CHIMENTOS
Mariano Saborido: “Mi primera escuela de actuación fueron las novelas que veía en la tele con mi abuela”

Mientras la nieve cubre el vidrio del auto, Mariano Saborido, aún con las escenas frescas en la memoria, sentía extrañeza de vivir aquello que tantas veces imaginó. Era su primer rodaje grande, jornadas enteras actuando, ensayando y de pronto, mientras mira el paisaje aparece el camino de Los Siete Lagos, teñido de blanco.
Pero a la vez no podía evitar pensar: “¿Cómo voy a hacer? Estoy recansado”, me repetía interiormente. Pero la energía volvía con el paisaje, la emoción de estar allí, cumpliendo lo que de chico parecía inalcanzable el deseo de actuar en una ficción: “Hija del fuego: la venganza de la bastarda”.
Ser parte del elenco de un culebrón, con todos los condimentos para serlo, desde el guión, la elección de los personajes, estaba cumpliendo su sueño y era todo real. Así lo recordó en conversación con Teleshow: “Esto es un sueño”.
Muy lejos de ese auto, de ese frío, estaba Puerto Deseado. En esa ciudad patagónica, las tardes junto a su abuela marcaban el ritmo del día. Las novelas acompañaban la siesta, y el televisor encendido mostraba otros mundos posibles. Allí nació la idea: ser uno de esos rostros, formar parte de las historias que llenaban la casa de voces y silencios.
Nunca hubo un plan escrito para llegar a Buenos Aires. El deseo creció sin urgencia, entre meriendas y miradas cómplices. Un día, la idea de estudiar comunicación se impuso, y con ella, la decisión de dejar atrás la rutina previsible y la ciudad natal.

Puerto Deseado, Santa Cruz, seguía presente en cada paso, en cada duda, en cada tarde en la que la abuela encendía el televisor y él se permitía soñar.
—¿Cómo te convocaron para el personaje?
—Ya conocía al productor y a Leo Calderón, el guionista, de haber trabajado en ATAV, en la uno, y me dijeron que había un personaje que era para mí. Yo estaba feliz porque era como medio la primera vez que me decían: “Hay un personaje para vos”. Entonces, chocho dije: “Sí, obvio”. Y bueno, cuando lo leí, me encantó. Al principio iba a ser… Yo hago una obra que se llama Lo que el río hace, de las hermanas Marul, y al principio tal vez era un personaje medio que tenía una tonada, porque yo venía obviamente de un correntino. Entonces parecía que por ahí era un personaje que iba a ir por ese lado, como de otra provincia, que vivía ahí en el pueblo en el que está ambientada la serie. Finalmente, eso no quedó y se construyó de otra manera.
—¿Qué te llamó la atención al componer este personaje?
—É es el que averigua y además el primero que sabe la verdad sobre el personaje de la China Suárez. Y ahí se empieza como a jugar, si va a contarle a alguien del pueblo su verdad, porque hasta el momento todos los que saben la verdad de ella son sus amigos, y nadie más. Entonces, ahí ella un poco piensa qué hacer, si matarme o ver hasta dónde llego. Y yo también, por otra parte, digo, bueno: “La mando al frente o me uno”, no voy a espoliar más (se ríe), eso me resultó interesante, bien de novela.

—¿Tu personaje tiene algo especial que le hayas aportado vos?
—El texto estaba escrito casi así tal cual, el guion es bárbaro. Yo creo que había algo de divertirme con el personaje, que eso es lo que le aporté. Encontrarle el tiempo y la gracia, esa nota de humor que tiene este dramón, que es la serie.
—¿Cómo fue tu recorrido previo en televisión y teatro antes de este personaje?
—En ATAV venía de hacer de Paco Jamandreu. Después de ATAV empecé con Separadas, que esa finalmente se canceló por la pandemia, y después estuve un poquito en La 1-5/18, una cosa muy chiquitita, un papel superpequeño que yo hacía de un hijo como no reconocido de Roly Serrano y en un momento aparecía Nazarena Vélez, que era mi madre. Yo creo que Nazarena no se debe ni acordar. Porque fue muy pequeña la participación mía, pero estuve también.

