ECONOMIA
Analistas dicen que el mercado duda de la promesa de Caputo sobre el dólar

La revelación del ministro de Economía, Luis Caputo, de que el Gobierno le pidió al FMI que el desembolso inicial del acuerdo sea mayor al 40%, superior a lo que históricamente gira el Fondo, no calmó al mercado, sino que genera más inquietud sobre las modificaciones en el régimen cambiario que exigirá el organismo, según la visión de analistas.
Los especialistas plantean que el mercado no le cree al ministro que no habrá devaluación, y esa incertidumbre se reflejó en la renovada presión alcista sobre el dólar blue y las divisas financieras, Contado con Liquidación y en la plaza de futuros que se registró en el comienzo de la semana, potenciado por un contexto internacional adverso que influyó en la caída de los bonos y acciones argentinas en Wall Street, y el salto del riesgo país.
En este clima de mayor tensión, Caputo aseveró que no «hay posibilidad de cimbronazo con el dólar», pero algunos expertos advierten que ese riesgo existe. Por lo pronto, los analistas auguran que la volatilidad sobre los dólares paralelos se mantendrá hasta que no se conozca la letra chica del acuerdo con el FMI y el futuro esquema cambiario.
Desembolso de dólares del FMI superior a 40%: las dudas del mercado
La directora gerente del FMI Kristalina Georgieva dijo el lunes que es » una solicitud razonable» un posible primer desembolso del 40%.
Sobre el monto del primer desembolso, Nery Persichini, estratega de GMA Capital, destacó que un informe de la Consultora 1816 indicó que «de los 311 programas aprobados por el FMI desde el 2000, en el 59% de los casos el primer desembolso fue inferior al 20% del monto total del programa. La muestra se extiende a casi un 92% de los acuerdos si hablamos de un primer desembolso menor al 50% del monto total. Para el caso argentino, la historia es incluso más ácida, ya que en los dos últimos EFF concretados el desembolso promedio rondó el 20%».
En este contexto, Florencia Fioretin, economista de Epyca, señaló que «lo que está ocurriendo en el mercado es que todos los mensajes que emite el Gobierno para generar certidumbre y calmar generan el efecto contrario, porque dejan en evidencia que aún no tiene resuelto el acuerdo, y se empiezan a generar cada vez más hipótesis acerca de los motivos, montos de los desembolsos, cantidad de desembolsos, requerimientos por parte del FMI».
«Mientras más insiste el Gobierno en aclarar que no habrá una devaluación, más deja en evidencia que hay presiones por una devaluación. El FMI puede aceptar (un desembolso mayor al 40%), pero bajo más condiciones. Y creo que no terminan de cerrar el acuerdo porque no quiere prestar con un tipo de cambio tan poco competitivo», evaluó.
Persichini concordó que «aunque el superávit fiscal mejore la tolerancia al super peso, probablemente el FMI no se sienta cómodo con este nivel de tipo de cambio real y su capacidad para incentivar la generación de divisas vía cuenta corriente«.
En sintonía, la economista Natalia Motyl sostuvo que «el mercado financiero ha dejado de confiar en la palabras de Caputo, sus declaraciones desafortunadas y precipitadas, junto con las idas y vueltas en las negociaciones con el FMI sin ofrecer ningún tipo de precisión, han contribuido a una agudización de la crisis de confianza, y este deterioro ocurre en un contexto en el que Argentina ya enfrenta un fuerte impacto por factores externos, lo que profundiza aún más la inestabilidad».
«Caputo no logra influir positivamente en las expectativas del mercado, que anticipa una devaluación inminente. Esta percepción responde a la creciente incertidumbre sobre la disponibilidad de reservas internacionales y la falta de señales claras sobre la dirección de la política económica», esgrimió.
De igual mirada, Joaquín Marque, director de UG Valores, alegó que «si el mercado creyera en su totalidad las declaraciones del equipo económico, y que el FMI no pedirá condicionamientos, no tiene sentido apostar a favor de la devaluación». Y acotó que «la duda consiste en que las afirmaciones del ministro son opuestas a lo que el FMI requiere habitualmente para firmar un acuerdo».
