POLITICA
Cómo se gestó el apoyo del Gabinete a Manuel Adorni y cuáles son las primeras lecturas sobre la polémica

La plana mayor del Gobierno salió a apoyar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ante los episodios conocidos recientemente, entre los que está la inclusión de su esposa Bettina Angeletti en el avión presidencial rumbo a Nueva York y un traslado en avión privado hecho durante el fin de semana largo de Carnaval. A pesar de que la controversia llegó a su punto máximo ayer a la noche, luego de que se conocieran documentos y un video del viaje familiar, la Casa Rosada se encolumnó esta tarde para apoyar en su totalidad al ministro coordinador.
En diversos sectores del Ejecutivo coinciden en un detalle: el apoyo a Adorni no se gestó a través de un pedido explícito en el grupo del Gabinete, pero ayudó que diferentes personas de relevancia dentro del Gobierno comenzaran a publicar sus mensajes en las redes. “Fue una suerte de efecto cascada”, afirman desde un campamento libertario; mientras que en otro agregan: “Fue más espontáneo de lo que se dice. Arrancó Sandra [Pettovello] y se fueron sumando poco a poco”.
En efecto, una de las primeras en salir a bancar marcadamente a Adorni esta mañana fue la ministra de Capital Humano. “Siempre juntos!”, reza el posteo, el cual está acompañado de una foto que se sacaron previo a una ceremonia en Casa Rosada. Quienes conversaron con ella en las últimas horas explican que la ministra decidió ser una de las primeras en salir con un apoyo debido a “diferentes operaciones que sufrió en el pasado”.

El ministro coordinador es una de las personas con las que mejor se lleva Pettovello de todo el Gabinete y lo pondera particularmente. Cree que el repudio y la polémica que se generó en los medios y las redes es desmedida en relación al hecho en sí.
Esto parece ser una lectura general al interior del Gabinete. No creen equivocada la invitación de la esposa de Adorni al avión presidencial y tampoco creen repudiable la utilización del taxi aéreo para ir y volver a las playas uruguayas. Aun así, reconocen que todo el episodio se podría haber manejado con mayor prolijidad.
“Era declarar mejor el martes [en la primera entrevista que dio ante A24] y tomarse un Buquebus semanas atrás. No hizo nada grave”, lo justifica un ministro. “Creemos que hubo una botoneada y que, además, las primeras declaraciones de Manuel no ayudaron. Pero ahora toca bancar porque nos puede pasar a cualquiera”, explicó otro integrante de las reuniones de Gabinete a Infobae.
Con el pasar de las horas, los mensajes de apoyo fueron incrementándose. El más resonante fue el de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien es, además, la jefa política de Adorni y su principal impulsora en su entronización como ministro coordinador.
“Mi apoyo total e incondicional a @madorni frente a tanta basura mediática. Conozco tu integridad. Eso me alcanza. Siempre con vos”, fue el mensaje publicado cerca de las tres de la tarde. El contenido no es menor, porque vino a cortar de cuajo con las especulaciones de que Adorni podía tener la posibilidad de ser removido de su cargo. Aquello nunca estuvo entre las posibilidades: no ocurrió con ninguno de los laderos karinistas involucrados durante el pico del Caso Andis, no iba a ocurrir ahora.

Antes del mensaje de la hermanísima se habían pronunciado los ministros Luis Caputo (Economía) y Diego Santilli (Interior). Aunque haciendo énfasis en su trabajo durante el Argentina Week, quien también publicó una foto junto a él fue Mario Lugones (Salud).
Federico Sturzenegger (Desregulación) había compartido fotos con Adorni el día anterior y hoy compartió el tuit de la hermanísima, lo cual refleja que ese posteo fue una suerte de activación para que el resto del Gabinete compartiera el apoyo al jefe de Gabinete. Carlos Presti (Defensa) le dedicó un posteo aparte, al igual que lo hiciera Alejandra Monteoliva (Seguridad Nacional). Juan Bautista Mahiques (Justicia) compartió el posteo de Karina, al igual que Pablo Quirno (Cancillería).
