POLITICA
Día de la Lealtad: Sergio Massa envió otra señal para la unidad del PJ y Cristina Kirchner cantó desde el balcón

El Día de la Lealtad Peronista se cargó hoy de mensajes, guiños y color entre las distintas tribus del movimiento justicialista. Después de los discursos de Máximo Kirchner y Axel Kicillof casi en simultáneo, el ex ministro de Economía y líder del Frente Renovador, Sergio Massa, llamó a la unidad del partido, en medio de las tensiones entre el sector kirchnerista y el espacio identificado con el gobernador bonaerense.
“La unidad es el camino a la victoria”, publicó Massa en un breve texto en las redes sociales. El mensaje incluyó un fragmento del discurso pronunciado por Juan Domingo Perón el 17 de octubre de 1945, cuando convocó a los trabajadores a permanecer unidos en la entonces novedosa liturgia justicialista.
“Recuerden, trabajadores, ¡únanse! Sean hoy más hermanos que nunca. Sobre la hermandad de los que trabajan ha de levantarse en esta hermosa patria la unidad de todos los argentinos”, dice Perón en la secuencia audiovisual compartida por el dirigente tigrense.

Por su parte, la dos veces expresidenta tuvo su momento estelar durante la jornada. En este caso, sin apelar a la virtualidad, volvió a salir al balcón de su casa en San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria por la condena en la causa Vialidad, para saludar a la militancia. Desde la vereda, cientos de militantes esperaban ese reencuentro para apoyarla y vitorearla. “A pesar de las bombas, de los fusilamientos, los compañeros muertos, los desaparecidos. No nos han vencido…””, cantó Kirchner, eufórica, este 17 de octubre.

A esa dirección del barrio porteño de Constitución llegaron distintos dirigentes del peronismo y Unión por la Patria para acompañar a Cristina Kirchner. Una de las imágenes que circuló fue la de los diputados Juan Grabois y Eduardo Valdés, en la que compartieron el momento de reverencia y lealtad a CFK con el ex gobernador bonaerense y ex canciller, Felipe Solá.

Entre los que se pronunciaron estuvo también el senador peronista Sergio Uñac, otro dirigente que aspira a ser el candidato presidencial en 2027. Desde su cuenta personal de X, recurrió a parafrasear a Perón con un video y señaló que “sus palabras están más vigentes que nunca. Nuestra lealtad con el pueblo, también”.
“Perón explicaba su fórmula: obra pública que genera empleo, empleo que mejora el salario, salario que mueve el comercio y la industria. Bienestar para los argentinos. Gobernar es crear trabajo. Escucharlo hoy, con la situación atraviesa nuestro país, es recuperar el rumbo y tener siempre presente el compromiso con la construcción de una Patria mejor”, compartió.
Por su lado, el ex presidente Alberto Fernández dejó de lado su quiebre con CFK y remarcó la importancia de la fecha, con una consigna: “Hoy, lealtad con Cristina”. “La lealtad no es sometimiento, lealtad es un profundo amor por el otro. Tan profundo que no abandonás al otro por ninguna circunstancia. Y la lealtad es un valor que vos tenés. Esta frase que dice: “Lealtad con lealtad se paga”, no. La lealtad no es una moneda de intercambio. Yo voy a ser leal con vos aunque vos no lo seas conmigo. Siempre voy a ser leal”, señaló Fernández en un fragmento de una entrevista que compartió este sábado en X.

“Y quiero que ella (por Cristina Kirchner) -continúa- si ve este programa, lo tenga en claro, que yo estoy para ayudarla en todo lo que esté a mi alcance, porque sé que la situación que está viviendo es sumamente ingrata y particularmente injusta. Y yo, frente a la injusticia, me rebelo. Y en este punto, si Cristina me llama, voy a estar a su lado cuando ella me necesite”.
Una consigna repetida en otros actos
La proclama de unidad también atravesó la Vigilia de la Lealtad realizada durante la noche del viernes en el PJ de Rosario, bajo el lema “La lealtad nos une, el futuro nos convoca”. La actividad reunió a dirigentes políticos, organizaciones sociales y representantes del movimiento obrero de esa ciudad y de Santa Fe.
“Nosotros amamos nuestra Patria. No tienen ninguna posibilidad de comprarnos; tenemos las convicciones firmes y es que buscamos que los trabajadores sean un poquito más felices”, afirmó el senador nacional y jefe del bloque peronista en la Cámara alta, José Mayans. En ese marco, convocó a “unir la lucha en todo el país” para que en 2027 gobierne un justicialista. Fue otro de los que recurrió a las palabras de Perón y su pedido para que los trabajadores sean “más hermanos que nunca”.
El legislador contrastó al peronismo con el modelo que atribuyó al presidente Javier Milei. “El Justicialismo es otra cosa. Es paz, todo en su medida y armoniosamente”, expresó. “Hoy, 17 de octubre de 2026 nuestra lucha es por la liberación de nuestra Patria. Por la dignidad humana, por la grandeza de nuestra Patria y por la felicidad de nuestro pueblo: ¡Viva Perón!”, cerró Mayans.

