DEPORTE
Arruabarrena, tras el triunfo de Boca por la Copa Argentina: qué tiene Paredes, la seguidilla y un pedido de cara al duelo con Racing

Rodolfo Arruabarrena destacó en la conferencia de prensa la clasificación de Boca Juniors a los cuartos de final de la Copa Argentina, obtenida por penales ante Vélez Sarsfield en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. El técnico xeneize se refirió al desgaste emocional de enfrentar a rivales duros en una seguidilla de partidos, contó qué le pasó a Leandro Paredes durante el partido que debió ser reemplazado a poco del final y a la relevancia que le asigna al torneo federal.
“Se sufre, del otro lado está Guillermo y Gustavo y después empiezan las cargadas”, bromeó Arruabarrena, en referencia a los Mellizos Barros Schelotto, entrenador y ayudante de campo de Vélez y ex compañeros suyos en Boca. El DT xeneize reconoció que hubiera preferido una definición sin sobresaltos: “Me gustaría ganar los partidos, entendemos que está esta oportunidad”.
Consultado sobre el cambio de Leandro Paredes, quien abandonó la cancha sobre el final del encuentro por una molestia física, el entrenador fue contundente respecto al rol que ocupa el capitán dentro del equipo. “Fue una cuestión física, si Leandro está bien no lo saco porque es el capitán y nos genera muchas veces esas pausas que necesitamos, si no somos un equipo que vamos y vamos, pero fue un tema físico”, explicó.
En referencia a este cambio, el técnico también destacó el desempeño de los futbolistas que ingresaron desde el banco y asumieron la responsabilidad en la definición por penales. “Los chicos que entraron, Kevin Zenón y Carlos Palacios, en los penales asumieron la responsabilidad de patear y lo hicieron bien”, sostuvo.
Arruabarrena remarcó que el cruce con Vélez ya forma parte del pasado y que la prioridad pasa por el compromiso que Boca disputará el próximo martes ante San Pablo, por los cuartos de final de la Copa Sudamericana, aunque este viernes tendrá un duelo por el Torneo Clausura ante Gimnasia en Mendoza. “Ahora este partido es historia, tenemos que pensar en el próximo, evaluar a los chicos, poner lo mejor”, afirmó.
El entrenador también hizo referencia al proceso de adaptación del plantel bajo su conducción: “Necesito de todo el grupo, me están respondiendo de a poco, podemos tener un buen grupo, pero si no ganamos y quedamos afuera no sirve”, expresó, en un comentario que refleja las exigencias del calendario, con partidos cada tres días entre el torneo local, la Copa Argentina y la competencia continental.
El técnico repasó su primera experiencia al mando de Boca en esta competencia, cuando en 2015 condujo al club a la conquista de la Copa Argentina frente a Rosario Central. “Terminó con un quilombo, y Central eligió el referí”, recordó Arruabarrena, en alusión al polémico penal que el árbitro Diego Ceballos sancionó en aquella final por una infracción de Paulo Ferrari sobre Gino Peruzzi, ocurrida a más de un metro de distancia del área.
Pese a la controversia de aquel antecedente, el entrenador remarcó el valor institucional que le asigna al certamen: “Es una copa que yo hace diez años ponía lo mejor y ahora también, porque te da prestigio y posibilidad de ir a la Copa Libertadores”. Y definió el objetivo del plantel para lo que resta del torneo: “Es un título y queremos llegar a la final y poder ganarla”.
El entrenador también dedicó parte de su exposición a destacar el comportamiento de los simpatizantes que acompañaron al plantel fuera de Buenos Aires. “Esto de ir afuera y el hincha de Boca tienen oportunidad de estar con los jugadores, el que saluden les viene bien”, sostuvo, y agregó que “el hincha de Boca sale de cualquier lado y estamos agradecidos por el apoyo”.
De cara a la siguiente instancia de la Copa Argentina, Boca enfrentará a Racing, equipo que había eliminado a Belgrano en la ronda anterior. Arruabarrena expresó su deseo respecto a la programación del encuentro: “Se vendrá Racing, esperemos que sea después de la fecha FIFA así descansamos todos”, en alusión al parate de selecciones que se prolongará del 21 de septiembre al 6 de octubre.