Quienes salieron casi en paralelo con los posteos fueron el presidente Javier Milei y el asesor presidencial Santiago Caputo. El primero habló de que hay quienes “ensucian” a Adorni, mientras que el segundo atribuyó esta cuestión a una suerte de ola revanchista de sectores opositores (“políticos, empresaurios y sus amigos de los medios”) por las políticas que está implementando la actual administración.
En el plano del Congreso, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, dijo que Adorni está siento blanco de “burdos ataques mediaticos orquestados desde la oposición”, mientras que la jefa de bloque en el Senado, Patricia Bullrich, no publicó ningún mensaje de apoyo más allá de los retuiteos a los hermanos Milei.
Varios integrantes del oficialismo con los que pudo hablar este medio tienen la certeza de que había una gran cantidad de personajes de la esfera opositora que estaban esperando un yerro del jefe de Gabinete como para comprometerlo mediáticamente. “Muchos lo estaban buscando”, afirman.

Infobae también supo de sectores internos del Gobierno que no festejaron, pero que, cuanto menos, no les molesta que Adorni tenga su primera controversia política de magnitudes.
Quienes conversaron con el ministro coordinador en las últimas horas lo notan más recompuesto que ayer. “Se sumaron todos en el Gabinete porque saben que es una injusticia el nivel de exposición que le están haciendo en los medios”, afirmó una persona de su entorno directo.
Por raigambre constitucional, Adorni es el jefe de la administración general del país. Aun así, es particularmente celoso de los aspectos de su vida privada y en cada ocasión que puede enfatiza que hay ciertas cuestiones que no debe dar aclaraciones. Se podría decir que es algo parecido a lo que argumenta una parte importante del oficialismo cuando el Presidente pudo imponer limitaciones en el alcance de los pedidos de Acceso a la Información Pública sobre asuntos en la Quinta de Olivos.
Es por ese motivo que los documentos de los viajes de ida y vuelta de San Fernando a Punta del Este dados a conocer por elDiarioAR y el video del aeropuerto revelado primero por Tiempo Argentino le generaron un particular enojo. “No va a ser gratis”, afirmó a Infobae una altísima fuente con acceso al despacho presidencial.
Hasta la publicación de este artículo, no hubo ni primeras ni segundas líneas en diálogo con este medio que señalaran internamente a integrantes del mismo oficialismo por la revelación de las informaciones de los últimos días. En tanto, hay quienes opinan que el video grabado en la pista del Aeropuerto de San Fernando constituye una falta interna al interior de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), que hoy en día depende de Monteoliva. “Son capas geológicas que se acumulan ahí”, detalla una fuente, sin dar mayores lecturas sobre qué pudo haber pasado.
No sería una rareza esperar que a mediano plazo se tomen determinaciones sobre esa área de la gestión, así como en otras más donde consideran que hay “deficiencias de control”.
POLITICA
Un abogado amenazó a una jueza laboral con prenderle fuego y ordenaron ponerle custodia a la magistrada

Un abogado que tiene la matrícula suspendida por su inconducta amenazó este jueves a una jueza del trabajo con prenderle fuego, junto con su juzgado, lo que derivó en que la Gendarmería Nacional le ponga una custodia permanente.
La amenaza de muerte, por la cual ya intervino la Cámara Laboral, afectó a la titular del juzgado del Trabajo N° 14 Silvia Garzini, una magistrada que hace 18 años está en el cargo y se caracteriza por su temperamento tranquilo y apacible, al punto que no se le conocen conflictos.
El letrado que realizó las amenazas es Pablo Ibalo, con la matrícula suspendida por su conducta por el tribunal de disciplina del Colegio Público de la Abogacía desde el 6 de febrero de 2026 hasta el 5 de febrero de 2027.
Según dijeron a fuentes judiciales, las amenazas fueron realizadas mediante avisos en los estados de WhatsApp del celular del letrado, en los que mencionaba a la magistrada y decía: “Vieja c… la próxima vez que vaya al 14 antes habré de pasar por una Shell” y “los expedientes amarillentos arden más rápido”.
En otros mensajes expresó: “Vieja c… del juzgado 14, la próxima vez que me mires a los ojos será el fin de tus días”, en una explícita amenaza de muerte.
Tras recibir las amenazas, la jueza las puso en conocimiento de la Cámara del Trabajo y la Gendarmería Nacional le colocó una custodia permanente en los tribunales.
