ECONOMIA
Clave para el dólar: la supercosecha de trigo rompe récords y aportará más de u$s3.000 millones

La campaña de trigo argentino 2025/26 se encamina a convertirse en una de las más productivas de la historia. Según las últimas estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la producción total podría alcanzar aproximadamente 27,7 millones de toneladas, y algunos informes incluso señalan ajustes al alza por resultados de cosecha ya relevados en campo.
Este volumen implicaría superar con creces las expectativas iniciales, que rondaban los 20 millones de toneladas al comienzo de la campaña, y colocarse por encima de figuras históricas anteriores.
Con las cosechadoras trabajando a full por estos días en los lotes, los rindes observados son significativos, con regiones clave como la Pampa húmeda y la zona núcleo que muestran promedios superiores a los registros habituales, con aumentos interanuales que reflejan condiciones de humedad de suelo muy favorables durante las etapas críticas del desarrollo del cultivo.
El salto productivo que reescribe la campaña de trigo
La mejora en la proyección oficial responde a un comportamiento productivo que superó incluso las expectativas optimistas. Los técnicos que participaron de los relevamientos de campo durante diciembre destacaron que los rindes de muchas zonas del núcleo triguero se ubicaron por encima de sus máximos históricos. La combinación de humedad almacenada en el perfil, precipitaciones bien distribuidas durante agosto y septiembre, y una primavera sin eventos climáticos extremos permitió que el cultivo completara su ciclo en condiciones ideales.
Hasta ahora, las cosechadoras mostraron lotes uniformes, con granos de buen peso hectolítrico y un desarrollo sanitario excepcional. La sorpresa fue generalizada incluso entre analistas con varios años de experiencia, que coincidieron en que la foto productiva de 2025/26 se parece más a la de campañas excepcionales que a un año promedio.
Este comportamiento se vio reforzado por la adopción acelerada de tecnologías de manejo. El uso de fertilización ajustada por ambiente, variedades de alto potencial y estrategias de control más precisas permitió que la agronomía acompañara el contexto climático favorable. El resultado fue una cosecha que, lote por lote, empujó el promedio nacional hacia arriba de manera contundente.
Clave para el dólar: las exportaciones de trigo alcanzarían los u$s3.500 millones
La magnitud de la cosecha obliga a revisar las proyecciones económicas del complejo triguero. Con una producción prevista de 27,7 millones de toneladas, el volumen exportable adquiere una relevancia singular. Aun contemplando el abastecimiento interno para la industria molinera, Argentina tendrá un saldo externo excepcional, lo que implica un aporte de divisas significativo en un año en que el sector agroexportador vuelve a ocupar un rol protagónico.
Según los expertos en el área económica de la Bolsa de Comercio de Rosario, el nuevo cálculo de producción implica que este año las exportaciones de trigo crecerán al menos en 500 millones de dólares respecto al año anterior, alcanzando un total de u$s3.500 millones.
La ecuación fiscal también cambia. Aunque el trigo tiene una alícuota de derechos de exportación menor que otros cultivos, el gigantesco volumen proyectado generará ingresos adicionales al Estado. Para un país que enfrenta necesidades de consolidación fiscal, toda mejora en la recaudación proveniente del comercio exterior resulta estratégica.
