POLITICA
El Gobierno prometió cambios para salvar la ley de propiedad privada en el Senado y quiere sesionar en una semana

Tras la caótica sesión del jueves pasado y una lesión aún abierta que se generó el propio oficialismo, la titular de la bancada libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, mantuvo una cumbre con los jefes de bloque dialoguistas esta tarde con el objetivo de salvar la ley que “blinda” la propiedad privada, una norma que aliados le desplumaron a la porteña en comisiones. Con la promesa de cambios extra, se intentará llevar el proyecto al recinto de la Cámara alta el jueves de la semana próxima, junto a un puñado de pliegos judiciales e iniciativas -las últimas, sin conflicto- dictaminadas durante la jornada de hoy.
Lo acordado deberá validarse en una futura reunión de Labor Parlamentaria, donde se definen los temarios de sesiones junto a la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel. En la cumbre de esta tarde estuvieron, además de Bullrich, los presidentes de la Unión Cívica Radical (UCR), Eduardo Vischi (Corrientes); del PRO, Martín Goerling (Misiones); de Provincias Unidas, Carlos Espínola (Corrientes), y silvestres provinciales como Flavia Royón (Salta) y el misionero renovador Carlos Arce (Misiones).
¿Qué ocurrió en el plenario de mayo pasado, cuando se dictaminó? Fueron varios los batazos. Los más conocidos apuntaron a la eliminación del capítulo referido al Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP), que significó una dura derrota para el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; el guiño a gobernadores para que definan -por su cuenta- el límite de venta de tierras a extranjeros, ahora observado; y la amortiguación del texto inicial de la Casa Rosada a la hora de desalojos exprés.
Durante el plenario de comisiones, Bullrich remarcó que, en el capítulo de expropiaciones, se incorporó un límite máximo sobre lucro cesante del 30 % -antes no había un porcentaje determinado-, excepto que el involucrado demuestre lo contrario. También se revisó la tasa de interés, que será IPC más la del Banco Nación a 30 días y, por último, la fecha para establecer el valor de un bien será la anterior a cualquier acto o hecho vinculado a la expropiación.
En cuanto a desalojos, se respetará la diferenciación de sujetos locatarios de usurpadores. Según explicó la porteña, “se ratificará que las condiciones ante una eventual falta de pago seguirán como las determinadas por las partes -si es habitacional- y, ante una intimación, el locador deberá hacerlo con un plazo de diez días”.

Sobre tierras rurales, la jefa oficialista confirmó el mayor poder a mandatarios provinciales, salvo la prohibición a favor de Estados extranjeros. Sin embargo, en zonas de frontera, habrá una intervención del distrito con autorización previa de Nación. Y, para el caso de la ley de fuego empujada por Máximo Kirchner en la gestión de su “compañero” Alberto Fernández, se dinamita el plazo de “60 años de prohibición de uso o cambio de dominio ante un incendio de bosques nativo o implantado”.
El ítem de zonas de frontera es el que generó ruido en algunas bancadas. No es fácil de resolver, aunque tampoco imposible. La pregunta a saldar es: ¿cómo se toman a potencias que tienen el control sobre empresas importantes y que podrían realizar grandes inversiones? Después de la cumbre entre oficialistas y aliados, se inició un ida y vuelta para rearmar el artículo conflictivo, sobre todo, para sellar los votos necesarios e ir en calma al recinto.
Además, y mientras Bullrich no logra destrabar otros proyectos clave para la Casa Rosada, se deslizó que la semana próxima habría reuniones informativas sobre las leyes de etiquetado frontal y de sociedades. Es decir, trámite lento.
Convenios internacionales
Las comisiones de Relaciones Exteriores; y de Justicia y Asuntos Penales, que comandan los libertarios Francisco Paoltroni (Formosa) y Gonzalo Guzmán Coraita (Salta), respectivamente, avanzaron esta tarde con dos tratados ya aprobados por Diputados, los cuales quedaron en fila para ser convertidos en ley.
El primero avala el convenio de extradición con la República de Chile, suscrito el 5 de diciembre de 2023. En tanto, el segundo está relacionado con la transmisión electrónica de solicitudes de cooperación jurídica internacional entre autoridades centrales (“Tratado de Medellín”).
POLITICA
La ensayada explicación del Gobierno detrás de los reiterados contrapuntos de Patricia Bullrich


“No creo que escale. Está haciendo lo que considera que tiene que hacer”, expresó a Infobae una importante fuente con acceso al despacho presidencial para explicar el accionar de la senadora Patricia Bullrich, que volvió a hacer público un nuevo contrapunto con el Gobierno, esta vez por el ajuste en materia de discapacidad contemplado en el Presupuesto 2027.
