POLITICA
Benjamin Gedan, investigador del Centro Stimson: “Para actuar como mediador por las Malvinas, Trump debe convencer a ambas partes de que es neutral”

En las últimas semanas, el Gobierno colocó la discusión con el Reino Unido sobre las Malvinas en el centro de la agenda política, un giro en la estrategia política de Javier Milei a raíz de un interrogante que planteó Donald Trump y la posibilidad de que Estados Unidos modifique su postura con relación a la soberanía de las Islas.
Benjamin Gedan, director e investigador principal del Programa para América Latina del Centro Stimson, reconocido think tank con sede en Washington, y ex director para América del Sur del Consejo de Seguridad Nacional durante la administración de Barack Obama, analizó en Infobae el impacto real de estos movimientos.
“En cuanto a la mediación, (Trump) tiene la capacidad de ofrecer sus buenos oficios siendo supuestamente un partido neutral y promover una conversación seria entre los dos países. Le encanta ese rol. Ahora bien, para actuar como mediador hay que convencer a ambas partes de que sos neutral”, planteó Gedan, que también es fellow en la Iniciativa de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Johns Hopkins, donde también ejerce la docencia.
¿Qué lectura hace de las declaraciones del presidente Donald Trump respecto de la soberanía de las Islas Malvinas?
No queda claro que lo que tiene en mente el presidente Trump sea realmente este conflicto territorial. Puede ser que le interese exclusivamente la relación de Estados Unidos con el Reino Unido y su voluntad de que los británicos cambien algunas políticas, en particular la inversión en sus fuerzas armadas. También puede ser que esté surgiendo como un tema bilateral entre Washington y Argentina, dado que Trump es un aliado cercano de Milei y quiere aportar en este asunto. Pero mi impresión es que las Malvinas funcionan más como una herramienta para presionar a los británicos que como una prioridad diplomática en sí misma.
Más allá de las declaraciones públicas, ¿hay indicios concretos de que EEUU pueda modificar su posición oficial sobre la soberanía de las islas o actuar como mediador en una negociación?
Trump tiene toda la capacidad de cambiar profundamente la postura de Estados Unidos hacia las Malvinas. A diferencia de la política hacia Cuba o Taiwán, que requeriría el involucramiento del Congreso para modificarse, aquí el presidente tiene poder total para argumentar a favor de uno u otro lado. En cuanto a la mediación, también tiene la capacidad de ofrecer sus buenos oficios como partido supuestamente neutral y promover una conversación seria entre los dos países sobre el futuro de las islas. Le encanta ese rol: siempre está ofreciendo su círculo íntimo para resolver conflictos duraderos, como en Gaza o Ucrania. No me sorprende que lo plantee también para las Malvinas. Ahora bien, para actuar como mediador hay que convencer a ambas partes de que sos neutral. Y dudo que los británicos confíen en él, dado lo que acaba de decir sobre el conflicto.
Algunos analistas sostienen que el Reino Unido atraviesa un momento de debilidad geopolítica. ¿Cómo evalúa ese diagnóstico en el marco de este conflicto?
Queda claro que Trump y muchos de sus seguidores no ven Europa como la región del futuro. Eso lo dice también Milei, y tiene eco en el mundo MAGA. Hay una lectura, que yo no comparto, sobre factores demográficos, como la migración desde el Medio Oriente que de alguna manera está debilitando la cultura occidental, y el ascenso de países asiáticos y del sur global, que llevan a Trump y a algunos de sus aliados a considerar que Europa ya no tiene el peso geoestratégico de antes. Por eso Trump no invierte en las alianzas tradicionales con el continente, sino que impone aranceles y critica a sus gobernantes. A eso se suma la alianza entre el mundo MAGA y las fuerzas de derecha extrema europeas, que tensiona aún más esa relación.
¿Cuál considera que es el peso real de Argentina dentro de la agenda estratégica de Washington?