A su vez, Ian Colombo, Financial Advisor de Cocos Capital, sostuvo que «el mercado no le cree al Gobierno; consideran que va a tener que devaluar porque eso es lo que le va a pedir el FMI lo cual creemos que no va a ser así».
«El FMI se suma a un plan de estabilización de Argentina y no al revés. Entonces estimamos que no va a haber una devaluación, pero el mercado de alguna manera le tiene miedo a eso y se cubre. La subida del dólar responde a esa incertidumbre».
María Belén San Martino, economista de Balanz, evaluó que «las negociaciones con el FMI están muy avanzadas, pero el mercado ha adoptado una postura más cauta ante la expectativa de posibles modificaciones en el esquema cambiario»
«Si bien en los últimos días hubo mayores definiciones sobre el acuerdo con el FMI, aún quedan puntos por resolver y es probable que se esté evaluando si el Gobierno asumirá compromisos adicionales para acceder a un desembolso mayor al habitual. El monto del desembolso y el ritmo de transición hacia un régimen cambiario más flexible son dos temas que están estrechamente relacionados».
Más dólares a cambio de un nuevo régimen cambiario
Para Motyl, «solo en un escenario donde se establezca un régimen de flotación del tipo de cambio y se concrete una salida ordenada del cepo cambiario, el FMI podría considerar un desembolso» inicial significativamente mayor al habitual.
En sintonía, el economista Federico Glustein cree que «puede ser que el FMI desembolse más de lo habitual por la situación actual de Argentina, pero exigirá condiciones, como liberar el cepo por completo, flexibilidad del tipo de cambio, reducción de trabas burocráticas, entre otras, que chocan con el deseo del ministro».
Roberto Geretto, Head Portfolio Manager de Adcap Grupo Financiero, consideró que «es posible que el FMI acepte el pedido de Argentina, ya que el país ha mostrado avances muy importantes en solucionar los desequilibrios macro, en especial en el frente fiscal».
En cuanto a condiciones que estimó que «los candidatos naturales son eliminar el dólar blend, y tener un esquema menos discrecional para intervenir en la brecha, y también habrá que ver cuánto se flexibiliza el cepo y el esquema cambiario actual».
El analista financiero Christian Buteler aseveró que la presión sobre los dólares persiste porque «el mercado sigue creyendo que habrá modificaciones en el esquema cambiario», por lo cual dijo que «lo único que puede llegar a calmar al mercado es saber cuál va a ser el próximo régimen cambiario porque mientras no se sabes si puede seguir el crawling peg, los exportadores van a seguir intentando postergar la liquidación todo lo que puedan, y los importadores demandando».
«Algún cambio va haber. Salir del cepo antes de las elecciones no creo por la inestabilidad cambiaria que podría provocar. Imagino que algo pasará con el dólar blend, no se si eliminarlo o reducir el 20% actual, pero no creo que el FMI le ponga dólares y siga dejando que el BCRA pierda la posibilidad de comprar divisas en el MULC. Y salir del crawling del 1%. No se si hacia un régimen de bandas, o acelerarlo al ritmo de la inflación», especuló.
Maximiliano Ramírez, socio de Lambda Consultores, dijo que el «lógicamente el FMI busca que el tipo de cambio sea lo más flotante posible,pero creo que el programa que va a tratar de implementar Argentina es el que vino haciendo últimamente, no creo que haya un salto discreto en los tipos de cambio».Según su visión, «posiblemente haya alguna corrección cambiaria después de las elecciones, pero antes no creo que el Gobierno opte por tomar ninguna medida muy agresiva porque eso incrementaría los dólares alternativos, y eso generaría mayor inflación, y el Gobierno va a seguir priorizando es la dinámica (a la baja) de la inflación»
Asimismo, Horacio Miguel Arana, economista de la Fundación Internacional Bases sostuvo que «hay una expectativa muy grande por el acuerdo con el FMI, principalmente en los desembolsos y en su cronograma, y hasta que no se oficialice todo va a generar dudas en exceso»
«A eso se suma la incertidumbre por el régimen cambiario post unificación, si será flotación o tipo de cambio fijo. También es importante ver lo que el gobierno jugó a cambio del acuerdo. Por ende, el mercado se pregunta si habrá una devaluación o una relajación del crawling. De todas formas, las lecturas que debemos hacer en el corto plazo es que la tensión global por los aranceles de Trump y todas sus medidas proteccionistas, sumado al miedo internacional de que EEUU caiga en recesión, es la principal variable que está afectando a los mercados locales», comentó.