Desde el entorno de la legisladora aseguran que se trata de un error innecesario en un tema sensible para la sociedad que pinta al Gobierno de “cruel” de manera innecesaria. “Si quieren perder las elecciones que avisen”, sostuvo con ironía ante este medio un dirigente bullrichista.
La reedición de la tensión surgió tras el envío del detalle de las estimaciones de gastos para el año próximo, que generó polémica a raíz del capítulo que contemplaba fuertes ajustes en el área en detrimento del proyecto “superador” del oficialismo para contentar a los aliados. “No me tomen de tonta”, alertó Bullrich, enojada por la falta de explicaciones durante el encuentro de mesa política del pasado martes.
Los que la conocen aseguran que la legisladora apuesta a construir un perfil de “mileista sensata” que busca contentar a sus electores ante las situaciones en las que percibe a la administración libertaria “desperfilada”. Esa lógica -creen- se intensifica de cara a las elecciones de 2027, para las que la senadora suena como potencial candidata a la vicepresidencia, aunque no está claro el lugar que ocupará en las listas.
“Tiene una base electoral que no es la misma que la de Milei. La contiene y mantiene adentro”, expresó un alfil violeta. Un importante dirigente bullrichista coincide en su posición: “Se lleva la marca y levanta la bandera antes de que la capitalice la oposición”, explicó ante este medio.
Asimismo, luego de que la senadora apuntara contra el reducido círculo designado por el presidente Javier Milei, en particular contra el ministro de Economía, Luis Caputo, a cargo de la confección de la “ley de leyes”, algunas voces de la administración libertaria justifican el accionar de la Casa Rosada al sostener que el proyecto en el que trabajaban los alfiles legislativos violetas en coordinación con los aliados no contemplaba los lineamientos del Gobierno.
“Se habla del Presupuesto desde hace un año. Se acordó que en el Congreso se trabaje en la propuesta y que el Presidente iba a mandar su versión. Incluso Martín Menem habló en la mesa del tema. Tenían un proyecto contrario al del Ejecutivo”, explicaron para rechazar los señalamientos.
Lo cierto es que el titular de la Cámara de Diputados tampoco estaba enterado de los planes en materia de discapacidad y se anotició en horas de la noche del martes, cuando ingresó el proyecto. La diferencia con Bullrich es estructural: mientras Menem acata, la senadora no pierde oportunidad para intentar alertar al mandatario de la necesidad de acelerar la recuperación económica y de dar señales a la sociedad.

En el mar de versiones que abrió el nuevo desmarque, circuló una que atribuía el desconocimiento del detalle del Presupuesto 2027 a la salida anticipada de Bullrich de la reunión de la mesa política para asistir a la comisión de Asuntos Constitucionales que empezaba a debatir la reforma electoral. “Es mentira”, rechazaron desde el entorno de la senadora.
Pese a las tensiones de los últimos días y la descoordinación interna, en las filas oficialistas descartan que el tema escale y pase a mayores. Incluso, rechazan la posibilidad de que la ex Juntos por el Cambio rompa con La Libertad Avanza. No obstante, perciben movimientos electorales detrás de cada diferenciación.
“Patricia es así. Quiere quedar bien con un sector que la trata bien y que le celebra que se diferencie. De esta forma, se pone en valor. Es parte de su perfil”, se expidió un alfil violeta.
Uno de los que ya se adaptó al perfil crítico de su legisladora es Javier Milei, que este viernes no solo minimizó el video que subió Bullrich, musicalizado con el hitazo No me importa de Lali sino que se mostró elogioso de la cantante que supo cuestionar. “Luego de la polémica escuché algunos temas y me gustaron”, expresó el libertario.
Bullrich no solo marcó su diferencia, sino que lo hizo de manera disruptiva y consciente del peso electoral propio que conserva y de que, dentro del oficialismo, pocos desconocen que no pueden darse el lujo de dejarla ir. Incluso, entre las opciones para musicalizar el clip, también figuraba La Tonta, el sencillo de Jimena Barón que concluye con una casa en llamas.
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POLITICA
Escenas de desorden, temor y desconcierto en el oficialismo

El viaje presidencial a Nueva York, que comenzará esta noche para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas, no podía llegar en un momento más oportuno.