—Disfrutaste del elenco…
—Grabamos todo el día muchas de las escenas que se ven con Antonella Costa, que es el personaje de Rosa, que fue lo más trabajar con ella, yo no la conocía y estuvo hermoso. Y ahí compartimos todo un día de escena en escena, cambiándonos cada fin de escena para grabar nuestras escenas en la tienda. Con la China compartimos también un par de escenas en la tienda, y con Eleonora Wexler también. La China es lo más…relajada, muy buena compañera.
—¿Siempre soñaste con ser actor? ¿Qué novelas o programas te marcaron en tu infancia en Santa Cruz?
—Yo era muy fanático, esto ya más de adolescente, de una novela que se llamaba Mujeres de nadie, que tuvo dos temporadas en Canal 13, tenía un elencazo. En la primera temporada, estaba Susú Pecoraro, con Luis Luque, que hacían la pareja, y Alejandro Awada era el malo. En la segunda temporada la protagonista era Luisa Kuliok, que era su vuelta a las novelas en ese momento. Estaba Virginia Lago, que hacía de madre de Laura Novoa, que era espectacular porque era medio maliciosa. Y después, bueno, Floricienta, Resistiré, Chiquititas, todo lo que había lo consumía. Padre coraje, por supuesto, tantas…

—¿Cuándo comenzaste a hacer teatro?
—Cuando era chico, tipo a los once años, empecé a hacer teatro en un grupo que se armó, que hacíamos como imitaciones de musicales de Cris Morena o High School Musical. Y después ya más de adolescente me pasé a un grupo con de obras de texto y fue divino. Igualmente siempre digo que, mi primera escuela de actuación, fuero las novelas que veía en la tele.
—¿Qué personajes te gustaban interpretar o te identificaban?
—Siempre me gustaban los malos, o los que tenían alguna caractrística especial, como alguna cosita particular de actuación. Me acuerdo que estaba la que hacía de muda, que era Fabiana Lago, ese personaje me encantaba. Como esos personajes así medio periféricos, porque tienen alguna cosa, que aportan por ejemplo un poco de humor y también tener una pequeña historia que contar. Esos me encantan siempre.

—¿A qué edad y por qué decidiste mudarte a Buenos Aires?
—Me vine a los diecisiete. Cuando terminé el colegio, sí, terminé el colegio y me venía a estudiar psicología y después terminé estudiando comunicación social. Hice toda la carrera, no me recibí porque me quedaron como los últimos finales y la tesis.
—¿Cómo viviste la decisión de dejar tu ciudad y qué pensó tu familia?
—Sí, es difícil el salto. Muchos del sur nos vamos a estudiar a Córdoba o a Buenos Aires, es bastante normal la migración. Entonces terminado el colegio, hablé con mis padres, mi familia, y les dije quiero ir a Buenos Aires. No sé por qué, porque yo no la conocía.
—¿Por qué?
—No, no sé, por alguna razón no viajaba nunca a Buenos Aires, entonces no conocía. Córdoba tampoco conocía. Fue así, y… además, yo sabía que acá estaba el teatro y que iba a poder hacer, no sé si actor, pero por lo menos iba a poder ir a ver teatro, iba a poder ir a ver cosas que me gustaban. Tenía como un pálpito que, que bueno, que resultó ser el correcto.

—¿Cómo fue la llegada y la adaptación a la ciudad?
—Imaginate, mi pueblo tiene aproximadamente veinte mil habitantes. Yo siempre digo que es como una cuadra de Palermo. Al principio, er la cinfusión de la gran ciudad. Salía del subte y no sabía dónde estaba. Pero me gustaba, Todo era nuevo. Además, yo vivía solo. Entonces, podía como experimentar medio cierta vida de adulto, pero todavía adolescente, y leer cosas que me gustaban, escuchar música. Y mientras estudiaba, fumaba y leía autores que me gustaban. Me hacía medio el artista de otra época, actuaba solo…
—¿Cómo fue tu red de vínculos en Buenos Aires?
—Sí. Yo tenía una amiga que se había venido a estudiar también acá y hacíamos la misma carrera. Y con ella seguí vinculándome y después, bueno, abrí como las amistades a mis compañeros de la facultad y me hice una muy amiga que hoy en día es mi mejor amiga, que, bueno, no vive más en Buenos Aires. Y después, cuando empecé a estudiar actuación acá, mis amigos de hoy en día, la mayoría son ellos, de los cursos, de mi trabajo de actor, compañeros de clases, de las obras de teatro.
—¿Volvés a Puerto Deseado o recibís visitas de tu familia?
—Voy, voy, sí. Suelo ir tipo una vez por año para las fiestas, una cosa así. Sí, voy, veo a mi familia, también viene ellos a visitarme.

—¿Qué te dice tu familia cuando te ve trabajando junto a actores y actrices reconocidos?
—Están contentos. Además, es medio como impensado, que un chico de un pueblo tan chico y de tan lejos como que trabaje en algo así. Yo los veía de chiquito a muchos de los actores con los que terminé trabajando, y me sigue sorprendiendo.

