CHIMENTOS
Benjamín Vicuña cumplió 47 años: el amoroso ida y vuelta con su novia Anita Espasandín

Benjamín Vicuña celebró su cumpleaños número 47 rodeado de afecto y con una muestra pública de cariño por parte de su pareja, Anita Espasandín. El actor chileno, reconocido por su trayectoria en el ámbito artístico y su vínculo con el público argentino, compartió el festejo junto a amigos y figuras del espectáculo, mientras recibía un mensaje emotivo de su novia.
La celebración reunió a varios rostros conocidos del ambiente artístico. Entre los invitados se encontraban Adrián Suar, Joaquín Furriel, Agustín “Rada” Aristarán —quien compartió imágenes del evento en redes sociales— y el periodista Diego Iglesias. El ambiente festivo se completó con una torta de cumpleaños especialmente elaborada por Raquel Zanewiczyk, ex participante de Bake Off, quien agradeció la confianza de Espasandín para la ocasión. El pastel no solo destacaba la edad de Vicuña, sino que también incluía fotografías que repasaban momentos significativos de su carrera, como la obtención del premio Martín Fierro en 2023.
El punto más comentado de la jornada fue el mensaje que Anita Espasandín dedicó públicamente a Vicuña. En su posteo, la arquitecta expresó: “Deseos: que en tus hijos encuentres hogar y que ellos encuentren en vos protección y amor sano. Que Isabel siga siendo tu faro, con ese amor incondicional que te acompaña siempre junto a tus hermanos. Que encuentres momentos de conexión con amigos y que el trabajo siga siendo tu gran pasión. Deseo que nunca te rindas y que luches con convicción pero con calma las batallas que vengan. Deseo que seas feliz y que sepas que tenes un equipo demasiado grande que te banca siempre. TAF Benjamín. Feliz cumpleaños” acompañado del emoji de un corazón celeste.

La respuesta de Vicuña no tardó en llegar. El actor agradeció el gesto con un mensaje igualmente afectuoso: “Gracias amor, ojalá la vida me regale muchos años más contigo”. Este intercambio público de palabras reforzó la imagen de una pareja consolidada y en un momento de plenitud.
La sigla “TAF”, utilizada por Espasandín en su dedicatoria, despertó especulaciones entre los seguidores. Algunos interpretaron que podría tratarse de la frase en inglés “That’s all friends” (eso es todo, amigos), mientras que otros señalaron que la expresión tiene un significado especial en la masonería, donde representa el saludo “Triple Abrazo Fraterno”. Ninguna de las dos interpretaciones fue confirmada, lo que añadió un matiz de misterio y complicidad al mensaje.

El posteo de Espasandín incluyó un carrete de imágenes que retrataban distintos momentos compartidos por la pareja. Entre las postales se encontraban escenas de viajes a Japón, llegadas a aeropuertos, una fiesta nocturna en la playa, paseos por Buenos Aires, una bicicleteada por París, una cabalgata en Mendoza, un momento humorístico con Vicuña en un streap tease, el intento de planchar una camisa y un abrazo reciente bajo el sol en Mar del Plata durante el Festival de Cine. Estas imágenes reflejaron la variedad de experiencias y la complicidad que caracteriza la relación.
La historia entre Benjamín Vicuña y Analía “Anita” Espasandín comenzó en 2023, dos años después de la ruptura del actor con Eli Sulichin. Ambos se habían visto en un gimnasio, aunque fue en Francia donde el vínculo se profundizó. “Nos conocimos en París, el lugar del amor. Yo la conocía, nos habíamos visto en diferentes lugares. Luego, en un viaje de trabajo en el que coincidimos, pude conocerla un poquito más, en esa ciudad maravillosa, en febrero. Ahí recién comenzó todo”, relató Vicuña sobre el inicio del romance. Espasandín, arquitecta y madre de dos hijos, mantiene un perfil discreto, aunque su relación con el actor la ha situado en el centro de la atención mediática.

