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Qué hizo Wanda Nara mientras la China Suárez y Mauro Icardi eran entrevistados por Mario Pergolini: “Estuvo con Maxi López y su nuevo novio compartiendo una salida”

La noche de la TV del viernes 14 de noviembre tuvo un suceso imperdible: la entrevista de Mario Pergolini a la China Suárez en su programa Otro día perdido. La actriz llevaba mucho tiempo sin hablar con la prensa argentina y ese detalle, sumado a sus fallidas visitas a Olga y Luzu, empujó la expectativa al techo.
Pero la China no estuvo sola. Si bien tuvo su momento para abrirse por completo con Pergolini, lo cierto es que sobre el cierre se dio la presencia de Mauro Icardi en el piso. El rating para el ciclo fue sencillamente histórico (tuvo un pico de 7.9 puntos), pero en esta novela turca hay una tercera y gran protagonista que nunca figuró en los pasillos de Canal 13: Wanda Nara.
Este viernes no se emitió MasterChef -el programa de la mediática sale de domingos a jueves-, por lo que no hubo competencia directa entre eltrece y Telefe. Por eso el canal del sol terminó en la pantalla, sabiendo que tenía el gran atractivo del prime time. Pero más allá del rating, la pregunta en cuestión era otra: ¿qué estaba haciendo Wanda mientras todo esto sucedía?
La respuesta se vio en las redes de la conductora. Mientras la China era entrevistada junto a Icardi en el estudio de Canal 13, Wanda eligió refugiarse en una escena íntima y curiosamente compartida. Pasó la noche acompañada por dos personas clave en su vida: su ex Maxi López y su actual novio, Martín Migueles. Un combo que ya viene siendo parte de una dinámica habitual en su vida.
QUÉ HACÍA WANDA NARA MIENTRAS LA CHINA SUÁREZ ERA ENTREVISTADA EN CANAL 13
Con Maxi viene construyendo un vínculo más sano que el del pasado, algo que también se ve en su participación en MasterChef. Por su parte, con Migueles las apariciones públicas van creciendo semana a semana, aunque todavía no se muestran a los besos. De todos modos, el viernes se mostraron juntos en un ascensor, cada vez más cerca de ese retrato “formal”.
La noche terminó en su departamento del Chateau Libertador, donde se los pudo ver a Maxi y Martín mirando el teléfono de Wanda, compartiendo algo que solo ellos saben. ¿Estaban viendo la nota de la China y Mauro por su celular? ¿O el plan era completamente otro? La mediática no tardó en dar una pequeña pista evasiva.
¿Por qué? Porque en medio de ese momento surgió un detalle que no todos esperaban: desde una de sus ventanas se veía el Monumental iluminado por el espectáculo de Oasis. Y ahí, al ver la majestuosidad creada por los drones, Wanda le hizo una solicitud a su novio: “Amor, poné en pausa la peli, vení a ver”. La conductora definitivamente desvió el foco de atención y no le dio importancia a la nota con Pergolini.

Wanda Nara, China Suárez, Mauro Icardi
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La furia del manager de Ian Lucas contra Evangelina Anderson: “¿Quién se cree que es?“

