ECONOMIA
Leonardo García, CEO de Coca Cola Argentina: “Siempre buscamos aumentar el liderazgo y el camino del crecimiento está en marcha”

Leonardo García, gerente general de Coca Coca Argentina, suelta una carcajada y dice “¿Qué puedo decir eu de esta situación?”, en referencia al meme del DT argentino Luis Zubeldía en una conferencia de prensa en Brasil.
García es brasileño, hincha de Flamengo y fue el anfitrión local del Trophy Tour, la gira mundial que la empresa realiza con la FIFA y que lleva a más de 30 países la Copa del Mundo, la verdadera, la que levantaron Leo Messi en Qatar y Diego Maradona en México 86. La que solo puede tocar quienes fueron campeones del mundo.
“¿Tiene algún sentimiento especial siendo de Brasil y viendo la copa que ganó Argentina?», le preguntó Infobae. García lo pensó tres segundos, reconoció “que es una situación muy particular” y respondió, entre risas, con la frase viral de Zubeldía.

El tour de la Copa que estará nuevamente en disputa este año en el Mundial de EEUU, Canadá y México, llegó a Buenos Aires esta semana y acercó a los hinchas argentinos la oportunidad de ver de cerca el trofeo más deseado del fútbol.
“En Coca Cola tenemos un propósito global que llamamos refresh the world and make a difference, o refrescar al mundo y hacer la diferencia. En Argentina buscamos eso mismo. Acercar la Copa del Mundo a su casa es una manera de lograrlo. Nos dio mucho orgullo tener la Copa donde están los actuales campeones, a un país con tanta pasión futbolera», aseguró García en diálogo con este medio, en el predio de La Rural donde más de 6.000 argentinos vieron la copa y disfrutaron de una serie de experiencias y juegos futboleros y llenos de espíritu mundialista.
— ¿Por qué la Copa del Mundo es un activo tan relevante para la compañía?
— Es un activo exclusivo. No existe otra empresa que tenga la posibilidad de tener la Copa y de mostrarla, es un objeto que solo pueden tocar los jefes de Estado y los campeones del mundo. Coca Cola es la única marca que realiza el Tour de la Copa por más de 30 países en seis meses, lo que le da un valor único.

— ¿Es verdad que el operativo para mover la copa es similar al de un jefe de Estado?
— Sí, hay un sistema muy, muy riguroso de seguridad. En muchos momentos, casi nadie sabe exactamente dónde está. Es la verdadera, no tiene réplicas y por eso se utilizan cajas que sí pueden tenerlas. El valor de la Copa es incalculable, por eso se la trata casi como una piedra preciosa. Esa mística contribuye a la magia que la rodea.
— ¿Cuál fue el objetivo de exhibirla en Argentina?
— Buscamos que los consumidores tuvieran una oportunidad única de verla de cerca. Todo el operativo estuvo pensado para ellos, para acercarlos a una experiencia distinta y para fortalecer el vínculo de la marca con los argentinos. El fútbol es una gran pasión aquí, y estar cerca de la copa y de todo lo que la rodea nos permite generar una conexión especial.
— Por el patrocinio y la visibilidad global, el año del Mundial es especialmente importante para la empresa.
— Sin dudas. Entendemos dónde hay más pasión por el fútbol y enfocamos allí nuestros esfuerzos. El tour de la copa y las promociones comenzaron en enero. El mundial ya empezó para nosotros. Este año, el 11 de marzo, lanzamos una campaña muy especial realizada íntegramente en Argentina y para argentinos. También presentamos ediciones limitadas de latas y seguiremos con muchas más experiencias para los consumidores hasta mediados de año.

El recorrido mundial del trofeo se hace en un avión especial, ploteado con la marca de la bebida. Recorre 30 países afiliados a la FIFA y tiene 75 paradas a lo largo de 150 días. Además del valor simbólico, la copa tiene un valor económico: está hecha de oro macizo de 18 quilates y pesa 6,175 kilos. Eso daría un valor estrictamente material, según su peso y el precio del oro, de unos 1,1 millones de dólares. Está claro que vale mucho más.
