Connect with us

INTERNACIONAL

«La calle ardía de protestas y se escuchaban disparos», el enviado de Clarín en Irán hace 47 años en la caída del Sha

Published

on


Han pasado 47 años desde aquel histórico enero y la primera mitad de febrero de 1979, en la que Irán escribió nuevas páginas de su larguísima historia, que se remonta a por lo menos a seis siglos antes de la era cristiana. Era Persia, uno de los imperios más grandes de la antigüedad, que se extendía desde Asia Central hasta el mar Mediterráneo.

El 16 de enero de 1979 el Sha Mohammad Reza Pahlavi huyó al exilio en medio de grandes protestas encabezadas por los partidarios del ayatollah Ruhollah Khomeini, líder religioso indiscutido de los shiitas, que regresó al país en un charter de Air France desde París. Fue recibido por al menos tres millones de fieles que durante días celebraron su llegada más de quince años de exilio.

Advertisement

Este corresponsal alcanzó a arribar unos días antes en el único avión de la Swissair que logró llegar a Teherán en medio de un creciente caos. La crisis iraní ya sacudía al mundo porque era evidente que se vivían grandes cambios con una amenaza de guerra civil en un país crucial del Medio Oriente, habitado hoy por más de 93 millones de habitantes en un vasto territorio de un millón y medio de kilómetros cuadrados y con la segunda reserva mundial de petróleo.

La información sobre lo que ocurría en el país de los persas dominaba las inquietudes mundiales. Este enviado de Clarín se alojó en un gran hotel que ya no existe, el Intercontinental, que llegó a albergar a 85% de los periodistas de todo el mundo llegados para seguir los acontecimientos que podían desembocar en una guerra civil con el alto riesgo de un enfrentamiento explosivo a nivel de las potencias mundiales.

Desde el 7 de enero una vasta revuelta popular había estallado contra el Sha Pahlevi para echarlo del poder. La mayoría quería el regreso del Ayatollah Khomeini, con una minoría de izquierda, especialmente del PC local, que fue después rápidamente aniquilada por el nuevo orden khomeinista. La gente no previo lo que vendría. Solo como ejemplo, muchas mujeres en Irán, en esos tiempos vivían con modos occidentales y vestían minifaldas.

Advertisement

En el hotel Intercontinental bullía una actividad extraordinaria. Tanto tiempo ha pasado que los recuerdos se desdibujan, pero funcionaban redacciones de los medios más importantes del planeta. Desde ahí Clarín logró entablar una comunicación con Buenos Aires todas las noches en la madrugada gracias a un puente telefónico que nunca falló.

Ese era el problema más urgente de los periodistas: comunicarse. La información no era fácil de conseguir por el desorden y los riesgos, pero no faltaron un par de periodistas locales que redondeaban sus sueldos todas las tardes y contaban lo que pasaba en los ambientes políticos iraníes.

A eso se agregaban personajes políticos y jóvenes simpatizantes del khomeinismo que desfilaban contando su versión de los acontecimientos. Había para elegir. Más complicadas eran las salidas a la búsqueda de información con la calle ardiendo de protestas. Cada tanto se escuchaban disparos, se hablaba de víctimas. Periodistas que habían llegado antes daban una mano a los nuevos para hacer contactos en el Gran Bazar de Teherán, el extraordinario centro comercial popular, donde también podíamos recoger información, más chismes y análisis condimentados de macaneos.

Advertisement

Este corresponsal se estaba afeitando el 16 de enero por la mañana cuando, demasiado temprano para las marchas de protestas, se escuchó una andanada de bocinazos interminable. Todos bajamos corriendo a ver que pasaba. Se difundía la noticia de que el Sha, acompañado de su esposa Farah Diba, estaba abordando un avión que lo llevó a El Cairo a la una de la tarde. Por el centro pasaban caravanas de automóviles festejando. Muchos gritaban consignas entre los bocinazos. Algunos pedían a los gritos ir a toda velocidad al aeropuerto.

Al primer ministro Shapur Bakhtiar, que había pedido al Sha poder marcharse, le quedaban apenas unos días en el gobierno. Había enviado a un hombre de confianza a París para negociar con Khomeini, que se negó a recibirlo, nos informaron algunos partidarios de Baktiar. Finalmente lo asesinaron en Francia en 1961.