El festejo de cumpleaños y el intercambio de mensajes entre Vicuña y Espasandín reflejaron el apoyo y la cercanía de su entorno, así como la importancia de los afectos en la vida del actor. En medio de saludos, recuerdos y gestos de cariño, la pareja dejó en claro que cuenta con un sólido respaldo y una red de afectos que los acompaña en cada paso.
benjamín vicuña
CHIMENTOS
La fuerte revelación de Ángel de Brito sobre la paternidad y la idea de tener hijos: “Me encantan los bebés y los chicos, pero que los críen otros”

Ángel de Brito construyó desde siempre una carrera sólida y ejemplar en el mundo del espectáculo. Líder en información pero también con una personalidad fuerte, el conductor de LAM se convirtió en una pieza clave dentro de la televisión y la vida de las figuras mediáticas. Sin embargo, hay un aspecto que siempre eligió manejar con extremo cuidado: su vida privada.
Siempre lo dijo: él no es mediático, sino que trabaja sobre la vida de quienes sí lo son. Por eso Ángel nunca suele dar demasiados detalles de su intimidad. Es privada, mantiene todo bajo un hermetismo absoluto y resguardado bajo siete llaves. Sin embargo, en ocasiones abre un poco esa puerta y permite que el público pueda conocer algo de su historia.
Una de esas oportunidades fue este sábado 14 de marzo por la noche, como invitado en Secretos Verdaderos, el programa de Luis Ventura. Allí, Ángel no solo habló de su trayectoria en los medios, sino también de decisiones íntimas que pocas veces comenta públicamente. Y dejó una frase tan reveladora como contundente sobre su paternidad.
Cuando la nota comenzó a meterse en un terreno más personal e íntimo,Ventura fue directo al hueso y le preguntó si alguna vez había pensado en ser padre. La respuesta de De Brito fue clara y sin vueltas: “No, nunca quise”. Luego amplió su reflexión y explicó cómo vive esa decisión que tiene para su vida.
ÁNGEL DE BRITO HABLÓ CÓMO VIVE LA «NECESIDAD» DE SER PADRE
El hecho de no querer tener hijos nunca estuvo relacionado con un rechazo que Ángel pueda sentir hacia los niños. Nada de eso. Simplemente es una elección personal. “No sé… me encantan los bebés, me encantan los chicos, pero que los críen otros”, agregó entre risas. Con esa humorada, explicó que disfruta de los más chicos, aunque no con ese deseo de convertirse en papá.
Luego profundizó un poco más en esa mirada sobre la paternidad. Y si bien para muchas personas tener hijos representa una forma de realización personal, en el caso de Ángel ese impulso nunca apareció. “Nunca me surgió la necesidad. Hay gente que se siente realizada si es mamá o si es papá, pero nunca me pasó”, explicó.
Y aunque nunca quiso ser padre, sí aceptó en dos oportunidades ocupar otro rol importante dentro de una familia. “Tengo dos ahijados”, contó De Brito.Dijo que la propuesta de ser padrino le llegó varias veces a lo largo de su vida, pero no siempre aceptó. De hecho, explicó que fue algo que decidió con cuidado: “Me lo propusieron varias veces, pero en estos dos casos dije que sí”, confesó.
De la misma forma que lo es para muchos, para Ángel estos vínculos también forman parte de su vida privada y por eso mantiene todo lejos de la exposición mediática. Por eso, aunque habló de sus ahijados durante la nota, aclaró que elige proteger ese espacio íntimo y evitar que las personas que forman parte de su círculo cercano queden expuestas.
Ángel de Brito
CHIMENTOS
Natalia Oreiro: “Empecé a vaciarme de mi propia historia para entregarle mi cuerpo a la de otros”

Natalia Oreiro premiada en el Festival de Cine de Málaga
La actriz Natalia Oreiro en diálogo con Teleshow desde España, reflejó su contexto profesional actual, la alegría con que recibió su premio y cada uno de los emotivos momentos de la cedremonia. La solidez de su trayectoria en música, televisión y cinematografía le ha permitido acumular un portafolio de proyectos de alto rendimiento en distintos aspectos.
En la conversación con Teleshow, Oreiro reveló una agenda orientada al contacto directo con admiradoras provenientes de diversos países: “Apenas termine la charla me encuentro con un grupo de fanáticas de todo el mundo”, relató feliz la artista.
La entrega de la Biznaga de Honor a Natalia Oreiro en el 29.º Festival de Málaga consagró a la actriz uruguaya como referente del audiovisual latinoamericano. El Teatro Cervantes acogió una gala emotiva en la que se celebró el reconocimiento a una trayectoria artística singular.
La actriz recibió la distinción como un homenaje a su capacidad para conectar distintas generaciones y por el lazo personal que la une a Málaga y su historia familiar.
La gala fue presentada por Elisa Zulueta, actriz y dramaturga chilena, quien definió a Oreiro como “una intérprete fundamental en el cine y la televisión de América Latina, capaz de brillar durante décadas en todo tipo de papeles, géneros y formatos”

