DEPORTE
A 50 años del récord ganador de Roberto Mouras en el TC y el triste final de su auto, el mítico “7 de Oro”

A veces un piloto y un auto quedan en la memoria más allá de no ser campeones. Eso pasó en 1976 con Roberto José Mouras y su Chevrolet que ganaron seis carreras al hilo en el Turismo Carretera, hito que se concretó el 10 de octubre de 1976. Es un récord imposible de batir con el presente reglamento de la octogenaria categoría. El Toro de Carlos Casares se convirtió en ídolo y generó una revolución con el recordado “7 de Oro”, como el fervor popular llamó a aquella cupé Chevy que terminó de la peor manera.
Mouras (16 de febrero de 1948) empezó en los zonales con 18 años y en 1970 llegó al TC con un Torino. De a poco empezó a ganarse su lugar, pero pudo dar el salto de la mano del recordado Carlos Marincovich para que pudiese correr con uno de los autos de la Comisión de Concesionarios de General Motors (GM). Fue en 1974 cuando tuvo esa gran chance, pero en ese momento la categoría era dominada por el equipo oficial Ford, que en aquella década consiguió siete campeonatos en fila.
Sin embargo a fines de 1974 el diseñador Juan Carlos Fernández comenzó a construir la mencionada cupé Chevy y al año siguiente Mouras condujo la máquina que revolucionó el ambiente. En 1975 se vio otra aplastante temporada de Ford que ganó nueve de las doce carreras y en las restantes festejaron el propio Marincovich y Mariano Calamante, con sendas Chevy, y Luis Rubén Di Palma con Torino, en lo que fue el último triunfo de la marca en 28 años, sequía que cortó su hijo Patricio en 2003, en Buenos Aires.

En esa temporada irrumpió Mouras con el coche preparado por Jorge Pedersoli y Omar Wilke. “Nació en la Comisión de Concesionarios de GM en la calle Campana en la Ciudad de Buenos Aires. El auto anterior de Roberto se había destruido. Fue un coche que no era difícil hacerlo. Me encargué de la parte del motor y Wilke de la parte del chasis”, recuerda Pedersoli en diálogo con Infobae.
“Si bien nosotros teníamos el apoyo de GM, en ese momento los autos eran fáciles de construir y cada pueblo podía armar un coche y tener un representante con la ayuda de las peñas. En nuestro caso luchábamos contra Ford que tenía un poderío importante, pero nuestra habilidad hizo que el auto de Mouras sea competitivo”, explica.
Para 1976, Héctor Luis Gradassi, baluarte de la escudería oficial Ford, defendió su corona. Pero desde el inicio de la temporada Pirín la tuvo complicada ya que si bien ganó en la segunda fecha corrida en Buenos Aires (un circuito donde los autos del Óvalo funcionaron de maravillas), en la tercera cita Marincovich dio el golpe y Mouras empezó a asomar como candidato con su auto cuyo motor llegó a 270 caballos y 8.800 revoluciones por minuto.
Su racha victoriosa arrancó el 9 de mayo en Bahía Blanca en lo que fue su primera victoria en la categoría. Continuó el 13 de junio en la Vuelta de Las Flores y el 25 de julio en Olavarría, en el circuito “Luciano Fortabat”. En septiembre logró un doblete, el 5 en el Gran Premio del Llano en Laboulaye, Córdoba; y el 19 de ese mes, en la Vuelta de San Miguel del Monte. La media docena de éxitos terminó el 10 de octubre, otra vez en Olavarría. Mouras y el “7 de Oro” se quedaron con la mitad de las carreras de esa temporada.
Hasta el tercer triunfo, el coche de Mouras fue de color rojo y a partir del cuarto éxito lució de color dorado por su principal patrocinante que era una marca de whisky y por eso la gente lo bautizó al auto como “7 de Oro”. Con sus victorias los hinchas de la marca del Moño Dorado revivieron ya que tuvieron un fiel competidor contra los Ford oficiales de Gradassi y un joven Juan María Traverso.
Sobre cómo y por que nació el nombre de “7 de Oro”, Pedersoli cuenta: “La publicidad la consiguió la Comisión de Concesionarios y fue exclusiva. La firma Hiram Walker S.A. cambió la etiqueta de uno de sus whiskys, Old Smuggler, que era un óvalo de color verde inglés. Y se bautizó como ‘7 de Oro’ por el número del coche y porque era contundente. Nadie pudo batir ese récord porque Mouras hubo pocos y con él y yo ganamos 50 carreras. El piloto es fundamental”.

