pasa por la economía. Cuando hay actividad económica, cuando hay una política activa de fomento y protección de la industria nacional, en lugar de abrir indiscriminadamente las importaciones, cuando se promueve la actividad económica a través del consumo y el mercado interno, que se hace con buenos salarios, no como ahora, que los salarios están por el piso y la gente tiene que salir a buscar otro trabajo, hacer horas extras, y el pluriempleo está creciendo. Ahí se mueve la economía. Esto se verificó en datos concretos: entre el 2003 y el 2015, esta misma ley que ahora dicen que impide crear empleos, estaba mucho más fortalecida, con doble indemnización, salarios más altos, muchos más derechos, y el empleo crecía y las empresas se inscribían y registraban trabajadores. Creció el empleo y creció el empleo registrado. Dejó el gobierno Cristina Kirchner con 35% de informalidad, hoy están en 50.
– ¿No es un poco nostálgico ese razonamiento?
– Nostálgico en términos peyorativos, no. Pero sí que queremos recuperar ese modelo de país. Un país que piensa en la gente que vive en el país, en la gente que trabaja en el país, en la gente que invierte en el país, que produce en el país. Hoy estamos en una Argentina que prioriza la timba financiera, que prioriza los fondos buitres, que prioriza con los fondos especulativos que vienen a hacer carry trade, que priorizan las estafas como la de Libra y las Bitcoin y esas cosas. Y eso es lo que termina generando desempleo, pobreza y cierre de empresas.
– Ahora, senador, ¿no cree que es necesaria una actualización, una reforma, cambios en el régimen laboral existente?
– Sí, todos creemos que hay que actualizar, como se viene actualizando la legislación laboral desde siempre, por supuesto. Y sobre todo a través de la negociación colectiva, que quieren terminar… Lo que quieren terminar con los derechos adquiridos, la parte buena y no desactualizada de la ley. Pero no hay nada actual, nada que actualice en esta reforma laboral.
¿Qué hay que actualizar? El trabajo en plataformas, que es algo nuevo, distinto, que no está previsto. Esta modalidad de trabajo donde los pibes eligen su horario y no están sometidos a un horario fijo. ¿Qué dice la ley? No están en la ley. En una reforma laboral dicen: «No son trabajadores». Esa no es una manera de actualizar, es esconder la basura bajo la alfombra. No son trabajadores. No hablan de inteligencia artificial en toda la ley, no habla de home office. Esas son las cosas modernas que hay que abordar. Es más, no solo no habla, lo que hace es derogar la ley de teletrabajo, que un poco -mal o bien- regulaba las tareas de home office, y es una ley de hace cuatro años. La derogaron. ¿Y qué es lo que hace? Volver para atrás, terminar con la jornada limitada, reducir las licencias por enfermedad, reducir y limitar las vacaciones, reducir las indemnizaciones por despido. Es toda reducción de derechos, no es algo moderno y novedoso y que actualiza a la modernidad de la tecnología. Nada de eso. No nos dicen un artículo. Si a mí me mencionan “mirá, este artículo, el 208 o el 124, dice tal cosa”, lo discutimos. No te mencionan un solo artículo. Hablan en general. Hay que actualizar. ¿Y qué es lo que hacen? Te bajan los derechos, nada más.
– Antes de avanzar con otros puntos, me interesa el tema de la “industria del juicio”. Sectores cercanos o que tienen simpatía con el Gobierno hablan de la industria del juicio como el gran enemigo de la creación de trabajo, e incluso lo mencionan a usted o a su familia como parte de ese entramado de la justicia laboral, que afecta a las pymes y que impide la creación de nuevos puestos de trabajo. Quiero que me den una reflexión de eso.
– Primero, lo que les molesta es que el trabajador reclame por sus derechos y haga juicio. Si hay juicios laborales, es porque un empleador incumplió la ley. Los empleadores que cumplen con la ley no tienen juicios laborales. Es muy raro. Hay alguna patología, algún “carancho”, como los hay en los juicios de accidentes de tránsito, como los hay en los juicios comerciales, en los juicios familiares. Que inventan, alguno hay que inventa, pero a nadie se le ocurre terminar con los derechos de los transeúntes o el libre choque en la calle, para terminar con los juicios de tránsito. Esto es una excusa. Hoy hay más juicios comerciales que laborales. Nadie habla de la industria del juicio comercial.
Esta reforma lo que busca es que el trabajador sea un ciudadano de segunda, que cuando le violan el derecho tenga menos acciones para reclamar y defender lo que le corresponde. Y entonces atacan a todo el que defiende a los trabajadores. Atacan a los sindicatos, y no por los defectos. Atacan a los abogados, que tienen muchos defectos, pero no por sus defectos. Atacan a los jueces. Todos los que hacen o pelean para que se cumpla la ley laboral, que es tan ley como cualquier otra. Si a un trabajador no lo tienen registrado, muchos trabajadores, vos lo decías al principio de esta charla, ¿no? Que hay mucho empleado no registrado. Mucha evasión. Eso es violar la ley. ¿No merece ir a la justicia un trabajador y reclamar lo que le corresponde? ¿Sabés cuántos van de los que están no registrados? El 0,05%. ¿Eso es una industria del juicio?
– ¿No existe una industria de juicio laboral?
– Ni cuantitativa ni cualitativamente.
– ¿No existe?
– No existe. ¿Sabés qué era la industria del juicio?
– A ver.
– Se utilizó ese nombre para mencionar a lo que pasaba en los años 70 y 80, con los miles y miles de juicios que se hacían contra las empresas del Estado, por diferencias salariales. Eran juicios en serie, juicios chorizo, todos iguales, de todos los trabajadores que reclamaban un plus u horas extra que las empresas del Estado no pagaba. Y había, ahí sí, una enorme cantidad que llevaban algunos estudios, precisamente no hay ninguno que yo conozca. Ahí se acuñó el término “industria del juicio”, porque había una presentación en serie de reclamos, que muchos seguramente tenían razón, y ahí se acuñó ese término. Ahora se lo menciona para los juicios inventados. No hay una sola norma de esta reforma, una sola modificación, que apunte a castigar o a perseguir a los que inventan juicios.
– Ahora, empresarios consultados hablan de esto. ¿Usted no recibe quejas o no escuchó esos reclamos?
– Trabajé muchos años en la justicia laboral, muchos años como abogado laboralista. El estudio de mi padre tiene 60 años de actividad. Hemos litigado con infinidad de empresas. No son las víctimas. Esto de transformar —esto es gravísimo, esto es re jodido, re mala leche— transformar a los trabajadores en victimarios de los empresarios, cuando no llegan a fin de mes. Padecen un montón de cosas ¿y son los malos de la película? Yo no estoy de acuerdo. ¿Hay alguna patología? No hay que generalizar, de ninguna manera. Que hay abogados inescrupulosos, los hay en todas las disciplinas jurídicas, no solo la laboral. Pero hay un ensañamiento con los trabajadores que es brutal.
– Déjeme ponerme en el lugar de la posición del Gobierno, una posición contraria a la suya, que dice que no es contra los trabajadores, sino que es contra los sindicalistas, contra los privilegios, contra la industria de juicio, y que el objetivo es que se cree empleo y que se eliminen las barreras que impiden la creación.
– Es lo que dicen.
– Ese es el argumento.
– Es lo que dicen.
– ¿A ese argumento usted qué responde?
– Que no hay una sola modificación que conduzca a eso. Y es más, ya esperamos un año y medio desde la última reforma laboral que nos prometieron que se iba a generar empleo y se generó desempleo. Creció el empleo no registrado. De los que están, hay menos, y de los que están hay más no registrados. ¿Cuánto más vamos a esperar? Hagamos una apuesta con el Gobierno, con quien sea, y veamos en un año, en seis meses, en dos años, a ver si se generó empleo con esto o no. Lo que tiene que cambiar es el modelo económico para que se genere empleo. Es lo que decía hace un rato. Con esta misma ley, no hubo ningún problema para que se genere empleo en otro momento, con otro plan económico, con otra economía. Esto es un plan económico que prioriza y fomenta la especulación financiera y no la inversión productiva. Es más rentable timbear con la guita que poner una fábrica.

