ECONOMIA
Efecto bola de nieve: asfixiados por la morosidad récord, bancos suben las tasas de créditos

La crisis de la morosidad bancaria está llevando a que el mercado viva un momento de extrema confusión, en el cual se debate sobre si hay falta o exceso de pesos. A primera vista, el alto nivel de las tasas activas -las que cobran los bancos por dar préstamos- indicaría problemas de liquidez, pero el gobierno da muestras de que quiere sacar más pesos de circulación.
Uno de los síntomas del momento difícil del sistema financiero es el ensanchamiento de la brecha entre la tasa activa y la pasiva. Si una persona lleva dinero a un banco para colocarla en plazo fijo, puede obtener una tasa anual de 34%, pero si pide un préstamo personal en un banco de primera línea, las tasas nominales pueden superar el 100%. Y, cuando se les agrega los impuestos y cargos administrativos, el costo financiero total puede superar el 250%.
Es decir, mientras las tasas pasivas reflejan, aproximadamente, la expectativa inflacionaria, las tasas activas no responden a ningún indicador. Consultado un ejecutivo de uno de los principales bancos privados, afirmó que en las tasas activas no hay ningún componente de cobertura cambiaria, como se especuló en el ámbito político, sino una lógica de negocio financiero.
¿De quién es la culpa?
La explicación de los financistas es que todo se reduce a una cuestión de liquidez. Y, en particular, la crítica que se escucha hacia el gobierno es que, ante la alta volatilidad de las tasas de corto plazo, los bancos no cuentan con un horizonte de previsibilidad, lo que los lleva a tener que aumentar las tasas activas, para garantizarse el refondeo.
Es, en definitiva, una crítica a la medida que tomó el BCRA el año pasado, al desarmar el sistema de Letras Fiscales de Liquidez (LEFIs), con lo cual se generó una volatilidad, que continúa hasta el día de hoy, para el manejo de la liquidez diaria en el sistema.
«La incertidumbre resultante no solo obstaculiza la toma de decisiones estratégicas, sino que altera la operatividad financiera al forzar un acortamiento precautorio en los plazos de cualquier de cualquier decisión financiera», afirma un reporte de Fundación Mediterránea, que advierte sobre efectos «disfuncionales» en el sistema.
Otros analistas ponen el foco no tanto en las medidas financieras y monetarias, sino en el clima recesivo. Un reporte de la consultora LCG plantea: «Cierto deterioro del poder adquisitivo y las dificultades crecientes en varios sectores productivos están generando problema de repago de préstamos, luego de un aumento fuerte en los montos otorgados».
Desde ese punto de vista, la secuencia que vive el mercado es: enfriamiento de la economía más «efecto pedal» previo en el crédito llevan al aumento de la mora, y a su vez esto lleva a los bancos a reaccionar con una tasa más alta para la cobertura del riesgo.
¿Subir las tasas empeora todo?
Entre los economistas es un tema de discusión: ¿es una medida inteligente subir las tasas cuando hay más mora? La tendencia generalizada es la de cobrarles más al resto de los clientes, de manera de compensar las pérdidas de los deudores considerados «irrecuperables».
Desde el punto de vista teórico, si se aplica la célebre «Curva de Laffer», hay un punto en el que, cuanto más sube la tasa de interés, menor es la probabilidad de que el banco recupere sus préstamos, porque habrá cada vez mayor incentivo de parte del deudor para dejar de pagar. Claro, es difícil establecer cuál es exactamente este punto, pero el hecho de que haya entidades que cobran tasas reales en torno de 500% -como fue el comentado caso de la fintech Ualá- lleva a que se enciendan las luces de alarma.
Los analistas más críticos afirman que quien toma un préstamo de ese nivel es alguien que probablemente no piensa devolverlo.
«Esto lo que da como resultado es un efecto expulsión en que se van los mejores pagadores y quedan en la cartera los peores. Si el prestamista no se da cuenta de esto, sigue cargando la tasa y prestando a los peores. Conclusión, explota la mora», grafica el economista Jorge Gabriel Barreto.