Luis Caputo dice que no habrá un cimbronazo del dólar: qué dice el mercado
Caputo aseguró que «no hay posibilidad de cimbronazo del dólar». Y justificó: «Es un esquema monetario y fiscal tan robusto que puede haber volatilidad pero no cimbronazo».
Al respecto, Geretto replicó que «si bien el actual ordenamiento macro hace menos propenso una corrida contra el dólar, no hay que perder de vista que estamos en un año electoral, el tipo de cambio real actual no es alto, y las reservas netas son negativas«.
«Así, un riesgo de implementar bandas cambiarias es que el mercado vaya a testear la banda superior», acotó.
Motyl afirmó que «un aspecto clave que parece subestimado por el ministro es la dinámica entre la oferta y la demanda de pesos; aunque la oferta monetaria se mantenga estable, la demanda de la moneda local puede desplomarse rápidamente en un contexto de desconfianza».
«La falta de credibilidad en el plan monetario y la percepción de una devaluación inminente incentivan a los agentes económicos a desprenderse de pesos y buscar refugio en el dólar, acentuando aún más la presión cambiaria», destacó la experta, por lo que consideró que existe el riesgo de un cimbronazo del dólar «por caída de la demanda del peso».
Además, advirtió que «el contexto internacional agrava la situación, los recientes anuncios de Donald Trump sobre la imposición de nuevos aranceles han intensificado la guerra comercial, impactando negativamente en los mercados emergentes como Argentina, y esto se refleja en el aumento del riesgo país, la caída de los bonos soberanos y el deterioro de las acciones argentinas».
A su vez, un informe de la consultora LCG planteó: «Es evidente que, si el BCRA tuviera reservas infinitas, la probabilidad de corrida se acotaría notablemente. Pero como lejos está este respaldo en dólares de ser infinito (incluso con dudas de cómo será el cronograma de desembolsos del FMI o los montos adicionales del resto de los organismos internacionales), afirmar que u$s50.000 millones más que duplica el valor en dólares de la base monetaria tal vez no resulte del todo eficaz para anular toda duda sobre la evolución cambiaria».
La consultora también subrayó que «la base monetaria (y en particular su mayor componente, los billetes que tienen los argentinos en sus bolsillos) es lo último que se usa para correr al dólar, dado que es el instrumento más transaccional que hay».
Por lo tanto, hay que mirar qué otros activos en pesos los argentinos tienen a disposición si quisieran comprar dólares: depósitos bancarios, lecaps y bonos en pesos en general, ya sea teniéndolos directamente o a través de fondos comunes de inversión. Esos pesos que pueden ir potencialmente al dólar superan los $100.000 millones.
Pablo Repetto, jefe de Research de Aurum Valores, razonó: «Caputo obviamente tiene que decir que no habrá cimbronazo, lo cierto es que las condiciones deberían darle la razón pero eso no quiere decir que no hay momentos de tensión, y la situación global no acompaña tampoco así que ese mix contribuye a empeorar todo».
Al respecto, un informe de Aurum recalcó que «la historia argentina ha sido pródiga en episodios de stress y crisis cambiarias muy severas aún con niveles mucho mayores de Reservas / Base Monetaria que aquellos a los que se llegaría con un ingreso de fondos del FMI+Organismo Internacionales que lleve el stock de las reservas brutas a u$s 50.000 millones».
Por su parte, Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance señaló que «estamos logrando un superávit mensual constante con baja de gasto estable y eso es un dato muy positivo para evitar cimbronazos».
«En junio de 2024 el dólar se fue a $1.400 cuando el Gobierno empezó a bajar la tasa pero luego se calmó con la llegada del blanqueo, que fue de un monto similar al que desembolsará el FMI, entonces debería tener un impacto parecido», aseveró.