– En la Cámara de Senadores, el bloque Justicialista votó unificado, a diferencia de lo que pasó con el Presupuesto, por ejemplo, que votó dividido. Pero igualmente hay senadores que son de origen peronista, si se quiere, que votaron a favor.
– Sí, terrible.
– ¿Qué piensa de eso? Me interesa su opinión en función de que ahora el proyecto va a la Cámara de Diputados y también hay algunos diputados con origen peronista que tienen intención de votar esta reforma.
– Me parece que es un eje que es innegociable dentro del peronismo: la defensa de los derechos de los trabajadores. Votar en contra de los trabajadores te saca del peronismo. Podrías haber venido y sido votado por los peronistas, pero no representás al peronismo.
– Es livianita la frase, yo pensé que iba a ser más dura.
– “Lo cortés no quita lo valiente”. Trato de decirlo de una manera tranquila, pero la verdad que pienso lo peor, te decía.
– La CGT tuvo conversaciones con el Gobierno. ¿Qué piensa de la CGT?
– La CGT es algo muy amplio. Es una confederación, la más grande de la Argentina, de sindicatos de distintas actividades, con distintas características. Siempre dentro de la CGT hubo gremios más combativos, gremios más dialoguistas. La CGT, en las conversiones que tuvimos, siempre se expresó de manera clara y contundente en contra de toda la reforma laboral. Y se mostró predispuesta a negociar y pelear con un plan de lucha que está llevando a cabo. Empezó con una movilización y no descarta un paro general. Ese devenir está transcurriendo. Acaba de cerrarse la etapa del Senado, ahora se abre la de Diputados y seguramente esto no terminará con la sanción en la Cámara de Diputados. Si hay modificaciones, volverá al Senado. Ellos miden los tiempos de la manera que a ellos les parece mejor. No me corresponde a mí juzgar.
– ¿No le corresponde juzgar esa actitud de sentarse a dialogar?
– Si ir más rápido, si hacer más movilizaciones, menos, si un paro antes, un paro después, es una estrategia que definen ellos.
– Hubo incidentes cuando se estaba debatiendo en el Senado. Hubo muchos detenidos y el Gobierno está diciendo que va a acusarlos de terroristas.
– Me parece un despropósito acusar de terrorista a alguien que se va a manifestar. Y me parece un despropósito la represión que se desató. Que no estuvo enfocada en los violentos.
– Eso es lo que iba a decir.
– Decís: «Bueno, había uno preparando bombas molotov delante de todos, a la vista de todos». Bueno, ¿por qué no fueron ahí rápidos sobre eso? Los dejaron actuar libremente. Por eso hay mucha sospecha de..
– ¿Usted tiene sospechas?
– Obviamente, de quiénes son. Esos no están identificados casualmente. Lo que hacen después es salir con las motos a cazar militantes y ciudadanos que, incluso, no tienen nada que ver con la manifestación, a seis o siete cuadras, yéndose como una cacería que tiene por objeto amedrentar, que tiene por objeto desalentar movilizaciones, generar miedo. En eso me parece horrible la actitud del Gobierno. En lugar de respetar el derecho ciudadano a expresarse. Pueden estar de acuerdo o no con que salga la reforma laboral, pero no evitar que alguien se exprese. Y los que fueron ahí, se expresaron todos, la enorme mayoría -salvo ese grupito que eran cuatro o cinco identificados, pero a la vista de todos- lo hicieron pacíficamente.
– Ahora le pido que vayamos al fondo y al contenido de la reforma, que los mencionó de manera somera. Quiero que me diga cuáles son los puntos más graves y delicados que tiene la reforma, a juicio de peronismo. Y si, eventualmente, tienen previsto ir a la Justicia para frenar la aplicación en caso de que se apruebe en Diputados.
– Tiene una enorme cantidad de quita y reducción de derechos que hoy existen. Menos derechos, menos salario, menos horas extras, menos límites a la jornada de trabajo… Empeora los derechos de los trabajadores. Tiene algo que me parece escandaloso y que se habla poco, que es la creación del Fondo de Asistencia Laboral, el FAL. Un negociado tremendo de alguien que escribió ese artículo para quedarse con unos fondos multimillonarios. Se calcula más de mil millones. Al principio eran dos mil quinientos millones de dólares anuales. Ahora va a ser un poco menos porque desviaban, del 18% que aportan los empresarios a la ANSES, el 3% lo desviaban… Tres por ciento, ¿no?…
– ¿Qué quiere decir con eso?
– Y que es un porcentaje que está muy arraigado en este gobierno, el del 3%. Lo cambiaron a 2,5%, finalmente. Eso lo desvían a unas administradoras privadas con fines de lucro que se van a quedar con esa plata, que debería ir a la ANSES, y con eso subsidian los despidos, sobre todo de las grandes empresas, porque las pequeñas tienen menos rotación. Es escandaloso. Promover los despidos y facilitarlos.
– ¿Pero esta ley cree que promueve los despidos?
– Y si vos le decís: “Despedí, que te lo pago con la plata de los jubilados, te va a salir gratis”… una empresa con mil trabajadores, en un mes, ya tiene en su cuenta la plata que debería ir a la ANSES, los recursos para despedir a un trabajador con diez años de antigüedad, sin poner un peso. ¿Cómo se desalientan los despidos? Con doble indemnización, no con despidos más baratos. Con despidos más baratos estás facilitando el despido. Lo mismo que hace un año dijeron: “Para facilitar la registración vamos a eliminar las multas por falta de registración”. Eliminaron las multas y aumentó la falta de registración. Si no hay castigo, el que las hace no las paga ahí. El empresario que evade, no las paga. Eso me parece brutal. Primero, me parece malo para los trabajadores e inconstitucional que se los desproteja contra el despido arbitrario, porque es para pagar despidos sin causa. No es para pagar despido por crisis, por falta de trabajo, fuerza mayor. Es para pagar despidos sin causa. Es: “No nos gustó tu cara. Protestaste por las horas extra, por el banco de horas, te vas, y gratis”. Hoy tiene una protección contra el despido arbitrario, como tienen los periodistas una protección mayor y también la eliminan. Los periodistas tienen una protección mayor, una indemnización mayor. ¿Por qué? Para proteger la libertad de expresión. Este proyecto de ley elimina la indemnización de los periodistas, están más desprotegidos.
Desprotege contra el despido arbitrario de la ley de muchas maneras. Y también reduce el cálculo de la indemnización. Lo reduce. Pero el FAL no solamente hace eso contra los trabajadores, sino que además es un negocio escandaloso que se lo van a dar a los amigos de (el ministro Luis “Toto”) Caputo, a empresas privadas autorizadas por la Comisión Nacional de Valores. ¿Quiero ver los nombres y apellidos de los que se queden con esa plata, con esos millones de dólares de los que les dicen: “No, genial, abrimos un mercado de capitales nuevo”.
LA POLÉMICA POR LAS LICENCIAS MÉDICAS

