CHIMENTOS
Nancy Duré descubre sus secretos: el sexo después de los 50, su fama de «como hombres» y los fracasos en el amor

Fiel a su estilo sensual, luciendo un vestido ajustado que destaca sus curvas, y con un bronceado que denota sus recientes vacaciones en el Caribe, Nancy Duré (53) llega al estudio con su sonrisa característica, dispuesta a sumarse a la sección A solas con Paparazzi.
Hablará a corazón abierto: de sus orígenes en La Plata, de su padre violento, de cómo debió ganarse la vida demasiado pronto. Y confesará que disfruta de un lindo presente, tanto en lo laboral —integra el equipo de PuroShow, en El Trece, y hace radio con Baby Etchecopar en Rivadavia— como en el plano personal, aun cuando transita una separación demasiado reciente.
“Estoy feliz de estar acá», dice Nancy, aunque reconoce: «¡Que difícil es ponerse del otro lado! Uno está acostumbrado siempre a preguntar, no a que le pregunten”. Sin embargo, no esquivará ningún tema.
—¿Qué se siente que hablen de tu vida privada?
—Al principio era raro, justamente por esto de que uno está entrenado, e incluso estudió, para estar del otro lado. Pero también es divertido. No tengo mucho para ocultar y lo que me pasa, me pasa. A veces me llama la atención que interese tanto. Es parte del juego.
—Recién llegaste de tus vacaciones.
—Fueron pocos días. Me fui con mi mamá y mis hermanas a Punta Cana. Nos divertimos muchísimo porque las tres hermanas estamos solteras, y bien, y estábamos con ganas de divertirnos. Y mi mamá se prende en todas. Además, cuando me voy de vacaciones, realmente desconecto: archivo todos los chats de laburo, no leo un solo portal. El teléfono es para sacar fotos y publicar, no más que eso. Siento como si me hubiese ido tres meses; lo necesitaba.

—Estás con tele y radio. ¿Anhelás algo más?
—Siempre. Si no tuviéramos esa adrenalina, no estaría hablando bien de nosotros. Cuando pienso que me falta algo más, miro para atrás y digo: «Vine de La Plata, sin ningún contacto, llegué acá a los 25 para trabajar en Crónica y lo que logré fue un montón». Siempre tuve trabajo y continuidad, pero siempre quiero algo más: sueño con conducir un magazine para la mujer, para acompañar con buena onda, que sea divertido. Soy una persona que se ríe mucho de sí misma y me gusta hacer reír a los demás.
—Hay ambientes laborales con buena onda, y otros no tanto. ¿Cómo fue tu experiencia como angelita en LAM? Tuviste cruces con Matilda Blanco y Piar Smith.
—No tengo enemigas: si tienen un problema, es de ellas. Lo de Matilda es un juego. Si bien algunas veces nos decimos cosas muy fuertes, la quiero como persona. Sé jugar el juego y hasta tenemos fotos en los Martín Fierro, donde ella se hace la horrorizada con mi look. Sí es verdad que analizar la mejor y la peor vestida, atrasa. El vestido que está bien es el que a mí me hace sentir una diosa. Si me pongo un vestido que le guste a Matilda seguramente me hará sentir una pobre diabla porque no tiene que ver con mi identidad y mi esencia. En LAM la pasé bien, es una linda experiencia ser angelita. Tuve muchas peleas con Yanina Latorre con quien hoy me llevo bárbaro.
—¿En algún momento podrá darse un acercamiento con Pilar Smith? Porque ella no te quiere nada…
—El problema de ella es con APTRA y focalizar el conflicto en mí, como persona, cuando yo ni lo generé ni lo empecé. Muchos miembros de APTRA venían hablando de la necesidad de sancionar o expulsar a Pilar por cosas que venían pasando desde hace un año. En el mismo chat donde surgió todo el problema, venían subiendo recortes de su programa donde ella defenestraba a APTRA. Lo único que yo hice fue contarlo en los medios porque me preguntaron. Yo ni propuse la asamblea: lo mío fue un solo voto. Decir que fui la responsable es no hacerse cargo de la situación. No tengo ningún problema con ella porque tampoco fuimos amigas nunca.
—Para el que no te conoce: ¿quién es Nancy?
