INTERNACIONAL
Todo sobre la presencia argentina en la Semana del Arte de Madrid 2026

Madrid acapara la agenda global del arte durante una semana, en la que se llevarán adelante las ferias ARCO, JUSTMAD y CAN Art Fair, más una muestra en Casa de América, de la que forman parte 17 galerías argentinas.
Feria por feria, galería por galería, artista por artista, Infobae Cultura presenta cómo será la presencia nacional en cada uno de los eventos:
La Feria Internacional de Arte Contemporáneo ARCOmadrid vuelve a abrir sus puertas del 4 al 8 de marzo de 2026 en IFEMA MADRID, con la participación de 175 galerías en el Programa General y distintas propuestas en sus espacios comisariados, que llevan el número a 211 espacios procedentes de 30 países.
Entre las secciones centrales, el programa ARCO2045: el futuro, por ahora, a cargo de José Luis Blondet y Magalí Arriola, ofrecerá dos espacios dedicados a explorar “posibles futuros y lenguajes tentativos del arte”, orientados a imaginar nuevos horizontes creativos. La edición incluye la sección Opening. Nuevas galerías, bajo la curaduría de Anissa Touati y Rafa Barber Cortell, en la que 19 galerías con menos de ocho años de trayectoria participarán por primera vez, mientras que el programa Perfiles | Arte Latinoamericano, liderado por José Esparza Chong Cuy, tiene la presencia de 12 galerías especializadas.
La galería de Villa Crespo llega a Madrid con un “ecosistema sensible” a través de obras de Marina De Caro, Ulises Mazzucca y Tomás Saraceno, donde color, materialidad y la idea de red actúan como ejes articuladores y no solo como elementos formales.
En el núcleo de la presentación resalta el enfoque de De Caro (Mar del Plata, 1961), una artista cuya obra se construye en la frontera del arte, el cuerpo y la experimentación colectiva.

Sus piezas, que incluyen fotografías de performances y esculturas blandas textiles, transforman el textil en “territorio activo”: extensión mutable del cuerpo que se pliega y se activa en el movimiento, detonando situaciones donde lo corporal se funde con la arquitectura y el espacio.
Mazzucca (Santa Fe, 1997) aporta a la muestra una mirada radical sobre lo cotidiano, donde dibujos y muebles intervenidos transportan la intimidad doméstica al campo del arte contemporáneo. El trabajo manual sobre la madera y la aplicación de pigmentos resignifican los objetos, desplazándolos de su función utilitaria a una dimensión contemplativa y simbólica.

El artista explora la memoria de los oficios y propone leer lo doméstico no solo como espacio de afectividad, sino también de resistencia e identidad.
Por su parte, las vitrinas de telaraña de Saraceno (San Miguel de Tucumán, 1973) abren la escala de la exhibición hacia una dimensión que es, a la vez, microscópica y astronómica. En las estructuras tejidas por arañas se materializa un sistema de interdependencia, donde la fragilidad esconde una complejidad de tensiones y equilibrios.

En su obra, la línea abandona el gesto humano para convertirse en red viva, una trama que conecta cuerpos, materiales y especies. Los ecosistemas creados invitan a reflexionar sobre la cooperación y la vulnerabilidad compartida, ampliando el alcance de la escultura y el dibujo hacia territorios donde la distinción entre arte y naturaleza se diluye.
La galería desembarca con una propuesta que reúne a Amadeo Azar, Fernanda Laguna, Rosana Schoijett y Juan Tessi,privilegiando el diálogo entre trayectorias consolidadas y lenguajes formalmente renovadores.

A través de la acuarela, Azar (Mar del Plata, 1972) explora la construcción de la identidad personal y colectiva, superponiendo las huellas de sus propios recorridos por las pampas argentinas con los rastros de la conquista y el desplazamiento de pueblos originarios.
En obras como Tornquist, Cabo Corrientes o el Tríptico de la llanura se distinguen por la incorporación de marcos de formas irregulares, referencia directa al movimiento Madí que revolucionó la vanguardia local en los años cuarenta.

Laguna (provincia de Buenos Aires, 1972) representa la figura de la artista expandida: su práctica transita la pintura, la literatura, la gestión cultural y la intervención social. Llega a Madrid con obras que integran marcos de mimbre y materiales cotidianos, borrando los límites entre arte y artesanía. Sus piezas exhiben una constante experimentación con la ternura y la emocionalidad, así como una reivindicación lúdica de la pintura metafísica y la abstracción geométrica dentro de la serie Formas abstractas parecidas a algo.

En el caso de Tessi (Lima, 1972), la propuesta es la de una exploración sostenida de los límites y posibilidades de la pintura contemporánea, ya que investiga lo que denomina “el problema de la pintura”: una pesquisa visual que va de la abstracción a la figuración, atravesada por yuxtaposiciones y tensiones entre lo arcaico, lo corporal y la inestabilidad.
Materias y soportes —óleo, gesso, lino crudo, hilo bordado— se integran en una gramática propia, que insiste en dejar la obra abierta a nuevas desestabilizaciones. Entre las obras se destacan Todo ardía o Ermitaño ornamental.