– Quiero que hablemos del tema de licencias médicas, por ejemplo, y la jornada laboral…
– Sí, es mucho más grave lo del FAL. Es un desfalco brutal por el tamaño, por lo que implica. Pero en la vida cotidiana de una persona que trabaja es una mojada de orejas, un ataque mucho más concreto lo del cambio en el régimen de licencias por enfermedad. ¿Qué propone la ley? Y lo propuso al final. O sea, cuando Patricia Bullrich decía: “Estamos agregando cosas”, parece que a pedido a la oposición, le iban agregando cosas peores para los trabajadores. Una que le agregaron es esta: que ahora un trabajador que se enferma o se accidenta, va a cobrar no el salario que le corresponde por los plazos de la licencia, sino el 50% o el 75%. Va a cobrar menos. Y va a ser el 50% si se accidentó o se lastimó o se enfermó en lo que llaman actividad riesgosa. ¿Qué es una actividad riesgosa? No sabemos. Hoy o ayer Sturzenegger decía que si vas a jugar al fútbol, hacés un deporte, es una actividad riesgosa. Entonces, si vos te quebraste una pierna, no podés ir a trabajar, no podés ir a manejar el colectivo, un colectivero, cobrás el cincuenta por ciento de la remuneración básica, no del salario que venías cobrando.
Además eso, ¿qué va a generar? Litigiosidad, porque ese trabajador que no puede trabajar, una mujer que tiene cáncer de mama y tiene que atenderse, hacerse quimio y no puede ir a trabajar, ¿va a cobrar el 50% o el 75% de su remuneración básica? Me parece que es una cosa que lo dicen que es para mejorar el microausentismo. ¡Dejate de joder!, lo tienen todo eso presupuestado. El costo laboral es bajísimo hoy en la Argentina, además siempre lo trasladan a precios. Es para aumentar la ganancia y para tener más sometido al trabajador, para generar que el trabajador, que hoy a duras penas se llega a fin de mes o no llegan a fin de mes, si cuando se enferma cobra el 75% o el 50%, va a ir a trabajar igual, enfermo, lastimado, poniendo en riesgo su salud y, en algunos casos, poniendo en riesgo la salud de los demás. Si tiene una enfermedad contagiosa, “no, yo voy a trabajar, no voy a cobrar la mitad del sueldo”. La mitad de la remuneración básica. Hay muchos trabajadores que cobran el básico, más adicionales, comisiones, antigüedad. Ahora te van a pagar el 75% del básico.
– ¿Qué otro punto importante?
– Es dramático eso, es muy, muy jodido. Hablábamos del banco de horas. El banco de horas que lo venden como algo re copado y re canchero para los jóvenes que quieren disponer de su tiempo. No funciona así el banco de horas que están implementando en una empresa. Acá decir alguno de estos que le diga al dueño de la empresa “no, yo el viernes no vengo, hay programa, pero no vengo, lo compenso otro día”. No, funciona al revés. El banco de horas lo maneja el empresario, no lo maneja el trabajador. El empresario va a disponer de las horas de los trabajadores según la conveniencia que tenga. El trabajador va a tener que estar a disposición las 24 horas, todos los días de la semana. El empleador va a disponer y después te compensa con un descanso, otro día. Pero te desorganiza la vida. Y lo otro que genera es que termina y se ahorra el pago del recargo por horas extras. Hoy, si vos trabajabas ocho horas todos los días y un día te quedabas dos horas más, esas dos horas se cobraban con recargo. Ahora no se van a cobrar con recargo, te van a compensar otro día. Perdés ese plus que muchos trabajadores hoy lo tienen y que con eso llegan a fin de mes. O sea, va a ser una rebaja salarial también.
– ¿Es una rebaja salarial?
– Para aquellos que hacen horas extras, sí. Va a implicar una rebaja salarial. Los que hoy cobran horas extras van a dejar de cobrar ese recargo. Es tremendo, es cruel. En un contexto donde las empresas les está yendo mal, porque no venden, porque le abrieron las importaciones y tiene una competencia desleal -muchas veces con dumping- porque no hay mercado interno, la única solución que se le ocurre es bajarle el costo por el lado de los trabajadores. Me parece injusto.
CRÍTICAS VERSUS AUTOCRÍTICA
– Entiendo todas las críticas, pero ¿no tendría que hacer una autocrítica el kirchnerismo de lo que pasó y lo que está ocurriendo en este momento, con este porcentaje de informalidad? Está bien que lo que me dice usted del 2015, pero desde bastante antes ya no se estaban creando puestos de trabajo.
– Dejamos el gobierno con 35% de empleo no registrado.
– Pero estamos hablando de hace nueve años, senador.
– Dejamos el gobierno con pleno empleo y con los salarios más altos en Argentina.
– Y en el medio estuvo el gobierno de Alberto y Cristina.
– En ese gobierno hubo, primero, una pandemia. Segundo, veníamos con el lastre de una deuda externa tomada por Mauricio Macri que condicionó todo el gobierno. Y después, además, hubo un montón de errores. Aun así, ese -que fue el peor gobierno del peronismo- es 10 veces mejor que cualquiera de los gobiernos neoliberales. Por lo menos para los trabajadores.
– Perdón, ¿que el gobierno de Alberto Fernández y de Cristina Kirchner fue mejor?
– ¿Que el de Milei? Por supuesto.
– ¿Y que el de Macri?
– Por supuesto. Se desendeudó el país.
– Es polémico lo que dice.
– No es polémico, ¿Con qué indicadores querés medirlo? ¿Con pobreza, con endeudamiento, con creación de empresas, con desarrollo económico? Buscá los indicadores que quieras. Con centrales nucleares, con acceso a la educación y a la tecnología.
– Es contraintuitivo decir que el gobierno de Alberto es mejor…
– Pero porque está muy estigmatizado, obviamente. Y en muchos casos con razón, en muchos elementos con razón. Pero lo de Milei es, es cruel, es brutal, es devastador. Es una máquina que viene, como dijo él, a destruir todo, a destruir el Estado y que reine la anarquía. Es anarcocapitalista, dijo. Y está generando una sociedad anárquica.
– ¿O sea que para el kirchnerismo no hay que hacer autocrítica?
– Siempre hay que hacer autocrítica. La hicimos, todo el tiempo la hacemos.
– Digo, porque el 43% es un elefante en medio de la habitación del que nadie se hace cargo.
– ¿43% de qué?
– De informalidad.
– Hoy hay 43%
– Sí
– El kirchnerismo bajaba la informalidad, se reducía, no aumentaba. Agarró el gobierno Néstor Kirchner con 50% de informalidad. La redujo al 35%. Que faltó… faltó, claro. Pero iba en el camino correcto, no en el camino contrario. A mí, la verdad, me asombra de que con datos objetivos tan contundentes, la gente tenga una imagen tan distorsionada de lo que pasó.
– ¿Y es culpa de la gente eso?
– No, no es culpa de la gente. De la gente no, de los comunicadores.
– Culpa de nosotros.
– No. Los comunicadores en general. Los grandes medios de comunicación.
– Bueno, por eso… culpa de los periodistas.
– No te voy a culpar a vos. No, de los periodistas no, jamás generalizaría. Tampoco los medios en general, porque tampoco hay que generalizar. Hay medios y medios de todo tipo.
– Sí, totalmente… Por suerte.
– No hay que generalizar.
– Por suerte hay medios de todo tipo.
– Sí. Cada vez hay menos diversidad, pero bueno.
– A ver… Me interesa.
– Cada vez hay menos pluralidad.
– Pero cualquiera puede decir lo que quiere…
– No siempre, no. Cada vez hay menos pluralidad, hay menos espacios para algunas voces. Viste que al principio me contabas de por qué no se conocen las propuestas del peronismo. Porque nadie las reproduce.
– Bueno, está sentado acá, porque convocamos a todos.
– Hay pocos espacios. Yo rescato este espacio y lo agradezco, desde ya.
– Puede ser un atajo decir la culpa de que nadie sepa es de los medios y no de que tal vez no tengan una propuesta…
– Tenemos una cuota de responsabilidad nosotros, seguro. Que podríamos haber hecho más y mejor las cosas, seguro. Pero tampoco hay que desconocer otros factores. Decir, que los medios de comunicación son plurales e independientes… no comparto esa apreciación. Juegan y tienen intereses e ideología. Hay medios que son militantes, en todos los sentidos, porque pareciera que militantes son unos solos.
– ¿Ahora parece que son todos?
– Hay muchos.
– El kirchnerismo enseñó bastante ese camino, de última.
– No. No enseñó ese camino.
– ¿El periodismo militante no lo enseñó el kirchnerismo?
– ¿El periodismo militante? No, venía de mucho antes. De mucho antes.
– Bueno… pasemos a los temas….
– ¿Quién fue el que dijo «hay que hacer periodismo de guerra»? ¿En qué momento, en qué año empezó la guerra del periodismo contra un Gobierno?
– Eso a mí no me consta. Lo dijo el periodista Julio Blanc en su momento, pero a mí no me consta. Que eso haya ocurrido ese fenómeno fue una declaración que ni ese medio, ni ningún otro medio la asumió como propia. Eso fue una frase de un periodista -un periodista muy reconocido y destacado- pero ningún medio se hizo cargo de haber hecho eso. Ningún medio.
– Pero a mí me consta que se hizo, porque lo he vivido.
– Yo también lo he vivido siendo periodista.
– Nunca diría -y me parece muy mal- que un Gobierno diga que “no se odia lo suficiente al periodismo”.
– Coincido, está pésimo. En otra época escupían fotos.
– Estoy totalmente en contra de eso.
– Por eso decía que tal vez el kirchnerismo enseñó un camino.
– No, en doce años de kirchnerismo hubo mucha libertad de prensa. Se derogó el delito de calumnias e injurias.
– Una gran decisión.
– Se hicieron muchas cosas a favor de la libertad de expresión.
– Esa es una gran decisión. Pero también pasaron otro montón de cosas.
– No se perseguía a los periodistas como se persigue ahora.
– Pasemos a otro tema, porque no nos vamos a poner de acuerdo y vamos a estar hablando de historia en vez de la coyuntura. Hablemos de la reforma laboral, que va a ser más entretenido…
– Hablemos de la reforma laboral, que elimina el Estatuto del Periodista.
– … Y es más importante para el que está mirándonos o leyéndonos. En general, no soy de hacer notas para hablar de periodistas, porque me parece que la gente está esperando otra cosa y no que el periodista hable de sí mismo y de sus problemas.
– Cambiemos de tema.
CÓMO SIGUE EL DEBATE DE LA REFORMA LABORAL
– Volviendo al tema de la reforma laboral. La semana que viene o la otra, eventualmente, va a estar el proyecto en la Cámara de Diputados
– Sí.
– ¿Ustedes van a tener algún compromiso en ese debate? ¿Van a participar de las sesiones de las comisiones, van a intervenir de alguna manera, van a marchar? ¿Qué van a hacer?
– No, le toca a los diputados ahora discutir en la Comisión, primero, y después en el recinto y tratar de sumar voluntades, en el caso de nuestro bloque, para que ese proyecto no se apruebe o se modifique en lo más que se pueda. Y si se modifica, volver a la Cámara de Senadores para volver a discutirlo.
– ¿El camino de la judicialización es un camino que ustedes, como bloque o como partido o dirigente, de manera individual, van a avanzar?
– No. Nosotros no judicializamos las leyes que perdemos. En todo caso, lo que va a pasar mucho es que puede haber personas, trabajadoras o trabajadores afectados, que cuando les toque reclamar van a pedir la inconstitucionalidad de algunas de estas normas, que son claramente inconstitucionales. Pero la judicialización es caso, por caso, un caso concreto, no un abstracto. No hay un tribunal constitucional en la Argentina que analice las constitucionalidades de la ley.
– Sería bueno tenerlo, pero bueno, eso en el fondo…
– Es otra discusión que vamos a coincidir.
– En algún punto se tendrán a que discutir un montón de cosas vinculadas a esta Constitución, que ha servido para poco. ¿Algo más que quisiera platear sobre el tema del debate de la reforma laboral?
– Hay un tema muy importante. Hay un tema muy importante que el Gobierno, el secretario de Trabajo en la discusión en el Senado, la misma Patricia Bullrich y muchos voceros decían que esta ley era para los nuevos contratos. Se habrá escuchado que decían: «No, esta ley es para los nuevos contratos que se van a regirse por esta nueva ley». Cuando llegamos al recinto, no pusieron nada de eso en la ley. Le preguntamos, le pedimos que lo aclararen expresamente y no lo hicieron. Ni siquiera aclararon que se aplica a todos, con lo que queda abierta la ventana y la discusión, que como siempre hay dos bibliotecas. Cuando no se aclara si es para todos o solo para los futuros eso va a generar litigiosidad. Creo que es algo que hay que aclarar expresamente en la ley y espero que lo hagan en la Cámara de Diputados. Y me gustaría que lo aclararan como lo prometieron para los futuros y que no afecte los derechos adquiridos de los trabajadores que hoy están en su lugar de trabajo.
– Antes de cerrar y pasar a minoridad, me interesa una reflexión sobre ese video que salió por redes, que editó una frase de usted que no había dicho y que terminó siendo un meme.
– Que no había leído la ley. Me río porque es una demostración clara de la falta de argumentos, que me discutan otras cosas. Podés no estar de acuerdo con lo que yo pienso y decirme: “No, no estoy de acuerdo con que la indemnización por despido tal cosa, está mal por esto”. Pero cuando el recurso para discutir es la mentira y la descalificación con cosas abstractas, como “no leyó la ley, burro”, es muy bajo.
– ¿Usted leyó la ley?
– Además, muy burdo. La leí dieciocho veces, porque es una ley, primero, que es mi especialidad. La verdad que se equivocaron, porque si hay alguien que conoce las leyes y las leyes laborales y estudió soy yo. Pero además, en este proyecto soy el miembro informante de nuestro bloque, tenía la responsabilidad de leerlo, estaba al tanto de cada detalle, cada modificación. Y cuando le pregunté al miembro informante del oficialismo…
– A Bruno Olivera Lucero, de La Libertad Avanza.
– Por qué decía que el trabajador iba a poder cobrar directamente del fondo este, del FAL, cuando la ley no lo decía, cuando yo no había leído que eso estuviera en la ley…
– Que eso estuviera contemplado en el proyecto.
– La leí cinco veces y eso no lo leí. Me sacaron. “Eso no lo leí”… y dijeron “Ah, burro”. Nada, son recursos de los que no tienen argumentos sólidos. La verdad, podrían tener más altura.
EL TRASPASO DE LA JUSTICIA LABORAL NACIONAL
– ¿Y respecto de la eliminación del fuero de la Justicia Nacional Laboral?
– Me parece que haberla puesto en el marco de esta reforma laboral…
– Porque dicen que la controla la familia de usted.
– Sí, sí, me encantaría poder controlar…
– Pero, ¿la controlan?
– Es un invento… ¿cómo se va a controlar a un juez?
– No lo sé, le pregunto.
– No, no, te lo desmiento abiertamente…
– ¿Seguro que no?
– La única persona con la que teníamos algún vínculo se excusaba en todos los juicios que teníamos, es la mujer de mi papá. No hay ningún manejo ni nada por el estilo, es más…
– ¿Y por qué piensa La Libertad Avanza plantea eso?
– Buscan descalificar. Es una estrategia. Se llama descalificar al interlocutor para no discutir la idea. Pero volviendo al tema de la Justicia: que hayan puesto en traspaso, que supuestamente tenía que ver con la autonomía de la ciudad, en el marco de una reforma laboral quiere decir que lo que buscan es afectar los derechos de los trabajadores y pasarla a una Justicia que está -esa sí, designada a dedo- por el macrismo.
– Pero pasó por la Legislatura, se debatió y se aprobó. No es que fue a dedo. Hicieron los mismos trámites parlamentarios en la ciudad.
– Los miembros del Tribunal Superior de Justicia de la ciudad, sí, obviamente pasaron por la Legislatura.
– Y sí.
– Pero son jueces designados por el trámite ordinario, pero a muy afines políticamente, funcionarios del gobierno de Macri.
– Pero también podemos decir que la Corte que puso Néstor Kirchner fue gente afín a él.
– No, porque ni habían trabajado, ni conocido, ni hablado jamás con Néstor Kirchner. Y fue la Corte más prestigiosa que tuvo la democracia.
– Coincido.
– Son distintas.
– La de Raúl Alfonsín no era mala.
– Puede ser. La de Néstor Kirchner, y sobre todo después de la vara muy baja de la mayoría automática menemista, creo que fue una bocanada de aire fresco y de prestigio para una Corte Suprema muy importante.
– No está lejos la de Alfonsín, perdón…
– Bueno, esas dos. Empate con Alfonsín. No, pero no vamos a discutir, no es un ranking.
– Totalmente.
– Pero es muy importante en una democracia, en una república, tener una Corte Suprema de prestigio que todo el mundo la respete.
– Sí.
– No es lo que pasa ahora. Y no es lo que pasa con el Tribunal Supremo de Justicia de la Ciudad.
– Yo le preguntaba por el tema de la eliminación de este fuero, porque tampoco es demasiado lógico que las causas…
– Es un fuero creado por el general Perón en 1945. Yo creo que ahí está la tirria.
– No, no, la tirria, no.
– Una Justicia pensada para proteger a los trabajadores, para aplicar un principio constitucional, que es el principio protectorio. Y hacer respetar los derechos de los trabajadores.
– Senador, hay una Constitución Nacional que establece que le tienen que pasar las competencias, además, está la Ley Cafiero, que la votó el peronismo, que votó todo el mundo, que establece que tiene que pasar las competencias… No tiene nada que ver con Perón…
– Por eso te decía. Si pasaran toda la Justicia Nacional, la Comercial, la Civil, la Penal y la Laboral. Tiene que ver con eso. Cuando solo pasan la laboral en el marco de una ley de flexibilización laboral, es que en realidad lo que querían acá es algo distinto. Eso es lo que digo. No desconozco todo lo otro, por eso digo que si se hubiera hecho un traspaso de toda la justicia nacional que hoy está en la ciudad a la ciudad, estaríamos de acuerdo. Estaríamos hablando de otro tipo de traspaso.
– ¿O sea que es a propósito para perjudicarlos a los trabajadores?
– Está escondido un encono que tienen hoy las grandes empresas y el poder económico y los gobiernos que yo considero contrarios al peronismo, con un fuero del trabajo que está muy asociado a la defensa de los trabajadores, al respeto de los derechos constitucionales y de las leyes que tienen los trabajadores. Y que les molesta mucho a los empresarios cuando un trabajador le hace juicio, le reclama algo.
– Pero no siempre el trabajador…
– Y si no tiene razón… Pero mirá las estadísticas de la Justicia: cuando no tiene razón o cuando no prueba que tiene razón, porque muchas veces pasa que tiene razón y es muy difícil probar que vos tenés el salario en gris. ¿Sabés que es el salario en gris, ¿no?
– No.
– Mitad negro, mitad blanco. Entonces, te despiden, te pagan la indemnización por el salario blanco. Decís “no, me corresponde entero”. Y es difícil probar la parte en negro, porque no hay registro ni nada. Y esos juicios muchas veces se pierden. Si trabajaste horas extras, ¿cómo probás que trabajaste dos horas más todos los días? Tenés que conseguir testigos y no es fácil. ¿Los testigos quiénes son? Tus compañeros de trabajo, que no van a querer salir a declarar en un juicio contra la empresa. Entonces, muchas veces, se tiene razón y se pierden los juicios.
Hay que estudiar qué pasa en la Justicia del Trabajo, porque no se ganan todos los juicios, como dicen. Pero cuando tenés razón y lo podés probar, la Justicia te da la razón. Y eso les molesta. ¿Cómo? Y lo decía Patrón Costa y ahora tenemos al nieto en la Cámara de Diputados y en la Cámara de Senadores, los Benegas Lynch, nietos de Robustiano Patrón Costa. Hay que googlear Robustiano Patrón Costa. Quién es el símbolo del patrón explotador en la Argentina. Uno de los símbolos… que le pagaba..
– Pero no le va a achacar a los nietos…
– Jamás se lo achacaría, salvo que lo reivindiquen expresamente, como hicieron en el debate de la reforma laboral. “Orgulloso de mi abuelo”, decían. Bueno, ahí sí se lo achaco, porque si estás orgulloso de alguien que explota, que le paga a sus empleados con vales que solo valen en los negocios donde soy dueño, que decía Robustiano Patrón Costa es: “Lo que nunca le voy a perdonar a Perón es que desde que está él, el negrito ya no pide, exige y nos mira los ojos”. Ellos quieren trabajadores que agachen la cabeza.
EL DEBATE DE LA IMPUTABILIDAD DE LOS MENORES