— Hace poco más de un año que llegó Argentina. ¿Qué país encontró?
— Llevo 24 años en la compañía. Cuando llegué a Argentina, después de vivir en China, Taiwán y Vietnam, sentí que volvía a casa. Me recibieron muy bien y con mi familia estamos disfrutando mucho de vivir aquí. En todos los destinos donde trabajé, el contexto impone desafíos. Lo importante es comprenderlo y ajustar la estrategia.
— ¿Me puede dar un ejemplo de ese ajuste de estrategia?
— Impulsamos la retornabilidad y desarrollamos envases más accesibles para quienes tienen menor poder adquisitivo. Estos productos suelen costar hasta un 30% menos. Los mercados cambian constantemente y hay que saber adaptarse.

— ¿Cuáles son las perspectivas de la compañía para este año?
— Pensamos siempre en el largo plazo. Tenemos inversiones anunciadas por USD 1.400 millones hasta 2030. Ese dinero irá a la modernización de flotas, capacitación de talentos y desarrollo de nuevas capacidades. Siempre buscamos aumentar nuestro liderazgo en el país y el camino de crecimiento está en marcha.
— ¿El plan de inversiones está enfocado a las plantas?
— Sí, apuntan a la estrategia de crecimiento. Incluyen modernización de flotas, plantas, capacitación, desarrollo de talentos y fortalecer el liderazgo. El año pasado invertimos en dos plantas de retornables, en Mendoza y en la provincia de Buenos Aires, junto a las embotelladoras Andina y Reginald Lee. Seguiremos invirtiendo porque el contexto no cambia de un día para otro. La estrategia es llegar con la oferta correcta a cada consumidor.
— El consumo es seguido de cerca por el Gobierno. ¿Cómo creen que evolucionará este año?
— Siempre miramos el largo plazo y ajustamos el corto para sostener el crecimiento. Las variaciones de consumo ocurren en todos los países donde trabajé. Hay que tener paciencia y calma. Hay consumidores con menos recursos y otros con más flexibilidad. Segmentamos la estrategia por ciudad y por barrio para adaptarnos a los distintos bolsillos. La retornabilidad es clave en ese sentido.
— ¿Esperan vender más que el año pasado?
— Sí, las expectativas siempre son de crecimiento. No puedo dar números ni detalles, pero la respuesta es que sí. Tenemos seis categorías: gaseosas, claro, pero también agua, jugos, isotónicos y lácteos, como Ades. Algunas crecerán a doble dígito y otras, las más maduras, a un solo dígito, pero la meta es seguir creciendo.
— La empresa siempre menciona el valor de su ecosistema. ¿Qué impacto tiene en la economía argentina?
—El ecosistema de Coca-Cola involucra a la empresa y sus cuatro embotelladoras: Femsa, Arca Continental, Andina y Lee. Esta última es la más antigua y estamos asociados desde hace 83 años en el país. Generamos 150.000 empleos directos e indirectos, operamos 12 plantas y 65 centros de distribución, y nuestro impacto representa el 0,7% del PBI.
— ¿Tiene planes de importar productos que no se fabrican en el país?
— Hoy, no. Si surge una oportunidad, se evaluará. No contemplamos importar porque operamos a escala y la importación es de nichos. Priorizamos fabricar en Argentina para los argentinos y exportar, sobre todo jugos y limón. Exportamos jugos y toda la producción de las categorías es local. Compramos limones y el 80% del limón va al exterior, y muchas Sprite del mundo llevan jugo de Argentina.
— ¿Qué nuevos lanzamientos tienen previstos para este año?
— Este año lanzaremos Powerade Zero, por ejemplo, que ya tuvo éxito en otros países. Siempre estamos atentos a oportunidades en cada categoría.
— ¿Qué busca el consumidor argentino cuando elige una bebida?