L’enigma della fatalità, De Chirico, ed. 1967 / El mundo de Hermès 73, T. Johnson,
ed. 2018 / Plantas y Flores, Sarpe, ed. 1980)», de Rosana Schoijett
Schoijett (Buenos Aires, 1969) centra su investigación en las posibilidades de la imagen fotográfica, especialmente en el cruce entre documento y ficción, así como la tensión entre lo singular y lo serial. Su metodología consiste en recortar con bisturí imágenes de libros vintage de geografía, arte, botánica y moda, que luego cose con hilo y aguja para generar fotomontajes de carácter tridimensional.
Las piezas —como la serie de collages C#134, C#146 o C#150— proponen una reconfiguración minuciosa de materiales impresos, “dando forma a un nuevo mundo construido a partir de fragmentos de realidad impresa: un oasis de fecundidad y abundancia surgido de la destrucción de su propia fuente”.
La galería Rolf Art llega con un ambicioso proyecto que explora la Amazonía como archivo vivo y territorio político, con eje en el arte latinoamericano y la tensión entre paisaje y violencia histórica, con obras de Roberto Huarcaya, Clemencia Echeverri, Mapa Teatro, José Alejandro Restrepo y Cristina Piffer.
La propuesta curatorial desplaza la tradicional noción de paisaje: apuesta a una “cartografía sensible” que entiende la Amazonía —y, por extensión, el territorio latinoamericano— como un cuerpo marcado por la colonialidad, la explotación y la violencia. Las obras, creadas a través de técnicas como la fotografía expandida, el fotograma, el colodión húmedo, la instalación audiovisual y el grabado en linóleo, buscan hacer visible esa herida en la memoria colectiva.

Entre las obras centrales se destaca la serie Amazogramas de Huarcaya (Perú, 1959), compuesta por fotogramas monumentales realizados en plena selva para los que desplegó metros de papel fotosensible entre el follaje, capturando la huella de la naturaleza bajo la luz de la luna.
La serie, que representó a Perú en La Bienal de Venecia 2024 y fue reconocida con el Prix Pictet 2025 en Reino Unido, constituye “un homenaje a la selva desde una perspectiva no instrumental, orgánica y horizontal”, según detalla el propio artista.

Las videoinstalaciones Treno y Río por asalto de Echeverri (Colombia, 1950), pionera del videoarte en América Latina, utiliza la fuerza del río Cauca y las voces humanas como metáforas, para construir un espacio donde el dolor colectivo por el conflicto armado y el desplazamiento se transforma en experiencia sensorial e inmersiva.
Treno, inspirada en una conversación telefónica en la que una mujer relató el secuestro de su hijo, busca convertir el clamor individual en un “canto fúnebre” colectivo, mientras que en Río por asalto, propone una crónica visual y sonora del río Cauca, desde su nacimiento hasta su represa y destrucción, usando la potencia de una instalación de seis pantallas de suelo a techo.

El colectivo Mapa Teatro (Colombia) presenta La vorágine más allá: Macharoko, una instalación performática desarrollada a partir de la novela homónima de José Eustasio Rivera. Pero el trabajo trasciende la adaptación literaria: en colaboración con el pueblo Nukak, tradicionalmente silenciado durante el auge del caucho, el proyecto traduce el relato mítico al lenguaje gráfico, con grabados en linóleo realizados colectivamente.
Un dato clave radica en el uso de la voz: se graban pasajes de Rivera en lengua Nukak —que los asistentes no comprenden— subrayando tanto la presencia indígena como su derecho a la opacidad.

El colombiano Restrepo (1959) suma a la muestra la histórica serie de grabados América Equinoxial, actualmente exhibida en el MoMA (Nueva York). En estos trabajos, examina cómo la visión colonial europea transformó los paisajes y legitimó la explotación y el desarraigo indígena.
El propio artista plantea: “El cuerpo aparece en una encrucijada… donde se encuentran y chocan permanentemente la historia, el mito, el arte y la violencia… Siempre es posible leer estos cuerpos gramaticalmente, como emisores de signos y como superficies de inscripción.”

La argentina Piffer (1953) presenta Braceros, una obra basada en la técnica fotográfica del colodión húmedo sobre placas de vidrio, con imágenes extraídas del archivo del Museo de La Plata. Estos retratos de indígenas, tomados en una plantación azucarera en 1906, aparecen como presencia-ausencia: imágenes sin cuerpo que remiten a la represión, el silenciamiento y la explotación sistemática de los pueblos originarios.
La artista recurre al archivo histórico para activar políticamente la memoria: “El pasado no se presenta como una instancia superada, sino como un territorio en permanente reelaboración… Regreso sobre esas traumáticas cancelaciones para pulsar políticamente e incidir en nuestro presente.”
El espacio de San Telmo llega con la serie Hombres Argentinos de Liv Schulman (Buenos Aires, 1985), una propuesta que reinterpreta el futuro desde la fragilidad y la memoria reciente.
La propuesta incluye seis esculturas y cinco dibujos exclusivos, que surgen como una reflexión irónica y material sobre la identidad masculina, articuladas a partir de la conjunción de diferentes técnicas y objetos tradicionales argentinos.

