CHIMENTOS
Jimena Barón relató su odisea para llegar en avión privado a la final del Mundial con ayuda de Ian Lucas y Juli Poggio

Jimena Barón contó este lunes, a través de sus historias de Instagram, la accidentada odisea que protagonizó junto al ganador de MasterChef Celebrity Ian Lucas para llegar a tiempo al MetLife Stadium y presenciar la final del Mundial 2026 entre Argentina y España. La cantante, que se encontraba en Miami, tuvo que improvisar un traslado en avión privado después de que le cancelaran el vuelo comercial a Nueva York, y la historia involucró a una piloto desaparecida, un reemplazo conseguido por redes sociales y un llamado de urgencia a Julieta Poggio.
Todo comenzó en el aeropuerto de Miami, donde la cantante se encontraba junto a su pareja, Matías Palleiro, y sus dos hijos, Morrison y Arturo. El vuelo comercial que debía llevarlos a Nueva York fue cancelado pocas horas antes del partido, y la actriz recurrió a sus redes sociales para pedir ayuda desesperadamente. Fue entonces cuando, al revisar sus mensajes de Instagram ordenados por cuentas verificadas, apareció el nombre de Ian Lucas.



“Jime tengo un par de opciones en avión privado. Avisame, estamos sumando gente. Estoy en la misma que vos”, le escribió el influencer. La respuesta de la artista fue inmediata, aunque la realidad pronto le cambió el panorama: “Yo pensé que me escribías para ayudarme vos a mí”, le contestó por WhatsApp. “Pero al final Ian necesitaba ayuda”, reconoció la Jimena en sus historias.
La solución llegó en forma de trabajo en equipo. Jimena Barón junto a su familia, Ian Lucas y otros argentinos atrapados en el mismo aeropuerto lograron reunir siete personas para fletar una aeronave. La descripción que hizo la cantante del avión no dejó lugar a dudas sobre sus dimensiones: “el avión privado era del tamaño de mi pie, que calzo 40”. Pese a las condiciones, el grupo subió a bordo con el objetivo puesto en llegar al estadio ubicado en East Rutherford, Nueva Jersey.



El caos, sin embargo, no terminó ahí. Cuando todo parecía encaminado, el primer piloto confirmó el vuelo y luego desapareció sin dar explicaciones. El reemplazo llegó desde un lugar poco convencional: Instagram. “El segundo salió de Instagram y no sabíamos cómo hacer para averiguar si era posta o no”, relató. Para resolver la duda, la cantante recurrió a Julieta Poggio. “Yo llamo a Julieta Poggio porque vi que lo seguía”, explicó, en referencia a la cuenta del piloto en la red social.
A bordo del pequeño jet privado, el grupo despegó con el tiempo justo. “Desayuné cerveza, sí”, escribió junto a un video del vuelo, que ella misma calificó como “re tranqui”. Las imágenes mostraron la cabina de la aeronave durante el despegue y el hangar de Million Air al aterrizaje. Los dos argentinos que habían sido “adoptados” por el grupo y que no entraron en el avión lograron, a su vez, conseguir otro vuelo privado por sus propios medios.



El desenlace fue el buscado. “Llegamos a la cancha corriendo a las 14:43. Teníamos que estar. Y seguimos estando. ¡Arriba Argentina!”, escribió la cantante desde el MetLife Stadium. La cantante había guardado silencio en redes durante todo el trayecto, temerosa de que algo saliera mal en el último momento. “Como muchos dicen, ayer había una energía rara y yo hasta no entrar a la cancha no quería cantar victoria en redes”, admitió.
El resultado del partido, una derrota de Argentina ante España, no le impidió reconocer lo que vio en el campo. “Ayer nos han ganado bien. Ya felicité a España, que les tengo mucho cariño”, escribió. Al mismo tiempo, disparó contra quienes, según ella, les desearon el mal durante la jornada: “Más el odio y la mufa que nos estaban tirando. No dije nada hasta ahora pero váyanse a lavar bien el ogt. La boca con jabón y lavandina se enjuagan antes de mencionar nuestro país”.