Con el exilio y la muerte del Sha en 1980, concluyó la era de la dinastía que había inaugurado su padre, Rida Khan Pahlevi, cuando un golpe de Estado lo llevó al poder en 1921. Introdujo importantes reformas económicas y sociales en Persia, pero no logró sustraer al país, que desde 1935 se llamó Irán, de las ingerencias de las potencias extranjeras.

Advertisement

Durante su reinado se vinculó a los EE.UU. y a las petrolíferas británicas y otras compañías que emprendieron un vasto programa de modernizaciones económicas y sociales, la llamada “Revolución Blanca”. Pero el régimen no desmanteló sus estructuras autoritarias, ni superó los grandes problemas del desarrollo de Irán.

En 1941, Rida abdicó en favor de su hijo, Reza. Pocos eventos en la historia moderna de Medio Oriente han dejado una cicatriz tan profunda como el golpe de Estado de 1953 que depuso al primer ministro iraní Mohammad Mossadegh. Era un líder elegido democráticamente, destituido por el Sha en el marco de una operación secreta anglo americana, episodio reconocido autocríticamente luego por la CIA, que logró así el control del petróleo de Irán y devolvió el poder a la autocracia del Shá.

Marchas en Teherán cuando agonizaba el reinado del Sha y el ayatollah Khomeini se aprestaba a regresar del exilio. AP

Para muchos iraníes el golpe de Estado contra Mossadegh fue el símbolo de una traición occidental que sentó las bases de décadas de protestas alimentadas por una rabia que explotó en 1979.

En su largo pasado, Irán había sido siempre una región inestable que cayó bajo el dominio de los turcos en los siglos 11 y 12, seguidos por los mongoles en los siglos 13-15. Abbas el Grande vino después y convirtió la fe shiita en la religión del Estado. Después hubo un período de decadencia que continuó hasta el siglo XX, con una prolongada dinastía turca que gobernó la nación persa entre 1794 y 1925.

Advertisement

Con tantas pruebas históricas negativas, no hay que sorprenderse de la experiencia de los reinados de Riza y su hijo Reza Pahlevi, el que huyó el 16 de enero de 1979 y no volvió más.

En la foto, el líder supremo Ali Khameini durante un servicio en honor del ayatollah Ruhollah Khomeini en 1989. Khamenei murió en el inició de la actual guerra. REUTERS

Mientras todos esperábamos la llegada del ayatolalah Khomeini después de 15 años de exilio, las manitestaciones de protesta crecían. Un colega norteamericano perdió la vida por un balazo cerca del bazar y el julepe hizo que nos prometieramos más prudencia sin renunciar a la curiosidad informativa.

Las tensiones volvieron a crecer. Desde el interior del país comenzaron a arribar a miles los fervorosos seguidores del ayatollah. En Irán no se hablaba de otra cosa, con el temor de que los enfrentamientos llevaran a una guerra civil. Algunos que venían a traer su información de parte al hotel donde nos alojábamos preguntaban ansiosos nuestra opinión sobre la crisis que amenazaba con estallar.

El clima se hizo cada vez más sombrío entre quienes sabían la que les esperaba, porque el regreso de Khomeini no podía significar otra cosa que el definitivo regreso al poder del Irán religioso, una teocracia de talante antioccidental

Advertisement

Nacido en 1902, Khomeini provenía de una familia de religiosos, los mullahs, estudió el Corán desde chico y temprano también el idioma persa. En 1922 se estableció en la ciudad de Qom, centro del islam shiita, donde se destacó desde joven en filosofía, ley y ética islámica.

Su figura sigue pesando hoy en la realidad del país. Desde 1963 pronunció inflamados sermones contra las reformas del Sha, como la “revolución blanca” y el voto femenino. También criticó a EE.UU. : lo llamó “el gran Satán”. Debido a su empeñosa oposición, en 1964 Khomeini fue arrestado y terminó en el exilio. Vivió en Francia, donde dirigió a la oposición más dura contra el régimen monárquico de Pahlavi.

Tras casi 15 años en el exterior, la revolución de enero de 1979 llamó a Khomeini a regresar a la patria, a la que llegó el 1 de febrero.

