Connect with us

CHIMENTOS

Ivana Icardi se burló de la denuncia de Wanda Nara contra Mauro Icardi por lesiones hacia su hija: «¡Es una mitómana!»

Published

on


En medio del escándalo por las denuncias por lesiones que Wanda Nara hizo a Mauro Icardi y que involucra a su hija mayor Francesca, reapareció Ivana Icardi. Se trata de la hermana del futbolista quien está radicada en España y que en varias oportunidades, se pronunció a favor de Mauro. En esta oportunidad, la mujer volvió a ponerse de su lado y desmereció las acusaciones de la niña contra su padre, generando un gran revuelo.

Advertisement

A través de la red social X, Ivana compartió su bronca por lo sucedido con el jugador y trató de mentirosa a la empresaria. «Sin palabras», expresó primero sin hacer referencia al hecho en particular. “¿Cuántas veces tiene que mentir una persona para que se convenzan de que es mitómana? es para un amigo”, escribió dando cuenta de que no cree en las palabras de su sobrina y que considera que todo es «atentado» contra Icardi.

Ante la ola de comentarios negativos, la modelo e influencer de 29 años se defendió de las acusaciones. «¿Por qué les arde que opine? si ustedes hacen lo mismo HIPÓCRITAS», disparó contra los usuarios de esa red social. Entre los mensajes, algunos sostuvieron que Ivana debería defender a la menor ya que es de su sangre y es la verdadera víctima, mientras que otros le recordaron que ella había mencionado que Mauro era una persona narcisista.

Semanas atrás, Ivana le había dirigido unas palabras a Nara mientras era parte del reality español «Supervivientes All Star 3», demostrándole que no la quiere para nada. «El bicho de Wanda Nara ya no está en mi familia, es mi excuñada”. Y le había mostrado su lealtad a la ex Teen Angel, con quien sí tiene buena relación: “Le mando un beso a la China Suárez que es mi guapísima nueva cuñada, que nos está viendo”.

Advertisement
Ivana Icardi minimizó la denuncia contra su hermano Mauro Icardi y lo defendió. Foto: Captura.

QUÉ DECÍAN LOS CHATS DONDE LA HIJA DE WANDA NARA PEDÍA AUXILIO

La crisis entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un capítulo de extrema preocupación después de que se conocieran los chats que Francesca, la hija mayor de la expareja, habría enviado para pedir ayuda. En medio de una situación que derivó en una denuncia por presuntas lesiones, la menor intentó comunicarse con su mamá y, al no conseguirlo, recurrió a Martín Migueles, actual pareja de la conductora.

En los mensajes que difundió la periodista Naiara Vecchio, Francesca relató que su papá le había sacado el celular y escribió frases que generaron conmoción: “Me pegaron. Porfa. Vengan” y “Sí, me pegó y arrancó de los pelos. Por favor. Vengan”. También le pidió a Migueles que fuera rápido y manifestó su temor a que Icardi pudiera revisar sus conversaciones. La autenticidad y el contexto completo de los chats deberán ser considerados en el marco de las actuaciones correspondientes.

El episodio ocurrió mientras Wanda estaba grabando MasterChef Celebrity y terminó con la conductora trasladándose hasta la propiedad de Icardi, en Nordelta. Allí intervino la Policía y llegó una ambulancia para evaluar a la menor, que finalmente se retiró del lugar junto a su madre. La denuncia dio origen a una causa por presuntas lesiones y la Justicia dispuso medidas cautelares de protección para Francesca, mientras avanza la investigación para esclarecer qué ocurrió.

Advertisement

 

TEMAS


 

Ivana Icardi, Wanda Nara, Mauro Icardi

Advertisement

CHIMENTOS

“María Gabriela Epumer fue una referente para mí”: la cineasta Andy Testa y la película que la acercó a la guitarrista

Published

on


Trailer de Perfume, documental centrado en la vida y carrera de la música argentina María Gabriela Epumer con filmaciones que atesoró la propia guitarrista

En una de las imágenes de Perfume, una mano enciende una cámara. En otras, esa misma cámara acompaña ensayos, estudios de grabación, viajes y recitales. La mano es la de María Gabriela Epumer, guitarrista, cantante y compositora que integró Viuda e Hijas de Roque Enroll, fue una figura clave en la banda de Charly García y desarrolló una carrera solista antes de su muerte, en 2003.

Advertisement

El documental, dirigido por Lucía S. Ruiz y codirigido y guionado por Andrea “Andy” Testa, se construye a partir de 50 horas de registros que la propia Epumer filmó —o filmaron sus allegados— entre mediados de los años 90 y 2002. El material permaneció durante años en cajas que guardó su familia: había cintas de video y audio, fotografías, vestuarios y recortes de prensa.

Lucía Ruiz y «Andy» Testa, directora y co-directoria y guionista de Perfume, la película de María Gabriela Epumer, emocionadas en la previsualización que hicieron del filme en La Fábrica

Perfume, una película de María Gabriela Epumer, tendrá su estreno comercial el 12 de noviembre. Desde el 13 podrá verse los viernes de noviembre en Malba Cine y llegará a salas de distintas ciudades del país con distribución de Moving Pics.

