CHIMENTOS
La lluvia sorprendió a los participantes de Gran Hermano: goteras y humor en la primera noche

Luego de meses de espera, Gran Hermano regresó a la pantalla de Telefe con la edición especial Gran Hermano Generación Dorada. El debut comenzó a las 21 y, para los 18 participantes que ingresaron, la ansiedad y la emoción hicieron que la primera noche se extendiera hasta bien entrada la madrugada del martes. En medio de la convivencia inicial, la lluvia sorprendió a todos y dejó en evidencia un problema inesperado: las goteras en la casa más famosa de la televisión argentina.
Mientras la tormenta caía en varios puntos de Buenos Aires, siendo el barrio de Martínez uno de ellos, Emanuel Di Gioia, Gabriel Lucero y Eduardo Carrera charlaban en el pasillo cuando notaron que algo no estaba bien. Fue Eduardo quien puso palabras a la situación: “Che, ¿me está lloviendo a mí o está cayendo agua?”. Lucero, conocido por los audios de “Gente rota”, entre la sorpresa y el humor, solo alcanzó a decir: “Esperemos que no”, mientras Emanuel no podía dejar de reír ante la escena.
La situación generó una catarata de reacciones en redes sociales, donde los seguidores del reality convirtieron el incidente en tendencia. “Jajajajajajaja hay goteras en la casa”; “La casa de Gran Hermano argentinísima con GOTERAS”; “Cómo es eso que en la casa de Gran Hermano hubo GOTERAS?!?!? JAJAAJAJAJJAJAJA ME MUERO”; “La casa de #GranHermano tiene GOTERAS el primer día”, fueron algunos de los mensajes que circularon en X y otras plataformas.
El imprevisto, lejos de opacar el entusiasmo, sumó un condimento inesperado y demostró una vez más que, en Gran Hermano, nada está del todo bajo control y cualquier detalle puede convertirse en el primer viral de la temporada.
En la edición del año 2022/2023, en medio de una tarde calurosa en Buenos Aires, una falla eléctrica provocó que más de 10 provincias se quedaran sin luz y la casa de Gran Hermano no estuvo al margen de esta situación: durante algunos segundos, los participantes estuvieron completamente a oscuras. Todo comenzó cuando los participantes del reality, que estaban en una habitación esperando que la producción acomodara todo lo necesario para un juego, salieron al living y observaron que la puerta de la casa estaba abierta.
“Esto nunca había pasado”, aseguró Juli Poggio, sorprendida al igual que el resto de sus compañeros. “Está abierta, por eso me parecía que no dejen salir”, lanzó Marcos Ginocchio. “Es el tren fantasma”, expresó Romina Uhrig. “Se habrá abierto por el corte de luz”, especuló Rodolfo, papá de Nacho. Inmediatamente, la producción cortó la transmisión y los envió de regreso a la habitación.
Sin embargo, el servicio se restableció al instante y todo quedó como una simple anécdota que duró algunos segundos, aunque Gran Hermano advirtió a los participantes que tuvieran cuidado porque esto podría repetirse en cualquier momento.
En esa misma edición, durante la madrugada del 27 de enero, en buena parte de la Argentina se desató una fuerte tormenta con intensas ráfagas de viento, siendo Buenos Aires una de las provincias más afectadas y la casa más famosa de la pantalla chica también sufrió el inconveniente eléctrico. Big Ari fue el primero de los participantes en levantarse y, al ver toda la casa inundada, comenzó a sacar el agua que se acumuló en el living con un secador de piso. “¡La con… de la lora!”, exclamó sin filtro al ver el panorama. “Tendría que haber un mensaje que diga: ‘Atención, está lloviendo’ y que nos avisen. Yo me levanto”, recriminó a la producción.
“Hay que verle el lado positivo: no hace falta lavar el piso”, bromeó el parrillero durante la tarea de desagote. “¡Qué quilombo!”, agregó entre risas mientras seguía trapeando. Después de esto, agarró una toalla y salió al jardín, aun bajo la lluvia, para hacer su rutina de hablarle a los televidentes frente al espejo del exterior.
Lo mismo ocurrió en la edición 2024/2025 durante el feriado de carnaval. Un corte de luz que afectó a zonas de la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires dejó a los participantes a oscuras por unos segundos. Al no haber Gala de Eliminación debido al feriado nacional, los jugadores se encontraban haciendo su rutina nocturna en total tranquilidad, pero una tormenta de tensión eléctrica que afectó a todo el AMBA los sorprendió, y de repente, la casa quedó sin luz.
Este apagón, que duró solo unos segundos, fue lo suficientemente fuerte como para dejar a los jugadores totalmente desconcertados. “¿Qué ha pasado?”, preguntó la santiagueña Eugenia Ruiz, una vez que todo se encontraba a oscuras y segundos antes de que se cortaran todas las cámaras de la casa. Por su parte, Luz Tito, que estaba junto a Martina Pereyra en los sillones del patio, miró a su alrededor y expresó: “Me encanta. Se cortó la luz”. Instantáneamente, la transmisión fue cancelada y no se vio nada más hasta que la electricidad regresó.
CHIMENTOS
Una participante de Ahora Caigo contó que se distanció de sus amigas y Darío Barassi la aconsejó: “Puliendo las amistades”