aseguró que él fue el encargado de filtrar las fotos besándose con Ian
(Video: SQP-América TV)
Lo que comenzó el jueves con el descargo público de Ian Lucas luego de las repetidas negativas públicas de Evangelina Anderson sobre el vínculo que los unió en MasterChef Celebrity, derivó rápidamente en un nuevo capítulo de exposición mediática. Anderson, visiblemente afectada, se sentó en el sillón de Cortá por Lozano (Telefe) para dar su versión y no dudó en responsabilizar tanto al youtuber como a su representante, Lucas Sánchez, por la filtración de las fotos íntimas en las que se los ve besándose.
Lejos de quedarse callado, Sánchez respondió a través de una serie de audios que envió a Yanina Latorre, quien los reprodujo durante SQP (América TV). “Obviamente quiere cambiar el foco y ahora se la quiere agarrar conmigo. Yo no creo que Ian esté mal asesorado, al contrario, yo creo que ella no está asesorada. Hace un lío tremendo, se mezcla y la gente sabrá. Ian, además de ser mi representado, es mi amigo, es mi familia”, se defendió Sánchez.
El manager fue aún más directo al analizar el comportamiento de Anderson: “Ella subía historias para que lo vinculen con él cuando ellos ya estaban juntos y Ian nunca quiso que se blanquee esto. Ella le hizo planteos a él que aceptó. Él le hizo planteos que ella aceptó. Algo tenían, la relación existía, novios no eran. Pero ella hacía todo lo posible para que se filtre. Después iba al programa y jugaba el juego del reality, en la vida real mostraba, pero cuando venía a su mundo, que no es el de Ian, y venían los periodistas, no jugaba, lo hacía quedar como un boludo”.
El representante defendió la actitud de Ian y cuestionó la sinceridad de Anderson: “¿Cuánto lo quiere a Ian ella realmente, que dice ‘no, yo lo quiero’? Por algo Ian está enojado. No participé en la relación, pero si Ian está enojado es porque evidentemente quiso jugar a algo en el mundo de Ian para aprovecharlo y después en el suyo lo quiso hacer quedar mal. Ella intentaba que esto se sepa”.
En el estudio de SQP, el análisis de los audios derivó en un fuerte ida y vuelta entre Latorre y Majo Martino, quien además de ser panelista es amiga personal de Anderson. Latorre defendió la postura del joven de 26 años y consideró que Anderson lo “ensució” y lo hizo quedar como un “bobo” públicamente. Majo, por su parte, intentó matizar la situación, sosteniendo que quizá Ian “vendía” lo sucedido como un logro ante sus amigos, y puso sobre la mesa la presión que implica para una mujer ser vinculada con un hombre mucho menor y con la exposición mediática. Yanina no dudó en marcarle: “Vos das unos supuestos espantosos, sos igual que ella, con tal de zafar de algo. Vos que estás ensuciando al pibe que no hizo nada”, mientras Majo replicaba: “No te permito que me digas que soy igual que ella. Estoy tratando de ser coherente y tratando de ver la otra parte”.
El debate se intensificó cuando Majo planteó que los hijos adolescentes de Anderson podían estar involucrados emocionalmente por la fama de Ian Lucas y que eso también podía motivar las cautelas de Evangelina. Latorre, sin embargo, sentenció que lo que empezó como un juego entre adultos terminó escalando por la falta de sinceridad y que “si la vinculan con ella es conflicto”.

En un segundo mensaje de voz Lucas desmintió a Anderson: “Yo no amenacé a nadie. Yo tenía un pacto con Eva en donde no iba a hablar más de Ian después que se separaron. Estuvimos una hora y media conversando. Ella me amenazó con decir cosas que no son verdad y yo le dije: ‘si vos hacés esto, yo voy a blanquear que esto es verdad’. Después salió en LAM, salió con Vero Lozano y nos cansamos. Ya está, ¿quién se cree que es?”, expresó Sánchez, y aseguró que a su representado no le beneficia este tipo de exposición. “Ian no hace lío en ningún lado, es un pibe bueno. A mí no me sirve de nada esto”.
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Se supo lo que ocultaron Ian Lucas y Evangelina Anderson de su relación: «En la intimidad de ellos»

El romance de Ian Lucas y Evangelina Anderson será recordado como uno de los más escandalosos de un verano de temporada. Lo que había arrancado muy bien y sorprendió por la pronta separación de la modelo, tuvo un final inesperado.
Ian estaba decidido a todo y ella no; empero, el joven de 26 años supo respetar, entender y acompañar a Evangelina en todo. Sin embargo, el hecho de estar en sintonías distintas, llevó a que él quiera una cosa que Anderson nunca iba a poder darle.
Luego de la viralización de las fotos juntos a los besos, sumado al fuerte comunicado de Lucas, la ex de Martín Demichelis rompió el silencio. Entre lágrimas contó que no podía oficializar algo que nunca fue una relación, y en Intrusos contaron toda la verdad.
“Gente cerca a Ian Lucas me dicen que él no se enganchó solo, incluso me dicen que ella estaba más enganchada que él. Hay que ver qué sucedía en la intimidad de ellos. Hay que ver qué se comunicaban o prometían”, aseguró Marcela Baños.
EL DOLOR DE IAN LUCAS POR LO VIVIDO CON EVANGELINA ANDERSON
Lo que acotó Natalie Weber, fue la aparición del famoso pacto que existía entre ellos. Allí fue la propia Evangelina quien no hizo caso a esa petición, y finalmente se terminó mezclando todo de una manera en la que Ian salió perjudicado en sus sentimientos.
“Entre ellos había un pacto, que él sabía que ella no lo iba a blanquear en lo inmediato pero el pacto era que no se iban a chicanear ni que tampoco ella lo iba a ningunear. Por eso en el posteo él dice ‘bueno si, boludo no’. Él con esa respuesta se sintió ninguneado”, destacó Weber.
Y al finalizar, Paula Varela agregó: “Me dicen que él no quiere saber nada con esta relación, que la gota que rebalsó el vaso fue la última nota que ella dio negando todo. Él siente que salió a boludearlo porque ellos tenían una relación casi de convivencia. Hacían planes todo el tiempo juntos hasta que ella lo niega”.
Ian Lucas, Evangelina Anderson
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Guido Kaczka, otra vez listo para el prime time: “Mientras hagamos programas, la tele estará viva”

