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DEPORTE

Las 12 horas de tensión con los militares para que el TC lograra un cambio histórico durante la última dictadura: “La pasaron mal”

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Una largada en la ruta con la custodia de los soldados (Gentileza Alejandro de Brito)

El automovilismo nacional tuvo uno de sus hitos en plena dictadura militar y fue cuando un grupo de pilotos y dirigentes del Turismo Carretera lograron la autofiscalización. Fue un cambio clave en un momento delicado de la popular categoría. Esta es la historia de un episodio bisagra y de uno de los caudillos que encabezó ese cambio, Octavio Justo Suárez.

“El Gordo”, como se lo llamaba de forma cariñosa a Suárez, corría con un Dodge y su acompañante era su hermano, Pedro. Los “Hermanos Suárez”, como se los conoció durante los años setenta y primer lustro de los ochenta, son emblemas teceístas por sus éxitos arriba del auto, ya que pelearon campeonatos y en 1973 estuvieron cerca del alcanzar el título. Sin embargo, también se destacaron abajo del coche por su amor por el TC y vocación dirigencial que llevó a que la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC) diera el paso más importante de su historia.

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Como pasa hoy, a fines de los años setenta la ACTC estaba en conflicto con el Automóvil Club Argentino (ACA), que por entonces aún era el ente rector de las carreras del TC. A principios de 1979 el tema llegó a su punto más álgido y los pilotos teceístas (también eran dirigentes) plantearon una ruptura, ya que luego de la última carrera el 24 de febrero, con el triunfo de Norberto Rossone (Ford), se produjo una pausa de tres meses. Ahí Octavio encabezó la revolución que marcó una nueva era en la divisional que cumplirá 90 años en 2027.

Suárez fue presidente de la ACTC entre 1974 y 1984. Llegó a encabezar la reunión en el edificio del Estado Mayor Conjunto del Ejército para pedir la autofiscalización de la ACTC y que los dejen correr en ruta. Para llegar a ese punto hubo varias gestiones previas hasta que un día un grupo de militares lo fue a buscar a su taller. Para conocer detalles de esa época, Infobae habló con Cristian Suárez, hijo de Pedro y sobrino de Octavio.

Octavio y Pedro Suárez junto
Octavio y Pedro Suárez junto a su emblemático Dodge (Crédito: Historia TC)

“Fue una patriada la autofiscalización lograda por mi tío, que en ese momento era el presidente, acompañado por un montón de gente y de colegas que lo apoyaron. Él creyó que el TC era una categoría bien nacional que el ACA la quería hacer desaparecer. Ellos se aferraron al TC y se abrieron del ACA”, afirma.

Ante esa pausa de tres meses a inicios de 1979 y sumados a los antecedes del conflicto con el ACA, Suárez tomó una decisión: “Fue en pleno proceso militar cuando mi tío se puso firme y dijo ‘yo quiero seguir corriendo y autofiscalizarme’. Fue una idea que se llevó en ese momento a los militares y le dieron la derecha. Ahí empezaron en el ‘79 con nueve autos en la primera carrera en Buenos Aires y arrancó el TC con la autofiscalización”, subraya Cristian.

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Los Suárez son de Banfield y Cristian aún conserva el taller de su tío. En aquella época el gobernador bonaerense era el General Ibérico Saint-Jean (estuvo en ese cargo entre 1976 y 1981) y lograron llegar a él. “Nosotros teníamos un vecino que era cabo. Un día mi tío le dijo: ‘Mirá, quiero hablar con Saint-Jean por esto, por esto, por esto, ¿no me hacés una reunión?’”.

Octavio llegó a Saint-Jean y tuvo “reuniones periódicamente”, recuerda su sobrino, que apunta “obviamente que los muchachos del ACA no estaban conformes”. Luego de un tiempo se logró una reunión en el edificio del Estado Mayor Conjunto del Ejército, donde Suárez mantuvo un cónclave cargado de tensión durante 12 horas debido a que fueron investigados antes de avanzar en el pedido para poder autofiscalizarse y poder hacer las carreras en ruta.