Advertisement

Desde el exilio francés en Neauphie-le-Chateau, cerca de París, el ayatollah Khomeini anuncio su intención de regresar inmediatamente a la patria para guiar la revolución islámica,

El 21 de enero había sido formado en Teherán un comité oficial para preparar el retorno, mientras millones de personas arribaban a la capital desde las 23 proviincias iraníes.

El premier Shapur Bakhtiar reacciono el 26 de enero ordenando la clausura de los aeropuertos. La reacción popular fue inmediata. Violentas protestas y huelgas en todo el país. En Teherán las protestas causaron 28 muertos. Era dificil salir a la calle porque el clima de violencia aconsejaba buscar reparo.

Advertisement

Ante la presión de los desórdenes y las huelgas, más las noticias de que grupos de militares fraternizaban con los que protestaban, el premier Bakhtiar retrocedió y ordenó reabrir los aeropuertos. No le sirvió a salvar su vida tras su exilio más tarde: fue asesinado en un atentado.

Marcha de jóvenes en 1978 gritan muerte al Sha, poco antes del iniciao de la Revolución Islámica.

El avión del ayatolá Khomeini aterrizó a las 9,30 de la mañana del 1 de febrero en el aeropuerto de Mehrabad. Las estimaciones de tres millones de fieles movilizados venidos de todo el país, es un cálculo conservador. Las estimaciones de la marea humano que lo saludó entre el entusiasmo, las lágrimas y los rezos en 5-6 millones puede parecer exagerado pero lo que se vió aquel día ha sido un abrazo popular de dimensiones colosales. Su regreso marcó el momento decisivo de la Revolución iraní.

Al llegar al aeropuerto pronunció un primer mensaje, seguido de su muy famoso discurso en el cementerio de Behesht-e Zahra ante la multitud oceánica que lo aclamaba. Abiertamente declaró ilegal al gobierno del primer ministro Shapur Bakhtiar, nombrado por el Sha antes de huir a mediados de enero de 1979.

El ayatolá dijo: “Yo nombro el gobierno, golpearé en la boca a este gobierno!”. Tras pasar casi quince años en el exilio, afirmó que cincuenta años de la dinastía Pahlevi habían sido un período de traiciones y que las raíces de la monarquía serian inmediatamente eliminadas para siempre. También acusó al gobierno norteamericano por los problemas de Irán, ya lo había acusado de ser el “Gran Satan” que había sostenido la dictadura del Sha.

Advertisement

Khomeini prometió a los iraníes la llegada de “una justicia islámica” que eliminaría la corrupción y la pobreza. Por último anunció su objetivo de crear una República basada en la Sharía, la ley coránica y no en un modelo occidental u oriental. Diez días después asumió el control de la revolución el 11 de febrero.

El ayatollah Khomeini falleció el 3 de junio de 1989 por un tumor intestinal y lo reemplazó su cercano colaborador,Ali Khamenei, que murió el primer día de la guerra, el 1 de febrero de este año, por un ataque con bombas israelíes que también eliminaron gran parte de su familia en un ataque en la capital, Teherán. Su hijo, también un religioso, lo sobrevive y es candidato a sustituirlo cuando la Asamblea de Expertos designe al sucesor de su padre.

Advertisement
Advertisement

INTERNACIONAL

El bien morir, un desafío para humanizar el final de la vida

Published

on


Detalle de “La muerte de Marat” (1793) de Jacques-Louis David

El humano es el único animal que sabe que va a morir. La muerte es una experiencia universal, pero su comprensión y su vivencia están profundamente condicionadas por factores culturales, históricos y personales. En las últimas décadas, el concepto de bien morir ha cobrado relevancia en el campo de la medicina, la bioética, la filosofía y las ciencias sociales. Este enfoque propone humanizar el final de la vida, promoviendo la dignidad, el alivio del sufrimiento y la autonomía del paciente. A diferencia de la visión tradicional centrada exclusivamente en la prolongación de la vida, el bien morir invita a reflexionar sobre la calidad del proceso de morir.

“Quiero que me prolonguen la vida, no la muerte”, me dijo un paciente. La medicina no debe buscar solamente evitar la muerte, sino evitar el sufrimiento innecesario. Esta perspectiva implica reconocer que el cuidado y el acompañamiento son tan importantes como la intervención terapéutica.