—Soy una mujer que pasó todas en la vida, buenas y malas. Uno no es lo que le pasó, sino lo que hizo a partir de eso: nunca tenés que quedarte estancado en el pasado ni en cosas que te dolieron. Uno tiene que seguir para adelante. En ese sentido, a la fuerza, me convertí en una mujer muy fuerte.
—¿Qué cosas te hicieron fuerte?
—Todo. Una infancia complicada, con un padre violento al que tuve que enfrentar en un montón de oportunidades. Una adolescencia que me costó también, porque se mezclaba esta cuestión con temas de salud. Salir a la vida de golpe, a raíz de la necesidad de independizarme joven, de la necesidad de luchar por salir de esa situación, que era tan oscura, tan negra. Me llevó primero a vivir en una pensión, a trabajar desde los 16 años, a hacer distintos tipos de trabajos. Trabajar con obreros, ser recepcionista, cajera, hasta llegar al periodismo y conseguir lo que nunca pensé que iba a lograr. La vida es así. Todos recibimos golpes.
—¿Y cómo trabajaste esta infancia con un padre violento? Porque dicen que, a la hora de elegir un hombre, pesa.
—Una queda vulnerable: cuando no tenés bien trabajado el tema, termina siendo carne de cañón para los psicópatas. Nunca hice terapia; sí soy de analizar lo que me pasa para poder entender y salir adelante. Lo hice conmigo y con otras mujeres a las que he ayudado a salir de situaciones complicadas, lo que no quita que muchas veces me siga equivocando, que aparezcan estas red flag a las que una le da pelea pero no termina de salir a tiempo, y terminan en relaciones que no son las que una anhela. Sí, influye; pero no te dejás avasallar. Veo mujeres que se resignan a muchas cosas por no perder ese esquema familiar o de pareja, y yo no: no te voy a aceptar una infidelidad, no te voy a aceptar el maltrato, que me cuartes la libertad, que me socaves la autoestima. Quizás no me duran las parejas, pero prefiero que no me duren a tener que aguantar esas cosas.
—Cuando algo no va, terminás.
—Sí. Cualquier cosa por estar en pareja, no.
—Y la maternidad, ¿cómo la transitás?
—Mi hijo es lo mejor que hice en la vida. Manuel tiene 24 años, se está por recibir, está trabajando muy bien, es un tipo súper responsable, sano, educado. Siempre fuimos muy unidos porque yo me separé cuando él tenía un año y medio. Siempre vivimos juntos y fuimos muy compañeros. Desde que era muy chiquito tenemos mucho diálogo. Cuando lo veo, no puedo dejar de sentirme orgullosa. Nunca tuve un problema, ni de chiquito ni de grande.
—¿Alguna vez pensaste en volver a ser mamá?
—No, nunca. De hecho, no era una Susanita: nunca tuve esa sensación. No me veía en ese rol. En el momento en que me cayó la ficha, me cayó. (En mi familia) somos mujeres muy fértiles e inmediatamente quedé embarazada, pero supe que era ese hijo y ya estaba. Y no me arrepiento. Sí quería que mi hijo tuviera hermanos, y los tuvo por parte del padre. 
—Decís que no te duran las parejas, pero tenés un hombre para toda la vida.
—Ese es el verdadero amor. Las parejas pasan. La familia no siempre es lo que uno quiere y no tenés que mantenerte unida si no son las personas sanas para vos. Pero cuando tienes vínculos lindos con amigas y familia, es lo que dura, te hace fuerte y te sostiene cuando estás mal.
—En lo personal, te imagino bomba. ¿Sos muy sexual?
—Sí, soy muy pasional, pero cuando la otra persona me interesa, cuando estoy bien. No puedo estar bien en la intimidad con alguien si hay conflictos o no siento conexión. Me gusta tener buena intimidad. A pesar de mi edad, sigo como si tuviera 15 años. La paso bien. Es parte de la vida.
—¿Hay algún famoso que ratonea?
—Chayanne, de toda la vida. ¿Chances? Alguna entrevista le he hecho y es muy simpático.
—¿Javier Milei te parece seductor?
—No es mi tipo. A mí me gusta más morocho, y a él le gustan las rubias. No entraría en esa categoría.
—Se te hizo fama de «come hombres». ¿Por qué?
