POLITICA
Bloqueos sindicales: tras el polémico fallo en San Nicolás, comienza un juicio clave contra Camioneros en Rosario

Luego del polémico fallo judicial en San Nicolás que absolvió a un dirigente del Sindicato de Camioneros y otros seis imputados, este lunes comenzará en Rosario un juicio clave contra cuatro de los responsables del bloqueo que sufrió la empresa Razzini durante 90 días en 2020 y que dio lugar a una causa judicial que se congeló durante años y que estuvo a punto de prescribir.
La diputada libertaria Verónica Razzini será la primera testigo en las audiencias que se extenderán hasta el jueves, presididas por el tribunal integrado por Gonzalo Fernández Bussy, Mariano Aliau y Paola Aguirre, donde se juzgará a los acusados por el delito de desbaratamiento de empresa (penado con prisión de dos a seis años), que pertenecen al Sindicato de Camioneros de Santa Fe.
A partir del inicio del bloqueo, el 8 de junio de 2020, Razzini, una de las dueñas junto a sus hermanos de la empresa de distribución de materiales de construcción fundada por su abuelo en Rosario hace 60 años, vivió toda una pesadilla: la amenazaban todos los días, la escupían y la insultaban, la intimidaron con armas de fuego, le dijeron que iban a ir a la casa de su padre -con problemas de salud- para provocarle un infarto, se mudó para evitar agresiones, le advirtieron que sabían adónde estaban sus hijos y tuvo que contratar a efectivos de Infantería para resguardar a sus empleados.
El origen del conflicto fue la exigencia de Camioneros de Santa Fe de que 18 de sus 100 empleados se afiliaran al sindicato, aunque la actividad de la empresa no tenía nada que ver con el transporte de cargas y el encuadramiento, según la normativa vigente, les correspondía al Sindicato de Comercio y a la UOCRA.
Los Razzini presentaron una denuncia judicial por el bloqueo y lograron que la Justicia detuviera e imputara a 10 empleados y 3 delegados sindicales que impidieron el acceso a sus sedes y amenazaron a sus directivos, aunque los problemas no terminaron: en julio de 2022, la fachada de la empresa recibió 3 disparos y dejaron en la puerta un mensaje intimidatorio (”Retirá la denuncia porque no abrí (sic) nunca más. Att. Camioneros”).
Pese al impulso inicial, la causa por el bloqueo quedó trabada en la Justicia durante años y estaba cerca de prescribir hasta que hace poco, por iniciativa de un nuevo fiscal, Germán Mazzoni, pudo reactivarse y llegar finalmente al juicio oral que comenzará este lunes.

Luego de la protesta de 2020, Razzini creó junto con la abogada Florencia Arietto el Movimiento Empresarial Anti Bloqueo (MEAB), que presidió y desde donde ayudaron a pymes de todo el país que eran víctimas de las medidas sindicales extorsivas, hasta que la empresaria ganó su banca legislativa por el PRO en diciembre de 2023 y hace un año se pasó a La Libertad Avanza.
Su impulso fue decisivo para que en la Ley Bases se calificaran los bloqueos como grave injuria laboral, algo que permite despedir con causa a quienes participan de esas acciones. Y también fue responsable de que en la Ley de Modernización Laboral se contemplara un artículo que responsabiliza de manera directa a los jefes de los sindicatos como organizadores de los bloqueos.
Ahora, a pocas horas de que comience el juicio por el bloqueo a su empresa, Razzini confesó a Infobae que tener que revivir aquellos hechos será “durísimo”, pero remarcó: “Espero obtener justicia. Es lo único que quiero. Que la ley actúe como corresponde porque esto no es para mí. Es para los inversores, para la gente que quiere trabajar y que tiene ganas de sacar adelante sus empresas y seguir apostando al país”.
La legisladora consideró que el cronograma de audiencias podría resultar insuficiente por la cantidad de testigos, registros audiovisuales y demás elementos incorporados en la causa. “Hay muchos testigos, mucha prueba aportada. La cantidad de videos que nosotros hemos presentado es impresionante”, sostuvo.
Entre los que darán su testimonio del episodio se encuentran la escribana que acreditó el bloqueo en ese momento (“una heroína valiente”, según Razzini), empleados de la empresa que resistieron los aprietes sindicales y hasta un cliente que fue increpado por los activistas porque quiso retirar mercadería.
Entre sus malos recuerdos, la ex titular del MEAB menciona cuando se hizo la segunda audiencia oficial en la delegación del Ministerio de Trabajo para tratar de solucionar el conflicto: “Me estaban esperando en la entrada unos 30 o 40 sindicalistas y me arrinconaron, me escupieron, me gritaron cualquier cosa. Eran todos hombres y yo estaba con mi abogada -relató Razzini-. Fue terrible. Entré a la audiencia llorando, con un ataque de nervios, muerta de miedo. Fue todo organizado ahí con la propia gente del Ministerio de Trabajo. Después ya tuve que ir acompañada por un guardaespaldas”.

Entre los imputados por desbaratamiento de empresa, el principal acusado es Marcelo Ortiz, cuya situación presenta una incógnita. Según Razzini, su abogado defensor informó que habría fallecido a principios de año, pero que el fiscal solicitó un certificado o un acta de defunción para acreditar su muerte.
Si no se presenta esa documentación, el imputado podría ser considerado ausente del proceso. Para colmo, Ortiz está vinculado a una protesta anterior contra una pyme de logística y transporte en Zavalla, Santa Fe, que sufrió 8 días de bloqueos del Sindicato de Camioneros local luego de que se negaron a pagarle “deudas inventadas”, donde incluso los activistas golpearon a sus dueños, Damián Doboletta, su hermano y su padre (de 72 años, a quien tiraron al piso), además de robarle el teléfono celular a su esposa cuando intentaba filmar la agresión.

Más allá del juicio en Rosario, Razzini logró la semana pasada un apoyo decisivo de la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, para que vuelva a presentar en la Cámara de Diputados un proyecto de ley de su autoría que tipifica los bloqueos sindicales como delito penal y que perdió estado parlamentario ante la falta de respaldos políticos para su sanción, en 2024.
La iniciativa incorpora en el Código Penal sanciones a los bloqueos directos con penas de 6 meses a 3 años y 6 meses de prisión y ahora Razzini la reflotará con añadidos para impedir sentencias como la del juez Alejandro López, de San Nicolás, que absolvió al líder de Camioneros en San Nicolás, Maximiliano Cabaleyro, y otros 6 imputados en la causa por el bloqueo la pyme Rey Distribución, de San Pedro, al considerar que fue realizado como “legítimo ejercicio de un derecho”.
Ariel y Gustavo Rey, con Florencia Arietto y Verónica Razzini
POLITICA
Sin acuerdo por el Presupuesto, el oficialismo posterga su cronograma y se encamina a las extraordinarias

El debate en la Cámara de Diputados está paralizado. El cronograma del Presupuesto ya fue incumplido y el bloque de La Libertad Avanza sigue estirando el debate en busca de las firmas que lo habiliten a llevar el proyecto al recinto.
