ECONOMIA
La política económica vuelve a exhibir el problema de la manta corta

(Photo by Tomas CUESTA / AFP)
Las noticias de la semana mezclaron buenas y malas para el gobierno. Entre las primeras estuvo la aprobación en la Cámara de Diputados al proyecto oficial de “Modernización Laboral”, que el oficialismo buscará convertir en ley el próximo viernes en el Senado. No es poca cosa para un gobierno que comenzó su gestión con una minúscula representación legislativa en ambas cámaras del Congreso y en un tema que los gobiernos no peronistas, en particular el primero de la restauración democrática, el de Raúl Alfonsin, intentaron vanamente. Con todo, la nueva ley afrontará desafíos judiciales y de implementación.
Más allá de esa victoria oficial, la semana estuvo dominada, sin embargo, por la noticia del cierre definitivo y el despido de 920 operarios de la planta de fabricación de neumáticos de Fate en San Fernando, provincia de Buenos Aires, algo que, anunciado en vísperas de la sesión sobre el proyecto laboral,el propio presidente Javier Milei interpretó como una jugada conspirativa del principal dueño de la firma, Javier Madanes Quintanilla. Pero se trata de un problema mucho más amplia: según la Unión Industrial Argentina (UIA), en los últimos dos años el sector fabril perdió 65.000 puestos de trabajo.
De afuera también llegaron malas noticias: el viernes la Corte Suprema de Justicia de EEUU rechazó por inconstitucionales las “tarifas recíprocas” aplicadas por el gobierno de Donald Trump, a lo que el jefe de la Casa Blanca respondió con la imposición de una tarifa general del 10%, que el sábado elevó a 15%, limando la ventaja de países (como la Argentina) con los que había negociado acuerdos bilaterales con aranceles más reducidos. Y se conoció que en el cuarto trimestre de 2025 la economía de EEUU creció apenas 1,4%, otra mala noticia para Trump y sus socios políticos.
La semana mostró así extremos opuestos de la gestión oficial: de un lado, el avance de su agenda política-legislativa, del otro lado, una clara exhibición de algunos de sus costos, que se hacen más evidentes en la medida que el nivel de actividad económica no muestra signos de reactivación.

Se trata, dijo un análisis de la consultora PxQ sobre el caso Fate, de “una clara señal que el ratio de sacrificio del programa anti-inflacionario oficial es alto y podría transformarse en su principal obstáculo económico y político”.
Sobre la base de 66.363 precios únicos para un total de 330 variedades de neumáticos provenientes de unas 20 marcas, PxQ analizó tres variables entrelazadas en el sector de los neumáticos: un aumento de las importaciones del 34,7% que tuvo un efecto bifronte: caída promedio del 34,2% del precio en dólares de los neumáticos, a costa de una reducción del empleo en el sector del 46,1 por ciento, de 7.305 a 3.987 puestos de trabajo en el sector.

El gobierno puede argumentar que se trata de un informe de una consultora orientada por Emanuel Álvarez Agis, exviceministro de Economía de Axel Kicillof, un opositor acérrimo, pero la lógica del planteo permanece.
Otra consultora, de enfoque crítico pero que de no puede considerarse “opositora”, como Invecq, planteó el problema oficial de combatir la inflación (que de mayo de 2025 a enero de este año casi se duplicó, de 1,5 a 2,9% mensual) mediante un ajuste fiscal cuando los ingresos fiscales siguen cayendo.
Los resultados fiscales de enero, que incluyeron el ingreso extraordinario del equivalente a casi USD 800 millones por la licitación de las hidroeléctricas del Comahue, subrayó, conviven con una marcada debilidad en los ingresos que restringe cualquier margen para reducir sustancialmente la presión tributaria, el principal reclamo del sector productivo para “nivelar la cancha”, ganar competitividad y no ser presa fácil de la importación.
Pero para reducir impuestos no hay margen, a menos que se realice un ajuste adicional del gasto público. De hecho, precisó Invecq, los cambios al “capítulo tributario” del proyecto oficial limitaron la reducción del gasto del 0,8 al 0,3% del PBI, un resultado más bien exiguo, porque los gobernadores de cuyos votos el gobierno no podía prescindir, exigieron “proteger” la recaudación de impuestos coparticipables.
Hay allí, claramente, un problema de manta corta. Sin ajuste adicional del gasto, la salida elegante para reducir impuestos sin recaer en déficit es que la economía crezca y la curva de ingresos retome una tendencia alcista. No es -ni de cerca- lo que está ocurriendo, como exhibe un gráfico del informe.