Pedersoli también estuvo en la butaca derecha y de los seis triunfos recuerda el Gran Premio del Llano. “Fue la carrera más impresionante porque hacía tanto frío que tuvimos que ponerle aceite Cocinero de dos litros para que perdiera la viscosidad y que sea más líquido. En la largada de uno de los tramos no estaba ni el loro; llovió, nevó ¡Fue tremendo!”.
José Luis Riga también fue acompañante de Mouras y afirma a este medio: “Yo era mecánico y empleado de Pedersoli y Wilke. Ese coche se empezó a usar en 1975. Como acompañante fui aprendiendo ya que era la primera vez que me subía. Las tres primeras victorias me subí yo y las otras tres estuvo Pedersoli”.
Riga apunta: “La diferencia del auto estuvo en las ganas que teníamos con Wilke y Pedersoli. Se fue desarrollando un motor con mucha tecnología. Por ejemplo, fuimos desarrollando un equipo de frenos ventilados que silbaban y todos decían que teníamos una turbina”.

“Arriba del auto ver a Roberto manejar era como pasear por la calle Florida. Él iba de menor a mayor, buscaba el límite y se quedaba. Siempre le quedaba tiempo para todo. Era muy prolijo y espectacular. En esa época un corredor hacía 50 metros por segundo y te comías una alcantarilla en una carrera en ruta. Podía pasar cualquier cosa”, describe.
Ese Chevrolet demostró un gran funcionamiento en la ruta y todos triunfos fueron en los trazados semipermanentes. El público del “Chivo” enloqueció con él. La buena senda se cortó en la Vuelta de Salto disputada en el circuito de Pergamino. Fue un día de profundo dolor: el despiste del Falcon de Eugenio Cali y el vuelco del Chevrolet de la peña “La Espumita Quilmeña” de Carlos Nani, provocaron tres muertos y 17 heridos. Entonces la Comisión Deportiva Automovilística (CDA) del Automóvil Club Argentino (ACA), a cargo de Juan Manuel Bordeu, decidió suspender las carreras en ruta.
La definición fue con tres fechas en el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez. Allí Mouras tuvo retrasos y el equipo oficial Ford fue superior con dos triunfos para Gradassi y uno para Traverso. Además, ambos tuvieron la colaboración de otros pilotos de la marca como Luis Rubén Di Palma, Jorge Recalde, Ricardo Iglesias y Eduardo Sáenz. Mouras, por su parte, sufrió roturas en el auto que no estaba acostumbrado a una puesta a punto para pista ya que sus éxitos fueron en ruta. Esto le permitió a “Pirín” Gradassi alcanzar su cuarta corona en la especialidad y la marca del Óvalo siguió su hegemonía que arrancó en 1972 y se extendió hasta 1978, con el segundo cetro del “Flaco” Traverso.

“Después del accidente de Pergamino se suspenden las carreras en ruta y entonces el reglamento decía que después de los 200 kilómetros a cada carrera le podías dar 26 puntos. Inventaron tres carreras de autódromo con el puntaje de Gran Premio (extensión superior a 200 km). El título se definió en el escritorio. General Motors no hizo ningún reclamo y perdimos el campeonato de forma miserable”, sentencia Pedersoli.
“En una de las carreras se rompió el soporte de la bomba de aceite. En la otra probando le hicimos señas a Mouras que entrara a boxes y se chocó en la ‘Ese del Ciervo’ (primera curva). Y tuvimos que recurrir al auto de Raúl Rodríguez”, cuenta el veterano motorista.
“La definición fueron con tres carreras en el Autódromo con puntaje de Gran Premio. Nosotros no teníamos tanta experiencia en pista como el Ford”, afirma Riga. “Ahí nos confiamos y en el curvón se nos reventó una goma y también tuvimos fallas mecánicas”, agrega.

