POLITICA
Sin reconciliarse, los Rodríguez Saá buscan volver a competir para gobernar San Luis

Los hermanos Adolfo y Alberto Rodríguez Saá se mantienen distanciados políticamente, pero por estos días comparten el enfrentamiento con el gobernador de San Luis, Claudio Poggi, y las señales con las que muestran su voluntad de presentarse en 2027 con la intención de volver al poder en la provincia, que entre ambos manejaron entre 1983 y 2023, con un interregno que estuvo a cargo del propio Poggi, antes de romper relaciones.
En la carrera hacia 2027, es Adolfo Rodríguez Saá el que está abiertamente lanzado a una candidatura a gobernador de San Luis. Su espacio, el partido Todos Unidos, quedó apartado de la estructura de gobierno de Poggi, a quien había apoyado en las elecciones, por un recorte de ministerios que impulsó el mandatario provincial. En ese movimiento consumado hace dos meses, Poggi logró aprobar una ley de ministerios que eliminó ocho estructuras administrativas, un ministerio y siete secretarías de Estado con rango ministerial. Con esa reducción, que oficialmente se calcula en un 30% de las estructuras políticas y administrativas, quedaron afuera del gobierno los alfiles de Adolfo que integraban el gabinete.
“Estamos en plena campaña de Adolfo para gobernador. Él ha dicho que está conformando un gran equipo para ser candidato. La convergencia con Avanzar, el partido de Poggi, venía mal hace tiempo. [El gobernador] hoy levanta banderas contrarias a nuestros valores; siempre fuimos acuerdistas y frentistas. Hoy es un discípulo de [Javier] Milei, en desmedro de la provincia”, dijo a el dirigente peronista Amado Neme, parte de la estructura de Adolfo Rodríguez Saá.
Los planes de Alberto Rodríguez Saá, en cambio, están menos definidos en público, aunque apuntan al mismo objetivo que expresan en las filas de su hermano. El actual titular del Partido Justicialista de San Luis aún no anunció sus intenciones. “Alberto se está reuniendo con dirigentes de toda la provincia. Está activo de esa manera. La situación no es fácil, ganarle a un Poder Ejecutivo es difícil”, señaló un hombre de confianza del exgobernador.
En las estrategias de Adolfo (fue gobernador desde 1983 hasta 2001, con cinco mandatos) y Alberto (gobernó la provincia durante cuatro mandatos, entre 2003 y 2011, y en el período 2015-2023) está omnipresente la posibilidad de una reconciliación política entre ellos. Están distanciados desde 2019 y el pico de ese enfrentamiento se observó en las elecciones de ese año, cuando ambos compitieron. Alberto ganó la elección y Adolfo fue tercero.
Por el momento, la reconciliación no se concretó, aunque Adolfo ya hizo un gesto de acercamiento. “En un locro que hicimos en Toro Negro [localidad ubicada a 65 kilómetros de la ciudad de San Luis], Adolfo mandó un mensaje a su hermano Alberto, de juntarse a la hora que quiera, donde quiera. Lo repitió días después. La política es el arte de lo posible. Estamos bregando por la unidad del peronismo y por volver al modelo de San Luis exitoso”, subrayó Neme, que fue gerente del PAMI en San Luis, al sintetizar los planes de Adolfo Rodríguez Saá.
“Hay acercamientos con varios sectores, no con Adolfo, que recién acaba de romper con Poggi”, aclararon desde el campamento de Alberto Rodríguez Saá. “Es un gran jugador de ajedrez; él sabrá [cuándo lanzarse como candidato]”, completaron.
Cerca del gobernador puntano, observan con mayor actividad a Adolfo. “Se está moviendo en plan candidato, por ahora sin repercusión. Entendemos que está buscando arreglar con el hermano y el PJ. Alberto no sale de su círculo duro. No lo imaginamos en campaña; es probable que apoye a algún delfín que, por ahora, no se visualiza”, indicó un hombre del poggismo.
A pesar de la distancia actual, la confluencia de los hermanos Rodríguez Saá se observa como posible. “Ambos aspiran a la misma candidatura. Nuevamente, todos piensan en una eventual unidad. Se puede dar, siempre que Alberto acceda. Hasta el día de hoy, es no”, dijo a un dirigente que conoce la interna entre ambos.