Ante esa inquietud creciente, los directivos de bancos intentan transmitir tranquilidad. El mensaje hacia los inversores, preocupados por los malos balances -que llevaron a una estampida desde las acciones bancarias hacia otros sectores, como la energía- es que el peor momento ya pasó, y que los números en rojo son un reflejo de cautela de los bancos, que prefirieron hacer una previsión contable por los préstamos en riesgo. En otras palabras, que ya anotaron como pérdida a los préstamos que ven como difíciles de cobrar en tiempo y forma.
Operativo tranquilidad
Desde el punto de vista de los bancos, la perspectiva oficial es que el negocio se normalizará en el corto plazo y que durante el año el volumen real del crédito crezca durante este año un 25%.
Pero, sobre todo, el mensaje que se intenta transmitir desde los bancos es que no hay motivos para pensar en una crisis de liquidez como la que caracterizó a momentos de crisis -como la emblemática implosión del 2001-. Por un lado, hay un altísimo nivel de encajes obligatorios en el BCRA, equivalente a la mitad de los depósitos. De hecho, muchos en el sistema financiero ven ese nivel de encajes como excesivo.
Y, además, el fondo de garantía Sedesa, al que las entidades aportan un 0.015% de los depósitos, conforman un colchón como para ahuyentar los fantasmas de una corrida.
Los banqueros que han hablado en público sobre este tema sostienen que la suba de la morosidad es la consecuencia inevitable de la expansión del crédito, pero que se trata de un fenómeno transitorio. En una exposición en Nueva York, Fabián Kon, CEO del Grupo Galicia planteó un argumento «friendly» con el gobierno: que los argentinos estaban acostumbrados a un entorno de inflación alta, en el que las últimas cuotas de un préstamo quedaban «licuadas», mientras que ahora el préstamo se hace más pesado en términos reales.
Pero no todos coinciden con ese análisis. Un informe del economista Lorenzo Sigaut Gravina compara la situación actual con la gestión de Mauricio Macri, cuando también se había generado un boom crediticio. Y los números son elocuentes: el pago de intereses representa un inédito 26,3% del presupuesto familiar -se triplicó en un año y medio-. Mientras que en 2018 ese ratio no llegó al 20%. En cuanto a la morosidad, el nivel actual es el doble del que se registraba en el período macrista.
Milei cierra la canilla
El hecho que llama la atención es que, mientras los bancos se quejan por la falta de liquidez, el gobierno sigue dando muestras de que debe hacer una política monetaria más contractiva.
De hecho, el propio Javier Milei, al comentar su satisfacción por la tendencia decreciente de la inflación mayorista, dijo que esa mejor va a tardar a verse reflejada en el IPC porque «los precios minoristas aún deben purgar el ajuste de tarifas y desequilibrios monetarios que tardan más que el IPM».
La referencia a los «desequilibrios monetarios» no deja lugar a dudas: en el gobierno siguen convencidos de que, aun cuando la monetización de la economía sigue en niveles históricamente bajos, todavía hay un sobrante de pesos. En otras palabras, que los argentinos no quieren tener billetes en el bolsillo, por temor a que se deprecien.
Ya antes de eso, había llamado la atención la advertencia que le hizo al titular del Banco Central, Santiago Bausili, delante de los principales financistas de Wall Street, durante la «Argentina Week». Le pidió que se cuidara de que el masivo ingreso de dólares por inversión externa «no se vaya a la inflación». Es decir, que tuviera cuidado de no inyectar pesos en demasía al comprar divisas en el mercado.
Parecería una contradicción con el discurso oficial sobre que hubo una reducción del «riesgo kuka» tras las elecciones legislativas de octubre y que ahora la población ya no teme una devaluación. Sin embargo, a la hora de tomar medidas, el gobierno deja en claro que teme a una caída en la demanda de dinero por parte del público.
¿Los bancos financian al Tesoro?
Esa preocupación por absorber pesos quedó demostrada en la última licitación del Tesoro, en la que el ministro Toto Caputo no se conformó con renovar los vencimientos de deuda por $9,6 billones, sino que además colocó bonos como para retirar un excedente de liquidez por $820.000 millones.
En otras palabras, ya no se da el «Punto Anker» en que los bancos créditos al sector privado competían con el Tesoro por quedarse con la liquidez del sistema. Y hace rato que Caputo dejó de repetir su viejo eslogan «los bancos volvieron a trabajar de bancos». Más bien al contrario, se está reforzando el rol del sistema financiero como prestamista del Tesoro, tanto en pesos como en dólares.