Advertisement

La idea de morir bien no es reciente. En la Edad Media, los tratados conocidos como “ars moriendi” ofrecían orientaciones espirituales para afrontar la muerte con serenidad y sentido. El historiador Philippe Ariès sostiene que las sociedades tradicionales vivían la muerte como un acontecimiento familiar y comunitario, en el que el moribundo ocupaba un lugar central. Podía despedirse, reconciliarse, repartir sus bienes, transmitir enseñanzas y preparar su espíritu.

"Anciano en pena" de Vincent
«Anciano en pena» de Vincent van Gogh, creada en mayo de 1890

Sin embargo, con el avance de la modernidad, la muerte fue progresivamente desplazada hacia el ámbito hospitalario. Según Ariès, este proceso condujo a una “muerte prohibida”, caracterizada por el silencio social, la negación y la pérdida de rituales. Una muerte con sondas, máscaras y sedantes. El bien morir, en la actualidad, busca recuperar la dimensión humana y relacional de este proceso sin renunciar a los avances médicos.

No existe una definición única de bien morir, pero diversos autores coinciden en algunos elementos fundamentales. En primer lugar, la dignidad. Desde la perspectiva filosófica de Emmanuel Kant, la dignidad es un valor intrínseco de la persona que no puede ser instrumentalizado. En el final de la vida, esto implica respetar la identidad, los valores y los deseos de cada individuo.

En segundo lugar, el alivio del sufrimiento. Cicely Saunders, fundadora del movimiento moderno de cuidados paliativos, introdujo el concepto de “dolor total”, que integra las dimensiones físicas, emocionales, sociales y espirituales del sufrimiento. Esta visión transformó la práctica médica, ya que mostró que tratar únicamente el dolor físico no es suficiente.

Advertisement
El sociólogo Zygmunt Bauman señaló
El sociólogo Zygmunt Bauman señaló que la modernidad líquida busca eliminar la muerte del horizonte cultural (Crédito: AFP)

En tercer lugar, la autonomía. Beauchamp y Childress, en sus principios de bioética, destacan que el respeto por la autonomía exige que la persona pueda tomar decisiones informadas sobre su tratamiento, expresar sus voluntades anticipadas y rechazar intervenciones desproporcionadas.

Finalmente, el acompañamiento. Elisabeth Kübler-Ross mostró que uno de los mayores temores de las personas que se acercan a la muerte no es el morir en sí, sino hacerlo en soledad.

Durante gran parte del siglo XX, la medicina estuvo orientada hacia la curación y el control de la enfermedad. La muerte era vista como un fracaso terapéutico, lo que llevó en muchos casos a la obstinación terapéutica, es decir, la prolongación de la vida biológica mediante intervenciones que no mejoran la calidad de vida. Los cuidados paliativos surgieron como una respuesta a esta problemática. Saunders afirmaba que no siempre es posible curar, pero siempre es posible cuidar. Este cambio de paradigma implica acompañar al paciente, controlar síntomas, brindar apoyo emocional y espiritual y respetar las decisiones individuales. La Organización Mundial de la Salud ha destacado la importancia de integrar los cuidados paliativos en todos los niveles de atención sanitaria, reconociendo que estos mejoran la calidad de vida y reducen el sufrimiento.

Uno de los obstáculos para el bien morir en la sociedad contemporánea es el miedo a la muerte. El sociólogo Zygmunt Bauman señaló que la modernidad líquida busca eliminar la muerte del horizonte cultural. La obsesión por la juventud, el rendimiento y la productividad contribuye a negar la fragilidad. Y supone que con operaciones plásticas, botox y supuestos y rentables tratamientos rejuvenecedores podemos retrasar el tiempo. Las canas y las arrugas son delatoras a eliminar.

Advertisement
"Entierro en Ornans" (1849) de
«Entierro en Ornans» (1849) de Gustave Courbet

El filósofo Martin Heidegger propuso que el ser humano es un ser para la muerte. Reconocer la finitud no es un signo de pesimismo, sino una condición para la autenticidad. La conciencia de la muerte permite priorizar lo esencial, asumir responsabilidades y vivir de manera más plena. A pesar de ello, muchas personas evitan hablar sobre el final de la vida, tanto pacientes como familiares, lo que dificulta la planificación anticipada y genera conflictos en momentos críticos.