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POLITICA
"Amenazas a funcionarios de primer nivel": el Gobierno reveló por qué militarizó la Quinta de Olivos

“Estos cambios obedecen a dos factores de riesgo: amenazas a funcionarios de primer nivel que hemos recibido y la visita del papa León XIV”, dijo el vocero presidencial, Adrián Ravier, esta mañana, en conferencia de prensa en la Casa Rosada, en medio de las dudas que generaron las declaraciones del Presidente el domingo.
El vocero aseguró que hay “posibles terroristas, o personas que pueden amenazar la seguridad nacional de alguna manera o, en todo caso, personas que por distintas razones no ingresan”, pero no dio detalles sobre las especificidades de esos perfiles.
Ravier detalló un informe del Ministerio de Seguridad sobre 20.630 casos entre diciembre del año pasado y mediados de este mes.
El 72,3% corresponde a extranjeros “rechazados o no admitidos” por perfiles de riesgo, condenas detectadas o incumplimiento de requisitos migratorios.
Por lo bajo, en la Casa Rosada aseguraron que hay un “clima de seguridad preocupante”, y buscaron desligar la decisión de Milei en torno a la seguridad en Olivos de las denuncias sobre supuestos desvíos de fondos que hizo la ex libertaria Marcela Pagano. En cambio, dijeron que hay correlación con las denuncias sobre una supuesta amenaza de muerte contra el número dos de la SIDE, Diego Kravetz, por parte de la organización terrorista financiada por Irán, Hezbollah.
La diferencia entre esas cifras y los “cerca de 30.000” mencionados por Milei se explica, según Ravier, por otras 10.000 personas bloqueadas antes del 1° de diciembre de 2025, período que el informe ministerial no contabiliza. “Hasta diciembre de 2023, la Argentina en sus fronteras nacionales era un colador”.
Riesgo país, pobreza e inflación
Más allá del eje de seguridad, la conferencia estuvo atravesada por preguntas sobre la economía. El vocero atribuyó el aumento del riesgo país a dos shocks externos: la situación en Medio Oriente y la suba de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos, que impactan negativamente sobre los mercados emergentes. “Son dos fenómenos que podrían explicar una suba en riesgo país o algún tipo de coyuntura negativa en este mes”, explicó, aunque aclaró que la recaudación mostraba mejoras en IVA y Ganancias.
En cuanto al poder adquisitivo y la situación social, Ravier reconoció que el índice de pobreza, que había bajado a 28,3%, repuntó al 32% en la última medición. Atribuyó ese retroceso al “ataque político” que, según el Gobierno, se produjo en septiembre y octubre de 2025 y que impactó sobre el tipo de cambio y la inflación. “Cuando logramos bajar fuerte la inflación es cuando logramos bajar fuerte la pobreza”, afirmó, y señaló que con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en 1,7% mensual, el Gobierno es optimista sobre una reversión del dato.
Frente a comparaciones de precios con España e Israel, Ravier defendió la apertura comercial como el mecanismo para achicar la brecha. “Si todo lo que se puede importar entra en Argentina a precio internacional, lo único que debería distinguir los precios son los costos de transporte”, argumentó, y citó los acuerdos de libre comercio con Estados Unidos, la Unión Europea y Singapur como parte de esa estrategia.
Sobre el endeudamiento de los hogares, el portavoz descartó un proyecto oficial y confió en una solución de mercado, con proyecciones privadas que, según indicó, anticipan una mejora hacia fin de año a medida que las tasas de interés —que pasaron de cerca del 50% a inicios de 2026 a alrededor del 25% actual— faciliten las refinanciaciones. En materia de empleo, Ravier sostuvo que desde diciembre de 2023 se sumaron más de 500.000 puestos de trabajo netos, según un informe público que se comprometió a compartir.
POLITICA
Florencia Carignano, extitular de Migraciones: “Es delirante todo lo que dijo Milei; tiene una gran confusión”

La diputada kirchnerista Florencia Carignano, que ejerció como titular de Migraciones durante la administración de Alberto Fernández, habló este martes de la cifra que arrojó el presidente Javier Milei sobre unos supuestos “20.000 terroristas deportados” durante su gobierno. Aseguró, en ese marco, que “es delirante” lo que dijo y que si fuera cierto tendría que haber una alarma en el país.
