POLITICA
La reforma laboral que aprobará el Senado ordena el sistema de juicios laborales y le da más poder a la Corte Suprema

El Senado de la Nación aprobará el próximo viernes, seguramente con amplio margen, el proyecto de reforma laboral que obtuvo media sanción en Diputados, pero que deberá volver a la Cámara alta tras la eliminación del artículo 44 que establecía cambios en el régimen de licencias médicas.
Entre los cambios que promueve la norma, el artículo 89 establece una modificación sustancial para todo el sistema judicial laboral. Por primera vez, la iniciativa obliga a los jueces laborales a acatar de manera expresa los fallos de la Corte Suprema y habilita la remoción de quienes omitan esa directiva por mal desempeño. Esta cláusula, que formó parte de un debate político y gremial, aparece alineada con el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), una transferencia que implica profundas consecuencias institucionales y políticas.
La iniciativa legislativa, impulsada por la senadora Patricia Bullrich, define que los jueces laborales en todo el país estarán sujetos a la aplicación obligatoria de los criterios jurisdiccionales de la Corte Suprema en temas laborales.
La reforma busca, según interpreta el oficialismo, fortalecer la posición del Estado frente a futuras impugnaciones de la Confederación General del Trabajo (CGT) y otros sindicatos, que ya anticiparon estrategias judiciales orientadas a cuestionar la validez constitucional de la medida. El Gobierno y sectores aliados en el empresariado sostienen que esta herramienta resultará en el combate contra la llamada “industria del juicio”, que consideran distorsiva para la actividad económica.

El artículo 89 sustituye el artículo 124 de la Ley 18.345, que regulaba la organización y procedimientos del fuero laboral. Deja de lado el esquema anterior, que remitía a las disposiciones del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación para regir la validez y aplicación de fallos plenarios. El nuevo texto establece una obligación categórica: “Los jueces que resuelvan causas de índole laboral deberán, de forma obligatoria, adecuar sus decisiones a los precedentes establecidos por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la materia”. El artículo 90, complementario, advierte explícitamente que el apartamiento infundado por parte de los magistrados “configurará una causal de mal desempeño en sus funciones”.
Fuentes de la Justicia laboral le explicaron a Infobae que la norma viene a fijar algo que ya ocurría en los hechos. “Es un refuerzo de lo que es hoy el criterio mayoritario de la doctrina del derecho constitucional, porque pone en una ley lo que la mayoría de la doctrina considera que es así, el valor obligatorio de los precedentes de la Corte. Esto lo tiene dicho la propia Corte en su jurisprudencia, de que cuando fija un criterio debe ser seguido por los tribunales inferiores y por la Corte misma. La jurisprudencia de la Corte está casi consolidada. Viene a poner en una ley lo que hoy es jurisprudencia”, explicaron.
Otro de los que se expresó respecto a ese cambio puntual en cuanto al ordenamiento de los juicios laborales fue Daniel Funes de Rioja, abogado laboralista y ex titular de Copal y de la UIA. En diálogo con Infobae aseguró que la aplicación mandatoria de los fallos de la Corte “es absolutamente razonable”.
“Así es en la mayoría de los ordenamientos constitucionales posteriores a la segunda guerra mundial y en el modelo constitucional europeo, pero no tanto en el sistema americano, que sigue la Argentina. El acatamiento de los fallos de la Corte Suprema, que es un tribunal de última instancia, tiene toda lógica. Muchas empresas no pueden seguir procesos judiciales tan extensos. Para una pyme es imposible llegar a la Corte”, subrayó.
Otro de los que avaló la iniciativa fue el especialista en derecho laboral Juan Etala, quien actualmente preside Departamento de Política Social de la UIA. “Lo que dice la ley significa poner un límite a lo que estaba sucediendo, de que algunos tribunales no acataban la decisión del tribunal de última instancia. Parece lógico no tener que ir a la Corte Suprema de Justicia para que diga 500 veces lo mismo”, sostuvo.
En lo que sí coinciden la mayoría de los consultados es sobre las dificultades que puede tener el artículo 90, que establece la posibilidad de remoción por mal desempeño para los magistrados que no sigan los lineamientos del máximo tribunal.
Más allá de lo que pueda suceder, uno de los especialistas consultados por Infobae fue taxativo: “Lo de causal de remoción es un exceso, pero pasa que algunos jueces se creen dioses, no quieren seguir los fallos de la Corte, no quieren reconocerlos. No aceptan el traspaso a la Ciudad, decidieron que la ley que prohíbe la indexación es inconstitucional y empezaron a aplicar por su cuenta tasas de interés y multas absurdas. Eso lleva a una guerra de guerrillas que vuelve locos a las dos partes, fundamentalmente a la parte empresaria”, aseveró.