Testa, que conoció primero a Epumer a través de su trabajo con Charly García y asistió de adolescente a un homenaje que se hizo tras su muerte (el 30 de junio de 2003, a los 39 años, los mismos que hoy tiene Testa), define a la música como una referencia personal. En diálogo con Teleshow, la realizadora habló de la confianza de la familia Epumer, de la decisión de dejar que la artista condujera el relato desde sus propios archivos y de una proyección íntima que reunió a Charly con los hermanos de la guitarrista.

Advertisement
María Gabriela Epumer
«Andy» Testa y Lucía Ruiz en una de las presentaciones de Perfume

—La familia de María Gabriela Epumer les entregó un archivo íntimo y desconocido incluso para ellos. ¿Cómo fue ganar esa confianza?

—El proyecto empezó con Lucía Ruiz, la directora, que se acercó a la familia con la idea de hacer una película sobre María Gabriela. Ellos aceptaron y nos entregaron las cajas: nos dijeron que las tenían guardadas, pero que ni siquiera sabían qué había dentro de las cintas. Fue un gesto de mucha confianza y, al mismo tiempo, una responsabilidad enorme. Ahí aparecieron vestuarios, cientos de fotos, recortes de revistas, material sonoro y unas 50 horas de registros audiovisuales. Primero tuvimos que digitalizar y catalogar todo.

A partir de ese hallazgo, sentimos que la película estaba esperando ser en esas cajas. María Gabriela había registrado muchos momentos de su vida artística: ensayos, salas de grabación, tras bambalinas de recitales, viajes. Hay pasajes íntimos, pero lo que atraviesa el archivo es su deseo de dejar documentado el trabajo de una música y una artista.

María Gabriela Epumer
El afiche de Perfume, la película de María Gabriela Epumer

—¿Por qué eligieron usar solamente ese archivo y evitar una reconstrucción más convencional de su vida y su carrera?

—Cuando apareció el material, entendimos que tenía una fuerza propia. Si incorporábamos imágenes de otra naturaleza, la película perdía algo de su identidad. Queríamos que fuera ella quien condujera el relato, desde su voz, su cámara y su forma de mirar. El registro empieza aproximadamente en 1995 y llega hasta 2002, un año antes de su muerte. Esa delimitación de tiempo estaba dada por el propio archivo y decidimos respetarla.

Advertisement

El trabajo de guion y montaje fue compartido entre Lucía, Lorena Moriconi y yo, con mucho ida y vuelta. Nos propusimos hilvanar las imágenes con sutileza, encontrarles un ritmo lento pero sin pausa y permitir que el público se detenga en gestos que cuentan mucho. Por ejemplo, María Gabriela prende la cámara, se ve su mano, las líneas de su palma, y después la entrega para que otra persona filme. Ahí aparece su confianza y también una manera de crear con los demás.

Charly García junto a María Gabriela Epumer
Charly García junto a María Gabriela Epumer

Había tomas que en una producción más homogénea se descartarían: el comienzo de una escena antes de que todo esté listo, un desequilibrio de luz, el diafragma automático que vela una imagen o el corte de una cinta. No quisimos corregir esos rastros. Eran parte de la materialidad del archivo y de una relación artesanal con la música. La película no es cronológica: propone un viaje con ella, una entrada a su mundo.

—El viaje de Epumer a La Pampa, junto a su familia y la comunidad ranquel, ocupa un lugar central. ¿Qué encontraron allí?

—En el archivo estaba el registro de un viaje que hizo con su hermana Claudia, su papá y miembros de la comunidad de descendientes ranqueles para la restitución de los restos del cacique Panquitrúz. Las imágenes tienen una espiritualidad muy fuerte: la caminata, los abrazos, los silencios, la forma en que filma.

Advertisement

Nos interesaba que ese momento conviviera con las imágenes de los recitales masivos y de las bandas con las que tocaba, porque esos mundos aparentemente distantes también eran parte de su identidad. Por eso pensamos ese viaje como el corazón de la película. Fuimos a La Pampa para conocer el lugar que ella había filmado. Al llegar, encontramos la pirámide y la figura del zorro sobre la que María Gabriela había hecho zoom. Estaban ahí, aunque el paso del tiempo también se veía en la madera envejecida y en los colores gastados. Eso nos hizo pensar mucho en la ausencia, pero también en que ella estaba muy viva en sus imágenes.

María Gabriela Epumer
María Gabriela Epumer en una de las escenas que archivó y sirvieron para la película Perfume

—Charly García autorizó el uso del material desde los inicios del proyecto y después vio la película terminada. ¿Cómo vivieron ese encuentro?

—Cuando ya habíamos digitalizado y catalogado el archivo, empezamos a escribir el proyecto, armar la carpeta y buscar los fondos necesarios para hacer la película. En ese momento tuvimos un primer contacto con Charly, a través de su mánager, Guillermo “Tato” Vega. Necesitábamos su autorización porque sabíamos que era una figura fundamental en la vida de María Gabriela, como ella lo fue en la de él. Charly firmó el permiso para que usáramos los materiales que habíamos seleccionado y eso nos abrió una puerta muy importante.