Foto: Gentileza de Julián Lona
“Lo que quería no era ser actriz, lo que quería era que me quieran”, confesó Natalia Oreiro en Málaga tras recibir el premio y repasar su recorrido desde la infancia migrante hasta el reconocimiento internacional. La emoción la atravesó en una noche marcada por la sorpresa y la memoria, en el emblemático Teatro Cervantes de la ciudad española.
—Se te escucha aún muy emocionada por recibir la Biznaga de Honor en Málaga, y mencionaste que querían que te quieran?
—Eso me surgió en el momento. Ni lo pensé, me pasó genuinamente. Antes de que yo subiera a recibirla, hicieron como una retrospectiva de mis trabajos y tres directores que trabajaron conmigo los invitaron para subir. Y eso era una sorpresa, yo no sabía eso nada. Fue María Laura Berch, Benjamín Ávila y Lorena Muñoz, enormes amigos, del mundo del cine y de la vida. Eso fue una sorpresa total. Lo que dijeron, me trascendió el alma, porque no es que hablaban de mí como intérprete, hablaban de mí como persona.
—¿Qué te hizo pensar ese momento?
—Cuando subí, la reflexión que tuve fue darme cuenta que yo no sé si, lo que quería era ser actriz, lo que quería es que me quieran. Y lo que quise decir es que evidentemente es algo que queremos todos, por supuesto.

—Mencionaste tu infancia en el discurso de agradecimiento.
—Porque yo viví en Málaga. Los del festival no sabían nada de eso, no es que me lo entregaron porque yo había vivido acá. No es algo que sea conocido ni que tampoco yo lo haya contado mucho. Pero sí mis padres… yo también lo que conté, en parte de lo que dije, es que de la misma manera que mis abuelos gallegos a principios del siglo emigraron de España a Uruguay y luego nosotros, ochenta años después, emigramos de Uruguay a España.
—¿Cómo fue tu regreso a Málaga después de tantos años?
—Cuando yo llego a Málaga, lo primero que hago es irme al barrio de mi infancia. Yo tenía seis años, hice la primaria acá. Había regresado un solo día en el año 2000 como cantante a un festival de música muy grande que se hace en la playa y me acuerdo que me reuní con mi madrina, que a la que veía siempre porque viajaba mucho a Uruguay. Mis padrinos vivían acá, fallecieron el año pasado. Fue un flash porque volví, siendo un poco más que adolescente, tenía veinte años, y a cantar. Había ochenta mil personas en el festival, pero yo estaba de gira. Entonces vine, estuve con ella y no pude salir a recorrer tanto.

—¿Qué sentiste al recorrer tu antiguo barrio?
—Pedí llegar un día antes de la ceremonia. Supongo que tiene que ver también con la edad, que uno intenta, en este mundo tan acelerado en el que vivimos, frenar un poquito y mirarse para adentro y reencontrarse con ello, y eso a mí me está pasando mucho. Creo que son una mezcla de situaciones. Obviamente, tiene que ver con una madurez natural y biológica. Por el otro lado, siento un vértigo muy grande en estos últimos tiempos del mundo en general y en lo personal mucho, y además muchas películas muy dramáticas.
—¿Te sentiste reflejada en las niñas que viste allí?
—Superreflejada. Ese barrio es una zona de inmigrantes y me impactó porque, aunque yo tenía abuelos españoles, pasé mucho tiempo y nunca dejé de sentirme una inmigrante cuando vivía en Málaga. El sentido de pertenencia me pasa todo el tiempo.