Las tardes de Ahora Caigo (El Trece) tienen su propio ritmo y un protagonista indiscutido: Darío Barassi. Con su humor ácido, sus ocurrencias y su capacidad para improvisar, el conductor logra que cada emisión sea una mezcla de diversión, espontaneidad y momentos inesperados que atrapan tanto a los presentes en el estudio como a quienes siguen el ciclo desde sus casas. En el programa de este martes, Barassi protagonizó un intercambio especialmente divertido y reflexivo con una de las participantes, Delfina, una joven de 23 años que se presentó como ingeniera en alimentos y que rápidamente despertó el interés del conductor al hablar sobre sus amistades, siempre dispuesto a indagar en la vida de los concursantes.
La charla comenzó con una pregunta que ya es marca de Barassi: “¿Tu grupo de amigas? ¿Sos amiguera o no tanto?”. Por su parte, Delfina respondió con sinceridad: “Tengo mi mejor amiga de toda la infancia, que se llama Solcho”, comentó, y sumó una dedicatoria para el conductor: “Te ama, te amamos”. Barassi, sin perder el ritmo, devolvió el cumplido y fue por más: “¿Sos más de amigas, de una amiguita, dos amigas?”. Acto seguido, la joven fue contundente: “De una, porque… después te traicionan”.
El tono del programa cambió y la música de tensión acompañó la confesión. “¿Qué pasó acá, Delfi? ¿Una te traicionó o un grupo te traicionó? Todo un grupo. ¿Por qué? Ahora quiero saber. ¿Hay algún pibe metido en el medio?”, indagó Barassi, a lo que la participante negó categóricamente: “No”. El conductor, curioso, insistió: “¿Y por qué fue? ¿Querés contar…?”. La competidora explicó, un poco incómoda: “Se la mandaron. Pero no fue con un pibe”. Barassi buscó detalles: “¿Con qué fue? Quiero saber”. Ella, entre risas nerviosas, agregó: “Ay, no sé cómo explicarlo”. Finalmente, la participante resumió la situación: “Me dejaron de lado”.
Barassi interpretó la situación y puso en palabras lo que muchos sienten en algún momento de la vida: “¿Pero por una cuestión que es social, como que se empezaron a hacer una movida…?”. Delfina asintió: “No, como que yo estaba todo el día o laburo y estudio y nunca tenía tiempo”. Barassi concluyó: “Nunca tiene tiempo, la dejamos de lado. No la bancamos. Bueno, bueno, pero está bien ir puliendo las amistades”.
El conductor, lejos de limitarse a escuchar, aprovechó el momento para compartir una lección sobre los vínculos. “Y que queden las que sí valen la pena. Aparte, ojo, dentro de todo el grupo seguro que algunas también lo valen, pero se dejan llevar medio por la manada y…”. Delfina coincidió: “Sí, eso es lo malo”. El presentador, en tono paternal, le sugirió: “Bueno, por eso. Pero podés ir una por una. Con las que te interesa a vos, las encarás y decís: ‘Che, for…, dale’. Bueno, me gusta. Ay, muy paternal estuve, chicos”. El público respondió con risas y Delfina reconoció: “Sí, la verdad que sí”.