“Imaginate 30.000 [por la suma de unos supuestos 20.000 terroristas deportados, que se suman a otros 10.000 echados el año pasado], es una invasión de zombies, de terroristas y nadie nos avisó en el peligro en el que estábamos. Aparte, ‘terroristas que vinieron a sabotear el modelo económico’. ¿Qué significa, que quisieron secuestrar o matar a Caputo? ¿Quisieron poner bombas en el Banco Central? ¿Cómo un terrorista sabotea un modelo económico? Si eran 30.000 tendría que haber pesado una alarma sobre Argentina», sostuvo la exfuncionaria.
El mandatario afirmó el domingo, en LN+, que solo este año su Gobierno “deportó 20.000 terroristas” y dijo que “son gente que se infiltra de otros países para venir a tratar de dinamitar el modelo argentino”. Pero las estadísticas oficiales no coinciden con el relato del Presidente. Lo que registra el Ministerio de Seguridad es que en lo que va de 2026 hubo 744 “expulsiones” y 18.947 “incidentes de entrada” de personas a las que por razones legales o meramente administrativas no se les permitió entrar al país. En ningún caso las estadísticas hablan de “terroristas”.
En ese contexto, Carignano continuó: “Es delirante todo lo que dijo Milei. Tiene una gran confusión, lo que no sé es si es adrede para que no hablemos de que el modelo económico se cae a pedazos, o si realmente se cree sus propias mentiras. Como para él la inmigración o rechazar en la frontera es lo mismo que deportar terroristas, el rechazo del ingreso de una persona en la frontera para él debe ser lo mismo. Quizás por eso dijo esa burrada en televisión”.
En diálogo con Radio Futurock, la diputada nacional enumeró algunos ejemplos que pueden “inflar” el número de deportados: “Viene una persona con un documento falso: rechazo. Viene otra persona, le empiezan a hacer preguntas; no tiene boleto de regreso. ¿Falso turista? Rechazo. Viene un chino, le pedís la visa, no la tiene: rechazo. Todos esos son rechazos que se realizan todos los días en Migraciones y que engrosan el número. También aquellos presos extranjeros que cumplieron la mitad de la condena en la Argentina».
Insistió, por otro lado, en que existen definiciones de las Naciones Unidas sobre el terrorismo que no coinciden con el concepto de inmigrante ilegal. “El terrorista es aquella persona que infunde terror en la sociedad o que ha amenazado la vida de alguna persona por motivos políticos o ideológicos”, explicó.
“Sería un escándalo que no lo tuvo ningún país en el mundo. Aparte, si entraron, es un problema ya de seguridad nacional que estamos teniendo. El Presidente debería echar a [la ministra de Seguridad, Alejandra] Monteoliva, al de la SIDE (Cristian Auguadra), a todos, porque falló el sistema si entraron 30.000. Si se les pasaron todas estas personas y entraron, falló todo. ¿Qué pasó? Te falló todo, papu. Te falló la SIDE, toda la inteligencia para detectar que había grupos terroristas tratando de ingresar por tus fronteras. Entraron todos. Fuiste sumamente permeable», apuntó.
Sostuvo, en tanto, que en caso de que sean terroristas no se podrían deportar sin que primero intervenga la Justicia. “Tenés que hacer una denuncia, fundamentar por qué estás haciendo la denuncia. La Justicia tiene que investigar si efectivamente iba a cometer un acto terrorista. Después, esa persona tiene que ir presa; no la podés echar.
“¿Dónde están los 30.000 terroristas que vos encontraste que supuestamente venían a sabotear el plan económico? ¿Hiciste una denuncia? Imagino que sí, porque sos funcionario público y tenés la obligación de hacer una denuncia si sabés que alguien va a cometer un delito. Además, tenés que poner a la sociedad en resguardo; tenés que generar alarma. La población civil está en riesgo. ¿Contra el plan económico? Pero no es un lugar. El Ministerio de Economía, ponele», insistió Carignano.
En otro tramo de la entrevista, la extitular de Migraciones aseguró que Milei dice estas afirmaciones para distraer a la población sobre el plan económico y los últimos malos datos arrojados por el Indec sobre el aumento de la pobreza y la baja en la actividad económica. “Dudo que sea un hijo de puta o que esté loco. Tengo esa gran duda de que a lo mejor nos hace creer que es un demente y que todos nos reímos y decimos, ‘qué delirante’. Y la verdad que está haciendo un jueguito para poder ejercer el plan económico que tiene, que es un desastre. Entonces nos distrae con todas sus locuras. Yo no sé si finge demencia o es demente”, completó la diputada.