Las esculturas de Schulman están producidas en cerámica, mimbre, textiles endurecidos y remeras impresas, ensamblando figuras humanoides absurdas con huesos cerámicos enlazados mediante tiras de mimbre de cosecha nacional.
Cada una integra en su composición objetos como botas olvidadas, cascos de moto, jamones, pistolas y cigarrillos. Estas miniaturas han sido confeccionadas artesanalmente y remiten a bebidas y productos emblemáticos, como ginebra Ocho Hermanos, Hesperidina y Legui.

Además, incorporan, collages realizados en papel glasé y crepé —materiales escolares—, junto con recortes de revistas femeninas y servilletas de bares porteños, sumando así un costado vinculado a la cultura popular y la memoria urbana. Los dibujos, elaborados en tinta y lápiz color sobre papel, llevan títulos como “La Deuda”, “La Depresión”, “El efecto de una causa”, “No es perdón es adaptación y Hooodie” y “Perdoname, me estoy adaptando”
El espacio se presenta con cuerpo de obras de la artista Seba Calfuqueo (Santiago de Chile, 1991), con una propuesta articulada en piezas de pelo, cerámica y pintura, a través de las que se centra en la denuncia histórica para poner al cuerpo como espacio de memoria, resistencia simbólica y disputa por la representación mapuche y disidente en América Latina.

La artista pone en el centro de su lenguaje el pelo como material biológico y cultural. En sus manos, el pelo –ya sea natural o sintético– se transforma en símbolo de identidad, género y pertenencia, pero también de domesticación y violencia. “Trabajo con materiales a los que yo misma denomino travestis, porque se maquillan, se falsean, se travisten para parecer otra cosa”, explica Calfuqueo sobre el cruce entre técnicas y soportes.
Las esculturas e instalaciones utilizan la cerámica esmaltada como “embellecimiento de la tierra”, una metáfora potente de la resiliencia mapuche frente a la devastación colonial que arrasó territorios buscados por su madera y recursos. Calfuqueo, integrante del colectivo Rangiñtulewfü, entrelaza cuerpo y territorio desafiando los relatos religiosos y de género impuestos históricamente sobre el mundo mapuche.

Uno de los ejes centrales es la serie Doctrinas, una intervención sobre archivos coloniales del siglo XVII y XVIII asociados al imaginario jesuita y a los dispositivos de evangelización del pueblo mapuche. En estas piezas, la artista activa una crítica visual a los procesos de traducción cultural, imposición religiosa y circulación del poder en el territorio.
Las galerías se presentan juntas con un proyecto que pone en primer plano a dos artistas fundamentales de la escena argentina: Margarita Paksa (1932-2020) y Oscar Bony (1941-2002), en una propuesta que rescata la potencia de sus obras históricas y, a la vez, plantea una mirada sobre cómo el arte puede expandir los bordes de lo político, lo tecnológico y la subjetividad.
La selección de piezas subraya que ambos artistas participaron en la gestación de un clima experimental entre los años 60 y 70, un período marcado en gran parte por el influjo del Instituto Torcuato Di Tella, que permitió que tanto Paksa como Bony empujaran las fronteras de los lenguajes artísticos y sentaran debates de “desmaterialización, performatividad del cuerpo, censura y representación del deseo” que siguen vigentes.

En el caso de Paksa, las obras elegidas recorren un conceptualismo expandido, en el que lo sensorial y lo político se fusionan con experimentación tecnológica. Obras como Relaxing Eggs (1967) y Primit – Vita (1980) introdujeron el placer como forma de resistencia y experiencia colectiva.
Su trabajo Tiempo de descuento, cuenta regresiva, la hora 0 (1978) destaca por el uso del video y la repetición, inscribiéndose como una reflexión sobre la suspensión del tiempo bajo la dictadura argentina, mientras que en la serie Silencio (iniciada en 1967), abordó los límites del lenguaje y la abstracción a través de materiales como el plexiglás, abriendo interrogantes sobre la materialidad del vacío.

En el otro eje curatorial, la selección dedicada a Bony arranca con El maquillaje (1965–1966), un cortometraje de 16 mm donde el gesto íntimo de una mujer ante la cámara reflexiona sobre la construcción visual del cuerpo, idea que profundizó en la serie Eróticas 70’s, producida en los años previos al golpe militar, donde imágenes de alto voltaje sensual pusieron en cuestión las relaciones de poder y deseo en un contexto de creciente represión.
La evolución de su obra se percibe en Cielo amarillo (c. 1990), donde pasó a la pintura y compuso un paisaje que, según el texto, remite a la tradición de la fotografía y sostiene la meditación sobre las formas de producir imagen.
La galería, que inaugurará nueva sede en Buenos Aires, se presenta con una gran cantidad de artistas, tanto figuras clave de su staff como obras de históricos del arte latinoamericano.