Juan Occhionero con el Chevrolet
Juan Occhionero con el Chevrolet ex 7 de Oro de Roberto Mouras y los militares junto al público (Gentileza Alejandro de Brito)

“Un día vinieron los militares a buscarlo a mi tío, que estaba trabajando en su taller, ya que vivía al lado. Subió con el mameluco y le dijo al militar que estaba a cargo ‘dejame lavar las manos’, y se fue para allá. Estuvieron doce horas. Eso nos lo cuenta mi papá, que mi tío lo llamó y le dijo: ‘Mirá que me están llevando para allá, cualquier cosa estate atento por si quedamos en cana’. Mi tío fue con su cupé Torino y lo escoltaron”, relata Cristian.

Octavio fue acompañado por otros dos referentes de la ACTC, Héctor “Laucha” Ríos y Rubén Gil Bicella. Mientras que su hermano, Pedro, también fue y esperó afuera en su auto. El clima no fue el mejor debido a que “en ese momento los militares pensaban que mi tío era un infiltrado y que no era del automovilismo”, cuenta su sobrino. En esa reunión también estuvo Saint-Jean y una vez que lo presentó a Suárez comenzó una investigación sobre él y sus acompañantes. “Mi tío era un tipo muy derecho, muy honesto y de contextura grande. Agarró y les dijo a los militares ‘acá no hay nada, solamente automovilismo’. Luego de esa frase el tema se calmó un poco y también porque terminaron de investigarlos y no les encontraron nada. Sí, me contaron que la pasaron mal porque si bien no los llevaron detenidos, esperar a que te investiguen y estar frente a dos generales durante tantas horas en esa época era complicado”, agrega.

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El punto vital de ese cónclave fue que Suárez, Ríos y Gil Bicella lograron demostrar que su intención estaba fuera de la política o del contexto del país y sólo querían organizar las carreras de TC y comenzar a autofiscalizarse. Recibieron la aprobación para seguir adelante y luego Octavio siguió el nexo con Saint-Jean para poder hacer las competencias en ruta en la provincia de Buenos Aires.

“Mi tío hablaba de frente y era un tipo que siempre le cayó bien a Saint-Jean, que lo ha llevado en el auto de carrera de acompañante cuando se inauguró la ruta 11 (NdR: en 1979 se estrenó la traza asfaltada)”, cuenta Cristian. “Él tenía un objetivo que era salvar al TC, no había otra cosa atrás y los militares se dieron cuenta de eso en la reunión. Incluso, recuerdo de chico haber estado en asados en Campo de Mayo donde me llevaban mi papá y mi tío”.

Carrera del TC en la ruta corrida en Pergamino el 9 de agosto de 1982

Cabe destacar que los hermanos Suárez hacían todo a pulmón y los ayudaba el apoyo de las publicidades que tenían en su Dodge. “Ellos primeros fueron colectiveros y llegaron a tener su línea de colectivos, la 299, que va de Lanús a Banfield. Después tuvieron una agencia de autos, pero mi tío en su taller estaba dedicado pura y exclusivamente a armar su auto y a la ACTC”.

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Una vez que lograron el permiso para la autofiscalización, el 20 de mayo de 1979 y con solo nueve autos en uno de sus peores momento histórico, el TC corrió su primera carrera sin tener al ACA como ente rector. Fue en el Autódromo de Buenos Aires y la competencia la ganó Héctor Luis Gradassi, con uno de los Ford Falcon oficiales. El panorama no fue alentador en ese inicio, pero luego el parque mejoró.

Volvieron a correr a la ruta y usaron un colectivo para transportar a las personas que iban a trabajar como los cronómetros, ya que en dichas competencias ganaba el que mejor tiempo tenía y no el que llegaba primero. Para hacer el reconocimiento de los circuitos semipermanentes usaban la cupé Torino de Octavio, cuyo motor Tornado estaba potenciado y se la prestaba a otros colegas. “Roberto Mouras, Emiliano Satriano y Oscar Castellano hacían hoja de ruta con ese coche para que no haya ventaja deportiva”, destaca Cristian.