El cronograma original que había comunicado el presidente de la Comisión de Presupuesto, Bertie Benegas Lynch, señalaba que el proyecto tendría dictamen ayer miércoles. Sin embargo, suspendieron la reunión de la comisión por la falta de acuerdos entre el oficialismo (La Libertad Avanza) y los bloques aliados (PRO, UCR y bancadas provinciales).
En este esquema, el oficialismo y los bloques aliados se tomarán los próximos diez días para intentar acercar posiciones y, según trascendió, la nueva fecha en la que el bloque libertario buscará obtener las firmas necesarias sería el 12 de noviembre. Si hay acuerdo, la fecha que el oficialismo maneja para ir al recinto es el 25 de noviembre.
Este nuevo esquema de fechas está atravesado por varias razones. La principal es que no hay acuerdo en diferentes puntos, como el reparto a las provincias de los fondos que recauda el Estado nacional. Los gobernadores y los bloques aliados le piden a LLA que el texto tenga más precisiones sobre cómo y cuándo transferirá los fondos de las cajas previsionales no transferidas. Además, le exigen al Ejecutivo que sea más claro y más amplio —el proyecto contempla unos $1,3 billones para obras.

El margen en las negociaciones está dado por dos factores externos. El primero son las elecciones de medio término en los Estados Unidos. A partir del fin de semana comenzarán a viajar legisladores de casi todos los bloques parlamentarios al país del norte de América, invitados por diferentes organizaciones para participar en calidad de veedores o simplemente como invitados de organizaciones no gubernamentales.
Las elecciones son el próximo martes, por lo que el jueves podrían estar de vuelta en el país los legisladores. Sin embargo, se abre otra ventana de tiempo que también servirá para intentar cerrar un acuerdo.
El domingo 8 de noviembre llegará a la Argentina el papa León XIV, quien permanecerá en el país hasta el miércoles 11 de noviembre, por lo que el oficialismo y la oposición estarán abocados al paso del Santo Padre por el país.
Malvinas
En medio de esto, el oficialismo también tiene planeado abrir el recinto para tratar el proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional, popularmente conocido como proyecto Malvinas.
La intención del bloque de La Libertad Avanza es llevarlo al recinto el miércoles 18 de noviembre. Pero esto también queda sujeto a los acuerdos con la oposición, con el fin de que no se “filtre” ninguno de los proyectos que impulsa esta última.
Sin conocerse aún el resultado de ambos temas, lo que sí quedó establecido es que ya no hay margen para que el Ejecutivo nacional evite convocar a sesiones extraordinarias, porque, de cumplirse ese cronograma, la Cámara de Senadores no tendrá tiempo suficiente para tratar ninguno de los dos proyectos de ley.
La Cámara de Senadores necesita, por reglamento, un mínimo de dos semanas para tratar un proyecto, ya que en una se trata en comisión y deben dejarse pasar siete días entre el dictamen y la llegada del proyecto al recinto.
Pero no es solo eso: también se conoció que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, comunicó a la Cámara Baja que se presentará el miércoles 25 de noviembre a brindar el informe de gestión, por lo que la única fecha libre para sesionar que les quedaría a los senadores sería el jueves 26 de noviembre.
Cámara de Diputados de la Nación Argentina,Comisión de Presupuesto y Hacienda,Carlos Torrendell,Alejandro Álvarez,presupuesto
POLITICA
El Gobierno busca evitar fricciones en la visita del papa León XIV y envía señales a la Iglesia

Cuando falta una semana para que el papa León XIV aterrice en la Argentina, el Gobierno busca evitar fricciones durante su visita al país. En los últimos días, Karina Milei, quien se hizo cargo de la coordinación, destinó gestos conciliadores a la Iglesia y reforzó el pedido para que no se haga un uso político del mensaje que traerá el Sumo Pontífice.
En la recta final de los preparativos para la llegada del pontífice, los funcionarios de Javier Milei movilizan recursos y articulan con los obispos para cumplir con las demandas de la Santa Sede. Incluso, diseñó un operativo de seguridad inédito, para proteger a León XIV durante los eventos masivos.
En el Ejecutivo se aferran a la idea de que León XIV no vendrá a la Argentina a confrontar con Milei o a convertirse en un antagonista de su gestión, pese a que admiten que el modelo económico del Presidente no está alineado ni tiene sintonía con la agenda papal, sobre todo, en la cuestión social.
“Estamos haciendo un gran esfuerzo logístico y económico; la Iglesia nos pidió que fuéramos ecuménicos y dialogáramos con todas las jurisdicciones involucradas para coordinar la organización y lo hicimos”, grafica una fuente del Ejecutivo.
Milei decretó un feriado nacional para facilitar la concurrencia de los fieles a los actos multitudinarios y, tal como había sugerido la Iglesia, su administración tendrá representantes en las tres misas que celebrará el Papa durante su estadía en la Argentina. El Presidente recibirá a León XIV al pie del avión en Aeroparque y estará presente en la misa en el Monumento de los Españoles. Por estas horas el Gobierno anticipó a los prelados que se ocupan de organizar la visita que podrían transmitir por cadena nacional algunos eventos del Pontífice.
Los funcionarios que trabajaron codo a codo con los obispos para organizar el recorrido del Santo Padre están convencidos de que Prevost traerá un mensaje “universal” como líder de los católicos y que sus palabras tendrán un carácter pastoral. El propio Presidente calificó el viaje papal como “un evento histórico” y se quejó de que se intente arrastrar la figura de León XIV a la “miserabilidad de la política”.
En la cúpula de la Iglesia prefieren sobrevolar las tensiones. No quieren dar un paso en falso y apuestan a evitar un choque con la gestión de Milei que pueda empañar el viaje del Papa y, sobre todo, la visita al Cottolengo Don Orione, en Claypole, donde viven unas 400 personas con discapacidades severas. Lo consideran como “el plato fuerte” de la agenda de León XIV en el país.
Días atrás, Karina Milei, la hermana del Presidente, les pidió a referentes de los bloques de diputados y senadores del oficialismo que asistirán al encuentro del domingo próximo en el Palacio Libertad, donde el Papa se verá con los representantes de las instituciones del Estado, la sociedad civil y del cuerpo diplomático, que adopten una actitud conciliadora. “No quieren conflicto”, comenta uno de los karinistas que participarán de la actividad. Es más: los legisladores libertarios ya recibieron directivas precisas sobre cómo deberán ir vestidos, para no incumplir las normas protocolares de la Santa Sede.
En paralelo, en la Iglesia refuerzan el pedido al Gobierno para que no excluya a ninguna autoridad o representante político del encuentro que se hará en el emblemático edificio donde estuvo la sede del Correo. “Esperemos que no dejen afuera a ningún diputado de la oposición”, anticipan fuentes eclesiásticas.