Entre las propuestas, destacan fotografías y dibujos de Alberto Greco, quien está teniendo una gran retrospectiva en el Museo Reina Sofía de Madrid, junto a piezas textiles realizadas por las argentinas Alicia Herrero, Teresa Pereda, la chilena Francisca Rojas y el boliviano Andres Bedoya.
A la variedad de formatos se suma la presencia de la pintura abstracta representada por Karina Peisajovich, Gonzalo Elvira, Abdulio Giudici, Alejandro Puente y Anita Payró. El recorrido se completa con trabajos de Marta Minujín, Noemí Gerstein y David Lamelas, quien tendrá, desde el 6 de marzo, una exhibición a gran escala en la Fundación Dia, ubicada en Chelsea, Nueva York.
En la sección Opening, en la que se localizan las nuevas galerias, se encuentra Linse con un solo show de Julia Padilla (Buenos Aires, 1991), quien participa con un conjunto de esculturas de múltiples escalas y grandes dibujos, donde combina materiales industriales, orgánicos y de desecho.

En su proyecto, Padilla interpela directamente a la forma en que los sentidos y la memoria operan en el presente, marcado por el auge del capitalismo cognitivo y el avance arrollador de las tecnologías de la información y la inteligencia artificial. Su obra emerge como una respuesta a la pregunta: ¿cómo se transforma nuestra percepción cuando los sentidos ya no se organizan como antes y el futuro se vuelve impredecible?
Así, a través de su conjunto de obras, busca generar una experiencia sensorial envolvente, diseñada para provocar extrañamiento, incomodidad y curiosidad. Los espectadores se enfrentan a artefactos híbridos y sensuales, donde colisionan distintas temporalidades y la mirada se percibe también como un acto táctil.

Entre las piezas, una escultura Sin título, convierte objetos cotidianos -caño cromado, caracol pintado, pelo artificial, goma, un pedazo de sandalia y semillas disecadas- en presencias inquietantes que invitan al tacto y al extrañamiento o Subterránea, un gran dibujo en lápiz sobre papel subraya el protagonismo del cuerpo en la experiencia estética y la relación con el espacio.
Estas piezas refuerzan la tensión entre lo inerte y lo vivo, el artificio y la naturaleza, a partir de combinaciones inesperadas: “Híbridos que fusionan lo orgánico, lo animal/vegetal con lo artificial. Superficies sensuales relacionadas con el cuerpo que activan lo táctil y generan una curiosidad sensorial”.
La galería de La Boca forma parte de la Sección Perfiles Arte Latino, concebida como una sección de presentaciones individuales, y allí llega con Agustina Woodgate (Buenos Aires, 1991), quien se presenta con su instalación de relojes esclavos y mapas lijados: el tiempo, el trabajo y la memoria bajo la lupa del arte.

Entre ellas, National Times, ocho relojes analógicos de escuela avanzan sincronizados por un “maestro” digital, en un sistema montado para autodestruirse, y al mismo tiempo, para interrogarse el vínculo entre tiempo, trabajo y valor económico.
La muestra se completa con una serie de mapas lijados y tapices en jacquard que giran sobre una idea similar: la erosión de las fronteras, los sistemas de organización y el intento —siempre fallido— de recomponer lo borrado. Ante la caída de la cartografía tradicional, desplazada por los sistemas GPS, Woodgate reduce antiguos mapas escolares a masas continentales sin geopolitica posible. En esa operación, insinúa lo que define como una “implosión social, política y económica”.

El proceso adquiere otra capa en la serie de tapices: durante la Seoul Mediacity Biennale, la artista lijó pacientemente las páginas de un Atlas hasta casi hacerlas desaparecer. Cada página intervenida fue escaneada, y una inteligencia artificial —entrenada para detectar patrones— intentó reconstruir las imágenes a partir de los rastros que quedaban. El resultado: miles de cartografías espectrales que combinan memoria, error y cálculo algorítmico.
El espacio exhibe una serie de obras históricas de Roberto Jacoby (Buenos Aires, 1944) creadas en las décadas de 1980 y 1990, en lo que significa un regreso del artista a Madrid tras 2011, cuando tuvo su última exposición antológica, El deseo nace del derrumbe.

Entre las piezas seleccionadas para el stand, se incluyen cuatro trabajos de los años 80 y 90 en los que Jacoby explora el reencuentro y la celebración colectiva tras la dictadura en Argentina, así como su implicación con la escena gay y sus reivindicaciones. En estas obras, el artista integra arte, deseo y política como componentes esenciales para la experimentación personal y la creación comunitaria.
En paralelo, la galería presenta junto a Travesía Cuatro la instalación monumental Azul Inesperado de Mariela Scafati, que será instalada en un espacio público dentro de la feria.
La decimoséptima edición de JUSTMAD – Feria Internacional de Arte Contemporáneo reúne a 40 expositores de once países, del 5 al 8 de marzo en el Palacio de Neptuno de Madrid. Esta edición no solo destaca por su incidencia internacional, sino por el impulso a nuevas escenas artísticas y la proyección de creadoras cuyas investigaciones exploran la geometría, el color y la transformación de los lenguajes visuales contemporáneos.
Entre las exposiciones paralelas que acompañarán la feria, destaca “Fronteras Móviles. Arte latinoamericano en circulación”, que se exhibe en Casa de América entre el 25 de febrero y el 7 de marzo de 2026, un proyecto dirigido por María Lightowler y Óscar García García, que propone una reflexión acerca del territorio, el cuerpo y el desplazamiento desde la perspectiva del arte latinoamericano contemporáneo.
La galería presenta obras de Fran Garriga, Cristina Hauk, Mariangeles Blanco, Iliana Regueiro y Sharon Cababie M.Yucas, que ofrecerán un itinerario por las tensiones entre materialidad y percepción, y se centrarán en el diálogo entre sistemas de producción visual y el movimiento.