El jefe del bloque de diputados nacionales de Unión por la Patria y secretario general del PJ Rosario, Germán Martínez, pidió ampliar la militancia territorial. “Necesitamos que todo el mundo salga a militar. Hoy vemos a los diputados y senadores del peronismo recorriendo cada rincón de la provincia y el país para tener un gran Día de la Lealtad”, señaló, y vaticinó que el año próximo el peronismo volverá a gobernar Santa Fe y la Argentina. Además, reclamó la libertad de la presidenta del Partido Justicialista, Cristina Fernández de Kirchner: “Con la mayor firmeza decimos que Cristina debe estar libre porque es inocente. No nos escondemos y lo decimos con la voz bien alta”.
Entre los asistentes de ese convite estuvieron otros referentes santafesinos, como Marcelo Lewandowsky, Florencia Carignano, Diego Giuliano, Agustín Rossi, Alejandra Rodenas, Lucila De Ponti, Soledad Miguez, Pablo Corsalini, María José Poncino, Antonio Salinas, Osvaldo Miatello, Luis Rubeo, Miguel Rabbia, María de los Ángeles Sacnun, Eduardo Toniolli, Osvaldo Lalín Ortolani e Iván Pérez.
En La Plata, la diputada nacional Victoria Tolosa Paz encabezó un plenario en el Galpón de la Victoria, donde llamó a dejar de lado las disputas por las candidaturas. “No voy a estar dándole aire a la llama de la interna de la provincia de Buenos Aires”, consideró la legisladora nacional, que pertenece al espacio peronista que encabeza el auditor general y armador Juan Manuel Olmos.
Durante su mensaje, Tolosa Paz criticó que se pretenda instalar una disyuntiva entre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof. “Qué triste que nos hagan elegir a todos los compañeros peronistas si tenemos que ser leales a quien fuera dos veces presidenta de la Nación y vicepresidenta, hoy presa injustamente en San José 1111, o querer ser leales a un gobernador que está batallando contra la peor derecha”, manifestó la ex ministra de Desarrollo Social.

En ese contexto, Tolosa Paz cuestionó a quienes buscan anticipar la discusión electoral bonaerense sin definir primero el rumbo nacional. “No cuenten conmigo para discutir antes qué proyecto de país tenemos, si hay una Buenos Aires para alguno o para alguna. No es sálvese quien pueda”, advirtió. Y planteó: “No se salva la provincia de Buenos Aires si no tenemos una presidenta o un presidente de la Nación que sepa hacia dónde tiene que ir”.
Más temprano, el Partido Justicialista presentó a Cristina Kirchner como víctima de una proscripción y equiparó su situación con la persecución que, según sostuvo en un comunicado, sufrió Juan Domingo Perón antes del Día de la Lealtad. “Ayer por Perón, hoy por Cristina. Volvamos a dar vuelta la historia”, encabezó el mensaje previo a la declaración partidaria. En este día, el PJ definió la lealtad peronista como una obligación y no como una mera efeméride.
POLITICA
La bazuca de Milei y su alianza de cristal