Al margen de la final, la actriz también compartió una postal del regreso: una foto en las calles de Nueva York junto a sus hijos, con la camiseta de la Selección y una mochila transparente con cuatro pañales, camino al aeropuerto para volver a Miami. Y cerró su relato con una imagen abrazada a Morrison, su hijo adolescente, en la terminal. “Y contra todo pronóstico tengo un hijo adolescente que me da muchos besos y abrazos en público. Y su mamá lo trajo al mundial”, escribió junto a un corazón rojo.
CHIMENTOS
El doloroso anuncio del Dibu Martínez que ningún argentino quería escuchar tras perder el Mundial: «Es momento de dar un paso al costado»

El impacto que genera perder una Copa del Mundo son de esas tristezas que no se superan fácilmente y que solo el paso del tiempo puede aminorar un dolor tan grande como este. Y entre tantas muestras de afecto que recibió la Scaloneta, el mensaje del Dibu Martínez pegó en el corazón de todos los argentinos.
Nacido en Mar del Plata, con un paso por las Inferiores de Independiente, el Dibu se fue de muy joven a perseguir su sueño. Con su familia en Argentina, trabajando, el arquero luchó durante años para llegar al arco que hoy defiende.
Con su 1.95 metros, sus bailes, y esas atajadas imposibles, se ganó el corazón de todo un país. Hoy justamente los hinchas son quienes le pidan que siga defendiendo el arco de la albiceleste, pero puso un enorme manto de intriga en cuanto a su futuro.
Para el Dibu se viene un tiempo de introspección y en donde deberá analizar bien qué paso dar. Hace tiempo él viene hablando de dejarle paso a los chicos que vienen y por eso es que habló de “dar un paso al costado” en su publicación.
EL DOLOROSO POSTEO DEL DIBU MARTÍNEZ SOBRE SU FUTURO
“Soñé que la ganábamos de vuelta, soñé en traerla a Argentina y hacer historia una vez más. La verdad, el dolor es difícil de explicar, queda reflexionar muchas cosas y ver cómo se sigue hacia adelante y si es momento de dar un paso al costado», destacó el Dibu.
Su futuro, totalmente incierto hoy en la Selección Argentina, y que dependerá mucho también de qué ocurra con Lionel Scaloni y lo que pasará con él también, en el puesto de entrenador, se vendrán importantes meses de definición.
«Lo siento mucho, realmente intenté lo máximo para ayudar a mi país y a mis compañeros», sentenció el Dibu. Ni bien pasaron los primeros segundos de su post, el pueblo argentino se manifestó para pedirle que siga un tiempo más, como abanderado principal del equipo.
Dibu Martínez, Lionel Messi, Mundial, Selección Argentina
CHIMENTOS
La profunda reflexión de Mario Pergolini tras la final del Mundial: “¿Y si nos quedáramos así?”

La final del Mundial dejó a la Argentina con una derrota ante España, pero también abrió paso a una profunda reflexión social. Mario Pergolini, en un instante en su ciclo Otro día perdido, puso en palabras lo que muchos sienten: ese instante de comunión colectiva que logra suspender, aunque sea por un momento, las diferencias cotidianas. “¿Y si nos quedáramos así, ¿no? Porque la verdad que estamos pasando un lindo momento en donde se acabaron las discusiones. Las discusiones tontas”, expresó, al sintetizar el clima que se vivió durante la competencia.
Mientras transcurrió el Mundial, la unidad nacional se volvió palpable. Las calles, los bares, los hogares y las redes sociales se poblaron de gestos y mensajes que, por encima de cualquier debate, celebraban la posibilidad de sentirse parte de algo común. Muchos argentinos, según Pergolini, percibieron una tregua: “Hay discusiones que no vamos a poder evitar. Pero si pudiésemos quedarnos un poquito con esta sensación de cuando estamos bien”.
En ese sentido, la Copa del Mundo funcionó como catalizador de una convivencia que suele verse opacada por diferencias políticas, sociales o incluso deportivas. “Qué loco que, aunque estemos bien, enseguida nos olvidemos de esta sensación, porque estas cosas pasan. El tiempo lamentablemente diluye las cosas y lo que hoy sentimos a lo mejor es un poco difícil recordarlo dentro de un año, ¿no?”, planteó Pergolini, consciente del carácter efímero de estos momentos de armonía.
En la competencia deportiva, la Argentina experimentó una de las sensaciones más buscadas en tiempos de fragmentación: la comunión social. La sensación de bienestar y de posibilidad de entendimiento entre compatriotas se volvió tangible en encuentros, celebraciones y conversaciones. “Retengamos lo más que podamos esto de saber que nos podemos llevar bien, de que podemos tener una linda relación, que somos eso”, instó Mario, en alusión directa al clima que se vivió en las jornadas mundialistas.
La comunión social descripta no es habitual en la Argentina de los últimos años. Los testimonios recogidos durante las semanas del Mundial coinciden en que el clima de entendimiento y cercanía se impuso por encima de las disputas habituales. “Durante mucho tiempo hemos luchado con lo que fueron los argentinos de otras épocas donde íbamos por el mundo como teniendo un orgullo anda a saber de dónde sacado, de qué forma, como si hubiésemos ganado anda a saber qué cosas”, reflexionó Pergolini, marcando la diferencia entre un pasado de orgullo mal entendido y un presente de simpatía y hospitalidad.
A pesar del ambiente positivo generado durante el Mundial, advirtió sobre la dificultad para mantener esa armonía más allá del evento deportivo. El olvido progresivo de los buenos momentos aparece como una constante en la vida social y personal: “Incluso sé que en las vacaciones de verano a lo mejor ya no nos vamos a acordar”, reconoció.
Esa efímera sensación de unión es comparable, según su analogía, a los recuerdos compartidos en relaciones personales: “Si todos los amigos pudiesen recordar aquellos momentos que saltaban juntos en un viaje de egresados, ¿no? Es muy difícil sostener los buenos momentos, que sigan estando en el cuerpo y seguirlo sintiendo, pero estaría bueno si lo pudiésemos lograr”.

