CHIMENTOS
Poner una hoja de laurel en la billetera: para qué sirve y qué significa este popular ritual

Guardar una hoja de laurel en la billetera es una costumbre que muchas personas repiten desde hace años. Aunque puede parecer un simple gesto, en distintas tradiciones y en prácticas como el Feng Shui se cree que este pequeño ritual está relacionado con la prosperidad, la protección económica y la energía del dinero.
El laurel es una planta que desde la antigüedad se asocia con el triunfo, la abundancia y el éxito. En la antigua Grecia y Roma, por ejemplo, se utilizaba para coronar a vencedores y figuras destacadas, por lo que quedó ligado simbólicamente a la victoria y el reconocimiento.
Con el tiempo, esta idea evolucionó hacia rituales cotidianos. Uno de los más conocidos consiste en colocar una hoja de laurel dentro de la billetera, como una forma simbólica de atraer prosperidad o mantener una relación más consciente con el dinero.
Para qué sirve poner una hoja de laurel en la billetera
Según distintas creencias populares y prácticas de energía personal, este gesto puede tener varios significados.
Entre los más mencionados se encuentran:
- Atraer prosperidad económica: se cree que el laurel simboliza abundancia y ayuda a abrir caminos para nuevas oportunidades financieras.
- Proteger el dinero: muchas tradiciones consideran al laurel un amuleto natural contra energías negativas o envidias.
- Recordar hábitos financieros saludables: dentro del Feng Shui, la hoja funciona como un recordatorio simbólico para mantener orden y claridad en el manejo del dinero.
- Reforzar la intención de prosperar: el simple acto de llevarla en la billetera representa el deseo de estabilidad y crecimiento económico.
Aunque no existe evidencia científica de que el laurel atraiga dinero por sí mismo, muchas personas utilizan este ritual como un gesto de intención positiva hacia sus proyectos económicos.
Cómo se recomienda usar la hoja de laurel
Quienes practican este hábito suelen seguir algunas recomendaciones simples para mantener su valor simbólico.
Las más habituales son:
- Elegir una hoja de laurel seca y en buen estado.
- Guardarla en un compartimento interno de la billetera, cerca de los billetes.
- Evitar que la billetera esté desordenada o llena de papeles viejos.
- Reemplazar la hoja cuando se rompa o se seque demasiado, como símbolo de renovación.
Más allá de las creencias, este pequeño ritual sigue siendo popular porque conecta con una idea simple: mantener una relación más consciente con el dinero y con los objetivos personales.
Por eso, para muchas personas, poner una hoja de laurel en la billetera no es magia, sino un recordatorio simbólico de prosperidad, orden y buenas decisiones económicas.
CHIMENTOS
Entre monumentos, gastronomía y glamour, Wanda Nara mostró sus paseos por las calles de Milán: “Mi casa hace 17 años”

Milán volvió a convertirse en el escenario donde se cruzan las historias de Wanda Nara, Mauro Icardi y la China Suárez. En medio del proceso judicial que enfrenta a la empresaria y al futbolista por la división de bienes, la capital lombarda volvió a ser el epicentro del Wandagate. Entre audiencias legales, recorridos por lugares cargados de recuerdos y publicaciones en redes sociales, la conductora compartió distintas postales de su estadía en una ciudad que forma parte de su historia personal desde hace casi dos décadas.
Durante los últimos días, Wanda mostró en sus redes una serie de imágenes frente a uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad: la Catedral de Milán, conocida mundialmente como el Duomo. En una de las fotos, donde posa frente a la imponente arquitectura gótica del edificio, escribió una frase que llamó la atención de sus seguidores: “Mi casa hace 17 años”, acompañada por un emoji de la bandera italiana, una cara emocionada y un corazón rojo.
La frase no fue casual. Milán ocupa un lugar central en la vida de Wanda, ya que fue en esta ciudad donde se consolidó gran parte de su historia con Mauro Icardi, cuando el delantero argentino jugaba en el Inter. Durante años, la pareja vivió allí junto a sus hijos, mientras ella también desempeñaba un rol clave como representante del futbolista.

Las fotos que compartió en esta nueva visita muestran a la empresaria caminando por la plaza del Duomo con un look relajado y elegante: un abrigo largo oscuro, jeans amplios y zapatillas deportivas, acompañado por gafas de sol. En las imágenes se la ve recorriendo la zona turística entre visitantes y transeúntes, con la catedral como telón de fondo.
Las publicaciones transmiten un clima de calma y disfrute, en contraste con el contexto judicial que rodea su viaje. Wanda se encuentra en Italia por la audiencia vinculada al proceso de conciliación de bienes con Icardi, un conflicto legal que sigue avanzando en la justicia italiana y que mantiene a la expareja en el centro de la atención mediática.
Durante su estadía en la ciudad también estuvo acompañada por su actual pareja, Martín Migueles. Sin embargo, el empresario no aparece en las fotografías que la conductora decidió compartir en sus redes sociales, donde ella optó por mostrarse sola en los distintos recorridos por la capital de la moda.