En los márgenes del productor, el escenario es más complejo. La abundancia de oferta suele presionar los precios domésticos, y esta campaña no es la excepción. Los valores disponibles mostraron caídas en plena cosecha, y en muchas zonas con elevados costos logísticos la ecuación se volvió más estrecha. Sin embargo, los buenos rindes amortiguan parte del impacto y permiten que la mayoría de los planteos logre un margen positivo. El desafío será la toma de decisiones comerciales en un contexto de mercado que combina abundancia local con presiones externas.
Brasil sigue liderando la demanda, pero el mapa exportador suma nuevos actores
En el frente comercial, Brasil sigue siendo el destino indiscutido del trigo argentino. Su industria molinera no consigue abastecerse con producción propia y encuentra en Argentina un proveedor inmediato, cercano y competitivo. La abundancia de oferta local permitirá asegurar los volúmenes de exportación hacia ese mercado, fortaleciendo un flujo comercial que es estructural dentro del Mercosur.
Sin embargo, la campaña actual agrega una novedad de alto impacto geopolítico. Argentina concretó el primer envío de trigo hacia China, un destino que hasta ahora no formaba parte del radar exportador del cereal. Si bien se trató de un embarque inicial de menor volumen, la señal comercial es potente y abre la posibilidad de construir una relación de largo plazo con un comprador de escala mundial. La diversificación hacia el mercado chino permite reducir riesgos y amplía la competitividad del trigo argentino en Asia.
Otras plazas también muestran interés creciente, especialmente países que buscan trigo forrajero para alimentación animal. El volumen disponible y los precios competitivos generan condiciones para ganar nuevos clientes y afianzar la presencia en mercados donde el trigo argentino todavía tiene espacio para crecer.
El mercado interno frente al aluvión de oferta
Dentro del país, la campaña enfrenta desafíos logísticos y de precios que afectan la comercialización. La concentración de la cosecha en pocas semanas genera filas en las terminales portuarias, demoras en descargas y una presión bajista marcada en los precios ofrecidos al productor. Los exportadores abastecidos y las plantas con capacidad colmada reforzaron la tendencia a la baja.
La calidad también presenta matices. Aunque el grueso de la cosecha muestra parámetros elevados, algunas regiones registraron variaciones en proteína y peso hectolítrico que impactan en el precio final. La exigencia de los mercados externos obliga a separar lotes y a destinar parte de la producción a usos forrajeros.
Una campaña excepcional, pero con desafíos por delante
La campaña 2025/26 dejará una marca profunda en el agro argentino. La proyección de 27,7 millones de toneladas refleja un logro productivo extraordinario que redefine expectativas y confirma el potencial del trigo como cultivo estratégico para el país. El impacto económico será mayor al previsto y el frente comercial se expande hacia destinos que hasta hace poco parecían lejanos.
El desafío, a partir de ahora, será gestionar la abundancia. El productor deberá balancear rindes excepcionales con precios que no siempre acompañan. El Estado deberá administrar un flujo de divisas que llega en un año clave. Y el mercado deberá adaptarse a un volumen de trigo que vuelve a colocar a Argentina entre los actores más relevantes del comercio global.
Cuando la campaña termine de consolidarse y los números finales se confirmen, es probable que 2025/26 quede registrada como una de las grandes gestas productivas del trigo argentino. Lo que hasta hace poco era una campaña «muy buena» terminó convirtiéndose en una campaña histórica.
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ECONOMIA
ANSES: cuándo cobro en marzo 2026 si mi DNI termina en 7