No es que Javier Milei tenga para exhibir ahí un momento de grandes éxitos. En realidad, el oficialismo ofrece en la actualidad datos estadísticos con algunas luces y muchas sombras e inocultables escenas de desorden, desconcierto y temor. Pero en la Casa Rosada ven este viaje como un respiro, un corte, que permita cambiar los ánimos y obtener una nueva cuota de oxígeno tranquilizador desde el norte del continente. Esta vez, casi seguro, más simbólico que material.
En el entorno presidencial ponen sus fichas, muy especialmente, en que la visita le aportará al Gobierno y al propio Presidente la repercusión necesaria para sostener en el centro de la agenda pública local, que le viene siendo adversa, un asunto sensible para los argentinos, como es el flamante reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas, que será el eje de su discurso en el recinto de la calle 45 de Manhattan.
Confían en lo que suele ocurrir con todos los presidentes que atraviesan momentos críticos de su gestión cuando hacen un viaje al exterior. Halagados por los interlocutores de una agenda amigable, recuperan la autoestima y se creen aquello de que “nadie es profeta en su tierra” y que de lejos se ve más claro. Mucho más cuando se da por hecho que Milei volverá a ser cobijado y elogiado por el trumpismo y por el universo económico-financiero-político que lo tiene como el faro del liberalismo económico y una de las más filosas espadas contra toda expresión estatista o de izquierda en este lado del mundo. Ese respaldo siempre es oportuno.
En el oficialismo admiten que necesitan casi con desesperación un respiro, aunque resulte un pequeño oasis que probablemente culminará con rapidez, como ya ha sucedido en otras ocasiones, más en la medida en que la economía solo ofrezca buenas noticias para algunos pocos sectores, que derraman muy poco para el resto.
Los datos sobre pobreza del primer semestre que se conocerán esta semana mostrarán un aumento de casi cuatro puntos, según los especialistas, lo que significa que aproximadamente hay 1,7 millones más de personas que son pobres. Un quiebre en la reducción de ese indicador social tan relevante, que el Gobierno mostraba hasta ahora con orgullo para descalificar a sus críticos que lo acusan de insensibilidad. Otra bandera que se mancha.
No extraña entonces que quienes conocen la dinámica del Gobierno admitan que el aire suele estar enrarecido y que abundan las dificultades en la gestión, no solo por las incesantes pujas internas, que Milei no saldó y de las que parece desentenderse y, a veces, dejar andar.
Material inflamable
“Cuando está el Presidente parece que todos estuvieran manipulando materiales altamente inflamables. La tensión se corta con motosierra por temor a que algo desate una reacción atómica”, fue la gráfica descripción hecha por alguien que compartió varios momentos con los hermanos Milei y otros importantes colaboradores durante la tensa semana pasada.
Sin tanta metáfora, esa caracterización coincide con lo que expresan funcionarios, dirigentes políticos, legisladores y empresarios que interactúan con la cima del poder libertario y que han visto en el último mes un recrudecimiento inquietante de ciertos rasgos personales y de funcionamiento de la administración. Son días complicados.
La sucesión de números negativos que se conocieron la semana pasada sobre la marcha de la economía en el primer semestre compusieron una muestra de diapositivas indeseadas, que alteraron aún más el clima y que tuvieron como corolario la presentación del proyecto de presupuesto 2027 y sus disruptivos efectos.
Esos hechos, también, subrayaron el desorden, la falta de coordinación y los efectos de las irresueltas disputas internas, que parecen fruto de un déficit de conducción efectiva, salvo cuando se trata de lineamientos económicos. En ese plano, Milei impone su opinión irrefutable, dejando nulos o muy escasos resquicios para la discusión, que ya casi nadie intenta.
La crítica pública que hizo la jefa del bloque de senadores libertarios, Patricia Bullrich, sobre los cambios en el sistema de asignaciones por discapacidad incluidos en el proyecto de presupuesto pareció una muestra elocuente del estado de cosas en el Gobierno.
A la evidente falta de comunicación a los principales encargados de empujar la aprobación de la “ley de leyes”, que motivó los reclamos públicos y muchas otras quejas en privado aún más agrias de varios legisladores nacionales oficialistas y funcionarios de alto rango, se sumó la ausencia de estrategia para salir de ese enredo. Los reclamos y el malestar por la carencia de lineamientos claros y falta de explicaciones sobre políticas o iniciativas alcanzan ya hasta algunos mileístas reacios al pensamiento crítico, que no son pocos.
Eso se advirtió tras la publicación por parte de Bullrich de un video con la canción No me importa, de Lali Espósito, a quien Milei ha descalificado y atacado reiteradas veces, 24 horas después de que cuestionara el proyecto de presupuesto y recibiera críticas de algunos destacados oficialistas.