El TC se recuperó y el año del despegue definitivo fue 1982, con varias carreras en ruta en territorio bonaerense. Esa temporada fue campeón Jorge Martínez Boero, con Ford. Octavio dio pelea, pero puso mucha energía en la organización de las carreras que iban más allá de lo deportivo y apuntaron a lo solidario. “Mi tío era muy sano. El tipo iba a la carrera de Tandil, por contar un ejemplo, y le decía al muchacho que organizaba la carrera: ”Bueno, nosotros le vamos a dar la carrera de TC. Les vamos a cobrar 12.000 pesos la entrada’. Pero solía pedir que lo lleven al hospital de Tandil a ver al director y le preguntaba ‘¿qué le falta?’ El médico le respondía ‘un tomógrafo’. Y mi tío le decía al organizador local: “Bueno, vamos a hacer una cosa: de los 12.000 pesos, guarden 2.000 para comprar el tomógrafo. Si en tres carreras usted no tiene comprado el tomógrafo con la plata que yo le dejo, no viene nunca más el TC acá”.

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Carrera del TC en la ruta corrida en Necochea el 24 de octubre de 1982. Fue la primera victoria de Oscar Castellano

También en Tandil, Octavio sufrió un trágico accidente el 23 de septiembre de 1984. Su Dodge tuvo una serie de tumbos, terminó envuelto en llamas y Suárez quedó atrapado dentro del coche y murió en el acto. “Mi papá no lo acompañó en esa carrera porque tuvo un problema en el oído y el médico le dijo: ‘Pedro, bajate que te toca hacer un estudio’. Después de ganar en La Banda, Santiago del Estero, se bajó y en la carrera de Tandil se mató mi tío. Gajes del oficio, como decía el Flaco Traverso: ‘En el auto de carrera te subís, pero no sabés si te bajás caminando o te bajan en un cajón’”.

En el 30° aniversario de la partida de Octavio se hizo un homenaje en Tandil y Cristian evoca un episodio que lo marcó: “Estaban todos los muchachos, sale un hombre grande de traje y me dice ‘muchacho, ¿le puedo hablar?’. ‘Sí’, le digo. ‘Ahora estoy jubilado, pero yo soy el médico que en su momento le dijo a Octavio que necesitábamos un tomógrafo en el hospital de Tandil’. Hoy me acuerdo y se me pone la piel de gallina”.

Es tal el idilio por Octavio en Tandil, que años más tarde su auto fue enterrado en el lugar de su accidente. Ahí también hay un monumento. Cristian, junto a amigos, armaron una réplica del auto que fue donada al Museo Fangio. “Ahora nosotros estamos haciendo otro auto con muchas cosas originales que habían quedado en el taller de mí tío”.

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Octavio y Pedro Suárez no fueron campeones de TC, pero lograron algo más importante: hicieron mucho por la categoría en uno de sus momentos más críticos y en plena dictadura. Además, junto con otros caudillos lideraron un cambio histórico que le permitió a la ACTC ser fiscalizadora de carreras de autos. A 47 años de aquel cambio institucional, hoy vive un presente con un promedio de 50/60 autos en cada fecha y se encamina a cumplir 90 años.

Agradecimientos:

Alejandro de Brito

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Sebastián Elías

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DEPORTE

La represión de la dictadura en el deporte: 220 desaparecidos, una dramática fuga y muerte en los estadios

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La Plata Rugby Club tuvo 20 jugadores desaparecidos durante la dictadura

Fueron 30.000 los desaparecidos producto del terrorismo de estado que arrasó la Argentina entre el 24 de marzo de 1976 y el 10 de diciembre de 1983, tiempo en que se desarrolló la última dictadura cívico militar en el país. Entre ellos, 220 fueron deportistas.