El técnico llega a este nuevo desafío tras un partido en el que Boca dominó gran parte de las acciones frente a Vélez, aunque no logró convertir en los noventa minutos reglamentarios. La definición se resolvió por penales, con dos atajadas del arquero Álvaro Montero, que le permitieron al Xeneize sellar su clasificación por 4 a 3 en la serie.
DEPORTE
Atlético de Madrid vs. Bayern Múnich: formaciones, hora y dónde ver por tv

Atlético de Madrid vs. Bayern Múnich. Foto: EFE
Goleador en cada uno de sus últimos diez partidos en la Liga de Campeones, Harry Kane personifica el desafío tremendo de este martes del Atlético de Madrid, enfrentado al Balón de Oro y al Bayern Múnich, por más bajas que tenga, por una victoria mucho más importante de lo que reflejan tan solo tres partidos jugados, porque marca el presente, pero sobre todo dicta las necesidades futuras.
Kane es la referencia. El mayor peligro. Un reto nuevo para Diego Simeone. Nunca lo ha enfrentado. Ninguno de los 122 partidos ni los 85 goles en competición europea del delantero, ya fuera con el Tottenham o el Bayern, fueron frente al Atlético y su entrenador, ante uno de esos duelos que suponen un examen total. Cada detalle importa, cada concesión se paga y cada gol tiene un valor incalculable.
Pero no solo es Kane. Son también Michael Olise, que se ha entrenado con el grupo este lunes más allá de la duda que implica el golpe sufrido ante el Dortmund; Joshua Kimmich, Konrad Laimer, Lennart Karl, Alexander Pavlovic, Dayot Upamecano, Alphonse Davies o Nathaniel Brown. Es cierto que viene mermado y es menos Bayern, por las bajas de Luis Díaz, Jamal Musiala, Serge Gnabry o Ismail Saibari, estos dos últimos dañados en el 2-2 del sábado con el Dortmund.
Y no solo son todas esas individualidades, sino es un gran equipo, al que el Atlético debe defenderlo y atacarlo. Tiene recursos para ello, como Jan Oblak en la portería; Giuliano Simeone, Marc Pubill, David Hancko y Alejandro Grimaldo en la defensa, a la espera del quinto hombre de ella, por la duda de ‘Cuti Romero’ (si entra Robin Le Normand o sigue ahí Marcos Llorente); en el medio Pablo Barrios y Marcos Llorente, si no juega atrás, con Koke Resurrección ya disponible, pero recién recuperado; y Kang In Lee, Alex Baena y Julián Alvarez en ataque, con la alternativa de Jonathan David por el surcoreano.
Siempre en la memoria aquella final de la Copa de Europa de 1974, el gol de Luis Aragonés, el cruel empate al borde del final de la prórroga y el encuentro único de desempate que coronó al Bayern en el estadio Heysel de Bruselas, el duelo de este martes en el Metropolitano no solo evoca la historia, sino que expresa y comprueba la vigencia del presente de ambos conjuntos.
Ambos semifinalistas de la última edición de la máxima competición europea, ambos en la zona alta de sus respectivas ligas y ambos irregulares en este inicio de la Champions: de los cinco puntos del Bayern a los cuatro del Atlético de Madrid, advertido por la cantidad de posibilidades del conjunto bávaro. Una prueba de fuego.
Necesitan más los dos. Ya ha perdido cuatro puntos el líder de la Bundesliga alemana, por sendos empates con el Viking y el Arsenal, pero aún es invencible para todos los rivales a los que se ha enfrentado sea cual sea la competición en esta campaña, ya por los 14 partidos oficiales. Y se ha dejado cinco el Atlético, por el 1-1 en Stuttgart y el 2-1 en Anfield, su última derrota hace nueve partidos. Es pasado.
Ahora se siente poderoso, cada vez más cerca de todo lo que pretende, aunque Simeone aún insiste en un equipo en construcción. Sus nueve encuentros invicto seguidos, que incluyen seis imbatido, tan solo tres goles en contra y ocho victorias, marcan el gran momento del Atlético, expresivo en el colectivo y en muchas de las individualidades que atesora en su equipo.