Yo creo que hay una dinámica exagerada. Hay una relación personal entre Milei y Trump, y es cierto que Washington reconoce que América Latina importa para su seguridad nacional, su economía y los temas de migración y crimen organizado. Pero eso tiene que ver más con América Central, México, el Caribe, Ecuador y Colombia. Argentina es un país más lejano geográficamente, que no es fuente de migrantes ni de flujo de narcóticos. Hay factores estructurales que hablan a favor de una relación más cercana —los minerales críticos, la competencia con China— pero no creo que Argentina figure entre los países más relevantes para la doctrina Monroe o Donroe, al menos de forma explícita. Como prueba de eso, después del rescate financiero del FMI hubo mucha confusión dentro y fuera del mundo MAGA para justificar esa inversión en un país tan lejano, y Trump no logró articular una visión estratégica clara a su favor.
¿Cómo analiza la gestión del presidente Milei? ¿Qué aspectos rescata y cuáles le generan preocupación?
Creo que Milei tiene la receta correcta en materia económica. Sus esfuerzos, aunque impusieron costos sociales brutales a la población, eran necesarios para hacerle frente al gasto insostenible del Estado y a una política monetaria irresponsable. No me queda claro que el pueblo argentino esté dispuesto a aguantar esos costos por mucho más tiempo sin más pruebas de un crecimiento económico que genere empleo y permita llegar a fin de mes. Pero comparto la visión macroeconómica. No soy libertario —creo que todos los países necesitan un Estado con algún tipo de política industrial, infraestructura y mano de obra capacitada— pero lo que logró bajando la inflación y achicando el gasto estatal fue un resultado notable.
En cuanto a mis preocupaciones, tienen que ver con la cultura democrática. Su postura agresiva frente a los medios de comunicación me preocupa, porque puede generar una dinámica violenta en el ecosistema mediático. Lo mismo con su actitud hacia la oposición política, tanto el peronismo como el centro derecha. Hay que defender no solo las instituciones democráticas y las leyes, sino también la cultura democrática, especialmente en países que han sufrido otras formas de gobernanza.
¿Estamos ante un verdadero giro ideológico de los votantes latinoamericanos hacia la derecha, o se trata más de un voto castigo al oficialismo de turno?
Es innegable que varios candidatos de derecha ganaron elecciones en poco tiempo, con mandatarios conservadores en países como Colombia, Perú, Chile y Argentina. Eso genera una oportunidad para promover políticas conservadoras y una posible coordinación regional. Pero yo no creo que haya mucha prueba de un cambio ideológico profundo en los votantes latinoamericanos. Lo que vemos refleja más una dinámica de antioficialismo. Hay muchos analistas que piensan distinto, pero para mí los datos apuntan en esa dirección: los mandatarios conservadores en Chile, Argentina y Bolivia tienen niveles de aprobación bajísimos. En Bolivia, hubo más de cuarenta días de manifestaciones exigiendo la salida del presidente. En Colombia y Perú, ambos ganaron con márgenes acotados. En elecciones donde dominan la inseguridad y la migración, hay ventajas estructurales para la derecha, pero cuando vuelve a imponerse la economía —como ocurre en Chile y Argentina—, las lunas de miel políticas se acortan. En poco tiempo vamos a ver el retorno de fuerzas hacia la izquierda.
¿Cómo describe la competencia entre Washington y Beijing por influencia en América Latina, y qué margen de maniobra tienen países como Argentina para navegar esa tensión?
Es un contexto permanente, una tensión que vamos a vivir por mucho tiempo. Refleja un cambio estructural en el mundo: el pasaje de un orden unipolar a uno bipolar o multipolar, con una disputa continua entre Estados Unidos y China. Dentro de la polarización política en Washington, uno de los pocos consensos que existe es precisamente ese: hay que invertir más en la competencia con Beijing, también en América Latina. Por eso vamos a ver muchos esfuerzos para presionar a los gobiernos de la región a alejarse de China, o más inversión para poder competir de verdad.
Hay un tema de fondo permanente. Países como Argentina van a tener que navegar esa tensión con una habilidad diplomática poco común, porque no es fácil. Unos días antes de que el canciller Marco Rubio llegara a Ecuador, el presidente ecuatoriano estaba en Beijing negociando con el gobierno chino. El canciller chileno viajó a China hace poco. El presidente del Congreso salvadoreño también. Y hablo solo de países conservadores. Argentina, por su parte, acaba de renovar su swap de monedas con China por casi 20.000 millones de dólares.