En la Casa Rosada creen que la oposición podría cometer un “grave error” si intenta utilizar los discursos del Papa para incomodar a Milei o fortalecerse en las batallas políticas internas. No obstante, reconocen que será inevitable que se hagan lecturas políticas de los gestos y palabras de León XIV.
En los últimos meses, el Gobierno y el Vaticano hicieron gestiones para evitar que se politice la visita apostólica del Papa. Hubo intensas negociaciones diplomáticas detrás del armado del itinerario que tendrá el pontífice en los tres días que permanecerá en el país.
En la Casa Rosada destacan que hubo consenso con la Iglesia respecto de cuáles serán las actividades en las que la política no tendrá lugar. Es el caso, por ejemplo, de la recorrida que hará León XIV por el Cottolengo Don Orione. Ni el gobernador Axel Kicillof ni la ministra de Seguridad, Alejandra Monteloliva, que recibirán al Papa en la puerta del predio, podrán acompañarlo durante la visita.
La Iglesia tiene puestas muchas expectativas en la actividad en el Cottolengo Don Orione, que pondrá en foco la política de discapacidad de Milei, quien ha sido blanco de los cuestionamientos de la oposición por los recortes de fondos al sector.
En el Episcopado también quieren evitar roces con el Gobierno en la antesala de la llegada del Papa. Valoran el diálogo y la articulación con las autoridades nacionales para organizar el viaje. Hasta definen como un “milagro de León XIV” que el oficialismo haya aceptado modificaciones en el texto del proyecto de discapacidad que recibió la media sanción en la Cámara de Diputados.
Esas concesiones -que llegaron después de la fuerte presión que ejerció la Iglesia- hicieron que el peronismo terminara votando a favor de la iniciativa. Ahora los prelados esperan que el Senado sancione la ley y que los libertarios dejen de dilatar el tratamiento del proyecto para combatir la ludopatía, que está a punto de perder estado parlamentario.
El último cortocircuito entre la Casa Rosada y la Iglesia se produjo a principios de octubre, cuando el arzobispo porteño Jorge García Cuerva declaró que el Papa se iba “a encontrar con un país dividido y en crisis”. Por esas horas, Karina Milei estaba en París junto al Presidente y gran parte del Gabinete por el Argentina Week.
La hermana del Presidente y sus colaboradores le hicieron llegar a la Iglesia su malestar por los dichos de García Cuerva, quien luego aclaró que no se refería exclusivamente a la gestión de Milei. “Eso nos molestó. Estábamos colaborando, trabajando juntos y ellos no jugaron limpio; parecía que le estaban hablando al Papa”, reconocen en Balcarce 50.
El mensaje de León XIV
Si bien es una incógnita el mensaje que traerá León XIV, los obispos que tienen intercambios frecuentes con Roma repiten que el Papa no vendrá al país a generar discordia o profundizar las divisiones internas en la sociedad. Al contrario, prevén que buscará promover la fraternidad.
En la Iglesia están convencidos de que el reencuentro de León XIV con América Latina dejará una hoja de ruta para transitar los principales retos de la región. Desde las nuevas formas de la indiferencia contemporánea y los desafíos éticos que plantea la Inteligencia Artificial hasta las deudas sociales más terrenales, marcadas por la polarización, la justicia social, la pobreza y la corrupción, son ejes que se espera que el Papa aborde en el viaje que iniciará el 6 de noviembre en Uruguay.
La mirada sobre la realidad social, que el gobierno de Milei sigue con atención, quedó planteada en el encuentro que reunió el jueves a referentes eclesiásticos, académicos y dirigentes políticos y sociales convocados por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) en la Universidad Católica Argentina (UCA), en la misma sede en la que León XIV se reunirá con sectores del mundo del trabajo durante su viaje a la Argentina.
Hay conciencia, como decía el papa Francisco en medio de la pandemia, de que “todos estamos en la misma barca”. Pero el arzobispo de Santiago de Chile, cardenal Fernando Chomali, agregó un matiz: “Algunos están en un transatlántico y otros enfrentan la marea en una balsa muy débil, que frente al primer viento se cae”.
La estrella del encuentro en la UCA fue la hermana religiosa Alessandra Smerilli, la ministra del Papa que conduce el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el organismo del Vaticano que hasta 2025 tuvo como asesor a Juan Grabois. El día anterior, la monja italiana visitó la planta de Amanecer de los Cartoneros, en el barrio de Saavedra, invitada por el dirigente Sergio Sánchez, referente de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores. Un gesto de cercanía con los movimientos populares. En la Iglesia lo consideraron una actividad relevante en la preparación de la visita del Papa.
Los obispos de la región no tienen dudas de que León XIV va a hablar de la justicia social, un concepto que Milei definió una vez como “una aberración y un robo”. Chomali tiene también en claro que el Santo Padre hablará sobre la corrupción, la que describe en palabras sencillas. “El drama del mundo y de América Latina es la corrupción, que tiene una dinámica muy terrible: es hacer uso de la autoridad para beneficio propio, en desmedro de los demás, especialmente de los más pobres”, advirtió el cardenal chileno.
Monseñor Evelio Menjivar Ayala, obispo de Wheeling-Charleston, fue la voz que llegó de los Estados Unidos, la tierra natal de Prevost. Presentó al Papa como la síntesis del diálogo entre el norte y el sur y dijo que su figura “nos recuerda que de Chicago a Chiclayo –la ciudad peruana en la que el Papa fue obispo ocho años– hay un hilo conductor”.
La expectativa de la región, especialmente en Perú, fue transmitida por monseñor Lizardo Estrada Herrera, arzobispo coadjutor de Cusco y único obispo en el mundo que habla quechua, la lengua de su pueblo. “Esperamos su palabra de esperanza y cercanía. Será una hoja de ruta. León XIV conoce muy bien los aspectos sociales, políticos y económicos de la región”, adelantó.
gestos conciliadores,eventos,tendrá representantes en las tres misas,encuentro del domingo próximo,armado del itinerario,combatir la ludopatía,declaró,Matías Moreno,Mariano De Vedia,Conforme a
POLITICA
Santiago Passaglia: “Los argentinos no aguantamos más, pero Milei no va a hacer nada distinto y el kirchnerismo quiere romper todo”

Los hermanos Manuel y Santiago Passaglia tomaron una decisión inusual para la política argentina: anunciaron juntos que quieren competir por la Presidencia de la Nación en 2027, pero postergaron la definición de cuál de los dos será finalmente el candidato. Lo llamaron, con una mezcla de humor y ambición política, un “bilanzamiento”. La apuesta, explicaron, es construir una alternativa a Javier Milei y al kirchnerismo, a los que consideran responsables de dos modelos que fracasaron.