La situación mereció que muchos jueces laborales se solidarizaran con la magistrada y que reclamaran que se dispongan medidas de restricción para el letrado y una sanción más severa.
“Acabo de leer y no puedo creer, otra vez este sujeto, mi total solidaridad con vos Silvia. Y estoy de acuerdo en mandar la nota a la cámara y en hacer un pedido colectivo al Colegio Público para que le retiren de una vez la matrícula”, dijo un magistrado a su colega.
“Yo estoy poniendo en conocimiento del Colegio Público cada escrito que este sujeto presenta en una causa judicial estando suspendido”, expresó otro juez.
La Asociación Latinoamericana de Jueces del Trabajo repudió los hechos. Dijo que el abogado “no solo la insulta con una bajeza irrepetible sino que la amenaza de muerte, por lo que esta Asociación expresa toda su solidaridad con la Dra. Garzini”.
Y reclamó que “las autoridades del Colegio Público de la Abogacía de la Ciudad de Buenos Aires impongan la máxima sanción al letrado, sin perjuicio de las acciones penales que correspondan”.
Estas amenazas se conocen en momentos en que se conocieron afiches contra la magistrada de la Cámara del Trabajo Diana Cañal y cuando hay una huelga casi permanente de empleados judiciales contra el traspaso de la justicia laboral nacional a la Ciudad.
Hernán Cappiello,Conforme a
POLITICA
Victoria Villarruel denunció por calumnias e injurias a Luis Petri porque la llamó golpista

La vicepresidenta Victoria Villarruel, enfrentada con un sector importante del Gobierno de Javier Milei, presentó una denuncia penal contra el diputado Luis Petri por declaraciones en las que la acusó de ser “golpista”.
En la presentación judicial, Villarruel también invocó una infracción al artículo 213 bis del Código Penal, que refiere a lo que se considera “coerción ideológica”. En una segunda denuncia por los mismos delitos incluyó a los periodistas Eduardo Feinmann y Pablo Rossi.
Lee también: La Justicia abrió una investigación sobre los viajes de Manuel Adorni a Nueva York y Punta del Este
La decisión de denunciar a Petri se tomó tras declaraciones del diputado a TN, luego de la Asamblea Legislativa del 1 de marzo, cuando el presidente Javier Milei inauguró un nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso.
En esa entrevista, el diputado mendocino sostuvo que Villarruel “apostó al fracaso del Gobierno”, que se “ofreció como alternativa” al Presidente y que tuvo una actitud “golpista”.
“Cuando vos te ofrecés a la oposición para ser una alternativa, siendo parte de un Gobierno y de la sucesión presidencial, ¿qué sos?”, había dicho Petri. Y agregó: “No ha apoyado al Gobierno, al contrario, ha apostado a su fracaso, y apostar a su fracaso estando segunda en la línea de sucesión, ¿en qué te transforma?”.
La vicepresidenta pidió ser tenida como querellante en la causa porque, aseguró, esas expresiones constituyen agravios que afectan su honor y su rol institucional.
Los abogados de la vicepresidenta sostienen que esas declaraciones no constituyen un análisis político, sino “agravios, mentiras, inventos e información absolutamente falsa, calumniante y lesiva”.
Cruces en redes y declaraciones públicas
La vicepresidenta y el diputado mantienen desde hace tiempo fuertes diferencias dentro del oficialismo.
El 3 de marzo, Villarruel escribió en la red social X: “A Petri lo conozco por sus cosplays y por los trencitos de la alegría con el presidente Milei. Y por el vaciamiento de IOSFA (la obra social de las Fuerzas Armadas), y los sueldos más bajos de todas las fuerzas”.
Petri respondió en la misma red social con una frase directa: “Yo te conozco por golpista”.
En otras declaraciones periodísticas recientes, el diputado volvió a cuestionar el rol de la vicepresidenta. “Me parece fuera de lugar, pero no me sorprende, porque estuvo fuera de lugar dos años”, afirmó.
También sostuvo: “Cuando el Presidente habla de aquellos que desde la oposición o el Gobierno se relamían con sentarse en el sillón de Rivadavia, claramente hacía alusión a una vicepresidenta que no estuvo a la altura de las circunstancias”.
