POLITICA
Otro intento fallido de unidad en el PJ: la foto forzada que esquiva Kicillof y el juego que despliega Máximo Kirchner

La unidad política y electoral del peronismo tiene un límite muy marcado. Hasta que no se resuelva el camino que seguirán Axel Kicillof y Cristina Kirchner, lo que gire alrededor de esa espera serán gestos de buena voluntad. No hay unidad política completa o, al menos, mayoritaria, si no existe un acuerdo entre las dos partes del kirchnerismo sobre cómo se moverán el año que viene. Hoy reina la división y no hay acto ni encuentro que modifique esa realidad.
Lo que puede existir es una vocación marcada de acercar posiciones y de tratar, hasta último momento, de que se genere un orden interno que estructure una opción robusta y competitiva para el año que viene. En ese camino, las PASO son la salvación, aunque no garanticen la unidad, y el acuerdo de cúpula es la herramienta del mal a la que nadie quiere volver después del fracaso del Frente de Todos en el gobierno.
El encuentro que Ricardo Quintela organizó en La Rioja para conmemorar los cincuenta años del asesinato del sacerdote Enrique Angelelli tuvo como telón de fondo la voluntad de ser un gran acto de unidad peronista. Un encuentro entre los distintos sectores con un eje de coincidencias instalado sobre la cabeza del gobernador norteño. Entre lo sucedido ayer y lo que tenga lugar hoy quedará evidenciado que el camino hacia el acuerdo es extremadamente largo y sinuoso.
El “Gitano”, como se lo conoce al riojano, hizo un primer movimiento que no tuvo el resultado esperado. Invitó a Axel Kicillof y Máximo Kirchner para ser parte de la convocatoria. Los quiso unir y mostrar en ese gesto un punto de partida para construir la unidad peronista. Pero tal como le pasó a la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, unas semanas atrás, el intento quedó trunco. No hay acuerdo para verse las caras.

Kirchner confirmó presencia la semana pasada, al mismo tiempo que Kicillof confirmó su ausencia. El argumento fue la agenda armada de antemano. Una explicación cordial para un par con el que tiene buena relación y que ha atravesado, en el 2024, una guerra con los Kirchner por la presidencia del PJ Nacional. El argumento de fondo es mucho más realista. El gobernador bonaerense no quiere quedar entrampado en lo que considera que es una foto de unidad forzada.
“La unidad no necesita celestinos, necesita contenido. Y hay un sector que no está dispuesto a eso. ¿De qué sirve una foto? Es una ficción”, fue la reflexión que hizo un funcionario provincial de estrecho vínculo con el Gobernador. En el kicillofismo entienden que no hay que repetir los errores del pasado para fundar una unidad similar a la de 2023, cuando la coalición estaba completamente quebrada y, aún así, dio pelea en los comicios que terminó ganando Javier Milei.
En La Plata advierten que la foto de La Rioja se emparenta con lo que en los hechos puede terminar siendo un “acuerdo de cúpulas” y que el peronismo debe seguir otro camino, asumiendo los sinsabores de las grietas y moldeando, cada uno desde su lugar, un proyecto político que el año que viene sea legitimado por el voto. “Lo mejor es la competencia”, suelen decir en el círculo chico de Kicillof.
En el kicillofismo empujan la idea de que cada sector interno trabaje en su armado y que en el 2027 se definan las candidaturas. Hasta entonces, no creen conveniente forzar relaciones que, a la luz de los hechos, están completamente degradadas. El Gobernador juega a fondo con su manual de estrategias. No quiere que le marquen el pulso de sus movimientos políticos, ni que condicionen sus apariciones.