premio recibido
Foto: Gentileza de Julián Lona
—¿Cuánto tiempo viviste en Málaga y por qué migraron?
—Dos años, porque mis padres vinieron en 1984, hasta 1986. En Uruguay, además de la vuelta de la democracia, hubo algo que se llamó el efecto tablita, que fue un problema económico muy grande que sucedió también en Argentina, y que repercutió en el Uruguay. Mi papá se quedó sin trabajo. Había colas y colas de uruguayos sacando pasaporte extranjero y yéndose.
—¿Cómo afecta a tu vida interpretar personajes tan intensos?
—Empecé a sentir como este desdoblamiento profesional de vaciarme de mi propia historia para entregarle como mi herramienta, mi cuerpo, a la historia de otros. Me vienen tocando personajes muy duros, castigados, que me dejan movilizada y como corrida de quién soy yo.
—¿Por qué necesitás hacer comedia cada tanto?
—Yo necesito hacer comedia cada año. Yo me doy cuenta de que soy muy melancólica. No soy una persona dramática. Soy una persona optimista, pero muy melancólica. Eso es muy rioplatense, eso de tener un río marrón, el tango, Jorge Drexler. Pero yo necesito hacer comedia. No solo es que me gusta lo que se genera, el clima que se genera, la empatía que genera con el público, es lo que me pasa a mí. Yo vuelvo cambiada. Con la serie Yosi, Evita, La noche sin mí, La mujer de la fila, son todos unos dramones que claro, yo volvía a mi casa muy cargada. Hablo mucho con la gente que estoy interpretando, las personas que están involucradas. Me cuesta mucho tomar distancia.
Natalia Oreiro coversa con los reclusos de la cárcel de Málaga, luego de proyectar «La mujer de la fila», también estaba Andrea Casamento, le mujer real que inspiró la historia
Título
—¿Cómo fue la presentación de La mujer de la fila en una cárcel de Málaga?
—La devolución fue muy emotiva. Estaban muy conmovidos, porque lo que pasa con la película, es que la película habla de las familias que están fuera. Y que de alguna manera, socialmente están también siendo culpabilizadas, como si hubieran cometido el delito. Además todo lo que tienen que pasar estas familias, en su gran mayoría mujeres, por eso se llama La mujer de la fila. Los presos, no saben ese derrotero que hacen ellos, para poder visitarlos, y que muchas veces no se lo cuentan.

A lo largo del evento, colegas y profesionales vinculados a la carrera de Oreiro se sumaron al homenaje. La directora Lorena Muñoz realizó un emotivo repaso de los personajes encarnados por la actriz: “Nati, con tu interpretación muchas vidas fueron posibles. Nos invitaste a tu primera boda, fuiste madre, estuviste reloca, casi muerta y asfixiada. Te fuiste de campamento, pasaste la noche sin vos y fuiste la primera mujer de la fila. Te quiero”.
También participaron la directora de casting María Laura Berch y el cineasta Benjamín Ávila. Berch destacó “el inmenso amor por su profesión, la sensibilidad y la honestidad con la que trabaja. Siempre eleva la vara con una mirada minuciosa y con un respeto absoluto hacia todos los que estamos detrás de cámara”. Ávila, por su parte, recordó: “La primera vez que nos sentamos a hablar fue en su casa. La vi leyendo el guion con una mirada muy profunda, no solo sobre el personaje, también sobre la historia. Me di cuenta de que estaba frente a una persona especial. Tenés la virtud de llevarnos siempre a estar mejor”.

La actriz aseguró que el reconocimiento posee un valor muy personal, asociado tanto a su recorrido profesional como a su niñez. Dedicó el premio a la niña que fue y a quienes inician nuevas etapas lejos de su lugar de origen.
—¿Qué proyectos tenés para este año?
—Tengo el estreno de varias películas, primero La casaca de Dios con Jorge Marrale, dirigida por Fernán Mirás. En mayo estreno una muy buena de Juan Taratuto, una comedia romántica con Gael García Bernal como compañero. Después estrenamos otra con Gael, una película de él, como director y como actor, que filmamos en México el año pasado. Después estreno en agosto la película Yo, Narciso, de Adrián como director y como actor. Tengo una seguidilla de estrenos de películas este año interesante, de distintos géneros, por suerte.