Y lo cierto es que los informes oficiales del BCRA muestran ese «cierre del grifo». Cualquiera sea la definición de agregado monetario que se tome, se registra una caída. Si se considera el M2 transaccional privado -que incluye pesos circulantes, depósitos en cuentas corrientes y en cajas de ahorro- el recorte de liquidez fue de 5,2% en un mes y de 12,5% acumulado en lo que va del año. Si se toma el M3 -que le agrega al M2 los activos del sector público y los depósitos a plazo fijo-, la reducción es de 2,8% en un mes y de 3,2% acumulada.
Un informe de la Fundación Mediterránea indica que la base monetaria se contrajo en $2 billones a pesar de que el Banco Central había previamente inyectado liquidez por $3,9 billones para comprar dólares.
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ECONOMIA
Jubilación mínima y máxima ANSES: montos actualizados más bono que se cobrarán en abril 2026

La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) ya tiene los números listos para abril. Los jubilados y pensionados recibirán un aumento del 2,9% en sus haberes, en línea con la inflación de febrero que informó el INDEC.
El ajuste responde a la fórmula de movilidad vigente, que actualiza las prestaciones con dos meses de rezago. El mecanismo busca preservar el poder adquisitivo de los adultos mayores frente al aumento del costo de vida, que en el primer bimestre del año ya acumula un incremento del 5,9%.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) había confirmado días atrás que los precios subieron 2,90% durante febrero. Ese porcentaje se trasladó de manera automática a las jubilaciones.
La ANSES aplicará el incremento sobre todas las prestaciones previsionales. Esto incluye haberes jubilatorios, pensiones contributivas y no contributivas, y la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).
Jubilación ANSES: cuánto será el haber mínimo en abril 2026 y quiénes cobrarán el bono
A partir de abril, el haber mínimo legal se ubicará en $380.319,31. Es el monto que recibirán quienes tengan la jubilación más baja del sistema previsional argentino.
Pero hay un dato clave: el Gobierno confirmó la continuidad del bono extraordinario de $70.000. Este refuerzo está destinado a los sectores más vulnerables del universo jubilatorio.
De esta manera, ningún jubilado cobrará menos de $450.319,31 sumando haber y bono. Ese es el piso de ingresos que garantiza el Estado nacional para los adultos mayores.
Cabe aclarar un punto importante. Quienes perciban un ingreso superior al haber mínimo pero inferior a $450.319,31 recibirán un bono proporcional hasta alcanzar ese monto. Esto significa que ANSES realiza un cálculo para que todos los beneficiarios lleguen al piso de $450.319,31, independientemente de su situación particular.
El bono no es remunerativo. No genera aportes ni se computa para futuros ajustes. Es una asistencia extraordinaria que el Gobierno viene renovando mes a mes.
Cuál es el tope máximo de las jubilaciones en abril
En el otro extremo de la escala previsional, el haber máximo establecido para abril será de $2.559.188,81. Este monto representa el techo del sistema jubilatorio argentino.
Solo un porcentaje reducido de jubilados alcanza este nivel de prestación. Son quienes realizaron los mayores aportes durante su vida laboral activa y cumplen con todos los requisitos del sistema.
La diferencia entre el haber mínimo y el máximo es considerable. Sin contar el bono, el haber máximo representa casi siete veces el mínimo.
Qué pasa con las pensiones y la PUAM en abril
El aumento del 2,90% también impacta en otras prestaciones sociales que administra ANSES. Todas las asignaciones se ajustan con el mismo porcentaje.
La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) quedará en $304.255,44. Con el bono extraordinario, alcanzará los $374.255,44.
Las Pensiones No Contributivas (PNC) por invalidez y vejez se ubicarán en $266.223,52. Con bono, llegarán a $336.223,52.
Las PNC para madres de siete hijos igualan al haber mínimo: $380.319,31. Con bono, totalizan $450.319,31.
Estas prestaciones están dirigidas a personas mayores de 65 años sin los años de aportes necesarios para acceder a una jubilación contributiva, o a personas con discapacidad que no pueden trabajar.