—Porque me la banco. Me divierto mucho cuando los colegas empiezan a hablar de eso: se ríen, muestran fotos, hablan de los hombres que tengo en lista de espera. Sé que soy una señora grande, que estoy lejos de ser una mina hegemónica o lo que se entiende como belleza tradicional, pero siempre fui muy llamativa, desde muy chica, y tengo una energía que hace que llame la atención. Tuve mucho levante. Y sigo teniéndolo, aunque me llame la atención a esta edad. Eso no cambió. Tengo 53, divinos, pero los tengo, y la energía sigue intacta.
—¿Cuántos hombres pasaron por tu vida?
—No tengo idea porque no sé si fueron tantos o no, pero hay gente de los que no te acordás ni los nombres: en algún momento pasó, estuviste, y no lo registraste. No soy de tener relaciones de una noche. Nunca me vas a ver irme de una fiesta con alguien. Jamás, nunca pasó. Las que pasaron fueron intentos de una relación que fracasaron y quizás duraron un mes o dos. O siempre tengo algún amigo con derecho, con quien tenés afinidad, podés charlar, a quien querés, tenés un aprecio. Sino, la conexión física sola no me da. Pero alguna cosita, para cuando estás sola, siempre hay.
—Saliste con un director técnico. ¿Fuiste botinera?
—Dejame buscar en el fichero… Me han escrito jugadores. Con muchas de la tele lo hacen, sobre todo si trabajás fines de semana, que ellos están en concentración. Eso sí me pasó, pero creo que no concreté.
—Si pudieras elegir, ¿saldrías con un futbolista, un polista, un tenista o un piloto de automovilismo?
—Polo, descartado totalmente, porque estoy en contra de la explotación de animales. Automovilismo no, porque no me gusta la velocidad, me da miedo. El tenista suele ser más egoísta por esto de jugar solo. Vamos con el jugador de fútbol.
—Estuviste en Punta Cana y el hombre negro tiene buena fama en la intimidad. ¿Has probado?
—Sí. Me gusta bailar salsa por lo que me vinculo mucho con cubanos, colombianos, venezolanos, dominicanos. Y he tenido un novio venezolano; un par de cositas ahí, cubanas, brasileros. Confirmo totalmente esta teoría. No quiero calificarlos. Aparte, así como a muchos les gustan los rubios, a mí me gusta mucho el mulato: la piel, el estilo.
—¿El lugar más raro donde tuviste sexo?
—Típica: playa, agua, auto. Pero lo más raro: un depósito. No pregunten de qué…
—¿Fuiste más infiel o te metieron los cuernos?
—Ni tanto de ninguna de las dos cosas. Directamente: yo no soy infiel. Sí me ha pasado que entendí que el hombre, muchas veces, se hace el que se pelea una semana para tomarse vacaciones y listo. A partir de ese momento, yo ya te perdí el respeto. Me han sido infiel dos veces en la vida, por lo menos que yo me enterara. La relación más importante, más linda para mí, o más sana, que duró seis años: no convivimos, vivía en La Plata y teníamos una confianza absoluta. No soy una perseguida, pero para eso la persona tiene que dar confianza.
—Volviendo a lo laboral. ¿Sentís que se extraña a Jorge Rial en el chimento?
—Creo que tiene que ver con cuestiones de evolución. No solo Rial se alejó de chimento: también en su momento lo hacía Vivina Canosa y ahora Rodrigo Lussich dijo que tenía ganas de ir para el entretenimiento y el humor. Y yo misma te decía que me gustaría conducir un magazine: uno estudia periodismo con todas las aristas. No reniego del espectáculo porque me gusta muchísimo: de chica soñaba con ser artista, después me aboqué al espectáculo, y esto para mí es la panacea. Creo que a la única que extrañaría del medio es a Mirtha Legrand, pero también están Susana y Tinelli, que pueden estar afuera y el medio no extraña a nadie.
—Rodrigo Lussich dice que se va a separar de Adrián Pallares.
—Ellos son muy amigos de verdad, más allá de que coincidieron en el trabajo. Rodrigo es inquieto: en cuanto ve que algo está funcionando bien, que se instaló y que no hay más desafíos, corta y va por otra cosa. Necesita la adrenalina de tener metas. Pallares, sostén de familia, es más tranquilo y trata de cuidar lo ganado para tener estabilidad. Lo veo bien (que se separen) y el programa perfectamente puede salir con Pallares.
