• Mié. Abr 14th, 2021

LaLiga Santander


Real Madrid – Eibar (S/16.15 horas)

Actualizado

Con la lesión del capitán, el canterano vuelve a aparecer como solución de emergencia del Madrid. Deslumbró contra el Atalanta y ha jugado al completo los últimos diez partidos

Nacho Fernández, durante el partido ante el Alavés.
Nacho Fernández, durante el partido ante el Alavés.

El Real Madrid no pierde un partido desde el pasado 30 de enero. En una tarde extraña en el Di Stéfano, el conjunto de Zinedine Zidane cayó en casa contra el Levante: 1-2. Fue un momento de crisis, una señal de alarma antes de las semanas clave de la temporada. Dos meses después de aquello, el cuadro madridista ha superado la eliminatoria de octavos de final de la Champions contra el Atalanta y ha recuperado distancia con respecto al Atlético, líder de la Liga con cuatro puntos de ventaja sobre el Barcelona y seis sobre los blancos. Diez encuentros de los que el Madrid ha vencido ocho y ha empatado dos, y en los que sólo cuatro futbolistas han sido titulares el 100% de las veces: Thibaut Courtois, Ferland Mendy, Raphael Varane y Nacho Fernández.

«Siempre cumple», repite el madridismo sobre el defensa canterano. Y es que en esa decena de partidos, Nacho ha jugado los 90 minutos en todos y no ha bajado del 6 como nota final en cada cita, según la web de estadísticas Who Scored. 7,51 y 7,13 en la ida y la vuelta contra el Atalanta, sus mejores noches, y una regularidad que ha convencido a Zidane durante la ausencia por lesión de Sergio Ramos. Ahora, con el capitán de nuevo en la enfermería -«nadie tiene la culpa, son cosas del fútbol», resumió el técnico-, Nacho volverá a gozar de responsabilidad en la semana más importante de la temporada merengue. Después del duelo de hoy contra el Eibar llegará la ida ante el Liverpool (martes 6), el clásico contra el Barcelona (sábado 10) y la vuelta en Anfield (miércoles 14). Tres fechas en las que Nacho hará lo que lleva una década ejecutando: poner parches. Y ponerlos bien.

El próximo 23 de abril se cumplirán diez años del debut de Nacho con el primer equipo del Madrid. Fue en Mestalla, en un 3-6 donde Mourinho le entregó la oportunidad que llevaba otros diez años buscando. «Mourinho me lo dio todo», ha dicho en varias ocasiones. Entró en La Fábrica en 2001, con 11 años, y veinte después ha completado una carrera excelente como hombre de rotación y de club que todavía no tiene fin. Tras dos Ligas y cuatro Champions, la dirección madridista le adora, la afición le adora, el entrenador le adora, los compañeros le adoran… Porque lo más ‘anormal’ en Nacho es que es «un tipo normal», insisten en Valdebebas. Un tipo normal en el medio del club más importante del planeta. No vive en una millonaria casa en La Finca, sino en Alcalá, su rincón de toda la vida junto a su novia de toda la vida. Allí tiene a sus amigos, a su familia y dirige con su hermano Álex, futbolista del Cádiz, la academia de fútbol NAF, situada en el colegio al que fueron de pequeños.

Contrato hasta 2022

El contrato de Nacho termina en junio de 2022 y, como está haciendo Lucas Vázquez, querrá observar qué dice el mercado sobre él. Mientras, gastará el tiempo libre con sus tres hijos pequeños, dará alguna vuelta en bicicleta por el parque natural de Alcalá o se adentrará en alguna novela histórica, sus favoritas. Y el fin de semana, al césped: es el 11º jugador con más minutos de la plantilla a pesar de la lesión muscular que sufrió al principio de temporada y de haber dado positivo en coronavirus, y va camino de cuadrar otra campaña como perfecto hombre de rotación. Jugó 13 partidos en la 12-13, 19 en la 13-14, 22 en la 14-15 y en la 15-16, 39 en la 16-17, 42 en la 17-18, 30 en la 18-19, 10 en la 19-20 y lleva ya 20 en la actual.

Una regularidad que se torció por primera vez en marzo de 2018, cuando dejó el césped entre lágrimas por la primera lesión de su carrera deportiva. Pero en la Ciudad Deportiva insisten en la ética de trabajo del canterano, aprendida por la responsabilidad de quien debe estar alerta a su diabetes desde los 12 años. «Siempre trabaja, siempre serio», recordaba hace poco Zidane. Una lesión en los ligamentos le apartó del terreno de juego el curso pasado y el Covid-19 le obligó a aislarse a inicios de este año, pero volvió a tiempo para ejercer de parche vital en las horas más bajas del Madrid. Siempre cumple.

Conforme a los criterios deThe Trust Project

Saber más

Optimized with PageSpeed Ninja