En una entrevista con Infobae, los dirigentes bonaerenses explicaron las razones de su lanzamiento, las propuestas económicas que comenzaron a elaborar y el desafío de convertir una experiencia de gestión municipal en un proyecto de alcance nacional. También hablaron sobre la construcción territorial de su espacio, sus diferencias con los principales dirigentes políticos y el mecanismo con el que resolverán quién encabezará la fórmula presidencial.
Manuel, de 39 años, gobernó San Nicolás y su hermano, Santiago (41) -tras las elecciones de 2023-, es quien actualmente conduce el municipio. Ambos participaron durante años de la experiencia política de Juntos por el Cambio, pero ahora buscan construir un espacio propio. Aseguran que llevan más de un año trabajando en la iniciativa y anticiparon que en marzo comenzarán a presentar los equipos que los acompañarán.
Su diagnóstico sobre la situación del país es severo. “La realidad que se ve es que los argentinos no aguantamos más y Milei claramente no va a hacer nada distinto”, afirmó Santiago. Sin embargo, advirtió que tampoco están dispuestos a acompañar un regreso del kirchnerismo porque, según sostuvo, implicaría deshacer los avances logrados con el esfuerzo de los argentinos. Manuel coincidió con esa definición y aseguró que no quieren resignarse a elegir entre “dos modelos fracasados”.
La diferenciación con el Presidente no supone, de todos modos, un rechazo a todas sus políticas económicas. Los Passaglia defendieron el equilibrio fiscal, descartaron la emisión monetaria como instrumento para financiar el gasto, respaldaron la continuidad del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y prometieron respetar los contratos del Estado. Pero plantearon que la política económica debe incorporar incentivos para la industria, el comercio y la construcción. Entre sus propuestas mencionaron eliminar impuestos sobre la producción incremental, extender beneficios a la construcción y establecer créditos hipotecarios vinculados con la evolución de los salarios.
Durante la conversación también cuestionaron a Axel Kicillof, a quien acusaron de haber empeorado los problemas de la provincia de Buenos Aires; consideraron que Mauricio Macri fracasó en materia económica y sostuvieron que el PRO, más allá de las diferencias públicas de sus dirigentes, ya tiene un candidato presidencial: Milei. Además, ratificaron que no se incorporarán a ninguno de los dos grandes espacios políticos y que competirán en las elecciones, sin utilizar su lanzamiento para negociar cargos.
La entrevista completa a Manuel y Santiago Passaglia
—Ustedes protagonizaron un anuncio atípico para la política argentina: dos hermanos que anuncian juntos sus aspiraciones presidenciales, pero sin definir quién será el candidato. ¿Por qué tomaron esta decisión y por qué hacerlo juntos?
—Santiago Passaglia: Soy intendente, Manuel fue intendente. Los dos estamos todo el día en la calle, entre la gente. Venimos recorriendo distintas ciudades y la realidad que vemos es muy distinta de la que se ve encerrado en un despacho, mirando estadísticas o gráficos.
La realidad que se ve es que los argentinos no aguantamos más y Milei claramente no va a hacer nada distinto, no va a tomar ninguna medida para cambiar esta realidad. Con lo cual no nos podemos quedar cuatro años más esperando. Pero tampoco podemos dejar que la única salida sea volver atrás con el kirchnerismo, que ya sabemos lo que van a hacer, porque van a romper todo y se va a perder el esfuerzo de los argentinos.
Por eso nosotros vamos a estar enfrente de estos dos modelos ideológicos que ya fracasaron, para que todo ese esfuerzo que venimos haciendo los argentinos sirva para algo.
—Manuel Passaglia: ¿Y por qué dos? Porque a nosotros, mientras más nos conocen, más nos eligen. Es al revés de todo el resto. Y esta es nuestra mejor versión, cuando estamos juntos. De hecho, ya hace muchos años que trabajamos juntos. Yo fui primero intendente y ahora es Santiago. Lo que sí, para que quede bien claro, más adelante, cuando se acerque el momento electoral y estén claras las reglas electorales, nos vamos a sentar con todo el equipo y vamos a definir quién va a ser el candidato a presidente, y ese va a ser el jefe.
—Ustedes tienen una larga trayectoria política en San Nicolás y en la provincia de Buenos Aires. Pero ¿por qué dar el salto desde una intendencia a la Presidencia de la Nación?
—MP: Este espacio que estamos trabajando, y que venimos a ocupar para enfrentar estos modelos que fracasaron, tendría que estar compartido también con gobernadores, con grandes empresarios e incluso con otros intendentes. Pero los gobernadores están tratando de ordenar sus provincias, el resto de los intendentes en la provincia de Buenos Aires está buscando la reelección, más que mirando lo que pasa en el país…
—La re-reelección.
—MP: La re-re-reelección. Y los privados están viendo si vienen o no, qué ganan y qué pierden y estamos nosotros enfrentándolo porque no nos queremos resignar. Vemos que esto está mal, recorremos y en todos lados nos dicen lo mismo. Y no puede ser que la única opción sea el kirchnerismo, que cada vez que volvió, volvió peor… ya fracasó cuatro veces. ¿Qué más necesitamos para enfrentar a estos dos modelos que fracasaron y con los que la mayoría de los argentinos no estamos de acuerdo, con ninguno de los dos?
—Santiago, dijiste que el proyecto de Milei ya fracasó. ¿Por qué creés que fracasó? Porque el Gobierno, y sobre todo el Presidente, sostiene que es el mejor gobierno de la historia.
—SP: Dijeron también que empezaban los mejores dieciocho meses de la historia en abril. No arrancaron. Después dijeron que se venían los dos mejores años de la Argentina en 2030 o 2031. Estamos siempre a dos años de ser felices.
Pero para nosotros la economía funciona cuando las familias que laburan y se esfuerzan pueden llegar a fin de mes. Y eso hoy no está pasando. Cada vez se trabaja más, diez o doce horas, o tienen un trabajo y después llegan y se tienen que subir a una aplicación y hacer malabares para llegar a fin de mes.
Se está perdiendo y rompiendo algo que siempre nos permitió progresar y avanzar como sociedad, que es que el esfuerzo valga la pena.
Hoy estudiás, te preparás y no conseguís laburo. Laburaste toda tu vida y, cuando tenés que descansar y te querés jubilar, si tenés que comprarte un audífono, tenés que salir a pedirles los ahorros a tus nietos o a tus hijos. Claramente esto no está funcionando. Y Milei ya dijo que no va a cambiar nada, eso es lo más preocupante. Porque si vos te esforzás y ves que hay luz al final del túnel, decís: “Esto vale la pena”. Pero eso no está pasando y tampoco va a pasar porque ya nos dijo que no va a cambiar nada.
—¿Cuál es el problema con la motosierra que utilizó Milei como símbolo de su política económica?
—SP: ¿Sabés cuál es el principal accidente que tienen las personas que usan la motosierra? Se terminan cortando la pata. Y es exactamente lo que nos pasó a nosotros: le cortamos la pata a la industria, a la construcción, al consumo y a la clase media, la clase media es la que está pagando el costo del ajuste, le cortamos la pata a la industria, que genera buenos salarios para que la gente pueda llegar a fin de mes.