Cuándo cobran los jubilados en abril: el calendario completo
ANSES ya publicó el cronograma de pagos para abril de 2026. Las fechas varían según el monto del haber y la terminación del DNI.
Los jubilados que no superan el haber mínimo cobrarán primero. El calendario arranca el 10 de abril para DNI terminados en 0 y se extiende hasta el 23 de abril para DNI terminados en 9.
El detalle completo para jubilaciones mínimas:
- DNI terminados en 0: 10 de abril
- DNI terminados en 1: 13 de abril
- DNI terminados en 2: 14 de abril
- DNI terminados en 3: 15 de abril
- DNI terminados en 4: 16 de abril
- DNI terminados en 5: 17 de abril
- DNI terminados en 6: 20 de abril
- DNI terminados en 7: 21 de abril
- DNI terminados en 8: 22 de abril
- DNI terminados en 9: 23 de abril
Los jubilados con haberes superiores a la mínima cobrarán en la última semana del mes. Las fechas van del 24 al 30 de abril, agrupando de a dos terminaciones de DNI por día.
El cronograma para haberes superiores:
- DNI terminados en 0 y 1: 24 de abril
- DNI terminados en 2 y 3: 27 de abril
- DNI terminados en 4 y 5: 28 de abril
- DNI terminados en 6 y 7: 29 de abril
- DNI terminados en 8 y 9: 30 de abril
Las Pensiones No Contributivas (PNC) también tienen su calendario específico. Los pagos se concentran entre el 10 y el 15 de abril, con terminaciones agrupadas.
Fechas para PNC:
- DNI terminados en 0 y 1: 10 de abril
- DNI terminados en 2 y 3: 13 de abril
- DNI terminados en 4 y 5: 14 de abril
- DNI terminados en 6, 7, 8 y 9: 15 de abril
Este cronograma escalonado permite a ANSES distribuir el pago de millones de prestaciones sin saturar el sistema bancario. Los jubilados pueden consultar sus fechas exactas ingresando a Mi ANSES con CUIL y Clave de la Seguridad Social.
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ECONOMIA
Economía en “clave K”, inflación y riesgo país: las claves de Miguel Kiguel sobre los desafíos que enfrenta el Gobierno

La economía argentina enfrenta tensiones persistentes en el riesgo país y una marcada dualidad sectorial, según expuso Miguel Kiguel, director ejecutivo de EconViews, durante el panel “La macro que viene” en el 21.° Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas del IAEF. Frente a un auditorio de empresarios y referentes del sector, ambos especialistas desplegaron diagnósticos sobre el presente y las alternativas de política económica.
En primer lugar, Kiguel describió que la Argentina atraviesa una etapa de transición luego de “dos años que implicaron un cambio importante y en la dirección correcta en donde va el país”. Además, planteó que el desafío central consiste en consolidar el programa económico ante variables críticas que muestran niveles de fragilidad, como el riesgo país, las reservas internacionales, la inflación y la dinámica desigual de los sectores productivos.
El ejecutivo de EconViews subrayó que el riesgo país argentino se mantiene en torno a los 600 puntos, una cifra considerable frente a los 400 puntos de referencia de países considerados de alto riesgo. “No hay una explicación sencilla; son un conjunto de factores”, indicó, y sostuvo que la deuda nacional como porcentaje del Producto Bruto Interno (PBI) no resulta elevada, por lo que el nivel de riesgo genera interrogantes. “¿Un país solvente por qué enfrenta este problema? Uno podría decir la historia, pero Ecuador no es la madre Teresa. Algo está pasando”, expresó.
Al analizar la mirada de los inversores internacionales, el economista remarcó que la persistencia de reservas bajas continúa como un factor de preocupación, aun cuando el Banco Central inició un proceso de compras. “Nuestras reservas siguen flacas a pesar de que el Banco Central está empezando a comprar. ¿Y por qué son importantes las reservas argentinas más que en otros países? Porque nuestra deuda es casi toda en dólares; esa es la diferencia, por ejemplo, con Brasil y Uruguay, que tienen un mercado en moneda local dinámico. Nosotros estamos en la situación inversa: mucha deuda en dólares y poca en pesos, a pesar de que esto está cambiando, pero lleva tiempo”, explicó.