Milei se enteró de la provocativa publicación (la segunda en ese formato que hace Bullrich) mientras hacía una visita a Bahía Blanca para recorrer las locaciones de dos millonarias inversiones. Quienes acompañaban al Presidente quedaron estupefactos por la falta de reacción coordinada y la ausencia de elaboración de una comunicación estratégica al respecto.
El malestar con la senadora fue tan manifiesto como el desdén con el que se trató el caso y a la propia legisladora oficialista. “¿Qué podíamos esperar? Es Patricia”, fue el comentario, entre la resignación y el desapego, de los hermanos Milei, cuentan testigos que estaban con la comitiva. Luego, sin mayores evaluaciones, el Presidente escribió en su celular la respuesta a una periodista que lo había consultado por el video, restándole importancia, con lo que sorprendió a todos y le bajó el tono a la polémica. Lo más sorprendente de la respuesta presidencial fue la afirmación de que “no hay que politizar el arte”. Toda una novedad proviniendo del mariscal de la batalla cultural.
“Pero no fue el fruto de ninguna estrategia, sino una reacción espontánea”, admiten en el entorno presidencial. La respuesta presidencial, celebrada ampliamente, potenció, sin embargo, una interpretación no demasiado edificante para Milei.
“La contestación indulgente para con Patricia resalta la fragilidad de todo y que ella hoy es tan imprescindible para Milei que no le queda más que tolerarle lo que no le acepta a casi nadie. Pero eso a ella le da cierta impunidad y le permite seguir construyendo su perfil diferenciado”, señala un funcionario que sigue con preocupación los tropiezos del Gobierno.
Ante eso, crece en el mileísmo la preocupación respecto de que la falta de respuestas económicas a las demandas de la sociedad siga horadando la imagen de Milei y de su gestión y alimente la construcción de una oferta electoral de centro-derecha o, peor aún, surgida de las entrañas mismas del oficialismo.
Dos nuevos triángulos
Nada de eso escapa a las dos alas enfrentadas del gobierno. El karinismo y el santicaputismo miran con preocupación el presente y actúan en consecuencia, pero con casi nula interacción y un exceso de competencia, lo que tiene demasiados efectos secundarios no deseados. Otro tanto pasa con el ala económica que dirige el otro Caputo.
Todo indica que después del triángulo de hierro, fundido por las disputas internas, ahora hay dos triángulos de poder, todos con el presidente en el vértice mayor. A uno lo completan Karina Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, que parece disfrutar como pocos de su encumbramiento, a pesar de las muchas dificultades y trabas que suele encontrar para su gestión. Los gobernadores con los que interactúa se lo recuerdan y él con su inveterado desparpajo tira la pelota a otras canchas y sigue adelante. Hace dos años no imaginaba contar con tanto capital (político).
En el otro triángulo, más flexible y menos sólido, están los Caputo (Santiago y Toto), a quienes le atribuyen algunas sorpresas que aparecieron en el proyecto de presupuesto e hicieron ruido.
Otro tanto ocurrió con el flamante proyecto de ley de defensa de la soberanía, que lleva la caligrafía del superasesor, lanzado para darle herramientas normativas a la novedosa cruzada nacionalista del Gobierno, y en el que lo referente a las Islas Malvinas ocupa menos de un tercio, a pesar de ser el motivo esgrimido para presentarla. Eso fomentó la sospecha de que se trata de una excusa ennoblecedora para avanzar con restricciones a la acción de opositores y críticos y generó numerosas críticas de juristas, dirigentes políticos y organizaciones de la sociedad civil.
Por fuera de esos triángulos sigue ejerciendo una importante (y muchas veces conflictiva) influencia sobre el Presidente Federico Sturzenegger, y, en menor medida, Sandra Pettovello, que trata de no salir de su amplia jurisdicción ministerial y procura que nadie se inmiscuya o la complique.
No se sabe si escucha
“El problema no son esas construcciones paralelas, sino que todos actúan como jugadores de ajedrez de partidas simultáneas, que creen que las movidas que se hacen en un tablero no tienen consecuencias sobre los demás. Así es como se toman medidas que después generan más ruido y perjuicios que beneficios”, admite un observador que suele ser escuchado por altos funcionarios.
En ese contexto, las dificultades para un intercambio profundo y constructivo de opiniones y visiones se agravan con los largos momentos de ensimismamiento que muestra el Presidente, agregan quienes han compartido recientemente reuniones, traslados y viajes con él.