Esto no es casualidad. Es consecuencia de las decisiones que tomó el Presidente por su capricho ideológico, porque tenemos opciones para hacer otra cosa.

Las propuestas para reactivar la industria, la construcción y el empleo
—¿Y cuáles son esas opciones? Porque el Gobierno plantea que no se puede modificar el equilibrio fiscal, que no hay que emitir dinero, que la economía debe estar abierta, que hay que impulsar inversiones y mantener el RIGI. Por otro lado está el kirchnerismo, que plantea proteger la industria y revisar algunos aspectos del modelo. ¿Cuál es la posición de ustedes?
—MP: Lo primero que no hay que hacer es hacer kirchnerismo, es venir a romper todo. Porque lo que se logró hasta acá es con el esfuerzo y el sacrificio de los argentinos: la estabilidad, el equilibrio fiscal y todo lo que se hizo en Vaca Muerta y eso hay que cuidarlo, porque es trabajo argentino bien pago, es producción y son más dólares para la Argentina.
¿Y qué es lo que hay que hacer? Agregarles medidas concretas a los tres sectores productivos que más trabajo generan en la Argentina y que Milei abandonó y además insultó: la industria, el comercio y la construcción.
Y hacerlo sin kirchnerismo. Porque imprimiendo, cualquiera. Devaluando, cualquiera.
Hoy la mitad de la industria argentina está parada. La tenemos construida, con las máquinas instaladas, con las luces apagadas, juntando telarañas. ¿Sabés cuánto es eso? Sesenta mil millones de dólares invertidos.
¿Sabés cuánto anunció Milei, contento, en Francia por la inversión de Total? Un RIGI de diez mil millones. Y acá tenemos sesenta mil millones invertidos, con capacidad de generar setenta mil puestos de trabajo bien pagos y los insulta y no los escucha. ¿Por qué? Por un capricho cien por ciento ideológico. Nosotros decimos que, así como se les generaron las condiciones a Vaca Muerta, hay que dárselas a estos sectores.
—El tema es cómo. Porque felices queremos ser todos, pero la cuestión es cómo se hace.
—MP: Te lo digo bien claro y esa es nuestra diferencia con el kirchnerismo y Milei: tenemos resultados para mostrar y propuestas concretas para que haya una salida en la Argentina.
Lo primero que hay que hacer, y la primera medida que vamos a tomar, es cero impuestos a la reactivación industrial y de pymes: todo lo que produzcan las empresas argentinas por arriba de lo que produjeron el año anterior va a tener cero impuestos.
Más claro todavía: si una industria produjo cien unidades de tornillos y este año produce ciento cincuenta, las primeras cien pagan impuestos para mantener el equilibrio fiscal y las otras cincuenta van con cero impuestos.
Fuimos más allá, porque somos serios y venimos desde la gestión. Fuimos a una empresa láctea en Azul, a una empresa de hierro para la construcción en la zona de San Nicolás-Villa Constitución y a una automotriz en la zona de Zárate-Campana. En las tres hicimos una simulación y en las tres aumentan la producción, contratan gente y pueden exportar a todo el Mercosur y competir contra cualquier país del mundo.
Digo más: ¿sabés cuánto del valor de un auto que se exporta corresponde a impuestos? El 11%. Es tres veces la ganancia de la empresa. ¿Cuánto te queda la tonelada de hierro para la construcción con nuestra propuesta de cero impuestos a la producción incremental? Setecientos cuarenta dólares más flete. Y la tonelada de hierro chino cuesta setecientos veintinueve dólares más flete. Y no es lo mismo, si vas a construir un edificio, ponerle hierro argentino, que sabés dónde está, que uno que viene de China. Hay soluciones que se pueden implementar. Tenés que sacarte el velo ideológico de la cabeza.
—Santiago, para que eso funcione también tiene que haber competencia, reglas claras y una economía abierta. Los industriales y comerciantes advierten sobre una avalancha de importaciones. ¿Ustedes creen que hay que abrir la economía o proteger determinados sectores?
—SP: La Argentina no necesita proteger empresas ineficientes. Necesita dejar de hacer ineficientes a las empresas que son competitivas.
—¿Qué querés decir con eso?
—SP: Hay muchísimas empresas argentinas que conocemos y que venimos visitando que puertas adentro son competitivas, son eficientes. Ahora, cuando salen y les cargás el peso del Estado, los impuestos, el costo logístico y la falta de acceso al crédito, no pueden competir con el resto del mundo.
Entonces, lo que necesitamos, como decía Manuel, es darles las condiciones. Hay muchísimas pymes e industrias que podrían estar compitiendo con productos importados, incluso exportando, si les damos las condiciones. Si no, obviamente que van a morir, como está pasando ahora.
Pero la salida claramente es compitiendo con el mundo, sin volver atrás, como hacía el kirchnerismo, que nos encerraba y cazaba en el zoológico.
—Hablamos del equilibrio fiscal y también del RIGI. ¿Ustedes están de acuerdo con que el RIGI hay que mantenerlo sin modificaciones? Porque desde el kirchnerismo plantean que hay que auditarlo.
—MP: El RIGI está perfecto, lo vamos a mantener y además vamos a cumplir todos los contratos del Gobierno. No importa quién sea el presidente: la continuidad del Estado tiene que estar garantizada.
Y además vamos a generar para la industria argentina, que ya está instalada acá y tiene la mayor capacidad para producir, las mismas condiciones que se les generaron a la minería y al petróleo. También vamos a llevar esas condiciones a la construcción.
Así como proponemos cero impuestos para la reactivación industrial, planteamos un RIGI para la construcción, porque hoy sale más caro construir que lo que después se puede vender, sobre todo en el interior, donde la realidad es distinta de algunos sectores de la Capital Federal. Y también proponemos crédito hipotecario atado al salario para que la gente lo pueda tomar y después lo pueda pagar.
—¿Cómo funcionaría ese crédito hipotecario?
—MP: Hoy los créditos hipotecarios te los dan a UVA más tasa. Es decir, inflación más tasa. Eso hace que la gente no pueda acceder. Y encima tiene que ser para la primera vivienda, porque supuestamente se lo quieren dar a la clase trabajadora. La gente no puede acceder y después tampoco lo puede pagar. Si además el Gobierno devalúa o toma una mala decisión económica, vos te levantás al otro día y esa familia perdió la mitad de la casa.
Entonces, vamos a dar crédito hipotecario atado al salario. Entre el RIGI para la construcción y el crédito atado al salario, estamos hablando de ochenta mil puestos de trabajo.
—El problema es cómo se financia. Porque si el crédito está vinculado con la evolución de los salarios, pero la tasa de interés responde a otras variables, puede generarse una diferencia. ¿Cómo la cubrirían?