Más allá de las obligaciones legales, Wanda aprovechó el viaje para disfrutar de algunos de los placeres gastronómicos que ofrece la ciudad. Entre las experiencias que compartió con sus seguidores se destacó un almuerzo en BVLGARI Il Ristorante Niko Romito, uno de los restaurantes más exclusivos de Milán. En sus historias de Instagram mostró detalles del lugar, la ambientación y parte del menú, en una escena que reflejaba el costado más relajado de su visita.
Mientras tanto, la ciudad italiana también recibió a otros protagonistas del escándalo mediático que sigue rodeando a la expareja. Mauro Icardi y la China Suárez también pasaron por Milán durante esos días, lo que generó aún más especulaciones sobre posibles cruces o coincidencias entre ellos.
La actriz llegó acompañada por sus amigos Juanma Cativa y Tomás Garrahan, con quienes recorrió distintos puntos turísticos de la ciudad. Entre las imágenes que compartieron en redes también apareció el Duomo, en una serie de fotos que replican la clásica postal milanesa frente a la catedral.

Además de los paseos turísticos, la experiencia italiana de la China también tuvo un fuerte componente gastronómico. En sus historias de Instagram mostró distintos platos que disfrutaron durante el viaje, entre ellos ensaladas con alcauciles, pastas con trufa, pizzas artesanales y burrata con tomates cherry y albahaca.
Mientras tanto, Wanda continuó compartiendo otras publicaciones que muchos interpretaron como guiños o mensajes indirectos en medio de su conflicto con Icardi. Uno de los recorridos que más llamó la atención fue su visita al estadio San Siro, un lugar profundamente ligado a la historia del futbolista argentino en Europa. El estadio, que comparten el Milan y el Inter, fue durante años el escenario donde Icardi se convirtió en una de las grandes figuras del equipo neroazzurro. En ese mismo estadio, Wanda lo acompañó durante su etapa como pareja y también como representante. Para esa visita, la empresaria eligió un look deportivo en negro y rojo, los colores característicos del Milan. Ese detalle no pasó desapercibido para los seguidores más atentos, que interpretaron el gesto como otro símbolo dentro de la historia compartida con el futbolista.
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Polémica en Gran Hermano: un productor del reality reveló si tuvo contacto especial con Andrea del Boca

Un nuevo rumor sacudió al mundo de Gran Hermano y obligó a uno de los responsables del programa a salir públicamente a dar explicaciones. En las últimas horas comenzaron a circular versiones que señalaban que el productor ejecutivo Martín Borrillo habría mantenido conversaciones con Andrea del Boca dentro de la casa, supuestamente pasándole información del exterior.
Las especulaciones crecieron en redes sociales luego de varias polémicas recientes que sacudieron al reality, entre ellas el comentado “derecho a réplica” que protagonizó Luana Fernández junto a su exnovio Lucas. A partir de ese episodio, algunos usuarios comenzaron a instalar la idea de que ciertos participantes podrían estar recibiendo información desde afuera.
Frente a este escenario, Borrillo decidió romper el silencio y aclarar cómo funciona realmente su trabajo dentro del programa. “Te imaginarás que yo voy a la casa muchas veces por día; no es ninguna novedad mi presencia allí”, explicó el productor, intentando despejar cualquier tipo de sospecha.
Además, detalló que su presencia en el confesionario forma parte del funcionamiento habitual del programa y que no tiene nada de irregular. “También entro al confesionario para hablar con quien lo necesite. Eso se hizo siempre y jamás se le da información a nadie”, aseguró.
Según explicó, esas charlas cumplen un rol de contención emocional para los jugadores que atraviesan momentos difíciles dentro de la casa. “Es una forma de contención, como la que brindan los psicólogos o el propio Gran Hermano”, señaló.
El productor fue contundente al negar cualquier tipo de privilegio para Andrea del Boca o para cualquier otro participante. “Nunca se le pasa información del exterior a nadie”, remarcó. En ese sentido, también explicó que su presencia constante en el reality responde simplemente a las responsabilidades de su rol. “Es una tarea más dentro de mi trabajo como productor. Eso hago las 24 horas: trabajar y trabajar”, comentó.
La aclaración llega en un momento de gran tensión dentro del reality, que en las últimas semanas se convirtió en uno de los programas más comentados de la televisión argentina. Entre romances, enfrentamientos, escándalos y polémicas, cada movimiento dentro de la casa genera debate entre los seguidores del ciclo.
Por eso, cualquier rumor sobre supuestas ventajas o filtraciones de información suele encender rápidamente las redes sociales. Con estas declaraciones, Martín Borrillo buscó ponerle fin a las especulaciones y dejar en claro que el funcionamiento del programa se mantiene bajo las mismas reglas de siempre: los participantes permanecen aislados del mundo exterior y sin acceso a información que pueda influir en el juego.
Sin embargo, en el universo de Gran Hermano, donde cada detalle se analiza al milímetro, todo indica que el debate entre los fanáticos seguirá abierto.
Andrea del Boca
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María Becerra se sinceró acerca de las inseguridades que atravesó al inicio de su carrera: “Me castigaba un montón”