Pasaron dos años y medio o tres desde aquel contacto hasta que terminamos el armado. Entonces volvimos a comunicarnos para que pudiera ver la película. Era importante por una cuestión ética: trabajábamos con la obra y la vida de una persona que ya no está para decirnos qué le parecía. Queríamos saber qué sentían la familia y las personas cercanas a ella. Con Charly, además, no sabíamos si querría verla completa ni qué le iba a pasar, porque era alguien a quien quiso muchísimo. Intentamos cuidar ese momento, como también cuidamos las proyecciones que hicimos para la familia y los allegados.

Advertisement
María Gabriela Epumer
María Gabriela Epumer junto a Charly García en una de las escenas de Perfume

—¿Qué pasó durante la proyección en La Fábrica?

—Yo nunca había visto a Charly en persona. Para mí era alguien imposible de conocer, porque su música me acompañó toda la vida. Cuando llegó a La Fábrica, el lugar donde compartió tiempo con María Gabriela mientras componían, ensayaban y grababan, fue un momento muy fuerte. Entra con una presencia que te hace pensar: “Claro, es Charly”. Pero también encontré a un Charly diferente de la imagen televisiva: más humano, muy perceptivo y amoroso.

Durante la función lo íbamos mirando. Él estaba atento a la pantalla, nos miraba a los ojos y seguía la película con concentración. Al terminar, tenía un brillo en los ojos, levantó el pulgar y dijo: “Me encantó”. Después compartimos un rato con pocas palabras, más bien desde la alegría de estar ahí. Estaban Lito y Claudia Epumer, Fernando Kabusacki y otras personas centrales en la vida de María Gabriela. Fue un privilegio ver que una película podía reunirlos alrededor de una hermana, una amiga y una compañera artística. La intención siempre fue celebrarla, no construir una película desde el golpe bajo o la nostalgia.

María Gabriela Epumer
Perfume, la película de María Gabriela Epumer

—Antes de codirigir Perfume, Epumer ya era una referencia para vos. ¿Qué lugar ocupaba en tu historia?

—Yo la conocí primero a través de Charly García, por su voz y por su presencia en esa banda. Al año de la muerte de María Gabriela hubo un recital homenaje en el Dorrego. Yo tenía 15 o 16 años y fui. Me impactó mucho: por un lado, conocí su trabajo como solista cuando ella ya no estaba; por otro, me llevé una especie de llave. Desde entonces fue una referenta musical para mí. Escuchaba Perfume todo el tiempo y sigue siendo un disco que me gusta mucho.

Advertisement

Cuando Lucía me contó que tenía este proyecto entre manos, sentí muchísimo deseo de que la película existiera. Después de trabajar durante tanto tiempo con sus imágenes, la quiero mucho más y la siento muy cerca, aunque nunca la conoció en vida. Intentamos hacer la película con mucho respeto y afecto.

—En un posteo escribiste que “Charly fue mi papá cuando mi papá no estaba”. ¿Cómo atravesó esa experiencia la realización de la película?

—Desde la adolescencia supe que quería dedicarme al cine. Me gustaba escribir y el arte fue una forma de refugio, un lugar afectivo que me contenía. Tuve una infancia muy dura, marcada por el abandono de mi padre y por situaciones de violencia. Con mis hermanas y mi mamá atravesamos momentos complejos, y desde muy chica sentí que tenía que protegerla. A los 39 años, y como mamá de una hija que está por cumplir 11, todavía me pregunto por esa ausencia y por qué no pude tener con él un vínculo como el que hoy veo entre mi hija y su papá.

Advertisement
Charly García, Perfume, María Gabriela Epumer
Lucía Ruiz y Andy Testa junto a Charly García en La Fábrica previsualizando Perfume, la película de María Gabriela Epumer

Mi papá amaba a Charly García. De chica, con mis hermanas, escuchábamos un casete de Parte de la religión y un CD de Sui Generis una y otra vez. Era una herencia contradictoria: a veces sentía que mi papá quería más a Charly que a mí, algo que de chica no podía entender. Pero esa música se convirtió en una compañía propia. Más grande entendí por qué algunas letras se habían quedado en mí. Cuando Charly canta “cuando estés mal, cuando estés solo, cuando estés cansado de llorar, no te olvides de mí”, hay algo que habla directamente de esa pregunta: si alguien en el mundo piensa en mí.

Por eso, cuando Charly vio Perfume, se juntaron muchas cosas personales. La poesía y el arte pueden acompañar, cubrir, ayudar a sentir aquello que a veces no se logra explicar de forma racional. El cine, en este caso, reunió mucho amor. También me confirmó que el arte no es solo una consigna: puede acercar a las personas, ayudarlas a encontrarse con lo que sienten y a estar fuertes junto a otros.

María Gabriela Epumer,Andy Testa

Advertisement
Continue Reading

CHIMENTOS

De dirigir la banda de la iglesia a romper prejuicios como DJ: la búsqueda y liberación de Anita B Queen, la telonera que fue furor en los shows de BTS

Published

on


Anita B Queen reflexionó sobre su historia personal, la libertad y el lugar que encontró a través de la música (Maximiliano Luna)

Durante tres noches, Anita B Queen convirtió la espera en una celebración. Antes de que BTS saliera al escenario del Estadio Único Diego Armando Maradona de La Plata, la DJ argentina quedó frente a miles de personas que habían esperado durante años el reencuentro con sus ídolos. Lo que comenzó con temor terminó transformándose en una conexión profunda con las ARMY, entre pogos, canciones, banderas y una energía que desbordó el estadio. Después de ser furor como telonera en las tres presentaciones y mientras continúa recorriendo distintos escenarios con su gira y múltiples shows, Teleshow habló en exclusiva con la artista.