—MP: Con nosotros el salario no va a estar por debajo de la inflación bajo ningún aspecto. Entonces, no va a haber diferencia ahí. Igualmente, cuando ponés a funcionar el engranaje de la construcción, el de la industria y el del comercio, se empieza a reactivar la economía y empieza a generar muchos más recursos que cualquier costo que tenga.
Y el tercero es la obra pública. Ahí me podés preguntar cómo hacemos para mantener el equilibrio fiscal. La obra pública necesaria, no la que hacía el kirchnerismo, no es una cuestión de fondos, sino de prioridades.
Ya vimos a Milei decir que tenía ciento veinticinco mil millones guardados para el precio del dólar. Gastaron quinientos mil millones en comprar veinticinco aviones de guerra. Usaron cien mil millones para hacerle un giro a la SIDE, que no sabemos cuál es el resultado prioritario para los argentinos. O sea que plata hay, fondos hay. Es una cuestión de decisión.
El mismo Milei dijo que no creía en la obra pública. Nosotros decimos que hay cosas que son necesarias. Las rutas están destruidas. Nosotros somos de San Nicolás. Están destruidos todos los accesos a las ciudades desde Rosario hasta Buenos Aires. La Ruta Nacional 151, que es una de las rutas por donde ingresan la mayoría de los camiones a Vaca Muerta, tiene tramos en los que van más rápido por la banquina que por la ruta.
Eso no tiene que ver con la ideología. Hay obra pública útil que hay que hacer y otra que no. Y estamos totalmente de acuerdo con esa diferenciación.
La estrategia electoral y las críticas a Milei, Kicillof y el PRO

—Ustedes gobernaron San Nicolás, pero la Argentina tiene realidades muy distintas. No es lo mismo gestionar esa ciudad que un municipio del conurbano bonaerense, con problemas de seguridad, saneamiento, asentamientos y enormes dificultades sociales. ¿Son conscientes del salto que implica pasar de gobernar un municipio a aspirar a la Presidencia de la Nación?
—SP: Sí, lo tenemos muy claro. Sabemos muy bien la diferencia que hay entre transformar una ciudad y transformar un país. No lo subestimamos. Pero también decimos que la experiencia de haber gobernado cerca de las personas, de conocer con profundidad ese metro cuadrado y cuáles son las necesidades y prioridades de los argentinos, es algo sumamente importante para los desafíos que tenemos.
Lo vemos hoy con la desconexión que hay entre este presidente y la realidad de todos los argentinos.
—¿Desconexión? ¿En qué lo ven?
—SP: El otro día, cuando escuchamos a Milei decir que es una pelotudez que los argentinos no llegan a fin de mes, pensé que es una desconexión, en el mejor de los casos. Porque si no sería que no te importa nada, no te importa un carajo lo que está pasando.
—¿Pero vos coincidís en que la gente no llega a fin de mes? Porque el Presidente sostiene que, si no llegaran a fin de mes, morirían de hambre y de sed.
—SP: Por supuesto. Pero es una pavada decir eso. No llegar a fin de mes es tener que laburar trece o catorce horas en vez de ocho. No llegar a fin de mes es no conseguir laburo. No llegar a fin de mes es lo que me contó una familia el otro día: antes, el paseo o la salida, era ir al supermercado con las hijas. Ahora no las pueden llevar porque, si agarran un yogur, no lo pueden comprar, no lo pueden pagar. Tenemos muchísimos ejemplos que vemos todos los días.
Por eso es tan importante la experiencia que tenemos como intendentes. Estamos todo el día en la calle, tomamos medidas y al otro día nos cruzamos con nuestros vecinos, los miramos a los ojos y tenemos que poder explicarles esas decisiones y entender el impacto que tienen.
Tenemos la experiencia de armar equipos, de saber trabajar en conjunto y de modernizar la administración pública. Hoy en San Nicolás el cien por ciento de los trámites se puede hacer por WhatsApp. También tenemos la experiencia de haber liberado una ciudad del kirchnerismo. Y la experiencia de ordenar las cuentas.
—¿Cómo fue ese proceso de haber liberado a San Nicolás del kirchnerismo?
—SP: Cuando vos tenés resultados para mostrar, cuando gestionás y realmente les transformás la vida a tus vecinos, se soluciona el problema del kirchnerismo.
Si este gobierno tuviese resultados para mostrar, no estaríamos discutiendo el kirchnerismo. Sería una página del pasado y estaría veinte metros bajo tierra, como pasaría en cualquier país normal.
Como no tienen resultados para mostrar, juegan a levantar al kirchnerismo. Porque la única manera en la que pueden votar a este gobierno es por miedo a que venga el otro, que es peor. El kirchnerismo sigue vivo, pero vos vas hoy a San Nicolás y el kirchnerismo no es una alternativa. No existe.
Toda esta experiencia que nosotros tenemos en la ciudad seguramente nos da mucha más autoridad para asumir este desafío, que haberte paseado tres años por los programas de televisión, como hizo Milei, o haber fundido una provincia, como hizo Kicillof.
—A ese punto quería llegar. Ustedes son dirigentes bonaerenses y uno de los posibles candidatos presidenciales del peronismo es Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires. ¿Qué piensan de él?
—SP: Es fóbico a la gestión.
—¿Quién?
—SP: Kicillof… En ocho años como gobernador empeoró todos los problemas que tenía a su cargo, bajo su responsabilidad. El único espacio en el que un gobernador fóbico a la gestión, que empeoró todo y no solucionó ningún problema después de ocho años gobernando, puede ser candidato a presidente es en el kirchnerismo.
En cualquier lugar del sector privado, si vos administrás un supermercado, una empresa o una pyme y la fundís, te echan, te sacan a patadas. Acá el gobernador viene de fundir una provincia y quiere que lo premien con una responsabilidad mayor.
—Kicillof argumenta que el Gobierno nacional tiene una posición crítica con la provincia de Buenos Aires y que le quita recursos. ¿Qué respondés?
—SP: También gobernó cuatro años con Alberto Fernández, que era del mismo color político, y tampoco solucionó ningún problema. Los empeoraron todos.
La seguridad es el principal dolor de las familias de la provincia de Buenos Aires… les dio celulares a los presos. Hoy tenemos en el Servicio Penitenciario de la provincia de Buenos Aires el call center de delitos más grande de la Argentina. Hay más de cincuenta mil líneas. Antes, por lo menos, cuando los delincuentes iban presos estaban inhabilitados. Ahora desde adentro te estafan y vuelven loca a la gente afuera.
La provincia de Buenos Aires está peor que nunca con Kicillof. Estuvo con Alberto Fernández y está con Milei, pero el gobernador era el mismo.
—Ustedes aparecen en un escenario de polarización entre La Libertad Avanza y el Peronismo, cuyo candidato podría ser Kicillof, Sergio Massa o algún gobernador. ¿Qué les dicen a quienes sostienen que su candidatura puede ser funcional a uno u otro sector?