Transferencia de la justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires
La reforma legislativa no se limita a la obligatoriedad respecto a los fallos de la Corte. Avanza además en viabilizar el traspaso del fuero laboral a la CABA, con implicancias en la estructura del Consejo de la Magistratura, el organismo encargado de proponer, sancionar y destituir jueces. Históricamente, el núcleo del peronismo sindical mantenía influencia sobre este fuero, especialmente a través del ex diputado Héctor Recalde y ahora su hijo, el senador Mariano Recalde, así como por el dirigente judicial Alberto Lugones, vinculado al kirchnerismo.
La transferencia disminuiría el caudal electoral de la lista Celeste: afín al kirchnerismo, influenciando el equilibrio interno y pudiendo costarle a este espacio una banca clave. Esto ocurre en un contexto donde se buscan reformas en el método de elección de candidatos a jueces y se intenta promover figuras ligadas al kirchnerismo para ocupar cargos en la Cámara Federal de Casación Penal.
El artículo 91 del proyecto legitima el “Acuerdo de Transferencia de la función judicial en materia laboral”, recientemente firmado por el Gobierno nacional y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Este acuerdo se complementa con la Ley 6.789 sancionada por la Legislatura porteña en diciembre de 2024, que reorganiza la estructura de la justicia laboral en la ciudad, y con la Ley 6.790, que introduce un nuevo Código Procesal del Trabajo.
Como resultado de estas normas, se creó una nueva Cámara de Apelaciones especializada con seis jueces y diez juzgados de primera instancia, cuyos cargos se concursarán según los procedimientos habituales. La transferencia institucional incluyó un compromiso del Ejecutivo nacional de traspasar los recursos materiales y financieros necesarios, asegurando el funcionamiento transitorio del fuero nacional mientras se completa el proceso de integración.
A quienes alcanzará la reforma laboral
Otro de los puntos de debate respecto de la nueva ley de modernización laboral es el universo de trabajadores a los que impactará. En ese punto, en general, hay coincidencia en que la mayoría del nuevo marco normativo aplicará a todos los empleados, no solo a los que firmen su contrato laboral una vez que el proyecto sea aprobado y promulgado por el Poder Ejecutivo.
“La mayor parte de las normas se va a aplicar a todos los trabajadores, salvo algunos que tienen que ver con institutos particulares desarrollados en un contrato determinado de trabajo. Pueden redefinir esos contratos”, explicaron desde la justicia laboral a Infobae.

Uno de los principales cambios se reflejará en el cálculo de las indemnizaciones por despido, ya que la reforma excluye ítems como aguinaldo, vacaciones y bonificaciones, y habilita a los empleadores a pagar la indemnización en cuotas. Más allá de que seguramente habrá presentaciones judiciales cuando la norma entre en vigor (algo que ya anticipó la CGT), especialistas entienden que aplicará a todos los empleados.
“Si el despido se produce antes de que se modifique esta norma, la que se debe aplicar es la que estaba vigente al momento del despido. Ahora, si el despido se produce con posterioridad, rige la que está vigente en ese momento”, detalló días atrás el abogado laboralista Julián Ortíz Alonso en diálogo con el equipo de Infobae al Regreso.
Ortíz Alonso precisó que “el proyecto no distingue si se aplica a relaciones vigentes o a nuevas relaciones”. Así, el artículo séptimo del Código Civil y Comercial establece que las normas no tienen efectos retroactivos, salvo que la nueva ley lo disponga expresamente y no afecte derechos constitucionales. Sin embargo, la jurisprudencia sostiene que la indemnización se define por la legislación vigente al momento del despido. “Esto significa que, si la reforma se sanciona y entra en vigencia, impactará tanto a las relaciones laborales futuras como a las ya existentes. Si el cese laboral se produce después del cambio, se aplicará la nueva norma”, puntualizó.
Por su parte, el abogado laboralista Marcelo Aquino explicó que “la jurisprudencia del fuero laboral argentino aplica la ley vigente al momento de la desvinculación”, lo que implica que la norma que rige al momento del despido determina el cálculo y las condiciones de la indemnización, más allá de la fecha de ingreso del trabajador. En ese sentido, Aquino remarcó que existen derechos en expectativa y derechos adquiridos: “El derecho al cálculo de una indemnización depende de la ley vigente cuando se produce la desvinculación. Si una nueva ley cambia ese régimen, se aplica sobre todos los contratos, salvo que afecte derechos adquiridos y no meras expectativas”.