Según Petri, Villarruel “fue funcional a la oposición” y “no actuó como lo demanda la Constitución”. Además, la acusó de haber “apostado al fracaso del Gobierno”.
La vicepresidenta le respondió entonces: “Creo que antes de divagar y comentar como una vecina chusma debería ubicarse y ver cómo afronta judicialmente lo que parecería fue un desfalco de la obra social de los militares y sus familias. Sigo atentamente la causa judicial”.
Victoria Villarruel, Luis Petri, Tribunales
POLITICA
Un giro para reactivar y recuperar apoyos

El dogma siempre encuentra un límite, el de la realidad. Ante esa frontera parece encontrarse ahora el Gobierno como para empezar a analizar un giro o, al menos, una corrección en algunas de sus políticas económicas.
Después de varios meses, el Gobierno analiza medidas para tratar de reanimar una economía mayoritariamente estancada, salvo en los sectores extractivos y agropecuarios.
Con ese objetivo y siempre que la explosiva situación internacional no obligue a cambiar planes, se evalúa, entre otras medidas, bajar las tasas y permitir aumentos de salarios en porcentajes hasta ahora bloqueados, según diversas fuentes oficiales y privadas.
La recalibración se adoptaría aún a riesgo de tener que afrontar un poco más de inflación y a pesar de que hace diez meses que la senda descendente de los precios se interrumpió para volver a instalarse como un interrogante y un motivo de incertidumbre más que como una respuesta y una certeza positiva para la mayoría de los argentinos.
Un importante ministro, un par de funcionarios y un fuerte inversor con sede en Manhattan , entre otros, dicen en off the record haber escuchado esa decisión (o intención) de boca del propio Presidente. En la Casa Rosada y en el Palacio de Hacienda hacen silencio.
Sin embargo, en el Gabinete son varias las voces que admiten que la caída de consumo, la destrucción de empleo formal y privado más la pérdida de poder adquisitivo, que ya tienen eco en la calle y en las encuestas, empiezan a penetrar en la blindada sensibilidad oficial y a preocupar, como para obligarlos a revisar algunas políticas.
“Hay que mover la micro. Ya el Presidente lo admitió y lo habló con el equipo económico”, coinciden dos calificadas fuentes del Gobierno y del sector privado. Que el nuevamente iracundo Javier Milei y el equipo económico minimicen los indicadores microeconómicos negativos y los contrapongan con cifras sectoriales y parciales hábilmente manejadas para relativizarlos o negarlos parece a esta altura más una estrategia comunicacional que una creencia indubitable.
“Después de Semana Santa va a haber algunos cambios aprovechando que el índice de precios debería bajar por cuestiones estacionales y porque ya no debería haber aumentos de precios regulados. Además, al mismo tiempo, se va a profundizar el ingreso de divisas. Por lo tanto, el impacto sería menor en el IPC y, aún con más pesos en la calle, no habría más presión sobre el dólar”, explica una de las fuentes que dice estar al tanto de la iniciativa. Y la avala con entusiasmo.
El ingreso del economista uruguayo Ernesto Talvi al equipo que comanda Luis Caputo es visto como una señal que reafirmaría el sentido de la corrección en proceso. Talvi se ha expresado en varias oportunidades en línea con programas de ajuste más gradualistas que de shock. El escenario actual lo validaría.
Después de las elecciones de octubre, la realidad ofreció un panorama en la economía real más complejo que el prometido. Hasta hace un par de meses el Gobierno enfrentaba sin fisuras y con decisión de hierro el típico dilema de todo plan de ajuste (inflación versus actividad), bajo la premisa de evitar los aumentos de precios aun a costa del impacto en la actividad.
El estancamiento, que en algunos sectores llega a hacer de lisa y llana recesión, sin que la inflación volviera a la tendencia decreciente convirtieron aquel dilema en un trilema. A la estanflación se sumó el impacto negativo en la opinión pública. Ya no son dos variables en pugna sino tres y una de ellas, la última, es muy difícil de manejar cuando cambia de sentido.
Para salir de ese laberinto, el Gobierno se vio obligado a elegir dos variables por atender y corregir y parece haberse resignado a aceptar que lo mejor es que haya un poco de plata en la calle para reactivar la economía y mejorar el humor social. La figura de Talvi cobra relevancia en ese giro. O corrección gradualista. Los mesadineristas se abren a los macroeconomistas.
