POLITICA
El Senado sesionará el 18 de marzo y podrían ingresar los pliegos para cubrir las vacantes en la Justicia

La Cámara de Senadores sesionará el miércoles 18 de marzo y habilitará para su tratamiento en la Comisión de Acuerdos las designaciones en las Fuerzas Armadas ya enviadas por el Poder Ejecutivo. La resolución se tomó en la reunión de Labor Parlamentaria que encabezó el presidente provisional, Bartolomé Abdala.
El oficialismo aguardará que el nuevo ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, envíe los pliegos para cubrir las vacantes en el Poder Judicial. Una vez ingresados a la Cámara Alta quedará habilitada la Comisión de Acuerdos para su tratamiento.
Cambios en Presupuesto y Hacienda
El oficialismo cambió a Ezequiel Atauche y nombró a un economista Agustín Monteverde, cercano al presidente Javier Milei, como titular de la estratégica Comisión de Presupuesto y Hacienda. Monteverde acompañó a la senadora Patricia Bullrich en las listas libertarias de las pasadas elecciones de octubre del año pasado.
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El cambio de nombres causó sorpresa, este martes, en la apertura del plenario de las comisiones de Relaciones Exteriores y de Presupuesto y Hacienda, que dictaminaron dos convenios bilaterales firmados por la República Argentina, uno con Francia y otro con Austria.
El senador Ezequiel Atauche señaló al comienzo del plenario con la Comisión de Relaciones Exteriores: “Hemos decidido desde el bloque cambiar la presidencia de esta comisión que he presidido durante los últimos dos años. Es una comisión que ha trabajado mucho, que tiene entre sus logros la Ley Bases, el paquete fiscal, entre otras iniciativas. Esta comisión ha trabajado muy fuerte. Tuvo momentos muy arduos y duros, sobre todo el año pasado”
“Es momento de que hoy, por decisión del bloque, se cambie la presidencia y sea para el senador Agustín Monteverde, quien va a hacer un gran trabajo. Es economista y el Presidente de la Nación quiere un economista en la Comisión de Presupuesto, me parece algo adecuado”, señaló el senador Atauche, quien se hará cargo de la Comisión Bicameral Permanente Mixta Revisora de Cuentas.
Atauche se llevó el reconocimiento de Patricia Bullrich: “Se puso al hombro esta comisión cuando éramos pocos y trabajó defendiendo al Gobierno y las ideas. Muchísimas gracias”.
Los acuerdos bilaterales
El convenio del Gobierno con la República Francesa es a fin de evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal en materia de impuestos sobre la renta y el patrimonio, suscripto en Buenos Aires en diciembre de 2019. Mientras que el convenio con Austria, ya sancionado por la Cámara de Diputados, es similar al anterior firmado también en 2019.
Ambos dictámenes de mayoría serán tratados en el plenario del Cuerpo en la próxima sesión.
Abdala denunció un escrache en San Luis
El senador nacional Bartolomé Abdala denunció haber sido nuevamente víctima de un violento escrache en su provincia, San Luis, protagonizado, según el legislador, por un sector minúsculo al que definió como “militantes del odio y la confrontación”, y aseguró que los agresores también atacaron groseramente monumentos religiosos.
El presidente provisional del Senado sostuvo que “la enorme mayoría de los sanluiseños no comparte estas metodologías violentas” y calificó como “triste” que se utilice como pretexto el Día Internacional de la Mujer, “deshonrando la estirpe de las valientes mujeres de nuestra provincia, ajenas a este tipo de hechos vandálicos”.
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Abdala apuntó además contra el Gobierno Provincial, al sostener que “deberá dar explicaciones respecto de la complacencia y hasta complicidad con quienes promueven estas prácticas de intimidación”. En ese sentido, denunció que los hechos de hostigamiento “se suceden ante la pasividad exasperante de las fuerzas de seguridad, en un claro ejemplo de zona liberada”.
El senador manifestó también su preocupación por el contexto institucional en el que se produjeron los hechos. “En momentos en que me toca ejercer la responsabilidad como vicepresidente de la Nación Argentina, resulta especialmente preocupante que se produzcan estos hechos de intimidación contra mi persona. Queda claro que las fuerzas de seguridad de la provincia están lejos de cumplir una labor eficiente”.
Asimismo, remarcó que siempre expresó sus diferencias políticas de manera abierta: “Tengo por costumbre decir, de frente y a la luz del día, las cosas que no me gustan del gobernador Claudio Poggi y su administración. Por eso exijo que el debate político se desarrolle dentro de ese mismo marco de respeto, rechazando la metodología del amedrentamiento”.