La mejor y la peor noticia de la semana para Javier Milei ocurrieron en el mismo instante. A las 14.31 del jueves, Martín Menem anunció el fracaso por falta de quorum de la sesión convocada por la oposición para voltear el DNU 70/2023, columna vertebral del programa libertario. Había 121 diputados sentados, apenas 8 menos de los necesarios para abrir el debate. El alivio y los festejos oficialistas se mezclaban con el susto de comprobar lo cerca que puede estar el Gobierno de una crisis mayúscula.
La coreografía de ese acto parlamentario anticipa la dinámica del juego político en los 12 meses que restan hasta las elecciones: un presidente a la defensiva, un peronismo sin liderazgo ni programa reconocible pero que sabe cómo esmerilar a su rival de turno y un conjunto de gobernadores que se crecen en la incertidumbre, entrenados para monetizar su poder de desempate.
Una sucesión de hechos y gestiones permitió salvar el decreto fundacional del mileísmo. Primero, una intervención exprés de la Corte Suprema que repuso de manera cautelar la vigencia de la ley que limita la compra de terrenos rurales por parte de extranjeros. Después, la firma de un dictamen presentado por el radicalismo para revalidar la ley de tierras en otro proyecto, el de “inviolabilidad de la propiedad privada”. Y, en el medio, la trama de negociaciones y giros discrecionales a provincias aliadas y no tanto que se tradujo en un goteo de ausencias en el recinto de la Cámara de Diputados.
Otra vez se apagó la mecha sin desactivar la bomba. La sesión fallida no blindó el decreto sobre el que descansa gran parte del andamiaje legal de las reformas libertarias. ¿Cuánto costará volver a convencer a los que no bajaron al recinto la próxima vez que el peronismo y los bloques duros intenten rechazarlo?
Esa inestabilidad es consecuencia de la alianza de cristal en la que se apoya La Libertad Avanza (LLA). Desde sus inicios el Gobierno construye mayorías sobre la base de acuerdos circunstanciales con socios en los que no confía porque sospecha que no comparten de verdad sus ideales. Los seduce y a la vez los amenaza con desbancarlos en la próxima elección. Ese esquema depende de la popularidad de Milei: cuando está firme en la opinión pública, las reformas fluyen; en la mala hora cada concesión demanda ingentes dosis de paciencia, persuasión y recursos.
La ansiedad de Luis Caputo por formalizar una coalición oficialista sólida expresa la duda que recoge en los mercados respecto del futuro de la Argentina. Un semestre de crecimiento escuálido y pérdida de empleo golpeó la imagen de Milei y reavivó el temor entre los inversores extranjeros a que se revierta el rumbo aperturista y promercado de la actual administración.
Karina Milei y sus principales ejecutores políticos, los primos Menem, se resistieron a constituir una alianza con el Pro y los gobernadores amigables por razones tácticas. Pensaron durante mucho tiempo que la decisión debía tomarse más cerca de las elecciones, cuando supieran en qué provincias podían ganar con candidatos leales que garantizaran un apoyo consistente al Presidente en un segundo mandato.
Pero hoy no está todo en sus manos. Los gobernadores miden sus opciones. Se acercan y se alejan según cómo sienten el viento cada día. Actúan guiados por necesidades mutuas: a ninguno le sirve una crisis, ni siquiera a los más opositores.
Milei celebró desde Estados Unidos lo que pasó en el Congreso. No solo la sesión frustrada, sino también el desenlace de la marcha de protesta universitaria, que terminó opacada por la violencia de un grupo de encapuchados, repelidos con gases lacrimógenos por las fuerzas de seguridad. Las escenas de la represión se difundieron en cámara lenta y con música épica desde cuentas oficiales, incluida la de la ministra Alejandra Monteoliva, como si fueran un símbolo de la resistencia a la que se entrega el Gobierno.
A Milei le resulta cómodo el papel del héroe trágico. Se piensa como un presidente bajo asedio, sometido a intentos reiterados de golpe de Estado y conjuras terroristas. Promete “morir con las botas puestas” antes que revisar su plan económico. A quienes temen una corrida en el año electoral les avisa que tiene una “bazuca de dólares” para evitarla.
Es una imagen potente, pero también una invitación a que el mercado le cuente las balas. Hace 10 días dijo que tenía US$75.000 millones para enfrentar una estampida cambiaria por el temor electoral. Sumó allí los swaps con China y Estados Unidos, compras de reservas todavía no concretadas y eventuales operaciones de futuros. El lunes agrandó la artillería: se arrogó un poder de fuego de US$125.000 millones. Añadió el superávit comercial previsto para el año próximo (como si ingresara automáticamente a las arcas del Banco Central) y fondos que entrarían por el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
El riesgo país cerró el viernes en 648 puntos, 10% más que al inicio de la semana. La incógnita que se dibuja es si la obsesión de Milei por hablar de la potencial corrida ayuda o no a la confianza de los inversores y de los políticos con los que debe lidiar. ¿Realmente es tranquilizador mostrar un plan B para afrontar el apetito de dólares cuando todavía falta un año para votar?
Milei tuvo que confirmar en el cargo a Caputo mientras este viajaba al sudeste asiático para la asamblea anual del Fondo Monetario Internacional (FMI). “Hay un equipo que se encarga de la estrategia política. De la economía me encargo yo”, dijo, tras definir como “simbiótica” su relación con el ministro. Fue un mensaje para la interna, en momentos en que armadores electorales libertarios demandan medidas para acelerar la recuperación de la actividad económica. También, una admisión del ruido que generó el propio Presidente, en apariencia sin querer, cuando invitó a la reunión de Gabinete al economista Alberto Ades, que había criticado aspectos del programa y el método de comunicación de Caputo.
Las palabras de Milei ordenan. “Él está convencido de que las políticas que aplica van a llevar al crecimiento y le van a permitir ganar. Hay que dejarse de joder con los reclamos internos”, dice uno de los cerebros de la campaña oficialista.