De Álex Baena, su máximo goleador y asistente en esta campaña, a Alejandro Grimaldo, autor ya de cuatro tantos en esta temporada. De Jan Oblak, imbatido en sus tres últimos partidos, a Julián Alvarez, goleador dos veces en los últimos tres encuentros y en plena evolución. De Pablo Barrios, alma del medio campo, a Giuliano Simeone, pura y necesaria intensidad. O de Marcos Llorente, quizá en el medio, a Kang in Lee, la imaginación hacia adelante. No están aptos ni Johnny Cardoso, lesionado, ni Morten Hjulmand, sancionado.
Enfrente, las bajas marcan el viaje del Bayern al Metropolitano. Son seguras las ausencias de Ismail Saibari y Serge Gnabry, que se lesionaron en el empate en el clásico contra el Borussia Dortmund y se añaden a las ya conocidas de antemano de Luis Díaz y Jamal Musiala.
Manuel Neuer podría volver al equipo, tras una lesión en el pie, mientras que Olise es duda tras un golpe recibido en el partido contra el Dortmund, aunque se ha entrenado con el grupo este lunes.
El entrenador Aaron Danks -Kompany todavía está de baja médica- tendrá que recomponer su equipo en la parte ofensiva, porque las ausencias de Gnabry y Luis Díaz abren espacio en el extremo izquierdo, dentro del 4-2-3-1 que acostumbra el Bayern. Cuando le ha ocurrido antes, Alphonso Davies ha dado buenos resultados en ese puesto, aunque se abandona el modelo de los extremos a pierna cambiada.
Sin Musiala ni Saibari, la mediapunta, que también ha ocupado en ocasiones Gnabry, será seguramente para Nathaniel Brown mientras que por la derecha, en caso de que Olise no esté a punto, podría jugar Lennart Karl.
Probable formación de Atlético de Madrid vs. Bayern Múnich, por la Champions League
Jan Oblak; Pubill, Cristian Romero, David Hancko, Álex Grimaldo; Giuliano Simeone, Pablo Barrios, Marcos Llorente, Álex Baena; Kang-in Lee y Julián Álvarez. DT: Diego Simeone.
Probable formación de Bayern Múnich vs. Atlético de Madrid, por la Champions League
Jonas Urbig o Manuel Neuer; Konrad Laimer, Dayot Upamecano, Jonathan Tah, Josip Stanišić; Joshua Kimmich, Aleksandar Pavlović; Lennart Karl, Tom Bischof, Alphonso Davies; Harry Kane. DT: Aaron Danks (interino por Vincent Kompany).
Datos del partido entre Atlético de Madrid vs. Bayern Múnich, por la Champions League
- Hora: 17.00
- TV: Fox Sports
- Árbitro: François Letexier (Francia)
- VAR: Jérôme Brisard (Francia)
- Estadio: Riyadh Air Metropolitano
Atlético de Madrid, Bayern Múnich
DEPORTE
El particular gesto de Otamendi con un regalo de Paredes en el Superclásico entre Boca Juniors y River Plate: “Vos no lo quisiste”

Una peculiar escena se dio el pasado domingo en La Bombonera antes del comienzo del Superclásico que Boca Juniors le ganó 1-0 a River Plate gracias al gol de cabeza de Lautaro Di Lollo en el primer tiempo. Como suele ocurrir en cada partido de la Liga Profesional, ambos capitanes se encontraron con el árbitro Nicolás Ramírez. Y allí se vio un cordial abrazo entre Leandro Paredes y Nicolás Otamendi, campeones del mundo con la selección argentina, y el clásico intercambio de banderines antes del sorteo.
Justamente, se dio una situación especial una vez que la terna arbitral y ambos capitanes se tomaron la foto tradicional. Una vez que salió de la mitad del campo, Otamendi regaló el banderín de Boca que recibió de Paredes en La Bombonera. El defensor de River decidió no conservarlo y se lo entregó a un fotógrafo que se encontró en la cancha.
Andrés Arouxet, oriundo de Olavarría y confeso hincha xeneize, publicó una imagen del objeto y agradeció el gesto del futbolista en su cuenta de Instagram: “Gracias Ota por el banderín, vos no lo quisiste, para mí es un gran recuerdo de otro clásico ganado”. El fotógrafo contó que el marcador central del Millonario le dijo: “Tomá, no lo quiero”.