Al respecto, el expositor definió ese fenómeno como el talón de Aquiles de la economía local. “A pesar de todo, tenemos mucha deuda en moneda extranjera y, para la tranquilidad del mercado, necesitamos más reservas”, señaló. También consideró que el sendero de recomposición de reservas comenzó, aunque la velocidad de avance y la oportunidad de acceder a mercados de capitales generan debate. “Uno puede argumentar que se puede haber ido más rápido, se podría haber emitido deuda en el mercado de capitales, discutible si habría sido una buena decisión o no, la oportunidad estuvo, no la aprovechamos en ese momento”, precisó.
Otro eje del análisis de Kiguel fue el comportamiento de la inflación. El director de EconViews observó que de repente empezó a subir, cuando tuvimos ocho meses seguidos sin que la inflación baje y en casi todos subieron. Frente a este escenario, reconoció que existen diferentes hipótesis sobre lo que sucedió, aunque no una respuesta definitiva. “Puede ser que esa inflación de 1,5% fuera un golpe de suerte. Se acuerdan que en marzo y abril había muchas dudas sobre si se iba a depreciar la moneda o no, mucha presión sobre los dólares paralelos, el Central estaba complicado, el tipo de cambio parecía que iba a subir; probablemente los precios se anticiparon y tuvimos más inflación en marzo y abril que en los otros dos meses”, relató.
Al evaluar la tendencia de los precios, Kiguel apuntó que entre octubre de 2024 y el presente se registró una inflación promedio de 2,4 por ciento. Consideró que el valor de 2,9% reciente no representa la tendencia, sino que está condicionado por shocks temporales, como precios estacionales. “Antes era demasiado bueno, ahora demasiado malo. Pero para bajarla de ese 2,4% va a hacer falta pensar en un plan de política antiinflacionaria que está y no está”, enfatizó.
El especialista también abordó la evolución de la tasa de interés, a la que definió como “muy volátil”. Sostuvo que en los meses previos la tasa mostró subas y bajas significativas, aunque en los días recientes se estabilizó. Comparó la TAMAR con una inflación del 3% en los últimos meses y observó que se trata de una tasa real negativa, lo que para él indica que no se utiliza como herramienta principal para frenar la inflación. “No está claro cuál es el régimen monetario, a lo largo del tiempo ha ido cambiando: fue el tipo de cambio al principio, la tasa de interés para frenar la inflación y el tipo de cambio en el periodo preelectoral y ahora está medio mezclado”, describió.
Sobre la actividad económica, Kiguel sostuvo que el desempeño resulta dispar entre los sectores. “Hay una sensación térmica en muchos sectores de que la economía no arranca y en otros que anda bárbaro. Es una economía en K, no por los Kirchner, sino porque hay una parte que sube y otra que baja”, afirmó. El director de EconViews profundizó en el concepto de economía dual: “Tenemos energía, agro, minería, servicios financieros, economía del conocimiento pum para arriba y después tenemos otros sectores como construcciones, industria, consumo masivo, salario y empleos que la están llevando como pueden. La tendencia es muy buena, pero estamos en un pozo, necesitamos empujar para que la economía empiece a andar un poco más”.
En este marco, Kiguel propuso que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) podría convertirse en un instrumento para estimular el crecimiento. “Hay algo que en la Argentina podría ayudar y no se está usando, que es el FGS, una forma de empujar esta economía es empezar a inyectarle más fuerza. ¿Qué tiene el FGS? Fondeo a largo plazo, es una de las pocas instituciones que puede dar préstamos a largo plazo”, argumentó.
Sobre los vencimientos de deuda, Kiguel remarcó que si bien los montos son significativos, el país cuenta con los recursos necesarios si mantiene un rumbo favorable. Destacó la importancia de la política de acumulación de reservas como factor clave para la estabilidad financiera. “Me gustó la idea de seguir usando el mercado local donde hay dólares que a la gente se le hace difícil colocar más allá de ir a un banco a un plazo fijo. A medida que pase el tiempo, la gente se va a tranquilizar en ese sentido”, opinó.
Ambos referentes enfatizaron la relevancia de instrumentos de política económica que permitan fortalecer el mercado doméstico, gestionar la volatilidad inflacionaria y consolidar la confianza de los agentes económicos e inversores, en un contexto donde la economía muestra señales de recuperación en algunos sectores y rezago en otros.