– Sobre el tema de la baja de la imputabilidad, que tuvo aprobación en la Cámara de Diputados y va a empezar a tratarse la semana que viene en la Cámara de Senadores en comisión, ¿qué opinión tiene?
– Una opinión bastante parecida a la que expresó la Iglesia. Que hay un problema que no se resuelve con eslogan o medidas efectistas. Podés bajar a cero la edad de imputabilidad, a dos años, y no vas a resolver el problema. Me parece una medida demagógica. Tenemos que discutir un régimen penal juvenil en serio, con profundidad y con seriedad. Para eso estamos abiertos a discutir algo en serio. Y además, hay que generar las condiciones para prevenir y evitar que los niños y los adolescentes estén en una que no tienen que estar. Y para eso es muy importante, por ejemplo, bancar los clubes de barrio, como se bancaba antes y ahora no. Bancar la educación, bancar las actividades culturales. Uno dice: “El teatro independiente, ¿para qué sirve?”. Muchos pibes van a los centros culturales en lugar de estar en la calle. Hay que tener una política integral. Y este Gobierno desarmó todo y solo se enfoca en la represión, en la pena. Me parece que no…
– Este proyecto, como se trató en Diputados, ¿va a ser rechazado por el bloque en la Cámara de Senadores?
– No lo discutimos todavía en el bloque. No terminamos todavía de cerrar el tema laboral. Nos vamos a reunir pronto y veremos si tomamos una decisión como bloque.
– Porque lo que pasó en la Cámara de Diputados es que hubo votos peronistas.
– Discordantes. Sí, porque es un tema sensible, un tema complejo, un tema que tiene matices, que no es blanco o negro, no es 13 o 14, 12 o 13. Es más complejo y es lógico que haya opiniones divergentes. No me parece algo nocivo, al contrario.
– Ahora, en los medios hemos reproducido y hemos contado que Néstor Kirchner en el 2009 y Cristina Kirchner en el 2010 plantearon que estaba bien bajar la edad.
– Claro, fue con el caso Blumberg. Se endurecieron las penas y no contribuyó, no tuvo efecto el efecto buscado y deseado. Por eso es una discusión compleja, que hay que analizar con seriedad, con datos, con todo el escenario y con toda la caja de herramientas, y no solo con una.
– ¿Pero no hay una posición todavía tomada?
– No, como bloque todavía no. Te repito, no nos juntamos a discutir y seguro vamos a tener matices. En eso nos pensamos todos igual.
MILEI, CRISTINA KIRCHNER Y LA INTERNA PERONISTA