Ese encuentro entre Otamendi y el árbitro no fue el único. Todo lo contrario. El defensor le reclamó a Ramírez por no expulsar a Paredes durante el Superclásico. El diálogo, revelado por ESPN, terminó con una respuesta breve del juez. River terminó el duelo en Brandsen 805 con dos jugadores menos, producto de las expulsiones a los ocho minutos de Lucas Martínez Quarta tras revisar en el VAR una sujeción a Miguel Merentiel; y la otra a los 79 minutos, cuando el juez le mostró la roja directa a Gonzalo Montiel por una infracción sobre Lautaro Blanco, quien poco antes había cometido una falta similar sobre Tobías Andrada y solo recibió amarilla. El equipo quedó con nueve jugadores.
La jugada cuestionada ocurrió cuando Paredes, ya amonestado, perdió el control de una pelota larga ante Tomás Galván y se lanzó al piso para intentar recuperarla. Otamendi le planteó al árbitro: “En la falta de ahí de Paredes ya tenía amarilla. ¡Doble amarilla era! Lo tendrías que haber echado a Paredes”. Ramírez respondió con un gesto afirmativo y las palabras “Puede ser”.
Después del partido, Otamendi volvió a cuestionar el criterio arbitral: “No se midió con la misma vara la doble amarilla de Paredes, la falta de Blanco fue amarilla y la de Cachete fue roja directa”. El defensor agregó sobre una acción en el área: “No fue ni siquiera analizado y sobre el final no sé si estaba en offside pero fue un claro penal porque la pelota le iba a Meza”.
“Con la misma vara siempre, vamos a competir, pero cuando no te dejan te da mucha bronca porque hoy no se vivió con la misma vara. Para el próximo torneo que designen a ver quién va a ser el campeón y no competimos”, afirmó el campeón del mundo con la selección argentina, visiblemente enojado por el resultado y la actuación del árbitro, que para el mundo River influyó de manera clara en el resultado final.
Desde el banco de suplentes, Leonardo Ponzio también cuestionó a Ramírez después de la expulsión de Montiel: “¿Ya está? ¿Ya cumpliste? ¿Cumpliste? ¿Listo? ¿Otro más no, no?”. En conferencia de prensa, pidió que los árbitros y el VAR mantengan un mismo criterio: “Sería bueno que se entiendan entre ellos y que, si van a participar, que sea en conjunto. Que se tome la misma interpretación. Y si vamos a dejar que interprete el árbitro, seguramente será mejor para que el VAR, sentado desde donde está, deje que sea un buen espectáculo, porque la realidad es que hoy, del espectáculo que vinieron a ver los hinchas, que es fútbol, vieron poco”.
Leandro Paredes,Nicolás Otamendi,Boca Juniors,River Plate
DEPORTE
En Uruguay, Bella Vista tiene a su propio sumo pontífice: el taxista de 69 años que relata vestido de papa y es furor

Cuida ese taxi como si fuera suyo. Jubilado, con 69 agostos en el lomo, es chofer durante 12 horas diarias de un baqueteado Peugeot 306 que recorre Montevideo de punta a punta. Excepto cuando hay partido. Salvo cuando juega su Bella Vista. Cuando llega la hora, larga el volante y se pone sus mejores ropas de amateur relator. La pasión no se negocia aunque haya cambiado la tribuna por el micrófono. La fe tampoco.
A Ruben Gustavo Canaveri Barreiro lo conocen todos en El Prado, el residencial barrio de la capital uruguaya donde desde principios de los años 30 se afinca el viejo Parque Olivos. Baja del auto y sin dejar de saludar a Dios y a María Santísima, se encierra en la oscura cabina 3 del estadio José Nasazzi. Lo espera una extensísima transmisión, vía YouTube, por el streaming Garra y Calidad, esa misa semanal que disfruta con sus fieles. Algún histórico ex jugador lo ayudará con los comentarios; la familia con el mate y el trípode.