En relación con los hechos ocurridos, Bartolomé Abdala anticipó que recurrirá a la Justicia. “Nunca judicialicé la política, pero hoy me veo obligado a concurrir ante el fuero federal, debido a mi investidura, para reparar el agravio sufrido y preservar la paz ciudadana”.
sesion, Senado, Ezequiel Atauche
POLITICA
Ni la inflación ni el dólar: los números que preocupan a la Rosada, la paritaria frenada y qué piensa Karina de Milei

El lunes, cuando el Presidente encabezó la reunión de Gabinete, la mayoría de los ministros estaba pensando más en el escenario incierto de Manuel Adorni y en las internas del poder que en la economía. Pero, como siempre, Javier Milei fue hacia su tema favorito: defender el programa, explicarlo a los integrantes principales del Gobierno y despotricar contra los periodistas con versiones paranoicas. Solo que esta vez lo hizo en un contexto en el que varios de los que estaban sentados a la mesa empiezan a sentirse abrumados por las dudas sobre las consecuencias que está teniendo en la economía real la receta libertaria.
Tal es así que uno de los ministros fue al día siguiente a ver a Toto Caputo y a Pablo Lavigne para pedir precisiones: “¿Estamos en problemas?”. La respuesta fue una larga reunión con despliegue de datos macro y expectativas hacia adelante, marcando a abril como un punto de reconversión, sobre todo —siempre según los funcionarios— en actividad, consumo e inflación, que vienen moviéndose todos con índices de alerta. Caputo aseguró que las perspectivas van a ir mejorando en “el segundo semestre”, una expresión tóxica en el universo político después de que Mauricio Macri la hiciera famosa. El ministro se volvió a su despacho eligiendo creer. Cuarenta y ocho horas después se conocieron datos abrumadores sobre la caída de la actividad industrial y la construcción. Entonces fue cuando el propio Presidente tuvo que salir a convencer.
El 8,7% de caída interanual en la actividad industrial —que con el desglose muestra sectores en picada en más del 20%— es un dato duro que provocó que Milei se adelante en un tuit que, por primera vez en mucho tiempo, lo llevó a mostrar empatía: “Los procesos de mejora no avanzan a la misma velocidad para todos: las estadísticas reflejan promedios, y sabemos que hay gente en los extremos de la distribución. Precisamente por eso hay que persistir: para normalizar la economía y, con ella, la vida de todos los argentinos. Por eso pedimos paciencia. El rumbo es el correcto. Cambiarlo sería dinamitar lo logrado”.
En la intimidad, el Presidente se está mostrando cada vez más enfurecido con el reflejo del resultado económico que le devuelven los sondeos y los medios. Una de las últimas encuestas que circulan revela —como casi todos los estudios— que el empleo es la principal preocupación, seguida de la inseguridad y, sorpresivamente, aparece la inflación en tercer lugar. A esta atmósfera se le sumará el dato del INDEC sobre el índice de aumento de precios de marzo, que se conocerá el martes.
Un empresario de alto nivel entre los supermercadistas recibió esta semana algunos informes internos de relevamiento del consumo. Es un hombre de negocios que solía tener una fe ciega en el proceso de transformación del Presidente y que ahora está preocupado. En los informes que le mandaron dice que en las principales cadenas de supermercados de la Argentina, el 80% de las compras son ofertas y los volúmenes de venta —en algunas de estas cadenas— bajaron a niveles de 2022–2023, incluso peores que durante la pandemia. Marzo fue un desastre. Supone, también, que abril no debería ser peor. A los datos duros se le suman anécdotas individuales. En un proceso grande de achicamiento de personal en uno de sus centros de distribución, Pablo Moyano armó una asamblea de trabajadores. En otro momento, ese episodio podría haber augurado un conflicto duradero. Sin embargo, participaron 17 personas sobre 400.
Es un escenario complicado donde el temor a perder el empleo parece dominar la escena de los argentinos, quienes, según un estudio de Guillermo Olivetto —en base a datos cuánticos de Pew Research—, el 65% de las familias afirma que tiene dificultades importantes para llegar a fin de mes. Casi todos —9 de cada 10— plantean que cuidan más sus gastos que un año atrás y tres de cada cuatro no pueden ahorrar nada. En ese contexto, entre aquellos que tienen trabajo, el 66% reconoce estar muy o bastante preocupado por la posibilidad de perderlo. Los focus group de Olivetto revelan que en los primeros dos años de Milei, los sentimientos predominantes de los argentinos eran “esperanza y añoranza”. En ese orden. Ahora se invirtió para el lado de la angustia: se mantiene la esperanza pero muy por detrás de la añoranza de haber tenido años mejores.
