CHIMENTOS
El Polaco habló de la foto en un hotel con su supuesta amante: la reacción de Barby Silenzi

En épocas de VAR, un pie en posición adelantada es motivo suficiente para anular el gol. Y en épocas de redes sociales, un «piesito» (SIC) en un lugar indebido, que se asoma inesperadamente entre las sábanas, ¿alcanza para confirmar una infidelidad? Por lo pronto, hay que identificar a quién le pertenece. Ese es el principal argumento —válido, por cierto— que el Polaco esgrime para gritar a los cuatro vientos que no engañó a Barby Silenzi.
Recapitulemos. Resulta que el cantante posteó en su Instagram una selfie que se sacó ante un espejo, en el baño de un hotel de Tucumán. De fondo, en la bañera, el pie de una mujer queda al descubierto detrás de la cortina. La pregunta surgió de inmediato: ¿forma parte de la antamonía de Barby o pertenece a una amante ocasional?
La propia bailarina —quien mantiene con el Polaco una relación amorosa marcada por las idas y vueltas— aclaró: «Ese es mi pie porque esa foto es de cuando fuimos (de vacaciones) a Las Vegas». Pero entonces, ¿por qué el músico, al postear la instantánea, la ubicó en Tucumán?
Para colmo, al rato, una joven oriunda del Jardín de la República subió fotos muy comprometedoras con el Polaco, declarándose dueña del pie en cuestión que, a esta altura, ya era más famoso que la zurda de Messi.
En medio de las habladurías, faltaba la palabra del Polaco. Que un día después, llegó. ¡Y cómo se hizo oir!
QUÉ DIJO EL POLACO DE LA FOTO CON SU SUPUESTA AMANTE
En una historia en su Instagram, que la propia Silenzi reposteó al instante, el Polaco se defendió con un descargo casi visceral, que tuvo un preámbulo elocuente: «No soy de aclarar giladas, pero me tienen los huevos llenos…», se sinceró. Y entonces, fue al hueso: «Ese piesito (SIC) que se ve, en la foto que dicen que supuestamente es de mi amante jajajaja, es de Barby».
«Es una foto vieja de cuando viajamos con la familia de vacaciones», amplió el cantante de cumbia, quien aclaró que sus palabras tiene como objetivo «que los boludos dejen de hablar giladas». Y razonó: «Tan idiota no voy a ser para subir una foto con el fondo de un pie». El Polaco concluyó con una broma, que la menciona tácitamente a Barby: «Amantes, apenas puedo con una».

CHIMENTOS
El último deseo de Marcelo Araujo antes de morir: en qué estadio del fútbol argentino pidió que tiren sus cenizas

La muerte de Marcelo Araujo dejó un vacío enorme en el mundo del fútbol y el periodismo deportivo. Su estilo marcó una época y acompañó a generaciones enteras frente al televisor. Pero, en medio del dolor por su partida, comenzó a conocerse una información que nadie esperaba: el último deseo que dejó antes de morir.
Mientras el periodista Martín Liberman reveló detalles del confuso episodio ocurrido durante su despedida en el cementerio de la Chacarita —donde no hubo velatorio y todo se dio de manera íntima—, hubo un dato que llamó especialmente la atención y que hasta ahora se mantenía en estricta reserva.
Según contó Liberman, Araujo expresó en vida su voluntad de que sus cenizas fueran esparcidas en un estadio del fútbol argentino. Un pedido cargado de simbolismo para alguien que hizo del relato deportivo su legado. Sin embargo, lo más impactante no es ese deseo en sí, sino el lugar elegido.
De acuerdo a la información a la que accedió Paparazzi, el estadio en cuestión sería el de San Lorenzo de Almagro. Una revelación que generó sorpresa incluso dentro del ambiente futbolero, ya que el relator jamás hizo pública su simpatía por ese club.
A lo largo de su extensa carrera, Araujo se caracterizó por mantener una postura absolutamente imparcial en sus transmisiones. Nunca dejó entrever preferencias ni inclinaciones, algo que reforzó su credibilidad y lo convirtió en una de las voces más respetadas del país.
Sin embargo, en la intimidad, la historia era otra. Personas de su círculo más cercano aseguran que su vínculo con San Lorenzo era real, profundo, pero completamente reservado. Nunca lo expuso públicamente ni permitió que eso interfiriera en su trabajo profesional.
Esa coherencia, incluso en silencio, fue parte de su sello. El dato sobre el destino de sus cenizas se suma así a una serie de revelaciones que comenzaron a surgir tras su muerte y que permiten reconstruir una faceta más personal del relator, lejos de los micrófonos.
Por ahora, no se confirmó cuándo ni cómo se llevará a cabo este último deseo. Pero lo cierto es que, de concretarse, sería una forma tan simbólica como emotiva de despedir a una de las voces más icónicas del fútbol argentino.
Porque si hubo alguien que supo vivir el fútbol con intensidad, fue Marcelo Araujo. Y, tal vez, también quiso quedarse para siempre en una cancha.
Marcelo Araujo
CHIMENTOS
Una participante de Ahora Caigo contó que se distanció de sus amigas y Darío Barassi la aconsejó: “Puliendo las amistades”