La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) estableció el calendario de pagos de marzo de 2026, con montos actualizados y fechas diferenciadas según la prestación y la terminación del DNI. Los titulares con documento finalizado en 7 podrán consultar desde ahora el día exacto y el monto a cobrar según cada beneficio, en un contexto de aumento del 2,88% en los haberes conforme a la fórmula de movilidad vigente.
Los titulares de jubilaciones y pensiones del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) que perciben el haber mínimo accederán a su pago el 18 de marzo de 2026 si su DNI termina en 7. El haber mínimo se estableció en $369.600,88, a lo que se suma un bono extraordinario de $70.000, alcanzando un total de $439.600,88. Este monto refleja el aumento dispuesto por la movilidad previsional y el refuerzo de ingresos otorgado por el Gobierno nacional.

El calendario escalonado según terminación de DNI busca facilitar la operatoria en bancos y evitar aglomeraciones. Más de 4 millones de personas perciben este haber en el país.
En el caso de jubilados y pensionados que reciben un monto superior al mínimo, el pago se realizará el 27 de marzo de 2026 para quienes tengan DNI terminado en 7. El haber máximo para marzo se ubicó en $2.487.063,30. Este segmento también percibe los haberes con el incremento del 2,88% respecto al mes anterior.
La segmentación de pagos se implementó para garantizar el flujo ordenado de fondos y la atención en sucursales bancarias en todo el país.
La Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación Familiar por Hijo (AFH) se acreditarán el 18 de marzo de 2026 para beneficiarios con DNI terminado en 7. El monto de la AUH se fijó en $132.814 por hijo, aunque ANSES retiene el 20% cada mes y paga el 80% restante, es decir, $106.251,20 en forma directa. Para hijos con discapacidad, el monto asciende a $432.461, de los cuales el pago directo mensual es de $345.968,80.

En el caso de la AFH, la cifra para el primer tramo de ingresos del SUAF quedó en $66.414 por hijo, con un monto de $216.240 para hijos con discapacidad.
Las beneficiarias de la Asignación por Embarazo para Protección Social con DNI terminado en 7 cobrarán el 19 de marzo de 2026. El monto mensual es igual al de la AUH: $132.814, con un pago directo de $106.251,20 tras la retención mensual del 20%. La actualización sigue la variación del Índice de Precios al Consumidor y que el beneficio se acredita en la cuenta bancaria informada por la titular.
Las titulares de Asignación por Prenatal con DNI terminado en 7 recibirán el pago el 18 de marzo de 2026. El monto varía según el rango de ingresos familiares, pero en el primer tramo de SUAF se ubica en $66.414. Para la Asignación por Maternidad, el depósito se realiza entre el 10 de marzo y el 10 de abril, y el monto corresponde al salario mensual habitual de la trabajadora registrada, monotributista o beneficiaria de la Prestación por Desempleo.

Las asignaciones de pago único por Matrimonio, Adopción o Nacimiento se abonan indistintamente de la terminación del DNI, en dos períodos: del 10 de marzo al 10 de abril y del 20 de marzo al 10 de abril de 2026. Los montos vigentes son: $77.414 por Nacimiento, $462.845 por Adopción y $115.913 por Matrimonio, de acuerdo con la información oficial de ANSES.
Los titulares de Pensiones No Contributivas (PNC) con DNI terminado en 7 podrán cobrar el 12 de marzo de 2026. El monto para PNC por invalidez o vejez quedó en $328.720,62, mientras que la PNC para madres de siete hijos equivale al haber mínimo con bono: $439.600,88. La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) se ubicó en $365.680,70.
Las Asignaciones Familiares para titulares de PNC se pagan dentro del mismo calendario, es decir, el 12 de marzo de 2026 para DNI terminado en 7. El monto para hijo es $66.414, y para hijo con discapacidad, $216.240, según el rango de ingresos reconocido por ANSES.
Los beneficiarios de la Prestación por Desempleo Plan 1 con DNI terminado en 7 podrán cobrar el 27 de marzo de 2026. El monto varía según el salario promedio del trabajador despedido, pero para marzo de 2026 ANSES fijó un mínimo de $173.400 y un máximo de $346.800, según los topes vigentes.

Para la Prestación por Desempleo Plan 2, el pago se realiza entre el 5 y el 12 de marzo de 2026 para todos los beneficiarios, sin importar la terminación del DNI. Los montos son idénticos a los de Plan 1, con el mismo esquema de mínimos y máximos: $173.400 y $346.800 respectivamente.
ECONOMIA
Volatilidad extrema en el precio del petróleo: ¿puede dispararse y romper el récord histórico?