De igual diagnóstico, San Martino aseguró que «más allá de la volatilidad actual, el ancla fiscal sigue firme y el sobrante monetario es bajo, lo que reduce la posibilidad de movimientos disruptivos en el tipo de cambio».
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,dolar,fmi,luis caputo
ECONOMIA
Alejandro Werner, exdirector del FMI: “El equipo económico y el presidente están más abiertos a la acumulación de reservas”

Aunque sigue preocupado por la escasez de reservas y el futuro del régimen cambiario del gobierno argentino, no hay dudas de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobará la próxima revisión del acuerdo con la Argentina, dijo el exdirector del Departamento “Hemisferio Occidental” del organismo, Alejandro Werner, quien en una entrevista radial remarcó: “Argentina ha hecho muchas cosas mejor de lo que el Fondo esperaba, sobre todo lo fiscal y también la parte de desregulación, de apertura, etcétera”.
Será así a pesar de que el FMI, subrayó, “sí está muy preocupado por dos cosas, la falta de acumulación de reservas y de la falta de claridad de cómo irse moviendo a un régimen cambiario que tenga mayor flexibilidad y que le permita a Argentina eventualmente revertir el atraso cambiario”. El Fondo, aseguró, “va a empujar mucho para lograr cambios en esa dirección, pero el acuerdo se va a dar, a principios del año que viene vamos a tener noticias a ese respecto”.
En el programa Buenas Tardes, China, por radio Led, Werner relativizó las afirmaciones del propio Milei de que la Argentina ya no necesita sumar reservas, pues la meta con el FMI se hizo en un momento en que no tenía acceso a otras fuentes, pero lo tendrá con la reducción del riesgo país.
“El presidente ha dicho varias cosas. También se ha movido un poco, también hace varios meses, dijo que un país que flota el tipo de cambio, y también todo su equipo económico ha estado en algunos podcasts gritando que flota, pero luego también dicen que Argentina no puede vivir con tanta volatilidad. Entonces, lo que yo he visto en el equipo económico y en el presidente de Argentina es que han migrado de una posición extrema, de que un país en flotación no necesita reservas, a estar más abierto al concepto de acumulación de reservas”, observó el economista, que mantiene un podcast con el periodista Martín Kanenguiser, con quien publicó el libro “La Argentina en el Fondo”.
Werner destacó que los países acumulan reservas para tener liquidez, para momentos donde no tienen o pierden acceso al mercado de capitales.
En ese sentido, dijo, “tener reservas opera como un seguro (…) Tú puedes tener acceso de capitales hoy y lo puedes perder dentro de un año. Y por algo que tú no hagas, como una crisis internacional. Por eso países como Brasil tienen USD 400.000 millones de reservas, con acceso al mercado internacional, México tiene USD 240.000 millones, Colombia tiene como USD 50.000 o 60.000 millones, Perú, etc. O sea, países con más de una década de acceso ininterrumpido, en lugar de usar estas reservas para otra cosa las mantienen como un seguro por si en un largo momento, como fue la pandemia o una crisis financiera global, etcétera, necesitan esos recursos.

En igual sentido, durante la semana, en un evento conjunto de la Fundación Mediterránea y la Fundación Capital, Julio Velarde, que preside el Banco Central de Reservas del Perú y es considerado el pilar de la estabilidad macroeconómica peruana, a pesar de la inestabilidad política del país andino, también señaló la importancia de contar con reservas y suministro un cuadro comparativo del nivel de reservas en porcentaje del PBI de diferentes países latinoamericanos (ver arriba)
Sobre ese aspecto, y mencionando la crisis financiera de 2018, que el propio Luis Caputo vivió como ministro en la gestión macrista, Werner especuló que tal vez ahora “está en esto un poco más cerca del Fondo y el presidente está todavía más lejos”. Caputo, enfatizó, “ha mostrado mucha cautela en qué tan rápido terminar con el cepo y en segundo lugar creo que también le gustaría contar con más reservas, con el acuerdo del Fondo”.

A la vez, aventuró, Caputo podría estar condicionado por la figura del presidente Javier Milei, que es economista y cree saber más del tema que su ministro del área.