Garriga (Santiago de Chile, 1988) desarrolla una obra donde la geometría del color y la forma se enlazan mediante un lenguaje que articula lo material, la luz y el espacio; Hauk (Buenos Aires, 1953) abordar la geometría y el movimiento a través del color y la forma; en sus esculturas y acuarelas Blanco (Buenos Aires) ingresa en la reinterpretación de ornamento a través de la memoria y Regueiro (Buenos Aires, 1966), por su parte, ingresa en una figuración geométrica para replantear el espacio cotidiano.

Por su parte, el colectivo mexicano Sharon Cababie M.Yucas está integrado por dos diseñadores radicados en Ciudad de México, cuyo trabajo explora los límites entre el dibujo generativo, la geometría y el ritmo visual. Basan sus composiciones en códigos algorítmicos propios, que posteriormente intervienen en tiempo real con decisiones materiales en color, grosor y cadencia del trazo. El resultado son piezas singulares que conjugan precisión digital y sensibilidad material, orientadas a experiencias de contemplación inmersiva.
La galerías comparten espacio en la sección JUST Latam dedicada al arte contemporáneo de la región. La primera, a través del concepto de contemplar el arte de manera simple inspirada en el dispositivo creado por Benjamin Ives Gilman a inicios del siglo XX, que aseguraba la observación concentrada en museos, presenta las obras de tres artistas argentinos: Santiago Carrera, Mercedes Larreta y Aku Menditeguy.

Carrera (Buenos Aires, 1974) presenta su serie fotográfica “Naturaleza suspendida” (2024), un conjunto de fotografías digitales impresas en papeles como Hahnemühle Bamboo y Photo Rag; la artista visual y poeta Larreta (Buenos Aires) se caracteriza por la “incertidumbre feliz” del trazo, invitando a una contemplación abierta y madura, mientras que la fotógrafa Menditeguy (Buenos Aires, 1979) contribuye con enfoques actuales a la selección curatorial de la galería.
Por su parte, Valk exhibe obras de Valentina Grinspan y Magda Love, con una colección inédita de pinturas que exploran la espiritualidad, la memoria y el tiempo.

Love (Provincia de Buenos Aires, 1985) teje en cada una de sus piezas un entramado que va más allá de los límites convencionales de la pintura al combinar murales monumentales con instalaciones textiles y objetos provenientes de su historia familiar, entrelazando el arte con la memoria
Por su parte, Grinspan (Río Cuarto, Córdoba, 1974) coloca el foco en la experiencia íntima del tiempo y la incertidumbre a través de un conjunto de óleos y témperas en las que conecta la tradición del realismo con una atmósfera introspectiva y reflexiva.
También formarán parte Gallery Labs, con obras de Deborah Jafif y Alix Born, así como Capital Art, con una selección que mira la ciudad como lenguaje: geometrías y cortes, iconografía y relieve, cartografías nocturnas, a partir de los artistas Doris Araujo, Melina Di Salvo, Gi Gioioa y Paula Rivero.
Tras diez años en Madrid, la feria UVNT Art Fair (Urvanity Art) adoptó una nueva identidad y adoptó el nombre CAN Art Fair (Contemporary Art Now) Madrid, unificando la marca con su evento de Ibiza, que va su cuarta edición.
La 10.ª edición de la feria madrileña tiene lugar en el Matadero Madrid del 5 al 8 de marzo, con la participación de 55 galerías (29, todas europeas, en la sección Principal) y 10 en la sección Young galleries, 5 en Counterflow y 6 en Foco Latam, donde se encuentra la argentina Praxis, más 5 más en Solo/Duo Projects.
En su debut en la feria, en la sección Foco Latam, lleva obras de cuatro artistas que exploran la potencia simbólica y conceptual del arte textil latinoamericano: Josefina Concha, Candelaria Fernández Coya, Elisa Lutteral y Diego Miccige.

En su obra, Concha (Santiago de Chile, 1985) se nutre de la tradición artesanal y su conexión con la naturaleza, reflejando “siglos de herencia latinoamericana a través de la comunión entre artesanía y naturaleza”. Y Lutteral (Buenos Aires, 1992), también artista textil, introduce materiales orgánicos poco convencionales, como hojas de maíz y pelo humano, para explorar temas vinculados a los ciclos de vida y muerte, decadencia y renacimiento.
Fernández Coya (Buenos Aires, 1991) utiliza el dibujo —principalmente con lápiz y óleo— para entrelazar referencias a la mitología griega y a la iconografía renacentista.