– Ya entrando a la política, le pido una reflexión sobre el momento político que estamos atravesando, independientemente del tema de la reforma laboral, una mirada sobre el actual momento, cuál es su mirada sobre el presente y el futuro.
– Creo que estamos viviendo en el mundo un momento político muy complejo, donde las democracias están afectadas, donde la República como forma de gobierno, también está muy deteriorada. La división de poderes, el respeto a las incumbencias de cada poder, con los contrapesos. Me parece que en eso es un momento político malo para la Argentina y para el mundo. Creo que necesitamos más democracia, más república y que este gobierno vino a deteriorar todo y con una decisión clara: desde prender fuego el Banco Central hasta decir que es el topo que viene a destruir el Estado y todas las instituciones. Yo creo que hay que fortalecer las instituciones y no destruirlas.
– Una de las últimas fotos que se conoció de Cristina Kirchner antes de que se le impusieran limitaciones a las reuniones, fue con usted. Después hubo otros encuentros, el último con un grupo grande de economistas. Una reflexión sobre el tema Cristina Kirchner.
– Es parte de estas afectaciones que tiene el sistema democrático. Escucho mucho hablar sobre la persecución política en otros países, y lo que está ocurriendo en Argentina con la principal dirigente de la oposición, la presidenta del partido más importante de la oposición, como el Partido Justicialista, que fue injustamente detenida, que fue privada de su libertad y proscripta para ejercer cargos públicos por algo que los especialistas -no digo los nuestros- especialistas de todo tipo, como Mariano Cúneo Libarona, que lo escuché en un programa antes de ser ministro de Justicia de este Gobierno, decir que no había ningún elemento para considerarla responsable a Cristina de los delitos que se investigaban en esta causa de Vialidad. Me parece que es parte de los problemas que tiene la democracia. No puede haber persecución política y menos privación de la libertad a dirigentes que no te gustan.
– ¿Y los que dicen que su caso pasó todas las instancias judiciales, desde la primera instancia hasta la Corte y volvió, y que todos coincidieron en la misma decisión? ¿Qué se responde a eso?
– ¿Vos viste quiénes son los jueces? Puestos todos, designados a dedo o trasladados a dedo -como Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi- por el gobierno de Macri. Jugaban al fútbol en la quinta de Macri, jugaban al tenis con Macri, tomaban las decisiones justo el día posterior al que aparecen visitando la Quinta de Olivos con Macri. Uno de los principios constitucionales que hay que garantizarle a todos los ciudadanos es la imparcialidad de los jueces. Estos jueces que se exhibían con un mate del equipo de fútbol de Macri en pleno juicio, carecían de eso.
– ¿Qué hubo? ¿Una confabulación de jueces?
– Hubo una decisión de un gobierno, de un jefe de una mafia, que es Mauricio Macri, que sin ninguna duda disciplinó y ordenó a todos esos jueces. No tengo la menor duda.
– Pero las decisiones finales las tomaron ahora durante este gobierno.
– La Corte Suprema de Justicia de la Nación.
– Pero fue durante este gobierno.
– Las decisiones finales las tomó la Corte Suprema de Justicia, en cuarenta días. ¿Sabés hace cuántos meses o años tiene el DNU 70 para resolver? ¿O tenía para resolver la excarcelación mientras estaba acá de Fred Machado, el narco que bancaba a Espert, a Milei y a Patricia Bullrich? Dos años. Cuando saltó el tema, resolvieron. Entonces, esta es una Corte que algunos temas los apura y otros los duerme.
– Hablando del tema de la Corte…
– No solo persigue, sino que garantiza impunidad.
– ¿Esta Corte?
– Esta Corte. Y esta Justicia, Comodoro Py. La mayoría de los jueces de Comodoro Py y esta Corte.
– Hablando de la Corte Suprema, usted como senador debiera participar de un debate para completar los jueces de la Corte. Hoy por hoy, teniendo 28 votos el peronismo puede bloquear cualquier candidatura, cualquier postulación. ¿Qué idea tiene sobre el tema de la Corte?
– La que expresamos en nuestros proyectos de ley y nuestras decisiones como bloque. No es ni siquiera una opinión personal. Es concreta y lo hemos dicho, lo hemos presentado en proyectos de ley, incluso alguno tiene media sanción. Creemos que hay que ampliar esta Corte, hay que transformarla, que tiene que tener una integración pensada con otros criterios. Para empezar, la paridad de género.
– ¿Ampliarla a cuánto?
– Ahí hay una discusión, porque es discutible. El proyecto de ley creo que terminó con quince miembros, pero hubo otro con 21, hubo con nueve y con siete. Distintos senadores presentaron proyectos variados. Pero sin ninguna duda, no podemos dejar la Corte así como está.
– ¿El kirchnerismo va a negociar con el Gobierno para tener una Corte?
– Me hablás de algo hipotético. Si el Gobierno hace una propuesta, o si quiere avanzar primero, con la integración completa de una Corte -que son cinco hoy y tiene solo tres- tiene que discutir con el Senado. Así funciona el mecanismo constitucional. El Ejecutivo propone y el Senado presta acuerdo.
– Bueno, ya pasó con las candidaturas de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla.
– Pasó y no prestó acuerdo el Senado. No solo el peronismo, una mayoría muy amplia.
– Pero bueno, los votos fundamentales para rechazar eso estuvieron del lado del peronismo.
– Fueron, fueron casi dos tercios que rechazaron en el caso de Lijo. Y de García Mansilla, que llegó a asumir y llegó a firmar sentencias. Esta es la democracia que tenemos hoy. Un juez designado a dedo que decidió sobre temas, sin tener la facultad para hacerlo.

– ¿Cómo está el peronismo?
– Y está en reagrupamiento, reorganización.
– ¿No está desorientado? Porque lo que se ve desde afuera es que está como desorientado o que no encuentra un mensaje eficaz para llegar a la gente.
– Que no hay mensaje eficaz no sé, porque hoy la iniciativa viene del Gobierno y nos toca a nosotros ser oposición…
– Independientemente de que no le podamos caer simpáticos los periodistas, o que tengamos errores…
– A mí me caen muy simpáticos los periodistas. Estuve con tres mil periodistas que firmaron una solicitada.
– O que algunos no les caigamos simpático. Lo que digo es que hubo una elección y el peronismo perdió. Concretamente pasó que el peronismo perdió.
– Es parte de la democracia. Ganar y perder elecciones no es un drama.
– Se lo subrayo porque luce fragmentado y desorientado o que no llega a interpelar a la gente en función de esos resultados, no porque lo opine de manera antojadiza. Desde ese lugar le pregunto ¿está el peronismo de esa manera o está en vías de recuperación?
– El peronismo se está reorganizando después de una derrota electoral. Se está preparando y no tengas la menor duda de que va a ser competitivo en el 2027 y que vamos a tener una propuesta. Y en el 27 tendremos un candidato, una candidata.
– ¿Un candidato?
– Un candidato, una candidata, qué sé yo.
– O más de uno.
– O más de uno. Yo creo que vamos a tener uno solo.
– ¿Ah, sí?
– Creo que sí, que el peronismo se une en general. O puede ser. Veremos. Eso es lo último que se define, en el último momento. Pero que nos estamos preparando, nos estamos reorganizando para enfrentar ese desafío.
– El viejo refrán de que cuando parece que se pelean, se están reproduciendo. ¿Es un poco eso?
– Eso siempre pasa. ¿Qué quiere decir ese refrán? Que somos como los gatos, que parece que se están peleando, pero en realidad se están reproduciendo. Que cuando hay discusión interna, es sano. A mí me parece muy sana la discusión interna. Y una vez que, que nos reagrupemos -que es lo más importante- vamos a ir a proponerle a la sociedad un país distinto, un camino distinto.
– Se lo planteo porque en la provincia de Buenos Aires y en otros liderazgos del interior hay como cierta incomodidad, crítica o fricción con La Cámpora. Intendentes, algunos gobernadores, sindicalistas.
– Es parte de la vida política. Como hay fricciones en cualquier lugar de trabajo, como hay fricción entre los periodistas de un lugar o de otro. Pasa. Son las discusiones sanas que tienen que ver con ir llevando adelante un proyecto común. No es todo un camino de rosas.
– ¿Axel Kicillof es su candidato a presidente?
– Todavía no definimos un candidato a presidente.
– ¿Puede serlo?
– Tranquilamente.
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POLITICA
El aval de Javier Milei a una reforma constitucional y la versión de un pacto electoral bonaerense

Ya antes de las once de la noche Manuel Adorni estaba en el Senado junto a Karina Milei. Eufórico, desde su celular graficaba el ánimo libertario con un sticker de Javier Milei levantando las cejas: el ancho de espadas. La impronta reformista es más que un deseo presidencial. Materializa el truco con el que Milei proyecta una reelección sin balotaje, el verdadero “riesgo kuka” que buscará evitar para asegurarse la permanencia en la Casa Rosada. Pero, en la mamushka reformista hay una sorpresa agazapada en la provincia de Buenos Aires.
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Mundial y tercer año de gestión. Una gran ola, que, imagina, puede acercarlo a un segundo mandato. Como en el movimiento de brazos tribuneros de la Copa del Mundo, el Gobierno piensa en un Congreso de manos alzadas para aprobar la ola reformista y llegar al cuarto año con la esperanza renovada de que para ver (el cambio), hay que seguir un período más.
Al gobierno de Milei se le hace reforma la boca para los anuncios del 1 de marzo en la apertura de sesiones ordinarias. Después de la laboral, siguen la tributaria y la previsional. También la política. Quieren derogar las PASO.
“El Presidente más reformista de la historia” es la precuela de “la inflación domada”, el oxígeno de la gestión libertaria. La Libertad Avanza tiene maestría en construir “la marca sobre el objeto”.
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El filósofo Roberto Palacio observa en “La Era de la Ansiedad”: “Vivimos un mundo al revés: primero se crea significado de marca y el objeto producido es solo un token que legitima la marca. Lo real se ajusta a lo virtual y las cosas a las palabras. Consumimos emociones de forma bulímica y efímera”, dice. El token se lo apropió La Libertad Avanza y el PRO quedó en el aire, a favor de las billeteras virtuales, como una chicana, dijeron, “solo para correrlos por derecha”.
El ensayista colombiano analiza cómo la sociedad contemporánea vive inmersa en la incertidumbre y la falta de utopías y eso redefine nuestra emocionalidad y pensamiento. Con las formas de representación formal perimidas por hartazgo y rechazo, en las redes asomó un malestar con la motosierra sobre las licencias por enfermedad si es “culpa” del empleado. El que venía destruir el Estado y la casta sindical invirtió el cargo de la culpa. ¿Aparecerá un outsider embrión en las redes para superar a la invención mileísta? ¿El pastor Dante Guebel, impulsado por un sector del peronismo, aprovechará la herida asalariada de “por mi culpa, por mi gran culpa” para redimir a la clase media del sacrificio y la flagelación?