Advertisement

Detrás de aquella figura que hizo bailar a una multitud existe una historia de búsqueda, sensibilidad y transformación. Ana Belén Kim creció entre distintas influencias culturales y musicales, y encontró en la música una forma de preguntarse quién era, qué quería decir y cómo deseaba habitar el mundo. Durante su adolescencia participó de una banda dentro de la iglesia a la que asistía, pero con el tiempo comenzó a tomar distancia de ese entorno y a explorar espacios que hasta entonces le habían sido presentados como lejanos o peligrosos: las fiestas electrónicas, la escena queer y una comunidad artística que le permitió descubrir nuevas formas de libertad. En ese recorrido, la música dejó de ser únicamente un refugio íntimo y se convirtió en el lugar donde pudo reconocerse.

Su llegada a los shows de BTS tuvo, en ese sentido, un significado que fue mucho más allá de una presentación. Anita no sólo preparó un repertorio para acompañar la espera del público: se involucró con las ARMY, escuchó sus pedidos, incorporó remixes y eligió canciones propias para compartir con una comunidad que terminó recibiéndola como una integrante más. Ahora, mientras continúa con sus presentaciones y trabaja en una nueva etapa musical, Anita busca convertir esa energía colectiva en canciones, imágenes y un show propio.

DJ Anita B Queen
Anita B Queen repasó su recorrido musical y habló sobre la nueva etapa que atraviesa después de los shows de BTS (Maximiliano Luna)

—¿Cuál es tu primer recuerdo relacionado con la música?

—Recuerdo mucho mis juguetes de cuando era chica. Tenía instrumentos como un xilofón, una batería de juguete y una guitarra. También recuerdo haber tomado algunas clases de música cuando era muy pequeña, aunque eran propuestas más vinculadas con el jardín y el juego. Todo está un poco difuminado porque pasó mucho tiempo, pero son recuerdos muy lindos.

Advertisement

—En ese entonces, ¿hubo algún momento en el que pensaste en dedicarte a la música?

—Siempre me gustó y la tomé como un lenguaje fundamental en mi vida. La música fue un escape emocional y un espacio seguro para mí, pero nunca imaginé que iba a dedicarme a eso. Recién cuando fui más grande entendí que podía ser una posibilidad concreta y, a partir de ahí, me cambió la vida por completo.

—¿En tu familia había alguien vinculado con la música ?

Advertisement

—Mi relación con la música es muy propia. No es que alguien me la haya inculcado, no vengo de una familia de artistas ni de músicos. Sin embargo, mi papá escuchaba mucha música y esos son algunos de los recuerdos musicales que tengo de mi infancia. Le gustaba Estopa, el Cuarteto Zupay, Sui Generis y The Carpenters, entre otros grupos. Creo que fue bueno crecer escuchando una diversidad tan amplia, porque no me limité a un solo género.

DJ Anita B Queen
Anita sostiene que no escuchó activamente rock nacional en su adolescencia, aunque saldó esa deuda en su primera adultez

Sí me hubiera gustado incorporar un poco más la cultura del rock nacional. Mi papá no se enganchó demasiado con eso: llegó hasta Sui Generis, pero no escuchaba a Charly García. Ahora, de grande, me gusta Charly y pienso: “Qué pena no haberlo escuchado cuando estaba de moda”. También me hubiera gustado conocer antes a Sumo, Viejas Locas y toda esa cultura del rock argentino.

—¿Tu formación religiosa también influyó en tu vínculo con la música?

—Sí, hay una influencia musical que viene de ahí. En las iglesias evangélicas suele haber una música más moderna que en las iglesias católicas, donde muchas veces se conservan repertorios más antiguos. Muchos músicos de jazz de Estados Unidos crecieron en iglesias, así que también desarrollé un vínculo fuerte con el jazz, el R&B y el gospel.

Advertisement
DJ Anita B Queen
Anita B Queen explicó que su formación musical comenzó de manera autodidacta y se desarrolló a partir de distintas experiencias (Maximiliano Luna)

—¿Cómo era tu participación musical en la iglesia?

—Participé activamente hasta los 18 años. En la iglesia había distintos ministerios y uno de ellos era el de alabanza y adoración, que funcionaba como una banda. Los grupos estaban organizados por edades y los chicos se arreglaban, cubrían los puestos, practicaban y ensayaban para tocar los domingos. Al principio yo era corista y, con el tiempo, terminé dirigiendo la banda.

—¿Te gustaba?

—Me gustaba mucho porque sentía que era útil haciendo algo que disfrutaba. También lo disfrutábamos como grupo. Había una unión muy fuerte dentro de nuestra banda. De hecho, esa cercanía generó algunas críticas: cuando estaba por terminar ese año, comenzaron a acusarnos de ser una secta. Eso me hizo dudar de muchas cosas y empecé a alejarme de la iglesia.

