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‘Es un obsesionado del fútbol’: el lazo especial entre Jorge Alastuey y Carles Martínez, dos ex del Barça

Carles Martínez Novell (Les Franqueses del Vallès, 1984) está haciendo maravillas en el Alto Garona. No es casualidad. Lleva años picando piedra, creciendo paso a paso hasta alcanzar el lugar que hoy ocupa: un Toulouse noveno en la Ligue 1 y semifinalista de la Coupe de France tras tumbar al Olympique de Marsella en cuartos. Puede que el Lens sea la gran revelación del curso, pero los occitanos, de la mano del técnico vallesano, son un equipo muy a tener en cuenta.
A solo dos partidos de levantar la que sería su segunda Coupe de France (tras la de 2023), el mérito tiene nombre propio. El extécnico de La Masia perdió el pasado verano piezas importantes como Canvot, Aboukhlal o Babicka, pero supo reinventarse: dio galones a los jóvenes y recuperó la mejor versión de varios futbolistas.
Es un entrenador fabuloso. Tomó las riendas del Toulouse en 2023, un año después de su llegada, como asistente de Philippe Montanier. Su camino en los banquillos comenzó en el Granollers, dio el salto al fútbol base del Espanyol y, en 2015, recaló en La Masia. Allí dejó huella como formador de talentos como Fermín, Casadó, Balde o Xavi Simons… y también de un Jorge Alastuey que solo tiene elogios hacia su figura.
Al jugador del Austin II, que debutó recientemente con la primera plantilla, le brillaban los ojos al hablar de Carles Martínez, quien fue su entrenador en dos etapas, en el Infantil A y el Cadete A, y mostró públicamente su orgullo al comentar la publicación de la franquicia tejana.
«El mejor entrenador que he tenido»
«Me ha gustado que me preguntes porque hablé con él hace poco y de hecho un compañero que tengo aquí estuvo con él en el Toulouse cuando ganaron la Copa de Francia y siempre hablamos mucho de él», cuenta en una entrevista con SPORT. «Es, sin duda, el mejor entrenador que he tenido y el que también me ha ayudado a crecer y desarrollarme como jugador».
El preparador vallesano atendió a SPORT a principios de 2025 y garantizó que «seguramente soy quien soy gracias, en gran parte, a las experiencias que he vivido allí. Mi manera de pensar y mi manera de ser».
Fue el primer técnico que tuvo Jorge en el Barça y le marcó para siempre: «Me lo hizo todo mucho más fácil, me dio mucha confianza. Lo volví a tener luego en Cadete A, que también fue un año increíble para mí. Fui con la selección española, la selección catalana, era capitán del equipo hasta que luego tuve una lesión importante».
Jorge Alastuey formó parte, junto con Xavi Simons, Fermín, Casadó o Balde, del Infantil A de Carles Martínez / @jorge10alastuey
«Ojalá el fútbol nos vuelva a juntar»
«Ya sabía en esa época que iba a llegar muy arriba porque es un obsesionado del fútbol, siempre estábamos hablando de detalles tácticos, de cómo afrontar los partidos, de detalles de gente que ama el fútbol y él es un entrenador que ama el fútbol. Me alegro muchísimo de lo que está consiguiendo, no es fácil», asegura.
Carles, que enero alcanzó los 100 partidos con los ‘Violets’, «me escribió cuando hice el debut». «Le mando un saludo desde aquí. Me marcó mucho y le he dado mucho cariño y ojalá el fútbol nos vuelva a juntar».
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El día que los jugadores de Zaire protagonizaron una de las jugadas más insólitas en la historia de los Mundiales