Las paritarias reflejan el estado de situación. Claramente por debajo de la inflación tal como pidió el Gobierno, es interesante prestar atención a lo que está pasando con el Sindicato de Comercio, que ya el 26 de marzo había cerrado las condiciones de un acuerdo con las cámaras empresariales, pero desde hace 15 días y frente a la inminente aplicación de un convenio que aplica a 1.200.000 trabajadores, la Secretaría de Trabajo no lo homologa y empieza a haber misterio sobre qué está pasando.
Foto con gobernadores
Detrás de toda esta composición incierta hay un conjunto de verticales políticas que empiezan a definirse. El Gobierno trabaja con mucha dedicación sobre el armado político y territorial para el año que viene. Está en desarrollo la resolución de, una vez más, cómo se balanceará la interna Karina-Santiago respecto de qué decisión tomar en las provincias para los acuerdos de cara a las elecciones de 2027.

Mientras Karina y Lule Menem sostienen la reivindicación de la estrategia que tomaron en las elecciones del año pasado, Santiago Caputo sigue insistiendo en la necesidad de aliarse con los gobernadores para garantizar la reelección. En el medio hay un sendero que seguramente mostrará novedades en los próximos días: habrá, o se buscarán, alianzas específicas con algunos gobernadores y es probable que empecemos a ver al Presidente recibiendo uno a uno, en sus despachos, a los candidatos que le interesan. En Economía ya se anunciaron concesiones de 9 mil kilómetros de rutas y se concederá en los próximos días el traslado en la operación de más de mil kilómetros de rutas a algunos gobernadores. Por algún lado necesitan reactivar.
La Ley de Glaciares mostró otra vez que está funcionando el vínculo transaccional que Diego Santilli construye con los gobernadores, pero hay todavía muchísimas variables en juego para ver cómo se dará esa combinación de intereses cuando llegue el armado de 2027. Hasta es intrigante saber si al propio Santilli le cumplirán su deseo de pelear otra vez por la Gobernación de la provincia de Buenos Aires. Son todos futurismos. Ahora hay problemas más urgentes.
El futuro de Adorni
El miércoles a las once de la noche se repitió en Diputados una rutina que tuvo una excepción. Karina Milei llegó al despacho de la Presidencia de la Cámara durante la sesión por la Ley de Glaciares y se encontró con los primos Menem y con Santilli. Por primera vez, a ella no la acompañaba Manuel Adorni. En el manual de uso de poder libertario, a nadie se le ocurriría preguntarle por qué no estaba el jefe de Gabinete si la hermana presidencial no lo dice por sí misma. Y ella no dijo nada.
Esa madrugada solo disfrutó del triunfo, se mostró en el balcón, se rieron con los cantos kirchneristas sobre el ausente y se fueron todos a dormir. Esa es, a esta hora, la escena que define el futuro de Adorni. Nadie cree que pueda sobrevivir a este conflicto. Nadie pregunta cómo seguirá. Una encuesta —que todavía no se hizo pública— terminada en la última semana por una de las consultoras más asertivas del país refleja un resultado catastrófico: Adorni tiene un 76% de imagen negativa. Ni Guillermo Moreno llegó a tanto en su peor momento.
La escribana que declaró este miércoles en la causa por enriquecimiento ilícito fue otro capítulo viral de la saga trágica del jefe de Gabinete. La semana próxima, la investigación penal tendrá novedades igual de incómodas y visibles. En estos días, el jefe de Gabinete está llamando personalmente a algunos directivos de medios, preocupado por la exposición pública de su mujer. Lo cierto es que el destino del funcionario es una decisión íntima de Javier y Karina Milei, que por ahora no tienen fisuras en sostenerlo.
La misma encuesta que midió a Adorni muestra un claro deterioro en la imagen presidencial, producto de la situación económica pero también con un claro impacto por el caso del jefe de Gabinete: su imagen positiva refleja 38 puntos, mientras que la negativa dio 58. La peor de toda la serie desde que asumió. Hace pocos días, en una comida íntima en la que le preguntaron cómo llevaba el ejercicio del poder, Karina respondió: “Duermo cuatro horas por día y vivo para cuidar a mi hermano”.
Javier Milei, Casa Rosada
POLITICA
La sombra de la guerra se proyecta sobre la Argentina de Milei

The Economist tituló su número del 4 de abril con la célebre humorada de Napoleón: “Nunca interrumpas a tu enemigo cuando se está equivocando”. La ilustración mostraba a Xi Jinping mirando desde atrás a un Donald Trump fuera de foco. El consejo valió por poco tiempo. China salió al rescate de los Estados Unidos en una guerra contra Irán para la que Trump no diseñó una estrategia de salida. El método elegido fue inducir la intervención mediadora de Pakistán, un satélite de Pekín. China, en realidad, se rescató a sí misma. La crisis en el suministro de hidrocarburos estaba también afectando a su economía.