Dudas sobre la cifra
La versión del Presidente choca además con lo que dijo, hace un mes, el jefe de la SIDE, Cristian Auguadra, en el Congreso. Ante los legisladores que componen la Comisión Bicameral de Seguimiento de Actividades de Inteligencia, Aguadra negó que se hubiese registrado alguna amenaza terrorista concreta sobre el país.
El diputado nacional Maximiliano Ferraro, presidente de la Coalición Cívica, presentó un pedido de acceso a la información pública y un pedido de informes al Ministerio de Seguridad y a la Dirección Nacional de Migraciones, por los dichos de Milei sobre la supuesta deportación de terroristas.
“El Presidente habló de 30.000 personas deportadas y las calificó de terroristas. Estamos hablando de más de 27 por día en 2025 y casi 74 por día en 2026. Una afirmación de esta gravedad exige saber cuántas fueron efectivamente expulsadas, cuántas de ellas lo fueron por causales de terrorismo (art. 29, Ley 25.871), cuántas tienen imputación o condena y cuántas figuran en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a actos de Terrorismo y su Financiamiento (Repet)”, dijo el diputado.
Ferraro precisó que había pedido que, en cada caso, se detalle si la calificación de terrorismo se hizo dentro del Repet y que el Gobierno explique qué información concreta la sustenta. “También solicitamos que informen si existen registros de extranjeros que ingresaron al país para ‘dinamitar el modelo argentino’, como sostuvo el Presidente, y qué denuncias se radicaron”, dijo Ferraro.
en LN+,pic.twitter.com/xSCeqgESDt,September 18, 2026,Javier Milei,SIDE,Conforme a
POLITICA
La paradoja de Milei: la economía se estabiliza, pero el crecimiento no aparece

Se impuso, de a poco, una pregunta molesta. ¿Estabilizar necesariamente deriva en crecimiento? Que el Gobierno haya podido hasta ahora estabilizar el plan económico, ¿significa que lo que sigue necesariamente supone el crecimiento de la Argentina?
Al principio, esto se presentaba como una certeza: “Primero, Javier Milei va a estabilizar, y luego todos unidos triunfaremos creciendo”. Ahora, esa certeza se convirtió en un signo de interrogación. ¿Por qué?
Porque hay una serie de datos de la economía que son preocupantes. Hay dos tableros: el partido de la estabilización y el partido del crecimiento.
Mirá la estabilización de Milei. Acordate que veníamos de 2000 de riesgo país, de 211 de inflación, de veinte tipos diferentes de dólar. Y hoy tenés el dólar quieto con un poquito de ayudín, pero quieto; la inflación en 1,7 a la baja y equilibrio fiscal con un poco de trampa porque hay muchos pagos pisados, pero hay equilibrio fiscal. La macro está con cierto nivel de estabilidad. ¿Hay estabilidad? Hay. Antes no había.
Pero ¿qué es lo que no hay? Crecimiento. Y esto es algo que empieza a preocupar. El gran número -que fue un bombazo- fue el 2,9 que registra la actividad económica, según el Estimador Mensual de Actividad Económica del INDEC. Del mes pasado a este mes, perdió casi tres puntos, lo cual es grandísimo. Hace seis años que no se daba un número tan malo como ese.
El segundo número que prende las alarmas, relacionado con esta cifra relativa al crecimiento es, por supuesto, la pobreza, que aumentó cuatro puntos.
Y te voy a sumar dos elementos. Uno, el índice de confianza en el Gobierno de la Universidad Di Tella, que es muy fiable porque, en general, correlaciona bien con la intención de voto. Del mes pasado a este, Milei y el Gobierno perdieron casi seis puntos. Todos números malos.
Y todavía hay una cifra más, que es el riesgo país. ¿Te acordás que en julio estaba en 400 puntos y el Gobierno gritando que estaba por perforar los 400, 390, 380 y pico? Bueno, poco tiempo después está en 640 puntos. Por supuesto, no son los 2000 de arranque que heredó Milei, pero son preocupantes porque alteran lo que es sagrado: la expectativa.
La expectativa es: “Yo no sé si estoy mucho mejor ahora que con el gobierno anterior”. A lo mejor sí. Pero sobre todo, y este es el insumo más básico de todo gobierno, “tengo la expectativa de que con este piloto de avión voy a estar mejor el año que viene.” Eso se llama expectativa. Hay números del crecimiento que son malos. Es más, hay un riesgo que no existía, que es el riesgo de recesión, con dos trimestres seguidos a la baja.