El momento continuó con el desarrollo normal del juego, pero la participación de Delfina dejó una huella especial. Barassi, fiel a su estilo, no dudó en lanzar otra de sus preguntas inesperadas. “Cristóbal Colón, ¿sabés quién es?”, bromeó mientras la música de tensión ambientaba el estudio. Delfina, entre risas, pidió la siguiente pregunta, pero finalmente respondió: “Sí sé quién es, pero…”, a lo que el conductor la ayudó: “Es conocido en la historia, ¿por qué? Por descubrir…”. Delfina respondió, divertida: “América”. Barassi, con su clásico humor, resopló y dio pie a la siguiente etapa del programa.
Así, Ahora Caigo volvió a demostrar por qué es uno de los programas más frescos y genuinos de la televisión argentina. Entre anécdotas, juegos y reflexiones, Barassi y sus participantes logran que cada tarde sea única, con momentos que van del humor a la emoción y que, como en el caso de Delfina, dejan enseñanzas sobre la amistad, el crecimiento personal y la importancia de animarse a ser uno mismo, sin miedo a quedarse con quienes realmente valen la pena.
CHIMENTOS
El peor día en la vida de Emilia Mernes: un ex la acusó de tóxica y celebró porque «tarde o temprano todo sale a la luz»

La fila para pegarle a Emilia Mernes crece prácticamente minuto a minuto. De buenas a primeras, o de la noche a la mañana, todo el mundo parece haber confabulado para desatar una «tormenta perfecta» que azota con fuerza y poder devastador a la novia del Duki, señalada por propios y extraños como una de las muchachas más envidiadas del ambiente musical. ¿Por qué será?
Hace unas semanas fue Tini Stoessel la que habló de «víboras» que la dejaron «hecha concha». No la nombró, pero todos le apuntaron a Emilia, a quien acusan de haberle robado «buena parte de su equipo de trabajo». Pero para muchos ese no es motivo para tanta enquina y tanta bronca. Algo más tiene que haber, sensación que se profundizó en las últimas horas cuando hubo una avalancha de mujeres famosas que ¡pimba! de un momento a otro dejaron de seguir a la entrerriana.
María Becerra, se sabe, hizo causa común con Tini y también le apretó el botón maldito de Insta. Después llegó una avalancha de famosas que incluyó a dos de las siempre polémicas «mujeres del seleccionado nacional», nada más y nada menos que Antonella Roccuzzo, la esposa de Lionel Messi, y a Valu Cervantes, pareja y madre de los hijos del también campeón mundial Enzo Fernández. Hubo más, bastantes más, pero ellas se llevaron todas las miradas.
Yanina Latorre metió la cuchara en el tema, y cuando parecía no haber mucho más para agregar en este embrollo los usuarios de las redes descubrieron que un ex de Emilia, antes llamado Joel Pimentel y ahora conocido como Joel Deleón, tuiteó algo que hizo recordar otro posteo suyo, donde consideraba que la pareja naufragó porque la otra persona era tóxica.
UN EX DE EMILIA MERNES SALIO A DECIR LO SUYO EN EL PEOR DIA DE LA VIDA DE LA CANTANTE
DeLeón escribió «tarde o temprano todo sale a la luz», frase que llevó a sus seguidores a pedirle que «contara todo». «Serví la olla, querido, y danos de comer a todos» le rogaron. «Di, hace años pero estaba loco» respondió él. Sin embargo, sus fans no se quedaron quietos y hurgaron y hurgaron hasta que lograron el hallazgo: eso que había dicho él en su momento, cuando aún era Joel Pimentel. Y sí, bastante «pimentel» tenía lo que dijo.
«Estuve con alguien por como 1 año y medio y cortamos hace como un mes, algo así. Esta persona me mentía, me tenía ahí cuando ella quería, así que por estar tan entregado siento que de alguna manera estaba siendo conrtolado, parte de eso fue mi culpa. Esta persona hablaba pura mierda de todo el mundo y en las redes se hace la amiga de todos y por por ciego no le decía nada. Había una persona que siempre se metía en medio y ni le importaba un carajo que destruía lo que había, que en su momento fue muy lindo. Por eso mismo a veces sentía desconfianza y me hacía la cabeza a veces que está muy mal. Me llamaba tóxico porque le hacía preguntas, pero la tóxica era ella» escribió aquella vez. Y aunque no la nombró -al fin de cuentas, nadie lo hace- ninguno dudó a quién se refería.
Emilia Mernes, Duki, Joel Deleón
CHIMENTOS
Benjamín Vicuña habló de su paternidad a distancia y contó si conversó con Mauro Icardi