Otra manifestación del mismo problema fueron los datos de comercio exterior que el jueves publicó el Indec. Un superávit mensual de USD 1.987 millones es de celebrar, pero se produjo en buena medida por una caída de dos dígitos en el nivel de importaciones, la primera tras once meses de aumentos, otro indicador -junto a la menguante recaudación- de la flaqueza del nivel de actividad.
Las reservas del Banco Central siguen en alza, otro dato positivo, pero se detuvo la compresión del riesgo país, ahora empacado como una mula por arriba de los 500 puntos básicos. Mientras, el dólar cayó por debajo de los $1.400 a pesar de que el BCRA lleva 32 jornadas consecutiva de compra de divisas.
Reaparece allí otro conflicto clásico: apreciación cambiaria versus reformas. En esos contextos, notó por su parte LCG, “la historia local suele demandar devaluación fiscal y reformas estructurales para sostener competitividad”, pero en el tránsito de la letra inicial a la aprobación legislativa la “reforma estructural” implícita en la reforma laboral perdió fuerza fiscal. En definitiva, marcó la consultora, el esquema actual combina ancla cambiaria, superávit fiscal y acumulación de reservas y sostiene así cierta estabilidad nominal de corto plazo, pero la dinámica de apreciación real, caída de ingresos tributarios y demanda de mayor ajuste del gasto plantean desafíos hacia adelante, sobre todo en materia de actividad y empleo.
“La economía no crece desde abril 2025 y no tenemos a la vista drivers de crecimiento que den un empuje fuerte a la actividad este año” el informe. Ese y el estrechamiento gradual pero irreversible del tiempo para lograrlo sigue siendo el principal desafío económico de la gestión económica del ministro Luis Caputo y la batalla política, ideológica y cultural que plantea el presidente Milei.
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ECONOMIA
Tras los nuevos aranceles de Trump, se achica la ventaja comercial del acuerdo de la Argentina con Estados Unidos