— Primero, calidad. Luego sabor y confianza en la marca. Analizamos siempre las distintas ocasiones de consumo porque las personas toman dos litros de líquido por día. Las oportunidades están en un asado familiar, una hamburguesa, el gimnasio, el desayuno. Adaptamos la oferta para estar presentes en cada momento de la vida de los argentinos.
Coca Cola
ECONOMIA
Aumento del colectivo: cuáles son las diez ciudades con los boletos más caros y más baratos del país

El transporte público de pasajeros ha sido foco de incontables ajustes de precios en los últimos años, pero los aumentos no han sido parejos en todo el país. Por el contrario, se han registrado muchas disparidades que han profundizado la brecha del valor del pasaje entre las diferentes jurisdicciones. Tal es así, que hoy algunos argentinos pagan más del doble que otros por usar el colectivo, aunque en ciudades diferentes.
Tras la suba del boleto en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), un informe de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA) permite ver con claridad las diferencias de precios. Según el estudio, en febrero de 2016 la ciudad más económica para viajar en colectivo es el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Dentro de esa región se puede identificar los micros de jurisdicción nacional, lo que dependen de CABA y los que corresponden a la Provincia de Buenos Aires.
Hoy, los más baratos son los micros de Nación, pese a haber sufrido un aumento del 31,58% en el último mes (se pagan $650 de pasaje mínimo). Empatan como los más económicos los colectivos que dependen de CABA, también con un boleto de $650, pero con un incremento reciente del 4,86%. El tercer lugar del podio de los más económicos son los colectivos del Partido de la Costa. Quienes se suben a los micros de esa ciudad abonan un boleto mínimo de 698 pesos.
La cuarta ciudad más económica para viajar en micro es la Provincia de Buenos Aires, donde se pagan actualmente $722 como tarifa mínima. En ese caso, hubo un incremento de precios del 4,92% en el último mes.

El resto de las ciudades que completan el top ten de precios bajos se distribuyen en otros sectores del país. El quinto lugar lo ocupa Villa Mercedes (San Luis), donde se abonan actualmente $790, de acuerdo a la información proporcionada por AAETA.
En los puestos siguientes aparecen General Pico ($800), San Luis ($870), Viedma ($980), La Rioja ($1.000) y Trelew ($1.000). Estas dos últimas ciudades sufrieron aumentos del 66,7% y 9,53% respectivamente respecto al relevamiento anterior. Es importante aclarar que en todos los casos se toma como referencia la tarifa plena. No se tiene en cuenta si existen o no descuentos por viajero frecuente u otros beneficios, como las bonificaciones para trabajadores de algún sector en particular.
Las realidad del transporte público es muy diferentes en otros puntos del país. De acuerdo a los datos proporcionados por el organismo, ya hay cinco ciudades donde el boleto mínimo supera con comodidad la barrera de los 2.000 pesos.
En la actualidad, el boleto de mayor precio del país se encuentra en Pinamar, donde se paga un mínimo de $2.625 por viaje. No mucho más abajo figura San Martín de Los Andes, que luego de haber registrado un aumento del 8,70% en el último mes, llegó a los $2.500 por pasaje. El podio se completa con Centenario, ciudad que registró un fuerte incremento del boleto de 24,1% en relación al relevamiento anterior. En ese caso, el boleto tiene un valor de 2.478 pesos.

Otra ciudad con pasaje por arriba de los $2.000 es Pergamino. Tras un aumento del 5,36%, el pasaje mínimo llegó a los $2.332. Por su parte, en Bariloche el boleto subió 7,95% en el último mes y alcanzó los 2.046 pesos.
En la lista de las más caras figura también Corrientes, donde el boleto más económico tiene un valor de $1.890. Empatan en el séptimo y octavo lugar las ciudades de Sáenz Peña y Resistencia. En ambas el pasaje más accesible tiene un valor de 1.885 pesos.