Mouras ganó otras dos carreras con el “7 de Oro” en 1977, en Olavarría y en Buenos Aires. A fines de 1978, luego de una mala temporada, decidió alejarse del TC y volvió en 1981. La Chevy se la vendió a otro piloto, Juan Occhionero.
“Éramos amigos con Pedersoli y Wilke que venían a veranear a Necochea. Pasábamos mucho tiempo junto con nuestras familias. Mouras no quiso correr más porque siempre le pasaba algo y la última carrera que Roberto corrió con ese auto fue a fines de 1978 en la que se le rompió un palier. Como supe que se bajaba quise comprarlo y lo fui a ver a Jorge (Pedersoli) que fue mi garantía. Lo pagué 1,7 millones de pesos y como también le compré el tráiler y la casilla rodante gasté 2,8 millones de pesos. Le dejé unos cheques a Mouras y el resto lo pagué en efectivo. No firmamos nada, fue todo de palabra”, describe Occhionero en diálogo con Infobae.
El ex piloto de Necochea logró tres triunfos con ese coche entre 1979 y 1980 (La Pampa, La Plata y Tandil). En esa época el TC corrió dos campeonatos con temporadas que empezaban a mitad de un año y terminaban a mitad del otro. En la 1979/1980 con el ex “7 de Oro” peleó por el título.

“Era un muy buen auto y estaba bien construido. Se me escaparon carreras por pequeñas cosas como la rotura de un balancín. En el campeonato 1979/1980 lo había alcanzado a Francisco Espinoza (fue campeón) y perdí el título cuando en una recarga de combustible, agarraron un embudo grande y me rompieron el chupador del tanque de nafta”, comenta.
“Empecé a correr gracias a la ayuda de la gente de Necochea y conseguí 99 triunfos en los zonales. No cambiaría mi época por ninguna. Era un momento difícil y en el TC vieron que un piloto zonal pudo hacer mella a los cucos de la categoría. En ese momento arrancaron varios de la zona como Jhonny DeBenedictis (Necochea) y Oscar ‘Pincho’ Castellano (Lobería)”, relata.
“En la cuarta carrera gané en La Pampa donde íbamos a 275/280 km/h y el promedio general 233 km/h. Aprendí lo que era correr en la ruta: un gran desafío con rectas largas y curvones rápidos. Me ayudó mucho Jorge Martínez Boero (campeón de TC en 1982) y José Miguel Herceg (preparador de Ford) quien me regaló aros”, destaca.

El Colo siguió corriendo con la mítica Chevy hasta el 18 septiembre de 1983 en Tandil que fue sede de la Vuelta de Lobería. Ese día llegó el triste final del coche que le salvó la vida al necochense. “Primero lo pinté de amarillo y luego de negro y dorado. Fue en una carrera en Tandil donde lo había pasado a Satriano (Emilio) y en la Bajada de Belén el auto se dio vuelta, me fui contra la banquina y terminé contra los árboles. Me rompí cuatro costillas porque me pegó la batería y como se le cortaron sus cables el coche se quedó sin corriente y no me prendí fuego. Ya había empezado a perder nafta… Pero por cómo estaba construido el coche me salvó la vida”.
“Cuando lo corrió Mouras jamás pensé que algún día yo iba a poder correr con el ‘7 de Oro’. Era un coche que frenaba antes de los 200 metros. Era impresionante, muy confiable y le agarré mucho cariño. Me dio lástima que fui yo el que lo destruyó. Los restos del coche quedaron en la quinta de un amigo y luego doné varias cosas para el Museo de Mouras que hicieron una réplica con esos elementos. Y una de las puertas se la di a un amigo que la puso en su taller”, sostiene.
Por último, Juan recordó a Mouras: “Era muy buena persona. Un señor y una persona muy querida. Antes era así la mayoría de la gente y hoy no es tan así. Había muchos códigos de amistad y nos reuníamos con los otros pilotos. Éramos una gran familia”. Y sentencia que “el TC era el que yo corrí en mi época, ahora la categoría ya no es el TC, esto es un Sport Prototipo”. Desde hace varios años la categoría ya no usa más los autos de calle y sus coches se construyen sobre una estructura tubular a la que se le pone un enchapado y se le da forma a los coches.