(AP Foto/Mark Schiefelbein, Archivo)
La decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos de anular el esquema arancelario que había impuesto Donald Trump modificó el mapa comercial global. Frente al fallo judicial, el presidente americano reaccionó y, en reemplazo de los gravámenes diferenciados que regían hasta aquel momento, la Casa Blanca anunció un arancel general del 10% para todos los socios comerciales, que luego elevó al 15 por ciento.
El cambio impactó directamente en países que habían negociado condiciones específicas con Washington. Entre ellos, la Argentina, que había acordado un arancel del 10% para sus exportaciones hacia el mercado estadounidense, en línea con el Reino Unido y por debajo de países como China e India, que afrontaron tasas del 34% y 25%, respectivamente.
Con el nuevo esquema, los países que habían conseguido mejores condiciones quedaron más expuestos, al mismo tiempo que aquellos que tenían los aranceles más altos vieron una mejora en sus condiciones. Puntualmente, el diferencial al que había accedido la Argentina quedará sin efecto, al menos por 150 días, plazo durante el cual regirá la medida antes de requerir aprobación del Congreso estadounidense.
Según un análisis elaborado por el organismo independiente Global Trade Alert (GTA), citado por el diario británico Financial Times, el nuevo arancel global del 15% implicará una reducción significativa en la carga promedio que enfrentaban algunos de los países más afectados por el esquema previo.
El estudio revela que Brasil registraría la mayor baja, con una caída de 13,6 puntos porcentuales en su arancel promedio, seguido por China, con una reducción de 7,1 puntos. También se verían beneficiados otros exportadores asiáticos como Vietnam, Tailandia y Malasia, especialmente en sectores como indumentaria, muebles, juguetes y plásticos.
En contraste, aliados tradicionales de los Estados Unidos como el Reino Unido, la Unión Europea y Japón figuran entre los más expuestos bajo el nuevo régimen. El Reino Unido, que había acordado un arancel del 10% para numerosos productos -al igual que la Argentina-, verá aumentar su tarifa promedio en 2,1 puntos porcentuales en promedio ponderado. En el caso de la Unión Europea, el incremento general estimado es de 0,8 puntos, con países como Italia y Francia entre los más afectados.
El nuevo esquema, de aplicación automática, estará vigente por 150 días. Luego de ese período, la medida necesitará autorización del Congreso estadounidense. Sin embargo, la administración de Trump ya evalúa iniciar investigaciones que podrían habilitar nuevamente la aplicación de aranceles específicos a determinados países.
El nuevo escenario contrasta con el diagnóstico que circulaba semanas atrás. Un análisis de The Economist había señalado que la Argentina y el Reino Unido se encontraban entre los países que habían logrado mejores condiciones en sus negociaciones con Washington.
REUTERS/Al Drago/File Photo
En ese momento, ambos habían conseguido limitar sus aranceles al 10%, con concesiones consideradas menores en comparación con otros socios comerciales. En el caso argentino, el acuerdo -firmado en un contexto de fortalecimiento del vínculo económico entre ambos países- contemplaba cupos mayores de exportación y excepciones impositivas favorables para la carne vacuna, principalmente.
Según el relevamiento de GTA, mientras países como Indonesia, India o miembros de la Unión Europea debieron abrir más sus mercados o aceptar mayores compromisos regulatorios -en otras palabras, cedieron más-, la Argentina y el Reino Unido habían obtenido un acceso relativamente ventajoso al mercado estadounidense, brindando menos concesiones estructurales. Este beneficio, no obstante, quedó en suspenso tras el fallo judicial.
Estados Unidos no es un mercado menor para la Argentina. Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las exportaciones argentinas hacia ese destino alcanzaron en 2025 un récord histórico de USD 8.338 millones. La cifra implicó un crecimiento cercano al 29% interanual y quedó casi 25% por encima del máximo previo, registrado en 2022.
En paralelo al récord exportador, el intercambio comercial total entre ambos países fue el segundo más alto de la serie histórica, mientras que el superávit bilateral también alcanzó valores máximos. Durante 2025, Estados Unidos se mantuvo como el tercer destino de las exportaciones argentinas y como el tercer origen de importaciones, detrás de Brasil y China. Y de hecho, según los datos que publicó el jueves pasado el Indec, en enero fue el principal destino de las ventas externas de la Argentina, en buena medida debido a las exportaciones de petróleo crudo.
En ese contexto, la modificación del esquema arancelario introduce un factor adicional en un vínculo comercial que venía mostrando dinamismo. Productos como el aceite de soja, la carne vacuna, el aluminio, el vino, los limones y otros bienes agroindustriales e industriales explican buena parte de ese flujo.
De acuerdo con el análisis de Global Trade Alert, Brasil sería el país con mayor reducción promedio de aranceles bajo el nuevo esquema. En rubros donde ambas economías compiten —desde manufacturas industriales hasta determinados productos agroindustriales— la equiparación de tarifas con la Argentina podría alterar la competencia relativa en el mercado estadounidense.
Esto se da, además, en un escenario en el que la Argentina enfrenta desafíos de competitividad asociados a costos logísticos, presión tributaria y escala productiva. Por esta razón la pérdida de un diferencial arancelario puede tener un impacto mayor que en economías con estructuras de costos más amplias o integradas.
Un análisis de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) recordó que el gobierno argentino no había presentado el acuerdo con EEUU al Congreso y que con la decisión de la CSJ EEUU, el texto perdería sustento legal.
No obstante, también destacó que la cuota de carne bovina de 80.000 toneladas que EEUU otorgó a Argentina se concedió mediante una proclama y no era parte del texto del acuerdo ARTI, por lo que no habría motivo para que pierda vigencia.
North America
ECONOMIA
Empresarios celebraron la media sanción de la reforma laboral en Diputados y pidieron un rápido avance en el Senado

La aprobación del proyecto de reforma laboral en la Cámara de Diputados, aunque con la quita del artículo 44° sobre las licencias médicas, generó una serie de respaldos públicos por parte de los principales referentes del sector empresarial.
Diversas entidades expresaron su acuerdo con la medida y subrayaron la necesidad de que el Senado trate la propuesta para convertirla en ley. Los dirigentes remarcaron la importancia de la baja de contribuciones patronales, la previsibilidad para la contratación de personal y la inclusión de incentivos para inversiones.
Si bien la Cámara Argentina de Comercio (CAC) es miembro del Grupo de los 6 (G6) y ya habían emitido un comunicado conjunto en las últimas horas, la entidad que preside Mario Grinman volvió a sacar un parte de prensa este viernes, en el que señaló que la media sanción de la iniciativa representa un paso relevante hacia la generación de condiciones más favorables para el empleo formal.
Según precisó, la reducción en los costos de contratación derivada de la baja de contribuciones patronales actúa como estímulo para la creación de puestos de trabajo, en especial en el sector formal. Además, destacó la incorporación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo pensado para cubrir los costos de eventuales desvinculaciones laborales, lo que podría alentar la incorporación de nuevos empleados sin los riesgos e incertidumbres previos.