—¿Recordás alguna experiencia que te haya marcado especialmente al compartir escena con figuras que admirabas?
—Mirá, me pasó una vez con Mercedes Funes, yo a ella la miraba mucho, siempre me pareció una actriz, pero increíble. Su personaje tenía una pequeña difucultar para pronuciar la r. Era muy genial, lo que hacía. Mi personaje no tenía mucha interacción en ATAV, pero bueno, mi personaje le hacía un vestido y yo tenía que ir a la casa de ella y ella me leía unas cartas…esa primera escena con ella me acuerdo que me había puesto muy nervioso, pero me calmé, es la sensación de…estoy actuando con Mercedes Funes (exclama).
—¿Te sigue sorprendiendo trabajar con referentes o ya lo vivís como algo cotidiano?
—Si bien ahora ya se transformó en mi trabajo y lo tomo como algo normal, siempre está el niño en mi interior que dice: “Mirá con quién estoy trabajando, sueño hecho realidad”.
Mariano Saborido
CHIMENTOS
Nicolás Cabré sorprendió con su mensaje para Rocío Pardo: “Te amo con todo mi ser”

El amor atraviesa uno de sus momentos más plenos y eso se nota. Nicolás Cabré celebró los 31 años de su esposa, Rocío Pardo, con un mensaje que desbordó ternura y dejó en claro que la relación está más sólida que nunca. Desde sus historias de Instagram, Cabré compartió una foto de Rocío y escribió toda una declaración de amor.
“Hoy cumple años la mujer más linda y buena del planeta. Te amo con todo mi ser y te deseo la mayor de las felicidades. Te mereces eso y mucho más. Gracias por dejarme compartir la vida con vos. Te amo, te amo y te amooooo. ¡Feliz cumple!!!!!”.
El gesto no pasó desapercibido porque no es común ver a Cabré tan explícito. Siempre reservado, siempre perfil bajo, esta vez dejó en claro que atraviesa un presente distinto. Más abierto. Más entregado. Más enamorado. Y eso, viniendo de él, dice bastante.
La historia entre Cabré y Pardo viene consolidándose fuerte. Se casaron el 3 de diciembre en Villa Carlos Paz, en una ceremonia cargada de emoción y mística. Ella, actriz y productora cordobesa, se convirtió en una pieza central de su presente, no solo en lo afectivo sino también en lo laboral, compartiendo proyectos y temporadas teatrales.
EL RECUERDO DE LA MADRE DE NICOLÁS CABRÉ
Pero detrás de este presente luminoso hay una sombra reciente. Hace unos días, Cabré recordó la muerte de su madre en una entrevista: “Sí, hace cuatro meses. No tengo bien la fecha, pero fue hace cuatro meses. Tenía sus cositas, pero no era nada grave. Tenía 73 años y se fue. Así es la vida”, expresó con serenidad.
Y sobre el casamiento agregó: “Fue un momento soñado, un casamiento hermoso”. Aunque reconoció el peso de las ausencias: “Al no estar mi mamá, la que estaba al lado mío era Rufi”. También habló de su padre: “La ausencia también de mi papá y de mi mamá fue un momento muy emocionante. Se los recordó en todo momento y de alguna manera estuvieron siempre ahí”.
Nicolás Cabré, Rocío Pardo
CHIMENTOS
Catherine Fulop se prepara para ser abuela y acompaña a Oriana Sabatini y Paulo Dybala en la dulce espera: “Modo abuela activado”

La espera de la primera nieta de Oriana Sabatini ha provocado una profunda emoción familiar. Catherine Fulop permanece en Roma junto a su hija, compartiendo estos días decisivos antes del nacimiento.
La actriz expresó su alegría y expectativa al vivir en Italia esta nueva etapa, entregando un mensaje cargado de cariño durante la espera de su primera nieta. Fulop relató cómo el ambiente diario se ha transformado en motivo de celebración y unión familiar, describiendo la experiencia con ternura y participación activa.

“Modo abuela activado en Italia. Paseos, fútbol, risas y mucha pancita hermosa”, afirmó Fulop, reflejando la cercanía especial que comparte con Oriana en el día a día.
El vínculo entre madre e hija se ha fortalecido en este periodo de anticipación por la llegada de la bebé. El entorno familiar vive con expectación cada jornada, abrazando este momento de cambio y alegría, convencidos de que la familia está a punto de sumar un nuevo motivo de felicidad.

Por otra parte Catherine Fulop ha comunicado que su madre, Cleopatra García, de 90 años, fue sometida a una doble intervención quirúrgica en Venezuela tras una caída que agravó un cuadro de artrosis severa. Este dato, confirmado por la propia Fulop a través de sus redes sociales, impacta en la agenda personal de la artista, instalada en Roma para acompañar a su hija, Oriana, en la fase final de su embarazo. Fulop ha reorganizado compromisos laborales para priorizar la contención familiar, mientras enfrenta la distancia con el epicentro de la crisis sanitaria y política de su país de origen.