En tanto que Pedersoli confiesa: “Roberto era como un hijo para mí. Era una persona muy introvertida. Jamás se quedó a disfrutar del triunfo. Terminaba y se subía a su Mercedes y se volvía a Carlos Casares. Cuando ganamos el primer Gran Premio le dije ‘si te vas, te mando a la p… que te parió’. Bueno, a partir de ese día empezó a compartir con el equipo y nos volvimos juntos en su Mercedes y hasta me dejó manejarlo”.
Y contó una anécdota especial: “Viajamos a Europa y Estados Unidos juntos. En esos lugares era donde nos hablábamos porque ninguno hablaba otros idiomas. No nos quedaba otra. Una vez en Europa, con Hugo Mazzacane (presidente de la Asociación Corredores Turismo Carretera), alquilamos una casilla rodante gracias a una amiga de la hermana de Mouras. Roberto manejaba y llegamos a un túnel cuadrado y nuestra casilla era una Fiat también cuadrada. Le dice Mazzacane a Mouras: ‘Mirá que tocó el techo’ y quedamos clavados como un corcho. Nos putearon en todos los idiomas, eso sí lo entendimos (risas): tuvimos que desinflar la gomas para generar un hueco y poder dar vuelta la casilla rodante y sacarla del túnel”.

Por esa época Mouras ya había retornado al TC donde logró tres campeonatos (1983, 1984 y 1985), pero los consiguió con Dodge. Logró 50 victorias y es el segundo más ganador detrás de Juan Gálvez (56). En 1986 volvió a correr con una Chevy y desde aquel hito de 1976 nadie pudo repetir seis triunfos en fila en la popular categoría. Es una marca que será imposible de batir con el actual reglamento por las penalizaciones de 30 kilos al ganador de una final (20 y 5 kg. más en caso de repetir). Si un auto es más pesado, complica su rendimiento y pierde velocidad.
Con el correr de los años el “7 de Oro” se convirtió en leyenda y creció un culto alrededor del auto de Mouras. Se hicieron decenas de réplicas, homenajes o hubo quienes pintaron su Chevy de color dorado. Es uno de los coches más icónicos de Chevrolet a pesar de no haber conseguido el título del TC. Pero su marca de seis triunfos en fila sigue siendo imbatible, 50 años más tarde.
En sus últimos años hasta su fatal accidente en Lobos el 22 de noviembre de 1992, el Toro de Carlos Casares fue fiel a la marca de sus amores. Con o sin un auto competitivo nunca negoció su sentimiento por una cupé Chevy. Peleó por un título hasta que se mató y ganó aquella carrera. Es que Roberto Mouras dio todo por ser campeón con Chevrolet, incluso su propia vida.
DEPORTE
Germán Berterame, el gran aliado del gol de Messi en el Inter Miami: ‘Jugando a su lado se aprende cada día’