Durante que se hizo ayer por la tarde en un sindicato, Máximo Kirchner marcó sus diferencias con Kicillof. Apenas empezó a hablar apuntó contra el gobernador bonaerense. “Estoy acá con un compañero que hace dos años iba a competir con Cristina por la conducción del PJ Nacional. Con un compañero que fue a discutir cuando Cristina estaba libre, pero que cuando la metieron presa fue uno de los primeros en ir a visitarnos y ponerse a disposición”, sostuvo.
Kirchnner considera que Kicillof se decidió a enfrentar a su madre cuando su futuro en libertad estaba condicionado. Y siguió discutiendo poder cuando quedó detenida en San José 1111. Por eso remarcó que el mandatario riojano libró una batalla de igual a igual, y dejó entrever que el mandatario bonaerense no lo hizo, ni se preocupó por su situación personal, reclamo que los dirigentes cristinistas hacen a menudo en público.
El líder de La Cámpora contó que Quintela lo llamó algunos días atrás y le propuso viajar a La Rioja para “discutir, debatir y charlar” y que le preguntó si tenía condiciones, a lo que respondió que pedía “empanadas y vino riojano”. “Acá estamos hoy acá para realmente poder aportar ideas, participación y sobre todo fe, deseo y esperanza de que esto se dé vuelta, de dar vuelta a la taba”, dijo Kirchner ayer, marcando el contrapunto con el gobernador bonaerense, que se ausentó de la velada. Y dejó un mensaje bien grabado: “La unidad es necesaria y el contenido es tan necesario como esa unidad”.
Quintela hace tiempo que decidió mejorar su relación con los Kirchner y sanar las heridas de la guerra por el control del PJ. Primero invitó a Eduardo “Wado” de Pedro a su provincia, después formó parte de las reuniones en Matheu 130 donde se discutió el posicionamiento sobre la situación judicial de la ex presidenta, luego visitó a CFK en San José 1111 y, más tarde, empezó a entablar comunicaciones telefónicas con Máximo Kirchner que tuvieron su eslabón final en el abrazo que se dieron en el despacho del riojano ayer por la tarde.

Durante este fin de semana, el “Gitano” buscó ocupar, con mayor centralidad, el rol de articulador. Por eso pidió a cada sector que envíe un delegado ante la ausencia del personaje principal. No fue Axel Kicillof, pero viajó una funcionaria de confianza y parte del círculo político más chico, como Cristina Álvarez Rodríguez. No fue Sergio Massa, pero estuvieron Cecilia Moreau, que es la principal espada legislativa del massismo y Diego Giuliano, el presidente del Frente Renovador a nivel nacional.
Viajó Germán Martínez, presidente del bloque peronista en la cámara de Diputados, al igual que algunos legisladores de la primera línea de La Cámpora como “Wado” de Pedro, Lucía Cámpora y Paula Penacca. También estuvieron los diputados del PJ Federal Victoria Tolosa Paz y Ernesto “Pipi” Alí. Hubo representantes de distintas vertientes del peronismo. Fue un guiño de buena convivencia dentro de un esquema donde hay tensiones permanentes.
En algunos sectores del PJ resaltaron que “es positivo que haya puentes por abajo” y que “todo ámbito es bueno” para que se generen encuentros entre las distintas tribus del justicialismo. Entienden que hay que desandar un camino distinto al que plantea Kicillof y que el peronismo debe generar más encuentros como el de La Rioja, para empezar a mostrar una misma dirección de cara al 2027.

El gran problema que advierte Kicillof es que, más allá de cualquier foto, su relación con el camporismo no se modificará. Lo que está roto, sigue roto. Por más encuentros y reuniones que haya. Por eso en La Plata patean todas las definiciones para el año que viene y acumulan millas sostenidos en la idea de ampliar las fronteras del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en cada una de las provincias.
Una muestra de eso es que entre este fin de semana y los próximos quince días, varios ministros del gabinete bonaerense y dirigentes del kicillofismo van a encabezar actividades en el interior del país. Carlos Bianco y Walter Correa estarán en Entre Ríos; Javier Rodríguez viajará a Santa Fe; Alberto Sileone estará en Viedma y Daniel Gollan en Chubut. Esa es la sintonía en la que se mueve el sector del gobernador bonaerense.
El peronismo advierte con claridad que hay un margen importante para empezar a armar una opción competitiva. Lo muestran casi todas las encuestas. En ese camino, algunos dirigentes intentan saltar la interna bonaerense y salir por arriba de ese laberinto inagotable. Ese es el caso de Quintela, que jugó fuerte para armar la cumbre peronista de este fin de semana, que puede terminar siendo un mojón en las negociaciones para lograr un acuerdo electoral.
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“Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos”, Javier Milei felicitó a Flávio Bolsonaro por el triunfo parcial en Brasil

Aunque todo sucedió del otro lado de la frontera, las elecciones en Brasil mantuvieron la atención de los políticos en la Argentina, que siguieron de cerca el proceso para analizarlo de cara al 2027, cuando tocará decidir el futuro de la Casa Rosada. Una vez que se conocieron los resultados, los principales dirigentes locales se hicieron eco del sorpresivo triunfo en primera instancia de Flávio Bolsonaro, que ahora deberá someterse a la segunda vuelta.
“La Libertad Avanza en Brasil. Felicitaciones querido amigo Flávio Bolsonaro, por esta histórica elección ante el comunista de Lula. El continente americano es de ciudadanos que quieren vivir en libertad. Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos para que la Argentina y Brasil sigan siendo grandes socios comerciales, culturales y políticos. Las oportunidades para nuestras naciones, trabajando juntos, son infinitas. VIVA LA LIBERTAD CARAJO…!!”, escribió el presidente Javier Milei.