“En presencia de otras personas que no son de su círculo íntimo, al menos, interactúa poco. Suele mantener algunos comentarios, no muy extensos ni muy profundos, con Karina, pero está mucho tiempo con la vista en el celular y alterna un poco, sobre temas muy específicos, con los demás”, dice una fuente que recientemente estuvo en algunos de esos momentos fuera de la Casa Rosada.
En cambio, como un actor consumado, cuando entra en contacto con sus seguidores, Milei parece transformarse e interpreta el personaje que se espera de él: histriónico, cercano e hiperbólico. Otro motivo de desconcierto para muchos.
Quienes han tenido audiencias con Milei coinciden sobre ese aislamiento, aunque cuando se trata de inversiones parece enfocarse mucho más que respecto de otros temas. De todas maneras, varios de esos interlocutores suelen irse de los encuentros con una duda crucial.
“No te queda claro si te escuchó o solo oyó”, contó un empresario que hace poco se reunió con el Presidente. “Poco después de la presentación inicial se enfrascó en una larga perorata sobre aspectos macroeconómicos, acompañados de complejas fórmulas. Fue muy notable, tanto que Karina en un momento tuvo que llamarle la atención y recordarle que le estábamos presentando una inversión millonaria”, contó el representante de un importante grupo empresario. A veces la hermanísima se parece mucho a un exoesqueleto emocional, relacional y político del Presidente.
Ese escenario es motivo de preocupación, de comentarios y de interrogantes tanto por parte de empresarios e inversores que apoyan al Gobierno, como de sus aliados políticos y de los dirigentes y gobernadores amigables dispuestos a acordar y converger en proyectos y políticas concretas.
El ingreso en el proceso electoral con un panorama en el que abundan las escenas de desorden, temor y desconcierto en la intimidad del oficialismo genera demasiada incertidumbre.
Más cuando en lo inmediato llegarán cuatro acontecimientos exógenos que pueden tener fuerte influencia para el futuro de Milei y su gobierno: las elecciones en Brasil, en Israel y en Estados Unidos y la visita del Papa, con su mensaje en favor de la conciliación y la justicia social.
En el oficialismo crecen hora a hora los deseos para que el viaje presidencial a Nueva York traiga algo de paz y orden.
Claudio Jacquelin,Javier Milei,Santiago Caputo,Patricia Bullrich,Conforme a
POLITICA
Diputadas de la UCR denuncian “adoctrinamiento” en una escuela de un pueblo de Formosa

Dos diputadas nacionales de la Unión Cívica Radical denunciaron un presunto caso de adoctrinamiento en una escuela primaria de Formosa. Agostina Villagi y Carla Zaiser difundieron imágenes tomadas el viernes durante un acto en un establecimiento educativo de la pequeña localidad de Gran Guardia, a 80 kilómetros de la capital formoseña.
En el clip se puede ver a una delegada zonal que les recuerda a los alumnos que los guardapolvos, útiles escolares, zapatillas y el servicio de comedor que reciben son entregados por el gobernador Gildo Insfrán.
“¿Todos tienen guardapolvos? ¿Quién les mandó esos guardapolvos?”, les pregunta a los alumnos Gladys Esther González, la delegada zonal, que protagoniza el video difundido en redes sociales. Ante el silencio de los estudiantes, ella misma responde: “El Gobierno provincial”. Luego, les consulta a los niños el nombre del gobernador de Formosa. Solo algunos contestan y González vuelve a responder por ellos: “Gildo Insfrán”.
“¿Qué más les mandó además de los guardapolvos? Zapatillas, los útiles… Eso no lo compré yo, no lo compró Benjamín [un docente parado a su derecha], no los compró la directora. Eso es una decisión política del señor gobernador, de mandarles para que ustedes a principio de año tuvieran útiles escolares, zapatillas y guardapolvo«, reforzó la delegada zonal.
Más adelante, González también vinculó el servicio de comedor escolar con el gobierno provincial. “¿Toman la leche aquí? ¿Y la comida?“, preguntó. Ambas interrogantes recibieron un ”sí“. ”¿Es riquísima, no? Me consta porque yo varias veces vine a comer acá. Y vine a tomar la leche también. Ese beneficio, ¿quién lo envía? Gildo Insfrán, el gobernador. Por supuesto. Quiere la formación integral de todos los alumnos, de todos los estudiantes, que estén bien físicamente, psicológicamente y emocionalmente», completó.
Noticia en desarrollo.
Gildo Insfrán,Formosa,Conforme a
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