“Javier no quería saber nada con medidas que pudieran afectar más su principal activo que es la lucha contra la inflación, pero empezó a asumir y aceptar que había que hacer algo para no poner en riesgo la sustentación política que le da el apoyo social”, interpreta un alto funcionario de la gestión libertaria para justificar la revisión de posiciones. Bastante similar a lo que dicen haber escuchado un par de inversores que esta semana participaron en Nueva York de la Semana argentina. Tan argentina que no faltaron motivos de celebración, tanto como ruido y escándalos.
La buena acogida que tuvo el road show mileísta en el mundo de los negocios, (como un primer paso), potenciado por el inusual apoyo al rumbo de parte de la multipartidaria de gobernadores que viajó, sin embargo, no logró que los problemas de fondo desparecieran de la agenda pública. Mucho menos, de las preocupaciones cotidianas de los argentinos afectados por la situación económica. La falta de anuncios concretos impidió la repercusión fuera del universo de la gente de negocios.
Por el contrario, las reiteradas (y desubicadas) diatribas presidenciales a los dos empresarios argentinos que él convirtió en enemigos poco ayudaron para mejorar el humor en la opinión pública local. Pero, sobre todo, un nuevo daño autoinfligido del Gobierno operó como un vaso de ácido arrojado sobre las heridas de la sociedad.
El escándalo que se desató por la injustificable inclusión de la esposa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el avión presidencial y en el lujoso hotel donde se alojó la comitiva oficial terminó por ridiculizar la prédica moralizante emprendida por Milei y amplificada por el propio Adorni.
También repuso comparaciones odiosas y expuso la vigencia de inaceptables “privilegios” típicos de la casta, según la calificación que oportunamente le había dado el propio jefe de Gabinete. Fue hace dos años cuando anunció el lanzamiento de una reglamentación para ponerles fin. La misma que el ministro karinista ahora se encargó de violar. Entre otras cosas, se refería precisamente al traslado de familiares de funcionarios en aeronaves oficiales.
La habilidad que Adorni supo mostrar en su condición de vocero para defender al Gobierno así como para ridiculizar a opositores, a críticos o a quienes simplemente osaban hacer preguntas incómodas sobre la gestión y las políticas públicas pareció haberse devaluado en su autodefensa. Trastabilló, se enojó, dejó preguntas sin responder. Y le llegaron de una sola vez todas las facturas que, a lo largo de dos años, habían acumulado sus víctimas y adversarios. Externos e internos.
En nada lo ayudó su compañero de viaje en avión privado y anfitrión en Punta del Este, durante el último fin de semana largo de carnaval. La naturalización y liviana justificación de lujos y gastos que pocos pueden afrontar hecha en defensa del jefe de Gabinete por Marcelo Grandio tuvo el agravante de que este es conductor y contratista de la TV Púbica. Con la tuya.
Como si fuera poco todo eso, el escándalo volvió a instalar en la opinión pública otro de los puntos débiles del Gobierno, como es la feroz disputa interna, que tiene en el centro del ring a la empoderadísima Karina Milei frente al devaluado Santiago Caputo. Una pelea que está en su pico, pero que no se circunscribe a ellos dos, sino que se extiende a otros actores del oficialismo. Es el caso de la senadora Patricia Bullrich, que sin integrar el bando caputista goza de la creciente desconfianza del ala karinista. En ese contexto no sorprendió que se instalara en las redes la sospecha de que en el caso Adorni pudo haber filtraciones originadas en el seno del oficialismo.
La publicación al unísono de apoyos en las redes sociales por parte del Presidente, los ministros, el gurú Caputo y propagandistas de todas las alas del oficialismo no es precisamente una demostración de unidad (y menos de espontaneidad), sino más bien una expresión de preocupación y disciplinamiento interno.
La sucesión de escándalos en la cima del poder y las contradicciones con lo declamado podría ser mucho para una sociedad cuyo presente en materia económica no solo se define por la negativa sino que viene bajando sostenidamente sus expectativas de mejoras personales y generales en el futuro. Por ahora, resiste.