La República Democrática del Congo selló su clasificación al Mundial 2026 tras vencer 1-0 a Jamaica en el repechaje. El país africano, que en 1974 competía bajo el nombre de Zaire, regresará a la Copa del Mundo más de medio siglo después de su única participación, prolongando su vigencia en la memoria futbolera global por un episodio singularmente recordado.
Su victoria en Guadalajara, México, ante los caribeños lo convirtió en el país número 47 clasificado para la máxima cita. El equipo dirigido por Sébastien Desabre celebró con un gol de Fiston Mayele una gesta que revive la historia de 1974: entonces, el país fue pionero como primer representante del África subsahariana y protagonista de una jugada que marcó un antes y un después en la percepción del fútbol africano.
El trasfondo político que marcó su paso por el Mundial
En la edición de 1974, la selección de Zaire enfrentó contextos de tensión política interna y miradas estigmatizantes desde el exterior. Debutó con una derrota por 2-0 ante Escocia; no obstante, el encuentro decisivo fue el segundo partido, cuando cayeron 9-0 ante Yugoslavia, estableciendo la mayor goleada registrada en la historia de los Mundiales.
Este resultado derivó en amenazas directas por parte del régimen de Mobutu Sese Seko, presidente de Zaire en ese momento, que alteraron seriamente el ánimo del plantel.
En el último partido de la fase de grupos, bajo la presión política y con Brasil como rival, ocurrió el episodio que la prensa internacional interpretó durante años como desconocimiento reglamentario. Con la Verdeamarela ganando 3-0 y restando cinco minutos, el defensor Ilunga Mwepu salió de la barrera antes de la ejecución de un tiro libre y despejó el balón con fuerza, una acción que sorprendió y se difundió mundialmente, usada reiteradamente para reforzar estereotipos sobre el fútbol africano.
La verdadera razón del acto de Mwepu era mucho más compleja. Según manifestó el propio jugador a la BBC, tras la derrota frente a Yugoslavia, los futbolistas permanecieron recluidos en el hotel bajo la advertencia de que no debían regresar si la derrota ante Brasil superaba los cuatro goles de diferencia.
El temor a represalias llevó al plantel a adoptar cualquier medida para evitar un marcador más abultado. Así, el despeje de Mwepu fue una acción desesperada y calculada, no una equivocación reglamentaria. “Tras el partido contra Yugoslavia, los guardias del presidente nos encerraron en el hotel y nos avisaron que si perdíamos por más de 4 goles contra Brasil, que mejor no volviéramos a casa“, detalló el futbolista años después, en declaraciones recogidas por Doble Amarilla.
La repercusión fue inmediata: el tiro libre no derivó en gol, y el equipo logró evitar un resultado más amplio, aunque la eliminación era segura. Zaire cerró su participación con tres derrotas, catorce goles en contra y ninguno a favor.

Presión política y construcción mediática: la jugada de Ilunga Mwepu
La escena protagonizada por Mwepu expuso el peso de las presiones políticas y la desigualdad cultural que enfrentaron los futbolistas africanos en los años setenta. Mientras las transmisiones internacionales describían el episodio con humor, la realidad del plantel de Zaire era la amenaza directa de uno de los gobiernos más autoritarios del continente africano en el siglo XX. La ausencia de información sobre estas circunstancias contribuyó a la consolidación de estereotipos y prejuicios en la cobertura mediática de la época.
El equipo llegó a Alemania Federal como campeón de la Copa África, con jugadores competitivos como Kazadi Mwamba, Ndaye Mulamba y el propio Mwepu. Sin embargo, la presión política y la desconfianza internacional limitaron su desempeño y marcaron la interpretación pública de sus acciones.
“El recuerdo de 1974 sigue vigente, pero ahora aparece resignificado: ya no como una anécdota de burla, sino como el reflejo de un contexto complejo donde el fútbol convivía con presiones políticas, desigualdades y falta de comprensión cultural”, detalló el sitio Panenka respecto al contexto en el cual abordaron los africanos la cita mundialista.
Durante décadas, la jugada de Mwepu fue tomada como símbolo de desconocimiento táctico, cuando en realidad fue una reacción al riesgo personal. El hecho muestra cómo factores externos pueden incidir de manera determinante en el desarrollo de un evento deportivo.
Reinterpretación de una historia y oportunidad de cambio
La clasificación de la RD Congo al Mundial 2026 abre la puerta para reinterpretar el pasado y modificar la narrativa en torno a aquel equipo. Hoy, el país acude bajo otra denominación, en un escenario distinto, con la misión de honrar el legado de quienes lo precedieron y tomando distancia de los prejuicios históricos.
Para el equipo actual, la cita mundialista es más que un reto deportivo: supone demostrar el salto futbolístico nacional y reconstruir la memoria colectiva acerca de Zaire 1974.
Así, este Mundial será mucho más que una competencia para el conjunto africano: será la posibilidad de cerrar una herida histórica y cambiar la narrativa de una historia que durante décadas fue mal contada. La historia de Mwepu y sus compañeros, ya no vista desde la burla, aparece hoy como símbolo de resistencia ante la adversidad.
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Con dos goles de Lautaro Martínez, Inter de Milán venció 5-2 a Roma por la fecha 31 de la Serie A