Advertisement
La reconocida DJ logró hacer vibrar el Estadio Único de La Plata con su estilo único y se robó el corazón de todo el ARMY argentino (DF Entertainment/We are mutation)

—Un momento complicado.

Aún así, siento que en ese lugar conecté profundamente la música con lo espiritual, más allá de lo religioso. Para mí, la música siempre fue una manera de vincularme con algo que va más allá de la vibración en sí misma. También tiene que ver con la comunidad, la humanidad, la conexión y el lenguaje. Aunque no estoy de acuerdo con muchas cosas de la institución religiosa, sí agradezco que me haya dado la posibilidad de conectarme con la música de esa manera.

—¿Ese proceso fue el comienzo de tu identidad como artista?

Advertisement

—No, eso ocurrió mucho tiempo después. Cuando salí de la iglesia, recién entonces empecé a formarme como ser humano. Comencé a hacerme preguntas importantes: qué soy, qué me gusta realmente y qué quiero para mi vida. Empecé a buscar respuestas por mi cuenta, no a partir de decretos, dogmas o mandatos familiares. Ahí comenzó un proceso de búsqueda y desarrollo personal que, con el tiempo, me llevó a encontrar el estilo de vida que tengo hoy. Fue un recorrido muy largo, intenso y también liberador. Yo venía de un ámbito muy estricto, no solamente por la religión, sino también por la cultura.

—¿Por qué?

—Mi familia es coreana y forma parte de una comunidad bastante chica. En las comunidades pequeñas, y sobre todo cuando tienen un componente religioso, uno puede sentirse muy observado por las personas que forman parte de ese entorno. Cuando dejé la iglesia también me alejé de la comunidad coreana, porque entendí que el problema no era únicamente religioso, sino la manera en que algunas personas de ese grupo miraban a quienes estaban por fuera de ella. El problema no era espiritual, sino humano. Yo sentía que no vibraba con ese universo. No creo que esas personas fueran buenas o malas; simplemente entendí que yo no formaba parte de ese mundo. Entonces comencé a preguntarme qué me gustaba, quién era y qué tipo de personas quería tener cerca.

Advertisement
DJ Anita B Queen
Anita B Queen repasó el proceso que atravesó hasta reconocerse como artista y dedicarse profesionalmente a la música (Maximiliano Luna)

—¿Cómo fue pasar de esa comunidad a relacionarte con ambientes más diversos?

—Fue completamente distinto. Me metí en las fiestas electrónicas y me acerqué a la comunidad queer. Empecé a ir a todos los lugares que alguna vez me habían señalado como peligrosos. Fue bárbaro, porque una de las mayores lecciones que aprendí tiene que ver con no juzgar. No hay que juzgar las experiencias más osadas, pero tampoco a las personas que no las comprenden o que las critican. También hay que entender por qué alguien está limitado por sus propias experiencias. Para mí, ese viaje todavía continúa: consiste en conocer distintas realidades, crecer y expandirme todo lo posible.

—¿Hoy intentás reencontrarte con tu ascendencia y con la comunidad coreana?

—Mi familia forma parte de esa comunidad, así que no podría simplemente salir de ella. Yo también soy parte, aunque por decisión propia haya elegido vivir por fuera de sus límites. Es parte de mi historia y, de alguna manera, sigo perteneciendo. A lo largo de la vida aprendí a comprender y respetar muchas cosas. También siento que puedo aportar algo para que las generaciones que vienen tengan pensamientos más diversos, abiertos y libres. No sé si llamarlo un deber, pero sí lo siento como una tarea: quiero hacerles más fácil el camino a los jóvenes que no piensan como la mayoría.

Advertisement
DJ Anita B Queen
En una cafe del barrio porteño de Palermo, la DJ contó que su recorrido profesional se desarrolló de manera progresiva, entre búsquedas personales y nuevos escenarios (Maximiliano Luna)

—¿Por qué?

—Está bueno mostrar que se puede vivir una vida diferente y, al mismo tiempo, completamente aceptable. Recién ahora, después de mucho esfuerzo, algunas personas pueden mirar mi recorrido y decir: “Qué increíble”. Antes me consideraban una loca. Para conseguir lo que tengo tuve que probar muchas cosas que los demás señalaban como peligrosas. La vida implica riesgos. Hoy, incluso a través del cine, donde participé en la película Hijo Mayor, y de la música, siento que tengo una oportunidad de conectar nuevamente con mi comunidad y de mostrarles a las nuevas generaciones que también pueden elegir caminos diferentes. Hay personas que no quieren continuar con el legado familiar, que no quieren ser médicos o abogados, y que prefieren ser artistas, abrir una cafetería o dedicarse a cocinar. Está bueno mostrar que existen otras realidades para que puedan ser aceptadas.

—¿Cómo pasaste de dirigir una banda en la iglesia a convertirte en DJ y productora?

—Fue un proceso muy largo. Hasta hace poco no había comenzado a lanzar mis trabajos, así que fue una búsqueda lenta y progresiva. Primero tuve que aceptar que me gustaba hacer música y que podía dedicarme a eso. Después tuve que aceptarme como artista. Una cosa es que te guste la música y otra es decidir que vas a dedicarte a ella. El apoyo de mis amigos fue fundamental. Ellos me alentaban, me daban pequeños empujones y también me ayudaron a quitarle un poco de solemnidad al asunto. Durante mucho tiempo fui DJ sin considerarme una artista. Recién después me animé a tocar por primera vez y a reconocerme en ese lugar.