—¿A Mauro Icardi lo ves más feliz ahora o cuando estaba con Wanda Nara?
—No lo vi feliz nunca. Me parece que es esa gente que se la pasa impostando, tratando de mostrar para el afuera una felicidad, y que si le sacás la cascarita de las redes sociales, el autito y la carterita, no sé si queda algo. Me parece que toda la gente que ostenta demasiado tiene carencias.
—En el caso de Pampita y Martín Pepa, ¿pegan?
—El tema es que Pampita siempre buscó una familia, un hombre que esté en su casa, que la acompañe, y no es el perfil de Pepa. Si Pampita, en esta etapa de su vida, que ya ha pasado por tantas situaciones, dice: «Ahora que tengo a mis hijos más criados me voy a dar un tiempo y me divertir, viajar, pasarla bien»… Pero me cuesta creer que Pampita pueda tener ese mood. La veo más Susanita, en la casa y con el marido al lado.
—¿Y en el caso de Susana Giménez, que dice que quiere estar sola y no quiere más hombres?
—Le recreo. Me parece que se han aprovechado tanto de ella… Cuando estás con un hombre necesitás admirarlo desde algún punto de vista. Susana tiene que estar con alguien que sea, por lo menos, como ella. ¿Quién sería? Un hombre exitoso, millonario, con la vida resuelta. Creo que es muy difícil para ella encontrar un par. La veo bien, y de disfrute.
—Hablando de disfrute, trabajaste con Carlos Monti, que oficializó su relación con Andrea Bisso. A vos también te vincularon con él.
—¿Vieron que no era yo? Es seductor, pero ese fue un invento de Rodrigo (Lussich) en Intrusos. Hablaban de la supuesta relación de Monti con una mujer y dicen: «Nancy Duré en ese momento trabajaba con él». No sé si le hubiese dado una oportunidad porque yo estaba en otra relación, pero sí es un hombre muy seductor, caballero. Nunca me tiró los galgos, no se me insinuó ni nada. Se merece este presente porque la pasó mal con la partida de su mujer.
—Se habló mucho de la denuncia de María Julia Oliván a Mario Pergolini. ¿Qué sensación te da?
—Con Mario me pasa algo extraño porque durante muchos años, cuando hacía CQC y era el chico rebelde, lo odiaba: me parecía misógino, maltratador en casos, racista. Me parecía todo lo negativo, él y todo el séquito de CQC. Entiendo que era otra sociedad que permitía todo eso. Pero hoy, lo veo como un tipo evolucionado. En aquella época, era el rebelde Mario Pergolini y el tipo de su casa parecía ser Marcelo Tinelli; hoy es al revés. Lo ves a Mario trajeado y el más clásico del mundo, siempre con su esposa e hijos, no sale de noche, no tiene tatuajes, y Tinelli es todo lo contrario: que sale con una, con otra, aparece de noche en boliches. Es como que se cruzaron los mundos. Quiero creer que (Pergolini) evolucionó. Al tener una hija grande también cambiás la visión. Lo que dice María Julia debe de haber sucedido y era muy habitual en aquella época. A todas nos pasó, y creo que nos dimos cuenta de que las intenciones eran otras. En ese momento, salir a denunciarlo era imposible.
—Por último, ¿qué le diría esta Nancy a la de hace 30 años?
—Me conmueve mucho ver a esa persona que luchaba tanto, que todo le costaba y le parecía imposible. Le diría: «Seguí, porque en algún momento vas a llegar y vas a poder». No sé si llegué a algún lugar, pero estoy haciendo lo que me gusta, me siento plena como mujer, bien físicamente. Estoy en un momento ideal, con un hijo criado y viviendo sola de nuevo. Siendo feliz.
A solas con Paparazzi, Nancy Duré
CHIMENTOS
Maru Botana contó toda la verdad del romance de Franco Colapinto con su hija Sofía: “Como yerno…”

El nombre de Franco Colapinto volvió a quedar inesperadamente ligado al de Sofía Solá, la hija de Maru Botana, y esta vez fue la propia cocinera quien aportó una serie de declaraciones que alimentaron todavía más las especulaciones. Todo comenzó cuando los usuarios de las redes sociales detectaron varios likes del piloto argentino en publicaciones de la joven.