Luego aparece una de las ciudades más pobladas del país. Se trata de Córdoba, donde los pasajeros pagan un mínimo de $1.720, de acuerdo a los datos publicados por Aaeta.
Finalmente se debe mencionar el caos de Orán (Salta). En esa ciudad se paga un pasaje mínimo de $1.700, luego de un aumento del 6,25% en el último mes.
ECONOMIA
¿Se viene otro aumento en la carne? La hacienda marcó nuevos récords este viernes

El mercado ganadero cerró la semana con nuevas subas en el precio de la hacienda, un movimiento que no solo impacta en la cadena productiva sino que vuelve a encender señales de alerta en materia inflacionaria.
Los valores del ganado en pie mostraron firmeza en las últimas operaciones, impulsados por una oferta más acotada. Desde el punto de vista económico, este comportamiento anticipa posibles ajustes en el precio final de la carne vacuna, uno de los productos de mayor peso dentro de la canasta básica.
En la mañana del viernes, las vaquillonas livianas alcanzaron un máximo de $5.900 por kilo, $400 por encima de los valores de la semana anterior. La suba consolida una tendencia alcista que ya comenzó a impactar en el mostrador: en enero, el precio de la carne aumentó 4,9% mensual y 73,4% interanual, superando ampliamente el 2,9% de inflación general registrada por el INDEC.
Oferta restringida y formación de precios
El factor central detrás del aumento es la menor disponibilidad de animales para faena. En términos constantes, los precios de la hacienda se ubican en los niveles más altos de los últimos 90 años. Los analistas coinciden en que la firmeza responde a una escasez estructural de ganado para consumo, profundizada por una marcada retención de animales.
Productores y feedloteros están apostando a agregar más kilos a campo o en corrales, aprovechando una ecuación favorable entre el valor del kilo vivo y el costo del alimento. Incluso en las subastas aparece con mayor presencia el sector feedlot, que compra lotes livianos para engorde.
En términos de microeconomía, cuando la oferta se contrae y la demanda se mantiene estable, el precio tiende a subir. Este ajuste comienza en el eslabón primario (la hacienda) y se traslada progresivamente hacia frigoríficos, distribuidores y puntos de venta.
El interrogante no es si habrá traslado, sino qué porcentaje del aumento absorberá cada tramo de la cadena y cuánto terminará pagando el consumidor.
Más exportaciones y precios internacionales en alza
El frente externo también juega un papel clave. En enero, los embarques de carne alcanzaron las 62 mil toneladas res con hueso, un 11% más que en enero de 2025, según datos del INDEC.
A esto se suma un aumento del 33% en el precio internacional promedio en los últimos 12 meses, con valores que superan los US$ 5.000 por tonelada. El incentivo exportador fortalece la competencia por la hacienda y contribuye a sostener precios elevados.
Impacto en el IPC y en la inflación de alimentos
La carne vacuna tiene una incidencia significativa dentro del rubro «Alimentos y bebidas no alcohólicas», uno de los componentes más sensibles del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Un incremento sostenido en los valores de la hacienda podría:
Acelerar la inflación mensual del rubro alimentos.
Condicionar la evolución del IPC general.
Reforzar expectativas de subas en otros productos sustitutos.
Dado que la carne es un bien de consumo masivo y culturalmente central en Argentina, cualquier variación en su precio tiene efecto multiplicador en la percepción inflacionaria. En enero ya mostró un incremento del 4,9%, superando el promedio inflacionario del mes, y acumula un alza interanual superior al 73%.
El reciente movimiento en la hacienda podría derivar en subas adicionales de entre 2% y 3% en el corto plazo. Según proyecciones, durante el año el precio de la carne podría ubicarse entre 5 y 10 puntos por encima de la inflación general.
Para los hogares, esto implica una presión directa sobre el presupuesto alimentario. Ante nuevos incrementos, podrían intensificarse:
La sustitución hacia pollo o cerdo.
La reducción en la compra de cortes premium.
La búsqueda de promociones y canales mayoristas.