Hubo futbolistas, rugbiers, ajedrecistas, basquetbolistas, boxeadores, ciclistas, tenistas, atletas, voleibolistas y jugadores de hockey. La investigación del periodista Gustavo Veiga, quien hizo que los atletas desaparecidos aparecieran en su libro “Deporte, desaparecidos y dictadura” editado por el sello Al Arco es un minucioso trabajo que narra cómo se desangró también el mundo del deporte en esa época. ¿Cómo llegó a esa cifra? Tomó la lista oficial de desaparecidos y la cotejó con la de todos los deportistas federados por aquellos tiempos. Así logró establecer que el deporte con más desaparecidos es el rugby, con 152 chicos, casi el 70 por ciento del total de la lista. Esto tiene bastante que ver con la desaparición de jugadores de los equipos de La Plata y de Rosario, dos ciudades efervescentes y con una tradición fuerte universitaria y de compromiso político. Entre ellos está el caso del La Plata Rugby Club que tuvo 20 jugadores desaparecidos.

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El fondista Miguel Sánchez. En
El fondista Miguel Sánchez. En su homenaje se realiza cada año «La Carrera de Miguel»

Quizá el caso más conocido popularmente es el del fondista Miguel Sánchez, desaparecido el 8 de enero de 1978 por un grupo de tareas en la ciudad de Berazategui y por el que se hace anualmente en su homenaje “La carrera de Miguel” que tuvo una nueva edición el domingo pasado. También es conocido el caso de Daniel Schapira, el único tenista de la lista que militaba en la Juventud Universitaria Peronista de la Facultad de Derecho y fue secuestrado el 7 de abril del 77 y por el que se instituyó el día de su nacimiento, el 18 de octubre, como el día nacional del profesor de tenis.

El tenista Daniel Schapira
El tenista Daniel Schapira

Pero claro, el fútbol fue el caldo de cultivo de la dictadura. Por un lado aprovechó su popularidad para hacer campaña acá y en el exterior tanto con el Mundial 78 jugado en nuestro país como con el Mundial Juvenil del año siguiente en el que Argentina se consagró en Japón. Individualmente el caso más conocido es el del arquero de Almagro, Claudio Tamburrini, que fue secuestrado de su domicilio el 18 de noviembre de 1977 y torturado en calidad de detenido desaparecido en el centro clandestino conocido como Mansión Seré del que logró fugarse tras 100 días de cautiverio junto a tres compañeros y después salir del país para radicarse en Suecia. Hizo un libro contando aquella épica e inédita fuga, la única que se registra durante la dictadura, y se hizo una película con su historia que dirigió Adrián Caetano llamada “Crónica de una fuga”. Tamburrini volvió en 1985 para declarar en el Juicio contra las Juntas Militares.

El arquero Antonio Piovoso
El arquero Antonio Piovoso

En cuanto a los desaparecidos futbolistas fueron 19, dos profesionales. Uno el arquero Antonio Piovoso, que llegó a jugar tres partidos en Gimnasia y Esgrima La Plata y fue secuestrado el 6/12/77. Y Ernesto Rojas, que jugó 11 partidos en Gimnasia de Jujuy en el Nacional 70 y salió campeón con Atlético Tucumán del regional y fue secuestrado y acribillado en 1976 cuando viajo a La Plata a operarse de la rodilla derecha.

Ernesto Rojas. Jugaba en Gimnasia
Ernesto Rojas. Jugaba en Gimnasia y Esgrima de Jujuy

Pero hay tres hechos hablando de fútbol que quizá no sean tan conocidos y sobre los que sí hay registros de época. En un caso se refiere al Mundial 78. Por entonces Raúl Cubas estaba detenido desparecido en la ESMA. Y por exigencia de sus captores debió entrevistar al técnico de la Selección César Luis Menotti en una conferencia de prensa en medio de la preparación del equipo para el torneo ecuménico.

Raúl Cubas estaba detenido-desaparecido en
Raúl Cubas estaba detenido-desaparecido en la ESMA cuando fue obligado a participar de una conferencia de prensa de César Luis Menotti

En una nota que le concedió al recordado colega Jorge López en la revista Un Caño, contó la historia: “Era para publicar en una revista de Cancillería en el exterior, parte de la campaña que hacía la dictadura. Querían que le preguntara a Menotti para que me hablara en favor de la Junta Militar. Yo me había propuesto no hacerlo y no lo hice. Menotti nunca supo que estaba frente a un detenido desaparecido. Yo tenía un papel para darle con mis datos y el de los detenidos pero no me animé. El único registro que queda de ese día es una foto del diario La Nación. Cuando vi que iban a retratarlo me puse cerca para salir para demostrarle a mi familia o amigos que estaba vivo. Pero nadie la vio”, narraba en aquella entrevista de 2013.