Guido Kaczka regresa al prime time televisivo con el reality de talentos “Es mi sueño”, que llega a la pantalla de eltrece este lunes 9 de marzo a las 21:15. En un charla exclusiva con Teleshow, el conductor contó cómo será la nueva búsqueda de nuestra próxima gran voz y promete emoción en cada instancia competitiva con las historias de vida de los participantes.
La propuesta contará con más de 200 participantes evaluados en vivo por un jurado integrado por Abel Pintos, La Mona Jiménez, Joaquín Levinton, Jimena Barón y Carlos Baute, aunque en pantalla habrá cuatro. Con un formato innovador de palanca de votación y rondas eliminatorias, la gran final en el Teatro Ópera será a sala llena, con el público eligiendo al ganador, quien recibirá 100 millones de pesos.

El ciclo, con producción de Kuarzo para eltrece, combinará galas en directo y participación de la audiencia. El desafío implica superar varias etapas: los concursantes primero buscarán el voto positivo del jurado mediante la palanca de colores, pasarán a competir por su lugar en la tabla de puntajes y deberán evitar la zona de eliminación, donde los 10 peor ubicados arriesgan su permanencia. Los ocho mejores llegarán a la final, en la que se consagrará al nuevo ídolo nacional.
Los días de Kaczka son nutridos, y encontrar un hueco para charlar no es sencillo. Por la mañana, en radio La 100, está junto a Claudia Fontán en No Está Todo Dicho, las grabaciones de “Es mi sueño” y, claro, sus famosas sesiones de terapia, que, según le cuenta a Teleshow, “a veces son tres por semana, y a veces cuatro. Ahora estoy en tres, porque es lo mínimo que permite mi psicoanalista, que es el mismo de siempre. Así que sigo pensando para adentro. Pero vos me dirás si me está funcionando”, bromea.

—¿Guido, qué expectativas tenés con este nuevo programa?
—Mirá, este es un programa distinto, en un punto, a los que suelo hacer. Si bien hice programas de talentos, el del año pasado tenía otra temática. Este es un formato con más estructura: hay cuatro jurados que hacen pasar a los concursantes por medio de una palanca que va del rojo al verde, pasando por el amarillo, tiene como grados esa palanca, de menor a mayor intensidad. Y cuando pisa el verde, los participantes pasan al palco del Ópera. Porque el camino es que, de miles que hicieron el casting en Argentina, cientos llegan al escenario y, después de varias instancias, ocho finalistas hacen un concierto en el Teatro Ópera de Buenos Aires. En esa final, de estos ocho, uno se alza con el premio del público presente y con los cien millones de pesos. O sea, hay dos instancias de ganar: una es llegar al Ópera y, después, entre todos, uno es elegido por el público como el gran ganador.
—En el Ópera será con público, ¿no?
—Sí, con un concierto y con público. Posiblemente actúen también los artistas del jurado. Pero estamos produciendo ese evento, que será el cierre del programa.

—Se habló mucho del jurado. ¿Cuál es el definitivo?
—El jurado es Abel Pintos, que es con quien primero me junté o fui a buscar. Abel abrió un poco el camino; la idea del programa ya estaba, pero me reuní con él y su entusiasmo nos contagió. Incluso le pedí el tema musical de la apertura de programa, que es de Abel. Y después estaba la idea de La Mona Jiménez, que es un mito, una leyenda. Y además, Jimena Barón y Joaquín Levinton. Funcionan muy bien juntos, porque son todos distintos. En realidad no sé cuánto se conocían entre ellos, creo que ninguno conocía a los otros antes.
—Se dijo que La Mona se bajaba y que lo reemplazaría Carlos Baute ¿Cómo fue eso?
—No, La Mona está, y también Carlos Baute. Hay otros artistas que van a estar. A Baute sumalo a ese grupo. Hay días que uno no está y está el otro, pero todos son estables en el sentido contractual. Pero, bueno, pensá en la ingeniería de cuadrar las fechas y agendas de estos artistas, lleva mucho trabajo. Vos ves al jurado en pantalla, pero compatibilizar los tiempos y agendas estuvo a punto de frenar la presencia de más de uno varias veces. Tienen giras, grabaciones, que van a España, que Europa, que mezclan en Los Ángeles… Antes yo escuchaba estas historias de los cantantes, ahora las vivo de cerca con el programa. Es un lindo lío. Por eso hay que tener más de cuatro jurados… para poder tener cuatro.