Poder adquisitivo y cambios en el consumo
El eventual traslado a las carnicerías ocurre en un contexto donde los ingresos muestran recuperación dispar. Si los precios vuelven a subir, el consumidor podría enfrentar un nuevo ajuste en su presupuesto alimentario.
Históricamente, ante subas de la carne vacuna, se observan:
Sustitución hacia pollo o cerdo.
Mayor búsqueda de promociones y ofertas.
Reducción en la compra de cortes premium.
Ajustes en la frecuencia de consumo.
En términos macroeconómicos, esto implica una reconfiguración de la demanda interna, que puede moderar parcialmente el traslado de precios si el consumo se retrae.
Escenario para las próximas semanas
Si la oferta continúa limitada y el mercado sigue convalidando valores más altos, la presión sobre el precio minorista será difícil de evitar. El comportamiento de la faena y la capacidad de absorción de costos de frigoríficos y comercios serán variables clave.
Desde la óptica inflacionaria, la evolución de la carne vacuna será un dato a seguir de cerca en los próximos relevamientos de precios. No solo por su peso estadístico, sino por su impacto simbólico en la economía doméstica.
El mensaje que deja el mercado es claro: la suba de la hacienda vuelve a instalar presión sobre uno de los alimentos más relevantes de la canasta básica, con potencial impacto en inflación y consumo.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,carne,inflación
ECONOMIA
Semana financiera: las acciones repuntaron y el dólar profundizó su caída, con el trasfondo del debate por la reforma laboral

La semana tuvo solo tres sesiones operativas debido a los feriados de Carnaval, aunque exhibió, a la vez, un movimiento intenso de noticias locales que motivó una ligera recuperación de precios para las acciones, junto con la confirmación del sendero de declive para la cotización del dólar.
Una novedad principal fue la sanción dada a la ley de Modernización Laboral en la Cámara de Diputados el jueves 19, que con la eliminación del polémico Artículo 44 referido a licencias por enfermedad regresará al Senado para su aprobación definitiva.
La iniciativa fue presentada como una pieza clave en el esquema de desregulación de la economía que impulsa la administración de Javier Milei. Y si bien su avance parlamentario estaba en cierto modo descontado en los precios bursátiles, ésta representa un éxito político para el oficialismo y también implica una señal para la toma de decisiones de cartera de los inversores.
Además de la reforma laboral, los agentes asimilaron datos del superávit comercial de casi USD 2.000 millones en enero, la baja de la desocupación al 6,6% en el tercer trimestre de 2025, la caída del El Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad Di Tella en febrero y la desaceleración de 1,7% del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) informado por el Indec para enero.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires avanzó un 2% semanal en pesos, a 2.873.248 puntos, para reducir las pérdidas que venía acumulando a lo largo de febrero a un 10%, rojo que deja fuera de convergencia a la plaza local respecto de las bolsas del exterior.
Medido en dólares, el panel de acciones líderes recuperó la barrera psicológica de los 2.000 puntos, con una ganancia de 5,1% semanal.
Los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- exhibieron balance mixto, con un riesgo país de JP Morgan que avanzó un entero respecto del viernes 13, en los 519 puntos básicos.
“En lo que va del año, gracias al rally que tuvieron en enero, los bonos soberanos bajo legislación local -Bonares- acumulan una suba del 4,1% (y sólo 0,3% en febrero), por encima de los emitidos bajo legislación extranjera (Globales), que avanzan 3,5% en el año (-0,1% mensual). Esta mayor demanda relativa por Bonares derivó en una compresión del spread de legislación, ubicándolo en el nivel más bajo de los últimos meses», detallaron los analistas de IEB.
“A pesar de la positiva lectura entre los inversores que deja el avance de la reforma laboral en Diputados, la reacción de los activos domésticos resultó mixta ya que se venía descontando, con las acciones respondiendo con calma mientras que los bonos en dólares ensayan un repunte”, afirmó el economista Gustavo Ber.