En la práctica, la tendencia social es a retomar las discusiones y los enfrentamientos una vez que el evento unificador termina. Según reconoció, “no lo vamos a lograr, pero bueno, qué sé yo, ojalá suceda”. Esta resignación no niega el valor de lo vivido, sino que apunta a la necesidad de intentar, al menos, retener algo de esa experiencia positiva.
Uno de los puntos centrales de la reflexión es la crítica a los motivos banales que suelen dividir a la sociedad argentina. El distanciamiento por cuestiones triviales, los fanatismos y las peleas entre amigos y familiares aparecen como síntomas de una fragmentación persistente. “Somos un país que la verdad nos hemos distanciado por muchas razones y de muchas formas. Incluso cosas que no pensábamos que nos iba a pasar con amigos, con familiares, gente que dejó de hablarse por motivos realmente estúpidos, por fanatismos de otros”, lamentó.
La invitación a recordar los momentos de comunión no es ingenua: reconoce la dificultad de sostenerlos, pero insiste en la importancia de intentarlo siempre que sea posible. Mantener la memoria de los instantes de unión sirve, según la perspectiva de Pergolini, como un antídoto ante el riesgo de caer nuevamente en viejas divisiones.
CHIMENTOS
Se supo lo que pasó en el vestuario de Argentina entre los jugadores y la polémica que estalló en la arenga de Messi: «Estaban muy calientes»

Alrededor de la Selección Argentina se generó todo un fuerte runrún y que está relacionado a lo que pasó en la famosa arenga que dio Messi. Diferentes conspiraciones fueron saliendo a la luz, y todas ellas fueron negadas.
Incluso, la propia Yanina Latorre salió a contar que no pasó nada. Empero, la gente sostiene que el semblante del equipo, respecto a cómo salió en el segundo tiempo y el que mostraron cuando llegaron, era totalmente diferente.
Entre tanto que se dijo y se comentó, otros de los que salió a dar su opinión, con información, fue Hernán Castillo. El periodista deportivo contó detalles de esta situación inédita y para que no se siga generando más revuelo.
“Empezaron las teorías conspirativas y desestabilizadoras desde el mismo lugar de siempre. Messi dijo ‘olvidémonos de todo’ por los jugadores españoles y sus dichos (muy calientes los argentinos estaban) y porque el árbitro era europeo”, comenzó diciendo.
LO QUE PASÓ EN EL VESTUARIO ENTRE LOS JUGADORES DE ARGENTINA
En ese aspecto, la Pulga accionó como todo un capitán. Intentó quitarle presión a sus compañeros, y también toda esa bronca para pudieran concentrarse en el partido y así enfocarse 100% en lo que sería el segundo tiempo ante España.
“Quiso sacarlos de ese clima a sus compañeros. Eso fue en una arenga casi pública porque ellos saben que ahí hay cámaras. La verdadera arenga fue un rato antes y puertas para adentro, apuntó al corazón y al grupo bien armado y unido como siempre”, aseveró.
Desde un lado netamente periodístico, Castillo explicó la derrota: “Argentina perdió porque España fue mejor. Y el grupo lloró íntimamente y en público sabiendo que dejó todo y que quiere seguir juntos. Incluso van a intentar convencer a Scaloni de que se quede. No desestabilicen con pavadas”.
Selección Argentina, Mundial, Messi, vestuario, arenga
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