—¿Qué pasó finalmente con Xuxa? Se mencionó que iba a estar.
—Bueno, Xuxa en un momento se copó con el programa. Le mandamos todo el material, la idea era que estuviera y que también fuera jurado. Como tenía un viaje previsto a la Argentina, iba a compatibilizar todo, pero eso cambió y no pudo arrancar. Igual seguimos charlando para ver si puede ser parte. Y todavía hay alguna sorpresa internacional que estamos buscando como jurado.
—Estás acostumbrado, en los últimos años, a cargar con el peso del prime time de El trece. ¿Cómo manejás esa responsabilidad?
—Bueno, lo llevo con responsabilidad, pero cualquier horario requiere lo suyo. Le doy importancia a los horarios, pero hasta ahí. Entiendo que a otros les interesa más y rotulan cada horario, pero a mí me gusta hacer los programas, sean cuando sean. Trato de que salgan lo mejor posible. El horario es un dato más para pensar cómo armo el programa y quién puede estar mirando, pero todos los horarios tienen lo suyo. Hacer televisión es una responsabilidad más allá del horario.

—¿Cuál considerás que es tu mayor virtud como conductor?
—Me parece que intento ser auténtico, genuino, disfrutarlo y no pensar tanto en qué debería ser. Ese es el gran laburo, ¿viste? Le doy mucha importancia al encuentro con los otros. Los programas y los mecanismos son una excusa para el encuentro con la gente. Disfruto mucho cuando las cosas suceden y no las planeo tanto. Esa intención me pone bien en la vida y la llevo también a la tele. Intento ser lo más genuino posible y encontrarme con los otros, no quedarme mirándome mucho a mí mismo. En esta época, el espejo juega fuerte para todos. Y yo intento estar más volcado hacia afuera que mirándome.
—Es una marca tuya no estar omnipresente en cámara, ¿no?
—Según el programa, a veces estoy más, a veces menos, pero lo importante no es cuánto estoy sino cuál es mi función para que las cosas sucedan, más allá de mí. Trato de que eso salga bien, aunque a veces sale mejor y a veces peor.

—Enfrentás ahora una fuerte competencia, con la última semana de MasterChef y Gran Hermano en pantalla. ¿Eso te condiciona?
—Mirá, Gran Hermano es incluso de la productora de la que soy socio (Kuarzo). Siempre digo que cuantos más programas, éxito y fenómenos haya, mejor para todos. Es como en los polos gastronómicos, donde los restaurantes están juntos, uno al lado del otro, y rinden más. Para la tele es igual: la gente trae gente, y cuanto más lanzamientos haya, mejor. Después, la gente elige; quien te mira a vos es tan importante como quien ve al otro. Entiendo que la rivalidad es de lo que más se habla, pero yo creo en la competencia sana. Cada uno debe ser lo más competente posible, pero no por el otro, sino por dar lo mejor. Eso nos trae más público a todos. Al final, para mí lo importante es que le vaya bien a la tele, no solo a la televisión abierta sino a todos los medios donde hay contenido.
—¿Te gusta el estilo de Santiago del Moro en la conducción de Gran Hermano?
—Sí. Se ajusta al programa que hace, a Gran Hermano. Los estilos personales cuentan, pero deben poder aplicarse a un proyecto que los trascienda. El conductor cumple un rol, como una función dentro del organismo, no es todo en el programa. Es un rol. Y cuando veo Gran Hermano digo: “Qué bien lo hace”, y el crecimiento que tuvo el programa tiene que ver con la función del conductor, que es bien importante. Así que sí, me gusta.

—Alguna vez Mario Pergolini, que luego volvió a la televisión, dijo “la tele está muerta”. ¿Qué pensás al respecto?
—Sí, me acuerdo que me preguntaban por eso antes de que él volviera. Me divertía, son cosas propias de Mario. Pero yo estaba contento de que volviera y me pasa lo mismo con otros programas: cuanto más haya, mejor. El año pasado, el tándem de la noche con Barassi también arrancando su ciclo, mientras yo hacía Buenas noches, familia y Mario tenía su programa, fue mucho mejor para todos. Para mí, la tele está viva. Mientras estemos haciendo un programa, estará viva. Es una descripción, no una opinión ni un deseo.
—Sobre tu faceta de actor, ¿la dejaste atrás?
—Qué sé yo. Uno nunca sabe. Pero la verdad es que soy conductor y productor, y estoy bien con eso.
es mi sueño
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