La bandera de Montoneros que
La bandera de Montoneros que la hinchada de Huracán desplegó en cancha de Estudiantes en plena dictadura

Los otros dos hechos tienen que ver con lo que ocurría en la cancha en época de la dictadura. Porque por entonces las barras de fútbol simpatizaban mayoritariamente con el Peronismo. Es cierto, hubo algunos barras que trabajaron para la dictadura como el caso del mítico Negro Thompson, jefe de los violentos de Quilmes, quien fue chofer de Julio Casanello intendente de facto por entonces y que llegaría después a dirigir el Comité Olímpico Argentino. O Froilán Ruiz, alias el Carpincho, capo de la tribuna de Atlético Tucumán, que era mano de obra desocupada del general Antonio Merlo, quien estuvo en el Ente Autártico Mundial 78 y fue gobernador de facto en la época de mayor represión ilegal en la provincia de Tucumán.

Durante la represión a los
Durante la represión a los hinchas de Huracán se produjo un herido de bala. Poco después murió en el hospital

Pero por fuera de esto y de la idea de armar una barra para ir a España al Mundial 82 a acallar exiliados, que se frustró por la guerra de Malvinas, hubo dos hechos totalmente distintos que marcaron el pulso de las tribunas. El primero era la identificación de un equipo sobre todo con la izquierda peronista. Era Huracán, cuya hinchada cantaba: “Lo dice el tío (por Cámpora), lo dice Perón, hacete del Globo que sale campeón” y el otro tiene por protagonista a la hinchada de Nueva Chicago, más identificada con la rama sindical del Peronismo desde su relación con la Unión Obrera Metalúrgica.

En el caso de Huracán, se va a producir un hecho inédito en la historia del fútbol. Es la única barra que en plena dictadura colgó una bandera de Montoneros durante un partido lo que desató una represión feroz y un crimen. Eso ocurrió en la cancha de Estudiantes de La Plata el 16 de mayo de 1976. Huracán llegaba puntero del torneo y llenó la tribuna visitante del viejo estadio Pincha. Rodrigo Noya y su hijo, que se llamaba igual, tomaron como miles de simpatizantes el tren Roca aquel mediodía para ir a ver el partido. Y se ubicaron en el estadio. Nadie sabía lo que planeaba la barra del Globito que había ingresado la bandera cortada en pedazos para que no se viera cómo las letras formaban la palabra del grupo guerrillero. En el entretiempo y ante la mirada atónita de la Policía, puso la bandera de Montoneros en el alambrado y la orden a la Policía fue retirarle a sangre y fuego. Y en la acción un disparo le dio de lleno a Rodrigo Noya que murió 22 horas después en el hospital, siendo la primera víctima fatal del fútbol en tiempos de dictadura.

Lo ocurrido en el estadio
Lo ocurrido en el estadio de Nueva Chicago, reflejado en la tapa de Clarín

El segundo hecho por suerte tiene otro tono y es lo que ocurrió en la cancha de Nueva Chicago. El 24 de octubre de 1981 el Torito recibía en Mataderos a Defensores de Belgrano. Obvio, la libertad de expresión en plena dictadura militar era un delito que se penaba con cárcel. Era un partido por el torneo de la Primera B y la tribuna era una fiesta porque el local le ganaba tres a cero al Dragón. Entonces, como si nada, un pequeño grupo empezó desde los tablones más bajos de la popular a entonar la marcha peronista. La Policía se puso nerviosa y empezó a agruparse y mientras llegaban la Montada y más efectivos lo que había empezado como rumor se extendió a toda la tribuna. Ahí la Policía recibe la orden, se produce el desbande y hay 49 detenidos. Y como los Falcon Verde no alcanzaban para llevárselos a todos y había que hacer tronar el escarmiento, los hinchas son tirados al asfalto y cuando se paran, los llevan trotando hasta la seccional que quedaba a seis cuadras.