LEGACY: Financials (TRBC),Financials (TRBC level 1),South America / Central America,Buenos Aires
ECONOMIA
Plazo fijo Banco Ciudad paga nueva tasa: cuánto ganás ahora con $2 millones

El plazo fijo tradicional se encuentra pagando una tasa de interés algo menor en el sistema financiero, en un momento en que la inflación mensual es más elevada y se encuentra en torno al 3%. Mientras que el precio del dólar se encuentra estable en marzo. De esta manera, los ahorristas buscan conocer cuánto pueden ganar con un depósito en pesos a 30 días, que es el tiempo mínimo requerido de encaje de los fondos.
Por lo que se consideró como ejemplo una colocación inicial de un monto de $2 millones en el Banco Ciudad, la entidad financiera pública de la Capital Federal con amplia presencia en el segmentó público y empresas locales, ya que tiene alrededor de 1,3 millones de cajas de ahorro.
En los últimos días, la renta de los plazos fijos comenzó a mostrar un leve descenso en el sistema financiero. De hecho, hoy el Banco Ciudad propone una tasa nominal anual (TNA) de 21% para los depósitos minoristas de personas humanas, desde sus canales digitales y cajeros automáticos.
Incluso, esta entidad brinda exactamente este mismo porcentaje también para los depósitos presenciales en las ventanillas de las sucursales, un canal en el que otros bancos «castigan» con menos tasa para incentivar la digitalización.
Además, el Banco Ciudad se distingue de otras entidades líderes en que ofrece ese 21% anual para los diferentes períodos de colocación, que pueden ir entre 30 a 365 días.
De esta forma, desde fines de febrero hasta ahora, cayó el interés brindado 2 puntos porcentuales, ya que en ese entonces pagaba 23% de TNA.
En resumidas cuentas, un plazo fijo tradicional en esta entidad paga en 30 días una renta de 1,73%. Este porcentaje es superior al movimiento del precio del dólar, que prácticamente se ubica sin cambios en todo marzo.
Aunque, si se compara el rendimiento de un depósito en pesos respecto a la inflación, queda más de un punto porcentual por debajo, ya que el índice de precios al consumidor (IPC) marcó tanto en enero como en febrero, una suba de 2,9% mensual.
La expectativa, según el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), realizado por el Banco Central entre más de 40 economistas, es que en el corriente marzo puede llegar a ser inferior, en torno al 2,5%. Mientras que para abril se espera que descienda al 2,2% mensual.
Plazo fijo Banco Ciudad: cuánto ganás con $2 millones
Al momento de hacer cálculos, efectuar un plazo fijo tradicional en Banco Ciudad con un capital inicial de $2 millones, a lo largo del período mínimo de 30 días, se ganará un monto total de $2.034.520, luego de ese breve tiempo de espera.
De esta forma, se ganará un extra de 34.520 pesos por mes con este instrumento de ahorro, con el dinero invertido como ejemplo, que representa a generar una renta de de 1,73% mensual, o 21% de TNA.
Para hacer un plazo fijo tradicional en Banco Ciudad se puede recurrir tanto a su sitio web (home banking) como a la aplicación (app) para celulares y otros dispositivos móviles, y requiere de un monto mínimo simbólico de depósito de solo $100.
Si se prefiere constituir esta inversión desde la web del banco, tenés que dirigirte a la sección «personas«, e ir a la opción de «inversiones«. Allí deberás elegir la opción «plazo fijo tradicional».
Después, tenés que colocar la cantidad de pesos que vas a destinar al depósito y el tiempo en el que mantendrás tu dinero invertido y encajado en el sistema, donde el mínimo solicitado es de 30 días.
Incluso, se puede realizar un plazo fijo de manera presencial, al asistir a alguna de las sucursales de Banco Ciudad, o directamente al acercarte a la red de cajeros automáticos de la entidad porteña, donde directamente tendrás la posibilidad de hacer este depósito en la máquina de autoservicio.
El plazo fijo tradicional está quedando por detrás de la inflación, pero la noticia positiva es que le está ganando en todo el año al movimiento del precio del dólar, que es el activo por excelencia de los argentinos.
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