Asimismo, la jefa del oficialismo argentino en el Senado, Patricia Bullrich, sostuvo que, con este resultado, ” se unen todos los vientos en una misma dirección en Latinoamérica”.
”Argentina y Brasil tienen una oportunidad histórica para nuestros pueblos: más comercio, más inversiones y más trabajo. Es tiempo de dejar atrás el populismo y avanzar hacia una verdadera integración entre nuestros países. Felicitaciones, Flávio Bolsonaro”, comentó la ex ministra de Seguridad.
Los primeros datos oficiales del escrutinio marcaban que, con apenas poco más del 3% de las mesas relevadas, el candidato de derecha estaba primero con más de 50 puntos y 10 de diferencia de su principal rival, el actual mandatario, Luiz Inácio “Lula“ da Silva.
Sin embargo, en ese momento los dirigentes argentinos seguían guardando silencio y unas horas más tarde la distancia entre los adversarios se achicó, confirmando que habrá un balotaje.
Fue recién en ese momento que comenzaron a aparecer en las redes sociales algunas opiniones al respecto, a favor y en contra del líder del Partido Liberal (PL) brasileño.
“Como hace cuatro años, volvemos a estar acá para acompañar a Lula en este nuevo desafío. Con la misma esperanza, con la convicción intacta y con el deseo de que Brasil siga avanzando por el camino de la transformación, la inclusión y la dignidad de su pueblo, una senda que debemos retomar en Argentina a partir de octubre del 2027“, escribió en su cuenta de X Victoria Tolosa Paz.

La diputada de Unión por la Patria, que viajó para estar en el búnker del Partido de los Trabajadores (PR), subió una foto con el mandatario del país vecino para acompañar el texto.
“Con la certeza de que los pueblos de nuestra América tienen mucho por construir juntos, siempre del lado de la democracia, la justicia social y la dignidad. ¡Vamos, Lula! ¡Vamos, Brasil!“, agregó.
Por su parte, el también diputado, pero socialista, Esteban Paulón, comentó: “Habrá segunda vuelta en Brasil a fines de octubre. Seguramente el resultado final será más ajustado aun y mañana comienza otra campaña, otra elección! Bora Lula para estas tres intensas semanas y ¡a ganar!”.
El asesor presidencial, Santiago Caputo, comentó un tuit de Eduardo Bolsonaro con la frase “la victoria en la guerra no depende de la cantidad de soldados, sino de las fuerzas que vienen del Cielo”.
“Felicito a mi querido amigo Flávio Bolsonaro por esta victoria en primera vuelta, y a todo el pueblo brasileño por esta gran jornada democrática”, posteó el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli.
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Milei brinda con caipirinha