Al asomarse por el ventanal, a lo lejos, pero muy a lo lejos, podría tratarse de un clon de León XIV, el 10 estrella de la Iglesia Católica que andará este fin de semana por tierras charrúas. Al sucesor de Francisco lo aguardan por Plaza Independencia, el Cabildo, Casavalle, la Universidad Católica y hasta en el mítico Centenario, sede del Estudiantes-Palmeiras que definirá la Libertadores. Eso sí: no hará falta que el sumo pontífice se pegue una vueltita por la cancha de la avenida Lucas Obes esquina León Ribeiro. Esa ‘Catedral’, como Canaveri la llama jocosamente, ya tiene dueño.
Desde hace dos años, con el equipo en la C, Gustavo I (o Gustavo Papal), el fan de Víctor Hugo Morales y Alberto Kesman, narra los partidos del Bella vestido de papa. La mitra sobresale sobre su cabeza con los colores oro y blanco y una versión artesanal del escudo del club fundado en 1920. Y la larga sotana en tono pureza no puede faltar… Sí, habemus Papal.
“Un querido amigo, Gastón Cairo, me sugirió la idea para su canal. Quería llevar el color de la tribuna y desde allí empezó esta locura. Como desde una cabecera nos costaba ver el otro arco, nos fuimos ganando un lugar en lo más alto de la platea. De chico, cuando jugaba solo en mi pueblo San José de Mayo, relataba para mí. Nunca estudié aunque, de ver tanto fútbol, siempre conocí a los 22 protagonistas. Probé y funcionó. A la gente le gustó escuchar a un loco, a un fanático que no insulta. Y tengo mis propios latiguillos…”, reconoce Canaveri en charla con Olé en pleno tour mediático. Ya es un rockstar.
Con la radio AM en la sangre, con Oriental, Carve y la Universal en sus oídos, Gustavo Papal evitó el reconocido “ta ta ta” de VHM y lo transformó en un bersuitero “se viene el estallido” cada vez que la pelota del BV tiene destino de red. “¿Por qué no me voy a animar? A esta edad no me queda mucho más por hacer. Y había que ser guapo para vestirse así, eh, para decir las cosas que digo… Fue bravo pero comencé a disfrutarlo. Hoy me respetan. Cuando voy a otras canchas les digo a todos en broma: ‘trátenme bien o se van al infierno’», se carcajea pícaro el speaker del recién ascendido a la Segunda División Profesional en charla con este diario. Un milagro a nada del arribo de León XIV.
Un equipo del Vaticano (o casi) en pleno Montevideo
Bella Vista nació con Benedicto XV como pope del catolicismo. El primer potrero fue el patio trasero del Liceo San Francisco de Sales -donde estudió, por ejemplo, Enzo Francescoli-, también llamado Colegio Maturana. Casa de los salesianos , la bandera amarilla y blanca del Vaticano fue inspiración para elegir sus colores.
La botijada hizo de la institución un grande del Amateurismo y un sufrido del Profesionalismo. Nasazzi, el Mariscal -y para muchos el jugador más importante en la historia del fútbol uruguayo-, después de las tres estrellas con la Celeste y su transferencia a Nacional, donó el dinero de su pase para mejorar el estadio que llevaría su nombre.
Aunque cueste creerlo con el diario del lunes, el Papal disputó seis Libertadores -llegó a cuartos de final en 1999- y una Sudamericana en 2011, su última participación internacional antes del desastre. En 2013, diez años después de exhibir camisetas en el mismísimo Museo Vaticano, descendió a la B y, por dramas económicos, una asamblea decidió dejar de participar de los torneos de la Asociación Uruguaya. En la Santa Sede social solo había bolsas de supermercados con boletas sin pagar y directivos metidos en el pozo ciego para destapar los desagües. Siempre con un “no” a las SAD, regresaron en 2018 a la AUF bien al fondo de la olla.
.Gustavo I, personaje emblemático del fútbol uruguayo.
Cuando el papa del Bella tocó el cielo con las manos…
“ En tiempos donde en la escuela te tomaban el pelo si no eras de Peñarol o de Nacional, me hice hincha de Bella Vista por mi padrino, Roberto Hornes, quien en la Argentina jugó en Huracán. Aunque mi equipo en Buenos Aires es Temperley porque admiraba a Mariano Biondi”, sorprende Canaveri, quien aprendió a leer gracias a El Gráfico y a la Revista Goles.