Yo doy crédito a Trump por no haber presionado demasiado a Milei hasta ahora, porque lo que podría pasar sería una dinámica muy negativa para la economía argentina si, por ejemplo, se cortara el acceso al financiamiento del Banco Central de China o se impidiera la inversión china en el sector minero.
North America
POLITICA
A un mes de la visita del papa León XIV, el Gobierno prepara un megaoperativo de seguridad y la Iglesia atrae aportantes privados

Cuando falta un mes para que el papa León XIV aterrice en la Argentina, el Gobierno y la Iglesia ultiman detalles de la organización de una cita histórica, una tarea que exige una precisión casi quirúrgica. Mientras la Casa Rosada y las provincias avanzan con la coordinación del megaoperativo de seguridad que se desplegará entre el 8 y 11 de noviembre, las autoridades de la Conferencia Episcopal aceleran las gestiones para garantizarse los fondos necesarios para cubrir los costos del viaje apostólico y pastoral del pontífice.
La Santa Sede enviará en las próximas semanas la última misión de avanzada antes de que comience la gira por Sudamérica del Papa. Es probable que viajen integrantes de la Guardia Suiza y de la Gendarmería Vaticana.
La gran preocupación de la gestión de Milei es garantizar la seguridad y exhibir un alto nivel organizativo. En el Gobierno insisten en que esperan un aforo de siete millones de personas para los tres grandes encuentros masivos que presidirá León XIV en la Argentina. En el Ministerio de Seguridad, a cargo de Alejandra Monteoliva, trabajan junto con el Vaticano en el diseño de un megaoperativo para blindar al Papa. Monteoliva, a su vez, articula con los funcionarios de la Ciudad, Córdoba y Buenos Aires.
A diferencia del plan que se desplegó para el G-20 en 2018, la administración de Milei tendrá el desafío de gestionar a las multitudes que se movilizarán para asistir a las misas del Pontífice al pie del Monumento de los Españoles, en el predio de la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea), en Córdoba, y en la Basílica de Luján. Por eso, todas las fuerzas federales –la Policía Federal, la Gendarmería, la Prefectura Naval, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y el Servicio Penitenciario Federal- y la SIDE estarán involucradas en una operación de logística sin precedentes y que se prepara hace meses.
Un protocolo estricto
Tanto en los espacios abiertos como en los cerrados -los encuentros en la UCA y en el Palacio Libertad o la recorrida en el Cottolengo Don Orione-, el protocolo de seguridad será muy estricto. “Todas las especificaciones las plantea la Santa Sede”, señalan en el Poder Ejecutivo. El enlace con Roma para esta tarea fue Monteoliva, quien mantuvo contactos frecuentes con Gianluca Gauzzi Broccoletti, director de la Dirección de Servicios de Seguridad y Protección Civil del Estado de la Ciudad del Vaticano y comandante del Cuerpo de Gendarmería.
En Córdoba, por ejemplo, se destinarán unos 13.000 efectivos para custodiar la misa que celebrará León XIV el martes 10 de noviembre. La Fuerza Aérea y el Ejército prestarán colaboración, según fuentes oficiales. Allí, el jefe de la Iglesia hará un recorrido con el papamóvil. Se espera una gran concurrencia. Calculan que la convocatoria equivaldrá a 15 estadios del Mario Alberto Kempes, que tiene una capacidad para más de 50 mil espectadores.
En el Gobierno prevén que la visita del Papa movilizará al turismo local y atraerá a visitantes del exterior. Por caso, ya saben que habrá tours religiosos que traerán turistas de Bolivia, Paraguay y otros países limítrofes entre el 8 y 11 de noviembre, cuando León XVI estará en la Argentina.
Durante la estadía del Santo Padre se empleará un esquema de protección en capas. En el primer anillo estarán sus escoltas de confianza: la Guardia Suiza y la gendarmería vaticana. Ellos también serán los encargados de manejar los vehículos blindados en los que se moverá León XIV y su comitiva. Cerca de esa primera capa quedarán los efectivos de asuntos internacionales de la Policía Federal, que actuarán como un refuerzo. En el segundo anillo estarán las fuerzas federales, como prefectura, la Gendarmería y la PFA. Y en el círculo más alejado al Papa y más cercano al público se ubicarán los efectivos de las policías locales: la bonaerense, la porteña o la de Córdoba.
