CHIMENTOS
La carta de amor de Bad Bunny a la Argentina: el reencuentro con Cazzu, Duki y Khea en su segundo baile inolvidable

El Día de San Valentín no es una fecha más para Bad Bunny. Desde los inicios de su carrera, tomó la fecha para obsequiar a sus fanáticos homenajes a esos romances descorazonadores, a los noviazgos que no fueron y a los amantes. En 2026, esa carta de amor la escribió y la envió en su segunda noche en Buenos Aires en el Estadio Monumental. En el Día de los Enamorados, las flechas de Cupido atravesaron más de 70 mil cuerpos en un bouquet de gran despliegue escénico, contoneo furioso y regocijo. Un “Baile inolvidable”.
Desde hace una semana, justo después de su mediático show de medio tiempo en el Super Bowl de Estados Unidos, las calles porteñas empezaban a respirar su idilio por Benito Antonio Martínez Ocasio, el nombre completo del “Conejo malo”. En un parque de Caballito, una mujer en sus cuarenta años paseba a un perro rechoncho mientras murmuraba de madrugada un “debí darte más besos y abrazos las veces que pude”. Un repartidor en bicicleta por Mataderos musicalizaba su jornada con “Chambea”, uno de sus primeros éxitos, en un parlante. Una clase de zumba en Belgrano esparcía por toda la cuadra el hit “Después de la playa”, como quien despliega una lona sobre arena tropical, pero a cuatro cuadras no hay mar, solo pasa el subte y el asfalto quema.
Un día antes al de hoy, el artista se volvió a ver con ese público que lo abraza desde hace casi una década y, al igual que en su debut en el país con este Debí tirar más fotos World Tour, demostró por qué en algún terreno de su corazón lleva clavada una bandera argentina. En esta segunda fecha la entrega fue total. La sorpresa fue el reencuentro con Cazzu, Duki y Khea sobre el escenario como en los viejos tiempos. “La jefa” tomó todo el escenario en solitario para sembrar cumbia con su exitosa “Con otra” y el cantante Mora llegó especialmente desde Puerto Rico para sumarse a “Una vez”, la canción que el artista le regaló a este público y no repetirá en ningún otro show del mundo.
Si se trata de moda, la tendencia entre los chicos es el sombrero pava, o sombrero jíbaro, lookeados como el artista que lo eligió en su último disco para rendirle tributo a su tierra y a los trabajadores del café y la caña de azúcar. “Lo compré recién en la entrada. Me salió 30 lucas. Saladito”, comenta Lucho a Teleshow, risueño y de casi dos metros, junto a su novia, Emma, mientras se definen como “súperfans”. Laura y Romina, primas y oriundas de San Martín, se pusieron coronita de flores y glitter a tono con la moda imperante en el show entre las chicas. “Después de dos semanas terribles de tanta exposición, como él mismo lo dijo, que dé un show acá nos hace muy afortunados”, resume sus sentimientos Romina, que se enorgullece de haber sido testigo de aquel show en Pinar de Rocha, la famosa discoteca de Morón, donde Bad Bunny se subió a un escenario argentino por primera vez en 2017.