El bien morir también es un proceso relacional. Norbert Elias denunció que la sociedad moderna tiende a aislar a los moribundos, generando una experiencia de soledad que aumenta el sufrimiento. El acompañamiento familiar y social permite expresar afecto, resolver conflictos, compartir recuerdos y transmitir legado. Diversos estudios en psicología clínica muestran que la despedida facilita el duelo posterior y fortalece los vínculos. El cuidado, por lo tanto, no solo beneficia al paciente, sino también a quienes lo rodean. En este sentido, el final de la vida puede convertirse en un momento de profunda humanidad.

Morir es también un proceso psicológico. Las personas atraviesan emociones complejas como negación, ira, tristeza, miedo y aceptación. Aunque el modelo de Kübler-Ross ha sido revisado, continúa siendo una referencia para comprender la diversidad de reacciones. La psicología contemporánea destaca que cada individuo construye su propio camino. Algunos buscan información y control, mientras que otros prefieren confiar en sus familiares o en los profesionales de la salud. La atención psicológica ayuda a reducir la ansiedad, fortalecer la resiliencia, facilitar la comunicación y elaborar el duelo anticipado.

La dimensión espiritual adquiere un papel central en el final de la vida. Viktor Frankl sostenía que el ser humano puede encontrar sentido incluso en el sufrimiento. Para muchas personas, la proximidad de la muerte despierta preguntas existenciales sobre el significado de la vida, el legado y la trascendencia. La espiritualidad no se limita a la religión; incluye valores, vínculos y proyectos. Frankl afirmaba que el sentido puede encontrarse en el amor, la creación y la actitud frente al sufrimiento. Numerosos estudios muestran que el apoyo espiritual, se sea o no religioso, reduce la angustia y mejora el bienestar.

Advertisement
El filósofo Martin Heidegger propuso
El filósofo Martin Heidegger propuso que el ser humano es un ser para la muerte (Crédito: Grosby)

El bien morir también está vinculado a debates bioéticos contemporáneos. La limitación del esfuerzo terapéutico, las directivas anticipadas, la sedación paliativa y los derechos del paciente son temas centrales. La bioética busca equilibrar principios como la beneficencia, la autonomía y la justicia. Existe un consenso creciente en que prolongar el sufrimiento sin beneficio es contrario a la ética médica. Autores como Daniel Callahan han subrayado la necesidad de reconocer los límites de la medicina y priorizar el cuidado.

Diversas corrientes filosóficas han vinculado la reflexión sobre la muerte con la calidad de la vida. Los estoicos, como Séneca, consideraban que pensar en la muerte permite vivir con mayor libertad. Aceptar la finitud ayuda a priorizar relaciones, reducir conflictos y valorar el presente. En este sentido, el bien morir comienza mucho antes del final. Implica vivir con conciencia, cultivar vínculos y expresar afecto. No se trata solo de prepararse para el momento de la muerte, sino de construir una vida coherente.

El envejecimiento poblacional plantea nuevos desafíos para las sociedades contemporáneas. Es necesario ampliar el acceso a cuidados paliativos, formar profesionales, promover la educación sobre la muerte y humanizar los sistemas de salud. La Comisión Lancet sobre cuidados paliativos ha advertido que millones de personas mueren cada año sin acceso al alivio del dolor, lo que constituye una forma de inequidad global.

El bien morir puede comprenderse como un derecho humano que integra dignidad, alivio del sufrimiento, autonomía, acompañamiento y sentido. No implica acelerar la muerte, sino humanizar el proceso. Cicely Saunders expresó esta idea al afirmar que cada persona importa hasta el último momento de su vida. Hablar de la muerte no disminuye la vida, sino que la profundiza.

Advertisement
Viktor Frankl sostenía que el
Viktor Frankl sostenía que el ser humano puede encontrar sentido incluso en el sufrimiento

Un cuento mío al estilo sufí expresa la importancia de la aceptación de la muerte:

Un discípulo fue a ver al sabio derviche Samir y le preguntó:—Maestro, ¿cómo puedo prepararme para la muerte?

Samir se quedó mirando al joven largo rato, sin decir palabra. Luego se levantó, entró en su casa y salió con una escoba. Sin explicación, comenzó a barrer con entusiasmo el camino frente a su puerta.