La agenda del Pontífice provocará cortes de calles, desvíos y alteraciones en el transporte público. Lo que más inquieta al Gobierno es la posibilidad de que se produzcan desmanes en los eventos masivos. Por eso, el ingreso al público se abrirá con mucha antelación, entre diez y doce horas antes del inicio del acto religioso en el Monumento de los Españoles o en la plaza situada frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján. Se dispondrán “pulmones” –zonas sin público- y carriles de evacuación. Se calcula que se requerirán unos 60 kilómetros de vallas de contención. Por eso, el gobierno nacional solicitó colaboración a las administraciones provinciales, como Santa Fe y Entre Ríos, que aportarán vallas para los actos multitudinarios. También ya contactaron a las principales empresas que se dedican al alquiler de baños químicos.
El Vaticano dispuso que la inscripción previa será necesaria para concurrir a las misas. En el Poder Ejecutivo, en tanto, pidieron a la Iglesia que los voluntarios –se anotaron hasta ahora unos 25.000- presenten un certificado de antecedentes penales. El costo del trámite fue asumido por la gestión nacional.
En paralelo, se prevé que el espacio aéreo en el país se cerrará en los momentos en que el Papa aborde un vuelo –su llegada desde Montevideo, los trayectos entre Buenos Aires y Córdoba, y la salida a Perú-. La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) regulará el uso de los drones.
En el Poder Ejecutivo están en alerta por las eventuales complicaciones que el fenómeno meteorológico de El Niño podría generar en el itinerario del pontífice. “Habrá que rezar”, bromean en los despachos oficiales.
Una ingeniería financiera
En la Iglesia estiman que la visita del Papa a la Argentina, la primera de un pontífice al país desde 1987, demandará unos 30 millones de dólares. El Vaticano solo cubre los gastos del vuelo que traerá a León XIV desde Roma a Uruguay, donde iniciará su peregrinaje por Sudamérica. El resto de las erogaciones -desde los traslados, el alojamiento del séquito papal y la seguridad hasta el montaje de escenarios y la puesta de vallas y baños químicos para los actos multitudinarios- correrán por cuenta del Episcopado, del gobierno nacional y las tres jurisdicciones involucradas en los preparativos: la Capital, Buenos Aires y Córdoba.
La Iglesia asumirá una tercera parte del costo total del viaje. Hasta ahora, logró recaudar $650 millones entre sus feligreses. Es una cifra exigua, ya que se calcula que se requerirán unos diez millones por día para cubrir los gastos papales. Por eso, los prelados que afilan lápices comenzaron a acercarse a grandes empresarios, como Marcos Bulgheroni o Eduardo Eurnekian, que estén dispuestos a aportar dinero fresco para la llegada de León XIV. “Es un trabajo artesanal”, deslizan los obispos.
En la Iglesia procuran actuar de manera discreta. Muchos empresarios pretenden cooperar con recursos, pero exigen reserva. Es probable que el Papa les retribuya el gesto. Pese a que tendrá una agenda muy apretada, León XIV podría recibir a los grandes aportantes en la Nunciatura para saludarlos y darles su agradecimiento. Por lo pronto, los prelados ya se garantizaron el respaldo de varias compañías. Los flamantes patrocinadores aparecen mencionados en la página oficial de la visita de León XIV: están el Grupo Techint, Banco Santander, las distribuidoras Edenor y Edemsa, Mercedes Benz, Dolmen Buenos Aires Hotel, Hoopla, la Universidad Católica de La Plata y Establecimiento Metalúrgico GCD. Son las que aceptaron incluir su logo en la web y actuarán como sponsors del viaje papal. Por caso, podrían tener una publicidad en las pecheras de los voluntarios.
Entre las empresas que colaborarán también están YPF y Aerolíneas Argentinas, que pondrá aviones de su flota para traer al Papa desde Montevideo. También la firma estatal lo llevará a Córdoba desde Buenos Aires -cubrirá ida y vuelta- y, finalmente, a Perú, para la última etapa de la gira. Es uno de los ítems más costosos de la visita. Toyota, por su parte, se ocupó de preparar el papamóvil. Serán dos unidades, ya que León usará uno de los vehículos para saludar a los feligreses en la Capital y en la provincia de Buenos Aires -se prevé que recorrerá 700 metros en Claypole, en el corazón del conurbano, antes de llegar al Cottolengo Don Orione-.