En la espera del plato fuerte de la noche, la musicalización mientras el estadio se llena varía entre el tono nostálgico, boleroso, con “Sabor a mí”, “Mas que nada”, los dramones de Mon Laferte y lo que podría sonar en una FM del 2000 con Julieta Venegas y el “Es por tí” de Juanes. Como quien busca en el dial, aparecen “No voy en tren” de Charly García y después, Los Ángeles Azules, Gloria Trevi y un “nunca, pero nunca me abandones, cariñito”. Entonces irrumpe Chuwi, un grupo musical que se hizo famoso durante las protestas independentistas en Puerto Rico y ahora, acompaña al hombre de esta noche por todo el planeta. “Hace un año yo estaba trabajando de camarera y hoy estoy acá”, se sincera Loren Aldarondo, con los ojos vidriosos, mientras la multitud la aplaude.
Por cuestiones climáticas, se esperaba una tormenta pasada la medianoche, se decidió adelantar el show y finalmente Benito, coreado por las miles de personas con su nombre de pila y no como Bad Bunny, hace su gran aparición. De traje crema, lentes y acompañado por Los Sobrinos, la banda que lo acompaña en el homenaje a su isla y sus ritmos, llega en modo frontman para iniciar con “La mudanza”, la canción donde cuenta cómo su padre y su madre se conocieron y por qué Los Ángeles o Nueva York nunca podrían ser su hogar. “De aquí nadie me saca/ de aquí yo no me muevo/ Dile que esta es mi casa/ donde nació mi abuelo”, canta y es imposible no moverse.
Cuando suena “Turista”, un bolero desgarrador donde exclama “en mi vida fuiste turista/ tú solo viste lo mejor de mí/ y no lo que yo sufría”, el clima dulzón se pone a punto. “Feliz día de San Valentín, Argentina. Cualquier momento es perfecto para pegarte a tu pareja, pero este yo creo que es el más indicado. Si vienes con tu pareja, abrázala, abrázalo. Pégate más. Los que están solos, abrásense a ustedes mismos. Se tienen a ustedes mismos”, pide.
Sobre el escenario principal y acompañado de su banda hace “Callaíta”, “Baile inolvidable”, “Nuevayol” y para “Pitorro de coco” se clava dos shots seguidos, en un bloque más pegado a la salsa de la vieja escuela y a sus últimos éxitos más aptos para todo público.
La casita, el segundo escenario que replica su hogar, tiene su propia impronta: ubicada en la zona general, alejada del VIP, acá Bad Bunny es más Bad Bunny que nunca. De gorra, con campera y short deportivo, abre el juego con “Titi me preguntó”, la hipersexual “Diles” y cuando llega “Yo perreo sola”, la platea femenina se vuelve protagonista absoluta. Le siguen “Neverita” y “Safadera”, odas al twerking, bellaqueo, guayeteo, o como usted guste llamarlo.

Entre los invitados famosos a La casita del sábado aparecen Callejero Fino, Duki (que vuelve después para cantar en el escenario principal en un power cuarteto) y Guillermo Novellis de La Mosca, siendo el intérprete de “Muchachos” uno de los pocos que consigue un abrazo del cantante, entre influencers, modelos y bailarinas expertas en perreo heavy. Entonces, se da otro momento inesperado de la noche. “¡El que no salta es un inglés!”, comienza a gritar la multitud, haciendo que el artista se sume a un pogo futbolero-antimperialista.
“Argentina, gracias por haber estado en aquel momento, gracias por haber tenido la visión y por haber visto en mí lo que el mundo está viendo hoy”, dice él, en tono confesional, para que después suene “Mónaco”. De ahí al escenario principal. Unos minutos después es la aparición de Khea, Duki y Cazzu. El delirio es absoluto. Descontrol. La gente se empuja para estar más cerca del escenario, mientras suena “Loca remix” y los cuatro, quienes lograron consolidarse como referentes del género urbano, vuelven a unir fuerzas como en 2017. Un año bisagra para Benito, quien cuando llega el final vuelve a agradecerles por ser parte de su historia.

El falso cierre es con “DTMF”, en donde pide que la gente suelte el celular y viva esa comunión, con las manos levantadas al cielo, de ese instante único. La despedida definitiva llega con “Eoo”. Se disparan fuegos artificiales. Fin de fiesta.
De Puerto Rico para Argentina, con amor.
Crédito: Dale Play
CHIMENTOS
Griselda Siciliani celebró su cumpleaños en Italia muy bien acompañada a dos meses de separarse de Luciano Castro: con su hermana Paulina

Griselda Siciliani dio vuelta la página y empezó su nuevo año a miles de kilómetros de Luciano Castro, dejando atrás el escándalo mediático que la dejó expuesta durante meses. Y para arrancar desde cero la revolución solar de sus 48 años, la actriz eligió un lugar soñado: Sicilia, Italia.
Desde las playas italianas se mostró la actriz de Envidiosa, con postales del lugar y selfies con la melena al viento. Feliz y sonriente, recargando energías para lo que se viene luego de tanto pasarla mal a causa de su relación fallida con Castro y, en el medio, quedar involucrada en diversos romances clandestinos.
Para este cumpleaños tan especial, Griselda esquivó las multitudes. ¿Viajó con Dante Spinetta, su último chongo? No. De hecho, viajó con su hermana Paulina, su compañera de aventuras que la homenajeó en su día. “Acá ya es 2 de abril. FELIZ CUMPLE PARA MÍ. Un lujo el cannolo con velita que produjo Pauli Siciliani”, expresó Siciliani en su posteo de Instagram donde subió un carrusel de fotos de su viaje.
Esta vez, la actriz nativa del signo de Aries sopló la velita sobre un cannolo, la delicia dulce, típica de Italia. En minutos, su publicación se llenó de mensajes y felicitaciones de parte de amigos y colegas del medio. Entre ellos, Martín Garabal, Jimena Barón, Lali Espósito, Bárbara Lombardo, Gloria Carrá, Ángel de Brito y Lorena Vega. ¿Y Luciano, su ex novio? Hasta el momento, el actor prefirió no saludarla públicamente.