“¿Da esa impresión, no? Cuando uno oye las lecciones que da el presidente, da la impresión que la interacción entre ellos ha de haber unas clases de economía que van más en una dirección, cuando, en general, en los gobiernos van en la dirección contraria (…). Por lo general, si entras a un hospital te gustaría que con un tema de corazón el cardiólogo sea mejor experto que el CEO o el presidente del Consejo del Hospital. Y creo que Caputo tiene más mundo y más mundo financiero que el presidente Milei”.
A continuación, Werner consideró que el presidente “es un economista muy local: conoce poco de las experiencias de transición a regímenes de flotación y de objetivos de metas de inflación en países emergentes. Nunca ha sido parte de esta conversación internacional de política monetaria, cambiaria. En ese sentido tiene puntos ciegos en su conocimiento económico. A veces, mayor humildad, mayor capacidad para oir, primero a tu equipo y luego, obviamente a otros economistas, que en la Argentina hay excelentes, ayudaría a la visión del equipo económico”.
Como explicación alternativa, el exdirector del Fondo especuló la posición actual tan firme del gobierno “es una de espera hasta terminar la revisión con el FMI, tal vez luego de las negociaciones que se están dando con bancos veamos un anuncio más integral con todas estas patas de financiamiento ya concretadas”.
El actual profesor de Economía en la Universidad de Georgetown, en Washington, donde dirige el Americas Institute, dijo que para destrabar el financiamiento adicional para la Argentina que en su momento anunció el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, es necesario que alguna parte provea algún tipo de garantía. En el paquete de apoyo financiero a México en 1995, para superar la crisis del llamado “efecto Tequila”, recordó, hubo aportes del FMI y del Tesoro de EEUU, pero México oreció como colateral las divisas por exportaciones de petróleo. Habría que ver, concluyó, si la Argentina quiere poner algún tipo de garantía.
ECONOMIA
Dueña de Oreo, Terrabusi y Milka paraliza su planta en Pacheco y hay miles de suspendidos

En un contexto de merma pronunciada en las ventas de alimentos y otros productos, con supermercados y comercios en general acumulando seis meses consecutivos a la baja según la última medición del INDEC, continúa complicándose el presente de las compañías alimenticias. Al momento crítico que atraviesan empresas como Lácteos Verónica, Georgalos y Tía Maruca, por mencionar algunas, ahora la dueña de marcas emblemáticas como Terrabusi, Milka y Oreo, aplicó un freno en su producción con vistas a acumular fuerza financiera y productiva. En concreto, el gigante Mondelez estableció un parate en su planta en Pacheco que, en principio, se extenderá por 21 días. La medida implicará la suspensión de más de 2.300 empleados. En torno a la firma señalan que la decisión responde a que la alimenticia llega a esta instancia de diciembre con un sobrestock pronunciado y una fuerte caída en la demanda de sus productos.
«Los mayoristas están stockeados y otros no compran. Tenemos el depósito lleno, entonces no amerita producir», indicaron representantes de los empleados de la compañía, al momento de exponer la situación que padece la alimenticia.
Sobrestock y bajas ventas complican a las alimenticias
«Las ventas acumulan una caída de 13.000 toneladas en lo que va del año», añadieron.
En línea con eso, Jorge Penayo, delegado en Mondelez, afirmó que «la empresa tenía distintos escenarios según las elecciones. Si ganaba el Gobierno con margen entendían que tal vez la producción podía llegar a mantenerse y empezar a elevarse. Lamentablemente, lo que ellos dicen es que eso no sucedió, porque la producción venía en caída desde este año».
«De las 72.000 que se propusieron para este año de producción, cayó 13.000 toneladas, a pesar de que incorporaron nuevos productos para ver si podía salvar algunos kilos de esos que estaban perdiendo, pero no sucedió», amplió.
Penayo dijo que, a diferencia de las suspensiones aplicadas en otros momentos de crisis, el proceso actual es diferente por su extensión.
«En 2001 nos licenciaron por fuerza mayor, por los saqueos y el caos que había afuera de la fábrica. Ahí nos licenciaron una semana a todos. Ahora es otra situación, es por el consumo. Las marcas que produce la empresa son las que consume la clase media», afirmó.