Los gestores políticos tienen que trabajar con esa arcilla. El discurso presidencial asume que el crecimiento llegará después de la reelección, cuando se despejen las sospechas de una regresión estatista y antiliberal. Es una apuesta a la paciencia y una respuesta a los que opinan, como Patricia Bullrich, que es perentorio crecer para ganar, y no al revés.
“Leyes desestabilizadoras”
El modo supervivencia requiere una negociación constante y resignarse a entregar algunas banderas. Milei quería derogar desde el día uno la ley de tierras sancionada en pleno auge kirchnerista; ahora tiene que maniobrar para ratificarla en un proyecto que asume como propio para que no se le vuelva en contra la agitación nacionalista a la que él mismo se subió cuando se hizo malvinero. Con el ajuste en Discapacidad pasa algo parecido: sus diputados acuerdan un proyecto que contiene a los aliados, pero que contraría al equipo económico. “La directiva es evitar derrotas en el Congreso. No podemos volver a la espiral negativa de leyes desestabilizadoras que vivimos en 2025. Van a intentarlo otra vez”, explica un legislador de la primera línea libertaria.
El ímpetu reformista cede ante las urgencias. Al Gobierno le está costando blindar los votos para los cambios electorales que persigue obsesivamente, sobre todo la suspensión de las PASO. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, dice que ya tiene el número en el Senado, pero cerca de Bullrich -cabeza del bloque libertario- lo ponen en duda.
“Suspender las PASO es darle la lapicera de las listas a Karina. No nos conviene”, susurra una fuente del Pro, el partido que ha sido más fiel a todas las necesidades parlamentarias de Milei. Algo parecido sugieren los gobernadores radicales cercanos al oficialismo. A los peronistas amigables los corren el kirchnerismo y el massismo: les pueden perdonar cualquier doblez menos entregarle a la Casa Rosada las llaves del sistema electoral.
Lo engorroso que fue salvar el DNU 70 anticipa la dificultad de esa maniobra contrarreloj: la Cámara Electoral exigió que cualquier cambio de reglas se sancione con al menos un año de anticipación a la votación.
La coalición que evitó el quorum por ocho votos incluyó a una diputada de Jujuy, María Inés Zigarán, que había firmado la convocatoria a la sesión. Su gobernador, el radical Carlos Sadir, acordó finalmente con el Gobierno. El radical Maximiliano Pullaro (Santa Fe), muchas veces crítico de Milei, aportó dos ausencias. El peronista tucumano Osvaldo Jaldo, que hizo campaña en 2025 con la promesa de “cortarle el pelo al león”, ofrendó a sus tres diputados.
Dos miembros del bloque kirchnerista faltaron sin dar explicaciones. Uno de ellos, el fueguino Agustín Tita, responde al gobernador Gustavo Melella, que abrió un fluido canal de diálogo con Santilli. Tierra del Fuego es una provincia en emergencia financiera que recibió en las últimas semanas $40.000 millones de fondos nacionales discrecionales.
¿Resistirá el dique de contención a los humores electorales? El Gobierno viene de perder el auxilio habitual de los legisladores misioneros, desde que el gobernador Hugo Passalacqua rompió con su mentor Carlos Rovira. También se esfuma el apoyo de los catamarqueños que respondían al jefe provincial, Raúl Jalil, que pierde influencia desde que confirmó que no buscará la reelección. El salteño Gustavo Sáenz pasa del aplauso al enojo y mueve sus piezas ley por ley: el jueves uno de sus diputados se sentó, otro estaba de pie en el pasillo y una tercera faltó con parte médico.
Encuestas y esperanza
El desafío para Milei consiste en recuperar las expectativas dañadas por el freno de la actividad económica. Se aferra como bandera a la estabilidad del dólar y la menor inflación, pero necesita hacer creíble que en 2028 los argentinos llegarán a una tierra prometida.
La última encuesta de la consultora brasileña Atlas Intel muestra cómo se deterioró esa fe. El 32% cree que su situación familiar mejorará en los próximos seis meses y el 48% que empeorará; en noviembre de 2025 la relación era 41 a 44. Sobre la economía nacional, los optimistas cayeron del 36% al 31% y los pesimistas saltaron del 38% al 55%. El sondeo le otorga al Presidente una imagen positiva estabilizada en el 38%. Son números que permiten soñar con la reelección, pero están lejos de asegurarla.
Milei se pone otra vez el traje de luchador: las denuncias contra las castas reaccionarias, la agresión al periodismo y una apuesta a encontrar el lado positivo de las cosas frente a cada dato adverso de la economía.
Aplica una suerte de morenismo retórico. Si la actividad cae, exige ignorar los índices desestacionalizados porque “dan cualquier cosa”. Si baja la inflación mayorista, anuncia que es anticipo de un derrumbe de los precios minoristas. Si el mismo índice sube mucho -como pasó en septiembre- calla o culpa al petróleo. Esta semana llegó a decir que el riesgo país baja día a día, cuando el índice iba en dirección contraria. Calculó un valor especial, de 100 puntos y no de 600, para los bonos que vencen dentro de su mandato. Lo curioso es que lo hizo en el mismo discurso en el que se burló de economistas que advierten que, sin contar el petróleo, la minería y el agro, la economía argentina estaría en una brutal recesión. Para él, tampoco cae el empleo, aunque las cifras indican un declive constante del trabajo registrado (unos 266.000 puestos asalariados registrados menos desde noviembre de 2023). Celebra, en cambio, la suba de puestos informales y del cuentapropismo.
Juega con la lógica del agitador de redes: el que gana es el que sabe decir que va ganando. En caso de emergencia, siempre tendrá la bazuca y las botas puestas.
fracaso por falta de quorum,una intervención exprés de la Corte Suprema,marcha de protesta universitaria,pic.twitter.com/yxmI5sMcu9,October 15, 2026,Martín Rodríguez Yebra,Conforme a
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Pichetto volvió a cuestionar la inhabilitación perpetua de Cristina Kirchner y no descartó que pueda ser candidata en 2027