El contexto clínico de García se ha visto afectado no solo por la patología degenerativa, sino también por la logística médica en Venezuela. Tras la primera intervención se produjo una nueva caída, que derivó en una luxación de cadera y la necesidad de una segunda operación. Fulop detalló que el cuadro se complicó por una hemorragia, que requirió transfusión de sangre y dejó a su madre postrada y en recuperación. La actriz reveló que la toma de decisiones médicas debió darse a distancia, apoyándose en el criterio de los profesionales venezolanos.
Este episodio pone de relieve la doble presión que enfrenta Fulop: mientras aguarda el nacimiento de su primera nieta en Europa, mantiene el monitoreo permanente de la evolución de su madre, en un país marcado por la inestabilidad del sistema de salud. La propia Fulop admitió que su corazón “permanece en Venezuela” durante este período.
Según relató Fulop a través de un video difundido en redes sociales, el ciclo de procedimientos médicos comenzó cuando García “empezó a no poder caminar” tras una caída. Los estudios descartaron fractura, pero confirmaron el diagnóstico de “súper artrosis”. La urgencia y posterior recaída clínica alteraron las rutinas de la actriz. Fulop exclamó: “Uno a la distancia, bueno, como que sí, opérenla, si es lo que dicen los médicos, opérenla”, reflejando la gestión remota sobre decisiones de alto riesgo quirúrgico.

Las complicaciones postoperatorias incluyeron una segunda caída, luxación, y la necesidad de nueva intervención quirúrgica. “Perdió sangre, tuvo un derrame, transfusión de sangre… se complicó la cosa. Ahora está postrada, o sea, en cama, porque no se puede parar”, detalló la actriz, añadiendo que es improbable que García pueda movilizarse en el corto plazo.
Fulop enfatizó la gravedad del cuadro familiar en el marco de la coyuntura general de Venezuela. En su publicación aseguró: “Activo mis redes para alzar la voz de aquellos que no la tienen, como los presos políticos, como un montón de gente que está sufriendo”. La artista reiteró su implicancia pública, utilizando su alcance digital para amplificar reclamos vinculados a la situación política y social en su país natal.
Catherine Fulop,Oriana Sabatini,Ova Sabatini,familia,embarazo,nieta,abuela,Italia,celebración
CHIMENTOS
Mario Pergolini confesó qué problemas tuvo por su vida súper desordenada: «Te lleva a la angustia y al pánico»

En las últimas horas, Mario Pergolini se sentó en el estudio de Vorterix y participó del ciclo de streaming llamado Desde el respeto donde desde el humor ácido y la intelectualidad que lo caracterizan habló de todo y expuso detalles que hacen a su vida personal.
Lejos del conductor reacio y distante a las entrevistas, el ex líder de CQC se mostró cómodo, distendido y con ganas de contar cosas que hacen a su privacidad. Así, en ese contexto, al ser consultado por si tenía manías, remarcó: “¿TOC? Tengo que decir algo, yo fui muy desordenado con mi vida, en general”.
“Hasta los veintilargos tuve una vida muy desordenada. Y la única forma que pude superar un montón de cosas que me eran complicadas superarlas, fue decir ´tengo que tener conducta´”, aclaró de entrada Mario quien bien es recordado como aquel chico rebelde de los ´90.
En esa línea y siguiendo con el tema, Pergolini hizo hincapié en los cambios que asumió y agregó: “Y me propuse hacer cosas que, aunque no me gustaran, las tengo que hacer igual. Por ejemplo, correr. Empecé un poco a correr y nunca dejo que el cerebro me gane”.
ATRAS QUEDO EL MARIO PERGOLINI REBELDE DE LOS ´90
“Basta loco, esto ya no. entonces tengo conducta. Eso le gana al cerebro. También hay todo un proceso que comúnmente te lleva a la angustia. Y al pánico. Siempre le digo a la gente que está en ese problema que cuando vos empezás a charlar, estás charlando vos, con vos en tu cabeza y el tema sos vos”, destacó Mario.
Finalmente, luego de contar también que, dentro de los cambios que atraviesa, bajó mucho de peso en el último tiempo, Mario remató: “Entonces ahí hay un problema. Te vas a tener que correr porque es loop asesino ese. Cuando vos hablás y el tema sos vos… . Estuve ahí”.
Mario Pergolini
CHIMENTOS3 días agoEvangelina Anderson contó qué pasará con sus hijos ante el próximo desafío de Martín Demichelis en España
CHIMENTOS1 día ago¡Tensión en vivo! Aníbal Pachano y Nancy Pazos protagonizaron un cruce explosivo en la mesa de Mirtha Legrand
CHIMENTOS2 días agoLas predicciones más importantes en la vida de cada signo del horóscopo en marzo, según Jimena La Torre: «Será un cambio rotundo»