49 hinchas de Chicago fueron
49 hinchas de Chicago fueron detenidos por entonar la marcha peronista

Los de adelante corren y van cantando “los muchachos peronistas” y a cada estrofa se los acalla con un palazo y un topetazo con el caballo. Sin juicio previo, a los 49 se les aplica 30 días de arresto por haber perturbado el orden público. A la semana, Chicago jugó de visitante contra Atlanta. Cuando la hinchada volvió al barrio tras el partido, el grueso de la barra se detiene en la puerta de la seccional, donde habían llevado siete días atrás a sus compañeros. Y en ese instante más de 300 hinchas se disponen a desafiar de nuevo a la autoridad. Toda la policía sale dispuesta a reprimir. Y a la orden de tres, cuando los efectivos ya se están preparados para reprimir y sacan sus tonfas, todo Mataderos empieza a cantar: “Arroz con leche, me quiero casar”. Y así, con el que sepa coser, que sepa bordar, se van caminando las seis cuadras hasta su cancha, habiendo protagonizando uno de los actos más perfectamente bizarros de resistencia de una hinchada de futbol a la dictadura. Después llegará, pero recién un año más tarde, “el se va a acabar, se va a acabar, la dictadura militar” que sonará por primera vez en una cancha, pero no de fútbol: será en el estadio Luna Park durante el Mundial de Voley en octubre del 82, cuando la dictadura ya terminaba de deshilacharse y los nuevos vientos democráticos comenzaban a soplar para materializarse un año después.

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Canales para ver el Huracán vs. Barracas Central por el Torneo Apertura

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Huracán vs. Barracas Central. Foto: Twitter @barracascentral

Este lunes 23 de marzo, desde las 21.15 horas, en el Estadio Tomás Adolfo Ducó, por la fecha 12 del Torneo Apertura de la Liga Profesional, Huracán de Diego Martínez recibirá a Barracas Central de Rubén Darío Insúa.

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Dónde ver EN VIVO el Huracán vs. Barracas Central al cruce por el Apertura

El encuentro entre el Globo y el Guapo por la fecha 12 del Torneo Apertura de la Liga Profesional, se podrá ver en vivo para toda la Argentina a través de la señal de TNT Sports Premium:

  • Canales 124 de Flow
  • Canales 603 (SD) y 1603 (HD) de DirecTV
  • Canales 112 (SD) y 1018 (HD) de Telecentro

Dónde ver ONLINE el Huracán vs. Barracas Centralpor el Apertura

Este encuentro entre el Globo y el Guapo por la fecha 12 del Torneo Apertura de la Liga Profesional, se podrá ver desde una PC o cualquier dispositivo móvil a través del Pack Fútbol con Flow, Directv GO y Telecentro Play, también por TNT Sports Go, previo registro. Además, podés seguir las incidencias EN VIVO, por 

A qué hora será el partido entre Huracán vs. Barracas Central por el Apertura 2026 

Horario país por país

  • Argentina: 21.15 horas
  • Brasil: 21.15 horas
  • Uruguay: 21.15 horas
  • Chile: 21.15 horas
  • Paraguay: 21.15 horas
  • Bolivia: 20.15 horas
  • Venezuela: 20.15 horas
  • Ecuador: 19.15 horas
  • Perú: 19.15 horas
  • Colombia: 19.15 horas
  • México: 18.15 horas

Cómo llegan Huracán y Barracas Central al cruce por el Torneo Apertura

Huracán no viene en un buen momento futbolístico, puesto que de sus últimos cinco partidos solo ha podido conseguir una victoria y no gana hace dos fechas, siendo en la fecha 8 ante Belgrano la última vez que ganó. En su última presentación, el Globo empató 0-0 ante Aldosivi, equipo que pelea el descenso y por ahora está fuera de los Playoff del Torneo Apertura, ya que marcha en la décima posición de la Zona B con 13 puntos, aunque solo está a una unidad del ultimo equipo que se está clasificando.