El presente de Benjamín Vicuña como padre está signado por la distancia y la transformación constante de su realidad familiar. En un escenario atravesado por mudanzas internacionales, acuerdos complejos y la exposición mediática, el actor chileno compartió su mirada sobre lo que implica ejercer la paternidad cuando la cotidianeidad con sus hijos depende de variables ajenas a su control y de la aceptación de nuevas dinámicas.
A partir de la separación de Eugenia La China Suárez en 2021, la vida de Vicuña y sus hijos Magnolia y Amancio quedó atravesada por la necesidad de adaptarse a un esquema de crianza que trasciende fronteras y que, según sus propias palabras, exige una profunda aceptación de la circunstancia. “La aceptación es un término y un concepto muy importante en la vida de todos”, expresó en charla con la prensa, marcando así el tono de su proceso personal frente a los cambios que afronta.
El actor reconoció que, desde afuera, la situación puede parecer más tranquila de lo que realmente es. “No, es otra película”, admitió entre risas, dejando entrever que la calma aparente esconde una complejidad que solo los protagonistas conocen en profundidad. Su testimonio revela que la convivencia con la distancia es un ejercicio de acomodarse y aceptar la realidad tal como se presenta, sin caer en la idealización ni en la negación de las dificultades.
La mudanza de la China Suárez con sus hijos a Turquía, donde vive junto a su pareja, el futbolista Mauro Icardi, supuso un desafío adicional para los acuerdos de coparentalidad. El traslado internacional implicó renegociar los tiempos de convivencia, las visitas y la manera de mantener el vínculo vivo a pesar de la distancia física. El actor describió este proceso como parte de una nueva realidad que, lejos de ser elegida, debe ser asumida con madurez y resiliencia, aunque dejó en claro: “A mí me encantaría que vuelva todo a su lugar”.
En ese sentido, evitó explayarse sobre detalles privados relacionados con los acuerdos o el régimen alimenticio, y sostuvo: “No quiero más ni hablar en una entrevista ni de régimen alimenticio ni de cosas, porque no corresponde”. Esta decisión se inscribe en un intento por preservar la intimidad de sus hijos y evitar que cuestiones sensibles se ventilen en los medios, priorizando el bienestar de Magnolia y Amancio por sobre cualquier otra consideración.
La relación entre Vicuña y Suárez no estuvo exenta de tensiones mediáticas tras la ruptura. La exposición pública de sus desacuerdos sobre la crianza y la logística para compartir tiempo con los hijos fue una constante en los meses posteriores a la separación. Los viajes, las mudanzas y las nuevas relaciones sentimentales de ambos padres pusieron a prueba la capacidad de diálogo y el alcance de los acuerdos.
Uno de los aspectos más complejos fue el traslado de Suárez y los niños a Turquía. Esta mudanza significó que Magnolia y Amancio comenzaran a vivir en un entorno cultural y geográfico distinto, lejos de su padre, de sus hermanos y de la cotidianeidad previa. Para Vicuña, esto representó una instancia de resignificación de su rol y la necesidad de buscar nuevas formas de estar presente en la vida de sus hijos, aunque no sea en el día a día.
Las diferencias entre los padres también se reflejaron en la manera de exponer o no exponer ciertos temas ante el público. Mientras que algunos episodios de conflicto trascendieron a los medios, Vicuña planteó la importancia de no mediatizar aspectos íntimos, declarando que “esto ya ni siquiera es mi vida privada, ya ni siquiera tiene que ver con mis cosas o mis decisiones como adulto, sino que son niños”.

La presencia de Mauro en la vida cotidiana de Magnolia y Amancio es un elemento central en el nuevo esquema familiar. La pareja de la actriz comparte gran parte de la convivencia diaria con los niños, lo que plantea desafíos y preguntas para el propio Vicuña en su rol de padre biológico. Consultado sobre si mantuvo alguna conversación directa con Icardi acerca de la crianza, el actor fue categórico: “No, no tuve esa conversación, no”.
La falta de diálogo directo entre ambos hombres revela una dinámica en la que las transiciones y acuerdos se dan más por la fuerza de los hechos que por negociaciones explícitas. Vicuña admitió que, aunque reconoce la importancia de establecer algún tipo de comunicación en torno a la figura de Icardi como referente cotidiano de sus hijos, hasta el momento ese contacto no ocurrió. “Seguramente se va a dar, como se ha dado en otras circunstancias”, anticipó al dejar la puerta abierta a futuras instancias de diálogo.
La posibilidad de que Icardi cambie de club y país suma una capa de incertidumbre a la vida familiar. El actor expresó su preocupación por la estabilidad de los niños en caso de que deban mudarse nuevamente, al plantear que cualquier decisión de ese tipo impacta directamente en el vínculo con sus hijos.

“Por supuesto que hay comunicación porque es la mamá de mis hijos”, afirmó al subrayar la prioridad que le otorgan a la crianza conjunta y al bienestar de los menores.
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