EL ROMANCE DE GRISELDA SICILIANI Y DANTE SPINETTA
A inicios de marzo de este año, después de pasarla muy mal buena parte del verano con todo el escándalo del Guapa Gate, Griselda Siciliani dejó de lado los dramas de pirata empedernido de Luciano Castro y se reencontró con un compañero conocido de aventuras y mimos: el mismísimo Dante Spinetta.
La bomba estalló en Puro Show, donde mostraron imágenes para probar la relación. “Dante Spinetta y Griselda Siciliani estarían volviéndose a ver. Ella graba, está grabando escenas de (la película) Felicidades. Y me cuentan que cuando ella vuelve de las grabaciones, al rato, tipo seis de la tarde, lo ven a él en el barrio, ingresando al edificio de ella”, reveló Pochi.
La panelista incluso agregó que en el barrio habían llegado a verlo a Dante a y a Luciano, solapados por minutos: “Me cuentan fuentes cercanas que cada tanto se lo ve, y, en realidad, el día en que lo vieron a Dante, lo vieron a Luciano Castro, que fue a buscar sus cosas”.
“Los vecinos lo veían juntos. Me dicen que siempre es después de las seis de la tarde”, señaló Pochi. Y si hay testigos… ¡hay fotos! Una imagen del hijo de Luis Alberto Spinetta, mirando a los costados en la cuadra de Griselda, la misma donde Lucho le colgó a la actriz el pasacalles que terminó de hundirlo.
Griselda Siciliani, Luciano Castro
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La luna de miel de Coco Sily y Chimi Meza en Brasil: “Sos todo lo que alguna vez soñé”

La luna de miel de Coco Sily y su esposa en Brasil
La vida les sonríe a Coco Sily y a Cinthia Chimi Meza. Luego de su matrimonio celebrado en noviembre pasado, los recién casados hicieron un alto en sus respectivas actividades para disfrutar de la tan ansiada luna de miel.
Desde Brasil, entre la inmensidad del mar y la quietud del paisaje, la comunicadora compartió las fotos del momento romántico y reflexionó sobre estos primeros meses en los que formalizaron su amor sin perder el romanticismo.
“¿Por qué te casaste? Porque finalmente descubrí lo que significaba el amor… Y no convivís? No! Por qué debería hacerlo? Me casé con él/ella, porque simplemente no imagino un día en mi vida sin su presencia», escribió Meza en un texto que puede leerse firmado por los dos. Y continúa: “Porque desde que apareció, mi vida cambió para bien. Porque aprendí a ser una mejor persona. Una mejor madre, un mejor padre, un mejor amigo/hijo/amigo, sin abandonarme. Porque su presencia, me lleva a la excelencia. Porque jamás hubiese imaginado un presente como el que estoy viviendo. Por eso te elegí mi amor»

“Gracias por esta luna de miel. Por ese compromiso el 20 de diciembre del 2024, por esas charlas y mimos y por estar siempre cuando más lo necesito”, avanza el posteo que cosechó mensajes de felicitaciones de parte de sus seguidores.
“Vos, sos todo lo que alguna vez soñé, sin saber que ibas a ser vos. Te amo Coco Sily. Gracias por brindarnos todo lo que ni siquiera, habíamos soñado!”, finaliza el posteo que compartió la pareja, a poco más de cuatro meses de una boda que todavía resuena entre sus recuerdos.