El diputado nacional por Encuentro Republicano Miguel Ángel Pichetto sostuvo que la inhabilitación para ejercer cargos públicos de Cristina Fernández de Kirchner debería revisarse y planteó que una modificación de la pena podría devolverle la posibilidad de ser candidata a presidenta. El legislador cuestionó que esa sanción sea perpetua cuando la condena de prisión tiene un plazo determinado.
Durante una entrevista en el programa Futuro Imperfecto, conducido por Lorena Maciel en Radio con Vos, Pichetto afirmó que la eventual participación electoral de la expresidenta dependerá de una resolución judicial. “Si se le levanta la inhabilitación y hay una modificación de la pena, indudablemente que sí”, respondió al ser consultado sobre una candidatura en la próxima elección.
El legislador también cuestionó que Fernández de Kirchner haya sido retirada del padrón electoral. Sostuvo que esa medida le impide votar pese a que, según indicó, la Cámara Electoral ha reconocido ese derecho incluso a personas con condenas firmes.
Pichetto vinculó esa discusión con la reforma integral del Código Penal, cuyo texto vigente data de 1921 y fue modificado de forma parcial en las últimas décadas. Consideró que el debate debe incluir figuras ligadas a los delitos digitales, la inteligencia artificial, el ambiente y la revisión de sanciones que definió como antiguas.
Al referirse a la pena impuesta a Fernández de Kirchner, Pichetto cuestionó su alcance frente a la condena de privación de libertad de seis años. “La inhabilitación especial perpetua me parece que no es una pena propia del siglo XXI”, dijo.
El diputado profundizó esa objeción al comparar la sanción con una práctica de la antigüedad. “La perpetuidad y la inhabilitación perpetua es como la figura del ostracismo griego, del destierro”, afirmó.
Para Pichetto, la duración de la restricción para ejercer cargos públicos debería guardar relación con la pena principal. “No puede ser superior la inhabilitación” a la pena de privación de la libertad, planteó.
El histórico legislador también criticó el uso de la tobillera electrónica en la prisión domiciliaria de la expresidenta. Consideró que la medida constituye un “exceso de mortificación” porque Fernández de Kirchner permanece en su domicilio con custodia policial.
Pichetto agregó que una eventual decisión de Naciones Unidas sobre el caso de la expresidenta podría ser utilizada como fundamento para presentar un recurso de revisión ante la Corte. El diputado diferenció ese eventual planteo de su cuestionamiento puntual a la pulsera electrónica.
La defensa de las PASO para ordenar la interna opositora