—¿Eso es una enseñanza sobre la muerte? —preguntó el discípulo, confundido.

Advertisement

—Claro —dijo Nasrudín, sin dejar de barrer—. ¿Qué haces cuando esperas un invitado importante?

—Limpio mi casa, pongo todo en orden, me preparo para recibirlo con dignidad.

—Exacto —dijo el sabio derviche, dejando caer la escoba—. Y sin embargo, tú vives como si la muerte fuera un ladrón, no un invitado. La temes, pero no te preparas. ¿No sería mejor vivir como si ya estuvieras a punto de ofrecerle té?

Advertisement

El discípulo bajó la cabeza.

Samir sonrió y añadió:—Además, si no viene hoy, ¡qué suerte! La casa quedó limpia para ti.

Prepararse para morir bien es, en última instancia, aprender a vivir con autenticidad, responsabilidad y amor hacia los demás.

Advertisement

Continue Reading

INTERNACIONAL

Russian missile strike kills 10 in Ukraine as Trump says ‘hatred’ between countries complicating peace deal

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

A Russian ballistic missile strike on a residential building in Kharkiv, Ukraine, killed at least 10 people, including two children, and wounded 16 others Saturday, officials said.

Advertisement

The strike was part of a broader overnight assault in which Russia launched 29 missiles and 480 drones targeting Ukrainian energy infrastructure, with damage reported in Kyiv and at seven other locations across the country, according to President Volodymyr Zelenskyy.

Zelenskyy called for an international response following the attack.

«There must be a response from partners to these savage strikes against life. I thank everyone who will not remain silent. Russia has not abandoned its attempts to destroy Ukraine’s residential and critical infrastructure, and therefore support must continue,» he said in a post on X.

Advertisement

The ruins of an apartment building burn following a Russian missile attack in Kharkiv, Ukraine, on Saturday.  (Andrii Marienko/AP Photo)

«We count on active work with the European Union to guarantee greater protection for our people,» he added. «I am grateful to everyone who helps strengthen our protection.»

Preliminary Ukrainian data showed air defense systems downed 19 missiles and 453 drones, while nine missiles and 26 strike drones hit 22 locations.

Advertisement

Russia’s Defense Ministry said the strikes targeted Ukrainian military factories, energy facilities and air bases.

TRUMP SAYS ‘HATRED’ BETWEEN PUTIN, ZELENSKYY BLOCKING UKRAINE PEACE DEAL

Firefighters respond after a Russian ballistic missile strike on a residential building in Kharkiv, Ukraine

Ukrainian firefighters work at the scene of an apartment building following a Russian missile attack in Kharkiv, Ukraine, Saturday. (Andrii Marienko/AP Photo)

Speaking Saturday at the Shield of the Americas Summit in Doral, Florida, President Donald Trump said the «hatred» between Russia and Ukraine was complicating efforts to reach a peace deal.

Advertisement

«It’s so great that, you know, Ukraine, Russia, you’d think there would be a little bit of camaraderie, [but] there’s not. And the hatred is so great. It’s very hard for them to get there. It’s very, very hard to get there. So we’ll see what happens,» Trump said. «But we’ve been close a lot of times and one or the other would back out.» 

«But we’re losing, you know, they’re losing, you know, doesn’t really affect us very much because we’ve got an ocean separating. I’m doing it as a favor to Europe, and I’m doing it as a favor to life because they’re losing 25,000 souls,» Trump added. «Think of that every month. 25,000. Last month, 31,000.  Both sides, 31,000 people died, mostly soldiers.»

CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP

Advertisement
firefighters put out fire after Russian missile struck an apartment building

Firefighters tackle a fire in an multi-story apartment building following a Russian missile attack in Kharkiv, Ukraine, Saturday.  (Andrii Marienko/AP Photo)

Last month, Zelenskyy told Fox News that Russia is trying «to play with the president of the United States» and stalling U.S.-brokered efforts to end the war.

Fox News Digital’s Greg Norman-Diamond and The Associated Press contributed to this report.