El casamiento de Coco y Chimi
El mediodía del 16 de noviembre de 2025, la pareja eligió un salón de eventos para sellar un vínculo de casi dos años. La cita fue a las 12, y los invitados ingresaron uno a uno, entre saludos y anécdotas. El mismo espacio había sido escenario, en 2023, de la fiesta de Lizy Tagliani y Sebastián Nebot. Esta vez, la historia era de Coco y Chimi.
La ceremonia estuvo a cargo del Padre César, conocido como el Cura Rockero y amigo de la pareja: “Estuvieron muy emocionados, muy enamorados”, le contó a Teleshow. “Las miradas, a veces, dicen más que las palabras. Fue una celebración íntima, sobre todo porque estuvieron ellos, hablaron sus hijos y fue algo muy maravilloso”.
La intimidad de la celebración del casamiento del Coco Sily y Chimi Meza
La novia llegó en un auto deportivo, con un vestido blanco de falda amplia y escote recto. El velo largo caía sobre su espalda, dejando ver el tatuaje que la acompaña. Llevó un ramo de flores blancas y el pelo recogido en un peinado alto. Su padre la acompañó hasta el altar.
Coco eligió smoking negro, camisa blanca y moño oscuro. El clavel blanco en el ojal marcó el detalle personal. El sacerdote, con túnica blanca y detalles dorados, ofició la unión junto a los hijos de ambos, en un clima sin estridencias.

El salón, decorado con lámparas de cristal, paredes claras y grandes ventanales, dejó entrar la luz natural sobre una pista de baile reflectante. En el altar, flores blancas y verdes junto a candelabros encendidos sobre un mantel claro. Las mesas rectangulares, con manteles blancos y sillas transparentes, rodeaban la pista de baile. Vajilla en tonos oscuros, sillones y esferas espejadas completaron la ambientación junto a una iluminación azul.
Entre los invitados, se destacaron Javier Calamaro, Daniel Aráoz, Mariano Iúdica, Miguel Ángel Rodríguez, Roly Serrano y Diego Pérez. Y también se presentaron videos de Lizy Tagliani, elegida como madrina.

La mesa principal de los recién casados lució rosas blancas. En cada mesa, alguien encontraba una anécdota, una ocurrencia o un deseo para la pareja. El vaivén de emociones se mezcló con música, brindis y las fotos de rigor.
CHIMENTOS
Barby Franco se animó a confesar lo que nunca dijo y que vivió con Burlando: «Me va a pasar algo»

Hay momentos en la vida de las personas, sobre todo mediáticas, que son muy complejos de abordar. Uno de esos casos es el de Barby Franco, la esposa de Fernando Burlando quien confesó haber sentido el miedo en carne propia a partir de uno de los casos más emblemáticos que llevó adelante su marido.
En su paso por el programa de streaming de Ángel de Brito, Bondi, Barby recordó cómo vivió el caso de Loan, a donde Burlando se puso todo al hombro. Puertas adentro, en su casa, incluso cuando debía salir de ella, contó que no la pasó para nada bien.
“Ese fue un caso que me llegó al corazón. Pasaban los meses, pasaban los meses…cuando decís: salgo a la esquina y me va a pasar algo. En ese caso sí, tuve…”, comenzó diciendo Franco, con un temor lógico por la situación.
El hecho de ser uno de los casos que más conmovió al país, y ella estar tan cerca de todo siendo la esposa del abogado de la familia de Loan, las preguntas no tardaron en aparecer, una de ellas es que si en ese caso se metió o no la política en el medio.
BARBY FRANCO CONTÓ LO QUE VIVIÓ DURANTE EL CASO LOAN
Barby, quien optó por no detallar demasiado, solo sostuvo el temor que vivía por lo que estaba pasando, sin generar ninguna polémica: “No sé bien qué onda, pero de verdad que tuve mucho miedo. De hecho, fue una charla familiar”.
“Ahí él nos dio confianza a todas, ‘como quedensé tranquilas, no les va a pasar nada’. Después, medio que relajé, pero sí, tuve mucho miedo”, sostuvo Barby, remarcando que la figura de su esposo, en materia acompañamiento, fue vital.
Entre tantos casos que Burlando llegó a tener, Franco se terminó acostumbrando a que al principio el temor aparece y luego se diluye con el paso del tiempo; hoy están felices con su hija Sarah, en la vida que siempre soñaron.
Barby Franco
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