—¿Y qué se viene a futuro?
—Empiezo a filmar ahora una peli para Amazon dirigida por Martín Sastre. Basada en la novela Orgullo y prejuicio de Jane Austen, pero es una adaptación muy actual de Sastre, Y después voy a filmar una película de terror, que es la primera vez que voy a hacer. Estoy probando nuevos géneros. Me animé con un guion superbueno de un director argentino-mexicano. Después filmo una serie con coproducción con España, que se llama Punta blanca. Es un policial que se graba en Punta del Este. A fin de año vuelvo a filmar una peli para Netflix con Martino Saidelis, otra comedia, además se estrena, La jefa, una serie para Disney. Un poquito de todo.

—¿Cómo está tu familia actualmente?
—Muy bien, mi hijo, ya tiene catorce años, no lo puedo creer.
—Se percibe mucha calidez en tu casa, a través de las fotos en tu cocina, que publicás en tu Instagram…
—Soy fanática de la repostería, de las plantas y los dulces. Tengo muchos frutales. A mí me cuesta mucho compartir, siento que uno pone algo y abre algo para que los demás… Pero bueno, cada tanto trato de compartir algo más personal.
—¿Cómo vivís tu relación con las redes sociales?
—Me costó. Fui de las últimas en tener Instagram y siempre me costó bastante eso. De hecho, mi casa anterior se conoció cuando estaba vendida por otro. La pasó un dueño con sus nuevos muebles. Yo decía: “Pero mi casa no era así”.

—Vi en tu instagram el comentario amoroso que te puso Nancy Dupláa por este premio…
—Fue una de las primeras que escribió. A mí me encanta Nancy como actriz. Yo dije incansables veces que eso no, que yo nunca viví eso, el episodio de supuestos abucheos en el Martín Fierro. Pero bueno, se instalan mitos. Me cae superbién. Eso lo tengo como muy puesto en un buen lugar. Cuando decís qué bueno que las personas encuentren su camino en la vida y el amor me parece lo mejor.
—¿Cómo enfrentás los momentos difíciles a nivel personal y social?
—Estamos viviendo momentos muy duros a nivel mundial. Muy duros. Tratarse con delicadeza es fundamental. Es mirar a los ojos y decir buen día y gracias y sonreír. Esos son gestos pequeños que cambian realmente la percepción del otro y de tu entorno. Detenerse a respirar y mirar al otro es fundamental, porque si no la energía no fluye, se traba ahí.
CHIMENTOS
Mercedes Moran sorprendió al confesar que a los 70 y tras dos matrimonios apuesta a una pareja abierta

Lejos de hablar solo de su carrera profesional, de proyectos laborales o de ideologías, inesperada y sorpresivamente Mercedes Morán profundizó sobre su vida privada y confesó que a la hora de elegir una pareja hoy tiene otra visión y apuesta a un vínculo no monogámico.
Una mujer con experiencia si las hay, la reconocida actriz argentina visitó el estudio de Bondi y en una entrevista exclusiva que le dio a Angel de Brito la protagonista de tantos éxitos dejó recortes con declaraciones sobre su intimidad para muchos hasta ahora desconocida.
Entre charla y charla, la propia Morán dejó en claro que en el amor actualmente prefiere una pareja abierta y justificó: “Primero porque me parece que es lo más sano, lo más verdadero para mí en este momento de mi vida. Claro, por ahí en otro momento no lo hubiera hecho”.
“No, de hecho en otro momento no lo hice. A medida que cumplís años, yo he ido cambiando algunos conceptos sobre muchos temas: sobre lo que es la fidelidad, sobre lo que es el amor, sobre lo que es el deseo, sobre miles de cosas”, continuó Mercedes.
LA MADUREZ EN EL AMOR DE MERCEDES MORAN
Tras dos matrimonios y decepciones amorosas, la actriz remarcó: “Algo que definitivamente no estoy dispuesta a padecer ni cinco minutos son los celos. Viví situaciones de toxicidad. Uf, mucha, mucha, mucha. Fui más celosa de lo que soy ahora”.
“Hoy soy cero celosa. Fui celosa, pero nunca de una manera tóxica. He tenido muchas experiencias con gente tóxica que me ha celado muchísimo y no puedo ni verlo. Situaciones violentas no”, agregó Morán quien dio a entender que en su caso ese maltrato pudo ser verbal o psicológico.
Mercedes Morán
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