Milei reina en el cementerio político
La imagen de Milei no está en el mejor momento, pero es considerable porque reina en el cementerio político: 42% positiva, 7% regular y 47% negativa, según la última encuesta de Giacobbe, que también consigna que el 63,6% acuerda con la reforma de la ley penal juvenil, un 45,6% con la laboral; un 36,4% con la tributaria y un 32,1%, con la previsional. El fantasma es la suba de la edad jubilatoria.
La educación por competencias es otro rasgo de la época y Roberto Palacio señala: “Enseñar solo ‘lo que sirve’ para que el estudiante resuelva un problema específico es reducir educar a capacitar. En realidad, la competencia nos vuelve incompetentes para lo que nos puede deparar la vida. Enseñar implica transformar lo recibido en algo propio a través de la reflexión. Si este proceso no se da, no hay educación, solo dictado”.
La reforma educativa también está en la agenda libertaria, pero hoy la prioridad es una nueva ley de financiamiento universitario que el Gobierno quiere aprobar en sesiones extraordinarias, a las que extenderá hasta el 28 de febrero. “La idea es llegar a un acuerdo que sea cumplible, pagable y que el gobierno pueda cerrar el capítulo judicial”, dicen. La ley fue aprobada, vetada por Milei y ratificada por el Congreso y la justicia.
El equilibrio fiscal que obsesiona a Milei y Luis “Toto” Caputo es un ancla literal.
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La salida traumática de Marco Lavagna del Indec instaló a “la inflación” como el tercer tema más repetido en relación a Milei en la conversación digital de febrero. “Es la primera vez que este eje de gestión impacta con este volumen (más de 206 mil menciones) y esta negatividad al Presidente. Es un tema sensible que constituye su principal fortaleza electoral”, según consignó la consultora Ad Hoc.
¿Pasada? la arremetida del Gobierno contra Techint, la junta directiva de la UIA mantuvo la primera reunión del año y presentó los datos de diciembre: la producción registró una caída interanual del 3,9%; la industria cerró el año con un crecimiento del 1,6% i.a., un 9,6% por debajo de los niveles de 2022; en octubre hubo una pérdida de 6.718 empleos en relación a septiembre (-0,6%), 60.224 puestos de trabajo menos desde el último máximo alcanzado en agosto de 2023″.
Al día siguiente, los industriales fueron recibidos por “Toto” Caputo. “Reunión muy positiva”, dijeron. “Luego del apoyo del empresariado a la media sanción del proyecto de modernización laboral y en un contexto de caída del empleo y falta de recuperación de los niveles de actividad, la UIA acercó un conjunto de medidas para impulsar la recuperación de la industria», agregaron.
El Gobierno aprovecha la temporada alta de la reforma laboral no sólo por los gestos del empresariado, sobre todo, por los de la CGT. Apenas si aportó un dedo del pie en la marcha frente al Congreso. Cuando comenzaron los disturbios y las detenciones, solo silencio.
No fueron los únicos gestos. Heroica por la media sanción, Patricia Bullrich se mostró como una “chica material” y subió un video en modo Vogue de Madonna. La revancha de La Piba. Del otro lado, el viralizado fue el abanico Loco Mía que una asistente agitaba disimuladamente sobre la nuca de Juan Grabois. Noventosos.
Sí avanza el endeudamiento para llegar a fin de mes. Los salarios registrados terminaron 2025 por debajo de la inflación: 28,8% frente a 31,5%. Según el Banco Central, la morosidad llega casi al 8% de los créditos personales y las tarjetas de crédito. En el caso de fintechs, cooperativas y mutuales que otorgan créditos por fuera del sistema bancario tradicional, la mora supera el 18%.
Pasó desapercibido, pero el revival noventoso incluye una reforma constitucional. Sebastián Pareja, el armador de la Hermana de Hierro, en la provincia de Buenos Aires, la impulsó para convertir en una cámara a la Legislatura bonaerense. “No sólo hay que ser. También hay que parecer y tenemos que terminar con esa caja nefasta”, dicen en LLA.
Reforma constitucional y ¿pacto de Olivos bonaerense?
La reforma constitucional es la llave a una inimaginable oportunidad de negociaciones. Los libertarios quieren derogar las PASO, establecer la Boleta Única de Papel, nombrar a un juez en la Corte bonaerense y serían permeables a la reelección indefinida de los intendentes que busca Axel Kicillof y rechaza Sergio Massa.
La discusión por el PJ bonaerense terminó, pero la interna, no. Kicillof quedó al frente del partido, pero él quería a Verónica Magario. Tuvo que aceptar la contraoferta de Máximo Kirchner que cambió la silla por la conducción del Congreso partidario y el control de la Junta Electoral con Leonardo Nardini. Dos cargos clave para la autorización de las alianzas y la validación de los candidatos. Pero el mayor negocio de los Kirchner fue que la unidad significa la permanencia en medio gabinete bonaerense.
El martes hubo una reunión en el PJ de la calle Matheu para evitar que haya internas en los distritos donde no hubo lista de unidad. “Estamos tratando de cerrar. Sabemos que en algunos es imposible. En Tigre no hay manera que haya acuerdo entre (Julio) Zamora y Malena (Galmarini), dicen.
Kicillof asumirá la conducción del PJ bonaerense, pero la prioridad para pelear por la Casa Rosada en 2027 es el Movimiento Derecho al Futuro. “La presidencia del partido va a apuntar a la formación política y a la afiliación”, dicen porque saben que las fichas las tienen pisadas los de La Cámpora. Antes deberá enfrentar la amenaza del primer paro docente.
En La Libertad Avanza, la pelea por la Gobernación enfrenta a Pareja -el candidato de Karina Milei-, al ascendente Diego Santilli y a Diego Valenzuela, el candidato de Patricia Bullirch.
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El intendente de Tres de Febrero y senador provincial con licencia está en el banco. No solo está demorada la creación de la Agencia de Seguridad Migratoria prometida. La ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva lanzó un spot el miércoles para que no haya duda de quién manda. “En política migratoria la tenemos muy clara en el ministerio. No estamos de brazos cruzados esperando a nadie”, dicen.
En la semana de la foto viral, de baño de espuma y bikini, la concejal libertaria de La Matanza Leila Gianni pidió colaboración al Ministerio ante el miedo de los vecinos por la venta de droga en los monoblocks de La Tablada, donde vivían Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez, las jóvenes asesinadas por una banda narco en Florencio Varela. “A los vecinos que se quejan, les toman las casas”, dicen cerca de la concejal.
La reforma constitucional que impulsa La Libertad Avanza buscará terminar con las policías locales. “Eso fue un invento para diluir la responsabilidad del Gobernador. Hay que sacarlas. Queremos revolucionar la Provincia”, advierten.
En la Gobernación los están esperando. Casualidad o no. En secreto, Kicillof también había mandado a estudiar en el inicio del segundo mandato una reforma para establecer la unicameralidad. El espíritu reformista es contagioso. Más cuando no logró que Magario presida el PJ y está inhabilitada para ir por la Gobernación. Hasta ahora. ¿Un pacto de Olivos a la bonaerense? Hay una mamushka agazapada en la provincia de Buenos Aires.
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POLITICA
Círculo rojo: postales detrás del triunfo por la reforma laboral, interna latente y el peronismo en estado crítico

Javier Milei bajó la orden de negociar con el sindicalismo y cerrar el mejor acuerdo posible en torno a la reforma laboral. El Presidente transmitió que su único objetivo era bajar los costos laborales, y que no hacía falta ir a la guerra contra los gremios. “Las discusiones gorilas me tienen sin cuidado”, fue el mensaje que transmitió el Presidente a los funcionarios y operadores que negociaron el proyecto antes y durante la sesión del miércoles en el Senado, previo a la madrugada en la que el Gobierno se adjudicó la primera victoria legislativa del año al que le siguieron, horas después, la media sanción del nuevo régimen penal juvenil y el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Un triunfo político clave en medio de luces de alerta en la economía, que sirvió además para maquillar la interna oficial y que exhibió, por primera vez de manera palpable, la ruptura dentro del peronismo.
Milei demostró otra vez que, por fuera del marketing público, está dispuesto a ser un político pragmático siempre y cuando su centralidad no se vea opacada, ayudado por una oposición sin brújula, carente de liderazgos, y un sindicalismo que, en pleno debate por la reforma laboral, a duras penas pudo movilizar a la plaza frente al Congreso. El interlocutor principal de los gremios fue Gerardo Martínez, en los hechos uno de los jefes de la CGT, que negoció a dos puntas con el sector de Santiago Caputo y con “los primos”, como llama a Eduardo y Martín Menem, cada vez más enfrentados a Las Fuerzas del Cielo. Es cierto que la llegada de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete y la instauración de la “mesa política” ordenó parcialmente la interna, pero no es menos cierto que la disputa entre los Menem y Caputo, es decir, entre el consultor y Karina Milei no cejó ni un milímetro. Más bien lo contrario: la hermana del Presidente y el asesor estrella no se hablan de manera franca hace meses, por fuera de los ámbitos institucionalizados como esa mesa en la que se define la estrategia oficial.
Milei pidió tener el proyecto de reforma laboral aprobado antes del domingo 1 de marzo, cuando inaugure por tercera vez las sesiones ordinarias del Congreso. La media sanción de la madrugada del jueves fue el primer paso. Festejó el Presidente en Olivos, el gabinete en pleno y Patricia Bullrich, que publicó un video en sus redes en el que se presenta como la figura excluyente del triunfo, un auténtico spot publicitario. “Esto es campaña permanente”, la justificó un dirigente de su riñón.

En la CGT no hubo festejos airados, pero sobrevoló en la sede de Azopardo una sensación ambivalente frente a la redacción original. Se cocina, de todos modos, un paro general frente al debate en diputados, para mostrar públicamente los dientes. La central obrera elevó a los interlocutores del Ejecutivo un pliego de condiciones a negociar. Se les concedió cerca de la mitad, en particular aquellos ítems vinculados con las cuotas sindicales. El sindicalismo había peticionado elevar el monto que los monotributistas de las escalas más bajas, en torno a los $20.000, aportan para la cobertura del Programa Médico Obligatorio (PMO) que las obras sociales deben cubrir de manera obligada. En la CGT existe una creciente preocupación por el desfinanciamiento de las obras sociales. Ese reclamo no fue concedido, tampoco la derogación de la ultraactividad, uno de los principales pedidos. “Eso se va a judicializar”, aventuran desde la central obrera. Es una posibilidad.
Los gobernadores también recibieron pulgar hacia arriba al reclamo colectivo para quitar del proyecto el capítulo fiscal que reducía aún más la coparticipación por la rebaja en Ganancias para aquellas empresas que contrataran nuevo personal. A Luis Caputo, “Toto”, no le dio para festejarlo públicamente, pero aceptó enseguida retirar ese capítulo por la caída sostenida en la recaudación que elevó los niveles de zozobra en gobernadores e intendentes, a los que les llega cada vez menos coparticipación. Con un agravante: la motosierra permanente.
Un intendente del interior que estuvo en estos días en Buenos Aires, y fatigó despachos oficiales, se volvió a su municipio alarmado por la falta de respuestas. Para colmo, la rebelión policial de Santa Fe, que Maximiliano Pullaro buscó dar por cerrada a fines de esta semana con los últimos aumentos salariales, puso en alerta al resto de los gobernadores. En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, se monitorea de manera permanente si las consignas que se desparraman en redes sociales no surgen desde adentro de la fuerza, lo cual está prohibido. El recuerdo de la rebelión del 2020, que terminó con la quita de un porcentaje de la coparticipación a la capital, sigue latente. En un tema tan sensible como la seguridad y el monopolio del orden, una demanda que el Gobierno quiere capitalizar con el nuevo régimen penal juvenil que obtuvo media sanción este jueves en la Cámara baja. Lo conoce de cerca la ministra Alejandra Monteoliva, que tuvo que dejar su cargo provincial en el 2013 tras el acuartelamiento policial en Córdoba, que terminó en saqueos. Un dato: los salarios de los policías federales empezaron a quedar rezagados en comparación a las provincias, al revés de la serie histórica.