Grinman valoró que la norma aporte mayor certidumbre para los empleadores, ya que ahora se podrán conocer de antemano los costos asociados a la extinción de un vínculo laboral y las tasas aplicables sobre eventuales créditos. Sostuvo que este avance elimina la discrecionalidad que existía hasta el momento, lo que beneficiará tanto a empresarios como a trabajadores. Entre los puntos resaltados por la cámara, también figuran adecuaciones al contexto actual, como la posibilidad de fraccionar vacaciones, la implementación de un banco de horas y la regulación de plataformas tecnológicas.
En su declaración, Grinman afirmó: “El resultado es positivo. Se han contemplado observaciones que desde el sector representado señalamos con claridad y fundamento”. De todos modos, subrayó que el cambio normativo debe complementarse con una macroeconomía estable: “Sabemos que no existe magia y que una norma por sí sola no bastará para resolver males que los argentinos arrastramos desde hace décadas. Pero sin dudas es un paso muy importante en la dirección correcta”. En este sentido, mencionó avances en las variables fiscales y monetarias durante los últimos dos años y manifestó su confianza en que el proceso de ordenamiento continuará.
El titular de la cámara también resaltó la importancia de las negociaciones colectivas, señalando que debe primar la mesura y la inteligencia en los diálogos entre empresarios y trabajadores. Pidió dejar de lado posturas radicalizadas de grupos minoritarios, ya que, según su visión, solo generan perjuicio para el conjunto. Valoró el rol de cámaras y sindicatos nacionales con experiencia en la resolución de conflictos y la profesionalización de los equipos que los componen.
Por su parte, la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) valoró el avance del tratamiento legislativo y subrayó la importancia de que el proceso culmine con la sanción definitiva de la norma. Desde la entidad señalaron que comparten el objetivo de actualizar el marco normativo para fomentar el empleo formal, reducir la litigiosidad y mejorar la competitividad de los sectores productivos. Además, remarcaron el papel central de la industria de alimentos y bebidas como uno de los principales empleadores formales del país, con presencia en todo el territorio nacional.

Copal consideró que la reforma representa un componente necesario dentro de una agenda más amplia que también debe contemplar mejoras en tributos, logística y costos estructurales. Para la entidad, estos cambios son fundamentales para fortalecer la capacidad exportadora y garantizar la sostenibilidad de las empresas del sector. La organización también destacó el valor de los espacios de diálogo institucional que enriquecieron el debate parlamentario y reafirmó su disposición a seguir trabajando hacia consensos duraderos.
También el Consejo Agroindustrial Argentino celebró, vía redes sociales, la aprobación en Diputados de la norma de modernización y del capítulo correspondiente al Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI). El organismo remarcó que la norma incorpora elementos clave para alentar nuevas inversiones en el sector agropecuario y detalló que la posibilidad de invertir en riego agrícola y ganadería, junto con la habilitación de computar el IVA para industrias avícolas o porcinas, representa un avance para la actividad.
El Consejo anticipó que continuará trabajando para que los nuevos instrumentos legales incluyan beneficios para el resto de las empresas del agro y que la reglamentación traduzca en hechos los cambios legislativos, tanto en el plano laboral como en materia de inversiones.

Maximiliano Luna
Por su parte, el G6, compuesto por la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), la Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Unión Industrial Argentina (UIA), había difundido su posición antes del debate parlamentario.
En su mensaje, el G6 había reafirmado la necesidad de avanzar hacia una reforma laboral moderna que promueva la creación de empleo registrado, brinde previsibilidad y contribuya a mejorar la competitividad del sector productivo. Las cámaras convocaron a los dirigentes políticos y sindicales a construir acuerdos que permitan reducir la informalidad y fortalecer el desarrollo nacional. A su vez, remarcaron su disposición a participar en conversaciones y a buscar soluciones viables para el mercado laboral y el aparato productivo.
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ECONOMIA
Carrefour canceló la venta de la cadena en la Argentina y anunció un nuevo plan para el país