Con diez goles en la temporada y el Inter Miami ya clasificado a los playoffs como defensor del título, Germán Berterame atendió a los medios de comunicación en una sesión organizada por la MLS. En ella, el mexicano, habló de lo que le ha aportado Lionel Messi, del reto de volver al Tri y de la comparación entre la MLS y la Liga MX.
“Aprendes cotidianamente de lo que él te enseña dentro de la cancha, fuera de la cancha”, dijo sobre Messi, del que también subrayó su humildad: “Con esa humildad que él tiene, te va llevando a que vos puedas potenciarte”.
Berterame aseguró que el efecto alcanza a todo el plantel: “Creo que todos mis compañeros cambiaron su forma de jugar”.
“Todos mis compañeros cambiaron su forma de jugar por Messi»
Consultado por las críticas por no haber terminado entre los primeros lugares ni ganado el Supporters’ Shield, Berterame evitó hablar de dificultades y puso el foco en la mentalidad de Messi: “Él es un tipo ganador que quiere ganar todos los partidos y eso te genera y te contagia muchísimo”.
Reconoció que el calendario pesa, ya que “tienes cansancio, tienes lugares donde por ahí hace frío, hace más calor, hay humedad”, pero insistió en lo que más aprende del capitán: “Es un ganador terrible y busca siempre estar ahí primero en todo”.
Sobre el vestuario, añadió que está “rodeado de compañeros que lo han ganado todo y eso hace que siempre entren al campo a dar el máximo”.
La Selección Mexicana fue el tema dominante de la sesión. Berterame, que llegó a este tramo con diez goles, se mostró cauto sobre una posible convocatoria: “Después ya no corre decisión mía, yo siempre voy a estar a disposición. El trabajo en silencio es lo que hago yo y trato que sea para bien”.
“Le estamos dando muchos problemas al cuerpo técnico en la selección, entonces creo que eso para mí es bueno, es positivo”, añadió sobre la competencia.
MLS y Liga MX: “Disfruté muchísimo estando en las dos ligas”
Preguntado por si la MLS ya superó a la Liga MX, Berterame esquivó el debate: “En lo personal yo no trato de meterme en eso porque siempre va a haber debate. Las dos ligas son muy intensas y se juega mucho. Lo disfruté muchísimo estando en la Liga allá en México, estando acá en la MLS lo estoy disfrutando actualmente”.
Sobre lo que más le impactó en su primer año en la MLS, fue claro: “Venir a este club gigante y hermoso. Disfrutar de las ciudades y los estadios llenos, al compartir equipo con el mejor del mundo”.
De cara a los playoffs, Berterame dijo estar “muy enfocado, muy comprometido en lo que viene” y aseguró que el equipo ha venido “entrenando de la mejor manera”.
El delantero mexicano ha recuperado el olfato goleador en el momento más oportuno. Necesitó 15 jornadas para poner fin a su sequía y, desde entonces, ha marcado en tres partidos consecutivos. Su último tanto llegó ante el New England Revolution y le permitió alcanzar los diez goles desde su llegada al conjunto de Florida.
En esta racha, Lionel Messi se ha convertido en su mejor socio. El argentino ha asistido a Berterame en cuatro ocasiones durante la temporada, el doble que Luis Suárez.
Además, hay un dato que refuerza el valor del mexicano para el equipo de Florida: el Inter Miami nunca ha perdido en los partidos en los que Berterame ha marcado. Un auténtico talismán para las aspiraciones del conjunto de cara a los playoffs.
german,berterame,gran,aliado,gol,Inter Miami
DEPORTE
Medvedev recibió un “warning”, amenazó con irse de la cancha y lanzó una frase alarmante: “No tengo más ganas de jugar este año”