—SP: Mirá, no hay nada más funcional al kirchnerismo que el fracaso de este gobierno. Hay que hacer las cosas muy mal para que alguien que generó tanto daño y tanto dolor como el kirchnerismo tenga posibilidad de volver.
Por otro lado, hoy quien es más funcional al kirchnerismo es el mismo gobierno cuando lo levanta, porque es lo único que tiene para mostrar y juega con eso. Y eso ya salió mal en otros momentos de este país.
—MP: Nosotros tampoco creemos en esa polarización. De hecho, en 2023 decían exactamente lo mismo, que estaba polarizado entre el kirchnerismo y Juntos por el Cambio, y terminó ganando Milei.
Nosotros competimos el año pasado en la provincia de Buenos Aires, en todo el norte de la provincia de Buenos Aires, y rompimos esa polarización de la que tanto se hablaba. Y además no nos vamos a resignar a tener que elegir entre dos fracasos, porque son dos modelos fracasados.
Yo tengo tres hijos, tengo 39 años. ¿A qué me voy a resignar? ¿A que la Argentina sea la Argentina del kirchnerismo o la Argentina de Milei? Ni loco.

—Construir una candidatura presidencial implica despliegue territorial, acuerdos y candidatos en todo el país. Por ahora no tienen gobernadores, diputados nacionales o senadores que formen parte de su espacio. ¿Cómo piensan construir una alternativa presidencial desde San Nicolás, con representación en los 24 distritos y en los 135 municipios bonaerenses?
—SP: En primer lugar, nosotros no somos outsiders. Ya gobernamos y competimos en varias elecciones. El año pasado competimos en el norte de la provincia de Buenos Aires con muchos candidatos, nos fue muy bien y rompimos la polarización. Es decir que sabemos lo que estamos haciendo.
Entendemos también que la nueva política implica, primero, dar a conocer qué representamos y cuál es nuestra identidad, y no hacer como se hizo siempre: un amontonamiento de políticos que no terminan representando nada.
Por eso hoy estamos nosotros dos acá, contándote cuál es nuestro proyecto de país y cuáles son las medidas que proponemos. Después va a venir una etapa para darle más volumen político a esto. Dicho esto, hace más de un año que venimos recorriendo, trabajando y sumando equipo.
—MP: Lo que sí te podemos decir con mucha certeza es con quién no vamos a estar: con todos los políticos fracasados que tomaron las decisiones en los últimos años, porque son parte del fracaso de la Argentina.
—¿Quiénes, por ejemplo?
—MP: Todos los que están gobernando, los que estuvieron antes y los que estuvieron antes de ellos. Prácticamente las caras son las mismas. Los que van cambiando son los presidentes.
El otro día veía a Aníbal Fernández, que dijo que fue ministro de cinco presidentes distintos. Toto Caputo, ¿cuántas veces fue ministro? Y así muchos otros. Primero, no vamos a gobernar con los mismos fracasados de siempre, los que tomaron las decisiones.
Segundo, no nos vamos a rodear de secanucas, como hace Milei, que se rodea de funcionarios que le tienen miedo de decirle lo que está pasando. Entonces después nadie puede tomar decisiones. Y eso se ve en las prioridades.
Y tercero, en marzo vamos a empezar a presentar el equipo con el que venimos trabajando. Esta candidatura hace un año que venimos preparándola.
—¿Hace un año que están pensando en lanzar un proyecto presidencial?
—MP: Sí, obviamente. De hecho competimos el año pasado y venimos trabajando. Somos profesionales en ese sentido. Además, vamos a ir sumando mucha gente con talento. Lanzamos la candidatura y ya nos escribieron de todo el país. Tenemos equipo, pero vamos a ir escuchando y abriéndonos porque sabemos del valor que tienen los argentinos y de sus capacidades. No hace falta ir siempre a buscar a los mismos de siempre.
—¿Ninguno de los dos va a volver a competir por la intendencia de San Nicolás?
—SP: No.
—¿Esa decisión ya está tomada? ¿No va a haber otro Passaglia candidato a intendente?
—SP: Sí, está tomada. Va a tener continuidad el proyecto de ciudad, pero no nosotros.
—¿Y van a tener un candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires?
—MP: Sí. Y cuando definamos quién va a ser el candidato a presidente, él va a definir quién será el candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires.
—¿Pero puede ser alguno de ustedes dos?
—MP: Lo que defina el presidente.
—El jefe.
—MP: El jefe, claro.
—¿Y cómo van a resolver cuál de los dos será el candidato presidencial? ¿Piedra, papel o tijera?
—SP: Mientras no nos caguemos a piñas…
—MP: Ya te dije: van a quedar las PASO, Milei no las va a usar, el kirchnerismo no las va a usar y las vamos a terminar usando nosotros.
—¿Pero puede ser una posibilidad?
—SP: No, no. Nos vamos a sentar cuando llegue el momento y estén claras las reglas, cuándo y cómo van a ser las elecciones, cómo venimos y cómo nos sentimos los dos. Vamos a tener una charla con todo el equipo.
Si hay algo que no tenemos ninguno de los dos, aunque estamos en política, es ego. Cualquiera de los dos estaría feliz si es el otro. No vamos a tener ningún problema.
—MP: Tenemos bien claros los roles. Ya los ejercimos cuando yo era intendente de San Nicolás: yo tomaba las decisiones. Ahora que Santiago es intendente, él toma las decisiones.
—Ustedes tuvieron una relación política con Mauricio Macri y formaron parte de Juntos por el Cambio. Ese proyecto político terminó mal, perdiendo el poder. ¿Qué creen que se hizo mal durante el gobierno de Macri y qué paralelismos encuentran con la experiencia actual de Milei?
—SP: Lo que se hizo bien fue empezar a integrar a la Argentina al mundo. Eso estuvo bien, es necesario. También se trabajó muy bien para darle más institucionalidad al país. Eso fue acertado. Ahora, en lo más importante, que es la economía, fracasó. Y el mayor síntoma de eso es que haya vuelto el kirchnerismo.
—¿En economía Macri fracasó?
—SP: Sí. Para los argentinos fracasó. Y el síntoma de eso es que haya vuelto el kirchnerismo.
—MP: Y hoy vemos que el PRO ya tiene candidato a presidente y es Milei.
—Pero Macri dijo hace pocas horas que los acuerdos con el Gobierno no avanzaron, que no hay ninguna negociación encaminada.
—MP: Tienen una mesa de negociación, fueron juntos a las elecciones, votaron todas las leyes juntos y la mayoría de los ministros del gabinete son del PRO. ¿Quién es el candidato? ¿No conocen quién es el candidato? Milei. Nosotros lo vemos bastante claro.
—Igualmente, por ahora el PRO no tomó públicamente una decisión formal sobre su candidato presidencial.