Las encuestas empiezan, sin embargo, a dar algunas señales de alerta. En el último mes se profundizó la opinión negativa sobre la marcha de la economía, sobre la situación personal y familiar, y volvió a caer la esperanza de mejoras en el corto y mediano plazo. La mayoría de las mediciones precede a los ruidos de los diez días.
No debería extrañar ese signo. “Dos de cada tres encuestados dice estar endeudado y tres de cada cuatro, que les cuesta llegar a fin de mes”, señala el consultor Federico Aurelio.
En al menos tres encuestas de consultoras prestigiosas, elaboradas para sus clientes, más de la mitad de los argentinos (cada vez más cerca del 60%) es crítica de la situación económica y cuestiona la gestión. La tendencia viene profundizándose en los últimos dos meses.
Bajos ingresos, recesión y empleo encabezan el ránking de preocupaciones, dominado por los asuntos de índole económica, en un top cinco en el que la excepción es la corrupción. La inflación ya no está en esa cima.
Parece ser un buen plafón para el plan de recalibración que evalúa el Gobierno con la intención de reactivar la actividad económica aun a costa de algún recalentamiento de los precios. Siempre que sea acotado. El problema adicional es que la conflictiva y volátil situación internacional podría ponerle más presión a la inflación local. Otra vez, Trump.
En el Gobierno toman nota de que si bien ese malestar, agudizado por la situación económica, ha estado hasta ahora bastante desacoplado de la opinión sobre el Presidente y algo menos sobre su gestión, se ha empezado a registrar un deterioro de la figura de Milei, aunque más atenuado. Aquella disociación, así como esta naciente vulnerabilidad son advertidas por los consultores Federico Zapata, Pablo Knopoff y Alejandro Catterberg.
A favor del Gobierno y de Milei, en particular, parece jugar decisivamente el mayor rechazo o desafección que sigue concitando el resto de las figuras políticas, capaz de compensar cuestionamientos por la marcha de la economía.
“Es muy notable lo que sucede, ya que cae la imagen presidencial, pero también cae todo el sistema político en la consideración social. Se puede decir que Milei desacumula, pero nadie acumula. Hay una desconexión de la sociedad con la dirigencia política, a excepción del Presidente”, señala Zapata. Para para bien o para mal, para adherir a él o para rechazarlo, Milei sigue teniendo la centralidad. El resto es ausencia y rechazo.
Por ahora, “aparecen demandas, pero la sociedad no encuentra interlocutores para sus demandas fuera del oficialismo”, dice el director de la consultora Escenarios.
En las distintas variantes de la oposición ya tomaron nota. Son muchas las conexiones subterráneas para tratar de construir algo nuevo. Y no solo están involucrados políticos. También hay actores sociales y empresarios tentados para armar algo superador. Algo así como continuidad y cambios, antes que rupturas.
La experiencia indica que es muy alta la probabilidad de que un mayor deterioro de la situación económica rompa el actual desacople entre performance e imagen presidencial.
Ahí es donde ponen la mira los nada numerosos funcionarios del Gobierno con más sensibilidad política, aunque no necesariamente más influencia en la toma de decisiones. Son ellos los que más celebran las señales revisionistas.
Algunos de ellos, en especial los que tienen más vínculo con la otredad política, advierten que tienen una ventana de oportunidad que no se extendería más allá de septiembre para avanzar con las reformas sin mayor oposición, como se verificó en las sesiones extraordinarias, que el Gobierno superó con pocos sobresaltos.
“Durante estos días en Manhattan los propios gobernadores que hicieron profesión de fe sobre las bondades del equilibrio fiscal, la iniciativa privada, la apertura comercial, es decir sobre el rumbo general del Gobierno, también advirtieron que en menos de seis meses dejarían de ser tan condescendientes. Sobre todo, si como ellos advierten el mileísmo va por sus territorios y encima si siguen cayendo sus ingresos y no se recupera la actividad”, contó un importante inversor con fuertes intereses en el país en diversos rubros que le dijeron varios de ellos. El financista mantiene un diálogo frecuente con los principales funcionarios del Gobierno y especialmente con el equipo económico.
El tiempo corre, las correcciones esperan y la sociedad demanda. El Gobierno tiene la pelota de su lado. Todavía.
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