Finalmente, Miccige (Buenos Aires, 1972), rescata prácticas textiles ancestrales para reflexionar sobre los vínculos entre pasado y presente en una articulación de la cosmovisión andina tanto en clave de homenaje como de exploración conceptual del origen del arte textil, concebido desde el inicio como símbolo de los lazos humanos.
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INTERNACIONAL
GOP Rep Mast says US military objective in Iran is to ‘eliminate’ threat to Americans

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Rep. Brian Mast, R-Fla., chairman of the House Foreign Affairs Committee, told Fox News Digital in an interview the United States now has a clear and defined military objective in Iran: dismantle the regime’s ability to strike Americans.
He said the U.S. mission is «to literally eliminate every single piece of military hardware that exists in Iran that can reach out and touch an American somewhere throughout the Middle East.»
«That is what we are conducting right now so that we do not get hit with something, a surface-to-surface missile or a surface-to-air missile or anything else, certainly with a nuclear tip, but with any other tip as well.»
A screengrab from a video released by U.S. Central Command shows smoke and dust rising following an explosion at an unknown location, in this image obtained from social media released on Feb. 28, 2026. (U.S. Central Command via X via Reuters)
Mast paid tribute to the three Americans killed in the operation. «These service members understood the hazards of their profession. They went out there, conducted their duty to defend the United States of America, and I could not be more proud than to thank them for their service, and I’m proud to be their brother in arms.»
He stressed that the scope and duration of the operation will be decided by the administration. «The ending of this militarily for the United States is on our terms,» he said.
Mast pushed back forcefully against claims that Israel dragged the United States into war with Iran, saying the Trump administration first pursued diplomacy and set a deadline before shifting to military action.
«Israel has not dragged the United States of America anywhere,» he said in the interview. «The United States, number one, started out with diplomatic negotiations with Iran to say, end your nuclear program, end your ballistic missile program and your support of these proxies that are continually attacking the United States of America.»
OMAR, SQUAD LASH OUT AT TRUMP IN RESPONSE TO IRAN STRIKE: ‘ILLEGAL REGIME CHANGE WAR’

The world’s largest aircraft carrier, the USS Gerald R. Ford ,steams alongside USNS Laramie. (U.S. Naval Forces Central Command/U.S. 6th Fleet/Handout via Reuters)
«Everything is a part of that debate and that conversation. When should something be done? How should something be done? Obviously, the United States of America and President Trump, Secretary Hegseth, Secretary Rubio, our director of intelligence, our director of our CIA, John Ratcliffe, working to get all of the assets in place so that the negotiating tool of ending the literal threat of Iran, was a part of that.»
«It didn’t just happen on accident that we snapped our fingers and we had the Ford carrier group there, the Lincoln carrier group. That is something that took time,» he added. «Now, the diplomatic approach was the preferred approach. That’s why it began with that instead of beginning with a military strike. And what I can tell you about those negotiations, speaking directly to those individuals that I just mentioned, is that Iran came into this extremely egotistical, unwilling to really discuss anything relating to ending their nuclear program,» he said.
IRAN VOWS ‘DECISIVE’ SELF DEFENSE AT UN AFTER TRUMP KILLS SUPREME LEADER IN OPERATION EPIC FURY

Smoke rises over Tehran after the Israeli army launched a second wave of airstrikes on Feb. 28, 2026. (Fatemeh Bahrami/Anadolu via Getty Images)
«Even after the United States offered to fund nuclear materials for a civilian energy program if Iran agreed not to pursue weaponization, they didn’t want that. They didn’t wanna talk about ending their ballistic missile program.»
Looking ahead, Mast suggested the conflict could reshape Iran’s political future. He described the regime’s formal succession process, which «begins with this three-person body, ultimately moves to this 88-person assembly that would go out there and choose the next leader,» and noted potential contenders, including «the son of the Ayatollah, grandson of the ayatollah» and «a very hard-line cleric named Arafi, who’s very closely aligned with the IRGC.»
But he also raised the possibility of broader upheaval.
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Rep. Brian Mast on Capitol Hill, May 21, 2025. (Elizabeth Frantz/Reuters)
«That assumes that there is no uprising, where the people, the millions and millions of people across Iran, who have been just brutally tortured and suppressed, don’t decide that there is another path,» Mast said.
«We want to see a change, a turning of the page for what Iran has been undertaking.»
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INTERNACIONAL
Nahuel Gallo habría sido trasladado de la cárcel el Rodeo I, aunque no hay confirmación oficial