—SP: Nosotros lo decimos desde el llano. Desde lo que se ve, desde nuestra experiencia de hablar con votantes y dirigentes del PRO que ven eso.
—Patricia Bullrich también formó parte de Juntos por el Cambio y ahora viene expresando algunas diferencias y críticas al propio Milei. ¿Cómo analizan ese posicionamiento? ¿Les parece valioso lo que está haciendo?
—SP: Hay que decirle las cosas al Presidente como son. No hay que ser secanuca. Eso está bien.
—Es la segunda vez que mencionan a los secanucas.
—SP: Porque es parte de lo que te hace gobernar bien o mal: estar en contacto con la realidad. Si no, ¿cómo tomás las decisiones? ¿Cuáles son tus prioridades? Eso está bien, decir las cosas. Ahora, ella es parte del gobierno de Milei, de todo el gobierno de Milei. No vemos una diferenciación más allá de que se puedan decir la verdad.
—¿No le creen?
—SP: No es que no le crea. Ella es parte del Gobierno. Va a ser difícil que se separe de la suerte del Gobierno a meses de una elección.
—Insisto con la polarización. ¿A quiénes quieren convocar? ¿A la clase media, a los trabajadores, a quienes no consiguen empleo? Hay un electorado antikirchnerista identificado con Milei y otro vinculado al peronismo. ¿Cómo piensan romper esa división?
—SP: En primer lugar, nosotros les hablamos a todos los argentinos que laburan todo el día, que se esfuerzan y no llegan a fin de mes. Les hablamos a las clases medias, que hoy son las perdedoras de este modelo. Les hablamos a todos los que se cansan de tocar puertas, repartir currículums y no consiguen laburo. Les hablamos a esos argentinos, que son la mayoría.
Cuando se habla de la polarización se subestima el esfuerzo que estamos haciendo los argentinos y que somos la mayoría, los que no nos queremos resignar a elegir entre estas dos malas opciones y sabemos que van a fracasar. Nosotros les vamos a hablar a esos argentinos.
Y te aseguro que, desde que empezamos a salir en los medios y a recorrer este camino, es increíble la cantidad de gente que nos está escribiendo y nos dice: “Por fin alguien que se anima a hacer algo distinto. Por fin algo nuevo, gente joven. Necesitamos renovar la política, hacer las cosas distintas. Son siempre los mismos”.
—Hay una especie de electorado vacante que originalmente acompañó a Juntos por el Cambio, que tenía una mirada más republicana, posiciones económicas no proteccionistas y una preocupación por la corrupción. Una parte importante de ese electorado se trasladó hacia Milei. ¿Ustedes buscan recuperar a esos votantes?
—MP: Por espanto al kirchnerismo se fueron con Milei. Y también porque Milei proponía soluciones concretas para que las familias vivieran mejor.
Pero hoy Milei ya no es aquel Milei. Hoy es el Milei que está fracasando y que es parte del problema de que las familias no lleguen a fin de mes con plata en el bolsillo.
—En el caso de que lleguen a competir y ganen las elecciones, ¿cuáles serían las dos o tres primeras medidas que tomarían desde el minuto cero de su gobierno?
—MP: Vamos a llegar. Sí o sí vamos a llegar. Desde el minuto cero, reactivar la industria, la construcción y el comercio, que es el consumo, para mover los engranajes de la economía y generar buenos salarios.
Con las medidas que tenemos se generan seiscientos ochenta mil puestos de trabajo bien pagos, que es lo que necesitan las familias argentinas.
—¿No es un poco mágico afirmar que van a generar 680.000 puestos de trabajo?
—MP: No, para nada. No me preguntaste más sobre las propuestas, pero cada una la llevamos en profundidad, justamente porque eso es lo que nos diferencia del resto de los chantas de la política.
No te lo explico ahora porque, si no, toda la entrevista hubiera sido sobre eso. Pero tenemos tiempo y más adelante me encantaría que podamos ir hablando de cada una para contar cómo vamos a hacer. Lo primero que hay que hacer es reactivar la economía.
—¿Qué otra medida consideran importante para poner en marcha desde el primer día?
—SP: La más importante tiene que ver con un sector sin el cual la Argentina no va a ser un país desarrollado ni vamos a tener trabajos bien pagos, que es lo único que va a garantizar que las familias lleguen a fin de mes.
No nos va a salvar el cuentapropismo ni las aplicaciones, como está pasando ahora. La gente cada vez trabaja más y no le alcanza. Entonces, la única salida real, sin hacer kirchnerismo, es decir, sin imprimir billetes y repartir, es producir más.
—¿Eso no lo harían? ¿No emitirían para financiar el gasto?
—SP: No, para nada. Eso es una locura que termina siempre mal, porque termina con más inflación y pobreza. Está descartado. La única salida real es producir más.
Por eso para mí es central el proyecto que nombró Manuel: cero impuestos a la reactivación industrial y de pymes. Ese va a ser el primer paso para empezar a hacer girar la rueda y que nos saque adelante.
—MP: Se trata de poner en funcionamiento sesenta mil millones de dólares que ya están invertidos en la Argentina y que es estúpido que hoy no estén funcionando con la necesidad que tenemos de generar trabajo y producción.
—En muchos lanzamientos presidenciales aparece la sospecha de que puede tratarse de un globo de ensayo para después negociar un acuerdo o un cargo. ¿Cómo garantizan que ustedes no están haciendo lo mismo?
—MP: Eso es lo típico que hace la política. Por eso el año pasado competimos en todo el norte de la provincia de Buenos Aires con nuestro propio partido y nos decían que lo estábamos haciendo para especular.
Pero competimos. Y ahora, cuando todos estaban especulando, los gobernadores, los intendentes y los empresarios, nosotros nos lanzamos.
—Es decir, no están haciendo este lanzamiento para después negociar un ministerio.
—MP: Vamos a competir sí o sí y no vamos a ser parte ni del gobierno de Milei, que está fracasando, ni del kirchnerismo, que ya fracasó cuatro veces.
—Para cerrar, ¿qué mensaje les darían a los argentinos que todavía no conocen este proyecto presidencial?
—SP: Que confíen en una nueva generación, que tiene resultados para mostrar, como les contábamos.
Tenemos propuestas concretas para explicar cómo lo vamos a hacer, sin romper todo, sin volver atrás y haciendo que todo este esfuerzo que venimos haciendo los argentinos sirva para algo.
Que sirva para que puedan llegar bien a fin de mes y para hacer un cambio que funcione para los argentinos.
ECONOMIA9 horas agoEl “efecto Lula” sigue pegando en Argentina: los bonos sintieron el impacto, pero el tipo de cambio aguantó
CHIMENTOS2 días agoDarío Barassi reveló el nombre que había elegido en caso de tener un hijo varón: «Tiene personalidad»
ECONOMIA2 días agoBCRA asegura que ya no hay freno monetario para la economía pero la reactivación no llega