Advertisement

—¿Cuánto tiempo pasó hasta que sentiste que podías decir: “Soy una artista”?

—Diría que entre los 18 y los 23 años atravesé un proceso de búsqueda sin saber exactamente hacia dónde iba. Alrededor de los 23 pensé: “Creo que me voy a dedicar al arte”. Desde entonces digo que soy artista, pero tuve que reconfirmarlo muchas veces. Tuve que subir a un escenario y después a otro. Cada vez volvía a demostrarme que podía hacerlo. Creo que eso también tiene que ver con mi personalidad. Soy bastante tímida y me cuesta afirmar algo si no estoy completamente segura. A mí me costó, pero siento que ese proceso tenía que ser así.

—¿Cuál fue el escenario que más te impactó?

Advertisement

—Aunque todos fueron importantes, uno de los más fuertes fue la primera vez que toqué con Ca7riel, en un festival Harlem. El público no era mío, sino de otra persona, y sentir que podía presentarme frente a esa gente fue impactante. Pensé: “Wow, de pronto soy una estrella”. A partir de ese momento, estar arriba de un escenario se convirtió en una especie de droga. Me di cuenta de cuánto me gustaba tocar frente al público. “Me encanta”. Es terapéutico.

El universo de Anita B Queen: música, libertad y una comunidad que nació frente al escenario
La joven artista contó el impacto que tuvo su colaboración con Ca7riel en su carrera y su reafirmación como artista (Instagram)

—¿Cómo llegaron a trabajar juntos?

—Ca7riel me mandó un mensaje por Instagram porque había visto un video mío tocando. Estaba buscando una DJ para presentar su disco, El Disko. Nos juntamos, me mostró lo que estaba haciendo y me preguntó si quería trabajar con él. Yo pensé: “¿Es una broma?”. Obviamente acepté. A partir de ahí comenzó no solo nuestro trabajo conjunto, sino también una amistad que continúa hasta hoy.

—¿Ese vínculo te ayudó a reconfirmar que tenías una identidad artística?

Advertisement

—Sí. A veces necesitás que otra persona te diga algo para poder creerlo, sobre todo alguien a quien respetás. A mí me costó entenderlo y necesité que otras personas me lo señalaran muchas veces. De todos modos, creo que estuvo bien que mi proceso fuera así. Tal vez me ayudó a no convertirme en alguien soberbio, algo que también se ve bastante en el mundo del espectáculo.

El universo de Anita B Queen: música, libertad y una comunidad que nació frente al escenario
Gracias a su trabajo, Anita B Queen formó parte del tiny desk de Ca7riel y Paco Amoroso (Instagram)

—¿Y cómo nació el nombre Anita B Queen?

—Surgió cuando, después de terminar el colegio, empecé a trabajar en eventos de música electrónica. En ese momento tenía una lista de invitados que se llamaba “Anita Kim”. Me parecía aburrido, así que empecé a usar “Anita Queen” como un nombre gracioso. En un momento me preguntaron si tenía un nombre artístico. Yo tenía una cuenta de Instagram y otra de Facebook como Anita B. Kim: la B corresponde a Belén, mi segundo nombre, y Kim es mi apellido. Entonces decidí unir esas dos cosas: mantuve la B y cambié King por Queen, que era el nombre de la lista de invitados.

Además, yo era jefa de relaciones públicas, así que pensaba: “Soy la reina”. Con el tiempo, Anita Queen se transformó en Anita B Queen. “B” juega con el verbo “be”, que significa “ser” en inglés. En definitiva, el nombre representa la idea de ser una reina y se convirtió en una confirmación que todavía me repito: “Anita, sé reina”. Necesité mucho esa energía para considerarme una artista. Muchas veces pensé en cambiarlo cuando me empezó a ir bien, porque sentía que tal vez todavía estaba a tiempo. Pero la gente me decía que no lo hiciera. Así que decidí quedármelo.

Advertisement

—¿Sentís que alrededor de tu nombre también se creó una comunidad?

—Sí, aunque recién ahora empiezo a verlo con claridad. Durante mucho tiempo pensé que quienes me seguían eran simplemente simpatizantes, personas a las que les caía bien. Pero, después de todo lo que ocurrió con BTS y las ARMY, empecé a entender que existe un movimiento de fanbase mucho más grande.

DJ Anita B Queen
La artista habló sobre su vínculo con la comunidad ARMY y aseguró que terminó sintiéndose parte de ella (Maximiliano Luna)

Hoy veo que hay personas que no solo simpatizan conmigo, sino que quieren apoyarme. Eso es muy lindo. Además, considero que quienes me siguen son personas muy humanas y que conectan conmigo desde ese lugar. No me gusta pensar que tengo fans. Prefiero decir que construimos una comunidad. Para mí, la música me regaló justamente eso: la posibilidad de generar un espacio común.