El diputado ubicó la discusión sobre la posible candidatura de Fernández de Kirchner dentro de una reorganización más amplia del peronismo. Mencionó entre las figuras con proyección a Axel Kicillof, Sergio Massa, Sergio Uñac y Gerardo Zamora, y sostuvo que surgirán otros dirigentes con posibilidades de postularse a la presidencia el año que viene.
Ante la posibilidad de eliminar las elecciones primarias, Pichetto reiteró su posición. “Esperemos mantener la primaria”, dijo, y definió a las PASO como un mecanismo democrático para ordenar tanto al peronismo como a los demás espacios opositores.
Según su interpretación, el Gobierno busca modificar el sistema electoral porque le resulta conveniente para la estrategia del presidente Javier Milei y su hermana, Karina Milei. También sostuvo que una primaria con un mal resultado para La Libertad Avanza podría acelerar los conflictos del gobierno con la economía.
También sugirió que Patricia Bullrich tiene aspiraciones presidenciales para 2027: “Cuando Patricia Bullrich en IDEA te habla de que hay que votar al proyecto, no te está diciendo hay que votar a Milei; hay que votar al proyecto y la continuidad del proyecto. Quiere ser presidenta”, afirmó. En esa línea, consideró que a la actual dirigente libertaria le convendría sostener las primarias. “Creo que a ella le interesaría mantener las PASO como mecanismo de definición dentro del plano interno de La Libertad Avanza”.
Pichetto sostuvo que también la vicepresidenta Victoria Villaruel podría disputar una candidatura propia en unas PASO y captar entre siete y ocho puntos en una elección. Atribuyó esa posibilidad al maltrato que, según dijo, recibió dentro del oficialismo y a la existencia de un electorado identificado con una visión nacionalista, católica y militar.
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En medio de la interna del peronismo, Pichetto dijo que no descarta que Cristina Kirchner pueda ser la candidata el año que viene

Miguel Ángel Pichetto analizó el escenario electoral de cara a los próximos años y sostuvo que Cristina Kirchner podría volver a ser candidata presidencial si se modifica su situación judicial. El diputado nacional también mencionó a otros dirigentes que podrían competir por la representación del peronismo y se pronunció a favor de mantener las elecciones primarias.
“Si se le levanta la inhabilitación y hay una modificación de la pena, indudablemente Cristina sería la candidata”, afirmó Pichetto en diálogo con Lorena Maciel en Radio Con Vos, al referirse a las posibilidades electorales de la expresidenta.
En ese marco, el legislador señaló que el peronismo cuenta con otras figuras que podrían disputar una candidatura. “Hay otras figuras interesantes como Kicillof, Massa, pero también está Uñac, Zamora. Y hay figuras que van a emerger. Esperemos mantener las primarias”, expresó.
Pichetto también se refirió a Patricia Bullrich y planteó que la senadora nacional y jefa del bloque de La Libertad Avanza podría tener aspiraciones presidenciales. “Bullrich quiere ser presidenta en el 2031 o ahora y le interesaría mantener las PASO”, sostuvo.