El intenso período internacional del gobierno argentino, iniciado hace dos semanas en Estados Unidos, encontró ayer en Brasil un indiscutido motivo de satisfacción para Javier Milei. Muy superior al esperado.
Aún cuando los brasileños deberán ir a una segunda vuelta, todo indica que Flavio Bolsonaro, por quien Milei hizo campaña abiertamente, hasta fisurar como nunca las relaciones diplomáticas entre ambos países, será el próximo presidente de la primera potencia sudamericana, luego de haber sido el candidato más votado en el primer turno.
A eso se agrega una performance peor de la pronosticada por las encuestas del actual primer mandatario de centro izquierda Luiz Inácio Lula Da Silva, a quien el presidente argentino erigió como un rival personal y no meramente político.
El resultado tiene, así, en la Argentina una fuerte carga simbólica de enorme repercusión, además del impacto real y sus derivaciones, que el oficialismo potenciará: la nueva derecha internacional, de la que Milei es uno de los principales exponentes, estaría pintando de su color casi totalmente el subcontinente, con la pequeña excepción de Uruguay y la anomalía de Venezuela.
Se trataría de una hegemonía de orientación libremercadista, que celebra más que nadie el Estados Unidos de Donald Trump: desde la recuperación de la democracia, tras el predominio de los regímenes dictatoriales, la región nunca había esta tan alineada con Washington.
Es ese un dato de índole geopolítica de suma relevancia para el objetivo estratégico estadounidense en su disputa con China y su penetración en la región. Aunque, en el plano de las relaciones económico-comerciales entre Brasil y China podría no cambiar mucho, según coincide la mayoría de los principales analistas internacionales. Por ahora, nadie pronostica, por ejemplo, que Bolsonaro apartará a su país de los BRICS, la alianza que integra con Rusia, India, China y Sudáfrica.
En ese punto al presidente argentino le asoma un competidor de mucho peso por la atención de Trump y los recursos estadounidenses. La relevancia económica y geopolítica de Brasil es infinitamente superior a la de la Argentina.
Pero eso es el futuro, por más cercano que resulte y cuando, además, todavía al trumpismo le queda por delante un desafío demasiado importante como son las elecciones de medio término, el 3 del mes próximo, en la que los republicanos pondrán en juego el control del Congreso.
En lo inmediato para Milei la alegría no es solo brasileña, pero sí viene de ahí, también por otros motivos. Además de otra derrota electoral de la centro-izquierda y, en particular, de alguien a quien él enfrentó abiertamente, como Lula, el resultado también es un golpe para algunos de sus adversarios argentinos.
Además, la elección brasileña parece haber estado marcada por algo que el mileísmo ha sabido explotar con extrema eficacia, como es la polarización afectiva, que subraya el peso de la adhesión emocional y relativiza el de los argumentos racionales y los resultados concretos.
Kirchneristas de luto
Como contrapartida, especialmente doloroso es este desenlace para el perokirchnerismo, que tuvo ayer una nutrida delegación de dirigentes y legisladores en tierra brasileña, ilusionados con festejar una victoria de Lula, aunque solo fuera en primera vuelta, como se pronosticaba.
Quien más afectada quedaría de concretarse en el balotaje el triunfo de Bolsonaro, que ya mayoritariamente se pronostica, es, obviamente, Cristina Kirchner, a quien Lula visitó en su casa-prisión el 3 de julio de 2025.
Un triunfo del actual presidente brasileño se esperaba y se deseaba en San José 1111 como una cuota de oxígeno para las pretensiones políticas de su facción y, especialmente, para su aspiración de que se revise la condena firme que pesa sobre ella y, en particular, la inhabilitación a perpetuidad para ejercer cargos públicos.
Uno de los dos abogados extranjeros que la expresidenta contrató para llevar su caso el comité de derechos humanos de las Naciones Unidas es Rafael Valim, quien defendió a Lula en el caso Lava Jato. No sorprende que anoche, en el cristinismo dominara la pesadumbre y la preocupación.
Pero todavía la pesadilla podría ser peor si Jair Bolsonaro, padre del candidato triunfante y dueño real de los votos, hoy condenado y en prisión por el intento de golpe de Estado que prohijó, terminara en libertad y Cristina Kirchner siguiera en su prisión domiciliaria. Mucho más si ella recibiera una segunda condena en el caso Hotesur-Los Sauces, cuyo juicio está por iniciarse, y donde las pruebas acumuladas en contra de la expresidenta parecerían ser más contundentes que las que valoraron los jueces en la causa Vialidad.
De todas maneras, hay un punto de análisis que podría alegrar el luto kirchnerista: los oficialismos siguen perdiendo las elecciones. No es un dato menor, que también debería observar el mileísmo.