Daniil Medvedev tuvo una jornada para el olvido en el Masters 1000 de París. El ruso, número 5 del ranking mundial, quedó eliminado en su debut ante el peruano Ignacio Buse. La derrota, sin embargo, no fue el único episodio que protagonizó en la cancha: durante el segundo set discutió con el juez de silla y el supervisor del torneo, amenazó con retirarse y luego del partido lanzó una frase explosiva.
La polémica se desató cuando el marcador estaba 4-4 en el segundo parcial. Medvedev fue advertido por golpear repetidamente el suelo con su raqueta y dejar marcas sobre la superficie. El árbitro de silla, Adel Nour, le aplicó un warning por conducta antideportiva. El ruso no aceptó la decisión y pidió la intervención del supervisor, Cédric Mourier.
La discusión quedó registrada por las cámaras de la transmisión. Medvedev cuestionó la sanción y le preguntó al juez por qué no podía golpear el suelo con su raqueta. Nour le explicó que la advertencia no respondía solamente a los golpes, sino también a las marcas que había dejado en la cancha.
El intercambio se intensificó cuando el tenista ruso puso en duda la cantidad de veces que había realizado ese gesto.
—¿Cuántas veces le pegué? —preguntó Medvedev.
—Como cinco veces —respondió el árbitro.
—¿Cinco? ¿Y qué pasa si no fueron cinco? ¿Te disculpas después del partido?
Nour aclaró que había dos marcas sobre la superficie y que el número de golpes era aproximado. La explicación no convenció al ex número uno del mundo, que insistió en cuestionar la decisión y le preguntó qué ocurriría si decidía abandonar el encuentro.
—Si me retiro, ¿qué pasa? Me duelen mucho las piernas, no puedo jugar. ¿Llamamos al fisio? —le planteó.
Mourier le respondió que no podía solicitar atención médica simplemente porque estaba disconforme con una advertencia y que debía hacerlo por una razón física. El ruso insistió en que tenía una molestia.
Finalmente, regresó a la cancha y completó el partido, aunque sin lograr revertir la tendencia del partido. Buse, 33° del mundo y una de las mejores apariciones del circuito ATP en los últimos meses, aprovechó el desconcierto del ruso y terminó imponiéndose por 6-4 y 6-4, en una hora y 40 minutos, para acceder a los octavos de final. “Hasta ahora es la victoria más importante de mi carrera”, expresó el peruano, de 22 años campeón del ATP 500 de Hamburgo y el ATP 250 de Winston-Salem esta temporada.
Medvedev cometió 27 errores no forzados, diez más que su rival: una rareza en él. Además, dilapidó la ventaja que había conseguido en el segundo parcial. Buse, concentrado y oportuno, salvó cinco de los seis puntos de quiebre que enfrentó.

Tras su eliminación en París, en una entrevista con BB Tennis, Medvedev reconoció que ya no tiene motivación para seguir compitiendo en lo que resta del año. “Para ser sincero, no tengo ganas de jugar más esta temporada, pero tengo que hacerlo”, dijo.
El exlíder de la clasificación de la ATP todavía tiene por delante uno de los grandes objetivos del calendario: las ATP Finals de Turín, el torneo que reúne a los ocho mejores jugadores de la temporada y para el que ya tiene un lugar asegurado.
La derrota ante Buse puso fin a su participación en París, donde fue campeón en 2020. También interrumpió una buena racha para él. Durante 2026, el ruso conquistó cuatro títulos: el ATP 500 de Dubái y los ATP 250 de Brisbane, Hangzhou y Almaty.
También protagonizó otras polémicas, como hace un mes en Beijing, cuando fue descalificado por pegarle un pelotazo en la cara a un espectador durante su partido frente a Novak Djokovic.
El incidente le costó los 219.295 dólares en premios que había ganado en el torneo en el torneo hasta su expulsión, y también sin los 200 puntos que había obtenido gracias a su pase a las semifinales. “Fue un accidente al cien por cien. Cuando vi el resultado, me sentí horrible”, fue su declaración posterior.
Europe,Sport,Tennis
DEPORTE
Canales para ver el Aldosivi vs. River Plate por el Torneo Clausura