El gendarme argentino Nahuel Gallo habría sido trasladado de la cárcel de El Rodeo, donde estuvo detenido de manera irregular 448 días en Venezuela. De todas formas, aún no hay confirmación oficial al respecto.
El suboficial había viajado en diciembre de 2024 con un objetivo personal: reencontrarse con su pareja, María Gómez, y con su hijo pequeño, que residían en Caracas. El traslado se realizó durante sus vacaciones y por vías legales.
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Según distintas fuentes nacionales y extranjeras, Nahuel Gallo habría sido trasladado del Rodeo 1 en la noche del sábado. Esto ocurre en medio de las liberaciones que se están dando por la Amnistía General aprobada por el Parlamento venezolano y de las presiones existentes para la liberación también de los detenidos extranjeros como Nahuel Gallo y Germán Chuliano. La información hasta momento es confusa.
De hecho, algunos presos gritaron que lo habían sacado de la cárcel. “Pero desconocemos su paradero. Seguimos buscando información verificada de adonde pudieron llevarlo, si a otra cárcel o si en efecto está en marcha una posible liberación”, expresaron a TN fuentes cercanas al gendarme.
Llama la atención el modus operandi en que se estaría dando este traslado, algo que no se había visto o no se había repetido en las últimas semanas. Por eso también el pedido de máxima cautela ante la información. Agustín Nahuel Gallo fue detenido en Venezuela el 8 de diciembre (Foto: TN)
En ese contexto, el gobierno argentino abrió canales de diálogo vía Estados Unidos, Italia principalmente, pero también con instituciones y organizaciones con base en Venezuela para averiguar el paradero del gendarme argentino y de esa manera saber si este traslado es el paso previo a una liberación o es simplemente una maniobra dentro de las filas del chavismo.
Mientras crece la expectativa, María posteó un mensaje en su cuenta de X: “A esta hora no tenemos mayor información sobre el paradero de Nahuel Gallo, pero estamos esperando noticias positivas después de 448 días de injusticias. Nahuel debe ser liberado inmediatamente. Agradecemos a todos su preocupación. Lo que sepamos lo comunicaremos por esta vía”.
Leé también: Empezaron las obras de remodelación del Helicoide, el mayor centro de detención y torturas de Venezuela
La semana pasada, Gallo se comunicó por primera vez con Gómez. “Después de 445 días me volvió el alma al cuerpo. Nahuel me llamó, Nahuel llamó para decirme que seguía fuerte. Que nos necesitaba fuertes. Lo queremos LIBRE, necesita estar con su familia”, expresó la mujer en X.
El gobierno de Javier Milei recibió como una buena señal el llamado telefónico y espera ahora novedades para su liberación. “Hay que esperar. Falta un poco”, dijo a TN una fuente del ministerio de Seguridad. El mensaje de la esposa de Gallo en medio de la expectativa por su liberación. (Foto: Captura X)
Cómo fue la detención de Nahuel Gallo en Venezuela
Gallo había salido el 8 de diciembre desde Mendoza y al día siguiente entró a territorio venezolano. En un control fronterizo fue retenido por autoridades locales, que lo vincularon sin pruebas a tareas de inteligencia.
Desde ese momento, se perdió todo contacto formal. La familia denunció la falta de información sobre su paradero y el Ejecutivo argentino calificó el hecho como una desaparición forzada, al no existir notificación judicial ni acceso consular.
Con el correr de los meses se confirmó que Gallo fue trasladado a El Rodeo I, un establecimiento de máxima seguridad ubicado en las afueras de Caracas, hoy conocido como CESMAS. Diversas organizaciones internacionales señalan que el penal funciona bajo lógica militar y responde a la órbita de la contrainteligencia venezolana.
En ese centro se alojan opositores, militares acusados de conspiración y ciudadanos extranjeros considerados “sensibles” por el régimen, muchos de ellos sin causas judiciales claras ni posibilidad de defensa legal.
Noticia que está siendo actualizada.-
Venezuela, Nahuel Gallo
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Former President Bill Clinton deposed in Epstein probe in potential first for Congress

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Most congressional precedents emanate from Capitol Hill.
Most presidential precedents emerge from 1600 Pennsylvania Ave.
But a precedent which may echo around the halls of Congress and the White House for years materialized in recent days in the snow-covered, wooded village of Chappaqua, New York.
That’s where former President Bill Clinton testified under subpoena to the House Oversight Committee as part of its investigation into Jeffrey Epstein. Lawmakers said the panel’s ability to compel testimony from a former president could establish a new precedent going forward — including in matters involving President Trump and the Epstein files.
According to congressional historians, never before has a congressional committee deposed a former president. It was rare enough to have former First Lady and former Secretary of State Hillary Clinton testify the day before. Republicans noted that former President Clinton had previously acknowledged knowing Epstein and traveling on trips that included him.
«I do not recall ever encountering Mr. Epstein. I never flew on his plane or visited his island, homes or offices,» said Hillary Clinton after nearly six hours of closed-door testimony before the panel.
Democrats on the House Oversight Committee released an image of former President Bill Clinton as part of its Jeffrey Epstein investigation. (House Oversight Dems)
House Oversight Committee Chairman James Comer, R-Ky., said Hillary Clinton declared «‘You’ll have to ask my husband,’» more than «a dozen» times during her deposition ahead of Bill Clinton’s the following day.
There are no accusations of wrongdoing against either of the Clintons in connection with Epstein. But the former president’s past ties to Jeffrey Epstein have spurred questions from lawmakers.
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«It’s very difficult to get people in for these depositions of great power and great wealth,» said Comer. «It took seven months, seven months to get the Clintons in here. But we’ve got them in here.»
«Here» was Chappaqua, about an hour north of New York City. The Clintons have resided in Chappaqua since President Clinton left office in 2001 and when Hillary Clinton ran for Senate from New York in 2000. Hillary Clinton served as a senator from New York from 2001 until 2009, when she became President Obama’s first Secretary of State.