Caputo cerró la semana con una noticia agria: tres diputados del peronismo presentaron una denuncia penal en el juzgado de Marcelo Martínez de Giorgi para que investigue si se manipularon datos del INDEC y se violó el secreto estadístico tras la salida sorpresiva de Marco Lavagna del organismo después de que Milei se opusiera a convalidar el cambio en la metodología que mide el IPC, un traspié innecesario. En Economía recibieron con satisfacción la baja del riesgo país y un retroceso del dólar, y empezó a acelerarse la compra de reservas, pero persisten luces rojas en el tablero que preocupan a los funcionarios más racionales, en particular por la caída del consumo y la actividad que no repunta. Algo de eso se habló en la reunión de estas horas con la Unión Industrial Argentina (UIA): la capacidad instalada de la industria está apenas por encima del 50%, a niveles de la pandemia de COVID-19. Para colmo, la inflación, que arrojó 2,9% en enero, se incrementó por quinto mes consecutivo. El fantasma de una posible estanflación desvela al Ejecutivo. Fue uno de los puntos destacados de un informe económico muy leído que se distribuyó esta semana en la city.
Interna y PJ resquebrajado. No se sabe quién introdujo la modificación, o al menos hasta ayer nadie se la había atribuido, pero la redacción final de la media sanción del artículo 44 de la sección sobre “accidentes y enfermedades inculpables”, que Federico Sturzenegger ejemplificó desacertadamente con algo tan popular, y tan poco colosal, como jugar a la pelota -“Si te lastimaste jugando al fútbol y el empleador no tuvo nada que ver, y quedaste temporalmente incapacitado para trabajar, en ese caso la cobertura es del 50%”, indicó el ministro-, dejó un signo de interrogación en la previa de la discusión de la semana entrante en Diputados para una ley que se encaminaba a aprobarse sin mayores sobresaltos. “Este es un caso similar al del capítulo 11 del Presupuesto. ¿Para qué meten ruido innecesario y nos complican las cosas a los que estamos a favor de la modernización laboral?“, se preguntó en las redes el diputado Eduardo Falcone frente a un posteo de Julián Alvez, que recogió la inquietud oficial por los cambios en las licencias por enfermedad que podrían complicar las negociaciones. Falcone integra el MID, un bloque de dos, pero la misma pregunta sobrevuela al resto de los aliados que deberían acompañar al Gobierno para la sanción definitiva de la reforma.

Ese interrogante, que será develado esta semana, es de todos modos incipiente en comparación al nivel de disputa interna que mantiene a La Libertad Avanza en estado de asamblea permanente. Después del momento de mayor ebullición, hacia fines del año pasado, se consignó una tregua. Se especuló entonces con la posibilidad de que Santiago Caputo pasara a integrar formalmente el gabinete, y que dejara su condición de monotributista, pero ese plan naufragó. Tras ese naufragio, las teorías giraron en torno a la opción de que el consultor se desprendiera de algunas posesiones y que, en paralelo, los Menem expandieran su influencia sobre otros casilleros del gabinete. Por ejemplo, en la Jefatura de Gabinete. No pasó. Caputo, en simultáneo, no solo mantuvo la SIDE y la UIF tras el recambio en la cúpula de ambas oficinas, sino que agrandó su influencia en ARCA con el ascenso de Andrés Vázquez y avanzó en los últimos tiempos sobre el rubro nuclear con la incorporación de Federico Ramos Napoli, que le responde, en la Secretaría de Asuntos Nucleares. La entrada de este abogado decretó el principio del fin de Demian Reidel al frente del plan nuclear y de Nucleoeléctrica Argentina, una empresa que el gobierno quiere privatizar.
Reidel fue desvinculado formalmente esta semana, y su salida no fue más escandalosa porque el propio Milei y su hermana Karina se encargaron de que corriera lo más bajo del radar posible. El ex funcionario fue el último en darse cuenta de que tenía los días contados. Las supuestas irregularidades publicadas en la prensa -fuentes dentro de la empresa aseguran que existen antecedentes que contrastan los trascendidos y que hay otros procesos del personal histórico de planta que habría que seguir con atención- fueron solo la excusa para correrlo, una movida que Santiago Caputo promovió incesantemente y que se la explicó al propio presidente. La hermanísima, sin embargo, no hizo nada para que que Reidel siguiera en su puesto. Solo Milei sostenía a su consejero nuclear y amigo, por esa amistad de estos años. En estos meses hubo escenas desopilantes del ex funcionario en Casa Rosada.

Karina Milei y Caputo suelen tener algunas miradas similares sobre diversos temas, pero existe entre ellos, y en especial entre allegados de ambos, una persistente desconfianza que se buscó maquillar en estos últimos tiempos con el ordenamiento de las negociaciones parlamentarias y la jerarquización de los interlocutores con los aliados y el círculo rojo: Diego Santilli, Adorni y “Lule” Menem con los gobernadores, Bullrich en el Senado -a propósito, el mes pasado hubo ruidos entre la Casa Rosada y la Cámara alta por el senador Enzo Fullone, que reemplazó a Lorena Villaverde, al que le endilgan algunos deslices por su obsesión por posicionarse y tener visibilidad de cara al año próximo en la provincia-, Martín Menem con los diputados, y Karina Milei por encima de todos, con la supervisión final y definitiva junto a su hermano. Ese nuevo esquema, sin embargo, no corrió, en los hechos, a Caputo de las negociaciones, al menos tras bambalinas.
Puertas adentro aseguran que la interna puede tener un nuevo capítulo próximamente, en un área sensible: la Justicia. La hermanísima ya exhibió su decisión de avanzar en ese rubro, aconsejada especialmente por “Lule”, cuando avaló que el diputado Gonzalo Roca, un abogado con nula experiencia en la rosca judicial, se incorporara por Diputados al Consejo de la Magistratura. Adorni, del riñón de Karina Milei, tuvo además un gesto con la Corte Suprema cuando aumentó en un 280% el presupuesto del Poder Judicial para este año. La próxima puja, en ese sentido, será alrededor del ministerio que lidera Mariano Cúneo Libarona.
El ministro le avisó al presidente y a su hermana que daría un paso al costado para dedicarse a asuntos personales. El mes pasado, por caso, estuvo de licencia, de viaje por Alemania. Por pedido de la hermana presidencial, que vio la posibilidad de planear un desembarco para su sector en esa área, el ministro siguió en el cargo. El mes próximo podría tal vez ser definitivo. Es una de las hipótesis que se maneja puertas adentro.

En ese contexto, circuló en la semana otra vez el nombre de Guillermo Montenegro, un dirigente con experiencia en el rubro, con buena relación con Caputo pero con entidad propia, del sistema, con múltiples relaciones y llegada directa, sin intermediarios, a los tribunales. Cerca del senador bonaerense dicen que no recibió ninguna oferta ni nada parecido, y que volvieron a mencionarlo con el único objetivo de erosionarlo. El ex intendente busca hacer equilibrio, si es que es posible: días atrás se reunió con el presidente de la Cámara baja.
La Justicia es un tema medular, susceptible a sensibilidades, en el que el Presidente nunca se interesó y que puede tener un rol central en este 2026 por la posibilidad, todavía verde, de completar la integración de la Corte y hasta designar a un nuevo Procurador. El resultado de la media sanción de la reforma laboral, con 42 votos positivos, dejó al Gobierno a seis adhesiones de los dos tercios.
Es un antecedente amargo para el peronismo, que atraviesa horas de penurias. El jueves, en Diputados, el bloque de Unión por la Patria exhibió por primera vez un quiebre ostensible en la votación del acuerdo del Mercosur y la Unión Europea: 47 legisladores colaboraron con la media sanción -solo 38 en contra-, en línea con el Gobierno y contrario a la decisión de Cristina Kirchner, que bajó la orden de votar en contra al igual que en la discusión del nuevo régimen penal juvenil. La ex presidenta llamó en persona a algunos diputados. Entre esos 47 estuvieron Germán Martínez -jefe de bloque-, Agustín Rossi, Luis Basterra -ex ministro K-, Kelly Olmos, Guillermo Michel y Victoria Tolosa Paz, y legisladores identificados con Sergio Massa como Cecilia Moureau o Sebastián Galmarini. La ex presidenta se comunicó con algunos gobernadores, pero no tuvo respuestas positivas.