La tregua incierta que se acaba de negociar se instala sobre un paisaje penoso. El feroz régimen iraní sigue en pie sin siquiera el disimulo de una Delcy Rodríguez. Es cierto, Trump se autocelebra consignando que se abrió el estrecho de Ormuz. Pero hay que recordar que estaba abierto antes del primer disparo. Israel, como era de preverse, sigue su propia estrategia belicista, dictada por razones de supervivencia. Descargó un feroz ataque sobre el Líbano y mantiene bajo amenaza a los iraníes. Trump no puede concederse esa perseverancia porque debe ganar las elecciones de noviembre, que se le presentan muy difíciles sobre todo por el aumento del precio de la gasolina que consumen los norteamericanos.
En la economía, sobre todo en el sector energético, están las secuelas más dramáticas de esta aventura del presidente de los Estados Unidos. Un informe de Goldman Sachs del 3 de abril detalló que la crisis causó en China una caída del 19% en el suministro de diesel y del 46% en el de fuel oil. Para India esas reducciones fueron de 20% y 55%. En Corea del Sur alcanzaron el 72% en el caso del diesel y el 68% en el del fuel oil. En Taiwan fueron de 86% y 68%. Estas reducciones permiten imaginar las consecuencias de la guerra en las principales industrias radicadas en esos países. Todas tienen una dimensión global.
Otro ejemplo elocuente de los efectos del conflicto está explicado en un artículo del experto Veron Wickramaginghe donde se recuerda que los misiles lanzados por Irán sobre la ciudad industrial de Ras Laffan, en Catar, destruyeron dos plantas de GNL que producían el 17% del gas que exporta ese país. La reparación de esas plantas demandará entre 3 y 5 años. La pérdida de ingresos derivada de esta catástrofe es de 20.000 millones de dólares anuales.
Otra unidad operada por Shell acusó daños que demandarán un año en ser reparados. Los contratos de venta de gas a China, Corea del Sur, Italia y Bélgica fueron suspedidos por razones de fuerza mayor. Wickramaginghe defiende la tesis de que el perjuicio más importante de la táctica iraní no se verificó en los flujos de hidrocarburos sino en el funcionamiento de las máquinas.
Esta ínfima colección de datos sólo pretende hacer pensar en que la guerra podría terminar, pero la crisis que se desató con ella es de una duración mucho mayor. Una de sus consecuencias es el clima enrarecido que se respira en la política estadounidense y que pone en peligro el poder de Trump en el Congreso. Su política exterior logró que el precio de la gasolina superara los 4 dólares por galón, que es el número fatídico que indicaría, según la tradición, la derrota de cualquier oficialismo. Un proceso que siguen con atención desde la residencia de Olivos, donde este domingo estarán con la mirada puesta en Budapest. Otro cofrade del populismo de derecha, Viktor Orban, se juega su poder sobre Hungría, ejercido con un monopolio que ya lleva 16 años.
Para Javier Milei y su gobierno la escena internacional es determinante. Existe la posibilidad de que en los Estados Unidos se produzca un reflujo inflacionario que aconseje a la Reserva Federal no reducir la tasa de interés, si no subirla. Es un problema para todo el mundo emergente, en especial para la Argentina. Cuando los bonos del Tesoro estadounidense se vuelven más atractivos, los países en los que escasean los dólares quedan expuestos a dolorosas restricciones. Y uno de los problemas del programa de Milei y Luis “Toto” Caputo es ese: no tiene acceso al financiamiento convencional.
Alfonso Prat-Gay hizo notar ayer, en una conferencia que ofreció en el Rotary, esa curiosidad: hacen todo lo que pide Wall Street pero el riesgo país sigue siendo elevado y obliga a pagar en efectivo una deuda que asciende a 20.000 millones de dólares anuales. En este contexto, la posibilidad de un Trump, mejor dicho, de un Scott Bessent fragilizado se convierte en una pésima noticia para los mercados que siguen la peripecia argentina.
Quiere decir que el peligro que acecha sobre la estabilidad política de Trump es un dato de política doméstica para una administración que, como la de Milei, no se ganó todavía la confianza del mercado y tiene a Bessent como prestamista de última instancia. El ministro Caputo adjudica esta dificultad al denominado “riesgo kuka”, es decir, la perspectiva de un regreso kirchnerista. Es un argumento defectuoso, porque hacia finales de enero pasado, el índice que hoy ronda los 600 puntos estaba en 484 puntos. ¿Hubo una resurrección kirchnerista? ¿Apareció en sus filas un candidato amenazante que haga pensar en una restauración?