En los últimos meses, el Episcopado también cerró un trato con la agencia publicitaria Mercado McCann, que finalmente optó por ofrecer sus servicios de manera gratuita. Solo cobrará a la Iglesia los trabajos que deba tercerizar. La agencia estará a cargo de elaborar los spots de radio y televisión que se difundirán en los días previos a la llegada de León XIV, según fuentes eclesiásticas. El Estado nacional también cooperará con los equipos necesarios para realizar la televisación de la visita. Si bien el director de cámara será designado por el Vaticano, el Gobierno acercará a la productora audiovisual que se encarga de las transmisiones oficiales de la Presidencia: MediaHub, del empresario Alejandro Spinello. Además, la gestión de Milei se encargará de costear el hospedaje de parte de la comitiva que viajará con el Papa desde Roma. Se alojarían a metros de la Nunciatura.
A su vez, el gobierno nacional compartirá con la administración porteña de Jorge Macri los gastos por el alquiler del escenario –que tendrá unos 70 metros de largo-, la luz y el sonido o los baños químicos para uno de los eventos masivos que encabezará el Papa: la misa en el Monumento de los Españoles. En esa celebración participarán más de 2000 sacerdotes y se estima que se repartirán unas 500.000 hostias.
agenda del Pontífice,Matías Moreno,Conforme a
POLITICA
Un proyecto propone retirar beneficios fiscales a las empresas chilenas tras el regreso de la ruta Punta Arena-Malvinas

Guillermo Michel, diputado nacional por el peronismo entrerriano, presentó un proyecto de ley que propone que el Poder Ejecutivo Nacional denuncie —es decir, notifique formalmente su retiro— dos acuerdos bilaterales que hoy otorgan beneficios fiscales e impositivos a las empresas chilenas que operan en suelo argentino.
La iniciativa del legislador surge a raíz de la reanudación de la ruta comercial Punta Arenas-Malvinas. “El retorno de esa ruta, con la primera navegación del buque Danstar, de bandera chilena y propiedad de la naviera Easter Island Naviera, prevista para noviembre para abastecer a los habitantes de las Islas y restablecer un servicio comercial regular con Puerto Argentino, es una muestra concreta de la falta de solidaridad de Chile con la causa Malvinas”, manifestó Michel.
El proyecto insta al Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, a denunciar dos instrumentos legales. El primero es el Tratado sobre Promoción y Protección Recíprocas de Inversiones suscripto entre la República Argentina y la República de Chile, aprobado por la Ley 24.342. El segundo es el Convenio entre la República Argentina y la República de Chile para Eliminar la Doble Imposición en Relación a los Impuestos sobre la Renta y sobre el Patrimonio y para Prevenir la Evasión y Elusión Fiscal, aprobado por la Ley 27.274.

Denunciar un tratado es la notificación formal mediante la cual un Estado comunica su decisión de retirarse de ese acuerdo, sin que ello implique romper las relaciones diplomáticas con el otro país. Ambos acuerdos, mientras continúen en vigor, establecen topes para las retenciones aplicables al pago de ganancias derivadas de dividendos, intereses y regalías que las empresas chilenas obtienen en Argentina.
En los fundamentos, Michel recordó que Argentina mantiene una disputa de soberanía con el Reino Unido respecto de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, y que, pese a ello, Londres continúa promoviendo y autorizando actividades económicas y de explotación de recursos naturales en áreas sujetas a esa disputa, sin autorización argentina.
“Nuestro país debe sostener la defensa de la soberanía sobre las Islas Malvinas, su territorio y recursos naturales. Además, no puede soslayar el accionar de países que se dicen hermanos, pero que prestan colaboración logística al accionar ilegal de empresas en ese territorio argentino”, planteó el legislador.