El debate parlamentario reveló múltiples intentos de la oposición por limitar la aplicación de la reforma exclusivamente a los contratos celebrados a partir de su entrada en vigencia, pero esas iniciativas no prosperaron. Por ejemplo, durante la discusión en el Senado, el legislador Mariano Recalde propuso incorporar un artículo que restringiera el alcance temporal de la ley, mientras que en la Cámara de Diputados, Sergio Palazzo impulsó una cláusula similar, sin éxito frente al rechazo de representantes de La Libertad Avanza.
Días atrás, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, reconoció públicamente en diálogo con Radio Mitre que la reforma abarcará a todos los empleos existentes, incluso a los anteriores a la promulgación. Explicó: “Aplica a cualquier relación laboral. No estás cambiando nada. Estás simplemente dándole precisión al cálculo. Simplemente estamos clarificando temas de la nueva ley de contrato de trabajo, que aplica para todos”.
POLITICA
La interna entre Kicillof y Máximo Kirchner reaparece en un tironeo por las autoridades del Senado bonaerense

El acuerdo al que llegaron el gobernador Axel Kicillof y el diputado Máximo Kirchner para anudar una lista única y evitar una elección interna en el Partido Justicialista bonaerense no tiene más alcance que el partidario. El entendimiento, logrado a principios de mes, por el que Kicillof asumirá la presidencia del justicialismo de Buenos Aires, no derrama sobre otros aspectos de la interna entre kicillofistas y cristinistas, y un nuevo episodio de esa saga de disputas se avecina.
Se trata de la definición de las autoridades del Senado provincial, Cámara que preside la vicegobernadora Verónica Magario y que en diciembre pasado no logró acuerdos para repartir esos cargos debido a la interna del peronismo. El intento por destrabar la situación será el jueves, en una sesión preparatoria agendada desde el año pasado.
“Solo alcance partidario”, confirmó a una fuente cercana a Kicillof al caracterizar el acuerdo sellado con las filas camporistas en el PJ bonaerense, que aún conduce Máximo Kirchner. El resto de las pujas internas se irán definiendo una a una. “La gallina se pela pluma por pluma”, graficó la fuente. En el sector identificado con Máximo y Cristina Kirchner ratificaron que el entendimiento que se anudó en el partido provincial es solo para ese ítem.
En el almanaque, el jueves 26 de febrero aparece como una fecha en la que el estado de la interna peronista volverá a exhibirse. Deben definirse las seis vicepresidencias del Senado provincial, un punto que no se pudo destrabar el 8 de diciembre, en la sesión en la que asumieron los nuevos legisladores electos en septiembre.
Esa reunión legislativa incluyó el enojo de Sergio Berni, flamante senador provincial, que impugnó las licencias aprobadas para el peronista Gabriel Katopodis y el libertario Diego Valenzuela, en una maniobra que se interpretó como expresión de descontento por la falta de acuerdo por las autoridades.
El exministro de Seguridad negó que se debiera a eso y argumentó que lo hizo porque los nuevos senadores no están habilitados para aprobar licencias.
La vicepresidencia primera del Senado es un puesto apetecible para las distintas vertientes del peronismo. Con la conformación anterior de la Cámara, estaba a cargo de Luis Vivona, líder del peronismo en el distrito de Malvinas Argentinas, que pasó a ser diputado provincial. El vicepresidente primero del Senado es el tercero en la línea de sucesión del gobierno provincial, detrás del gobernador y el vicegobernador.
A fines de 2025, los nombres que se barajaban para ese lugar eran los de los senadores Mario Ishii, Berni y Malena Galmarini, respaldados por distintos sectores del peronismo.
Si bien la pelea central se produce dentro del justicialismo, otras fuerzas intentarán quedarse con representación en los cargos de conducción del Senado provincial. Según pudo saber de una calificada fuente libertaria bonaerense, La Libertad Avanza considera que le corresponden las vicepresidencias tercera y sexta.
Los exlibertarios comandados por Carlos Kikuchi cuentan con la vicepresidencia quinta, en manos del propio Kikuchi, exarmador político de Javier Milei.
El escenario se vislumbra complejo para el reparto en el peronismo. “Se están matando para ver quién se queda con qué”, señaló un hombre del Frente Renovador. “Todavía no hay nada. En los próximos días, se generará algún acercamiento para ir definiendo los nombres para los cargos en disputa”, aportó un senador de Unión por la Patria. Una fuente cristinista de la Legislatura definió el clima como de “incertidumbre”.