Lo que hace semanas parecía una tensión manejable en Oriente Medio se transformó en una crisis de proporciones sistémicas, y en el arranque de este lunes son varios los analistas que alertan que la estabilidad energética global pende de un hilo, entienden que la escalada actual modificó la naturaleza del mercado y «transformó al petróleo en un activo macroeconómico estratégico»,.
Para comprender la magnitud de la amenaza actual con un barril que en la apertura de la semana llegó hasta casi los u$s120, es necesario mirar una cronología de crisis políticas. Los momentos de mayor tensión se remontan a la crisis de 1973, tras el embargo de la OPEP, que cuadruplicó los precios, y la de 1979, impulsada por la Revolución Iraní, cuando el barril alcanzó valores que, ajustados por inflación.
Sin embargo, el máximo histórico nominal se registró en julio de 2008, cuando el Brent tocó los u$s147,50 por barril. Aquella escalada derivó de un «superciclo» de demanda china y especulación financiera. Hoy, «la posibilidad de romper esa barrera y llegar a los u$s150 no es una fantasía de mercado, sino un escenario base si el flujo logístico se interrumpe de forma definitiva», planteó Nayel Al-Jawabra, analista de mercado sénior en VT Markets,.
La posibilidad de esta nueva explosión de precios se encendió con la reciente escalada militar de los Estados Unidos contra infraestructuras en la región e intercambios bélicos directos que involucraron a Israel e Irán. El mercado entró en pánico con esta tension militar y el conflicto no solo afecta a los países involucrados, sino que amenaza a todo el planeta desde el nodo logístico energéticoo del Estrecho de Ormuz.
¿Un barril a u$s150 es posible?
Las cifras actuales ya reflejan este temor. El Brent superó la barrera de los u$s100 en el aranque del día y se catapultó en minuos a los u$s119, mientras el WTI se mantuvo firme parte de la jornada por encima de los 10, marcando el alza más rápida desde la década de 1980. Desde que comenzó el intercambio de hostilidades, ambos indicadores subieron un 50% y 60% respectivamente, reconfigurando la estructura de costos de toda la economía global.
Como reflejo de la extrema volatilidad, el Brent se acomodó al cierre en los u$s90,4 por barril, por lo que hubo una caída de 25%, lo que permitió acomodar las expectativas también a nivel local, cuando las petroleras ya veían la jornada alterada por el atraso en los surtidores.
«La escalada en Oriente Medio transformó al petróleo en un activo macroeconómico estratégico. Un cierre del estrecho de Ormuz, aunque fuera por unas semanas, podría desatar un efecto dominó que impulse el precio del crudo hasta los u$s150 dólares, generando una huida hacia la liquidez y una apreciación del dólar estadounidense», consideró Al-Jawabra.
En ese sentido, explicó que «el crudo ya no obedece únicamente la lógica de oferta y demanda; ahora se mueve al ritmo de la inflación global y de las políticas de los bancos centrales. Para enfrentar 2026, la pregunta dejó de ser cuántos barriles quedan y pasó a ser cuánto riesgo flota en el aire».
Es que el problema hoy no radica en la falta de crudo en el subsuelo, sino en el «cuello de botella» físico y psicológico. Pero igualmente, con Irak y Kuwait reduciendo su producción en un 60% debido a la imposibilidad de exportar de forma segura, el mercado físico empezó a resentirse, y los operadores ya no se preguntan cuántos barriles quedan, sino cuánto riesgo flota en cada milla náutica del Golfo Pérsico.
La advertencia desde los países árabes
El ministro de Energía de Qatar, Saad Al-Kaabi, sacudió el tablero financiero al emitir una de las advertencias más crudas desde que inició la actual escalada militar. El funcionario fue tajante al señalar que «el mercado se encuentra en una situación de vulnerabilidad extrema«, advirtiendo que «un cierre prolongado de las exportaciones energéticas del Golfo podría catapultar el petróleo hasta los 150 dólares por barril».