Las tardes de Ahora Caigo (El Trece) tienen su propio ritmo y un protagonista indiscutido: Darío Barassi. Con su humor ácido, sus ocurrencias y su capacidad para improvisar, el conductor logra que cada emisión sea una mezcla de diversión, espontaneidad y momentos inesperados que atrapan tanto a los presentes en el estudio como a quienes siguen el ciclo desde sus casas. En el programa de este martes, Barassi protagonizó un intercambio especialmente divertido y reflexivo con una de las participantes, Delfina, una joven de 23 años que se presentó como ingeniera en alimentos y que rápidamente despertó el interés del conductor al hablar sobre sus amistades, siempre dispuesto a indagar en la vida de los concursantes.
La charla comenzó con una pregunta que ya es marca de Barassi: “¿Tu grupo de amigas? ¿Sos amiguera o no tanto?”. Por su parte, Delfina respondió con sinceridad: “Tengo mi mejor amiga de toda la infancia, que se llama Solcho”, comentó, y sumó una dedicatoria para el conductor: “Te ama, te amamos”. Barassi, sin perder el ritmo, devolvió el cumplido y fue por más: “¿Sos más de amigas, de una amiguita, dos amigas?”. Acto seguido, la joven fue contundente: “De una, porque… después te traicionan”.
El tono del programa cambió y la música de tensión acompañó la confesión. “¿Qué pasó acá, Delfi? ¿Una te traicionó o un grupo te traicionó? Todo un grupo. ¿Por qué? Ahora quiero saber. ¿Hay algún pibe metido en el medio?”, indagó Barassi, a lo que la participante negó categóricamente: “No”. El conductor, curioso, insistió: “¿Y por qué fue? ¿Querés contar…?”. La competidora explicó, un poco incómoda: “Se la mandaron. Pero no fue con un pibe”. Barassi buscó detalles: “¿Con qué fue? Quiero saber”. Ella, entre risas nerviosas, agregó: “Ay, no sé cómo explicarlo”. Finalmente, la participante resumió la situación: “Me dejaron de lado”.
Barassi interpretó la situación y puso en palabras lo que muchos sienten en algún momento de la vida: “¿Pero por una cuestión que es social, como que se empezaron a hacer una movida…?”. Delfina asintió: “No, como que yo estaba todo el día o laburo y estudio y nunca tenía tiempo”. Barassi concluyó: “Nunca tiene tiempo, la dejamos de lado. No la bancamos. Bueno, bueno, pero está bien ir puliendo las amistades”.
El conductor, lejos de limitarse a escuchar, aprovechó el momento para compartir una lección sobre los vínculos. “Y que queden las que sí valen la pena. Aparte, ojo, dentro de todo el grupo seguro que algunas también lo valen, pero se dejan llevar medio por la manada y…”. Delfina coincidió: “Sí, eso es lo malo”. El presentador, en tono paternal, le sugirió: “Bueno, por eso. Pero podés ir una por una. Con las que te interesa a vos, las encarás y decís: ‘Che, for…, dale’. Bueno, me gusta. Ay, muy paternal estuve, chicos”. El público respondió con risas y Delfina reconoció: “Sí, la verdad que sí”.