Cristina Kirchner cerró la semana con novedades poco auspiciosas. En el plano judicial, la sala IV de la cámara de Casación rechazó sus planteos para prescindir de la tobillera electrónica, suavizar el régimen de visitas a San José 1111 y ampliar el horario para utilizar la terraza. En lo político, La Cámpora y el kirchnerismo duro quedaron en minoría dentro del bloque en la Cámara baja, y esta semana podría haber noticias desalentadoras en el Senado.
Dentro del bloque en diputados hay un gran debate sobre cómo seguir hacia adelante. “El peronismo del interior rompió el dique del kirchnerismo y La Cámpora”, explicó un legislador del interior. El jueves existió, en tanto, una particularidad: la ex presidenta y el gobernador Axel Kicillof, enfrentados en duros términos, quedaron en la misma vereda cuando ordenaron votar en contra del acuerdo con la Unión Europea. “¿Cómo pretende Axel conducir al peronismo con una visión del mundo que atrasa 20 años?“, se preguntó otro diputado.
En la Cámara alta, la conformación reciente de comisiones puede allanarle el camino al Gobierno. Más aún con la casi segura segregación de los bloques peronistas: hubo en los últimos días contactos exitosos con gobernadores como Raúl Jalil u Osvaldo Jaldo, y con legisladores como María Carolina Moises que podrían empezar a colaborar con el Gobierno casi como si estuvieran dentro del bloque de LLA.

Si esos movimientos resultan satisfactorios para el Ejecutivo, la hipótesis de completar la integración de la Corte Suprema con los aliados estaría algo más cerca. El karinismo se aseguró en ese sentido a Juan Carlos Pagotto, cercano a Martín Menem, al frente de la estratégica comisión de Justicia y Asuntos Penales.
Es un proceso tortuoso, en términos políticos y judiciales, para Cristina Kirchner, que, de todos modos, sigue firme en su tesis en torno a las consecuencias negativas del actual programa económico. “Hubiera apoyado a Ariel y no tendría este problema”, dijo en estas horas un dirigente del peronismo con terminales en la Justicia. Ariel es Lijo.
Gerardo Martínez,Infobae en Vivo
POLITICA
Reelecciones en jaque: los 82 intendentes bonaerenses que quedarán fuera de carrera si no cambia la ley

La ley que limita las reelecciones indefinidas volvió a convertirse en una pieza central del tablero político bonaerense. Si la normativa vigente no se modifica antes de 2027, 82 de los 135 intendentes de la provincia de Buenos Aires estarán impedidos de competir por un nuevo mandato. El impacto es transversal, pero no simétrico: 53 son peronistas, 17 radicales, siete del PRO, cuatro vecinalistas y uno de La Libertad Avanza.
El primer dato que explica la tensión es político y territorial. De los 84 municipios gobernados por el peronismo, 53 quedarían sin la posibilidad de retener el poder en manos del intendente actual, lo que representa el 63%. Dentro de ese universo, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) que impulsa Axel Kicillof reúne 44 jefes comunales, de los cuales 28 están alcanzados por la prohibición, esto es, más de la mitad. En el conurbano, la relación es todavía más delicada: 13 de los 20 del PJ no podrían presentarse otra vez, es decir, el 65%.
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El alcance del problema explica por qué la discusión se volvió estratégica. Para el gobernador, la continuidad territorial es una condición clave para sostener poder político en la provincia y proyectar un armado nacional. Para otros actores del propio oficialismo, en cambio, la limitación abre una oportunidad de recambio. La oposición, con menos nombres afectados, mira el debate con distancia y reparos.
La ley 14.836, sancionada en 2016, fijó el tope de dos mandatos consecutivos y la modificación de 2021 habilitó atajos para esquivar la restricción. Desde entonces, cada ciclo electoral vuelve a poner el tema en agenda. Esta vez, con números que convierten la discusión en una pulseada decisiva para 2027.
El peronismo, el espacio que más arriesga
El peronismo es el bloque más comprometido. 53 de sus intendentes no pueden reelegir si la ley no se modifica. La mayoría gobierna distritos de peso electoral y muchos integran el MDF que responde a Kicillof.
En la Primera Sección, entre los 15 que no pueden reelegir se encuentran nombres de peso como Ariel Sujarchuk (Escobar), Mario Ishii (José C. Paz), Mariel Fernández (Moreno), Lucas Ghi (Morón), Julio Zamora (Tigre), entre otros; los camporistas Mauro García (General Rodríguez), Leonardo Boto (Luján) y Juan Ignacio Ustarroz (Mercedes), y los massistas Javier Osuna (General Las Heras) y Juan Andreotti (San Fernando).
La Tercera Sección -corazón electoral del conurbano y del peronismo y la segunda en cantidad de electores- la lista de 12 concentra nombres centrales: Mariano Cascallares (Almirante Brown), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Mario Secco (Ensenada), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Fernando Espinoza (La Matanza), entre otrros; los camporistas Mayra Mendoza (Quilmes) y Nicolás Mantegazza (San Vicente), y la massista Blanca Cantero (Presidente Perón). Al igual que en el resto de las secciones, allí se superponen intendentes con posiciones enfrentadas sobre la reforma.
En el interior también hay históricos: Pablo Zurro (Pehuajó), Gustavo Barrera (Villa Gesell) y Marcos Pisano (Bolívar), entre otros; los camporistas Iván Villagrán (Carmen de Areco) y Esteban “Tito” Sanzio (Baradero), y los massistas Marcos Pisano (Bolívar), Javier Gastón (Chascomús), Sebastián Ianantuony (General Alvarado), Alfredo Zavatarelli (General Pinto), Alberto Gelené (Las Flores) y Sergio Bordoni (Tornquist).
El reparto interno explica parte del conflicto. La Cámpora tiene siete intendentes alcanzados por la restricción y cree que el recambio puede favorecer su estrategia territorial. Cerca de Máximo Kirchner hay quienes sostienen que tienen más para ganar si no se modifica la ley porque les daría la oportunidad de desplazar a dirigentes históricos del peronismo. El Frente Renovador, con nueve jefes comunales sin reelección posible, mantiene su rechazo a cambiar la iniciativa que impulsó en 2016. El MDF, en cambio, concentra la mayor presión para habilitar las reelecciones indefinidas.
Radicales y PRO con menor impacto
La UCR gobierna 27 municipios y 17 de sus intendentes no podrían volver a competir. El dato es sensible para un partido que sostiene su poder desde el interior.
En la lista aparecen Miguel Lunghi (Tandil) -que acumula más de dos décadas al frente del municipio tandilense-, Maximiliano Suescún (Rauch), Esteban Reino (Balcarce), Osvaldo Dinápoli (General Belgrano), Matías Rappallini (Maipú), Arnaldo Harispe (Lezama),Érica Revilla (General Arenales), Martín Randazzo (General La Madrid), y José Luis Salomón (Saladillo), entre otros.
En el PRO, los alcanzados son siete: Sebastián Abella (Campana), Javier Martínez (Pergamino), Francisco Ratto (San Antonio de Areco), Jorge Etcheverry (Lobos), Pablo Petrecca (Junín), Guillermo Montenegro (General Pueyrredón) y Lisandro Matzkin (Coronel Pringles). Algunos ya activaron planes de transición o saltos a cargos legislativos.
Para el PRO, el costo político existe, pero es menor en términos porcentuales. Esa diferencia explica la mayor predisposición a rechazar un cambio de reglas que hoy beneficia fundamentalmente al peronismo, además de haber sido durante el gobierno de la macrista María Eugenia Vidal que se sancionó la ley.
Libertarios y vecinalistas, con impacto puntual
La Libertad Avanza tiene un solo nombre afectado: Diego Valenzuela (Tres de Febrero), electo en 2015, reelecto en 2019 y 2023 en de Juntos por el Cambio, hoy con destino a encabezar la Agencia de Seguridad Migratoria. El caso tiene peso simbólico, pero no altera el mapa libertario.
Entre los vecinalistas, cuatro intendentes quedarían fuera de carrera: Jaime Méndez (San Miguel), Guillermo Britos (Chivilcoy), Arturo Rojas (Necochea) y Carlos Bevilacqua (Villarino). Son distritos con dinámicas locales fuertes, pero con menor incidencia en la discusión provincial.
Estrategias, negociación y un debate amplio
La modificación de la ley requiere acuerdos legislativos complejos. Sin los votos del Frente Renovador, el oficialismo necesita sumar voluntades externas que hoy aparecen difíciles de garantizar. La izquierda y otros bloques minoritarios ya expresaron reparos, mientras la oposición plantea que cualquier reforma debería discutirse dentro de un paquete político más amplio, que incluya el fin de las PASO y la Boleta Única de Papel.
Algunos intendentes apelaron a licencias o cargos ejecutivos o legislativos provinciales o nacionales para eludir la restricción. La reforma que se sancionó en 2021 dejó abierta la posibilidad de ir por un tercer mandato consecutivo a los que no ejercieron durante más de dos años (continuos o alternados) en su segundo mandato. Hoy, una decena de jefes comunales está de licencia.
Más allá de esos atajos, hay una salida y es política: cambiar la ley. Para Kicillof, el tema es central. El MDF nuclea a 44 intendentes, muchos de ellos sin posibilidad de reelección. Sin esa red territorial, el peronismo bonaerense podría enfrentar un escenario de alta fragmentación en 2027. Por eso, la discusión se concentra en el equilibrio de poder dentro del oficialismo y el futuro del armado provincial.
A pesar de ese diagnóstico, el Frente Renovador mantiene distancia de cualquier intento de cambiar la normativa. “No estamos de acuerdo con modificar la ley que pone límite a las reelecciones indefinidas. Fuimos los autores, y lo seguimos sosteniendo: la alternancia en los cargos es constitutiva de la democracia”, ratificó en X Sebastián Galmarini, dirigente del espacio que lidera Sergio Massa.
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En ese sentido, recordó que “ya se cumplió el límite para muchos intendentes, legisladores y concejales y consejeros escolares que no pudieron continuar en sus cargos y debieron continuar militando en otros espacios”, y planteó que “es momento de discutir y resolver otros aspectos del sistema político y electoral, que afectan la representación y el funcionamiento” de los gobiernos.
Con estos números sobre la mesa, la discusión por las reelecciones pasó a ser una ecuación de poder. Lo que defina la Legislatura no solo ordenará candidaturas locales, sino que también delineará el mapa político bonaerense, y fundamentalmente del peronismo, rumbo a 2027.
reelección indefinida, intendentes, Provincia de Buenos Aires, legislatura bonaerense
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