Para Al-Kaabi, el riesgo no es teórico sino inminente, dado que la parálisis de las rutas marítimas generaría un colapso en la logística global que ningún país productor podría compensar por sí solo. El ministro enfatizó que este posible salto en los precios no responde a la falta de crudo en el subsuelo, sino a un escenario de «fuerza mayor» donde la seguridad de los cargueros es imposible de garantizar.
En sus intervenciones más recientes, subrayó que el mundo debe prepararse para las consecuencias de este «cuello de botella tanto logístico como psicológico», dejando en claro que, si el flujo por el Estrecho de Ormuz se detiene, la economía global enfrentará un choque de precios que romperá cualquier registro histórico previo.
El crudo tipo Brent o petróleo del Mar del Norte que cotiza en la Bolsa de Londres, al estar más expuesto a los suministros de Oriente Medio lidera las subidas con fuerza. Esta diferencia récord revela que se enfrenta una crisis de transporte y seguridad marítima, y si la brecha llegara a cerrarse, indicaría que la escasez se volvió tan profunda que ya afecta directamente la seguridad energética de Estados Unidos.
Este escenario activó una «mentalidad monetaria» de refugio. Cuando el petróleo sube por miedo, el dólar se fortalece mientras las acciones, bonos y metales caen. Un petróleo a u$s150 no solo encarecería la gasolina, sino que actuaría como un impuesto global que frenaría los planes de la Reserva Federal de bajar las tasas, consolidando el costo del dinero en niveles elevados por más tiempo.
Las predicciones del Banco Mundial
A finales de octubre de 2023, en el marco del lanzamiento de su informe semestral Commodity Markets Outlook (Perspectivas de los mercados de productos básicos), el Banco Mundial advirtió que el mercado energético global se encontraba en un terreno de incertidumbre extrema. En ese momento, el organismo planteó que una escalada del conflicto en Oriente Medio -que se sumaba a las distorsiones ya causadas por la invasión rusa en Ucrania- podría empujar los precios hacia «terrenos desconocidos».
Indermit Gill, economista jefe del organismo, subrayó entonces que el mundo enfrentaba el riesgo de un «doble shock» energético, comparando la situación con las peores crisis de la década de 1970. Bajo este marco de análisis, el Banco Mundial diseñó tres escenarios de riesgo basados en precedentes históricos.
El más severo de ellos, denominado «Gran perturbación» y similar en magnitud al embargo petrolero árabe de 1973, preveía una reducción del suministro mundial de entre 6 y 8 millones de barriles diarios. Según el organismo, si este escenario de máxima tensión se materializaba, los precios podrían sufrir un salto inicial de hasta el 75%, impulsando el barril a un rango de entre 140 y 157 dólares.
Esta advertencia de finales de 2023 constituye el antecedente directo de la preocupación actual, demostrando que el «techo» de los u$s150 no es una cifra azarosa, sino un cálculo técnico de riesgo sistémico ante un bloqueo total en la región.
A diferencia de crisis anteriores, la «red de seguridad» del suministro desapareció, y en este 2026, la capacidad de respuesta de los productores es limitada. Los productores de shale en Estados Unidos. priorizan ahora la rentabilidad y los dividendos sobre la expansión, mientras que la OPEP+ mantiene una postura de oferta estable pero totalmente inflexible, protegiendo sus intereses ante la transición energética.
Para los inversionistas y gobiernos, navegar este escenario exige abandonar las estrategias tradicionales. La volatilidad se perfila como la nueva norma y el petróleo se confirma, más que nunca, como un barómetro económico del riesgo global y que la era de los costos energéticos predecibles llegó a su fin.
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ECONOMIA
Autos 0 km: uno por uno, cuáles son los 10 SUV más vendidos del mercado en lo que va de 2026