El momento continuó con el desarrollo normal del juego, pero la participación de Delfina dejó una huella especial. Barassi, fiel a su estilo, no dudó en lanzar otra de sus preguntas inesperadas. “Cristóbal Colón, ¿sabés quién es?”, bromeó mientras la música de tensión ambientaba el estudio. Delfina, entre risas, pidió la siguiente pregunta, pero finalmente respondió: “Sí sé quién es, pero…”, a lo que el conductor la ayudó: “Es conocido en la historia, ¿por qué? Por descubrir…”. Delfina respondió, divertida: “América”. Barassi, con su clásico humor, resopló y dio pie a la siguiente etapa del programa.
Así, Ahora Caigo volvió a demostrar por qué es uno de los programas más frescos y genuinos de la televisión argentina. Entre anécdotas, juegos y reflexiones, Barassi y sus participantes logran que cada tarde sea única, con momentos que van del humor a la emoción y que, como en el caso de Delfina, dejan enseñanzas sobre la amistad, el crecimiento personal y la importancia de animarse a ser uno mismo, sin miedo a quedarse con quienes realmente valen la pena.
CHIMENTOS
El peor día en la vida de Emilia Mernes: un ex la acusó de tóxica y celebró porque «tarde o temprano todo sale a la luz»

La fila para pegarle a Emilia Mernes crece prácticamente minuto a minuto. De buenas a primeras, o de la noche a la mañana, todo el mundo parece haber confabulado para desatar una «tormenta perfecta» que azota con fuerza y poder devastador a la novia del Duki, señalada por propios y extraños como una de las muchachas más envidiadas del ambiente musical. ¿Por qué será?
Hace unas semanas fue Tini Stoessel la que habló de «víboras» que la dejaron «hecha concha». No la nombró, pero todos le apuntaron a Emilia, a quien acusan de haberle robado «buena parte de su equipo de trabajo». Pero para muchos ese no es motivo para tanta enquina y tanta bronca. Algo más tiene que haber, sensación que se profundizó en las últimas horas cuando hubo una avalancha de mujeres famosas que ¡pimba! de un momento a otro dejaron de seguir a la entrerriana.
María Becerra, se sabe, hizo causa común con Tini y también le apretó el botón maldito de Insta. Después llegó una avalancha de famosas que incluyó a dos de las siempre polémicas «mujeres del seleccionado nacional», nada más y nada menos que Antonella Roccuzzo, la esposa de Lionel Messi, y a Valu Cervantes, pareja y madre de los hijos del también campeón mundial Enzo Fernández. Hubo más, bastantes más, pero ellas se llevaron todas las miradas.
Yanina Latorre metió la cuchara en el tema, y cuando parecía no haber mucho más para agregar en este embrollo los usuarios de las redes descubrieron que un ex de Emilia, antes llamado Joel Pimentel y ahora conocido como Joel Deleón, tuiteó algo que hizo recordar otro posteo suyo, donde consideraba que la pareja naufragó porque la otra persona era tóxica.
UN EX DE EMILIA MERNES SALIO A DECIR LO SUYO EN EL PEOR DIA DE LA VIDA DE LA CANTANTE
DeLeón escribió «tarde o temprano todo sale a la luz», frase que llevó a sus seguidores a pedirle que «contara todo». «Serví la olla, querido, y danos de comer a todos» le rogaron. «Di, hace años pero estaba loco» respondió él. Sin embargo, sus fans no se quedaron quietos y hurgaron y hurgaron hasta que lograron el hallazgo: eso que había dicho él en su momento, cuando aún era Joel Pimentel. Y sí, bastante «pimentel» tenía lo que dijo.
«Estuve con alguien por como 1 año y medio y cortamos hace como un mes, algo así. Esta persona me mentía, me tenía ahí cuando ella quería, así que por estar tan entregado siento que de alguna manera estaba siendo conrtolado, parte de eso fue mi culpa. Esta persona hablaba pura mierda de todo el mundo y en las redes se hace la amiga de todos y por por ciego no le decía nada. Había una persona que siempre se metía en medio y ni le importaba un carajo que destruía lo que había, que en su momento fue muy lindo. Por eso mismo a veces sentía desconfianza y me hacía la cabeza a veces que está muy mal. Me llamaba tóxico porque le hacía preguntas, pero la tóxica era ella» escribió aquella vez. Y aunque no la nombró -al fin de cuentas, nadie lo hace- ninguno dudó a quién se refería.
Emilia Mernes, Duki, Joel Deleón
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