El Toro anotó doblete. Foto: EFE
El argentino Lautaro Martínez, capitán y figura del Inter de Milán, regresó este domingo a lo grande a los terrenos de juego, con un doblete ante el Roma (5-2) que acabó con la crisis ‘nerazzurra’ y colocó a los suyos a un paso del ‘Scudetto’.
No encontraba el gol el Inter en las últimas jornadas con la misma facilidad con la que lo hacía cuando lideraba el argentino, baja desde el 18 de febrero tras una lesión en el sóleo de la pierna izquierda tras el partido de ida de los dieciseisavos de final de la Liga de Campeones ante el Bodo/Glimt.
El combinado milanés no ganaba desde el 28 de febrero, hasta este domingo, cuando arrolló al Roma con un contundente 5-2. El regreso de Lautaro fue protagonista, firmando un doblete que ha devuelto la ilusión a San Siro y le permite aventajar en una jornada clave en la carrera por el ‘Scudetto’.
Apenas necesitó un minuto para demostrarlo. En su primera oportunidad tras la reaparición, envió el balón al fondo de la red tras una asistencia de Marcus Thuram. Repitió tras el descanso, nuevamente al inicio del segundo tiempo, para firmar su doblete y devolver la ilusión a San Siro.
El atacante argentino, cuyo regreso era muy esperado e incluso necesario para el equipo, es el máximo goleador de la Serie A con 16 dianas. Su ausencia había sembrado dudas, y con él en el campo esta temporada, el equipo promediaba 2,2 goles por partido. Sin su presencia, esa cifra descendió a un tanto por encuentro.
«Un partido muy importante para nuestro camino, para el campeonato, para la clasificación», afirmó al terminar el encuentro. Pero también para él, que se reafirma como pieza clave en el proyecto de Cristian Chivu.
Esta temporada ha jugado 1.957 minutos, con 16 goles, cuatro asistencias y 26 partidos jugados, y ha hecho dupla con el francés Marcus Thuram.
En octubre de 2024 se convirtió en el máximo goleador extranjero de la historia del Inter al alcanzar los 133 tantos, superando al húngaro Istvan Nyers.
Ahora ha ampliado su registro y, con este doblete al Roma, superó los 171 goles de Roberto Boninsegna para situarse como tercer máximo goleador histórico del club con 173, solo por detrás de Alessandro Altobelli (209) y Giuseppe Meazza (284).
También es el máximo goleador histórico del club en la Liga de Campeones y el extranjero con más goles en la entidad.
Su vuelta ha provocado expectación ya que ha sido decisivo en los momentos clave. Su consistencia goleadora y su capacidad para aparecer en los partidos importantes han consolidado su estatus como emblema y referente absoluto del Inter, algo que volvió a demostrar hoy. EFE
Lautaro Martínez
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Vasco contra Barracas: no viajaron el técnico ni los titulares

Barracas Centraltuvo una buena noticia desde Río de Janeiro: el técnico de Vasco da Gama, Renato Gaúcho, no le da prioridad a la Copa Sudamericana, sino al Brasileirao. Por eso, resolvió ni viajar a Buenos Aires para el partido y convocar a mayoría de juveniles para el match contra el Guapo, del próximo martes, a las 19.00, en el estadio de Banfield. Los habituales titulares se quedarán trabajando con él en Brasil. La determinación del técnico tuvo el apoyo de la dirigencia.
«No hay manera de llevar a todos a Argentina, regresar y cruzar todo Brasil para ir a Belem (partido ante Remo, del próximo sábado). Los jugadores son humanos, no están hechos de hierro. Se ve que la mayoría de los clubes, en cada jornada, solo en el Campeonato Brasileño, cambian su equipo, precisamente por el cansancio. Así que, si mantienes el mismo equipo, no podrás correr y perderás jugadores por lesiones. No estamos descuidando la Copa Sudamericana, todo lo contrario. La prioridad es el Brasileirao. Pero no tiene sentido insistir, alineando jugadores con un plantel reducido y perdiendo más jugadores por lesiones. La factura llega. Así que pueden estar seguros de que la decisión que tomamos es la mejor posible», declaró Renato en la conferencia de prensa.
El técnico que estará a cargo será Marcelo Sales, segundo ayudante de campo, quien este lunes dirigirá la práctica en Casa Amarilla. Los juveniles Sub 20 que serán parte de la delegación son Alison, Andrey Fernandes, Avellar, Bruno André, Breno Vereza, Gustavinho, Juninho, Philippe Gabriel, Ramon Rique, Samuel Jesus y Lukas Zuccarello. La delegación partido el domingo por la noche hacia la capital argentina. La integra el lateral uruguayo Puma Rodríguez, ya que está suspendido en el torneo local.
De los pibes, solo tres debutaron en Primera: Lukas Zuccarello, Avellar y Andrey Fernandes.
En el último partido por el torneo local, Vasco da Gama perdió 2 a 1 ante Botafogo. El equipo marcha en el puesto 11 del certamen, con 12 puntos en 10 fechas.
La determinación de Renato expone la habitual complicación de los equipos brasileños por las largas distancias que deben recorrer para lel torneo local, problema que se potencia cuando participan de torneos continentales.

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