Tal como viene sucediendo en el último año, los SUV siguen ganando terreno en el mercado automotor argentino, con una participación que ya supera el 36 por ciento.
El fenómeno se entiende por una tendencia de consumo de los usuarios que es acompañada por una mayor oferta de este tipo de vehículos, a los que se los define como Sport Utility Vehicle. Sin embargo, en una traducción literal no se trata exactamente de un utilitario deportivo, sino de un hatchback más alto, con una silueta que no es de sedán, sino de hatchback, ya sea con forma cuadrada o con cola fastback.
Este año, Argentina será escenario de un aluvión de lanzamientos, ya que tanto las marcas con producción local y en Brasil como las que importan vehículos de otros países planean sumar una amplia gama de modelos en los tres segmentos del mercado de SUV.

Sin embargo, es notable como, a pesar de no ser de la franja más baja de precios, el Ford Territory se convirtió en los últimos seis meses en el auto más vendido de esta categoría y también de la marca americana. Con la llegada de la versión híbrida a su lineup a fines de año pasado, pudo igualar técnicamente al Toyota Corolla Cross, líder de esta categoría hasta 2025. Entre enero y febrero se patentaron 4.427 autos entre las dos versiones nafteras y la electrificada. Es además, el único modelo fabricado en China que ocupa un lugar entre los diez autos más vendidos del mercado combinando todas las categorías.
El segundo SUV en la lista es de la categoría menor, la de los autos más accesibles que se encuadran entre los B-SUV. Llegó en la segunda mitad de 2025 y rápidamente empezó a cambiar su mapa de la categoría. Es el Volkswagen Tera, importado de Brasil, que no solo es el auto más barato de la marca sino también el más vendido, prevaleciendo sobre el noble VW Polo y la tradicional pick-up Amarok, pero también desplazando a los otros SUV de Volkswagen: Nivus, T-Cross y Taos.

El VW Tera ya lleva vendidos 3.532 unidades en dos meses, y eso le permite ser el B-SUV más vendido hasta el momento, adelantándose al Chevrolet Tracker, que comparte el segmento y acumuló ventas por 3.000 unidades exactas. Este modelo de General Motors se produce en Argentina y por su equilibrio entre precio y cualidades, se mantiene entre los tres SUV de mayor demanda.
En cuarto lugar aparece el otro B-SUV de fabricación nacional, el Peugeot 2008, que produce Stellantis en Palomar y que ocupó un lugar en el Top 10 de ventas generales de enero y febrero. En tanto, sumó 2.785 patentamientos, que lo afirman en un mercado que a partir de marzo tendrá un nuevo competidor: el Toyota Yaris Cross, de reciente lanzamiento.

Recién en el quinto puesto en el acumulado de los dos primeros meses del año aparece el SUV más vendido del año pasado, el Toyota Corolla Cross. Todavía afectado por la interrupción de la actividad fabril en Brasil que dejó paralizada la producción por tres meses, alcanzó a sumar 2.082 unidades este año, aunque en franca recuperación, ya que en enero tenía el 1,9% del mercado y en febrero ya subió al 2,2 por ciento.
El nuevo Volkswagen Taos, ahora importado desde México, se posiciona en el sexto puesto entre los SUV más vendidos en lo que va de 2026. Al igual que el Ford Territory y el Toyota Corolla Cross, este modelo es del segmento medio, el de los C-SUV, y con la actualización de diseño y mecánica que llega este año lleva vendidos 1.855 vehículos en Argentina.

En séptimo puesto se encuentra otro B-SUV que se mantiene como una de las elecciones preferidas de los usuarios de este tipo de vehículo por su procedencia Crossover y una silueta más deportiva. Es el Volkswagen Nivus, importado desde Brasil, que sumó en los dos primeros meses del año 1.660 unidades.
A pesar de tener su precio de venta en dólares y no ser de los modelos que se destacan por un precio tan competitivo, el Jeep Compass que viene de Brasil es uno de los vehículos que más creció el año pasado en la elección de los consumidores. En los dos primeros meses, alcanzó las 1.604 ventas y es uno de los dos únicos modelos de SUV que tienen mejor resultado en la comparación interanual, con un crecimiento del 47%. El otro es el Ford Territory, que creció un 223% en un año.

El noveno lugar lo tiene otro modelo de Volkswagen de segmento de los compactos. Es el clásico B-SUV que nació en 2020 inaugurando el portafolios de la marca en esta categoría. El VW T-Cross, renovado estéticamente a mediados de 2024, sumó entre enero y febrero 1.477 patentamientos, a pesar de la fuerte competencia interna que tiene para ganar mercado en este tipo de vehículos.
El Top10 se cierra con un SUV chino, el Baic BJ30, que también incorporó una versión híbrida gracias al cupo de 50.000 vehículos importados exentos de pagar arancel extrazona y que alcanzó las 1.421 unidades en los dos primeros meses del año.
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