Tal vez Caputo debe apelar a esa falacia porque le está vedado decir en público lo que comentó en una mesa de colegas del Gobierno. El riesgo lo produce el desorden político del oficialismo. Es decir, el internismo despiadado que se combina con escándalos morales. Esta lectura, que quizá sea la correcta, es demasiado autoindulgente, sobre todo para muchos profesionales de la economía.
Prat-Gay observó ayer que no sólo los inversores extranjeros no creen en el programa, sino que los argentinos tampoco creen en el peso. Este segundo escepticismo impide el aumento del crédito, que a la vez dificulta la reactivación y, al final, impide que aumenten las reservas.
Caputo había adelantado frente a especialistas en finanzas que habría una emisión o un canje de deuda que, al final, no se produjo. Fue el motivo de la salida del secretario de Finanzas, Alejandro Lew. Tampoco lleva adelante una política agresiva de compra de reservas, porque para eso debe emitir moneda o bonos. La estanflación, por su lado, corroe el superávit por la caída en la recaudación. En síntesis, muchos expertos entienden que el riesgo país no se reduce porque los mercados no ven un programa económico sólido. Sobre este telón de fondo se recorta el posible debilitamiento de Bessent.
La necesidad de una reanimación de la economía es cada vez más evidente aun para los funcionarios del oficialismo. A esa urgencia responde el plan de construcción y operación de corredores viales que se lleva adelante en el área de Transportes, bajo la mirada de “Toto” Caputo. El ministro tendrá que lidiar con algunas incomodidades. Por ejemplo, la cantidad de oferentes que atraviesan su calvario en la causa “Cuadernos”. Una coincidencia inevitable: allí están involucradas casi todas las compañías con antecedentes para participar en este tipo de concursos. Ya se advirtió en la primera licitación de este gobierno, la de la Ruta 14, que ganó Cartellone, con una empresa que, además, está enredada en un conflicto familiar.
En las ofertas que se conocieron anteayer aparecen también celebridades de glaciaciones anteriores, como CPC de Cristóbal López, que está concursada. O figuras emblemáticas del club de amigos del Frente Renovador: desde Hugo Dragonetti, con Panedile, hasta Construcciones Electromecánicas del Oeste, de Fernando Porretta, amigo de todas las horas de José Luis Manzano, uno de los animadores de la fundación Faro, una caja en la que conviven en trabajosa calma Karina Milei y su rival Santiago Caputo, el “Mago del Kremlin”.
En la precalificación hay más detalles llamativos. Uno de ellos es que se presentó Autopistas Buenos Aires, que es la empresa provincial de obras viales. Para sintetizar: se presentó Axel Kicillof. Pero le rechazaron la oferta por falta de experiencia en obras viales. El mensaje de Kicillof es obvio y tiene un guiño ideológico: pretende evitar que uno de los corredores quede en manos privadas. ¿Sergio Massa deseará que ganan sus amigos constructores o su querida provincia? Un delicioso dilema para sacar, siquiera por un minuto, la cabeza de las tribulaciones de Javier Faroni y Érica Gillette en la ciénaga financiera de la AFA.
Además de las dificultades económicas, intrínsecas a la gestión de Javier Milei, a quien algunos chistosos denominan “el ministro de Economía de Karina Milei”, y de Luis Caputo, están las disputas políticas que vuelven más graves los escándalos. En primera fila sigue Manuel Adorni y sus esotéricos movimientos inmobiliarios. El jefe de Gabinete afirma que compró su departamento de la calle Miró con un adelanto de 30.000 dólares y constituyendo una hipoteca por 200.000 dólares. El préstamo sobre la hipoteca se lo concedían las dos jubiladas que le vendían el inmueble. Adorni saldaría su deuda a fin de este año, sin pagar intereses.
Las jubiladas demostraron una generosidad superior a la del Banco Nación con los tomadores de créditos hipotecarios que trabajan en el Estado. Pero esa no es la curiosidad que despierta suspicacias. Lo más raro del argumento de Adorni es el precio que dice haber pagado por el departamento: 230.000 dólares por una unidad que cuesta, según las cotizaciones convencionales, más de 400.000 dólares. Seguro se trata de un “defecto del mercado”, de esos que enfurecen a Milei. En rigor, dos defectos. Porque las jubiladas que compraron el mismo departamento seis meses antes lo pagaron todavía más barato: 200.000 dólares. ¿O lo compraron para Adorni? En este punto es clave la relación del jefe de Gabinete con los hijos de las dos señoras.
Salvo que haya sucedido algo distinto, sobre lo que sólo se puede especular sin prueba alguna. ¿Y si el departamento costó, en realidad, alrededor de 430.000 dólares? Eso despejaría las dudas sobre la conducta de las jubiladas. Sólo como hipótesis imaginaria: las dos señoras cobraron 230.000 dólares en negro y aceptaron financiar a los Adorni por 200.000, con una hipoteca constituida sobre un bien de 430.000 dólares. Dos águilas las jubiladas.