Aldosivi vs. River Plate. Foto: Twitter @RiverPlate
El Millonario buscará dar vuelta la página tras el Superclásico ante un Tiburón ya descendido. Este viernes jueves 5 de noviembre, desde las 15.00 horas, por la décimo sexta fecha del Torneo Clausura de la Liga Profesional, en el Estadio José María Minela de Mar del Plata, Aldosivi de Javier Sanguinetti recibirá a River Plate de Leonardo Ponzio.
Dónde ver EN VIVO el Aldosivi vs. River Plate por la Liga Profesional
El duelo entre el Tiburón y el Millonario será transmitido para toda la Argentina, por la señal de TNT Sports y ESPN Premium
Estos son los canales según el servicio contratado TNT Sports:
- Canales de DirecTV 603 (SD) y 1603 (HD).
- Canales de Cablevisión Digital y Flow y 124 (HD).
- Canales de Telecentro 112 (SD) y 1018 (HD).
Estos son los canales según el servicio contratado ESPN Premium:
- Canales de DirecTV 604 (digital) y 1604 (HD)
- Canales de Cablevisión Digital y Flow 123 (digital)
- Canales de TeleCentro 111 (digital) y 1017 (HD)
Dónde ver ONLINE el Aldosivi vs. River Plate por la Liga Profesional
Este encuentro entre el Tiburón y el Millonario por la fecha 16 de la Liga Profesional, se podrá ver desde una PC o cualquier dispositivo móvil a través del Pack Fútbol con Flow, Directv GO y Telecentro Play, también por TNT Sports GO, previo registro. Además podés seguir las incidencias EN VIVO, por
A qué hora será el partido entre Aldosivi vs. River Plate por la Liga Profesional
Horario país por país
- Argentina: 15.00 horas
- Brasil: 15.00 horas
- Uruguay: 15.00 horas
- Paraguay: 15.00 horas
- Chile: 15.00 horas
- Bolivia: 14.00 horas
- Venezuela: 14.00 horas
- Ecuador: 13.00 horas
- Perú: 13.00 horas
- Colombia: 13.00 horas
- México: 12.00 horas
Cómo llegan Aldosivi y River Plate al cruce por el Torneo Clausura
River Plate llega a este encuentro tras recibir un duro golpe en la fecha anterior. Y es que el Millonario cayó 1-0 en el Superclásico ante Boca Juniors en La Bombonera, quedando sin ninguna chance de clasificar a la Copa Libertadores mediante la tabla anual, por lo que tendrá que ser sí o sí campeón del Torneo Clausura para volver a disputar dicho torneo continental. El equipo de Leonardo Ponzio ya está clasificado a los Playoffs, por lo que solo resta saber en qué posición finalizará para conocer a su rival y si es que jugará de local.
Por su parte, Aldosivi viene de perder 2-1 ante Racing en el Cilindro, redondeando así una desastrosa temporada 2026 que terminó con la pérdida de la categoría l, por lo que el Tiburón tendrá que jugar la próxima temporada en la Primera B Nacional.
Probable formación de Aldosivi vs. River, por el Torneo Clausura
Lucas Acosta; Rodrigo González, Nicolás Zalazar, Néstor Breitenbruch, Joaquín Pombo, Mateo Vales; Martín García, Nicolás Gaitan, Lucas Castro, Juan Dadín; Andrés Vombergar. DT: Javier Sanguinetti.
Probable formación de River vs. Aldosivi, por el Torneo Clausura
Santiago Beltrán; Giovanni González, Nicolás Otamendi, Lautaro Rivero, Marcos Acuña; Tobías Andrada, Lucas Silva, Tomás Galván; Thiago Almada; Ángel Correa y Lucas Beltrán. DT: Leonardo Ponzio.
Datos del partido entre Aldosivi vs. River, por el Torneo Clausura
- Hora: 15.00
- TV: ESPN Premium y TNT Sports Premium.
- Árbitro: Bryan Ferreyra.
- Estadio: José María Minella.
River Plate, Aldosivi
POLITICA1 día agoLa oposición cuestionó la suspensión de embargos a las pymes y criticó el plan económico: “Llegaron tarde”
POLITICA2 días agoMilei parte nuevamente a España y en el gobierno dicen que no bajará el tono de sus críticas a Pedro Sánchez
POLITICA2 días agoSindicatos del transporte y de la industria se diferencian de la estrategia de la CGT y deciden acciones propias