El proyecto señala que el país dispone de instrumentos para proteger sus derechos soberanos. En particular, la Ley 26.659 —modificada luego por la Ley 26.915— estableció un régimen de prohibiciones y sanciones para personas físicas y jurídicas que desarrollen actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en la Plataforma Continental Argentina sin autorización de la autoridad competente.
Sobre ese marco, el proyecto plantea que la reciente decisión del Gobierno Nacional de retomar la aplicación de ese régimen frente a las actividades hidrocarburíferas que considera ilegítimas debe ser acompañada por una política integral respecto del Reino Unido, que alcance también a los instrumentos económicos y tributarios que estructuran la relación bilateral con ese país y con otros que, según el legislador, actúen en contra de la estrategia nacional en materia de soberanía.
La denuncia de esos instrumentos implicaría que las firmas radicadas en Chile que invierten o generan rentas en territorio argentino perderían las ventajas impositivas hoy vigentes. “Si Chile decide hacer negocios de manera ilegal en Malvinas, no puede tener de parte de la Argentina beneficios económicos y fiscales por sus inversiones en nuestro país. Tienen que decidirse. El planteo es razonable, no se busca romper el diálogo ni las relaciones diplomáticas. Pero tampoco nuestro país puede mantener ventajas económicas y fiscales a Chile si sigue yendo en contra de la causa Malvinas”, sostuvo Michel.
POLITICA
La auditora por el oficialismo habló del informe sobre el oro del Banco Central y defendió la gestión de Bausili

La auditora Mónica Almada, una de las representantes del oficialismo en la Auditoría General de la Nación (AGN), habló del informe sobre las operaciones de oro del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y defendió la gestión de Santiago Bausili, al que calificó como “un gran profesional y una persona honorable”.
Almada, en diálogo con el periodista Eduardo Feinman en Radio Mitre, aseguró que firmó en disidencia el párrafo que señalaba una pérdida de USD 1.023 millones en coberturas con derivados y cuestionó tanto el contenido del señalamiento como la forma en que fue incorporado al dictamen.
Según su relato, el dictamen sobre el que se venía trabajando calificaba los estados contables del BCRA correspondientes a 2025 como aprobados sin salvedades —la máxima calificación posible—, en línea con lo que había dictaminado la auditora externa Price Waterhouse en abril. El quiebre llegó horas antes de la votación. “La noche anterior introducen una última versión con estas consideraciones respecto de la pérdida de oro. Nos encontramos al día siguiente con esta última versión”, describió.
La auditora atribuyó la incorporación del párrafo al equipo del auditor Juan Ignacio Forlón, vinculado al kirchnerismo. “Creo que el equipo del doctor Forlón es un equipo más ideológico”, indicó. Junto a los auditores propuestos por La Libertad Avanza y por la Unión Cívica Radical (UCR), Almada firmó una disidencia específica sobre ese punto, por considerar que la información no revestía suficiente relevancia para ser incorporada. El informe fue suscripto por los siete auditores, con esas tres disidencias.
En esta línea, fue enfática al rechazar la narrativa que se instaló en medios y dirigentes políticos tras la difusión del informe. “Esto tiene mucho de operación de desgaste para dejarlo a Bausili como un timbero, como un cambista. Y realmente tengo la convicción de que esto no es así”, afirmó.
Para respaldar esa postura, recordó que la política de cobertura del oro no es una práctica exclusiva de la actual gestión del BCRA. “Desde 2007 en adelante, todos los gobiernos contrataron instrumentos de ese tipo”, sostuvo. A partir de ese antecedente, rechazó que el costo de los derivados deba interpretarse como una pérdida en sentido estricto. “No es perder plata. Es como cuando hablamos de las commodities. El oro también depende de múltiples factores”, explicó, y recurrió a la analogía del seguro de auto: quien paga una prima y no tiene un accidente no está perdiendo dinero, sino cubriendo un riesgo.

La postura del BCRA
La postura de Almada coincide con la del propio BCRA, que respondió al informe con un comunicado en el que presentó un resultado neto positivo de USD 2.505 millones para el ejercicio 2025. La entidad argumentó que las operaciones de derivados no pueden evaluarse de forma aislada, sino en conjunto con la revalorización de la tenencia física de oro, cuyo precio trepó con fuerza durante el año.