Por el lado de la empresa, trascendió que fuentes cercanas a Mondelez expusieron que las suspensiones responden a «una situación propia de la planificación y adecuación operativa, que se ha realizado en otras oportunidades a fin de mantener la sustentabilidad de la actividad a largo plazo».
«Se realizarán tareas de mantenimiento planificado y se otorgarán licencias, como parte de un acuerdo alcanzado con el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) y la Comisión Interna», agregaron.
Las ventas de alimenticias y comercios siguen cayendo
La decisión de Mondelez ocurre en un momento de derrumbe de las ventas en los comercios en general.
Como expuso iProfesional recientemente, la caída que evidencia el poder adquisitivo, combinado con la incertidumbre respecto de qué ocurrirá con los empleos y los salarios en los próximos meses, siguen haciendo mella en algunos de los nichos más visibles de la economía nacional.
Lo difícil del contexto viene impactando de lleno tanto en el negocio de las alimenticias como en algunas de las principales cadenas de supermercados, retailers y mayoristas con presencia en la Argentina.
La merma en las ventas, que sólo en el nicho de los autoservicios acumula seis meses consecutivos a la baja, y la aceleración de los costos operativos disparó un abanico de tendencias que suman casos semanas tras semanas: la aplicación de suspensiones, el cierre de plantas productivas, la conflictividad laboral y la reducción de la presencia comercial con el fin de concentrar esfuerzos financieros para sortear este mal momento.
En el ámbito del consumo masivo señalan que proliferan las estadísticas que permiten explicar el mal momento que atraviesan alimenticias, supermercados y retailers. Recientemente, el INDEC se expresó en sintonía: informó que las ventas en supermercados cayeron 0,2% desestacionalizado a nivel intermensual y registran seis caídas consecutivas a septiembre último.
Al mismo tiempo, el organismo detalló que las ventas mayoristas «se contrajeron un 5,2% y extienden su racha negativa». Respecto de este último ítem, el INDEC subraya que el nicho alcanzó en la última medición su peor baja en lo que va de 2025.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,mondelez,suspensiones,empleo,gremio
ECONOMIA
Luis Secco: “El plan aguantar para llegar a la elección no aguantó, y es el mismo que tenemos ahora”

El economista y consultor Luis Secco señaló hoy que el plan económico del gobierno sigue teniendo inconsistencias y generando incertidumbre, debido a la necesidad del gobierno de mantener el cepo cambiario para mantener el actual régimen cambiario, que a su vez limita la acumulación de reservas en divisas, aunque advirtió cierto cambio en el discurso oficial. Por caso, señaló, antes el gobierno decía que solo compraría dólares en el piso de la banda cambiaria y ahora el propio ministro Luis Caputo admitió que comprarán dentro de la banda.
De todos modos, entrevistado por radio Mitre, Secco señaló que se necesitan cambios más de fondo, entre los cuales señaló salir del cepo, revisar el régimen cambiario y no depender de regímenes especiales, como el RIGI, para generar inversión productiva.
“El plan aguantar no aguantó, y es el mismo que tenemos ahora”, dijo en referencia a la ayuda que en la previa de las elecciones recibió de EEUU el gobierno para poder mantener el programa económico y evitar una devaluación. Pero según el economista, el problema persiste. “Que el tipo de cambio está desalineado es mucho más que una sensación; hay evidencias por todos lados. Si cada fin de semana largo hay tours de compras al exterior es por la percepción de que todo está caro en dólares. No es que todos estén equivocados, sino que está barato el dólar. Se necesita un realineamiento dentro de las bandas o algún otro régimen cambiario”, explicó.
Si todos creemos que saliendo del cepo no sabemos qué va a pasar y Caputo dice que no sabe cuál es la demanda de dinero, eso transmite incertidumbre”
En cuanto a la inflación, dijo que los recientes datos muestran que está en un nivel más alto debido a que es más difícil estabilizar en base a la cantidad de dinero si a la vez no hay una política monetaria basada en reglas que -afirmó- todavía no se conocen. Sin embargo, reconoció, “la cantidad de dinero está un poco más estable, así que en algún momento de 2026 (la inflación) volvería a bajar. Pero hay un problema mayor y es que los argentinos esperamos una corrección en el futuro. Si todos creemos que saliendo del cepo no sabemos qué va a pasar y Caputo dice que no sabe cuál es la demanda de dinero, eso transmite incertidumbre”, fundamentó.