Esa comunidad también se sostiene en valores compartidos. En un mundo en el que es difícil encontrar personas que piensen de una manera parecida, es un refugio saber que estás rodeada de gente que comparte tus valores. Yo sentía algo parecido en la iglesia, pero acá todo el mundo es libre. No hay nadie que te juzgue, no existe la idea del pecado ni la necesidad de que alguien te perdone. Es algo que, para mí, funciona y es hermoso.

Advertisement

—¿Cómo recibiste la propuesta para ser telonera de BTS en la Argentina?

—Fue una locura. Como mi familia es coreana, suelo enterarme cuando viene un grupo de Corea. Sabía que BTS iba a venir, aunque nunca me había sentido cercana a ese universo solo por tener ascendencia coreana. Yo escuché mucho K-pop de segunda generación: Super Junior, Big Bang, 2NE1 y SHINee. Después me alejé un poco porque sentí que la industria se estaba volviendo demasiado rígida y ya no me gustaba lo que estaba sucediendo.

Para el gran cierre de su tiempo como telonera en las tres fechas de BTS, Anita B Queen decidió darle al público el Himno Nacional Argentino (DF All Access/@acidroid)

Sabía quiénes eran BTS, pero justo cuando empezaron a crecer se fueron al servicio militar y después regresaron, así que les perdí un poco el rastro. Cuando me llegó la propuesta, sabía que la producción estaba a cargo de DF. Generalmente, primero consultan si el artista está disponible y después cuentan para quién sería el show. En este caso nos dijeron que era para ellos y mi primera reacción fue: “Ni en pedo”. Me dio mucho miedo. Ya había vivido algo similar con Harry Styles y recordé aquella experiencia. Al principio también había dicho que no. No conocía a su fanbase y no sentía que tuviera algo que ver con su música. Finalmente, mi mánager aceptó la propuesta y, apenas me anunciaron, comenzaron a insultarme en Twitter porque no sabían quién era. Yo fui muy asustada al estadio. No quería entrar sola porque tenía mucho miedo, aunque luego fueron dos shows geniales.

Advertisement

Cuando apareció la propuesta para BTS, pensé que las ARMY podían ser todavía más duras. Sin embargo, acepté y decidí hacerlo lo mejor posible. También conocía un poco los valores de sus fans y me gustaba que fueran personas muy abiertas y vinculadas con la diversidad.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La reconocida banda surcoreana tuvo la oportunidad de tener como telonera a la DJ Anita B Queen (X/@bts_bighit)

Me propuse conectar con esa comunidad y aprovechar la oportunidad para mostrarles mi música. Además, sabía que era un show caro y que muchas personas se habían endeudado para poder asistir. Lo único que quería era que esa gente la pasara bien, porque se lo merecía.

—¿Cómo preparaste el repertorio?

—Fue muy divertido. Entendí que la propuesta me excedía: tenía una dimensión comunitaria y no se trataba únicamente de mí. Empecé a preguntar qué querían escuchar, la gente me mandaba mensajes y analizamos cuáles eran los pedidos más frecuentes. Elegí los cuatro temas que más me solicitaban, entre ellos de Los Palmeras y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. También hicimos un remix de Peipper, el artista que muchas personas querían que fuera telonero. Trabajamos mucho con Ian, un productor de The Red Noise, y armamos los remixes.

Advertisement

También incluí mis propias canciones porque quería que el público las conociera. Sentía que era una gran oportunidad para presentar mi música. De hecho, después muchas personas me preguntaban cuál era el tema que decía “pica pica”, pero esas canciones todavía no habían salido.

Inmigración coreana a la Argentina
La DJ contó que su recorrido profesional se desarrolló de manera progresiva, entre búsquedas personales y nuevos escenarios (Instagram)

—¿Imaginabas que lo que ocurría en esos shows iba a tener tanta repercusión?

—No. Sabía que iba a ser divertido, pero nunca imaginé que iba a trascender tanto ni que iba a llegar a otros países. También se había generado una discusión, pero creo que la Argentina fue el país que mejor entendió el concepto de Arirang, relacionado con el orgullo por lo propio. No hubo otro país que lo interpretara de una manera tan perfecta, aunque, por supuesto, a nuestra manera. Se armó un debate entre quienes decían que éramos unos bárbaros y quienes defendían la necesidad de respetar la cultura argentina.

Fue lindo saber que había personas que entendían cómo somos y respetaban nuestra manera de vivir la pasión. También fue importante que nosotros mismos nos bancáramos. Ya soy una ARMY más. Me adoptaron. Además, recibí mensajes de ARMY que se arrepintieron de haberme criticado al principio. Me gusta que hayan sido lo suficientemente honestas como para decírmelo. Eso me parece muy valioso.

Advertisement
BTS hizo historia en la Argentina: 13 años de espera, una noche de emoción y siete artistas frente al ARMY
El fenómeno del K-Pop logró reunir a millones de personas en el Estadio Único de La Plata (Crédito: HYBE/BIGHIT MUSIC )

—¿Pudiste conocer personalmente a BTS?

—No. Hablé con un representante de la productora, pero no pude encontrarme con ellos porque están muy protegidos. No pudimos sacarnos una foto, saludarnos ni conversar. Me hubiera encantado, pero entiendo que tienen sus propios protocolos y los respeto. Ellos son siete y yo era una sola ahí, pero la gente puso toda su energía. Mi agradecimiento es para todas las personas que participaron y ayudaron a construir esos shows.