Foto NA: CORA SURRACOzzzz
Luego de descartar por ahora la venta de la operación local tras evaluar que las propuestas recibidas no eran satisfactorias, el Grupo Carrefour comunicó un ambicioso plan de crecimiento local.
La comunicación oficial surgió pocas horas después de la presentación del plan estratégico global 2030 en París. En la Argentina, el anuncio se hizo público a través de un mensaje del director general, David Collas, en su cuenta de LinkedIn. En ese texto, el directivo planteó la continuidad de las operaciones y la apuesta por la expansión, con énfasis en nuevas aperturas, generación de empleo y desarrollo de servicios digitales.
El mensaje detalló los principales lineamientos del plan local para el periodo 2026–2028. “En Carrefour Argentina, seguimos adelante con un compromiso claro: fortalecer nuestro liderazgo y consolidarnos como el supermercado preferido por cada argentino”, escribió el ejecutivo. Collas destacó que la filial comenzó el año con una cuota de mercado histórica y que, pese a los desafíos que presenta el consumo interno, el equipo de más de 17.000 colaboradores continuará enfocado en superar las metas y avanzar con la estrategia definida para los próximos años.
Dentro de las medidas previstas para 2026, Collas confirmó la apertura de dos nuevos Maxi y 40 tiendas Express, lo que generará más de 400 nuevos puestos de trabajo. Además, la compañía buscará impulsar el crecimiento de seis puntos en volumen, desarrollar la Cuenta Digital y fortalecer el posicionamiento del Banco de Carrefour, ampliando el ecosistema de servicios asociados a la marca. El directivo también anticipó el relanzamiento de la aplicación móvil, orientada a ofrecer una experiencia más simple, personalizada y digital para los clientes.

La operación de Carrefour Argentina comprende más de 700 sucursales en distintos formatos, una banca propia y una plantilla que supera los 17.000 empleados. El grupo francés incluye la filial local dentro de la categoría de “otros países”, junto a Bélgica y Polonia, donde mantiene una administración flexible de activos y monitorea el desempeño operativo en el contexto de su plan global 2030.
El proceso de venta de la filial argentina se desarrolló durante el segundo semestre de 2025, en el marco de una revisión estratégica que abarcó a mercados considerados no prioritarios para el grupo. Según declaraciones recientes del CEO Global de la cadena, Alexandre Bompard, el directorio de Carrefour desestimó todas las propuestas recibidas, al entender que no reflejaban el valor potencial de la operación local ni garantizaban las condiciones laborales de la plantilla. La decisión de suspender la venta incluyó la evaluación de posibles sinergias con otras cadenas y la continuidad de la marca en el país.
El proceso de revisión estratégica incluyó el análisis de distintas ofertas de compra, entre ellas una propuesta formal de Francisco de Narváez por USD 1.000 millones. El empresario propuso la absorción de los más de 17.000 empleos y la continuidad de la marca en el país. La operación contó con la coordinación de Deutsche Bank, que fijó como fecha límite para recibir ofertas el 15 de noviembre de 2025, aunque el plazo se extendió hasta diciembre por la aparición de otros interesados, como la cadena Coto y el fondo estadounidense Klaff Realty.

La compañía mantuvo conversaciones con los distintos actores y extendió el plazo para recibir ofertas ante la posibilidad de sumar contraofertas, pero el directorio global optó por no avanzar en la negociación. Por lo tanto, por ahora la filial argentina continuará bajo la estructura actual, mientras la casa matriz monitorea el desempeño y mantiene abiertas distintas opciones estratégicas para el futuro.
Ante inversores en París, Bompard explicó que la revisión estratégica incluyó no solo a la filial argentina, sino también a las de Bélgica y Polonia. “La revisión ya concluyó. Tenemos países estratégicos, en los que vamos a permanecer y desarrollar el negocio, y otros tres países fuera de ese núcleo. En estos últimos, la sensación que tenemos hoy es que las ofertas recibidas no reflejan el potencial de creación de valor que creemos que existe”, afirmó el ejecutivo.
En el mismo encuentro, Bompard señaló que la gestión de los activos en mercados no estratégicos se mantendrá dinámica. “La prioridad para los equipos en estos países es realmente mejorar la operación para aprovechar nuestra creación de valor y mejorar eso, y veremos qué sucede en el futuro”, sostuvo el CEO global.
La comunicación de Collas en LinkedIn cerró con un mensaje destinado a reafirmar el compromiso de la compañía con el país y su comunidad de empleados y clientes. “¡Vamos por más Carrefour Argentina!”, concluyó el directivo, en un contexto de expectativas renovadas para el sector supermercadista y de consumo masivo.
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