Secco reconoció que hay factores estacionales, como el precio de la carne, o regulatorios, como en el caso del transporte, que afectan los datos del mes a mes, y pidió concentrarse en la “inflación núcleo” que -admitió- “también se aceleró un poquito, pero está más en línea con lo que sucede”.
Consideró positivo que el gobierno ahora tiene una plataforma ahora para hacer las cosas bien, tiene el apoyo de EEUU y de las urnas. “Espero que relancen el programa económico, a pesar de que el ministro dijo ayer que está todo bien. El peor riesgo para el programa económico es la complacencia”. Ese replanteo, prosiguió, debería incluir una renegociación con el FMI, porque mientras persista la incertidumbre “hay un montón de personas y agentes económicos relevantes que dicen que hay que esperar. Al gobierno le cuesta mucho convencer, y tiene que ver con que todavía no sabemos cuándo vamos a salir del cepo y muchos pensamos que el tipo de cambio está desalineada. Esos factores pesan mucho”.
Secco ponderó el apoyo de EEUU, factor al que atribuyó buena parte de la mejora de los activos argentinos: acciones, bonos, colocaciones privadas y también de las provincias, de las cuales mencionó la reciente emisión de bonos de Santa Fe que calificó de “excelente”.
El cepo es una anomalía total. No puede ser un régimen permanente. Si un régimen cambiario necesita cepo para funcionar…..
Sin embargo, pese a los cambios financieros, eso no se traduce en mejores niveles de actividad económico. “El manejo de expectativas es fundamental. Todavía no hicieron un click. Eso está en manos del gobierno. Si la macro no se modifica, por más que el gobierno muestre que se pueden aprobar leyes, que son muy positivas, por otro lado se requiere algún tipo de corrección. El cepo es una anomalía total. No puede ser un régimen permanente. Si un régimen cambiario necesita cepo para funcionar….. El plan aguantar para llegar a la elección no aguantó, hubo que pedir apoyo, y es el mismo que tenemos ahora. El manejo macroeconómico necesita una corrección. Las expectativas están modeladas por un plan macroeconómico que necesita algunas correcciones, convertirse en algo más normal”.

Advirtió también inconsistencias en el discurso oficial. “Ayer Caputo contó que el FMI está totalmente de acuerdo, pero cada vez que el Fondo dice algo dice que hay que salir del cepo y comprar reservas”. De todos modos, Secco reconoció algunos cambios en el discurso oficial. “Ayer plantearon que van a acumular reservas a partir de ahora, que se van a renovar con dólares los vencimientos en dólares. Que no van a usar los dólares del Central y el Tesoro y se va a renovar con dólares. Hay quedará cierto margen para acumular reservas. Pero son hipótesis: para que eso suceda la demanda de dinero tiene que crecer y en los últimos meses no creció. En diciembre aumenta por cuestiones estacionales, algo vamos a ver ahí, pero no hay nada consistente para que BCRA pueda comprar dólares. Antes el gobierno decía que solo podían comprar en el piso de la banda. Y ahora Caputo dice que se puede comprar dentro de la banda.
Secco también calificó al Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI) “una anormalidad”. En la mayoría de los países del mundo, concluyó, “no hay regímenes especiales para que se hagan inversiones. Y en la ley de reforma laboral, por lo menos en el texto que yo vía, ahora hay un régimen de incentivos para medianas inversiones. Es otro régimen especial dentro de la legislación, esas son anormalidades. Hay que buscar un país más normal”.
POLITICA2 días agoEl irónico cruce entre Florencia Carignano y Virginia Gallardo por su vestimenta en la jura de Diputados
POLITICA3 días agoJavier Milei: “Me contrataron para resolver problemas, si no lo hago estaría bien que no me renueven el contrato”
POLITICA3 días agoLos documentos que desnudan la gestión económica de la AFA y dejan $66.000 millones sin explicar