—¿Sentís que la experiencia marcó tu carrera?

—Cien por ciento. Ahora sé que hay un mundo de personas esperando mi música. Esa es mi inspiración principal para seguir creando. Estoy yendo al estudio casi todos los días de la semana. Todavía tenemos algunos lanzamientos pendientes y el año próximo quiero sacar un disco. Si es posible, también me gustaría construir una propuesta visual y armar mi propio show. Hasta ahora siempre hice DJ sets.

Advertisement
DJ Anita B Queen
Anita B Queen busca llevar su experiencia performática a una propuesta propia que combine música, imagen y puesta en escena (Maximiliano Luna)

—¿Hay algún lugar en el que todavía sueñes con tocar?

—Me gustaría tocar en el Planetario. Me gustaría tocar en el domo del lugar y que sea gratis para todos. Ojalá pueda hacerlo; todavía hay tiempo.

—Si pudieras elegir a cualquier artista para colaborar, ¿a quién elegirías?

—Una colaboración con Lalisa no estaría nada mal. Siento que podríamos conectar desde el K-pop. Con una boyband no sé si me veo tanto, pero sí produciría una canción para Katseye, Le Sserafim o Aespa. Me gustaría hacer algo en la línea del trabajo de Diplo y Blackpink. Y, si pudiera trabajar con alguien que ya no está vivo, elegiría a María Elena Walsh. La admiro como mente y la manera de pensar que tenía me parece increíble. Sería un honor. Ojalá pudiera suceder.

Advertisement

—Si pudieras decirle algo a la Anita de chica, esa que no imaginaba todo lo que iba a vivir, ¿qué sería?

—Le diría: “Seguí así. No te banques una y seguí así, que viene bien”.

Anita B Queen,Catriel

Advertisement
Continue Reading

CHIMENTOS

Hernán Drago contó por primera vez cómo fue que Xuxa logró salvarle la vida: «Yo estaba muy vulnerable y ella…»

Published

on


Hernán Drago sorprendió con una confesión muy personal en PH: Podemos hablar (Telefe), donde contó por primera vez el papel fundamental que tuvo Xuxa en uno de los momentos más difíciles- El modelo recordó que durante esos años sufría bullying, se sentía vulnerable y encontraba en el programa de la brasileña un mensaje completamente diferente al que recibía de su entorno. Conmovido, explicó que aquella figura televisiva se convirtió en una guía que lo ayudó a cambiar su manera de mirar la vida.

Advertisement

“Sufría de bullying, estaba muy vulnerable y en su programa encontraba un mensaje diferente al del resto de la sociedad. Gracias a esta persona empecé a pensar que la vida no era una mierda y con una sonrisa se la pasaba mejor”, expresó Drago al recordar la influencia que tuvo Xuxa. Para él, sus palabras y su forma de transmitir alegría fueron mucho más que entretenimiento: representaron una herramienta para salir adelante cuando atravesaba una etapa complicada.

“Fue una herramienta para poder salir adelante. Ella fue una guía para mí”, resumió el modelo, que también reveló cómo, muchos años después, aquel vínculo que había comenzado desde la admiración se transformó en una relación familiar. “Ella ahora es familiar porque es la madrina de mis hijos”, contó, al dejar en evidencia el lugar especial que la artista ocupa en su vida.

La historia tuvo un giro inesperado doce o trece años después de aquella etapa de su adolescencia. Drago conoció a quien luego sería la madre de sus hijos, que trabajaba como productora y tenía una amistad con Xuxa. “En ese momento, ella estaba en ‘Sorpresa y media’ y me cuenta que conocía a Xuxa y que eran muy amigas”, recordó. Así, el destino terminó acercándolo a la mujer que había sido tan importante durante su juventud.

Advertisement

HERNÁN DRAGO REVELÓ CÓMO XUXA SE CONVIRTIÓ EN LA MADRINA DE SUS HIJOS

El acercamiento se volvió todavía más especial cuando la pareja de Drago quedó embarazada. Al enterarse de la noticia, Xuxa tuvo un gesto que el modelo nunca olvidó: “Cuando se enteró que estábamos embarazados, pidió ser la madrina”. De esa manera, la conductora brasileña pasó a formar parte de la familia y consolidó un lazo que había comenzado muchos años antes, cuando Hernán la veía desde la televisión.

Con el tiempo, el modelo también encontró la oportunidad de expresarle personalmente todo lo que significaba para él. Según contó en PH, le escribió una carta cuando ya frecuentaban la casa de la artista y compartían momentos de cercanía. La iniciativa surgió motivada por su pareja, que lo alentó a poner en palabras aquella historia que llevaba tantos años guardada.

“Le escribí una carta al año que frecuentábamos mucho a su casa, motivado por mi pareja. A ella le gustó y me agradeció mucho”, relató. Fue una manera de agradecerle a «La reina de los bajitos» por aquel mensaje de alegría que, sin saberlo, había acompañado a un adolescente que necesitaba encontrar otra forma de atravesar el dolor.

Advertisement

 

TEMAS


 

Hernán Drago, Xuxa

Advertisement
Continue Reading

Tendencias