La repercusión llegó hasta Puro Show, donde Maru fue consultada por la llamativa interacción virtual. Lejos de esquivar el tema, la cocinera habló con absoluta naturalidad y dejó en claro, primero, que sigue de cerca la carrera del piloto argentino y que tiene una particular simpatía por él: “Me encanta. Colapinto me encanta. Fan total”, reconoció.
Pero la conversación tomó otro color cuando apareció el nombre de Sofía y la consulta puntual sobre los “me gusta” que Franco habría dejado en sus publicaciones. Maru se mostró sorprendida por la información, aunque rápidamente quedó claro que el vínculo con el corredor no es simplemente el de una admiradora que lo sigue desde lejos.
De hecho, Botana reveló que conoce personalmente a Colapinto y que también tiene trato con su familia. “Lo quiero mucho a Franco, a su familia, lo fui a ver de hecho a Barcelona. Lo conozco porque es muy fan de algunas tortas mías”, contó entre risas, dejando al descubierto una cercanía que hasta ahora no había tomado semejante dimensión pública.
MARU BOTANA HABLÓ DEL RUMOR DE ROMANCE DE SU HIJA CON FRANCO COLAPINTO
Y hubo un dato más que terminó de darle un giro particular a sus declaraciones. Maru contó que la madre del piloto suele acercarse a comprar sus productos: “Suele ir su mamá a comprar tortas”. Fue entonces cuando, entre la simpatía y el humor, lanzó una frase que rápidamente llamó la atención: “Como yerno sería divino”.
La declaración de Botana, naturalmente, no pasó inadvertida. Sobre todo porque llega después de que las redes sociales pusieran bajo la lupa las interacciones de Colapinto con Sofía Solá. Sin confirmar ningún romance ni vínculo sentimental entre ambos, Maru dejó flotando una aprobación bastante explícita hacia el joven piloto.
“No lo conozco tanto a Franco, pero conozco a su familia y son un amor. Él está aprobado”, cerró Maru Botana. Una frase que, en medio de los rumores que nacieron en las redes, terminó funcionando como un inesperado certificado de aprobación familiar para Colapinto.
CHIMENTOS
Zoe Bogach celebró la compra de su nuevo departamento: «No tengo idea de qué es el ABL»

Lejos de las críticas que suele recibir en redes sociales y de los conflictos que mantiene con su expareja, Zoe Bogach compartió con sus seguidores que compró su propio departamento. La influencer mostró parte de la jornada en la que firmó la documentación de la propiedad y celebró el inicio de esta nueva etapa.
Antes de llegar a la firma, Bogach publicó un video en el que contó, con humor, que aún se adapta a las responsabilidades económicas de tener una vivienda. “Estamos yendo a firmar una nueva adquisición de su hogar”, dijo, y luego reconoció: “Chicos, tengo que pagar un montón de cuentas que no tengo idea qué es esto… ¿el ABL?”.
Después de concretar la operación, compartió una imagen del living de su nuevo hogar. Aunque explicó que todavía debe equiparlo y hacer algunos arreglos, destacó que el hecho de tener una propiedad propia supera esas pendientes.
“Sin heladera, sin sillón, sin mesa, sin TV, con las paredes sin pintar, pero feliz”, escribió. A continuación, remarcó el motivo de su entusiasmo: “Porque una cosa sí tengo: casa propia. Ya no tengo que pagar alquiler”.
Bogach también mostró que tenía preparada una botella de vino para brindar por la compra y adelantó que su madre iba a conocer el departamento.
La compra del departamento se conoció un mes después de que Zoe Bogach quedara involucrada en una discusión en redes sociales por sus respuestas a comentarios sobre su cuerpo. La exparticipante de Gran Hermano realizó un descargo durante una transmisión en vivo de TikTok, donde rechazó las críticas que recibe por su delgadez, aunque varias de sus expresiones generaron cuestionamientos entre los usuarios.