Acá hay un problema grande y es que uno creía que la estabilidad generaba necesariamente crecimiento, pero no provoca crecimiento. Tuvimos gobiernos que hicieron crecer la economía y la recalentaron, destruyendo el orden macroeconómico.
Ahora tenemos un fenómeno inverso. Dicen algunos que para sostener el dólar, para sostener la inflación, causa-efecto, se está deteriorando el crecimiento de la economía.
Vos me dirás: “Pero ¿y cómo? ¿Y Vaca Muerta? ¿Y la minería? ¿Y el campo?“. Pero, por supuesto, ¿sabés cuánto exporta ahora la Argentina? Rompió un récord, más de 100 mil millones de dólares. Eso nunca había ocurrido. Vaca Muerta vuela, gas and oil vuelan, campo, minería, todo eso funciona.
Pero mirá lo malo que debe ser todo lo otro, la situación de la industria, el comercio, la construcción, para que, pese a todo lo que traccionan esos sectores pujantes, el promedio esté todavía negativo.
Y acá hay un problema de observación de la realidad. Porque imaginate lo que viene pasando con los mercados. La Argentina necesita volver a los mercados, ser confiable. Y mirá lo que le pasa a un inversor. Imaginate a un inversor, la semana pasada, que está en Manhattan y va a las dos reuniones con políticos argentinos. En un encuentro hay un tipo que le dice que vamos al paraíso. Y a cinco cuadras de distancia, hay otro tipo que le dice que nos vamos al infierno. Milei y Axel Kicillof. Este inversor está viendo, justamente, si deja la ficha financiera que tiene puesta en la Argentina o si se la lleva por miedo. O si quiere invertir en la economía real. Está con dudas. ¿Nos vamos al cielo o al infierno? El tipo no sabe quién tiene la verdad: cada uno dice exactamente lo contrario sobre la situación actual de la Argentina. ¿Entonces qué hace? Se pone a mirar encuestas para ver quién puede ganar. ¿Y con qué se encuentra? Con qué hoy podría haber un escenario de ballotage. Mientras el tipo había leído a principio de año Miei ganaba caminando, hoy hay un escenario eventual de ballotage donde el presidente no tiene seguro.
Y hay más: este inversor levanta la cabeza y ve en una pizarra que los bonos del Tesoro Americano, con la suba de tasa, pagan entre 4 y 5. Si vos sos ese inversor, ¿qué hacés? Yo te cuento lo que hacía el inversor. El inversor estaba entusiasmado hasta hace un tiempo, decía por ahí pongo la ficha, por ahí me juego por la Argentina. Esa, que era una duda con trasfondo positivo -“por ahí voy a jugar por Argentina”-, hoy se transforma en una duda negativa. Mejor voy a esperar. Y ahí la Argentina tiene algo impensado para un gobierno cómo el de Milei: la inversión es más baja que hace algunos años.
Y entonces te decís a vos mismo: “Este es un gobierno promercado, capitalista. ¿Qué es lo que está pasando?“. Y lo que está pasando son las dos cosas: riesgo kuka y riesgo de no crecer, que es un riesgo M.
¿Alguien escuchó a Kicillof enunciar algo diferente? No, lo que dijo claramente en los Estados Unidos es que esto así no iba, que el dólar estaba retrasado. Y van a decir, “pero no es Kicillof”. También hablemos de lo que dice el kirchnerismo: Máximo acaba de proponer un nuevo impuesto a las transferencias financieras. Otro impuesto. Volvamos a ese inversor extranjero, pero también local, que dice: “¿Y ahora qué hago?”. “No importa si me afecta a mí este impuesto a las transferencias afuera, porque yo la tengo adentro y quiero invertir adentro. Pero ya sé cuál es el repertorio de este gobierno que vendría. Más impuestos. Más carga impositiva. Más del pasado. Más de lo de siempre. Riesgo kuka. No hay una idea renovadora. Me retraigo y no invierto”. Y si estoy acá en la Argentina y tengo que armar una planta, una línea de producción más, no lo hago.
Y ahora voy a lo otro, que es el riesgo de no crecimiento. ¿Por qué? Lo digo nuevamente: porque ahora descubrimos con dolor que estabilizar no es sinónimo de crecer.