Esta versión de los hechos cobija un inconveniente: Adorni debería explicar cómo atesoraba esa suma en negro. Podría alegar que es un patriota, eso que su jefe, el anarcocapitalista Milei, piensa de cualquier evasor. El departamento anterior, de la calle Asamblea, en Parque Chacabuco, también fue hipotecado, esta vez para conseguir 100.000 dólares. Fueron la base para comprar la casa en el country Indio Cua. Adorni aportó esta vez 20.000 dólares más de sus ahorros.
La conjetura sobre una jugada con plata negra vuelve más racional la operación en términos inmobiliarios. Pero la enturbia desde el punto de vista ético y político. ¿De donde sacó Adorni esas sumas de dinero? El fiscal Gerardo Pollicita quiere saberlo, para lo cual analiza la posibilidad de pedir a instituciones bancarias las cámaras que registran el movimiento de personas y bienes en las cajas de seguridad. Algo parecido a lo que ocurrió en la causa $Libra con las manualidades de la madre y la hermana de Mauricio Novelli, el financista de Milei.
Este camino, que es sólo especulativo, conduce a interrogantes poco edificantes. Si hubo dinero negro, ¿pudo haber salido del Gobierno? En tal caso, que es nada más que conjetural, ¿lo sabrían los Milei? ¿Habrá en alguna zona del gabinete remuneraciones especiales? Y la pregunta más enojosa: si fuera así, ¿será por eso que a Adorni no lo echan? Estas incógnitas son teóricas. Pero no tanto: se las están planteando el fiscal Pollicita y, en especial, el juez Ariel Lijo, que es un especialista en este tipo de experiencias financieras.
La crisis que plantea la repentina pasión de los Adorni por los bienes raíces se ve exacerbada por los enfrentamientos internos del gabinete. El desplazamiento de Santiago Caputo, en la persona de Sebastián Amerio, del Ministerio de Justicia, exacerbó la crueldad de los rivales del nuevo titular de la cartera, Juan Bautista Mahiques. Lijo, que aspira como Mahiques a la Procuraduría General de la Nación, que es la jefatura de los fiscales, vapulea a Adorni con una severidad que se le conocía poco. Hay que remontarse a las hostilidades contra Amado Boudou, a quien mandó detener en pijama con las cámaras de televisión, para encontrarse con un Lijo despierto, expeditivo.
La furia de quien fuera el candidato oficial para la Corte, con la invalorable colaboración de Pollicita, está por voltear al jefe de Gabinete, dejando a Milei sin vocero y sin candidato para competir contra los Macri en la ciudad de Buenos Aires. Por la Jefatura de Gabinete compite Pablo Quirno, con alguna ventaja sobre Sandra Pettovello, quien quedó dañada por la exoneración atolondrada de su mano derecha, Leandro Massaccesi. Pero la vacante más dramática en lo inmediato es la de alguien que exponga con inteligencia el relato del oficialismo. Quien mejor desempeña esta tarea es la excéntrica Lilia Lemoine, a pesar de cierta carencia de confianza en su propio talento.
Asociadas a estas ambiciones de Lijo están las del tenebroso Antonio Stiuso, hacia quien el juez Marcelo Martínez de Giorgi profesa una lealtad canina. Martínez de Giorgi controla, con el temeroso fiscal Eduardo Taiano, la causa $LIBRA, que tiene en vilo a los Milei. Para mortificación de los hermanos brotan del juzgado la playlist interminable de los audios de Novelli.
En los tribunales federales muchos interpretan que esta hiperactividad tiene componentes extorsivos. Es un poco fuerte la sospecha. Exista o no esa intención, Karina Milei, aconsejada por el viceministro de Justicia, Santiago Viola, llegó a una conclusión: no se puede controlar la Justicia sin el instrumento de la SIDE. Viva la Libertad Carajo.
A partir de esta premisa, la señorita Milei se prepara para cortar cabezas en el cuerpo de espionaje. En estos días comenzó a ausentarse de reuniones importantes José Lago, ojos y oídos del “Mago” Caputo en el bunker de la calle 25 de Mayo. Caputo tendría la expectativa de una negociación que permita encontrar una intersección entre sus colaboradores y los de la hermana del Presidente. Es más fácil lograr una tregua en el estrecho de Ormuz. El poder es veleidoso: quienes se ofrecieron como ejecutores fieles de las iniciativas del “Mago”, Stiuso y su amanuense Lucas Nejamkis, estarían buscando ahora el timbre de la oficina de Karina. Gente que cambia de bando desde hace diez reencarnaciones.