“Claro que quise jugar en el club pero, en las Inferiores, tuve una discusión ‘por pelotudo’ con el técnico Sergio Markarian y terminé en Defensor, donde llegué hasta la Tercera. Tenía la 10 y era morfón. Pero no era pecado, eh”, jura Gustavo I con risita eclesiástica. Con el tiempo, la rodilla lo obligó a jugar por los barrios para hacerse unos mangos mientras laburaba con despachantes de aduana y seguía alentando a los Papales, como desde los 15 años.
Desde las tribunas del Nasazzi se deleitó con José Luis Sánchez (“a Garrafa lo ponían de 6, era un despropósito”), el Lagarto Juan Ramón Fleita y el tucumano Facundo Gareca. También con Checho Batista, en sus primeros pasos como entrenador. Pero la máxima satisfacción de su vida sucedió en 1990 cuando Bella Vista fue campeón uruguayo durante -como refleja Miguel Méndez en su obra- el llamado Quinquenio de los Chicos, esos años entre 1987 y 1991 donde Defensor, Danubio y Progreso dieron la vuelta olímpica mientras Bolsos y Carboneros estaban en otra.
“No me lo olvido más. Metimos como 6000 personas. Con el empate salíamos campeones y perdíamos 1-0 de local con Cerro. Pero a falta de 15 minutos, el Pocho Rubens Navarro, que jugó en San Lorenzo y River, metió el centro y Ruben Silva, nuestro Pelé, puso el 1-1 de cabeza después de una pelota parada. Fue el gol que más grité en mi vida. Nos dirigía Manuel Keosseian. Un equipazo: llegamos a estar 20 partidos sin perder, un récord para un club chico; en cinco días le ganamos a Nacional y al Peñarol del Flaco Menotti; y nos consagramos dos fechas antes del final. Ese día tocamos el cielo con las manos”, se emociona.
-Sentate en el confesionario y decime la verdad. ¿Gustavo Canaveri iba a la iglesia?
-Iba seguido, eh. Mucha misa de gurí. Después cuando las cosas van mal te preguntás aquello de si Dios existe o no, aquello de cómo y por qué pasó tal cosa… Ahora estoy volviendo a creer. Que a los 69 viva este presente es un milagro. Pero hace unos cuatro años que no aparezco, desde cuando se casó mi hijo Mathias en Paso de la Arena. Con Antonela, mi otra gurisa, son los soles de mi vida.
-Pensar que el papá hoy se disfraza de papa… ¿Hasta dónde querés llegar?
-Estoy haciendo gestiones para entregarle en mano una camiseta a León XIV. Es más, le diría que si quiere ir a la verdadera Catedral de Montevideo, que se venga para el Nasazzi, donde se hacen las mejores tortas fritas del fútbol uruguayo. Pero si me preguntás qué prefiero… Lo único que le pido a Dios es volver a ver a Bella Vista en la A y relatarlo en Primera. Después ya me puedo ir tranquilo arriba con mis viejos…
Gastón Canaveri, ‘el santo padre’ que relata la campaña de Bella Vista también se hace un lugar para la humorada

Mirá también
Cumplió 30 años ininterrumpidos como DT de su club, hace más de siete años que no gana pero no renuncia porque todavía sueña con ascender

Mirá también
Increíble pero real amor por una planta: la palmera que llora el fútbol uruguayo

Mirá también
Informe Olé: la intimidad del Deportivo LSM de Suárez y Messi en la particular geografía de la D uruguaya

Mirá también
La insólita cifra de espectadores en un partido de Mundial: el día que (casi) nadie fue a la cancha

Mirá también
Del fracaso de un Papa a la ayuda divina de Boca (y con un DT a lo Gallardo)
Bella Vista,Uruguay
CHIMENTOS2 días agoQué pasó con el Refugio de Eli y por qué hizo enfurecer a Santi Maratea: «Fue un desastre, él nunca más le contestó y le prohibió…»
POLITICA16 horas agoMilei parte nuevamente a España y en el gobierno dicen que no bajará el tono de sus críticas a Pedro Sánchez
POLITICA3 días agoKarina Milei y Jorge Macri recorrieron los preparativos para la misa del Papa León XIV – Nexofin