“Este se debe a que resulta un importante avance para mejorar el clima de inversión privada a mediano plazo, un componente que debería llevar la delantera en el crecimiento económico, aunque no se anticipa que genere efectos inmediatos. Ante ello es que los operadores vienen posando una creciente atención sobre la dinámica de la inflación y el nivel de actividad, en conjunto con las tasas, en busca de mejoras que sigan sosteniendo la confianza sobre el modelo”, continuó el titular del Estudio Ber.
“La semana estuvo marcada por la aprobación en la Cámara de Diputados de la reforma laboral , que continúa el momentum de la agenda de reformas impulsada por el Gobierno. En paralelo, el Gobierno informó en enero un superávit primario de $3,1 billones y un resultado financiero positivo de $1,1 billones, de alrededor del 0,3% y 0,1% del PIB, respectivamente, profundizando la política de consolidación fiscal”, señalaron los expertos de Puente.
“Mirando más a mediano plazo, tanto para valuaciones de acciones como de bonos en dólares, la clave será sostener la acumulación de reservas netas y las reformas pro oferta que den más dinamismo a la economía. Respecto a esto último, la política monetaria debería calibrarse de modo tal de reducir la volatilidad, manteniendo tasas reales positivas que permitan impulsar depósitos y aumentar capacidad prestable de los bancos”, evaluó Juan Manuel Franco, economista jefe del Grupo SBS.
“En tanto, otro foco a mediano plazo estará por el lado de si los dólares ‘del colchón’ finalmente comienzan a circular impulsando el consumo y la inversión. Finalmente, los factores exógenos juegan, por lo que precios de commodities, tasas y cuestiones geopolíticas deberán ser monitoreadas muy de cerca por los inversores”, resumió Franco.
“De cara a 2026, la sostenibilidad del crédito como motor de actividad dependerá fundamentalmente de la recuperación del salario real y la trayectoria de las tasas de interés. Con una base de deudores más amplia, mayor carga financiera y niveles de mora elevados, el margen para repetir una estrategia de crecimiento apoyada en la expansión del endeudamiento luce considerablemente más acotado”, aportó un informe de la gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia.
En el mercado de cambios el dólar siguió perdiendo posiciones, tal como vino ocurriendo desde que empezó el año. Tasas positivas en pesos combinadas con un recurrente ingreso de divisas a la plaza -por el superávit comercial y colocación de bonos corporativos y provinciales en el exterior- convergieron en un dólar mayorista que perforó el piso de los 1.400 pesos después de tres meses.
En efecto, el mayorista quedó ofrecido a $1.376, un mínimo desde el 14 de octubre, luego de descontar 23,50 pesos o 1,7% en la última semana. Dado que el BCRA estableció un techo para sus bandas cambiarias de $1.595,93, el dólar quedó ahora a 219,93 pesos o 16% de ese límite, el rango más amplio desde el 4 de julio de 2025 (16,4%).
El dólar minorista finalizó con baja de 15 pesos o 1,1%, a $1.395 para la venta, según la referencia del Banco Nación, en un mínimo desde el 29 de septiembre ($1.380). En la semana el dólar al público cedió 25 pesos o 1,8 por ciento.
El dólar blue, a $1.430 para la venta, retrocedió diez pesos o 0,7% semanal, mientras que anota un descenso de 100 pesos o 6,5% en el transcurso de 2026.
En las tres ruedas operativas el Banco Central compró en el mercado de cambios un total de USD 323 millones, mientras que las reservas internacionales brutas, en USD 46.261 millones. aumentaron en 1.103 millones de dólares.
North America
ECONOMIA3 días agoAyuda Escolar Anual: a cuánto asciende, donde se tramita y quien puede cobrarla
CHIMENTOS2 días agoEscándalo en MasterChef: una famosa abandonó a los gritos y acusando que está todo arreglado
POLITICA1 día agoDel himno peronista de Kelly Olmos al exabrupto de Agustina Propato: las perlitas del debate por la reforma laboral