La intransigente guerra interna se suma a las deficiencias de la política económica hasta lograr que la oposición se desperece. El primer signo de los tiempos fue la irrupción de Elisa Carrió dictaminando ante Luis Novaresio, con todas las letras: “Milei es un corrupto”. Fue la que inauguró esa caracterización sobre Néstor Kirchner, en los tempranos 2000.
El peronismo podría agitarse también con novedades relevantes: la jueza federal María Servini estudia intervenir el partido y designar allí a Darío Ruiz para que organice una interna con varios candidatos. Ruiz hereda esa función de su fallecido padre, Ramón, quien hizo el mismo trabajo a pedido de Servini cuando los Kirchner empezaron a reemplazar a los Duhalde. Expertos en transiciones los Ruiz. Ahora la misma Servini sueña con decapitar a Cristina Kirchner.
Mientras tanto, los que no coinciden con Kicillof buscan un candidato alternativo. Massa finge demencia y dice que no está para otra “patriada”. Conserva el sentido del humor. Sin embargo, teme el ascenso de un amigo suyo: el banquero Jorge Brito, que viene de presidir River Plate. Brito tiene el aliento de dirigentes experimentados, como Emilio Monzó o Nicolás Massot. Y el aval de otro extrapartidario: el “Gato” Gastón Gaudio. Todos devotos de San Germán. La proximidad de Gaudio haría pensar en la participación de Mauricio Macri en el proyecto. Ambos comparten una animada camaradería cuyas raíces se extienden hasta la castigada Catar. Pero entre Macri y Gaudio habrían surgido algunas diferencias filosóficas. Típico de gatos.
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POLITICA
El caso Adorni impacta en LLA de CABA: la tensión con el PRO, las candidaturas 2027 y el rol de Bullrich

Con las últimas semanas que han transcurrido, el escenario político para La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires parece haber tenido cambios que parecen impactar hacia adelante.
Los hechos con impacto mediático y judicial que sobrevuelan al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ponen un signo de interrogación en si podrá recuperar la imagen perdida que figura en diversos sondeos de opinión pública revelados por estos días. “Si me preguntás a mí, creo que es difícil retrotraer todo el desgaste. Pero esto es Argentina y uno nunca sabe”, indicó una figura importante del oficialismo.
Y es que Adorni era la figurita principal que tenía el karinismo para presentar un candidato propio en la lista de jefe de Gobierno porteño para 2027, dado que en las elecciones de mayo del año pasado había logrado un sorpresivo primer puesto con más del 30% de los votos, relegando al oficialismo del PRO a un tercer puesto. La gesta fue revalidada meses más tarde por Patricia Bullrich, esta vez como candidata a senadora nacional y en alianza con el macrismo, con más del 50% de los votos.
En el partido nacional marcan que el camino de Adorni no está sentenciado, pero reconocen que tiene las acciones a la baja. Esto lleva a pensar qué puede ser lo que suceda con Bullrich, que tiene a algunos sectores del karinismo atacándola desde hace meses por la sostenida imagen positiva que tiene y porque creen que puede tener ganas de iniciar un proyecto más ambicioso.
Una persona de estrechísima cercanía a la jefa de bloque desmiente rotundamente esa posibilidad. “A su edad los cargos le importan poco y nada. Lo mismo la Ciudad. Al igual que en 2023, cree que si no se consolida el camino de la reelección de Milei se corre riesgo de que vuelvan los otros. Ella se alinea”, afirman.

Cerca de la hermana presidencial marcan que la situación del otrora vocero presidencial favorece a que haya condiciones para la paz con Bullrich. “Esto sin dudas favorece a que se pueda estar mejor”, afirman. ¿Esto implica que la vean como la candidata natural para el año próximo? Por el momento no. En medio de toda esta vorágine, la pregunta sobre quién puede ser la figura predilecta de las autoridades de La Libertad Avanza no está resuelta y no se descarta ningún escenario.
Será central el diálogo que la hermanísima tenga junto a su estratega nacional, Eduardo “Lule” Menem, así como con su responsable del armado porteño, Pilar Ramirez, quien a su vez comanda las rosca política con el Gobierno de la Ciudad (GCBA), así como el bloque de los libertarios en la Legislatura porteña.
En cuestión de cuatro años, el bloque violeta creció de cinco -cuando ingresaron legisladores por primera vez, presididos por Ramiro Marra– a catorce integrantes. Es decir, un 23% del total del recinto. Como dato significativo, La Libertad Avanza comenzó a controlar siete comisiones, entre ellas las de Salud (a través de su presidenta Solana Pelayo) y Asuntos Constitucionales (con Nicolás Pakgojz, mano derecha de Ramírez); así como altos cargos de otras áreas legislativas clave.