Entonces el tipo dice “¿Qué hay para mí? Si estoy vendiendo poco». Si, como dice Roberto Moldavsky, hay solo dos sensaciones de ánimo. Se vende o no se vende.
El mostrador está tibio y lo que está en Vaca Muerta no necesariamente redunda en los conglomerados urbanos de provincia de Buenos Aires, Gran Córdoba, Gran Mar de Plata, Gran Rosario. Ahí hay miles de puestos de trabajo que están en peligro.
Se pierden también con una política económica que favorece a algunos, que no favorece a otros y que no tiene un acompañamiento, un andamiaje del Estado para reconvertir.
Si vos decís: “Vamos a otra matriz económica, dame la mano que yo te voy a acompañar con excepciones impositivas, con todo lo que pueda para que vos no te extingas como los dinosaurios”, lo hacemos.
Pero si vos querés otro país y no va a haber ningún tipo de asistencia, hay un problema agregado. Y es que esa gente que a lo mejor te votó en 2023, en 2027 te dice: “Yo tuve mucha esperanza por vos, pero ahora me voy a buscar otro voto a otro lado”. Entonces ahí tenés una situación nueva.
Lo que era una duda, empieza a ser una duda fuerte. ¿Y si este plan, incluso con más tiempo, no genera necesariamente crecimiento? Te lo digo de otra manera: ¿Y si Milei es bueno para estabilizar, pero no es bueno para hacer crecer el país?
Cierro con esta otra cuestión que tiene que ver con la autoridad de la palabra. Ustedes saben que en este momento Manuel Adorni sigue enredado en sus propias mentiras, y Adorni es el señor que con su falta de claridad patrimonial enredó y cocinó al gobierno a fuego lento.
A fuego lento porque el Gobierno tardó varios meses en sacárselo encima y esto lo hizo bajar la bandera contra la casta, esa bandera de honestidad o de transparencia como política de Estado.
Ya es parte del pasado esa bandera con la que el Gobierno decía “no somos lo mismo” y el propio Adorni decía “nosotros no somos lo mismo”. Tuvo que bajarla y la perdió a manos de Adorni. Por supuesto, estuvo $LIBRA, por supuesto estuvo ANDIS; pero claramente, desde Adorni en adelante, el Gobierno no tiene autoridad moral para hablar de transparencia, aunque los casos de corrupción hasta ahora descubiertos o sospechados no tengan nada que ver con la escala de los anteriores. No importa, porque para el electorado Adorni “es” o “sería” corrupto.
Del mismo modo en que el Gobierno perdió autoridad presidencial por haber sostenido Adorni, ahora se incuba otra pregunta: ¿Milei está diciendo realmente la verdad, en las entrevistas, cuando le consultan sobre la economía? En Bloomberg dijo muchas cosas y dejó dudas ante los inversores… No ya ante el periodismo que él no quiere, ante los econochantas ni ante todos nosotros, digamos lo que digamos. Me refiero a los inversores, al mercado, al sagrado mercado en el cual Milei sí cree.
Ese mercado y esos inversores que estuvieron en las reuniones tienen algunas dudas sobre las consistencias en los números que presentó Milei y en los argumentos con los cuales el presidente relativiza este momento de indicadores negativos.
Él está seguro, transmite la convicción de que esto necesariamente va a mejorar, pero no termina de quedar claro, a partir de sus argumentos, por qué la Argentina sí va a crecer.
Entonces, finalmente, la reflexión es: atención con lesionar esto sagrado que es el valor de la palabra.
Recuerden que todo el mundo decía, antes de que asumiera, que Milei podría tener problemas de armado político porque no tiene equipo, porque son muy poquitos, porque no tiene representantes en las provincias, intendentes, gobernadores, porque no tiene expertise ni conocimiento, porque qué sabrá Karina Milei, que se dedica a hacer tortas. También decían muchos que Milei iba a tener problemas sociales porque se le iba a desbordar la calle. Todo eso se decía, pero al final Milei no tuvo esos problemas.
Sin embargo, tiene problemas en su propio campo de conocimiento, la economía, donde era insospechado. Y comienzaqn a asomar algunas dudas sobre los argumentos que está utilizando Milei, si son creíbles y son sólidos.
Diego Sehinkman, Javier Milei, Pobreza, INDUSTRIA
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