Por su parte, Barracas Central ha levantado mucho en sus últimos cuatro partidos. Y es que el Guapo lleva cuatro encuentros sin conocer la derrota y ya dos victorias consecutivas tras sus triunfos ante Independiente Rivadavia (2-1) y Atlético Tucumán (2-1). Con esos resultados, el equipo dirigido por Rubén Darío Insúa se ha metido en puestos de clasificación, ya que ahora se ubica en la séptima posición con 15 puntos.

Probable formación de Huracán vs. Barracas Central, por el Torneo Apertura

Sebastián Meza; Lucas Blondel, Fabio Pereyra, Nehuén Paz, César Ibáñez; Emmanuel Ojeda, Leonardo Gil; Thaiel Peralta, Óscar Romero, Óscar Cortés; Luciano Giménez. DT: Diego Martínez.

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Probable formación de Barracas Central vs. Huracán, por el Torneo Apertura

Juan Espínola; Nicolás Capraro, Fernando Tobio, Nicolás Demartini; Tomás Porra, Dardo Miloc, Iván Tapia, Gonzalo Maroni, Rodrigo Insua; Jhonatan Candia, Gonzalo Morales. DT: Rubén Darío Insúa.

Datos del partido entre Huracán vs. Barracas Central, por el Torneo Apertura

  • Hora: 21.15
  • TV: TNT Sports Premium
  • Árbitro: Facundo Tello
  • VAR: Adrián Franklin
  • Estadio: Tomás Adolfo Ducó

Huracán,Barracas Central,Torneo Apertura

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Atento Platense: Depay no juega en Vicente López

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El jueves 9 de abril próximo, Platense jugará por primera vez en su historia en la Copa Libertadores. En Vicente López, recibirá a Corinthians, de San Pablo. Y este lunes se confirmó que el Timao vendrá sin su principal figura: Memphis Depay, lesionado frente a Flamengo (1 a 1), fue diagnosticado con una lesión muscular de grado dos en el muslo derecho. El diagnóstico inicial indica cuatro semanas de baja para el neerldandés.

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La lesión se le produjo en el primer tiempo, después de iniciar la jugada que derivó en el gol de Yuri Alberto, Memphis cayó al suelo, se agarró el muslo derecho y pidió ser reemplazado.

«Es una lástima lo que pasó, sintió molestias. Según él, la sensación es que se le tensó el músculo. Esto es solo un intento de explicarlo porque es imposible dar detalles de lo sucedido. Sintió que se le tensaba la pierna. A partir de ahí, ya no pudo continuar.», se lamentó el entrenador Dorival Júnior ante la prensa.

Depay podría iniciar su recuperación en su país, ya que estaba convocado por su selección para participar de los amistosos de la fecha FIFA, ante Noruega y Ecuador. Se calcula que se perderá también tres partidos por el Brasileirao y, quizá, el match ante Independiente Santa Fe de Bogotá por la Libertadores, pautado para el 15 de abril.

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Sin el dorsal 10, las opciones de Corinthians para ocupar el puesto de compañero de ataque junto a Yuri Alberto son Vitinho, Kayke, Jesse Lingard, Kaio César (lesionado), Pedro Raúl y Gui Negao.

Memphis Depay con Corinthians, ante Huracán en el Ducó por la Copa Sudamericana (EFE).
Depay con Países Bajos.Depay con Países Bajos.

Un escándalo por un móvil

El futbolista, tras ser reemplazado, siguió el partido ante Flamengo desde el banco de suplentes del Timao. Allí, en tiempo de descuento, empezó a revisar su teléfono móvil. Entonces, un colaborador de Dorival lo reprochó. Luego explicó que le estaba enviando información sobre su lesión al cuerpo técnico de Países Bajos. De todas maneras, no se descarta que sea multado.

El delantero del Corinthians había salido por lesión ante Flamengo y en el banco de suplentes chequeó los mensajes. Lo reprobó un integrante del cuerpo técnico.

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Platense,Memphis Depay

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