Con esa cantidad de legisladores, LLA es el segundo bloque más importante de la Legislatura detrás de los 20 que tiene el peronismo de Fuerza por Buenos Aires. Vamos por Más, que representa al oficialismo porteño, tiene 12 legisladores.
Si el Ejecutivo local desea impulsar leyes significativas, debe optar obligatoriamente por alianzas políticas con sectores de la oposición. Si no desean acordar con el peronismo porteño que comanda políticamente el auditor general Juan Manuel Olmos, Vamos por Más tiene que acudir a LLA y a terceros bloques como Confianza y Desarrollo (un bloque con seis legisladores larretistas), Ciudadanos Unidos/UCR (presididos por Manuela Thourthe) y Transformación (de uno de los fundadores de LLA, Eugenio Casielles).
Pese a que Ramírez suele protagonizar enfrentamientos en redes con el oficialismo porteño, desde ambos lados afirman que existe diálogo mutuo. La libertaria tiene diálogo directo con el jefe de Gobierno, Jorge Macri; así como con sus armadores, como es el caso de Daniel “el Tano” Angelici. El vicepresidente de la Legislatura, Matías López, también es uno de los más consultados por los libertarios: dicen que dialogan más que con la jefa de bloque amarilla, Silvia Lospennato.
El miércoles por la tarde se produjeron algunas pistas sobre cómo será esta correlación de fuerzas. Durante reunión de Labor Parlamentaria, previa a la primera sesión del año que se haría al día siguiente en la Legislatura, se acordó que los temas a tratar serían el topeo del Impuesto a las Patentes Automotoras, el ajuste de Ingresos Brutos sobre autos 0 KM para retrotraer el cálculo del impuesto a la misma modalidad de 2025 y la excensión de ABL para damnificados del derrumbe en la Estación Buenos Aires.
En el oficialismo porteño marcaron que son todas propuestas impulsadas por ellos mismos, mientras que en la oposición más acérrima afirman que las dos primeras se debieron a errores en el Presupuesto 2026 y que la última es un medida con efecto limitado: “La mayoría de los damnificados casi que no pagaban ABL”.
Aun así, fueron tres iniciativas que tuvieron un consenso de prácticamente todos los bloques en la Legislatura. La Libertad Avanza presentó en la reunión tres proyectos que no tenían acuerdo en comisiones -por lo que requerían 2/3 de los votos para aprobarse si se incluían en la sesión- solo a los fines de “torear” a los diferentes bloques. Ni el peronismo ni el oficialismo porteño convalidaron la jugada. Ante la falta de consenso, los libertarios llevarán esos temas a los debates en comisiones.
Una de estas tres iniciativas es el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) adaptado para la Ciudad. El PJ se opuso incluso a apoyarlo en una posterior discusión en comisiones, pero el dato a destacar es que se mostraron abiertos a debatir el régimen para inversiones medianas, el RIMI. En LLA marcan que si tienen la adhesión mayoritaria de ese bloque, pueden sacarlo sin negociar con el PRO y terceros espacios. Una novedad.
Antes de que estallara el escándalo de las últimas semanas, Adorni le había traspasado una serie de medidas a Ramírez para presentar en la Legislatura y que tienen por objetivo desregular y simplificar políticas. El PRO sabe que La Libertad Avanza buscará utilizar en su favor la desventaja numérica de ese bloque para condicionar su apoyo en favor de algunas medidas libertarias.
En el último tiempo, la administración de Jorge Macri comenzó a empaparse de una narrativa que toma aspectos del discurso libertario. En particular, en aquellos vinculados a lo social. Ayer se anunció que el jefe de Gobierno porteño firmó un decreto para que los porteños tengan acceso preferencial a los servicios públicos de la Ciudad. Es así que para este año se prevé que haya una disputa interesante en torno a las propuestas sobre ciertos debates políticos.
Hace un mes, los libertarios anunciaron un proyecto de ley para eliminar el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC), bajo la excusa de que el organismo estaba sobredimensionado y que debía reorientarse políticamente. Días después, el IVC fue trasladado desde la órbita del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, a cargo de Ignacio Baistrocchi, hacia la Jefatura de Gabinete, comandada por Gabriel Sánchez Zinny, el principal controller en la gestión que tiene Jorge Macri.
Otra de las iniciativas presentadas por Ramirez fue la reforma de la Carta Orgánica del Banco Ciudad para limitar el financiamiento del banco a obras sociales para favorecer el acceso a la vivienda. A la semana siguiente, Jorge Macri anunció una nueva línea de créditos hipotecarios con tasa subsidiada para la clase media en la Ciudad de Buenos Aires, lo que desactivó parcialmente la impronta de la iniciativa libertaria.
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