La cantante recordó los comentarios negativos
durante los primeros años en la música (Video: Mujeres Que
Suenan-Youtube)
Lejos de sus hitos internacionales o sus multitudinarios shows en estadios, este miércoles, María Becerra se animó a repasar los desafíos, las inseguridades y los aprendizajes de sus primeros años en la música. La intérprete, una de las figuras más destacadas de la escena urbana argentina, habló sin filtros sobre el impacto de las críticas, la presión de las redes sociales y la importancia de la amistad femenina en su vida profesional y personal.
“Las redes sociales, a ver si salía algún video tipo: ‘Uy, esta nota que la desafiné, que no la hayan grabado, que no hayan subido un story’. Y la subían y yo decía: ‘La con…de la lora’”, recordó al describir la ansiedad que sentía tras cada show durante su charla en el podcast Mujeres que suenan, conducido por Martina Orrego.
Cuando la conductora le preguntó si alguna vez algo le había afectado realmente, la joven artista admitió: “Sí, re. Más que nada al principio. Estaba muy vulnerable porque recién empezaba”. Orrego sumó: “Eras rechiquita también”, y la invitada coincidió: “Y era muy chica. Me pasaba que me criticaban mucho por mi desempeño en vivo, ¿viste? Que era terrible, no te voy a mentir. La verdad, yo me ponía muy nerviosa, tartamudeaba, no cantaba bien y bueno, yo me castigaba un montón”.
canciones juntas (Video: (Video: Mujeres Que Suenan-Youtube)
Ambas reflexionaron sobre la autoexigencia femenina. “Uy, es que más encima somos muy críticas”, comentó la anfitriona. “Totalmente, ¿viste? Y yo me bajaba de un show y lo primero que hacía era las redes sociales, a ver si salía algún video tipo: ‘Uy, esta nota que la desafiné, que no la hayan grabado’. Y la subían y yo decía: ‘La concha de la lora’. Me dolía un montón y yo sabía encima que tenían razón. Entonces yo decía: ‘La puta madre, tengo que forzarme mucho más’. Y hubo un tiempo que no dejaba de estudiar y de estudiar. Siempre fui muy de darme con un látigo, pero hoy en día disfruto mucho más”, relató la joven.
La conductora indagó si con el tiempo había aprendido a ser más compasiva consigo misma, a lo que la artista respondió: “Soy mucho más amable. Sí, total”. El diálogo también abordó la importancia del círculo femenino en la música. “Tus colegas, tus partner, mujeres en la música, artistas, a esas que tú llamas cuando tienes un problema o dudas o por último, reírte de algo que pasó”.
La cantante respondió: “Sí, Tini y Lola. Son mis mejores amigas, las adoro, me parecen gente de diez, que tengo suerte de tener en mis vidas y cada vez que me pasa algo bueno o malo, enseguida videollamada, llamadita, vinito a través de la videollamada y lore, lore, lore, chisme”.
Aunque no siempre logran verse, el grupo se mantiene unido por la tecnología y las ganas de compartir. “Nos queríamos ver, pero se fue, o sea, llegó y se iba ayer. Y cuando se juntan en Argentina, se encuentran, alcanzan ahí también a enc… Sí, sí, sí, nos juntamos recién”. La anfitriona sumó: “Ellas, por ejemplo, se comentan sus propias canciones. Después de mandárselo al mánager, se la manda a las chicas”. La intérprete agregó: “Hace poco ella me mandó una canción espectacular que espero que la saque. Ojalá la saque”.
La conversación dejó en evidencia cómo la intérprete logró transformar la presión, la autocrítica y las inseguridades del inicio en herramientas de crecimiento personal y profesional. Hoy, rodeada de amigas y colegas que la acompañan en cada paso, la cantante celebra no solo su éxito sino también la posibilidad de disfrutar del camino, ser más amable consigo misma y construir redes de apoyo genuinas en una industria tan exigente como la música.