“La evaluación correcta de la estrategia exige considerar ambas partes de la operación en forma conjunta y su efecto neto, que en este caso resultó ampliamente positivo”, afirmó el organismo presidido por Santiago Bausili. El Central también señaló que entre 2007 y 2011 los pagos por instrumentos similares representaron, en proporción al valor del metal en cartera, cerca del doble de los desembolsos de 2025, sin que la AGN formulara observaciones en aquel período.
En el tramo más áspero del comunicado, el BCRA sostuvo que “la actual conducción de la AGN se encuentra abocada a desprestigiar a la conducción del BCRA, con fines puramente políticos” y advirtió que ese desvío “socava la institucionalidad” del organismo auditor.
Qué dice el informe de la AGN
El señalamiento de la AGN se enmarca en la auditoría de los estados contables del BCRA al 31 de diciembre de 2025. El organismo concluyó que los balances son razonables en sus aspectos técnicos, pero incorporó un apartado de énfasis sobre el resultado de las operaciones con derivados respaldadas en oro.
De acuerdo con esa auditoría, el BCRA concertó contratos de derivados liquidables en dólares con fines de cobertura, utilizando parte del oro de las reservas como activo subyacente. Cuando el precio del metal trepó durante 2025, la entidad debió honrar esos contratos con pagos en divisas propias. La pérdida se descompone en USD 960 millones de resultado negativo en las operaciones y USD 62,8 millones en primas de opciones.
El presidente de la AGN, Juan Manuel Olmos, sostuvo en Radio Mitre que “nunca se había registrado una pérdida de esta magnitud” en la historia de las auditorías al Banco Central y aclaró que al cierre del ejercicio “ya no existen posiciones u operaciones abiertas por este concepto”.
Olmos también trazó una distinción conceptual entre la revalorización del oro en cartera —una ganancia patrimonial de más de $ 8 billones explicada únicamente por la suba internacional del metal— y el resultado de la operatoria de cobertura. “Una cosa es la revaluación del activo, que es meramente contable, y otra cosa es el resultado de la operatoria realizada con el oro subyacente”, explicó.
Precisó, además, que la tenencia física fue adquirida “no en esta gestión, sino en las de Alfonso Prat-Gay y Mercedes Marcó del Pont”.
El conflicto entre ambas instituciones tiene una segunda derivación. La AGN avanza en paralelo en una auditoría de gestión sobre el traslado de parte del oro de las reservas al exterior, un tema que generó un debate en el Senado semanas atrás. Esa investigación ya fue enviada al BCRA, que debe presentar su descargo. El organismo auditor busca determinar por qué se movió el metal, a qué destino fue enviado y si la operación reportó algún beneficio para la autoridad monetaria.
Bausili ya se había referido al asunto en su exposición ante el Senado, durante el debate por la reforma de la Carta Orgánica del BCRA. Allí aseguró que “todos los movimientos del oro están documentados y están registrados” y explicó que en 2024 se decidió trasladar parte de los lingotes al Bank for International Settlements (BIS), en Suiza, donde siguen depositados. Justificó la operación como el aprovechamiento de una oportunidad de mercado: “A comienzos de 2024 se abrió una ventana para convertir barras de menor aceptación comercial en otras de mejor calidad, a un costo más bajo que el histórico”, afirmó.
Sobre por qué no se difundió esa información en tiempo real, el titular del BCRA argumentó que cierta información se resguarda del mercado para evitar que otros operadores actúen en contra de la entidad, y aclaró que los datos fueron remitidos a los organismos de control y asentados en los estados contables, revisados por auditorías internas, externas y por la propia AGN sin observaciones previas.
Corporate Events,South America / Central America
DEPORTE3 días agoEscándalo total en la AFA: reventa millonaria, un homenaje paupérrimo a Messi y el pedido urgente de renuncia a Chiqui Tapia
DEPORTE3 días agoEl presidente de Burkina Faso, duro tras el amistoso con la Selección: «Nuestro fútbol está enfermo» :: Olé
SOCIEDAD3 días agoTobey Maguire se quedaba ciego con el traje de Spider-Man y casi se desmaya durante una prueba: fabricar su disfraz fue una pesadilla