Advertisement

Related Article

Zelenskyy announces next round of talks with US, Russia as Ukraine seeks 'real and dignified end to the war'



volodymyr zelenskyy,ukraine,russia,wars,military,world

Continue Reading

INTERNACIONAL

GOP senators say Trump’s strikes ‘significantly degraded’ Iran but emphasize attacks not ‘forever wars’

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

PALM BEACH, Fla. — One week into the U.S. and Israeli attacks on Iran, two Republican senators on the Senate Armed Services Committee say the military operation has «degraded» Tehran’s ability to strike back.

Advertisement

But in exclusive interviews with Fox News Digital, senators Rick Scott of Florida and Ted Budd of North Carolina emphasized the fighting will not lead to U.S. involvement in «forever wars» in the volatile Middle East.

«Our military is doing a great job,» Scott said. Pointing to Iran, he added, «They want to destroy America. We’ve got to stop them.»

Budd highlighted that «we have significantly degraded Iran’s ability to shoot back at us. … Their capacities are degraded. We’ve had great success.»

Advertisement

Budd and Scott spoke while attending an economic conference in Florida hosted by the Club for Growth, an influential and politically potent conservative group that pushes for fiscal responsibility.

President Donald Trump, who called for Iran’s «unconditional surrender,» said Saturday that Tehran will be «hit very hard» and warned the U.S. is considering «areas and groups» not previously considered as targets.

Over the past week, Operation Epic Fury has widened in scope as Iran has retaliated against a growing number of nations in the region. This week, the Republican-controlled House and Senate, in separate votes nearly entirely along party lines, rejected moves by Democrats to restrict the president’s ability to steer the fighting.

Advertisement

WHAT COULD COME NEXT IN THE ATTACKS ON IRAN

The president said Thursday in an interview with Axios he should be involved in choosing Iran’s next leader. Iranian Supreme Leader Ayatollah Ali Khamenei was killed in the initial strikes against Iran a week ago.

And there are concerns among many on the right that the strikes against Iran could lead to prolonged American military involvement in the region, which Trump has repeatedly campaigned against during his three runs for the presidency.

Advertisement

It’s been one week since the U.S. and Israeli launched military strikes against Iran. (Contributor/Getty Images)

«Trump doesn’t want to be in forever wars. Every time I’ve talked to him, he doesn’t want that,» Scott said. «But I think what we do want to make sure we don’t have another Ayatollah that wants to … chant ‘Death to America’ and ‘death to our allies’ and try to destroy us.»

Budd added that «we’re not up for forever wars. We want to get in, get this thing done, get out and have peace for our country and the rest of the region.»

Advertisement

The latest Fox News national poll indicated that American voters are divided on the U.S. and Israeli strikes on Iran even as a majority sees the country as a security risk. 

Sixty-one percent of those questioned viewed Iran as a danger to the U.S., according to the survey conducted Feb. 28-March 2. But that concern did not translate into majority support for the current U.S. military action, as 50% approved and 50% disapproved.

Support for the attacks was lower in national polling from other news organizations.

Advertisement

But the Fox News poll and the other surveys indicated widespread support among Republicans.

«Trump’s doing the right thing. He’s saving American lives by making sure that Iran does not have a nuclear weapon or ballistic missile. So, he’s doing the right thing,» Scott emphasized.

Budd added, «I’m very excited [about] what President Trump’s done. … The goal is American prosperity and American safety, and that’s what President Trump wants.»

Advertisement

Oil prices have shot up since the start of the fighting, instantly resulting in higher costs for gasoline across America. That’s a major concern for Republicans as they aim to keep control of the House and Senate majorities in this year’s midterm elections.

A driver refuels a vehicle at a Wawa gas station in Media, Pennsylvania on Monday, March 2, 2026.

A driver refuels a vehicle at a Wawa gas station in Media, Pa., March 2, 2026. Oil and gas prices have shot up in the past week amid the strikes against Iran. (Matthew Hatcher/Bloomberg/Getty Images)

«Hopefully it’s all going to be short term. Hopefully … the demolition of the Iranian military will happen quickly and actually will get lower oil prices,» Scott said.

CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP

Advertisement

Budd acknowledged «we are going to have some short-term disruptions.»

But the senator was optimistic that «very soon we’ll have gas prices much cheaper than ever before. We were already on that pathway. President Trump is all about stability. He’s all about the price of oil.»

Advertisement

donald trump,war with iran,iran,ted budd,republicans,middle east foreign policy,defense

Advertisement
Continue Reading

Tendencias