Y el kirchnerismo podría agregar otro elemento, que con no poca ironía señaló el polítólogo Andrés Malamud: “No solo el partido de un condenado puede ganar una elección presidencial, sino que puede lograrlo hasta el hijo de un condenado”. ¿Máximo Kirchner se mirará en el hoy indeseado espejo de Flavio Bolsonaro?
Sin embargo, las elecciones brasileñas no deben verse solo en clave de la disputa político electoral argentina, el clivaje mileísmo-perokirchnerismo o la batalla de facciones entre derecha e izquierda, con su proyección hacia las todavía muy lejanas elecciones presidenciales de 2027.
Por lo pronto, el mileísmo deberá estirar en el tiempo y ampliar el clima triunfalista entre los propios que acaba de instalar el éxito de Bolsonaro en primera vuelta y potenciarlo con respuestas a las demandas insatisfechas, sobre todo económicas, de una parte muy significativa de la sociedad para empezar a despejar el horizonte electoral. Si Brasil, con Bolsonaro de presidente compitiera por la ayuda estadounidense no sería lo ideal, más aún si el trumpismo fuera derrotado en las elecciones de medio término.
Todavía el Gobierno tiene mucho por hacer en lo económico y, sobre todo, en lo que se refiere a los acuerdos políticos que necesita para avanzar. En primer lugar, con la reforma política-electoral y con otros temas que se debaten en el Congreso. Entre ellos, acaba de colarse, sin que nadie lo esperara, la necesidad blindar el mega decreto 70/2023, que fue la llave maestra de la oleada desreguladora, ajustadora y aperturista inicial.
Ahora distintos bloques opositores quieren darle el tiro de gracia en la Cámara de Diputados, después de la larga hibernación que tuvo tras el rechazo del Senado, hace ya dos años y medio, por una mayoría de 42 votos. El fallo de la Corte que la semana pasada reinstaló la posibilidad de compra ilimitada de tierras por parte de extranjeros, habilitada por ese DNU, abrió un nuevo frente de conflicto y obliga a ampliar el temario de los acuerdos buscados. Nuevas complicaciones para los avances en temas electorales que se habrían logrado en el viaje a París con los 13 gobernadores beneficiados por estos aportes personales del Tesoro.
Los opositores al mileísmo, en tanto, se ilusionan con que sea efímero el impacto del duro golpe, particularmente simbólico, que significa la victoria derechista, agravada por haber sido obtenida por un vicario del líder real de ese espacio.
Los efectos negativos en la economía real de las políticas libertarias, ratificados por diversos indicadores oficiales, le devolvieron un poco de optimismo, respecto de sus probabilidades electorales. Las encuestas potenciaron esa ilusión. Pero, acaba de demostrarse en Brasil, las encuestas vuelven a ser un predictor muy poco fiable.
Más efectos
Por fuera de la dimensión electoral, aunque con posibles consecuencias sobre este, la Argentina en su totalidad se verá impactada por estos comicios.
En primer lugar, es altamente relevante para la economía nacional tanto en términos de intercambio comercial, como por el impacto financiero y cambiario que tiene lo que sucede en Brasil. Un real más o menos apreciado tienen efectos en el flujo comercial, pero también en áreas donde ambas son convergentes y compiten por mercados externos, sobre todo del complejo agroindustrial.
En ese plano, los analistas económicos consideran que un triunfo de Bolsonaro apreciaría el real, lo que en principio beneficiaría a la Argentina, donde para muchos el tipo de cambio está artificialmente atrasado.
“La elección presidencial brasileña es la más importante no solo para la Argentina sino para toda América”, concluye el experto Juan Gabriel Tokatlian. Y en ese cotejo incluye, nada menos, que las otras dos que se celebran en un lapso de 30 días: las legislativas de medio término en los Estados Unidos de Donald Trump, el 3 de noviembre próximo, y la del 27 de este mes en el Israel, Benjamin Netanyahu, a cuyo liderazgo se ató el presidente argentino. Dos días antes, el domingo 25, Brasil ya tendrá presidente electo.
Mientras tanto, Milei podía brindar con caipirinha.
Claudio Jacquelin,Conforme a
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Javier Milei felicitó a Flávio Bolsonaro por los resultados en Brasil: “Histórica elección ante el comunista de Lula”

Javier Milei felicitó este domingo a Flávio Bolsonaro por su desempeño en la primera vuelta en las elecciones de Brasil, donde superó al actual mandatario Lula da Silva.
“La Libertad Avanza en Brasil. Felicitaciones, querido amigo Flávio Bolsonaro, por esta histórica elección ante el comunista de Lula”, enfatizó Milei a través de un mensaje en X.
Y agregó: “El continente americano es de ciudadanos que quieren vivir en libertad. Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos para que la Argentina y Brasil sigan siendo grandes socios comerciales, culturales y políticos”.
En ese sentido, el Presidente remarcó que “las oportunidades para nuestras naciones, trabajando juntos, son infinitas”. “VIVA LA LIBERTAD CARAJO…!!”, concluyó.
Noticia que está siendo actualizada.-
Javier Milei, Brasil, Flavio Bolsonaro
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