Former U.S. President Bill Clinton speaks during the 2025 Clinton Global Initiative (CGI) in New York City, U.S., September 24, 2025. (Kylie Cooper/Reuters)
More specifically, the «here» for the Clintons’ testimony was not a bland office in the Rayburn House Office Building. House members questioned the Clintons at the Chappaqua Performing Arts Center, known locally as «ChappPAC,» a white structure with simple arcades and Greek columns atop a hillside above the Saw Mill River.
The Epstein inquiry is serious, and the unusual venue underscored the extraordinary nature of the proceeding.
Rep. Lauren Boebert, R-Colo., appeared to snap a photo of Hillary Clinton during the deposition, then shared it with conservative media outlets.
«I admire (Hillary Clinton’s) blue suit. So I wanted to capture that for everyone,» said Boebert outside the venue.
«Why did you send the picture?» asked a reporter.
«Why not?» retorted Boebert.
«We are sitting through an incredibly unserious, clown show of a deposition, where Members of Congress and the Republican Party are more concerned about getting their photo op of Secretary Clinton than actually getting to the truth and actually holding anyone accountable,» charged Rep. Yassamin Ansari, D-Ariz.
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After concluding her testimony, Hillary Clinton told reporters she found the «end» of the deposition to be «quite unusual because I started being asked about UFOs and a series of questions about Pizzagate, one of the most vile, bogus conspiracy theories that was propagated on the internet.»
That is a reference to a conspiracy theory that emerged during the 2016 presidential campaign between Hillary Clinton and President Trump. Proponents falsely claimed Democrats operated a child sex trafficking ring out of the Comet Ping Pong pizza shop in Washington. A North Carolina man later drove to Washington, D.C., and fired shots inside the restaurant, telling authorities he was there to rescue children.
Rep. Nancy Mace, R-N.C., asserted that Hillary Clinton was «screaming» at lawmakers during the deposition.
«She was unhinged,» said Mace. «And I hope that President Clinton is less unhinged today than his wife was yesterday.»
Rep. Anna Paulina Luna, R-Fla., emerged from the Chappaqua Performing Arts Center about 90 minutes into former President Clinton’s deposition to speculate about what may have been behind Epstein and his sex trafficking operation. Luna noted she was speaking only for herself and not other members of the committee.

Former Democratic presidential nominee Hillary Clinton (L) and former President Bill Clinton arrive on the West Front of the U.S. Capitol on January 20, 2017 in Washington, DC. In today’s inauguration ceremony Donald J. Trump becomes the 45th president of the United States. (Win McNamee/Getty Images)
«It has become very evident even in the last 24 hours in lines of questioning that Jeffrey Epstein was running an intelligence gathering operation,» said Luna. «I do believe it was a honey pot operation.»
Luna added that it was possible a U.S. intelligence ally was involved, though she provided no evidence for the claim.
One of the five agreed-upon areas of questioning for the Clintons was how Epstein used his connections with powerful figures to hide his crimes. That is why individuals such as former President Clinton and President Trump have surfaced in previously released Epstein-related documents.
The presidency is a unique office, and even President Trump expressed some sympathy for Bill Clinton’s appearance before the Oversight Committee.
«I don’t like seeing him deposed. But they certainly went after me a lot more than that,» said the president.
When pressed on Friday, President Trump said he was unfamiliar with the Epstein files.
«I don’t know anything about the Epstein files. I’ve been totally exonerated,» said President Trump.
Oversight Committee Republicans were asked whether they agreed with that claim.
«From all the evidence I’ve seen he’s been exonerated for a long time,» replied Comer.
«The Epstein victims have exonerated President Trump. This is a trope that you guys are — a rabbit hole you guys are going down. But he’s been exonerated over and over again by Epstein victims,» said Mace.
But Democrats questioned why the committee sought testimony from former President Clinton and not President Trump.
«There is a lot of email correspondence that included President Clinton,» said Comer.
Rep. Robert Garcia, D-Calif., the top Democrat on the Oversight panel, argued the move set a broader standard.
«There’s a precedent now,» said Garcia. «We now want President Trump to come in and to testify under oath in front of the Oversight Committee. We want the First Lady, who we know had a relationship as well with Jeffrey Epstein, to come under oath and testify to the Oversight Committee. That is the new precedent that Republicans wanted to set here.»
Garcia added that President Trump «has not been exonerated, and we have serious questions for President Trump.»
Rep. Suhas Subramanyam, D-Va., argued that the committee spoke «to the wrong president.»
It is unclear whether the panel will seek testimony from President Trump. Democrats have indicated they would consider doing so if they gain control of the House in the fall midterm elections.
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Separation of powers is a key component of America’s constitutional system. Only a handful of presidents have ever testified before Congress — and none had previously been deposed as a former president.
The nation’s history includes small communities that have taken on outsized political significance. Lawmakers and legal observers say Chappaqua could now join that list if presidential testimony before Congress becomes more common.
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