“Están intentando sesionar el 26, pero no veo que haya acuerdos. Ellos siguen con problemas”, dijo a un dirigente de Pro con experiencia legislativa, al referirse al peronismo.
En la última conformación de la Cámara de Senadores, la vicepresidencia primera era del cristinismo (Vivona); la segunda, de Pro (Christian Gribaudo); la tercera, del cristinismo (Pablo Obeid); la cuarta, del radicalismo (Alejandro Cellillo); la quinta, de los exlibertarios (Kikuchi), y la sexta, de La Libertad Avanza (Daniela Reich).
La Cámara deberá elegir también a un nuevo secretario legislativo. Luis Lata, dirigente del peronismo de La Matanza que ejercía ese cargo, falleció a fines de enero.
La sesión para designar autoridades está programada por Magario desde el 17 de diciembre del año pasado, prevista para la hora 15 del jueves. La interna tuvo un avance en el tiempo transcurrido, al resolver el dilema de la conducción del PJ bonaerense, pero el Senado promete un nuevo capítulo de tensión.
una sesión,Javier Fuego Simondet,Axel Kicillof,Máximo Kirchner,PJ Partido Justicialista,Conforme a,Axel Kicillof,,Vuelta a clases: El ciclo lectivo 2026 arranca atravesado por conflictos salariales y déficits de aprendizaje,,“Cruzando la calle». Polémica porque instalaron una cantera a metros de una escuela rural,,»Me atendieron de primera». Así trasladaron a Samid a la Argentina, con elogios al sistema médico uruguayo
POLITICA
En la última semana de las sesiones extraordinarias, el Gobierno busca que se sancionen tres proyectos clave

Se viene una intensa semana de actividad para el Senado, donde en la última semana de las sesiones extraordinarias, que vencen el próximo sábado, el Gobierno buscará que se sancionen proyectos clave. Se trata de la baja de la edad de imputabilidad, la reforma laboral y el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur.
El oficialismo quiere convertir esos proyectos en leyes antes del 1° de marzo, día en que el presidente Javier Milei inaugurará las sesiones ordinarias en el Congreso. Justamente la modernización laboral será uno de los ejes centrales del discurso que el mandatario dará en el Palacio Legislativo.
Leé también: El “plan sabotaje” que alarma a Javier Milei y el enojo kirchnerista con los gobernadores por la reforma laboral
El oficialismo pidió sesionar el próximo jueves a las 11.00 para tratar la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, uno de los principales proyectos que el Gobierno impulsa en el Congreso.
La estrategia es encabezada por la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich. El oficialismo cuenta con el apoyo de bloques aliados como el PRO la UCR y varias fuerzas provinciales. El kirchnerismo se opondrá al proyecto, tal como lo hizo en Diputados.
La propuesta se basa en principios como legalidad, proporcionalidad, especialidad, excepcionalidad de la privación de la libertad, celeridad procesal y resocialización. La cárcel queda establecida como último recurso, con control judicial permanente y cumplimiento en establecimientos especializados, separados de personas adultas. Además del reconocimiento expreso de las víctimas dentro del proceso penal juvenil.
El viernes, otro día clave para el Gobierno en el Senado
Para el viernes 27 quedará la sesión por el Acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, como también por los cambios realizados al proyecto de reforma laboral que concretó Diputados, con la exclusión del artículo 44 de licencias médicas por enfermedad, que generó un fuerte repudio en la oposición, en especial en el principal aliado de los libertarios, el PRO.
Se trata del artículo incorporado durante el debate en el Senado que determinaba que el trabajador cobraría el 75% del salario en caso de enfermedades “involuntarias”—como gripe, cáncer u operaciones—y el 50% en caso de enfermedades derivadas de actividades en las que el empleado sabía que corría riesgo, como la práctica de ciertos deportes. Actualmente, esa situación está regulada por el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo.
Senado, reforma laboral, imputabilidad
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Senado: fortalecido, el oficialismo no espera contratiempos para darle sanción definitiva a la reforma laboral

Sin contratiempos en el horizonte, salvo que surja algún error no forzado, el presidente Javier Milei se encamina a lograr antes del fin de la semana próxima la sanción en el Senado de una reforma laboral que podrá exhibir como un trofeo político ante la Asamblea Legislativa que se reunirá el próximo 1 de marzo para escuchar su discurso sobre el estado de la Nación en la inauguración de un nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso.
luego del traspié provocado por la aprobación de un polémico artículo que reducía salarios a empleados en uso de licencia médica, que debió ser corregido en la Cámara de Diputados, la jefa del bloque de los senadores oficialistas, Patricia Bullrich (Capital), apuesta a replicar en la sesión que se convocaría para el viernes próximo la coalición política que le permitió aprobar el proyecto en la Cámara alta por primera vez el pasado 12 de febrero.