Durante el vivo, la influencer sostuvo que prefiere que le hagan observaciones sobre su físico antes que recibir otros calificativos. “Prefiero que me comenten eso a que me comenten que soy una gorda”, afirmó. Luego se refirió a una usuaria que la había llamado “esqueleto” y respondió con una frase que fue señalada por numerosos usuarios: “Hay una chica, hoy, que me comentó que era un esqueleto y es una gorda”.
Bogach también cuestionó el peso de esa persona y planteó que podía darle consejos de alimentación. “Si quieren les paso tips de cómo alimentarse mejor para no llegar a ese peso”, expresó, antes de agregar que, desde su perspectiva, esa situación “tampoco es saludable”. Sus dichos circularon en distintas cuentas de redes sociales y motivaron críticas por el tono de su respuesta.
En el mismo descargo, defendió su imagen corporal y negó promover trastornos de la conducta alimentaria. “Yo tengo un peso saludable y la verdad es que me gusta mi cuerpo”, dijo. Más tarde, rechazó de forma explícita los señalamientos sobre una posible anorexia: “Yo no fomento la anorexia, yo no soy anoréxica”.
La creadora de contenido también cuestionó lo que consideró una diferencia de trato frente a los insultos que recibe en plataformas digitales. “¿Por qué yo no puedo hablar así y ustedes me pueden decir que soy una anoréxica, una flaca, una esquelética?”, planteó. Hacia el final de la transmisión, manifestó su cansancio por los comentarios sobre su cuerpo: “No me rompan las pelotas, posta, ya me hartaron con el tema de mi cuerpo. Déjenme ser flaca tranquila”.
El episodio se sumó a una exposición pública que Zoe Bogach arrastra desde hace meses, en especial desde que mostró los resultados de una cirugía estética de aumento mamario. En Instagram, gran parte de sus publicaciones acumularon comentarios sobre su nueva imagen y sobre la seguridad con la que empezó a mostrarse tanto en redes como en sus apariciones televisivas y en ciclos de streaming.
CHIMENTOS
Estalló el escándalo de Fede Bal y Barbie Vélez, a 10 años de su terrible separación con infidelidades y graves denuncias: «El peor momento de mi vida»

El escándalo que atravesaron Fede Bal y Barbie Vélez allá por el 2026 causó un enorme revuelo en el ámbito de la farándula. Primero la separación que atravesó la ex pareja, marcada por una infidelidad por parte del hijo de Carmen Barbieri, y luego la denuncia que le hizo por violencia de género, agresiones físicas y amenazas, pero el actor también hizo lo propio por daños y agresiones.
Ya para el 2017 la Justicia dictó el sobreseimiento para ambos; hace apenas unos meses, Bal volvió a referirse lo que fue todo aquel tema y Barbie salió a responderle duramente. Pero el que ahora tomó la palabra fue Alejandro Pucheta, el papá de Vélez.
En diálogo con Juan Etchegoyen, reconoció que es un tema que lo pone muy mal y que como papá no sabe controlar sus emociones: “Cada vez que veo o escucho algo de eso, automáticamente lo paso porque me hierve la sangre. De verdad, prefiero ni enterarme porque yo me conozco… veo algo y me enrosco. Mejor sigo caminando feliz y contento, pensando en mi nieto”.
Para Alejandro es un tema muy sensible todo lo que esté relacionado a Fede. Principalmente por cómo la pasó su hija, lo mal que la pasó y el hecho de imaginar detalles de lo que en su momento denunció Barby, lo pone realmente mal.
EL PAPÁ DE BARBIE VÉLEZ ROMPIÓ EL SILENCIO SOBRE FEDE BAL
«Fue el peor momento de mi vida. No puedo explicarlo que se siente como papá. Lo más sagrado que uno tiene en la vida es un hijo y para mí, fue un momento horrible», sostuvo Pucheta, visiblemente molesto y enojado con esta situación.
Al finalizar con su descargo, agregó que no está acostumbrado a la exposición que esto le genera y para preservarse él, pero también para cuidar a su hija, es que prefirió no hacerse eco en ningún medio y llamarse al silencio.
«Me llamaban de todos los programas. Yo soy un cuatro de copas y hasta me invitaron al programa de Mirtha Legrand para que te des una idea. Yo sentía que si salía a hablar, no se terminaba más y realmente quería que todo pase rápido”, sentenció.
Fede Bal, Barbie Vélez
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