“Vamos a tener 42 votos”, afirmó Bullrich en diálogo con en medio de la alegría del deber cumplido tras haber logrado el último viernes que las comisiones de Trabajo, que también preside, y de Presupuesto y Hacienda firmaran dictamen favorable al proyecto con el cambio introducido por la Cámara baja y dejarlo, así, listo para su tratamiento en el recinto del Senado al filo del vencimiento del período de sesiones extraordinarias, el próximo 27 de febrero.
El texto modificado había ingresado en segunda revisión al Senado apenas hora y media antes de que el oficialismo reuniera el plenario de comisiones y tan sólo ocho horas después de que la Cámara de Diputados lo terminara de aprobar con un cambio (la eliminación del artículo 44), en relación con lo que había salido de la Cámara alta diez días antes.
Lo que tendrá que votar el Senado es si acepta o no el texto tal cual salió modificado de la Cámara de Diputados. En caso de salir negativa la votación, la Cámara alta estará insistiendo en la versión que aprobó diez días atrás, que incluía el polémico artículo 44 que reducía al 75% y al 50% los salarios de aquellos trabajadores en uso de licencia médica, según la causa de la lesión o enfermedad fuera involuntaria o por una actividad extracurricular del empleado.
El optimismo de la jefa de la bancada libertaria en el Senado se fundamenta en los hechos. En el dictamen que le dio luz verde al proyecto para su sanción definitiva en segunda revisión pusieron sus firmas representantes de todos los bloques de la oposición dialoguista, desde la UCR hasta las fuerzas provinciales, pasando por Pro.
Como ocurrió cuando el proyecto se discutió por primera vez en el Senado, el peronismo en sus diferentes versiones quedó en soledad en su rechazo a un proyecto que introducirá fuertes cambios en las relaciones laborales y que el Gobierno sostiene que permitirá crear nuevos puestos de trabajo y pasar a la legalidad a los que hoy se encuentran en la informalidad.
En este escenario, todo indica que el próximo viernes los dos tableros del recinto de la Cámara alta volverán a mostrar el mismo resultado de la sesión del pasado 12 de febrero, cuando el proyecto de aprobó en general por 42 votos a favor y 30 en contra.
Así, a favor de la sanción de una nueva reforma laboral votarán los 21 miembros de La Libertad Avanza, a quienes se sumarán los 10 miembros de la UCR que comandan Eduardo Vischi (Corrientes) y los 3 de Pro, bloque que preside Martín Goerling (Misiones).
La lista de respaldos se completa con un archipiélago de monobloques y fuerzas provinciales con terminales políticas en sus gobernadores. En este pelotón figuran Flavia Royón (Primero los Salteños) y Julieta Corroza (La Neuquinidad), que responden a Gustavo Sáenz y Rolando Figueroa, respectivamente; la radical Edith Terenzi (Despierta Chubut), alineada con Ignacio Torres, y la exPro Beatriz Avila (Independencia), que ahora juega en sintonía con Osvaldo Jaldo.
Completan la nómina Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, representantes del Frente Renovador de Misiones que gobierna la provincia mesopotámica y lidera el peronista Carlos Rovira, y los dos miembros remanentes de Provincias Unidas: los peronistas Carlos Espínola (Corrientes) y Alejandra Vigo (Córdoba).
Como se dijo, la oposición a la reforma laboral en el Senado estará encarnada por el peronismo y los 28 senadores que en tres variantes conviven bajo el techo del interbloque Popular: la versión kirchnerista reunida en el bloque Justicialista, que tiene 21 miembros; los díscolos de Convicción Federal, con cinco integrantes; y los dos representantes del Frente Cívico de Santiago del Estero, con el exgobernador Gerardo Zamora a la cabeza.
Tal vez la votación del próximo viernes sea la última con esta configuración del peronismo en el Senado, ya que en Convicción Federal analizan de manera muy seria pegar el portazo y dejar de compartir el mismo techo con el kirchnerismo. Es cuestión de horas para que se rompa la unidad peronista en la Cámara alta.
Los 30 votos en contra de la reforma laboral se completan con José María Carambia y Natalia Gadano, los dos senadores de Movere-Santa Cruz. Son dos legisladores que han mostrado una fuerte independencia del gobernador Claudio Vidal, aún cuando ingresaron por la coalición que llevó al dirigente peronista a destronar al kirchnerismo después de 30 años de dominar la provincia patagónica.
Gustavo Ybarra,Conforme a
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