ECONOMIA
Cómo llega la economía argentina a las elecciones legislativas: balance de mitad del mandato

Si las elecciones legislativas que tendrán lugar este domingo se hubieran realizado allá por abril o mayo, el Gobierno habría llegado mucho más cómodo a la cita. Estaba fresco el escándalo del Libragate, pero los votantes aún podían apreciar el envión de crecimiento iniciado en el segundo trimestre de 2024, se había iniciado con éxito la “Fase 3” del programa económico e inaugurado el sistema de “bandas cambiarias” (inicialmente entre $1.000 y $1.400) y el gobierno había recibido un primer desembolso de USD 12.000 millones del acuerdo firmado el 11 de abril con el FMI.
La referencia no pretende hacer historia contrafáctica, sino subrayar el efecto que la marcha de la economía desde entonces, puntuada por escándalos políticos (los audios de Diego Spagnuolo sobre presuntas coimas en el área de Discapacidad, involucrando a Karina Milei; el “caso Espert”, prolongado en el “caso Villaverde”, candidata oficialista en Río Negro) tuvo sobre el estado en que la política económica oficial llega al turno electoral, a saber:
- Sofocada por la escasez de reservas
- Con varios meses de estancamiento y hasta retrocesos del nivel de actividad
- Auxiliada por el Tesoro de EEUU, cuya musculatura financiera no logró convencer al mercado de que a partir del lunes 27, cualquiera sea el resultado, como afirma y reafirma el ministro de Economía, Luis Caputo, se mantendrá el actual sistema cambiario.
Basada en la baja de la inflación a partir de una fuerte reducción del gasto y el logro de superávit fiscal primario, el ordenamiento de herencias envenenadas, como la “bola de Leliqs” y la deuda comercial oculta que le dejó el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, más el cambio de expectativas y el repunte de la actividad económica desde mediados de 2024, el Gobierno dejó atrás en abril el cepo para “personas humanas”, que desde entonces compraron entre USD 25.000 y 30.000 millones y dejaron en el sistema bancario una parte menor de esa dolarización de ahorros y reconstitución de canutos usados, entre otras cosas, para vacacionar fuera de un país que se había encarecido mucho respecto de sus vecinos.

De ahí la fuerte caída de las “reservas internacionales netas” del Banco Central (BCRA), hoy similares a las que el gobierno recibió en diciembre de 2023. Esto a su vez desnuda lo que muchos consideran un “error no forzado” del gobierno: no haber comprado dólares al interior de la banda cambiaria y hacer de las reservas propias una segunda pata, complementaria del superávit fiscal, del esquema para convencer a los mercados de la viabilidad de la política económica y reducir el riesgo-país.
En cambio, el Gobierno priorizó bajar más rápidamente la inflación, dijo que compraría solo en la parte inferior de la banda cambiaria (a $1.000 o menos), dejó pasar el período de mayor liquidación agroexportadora y luego, de apuro, eliminó durante 72 horas las retenciones hasta lograr que el sector liquide USD 7.000 millones de los cuales, para peor, le quedó una parte menor, pues se le anticiparon “traders astutos” que drenaron de dólares al BCRA.
No hay allí un dato a favor del cepo, sino sobre la importancia de generar confianza. La historia del cepo muestra en secuencia inversa que ni una montaña de votos puede sortear esa exigencia si se aplican políticas descabelladas. El 23 octubre de 2011 la fórmula Cristina Kirchner-Amado Boudou ganó en primera vuelta con el 54,1% de los votos y cuatro días después, el jueves 27, ambos (Boudou era aún ministro de Economía) instauraron el cepo cambiario a petroleras, mineras y aseguradoras y el viernes 28 lo extendieron a las personas.
Si alguien quería comprar dólares debía dar un montón de datos personales y financieros online a la AFIP, que con un algoritmo que nunca se dio a conocer autorizaba o no, y cuánto. La respuesta era casi siempre negativa. El dólar valía poco más de cuatro pesos y diez años después, con cepo (que rigió la mayor parte del tiempo, salvo durante la gestión macrista, que lo reimpuso tras su derrota electoral), había aumentado casi 2.400 por ciento.
La brecha cambiaria, alimentada a impuestos y prohibiciones, generó enormes distorsiones y negocios. Solo en la primera mitad del gobierno de Alberto Fernández se importaron 289 aviones de lujo. En la segunda, cuando la brecha superó el 100%, comprar aviones a tipo de cambio oficial (esto es, a mitad de precio, si se obtenía la correspondiente SIRA) y reexportarlos generó ganancias fabulosas en dólares gracias a un esquema que supuestamente defendía “la mesa de los argentinos” y clichés del estilo.
Volviendo a la gestión actual, en julio se complicó con el “desarme” de las LEFI que el BCRA colocaba entre los bancos para manejar la liquidez del sistema. Un vencimiento de más de $15 billones fue solo en parte compensado por una licitación previa de bonos del Tesoro. El aumento de liquidez desplomó las tasas de interés, muchos pesos fueron tras el dólar y se inició una frenética serie de medidas para encauzar las cosas. La secuencia echó dudas sobre la pericia oficial.
En agosto los índices de Confianza que publica la Universidad Torcuato di Tella alcanzaron los niveles más bajos durante el gobierno de Javier Milei que ni en su cénit, en la segunda mitad de 2024 e inicios de 2025, dejó de insultar a la clase política, incluso a aquella parte que lo ayudó a sancionar sus principales iniciativas legislativas (DNU 70, Ley Bases).
Tan recientemente como septiembre, cuando sus dificultades eran ya inocultables -el peronismo había ganado con amplitud la elección bonaerense y desde EEUU le pedían que construya una coalición política que trascienda el color violeta- el presidente dijo en la Bolsa de Comercio de Córdoba que quienes lo ayudaron lo habían hecho especulando que fracasaría. No es casual la creación de una liga de gobernadores (Provincias Unidas) que sin dudas restará votos al oficialismo en la tenida de este domingo.
El gobierno adjudica sus pesares recientes a una serie de reveses en el Congreso y al “riesgo kuka”, pero en materia económica ya antes de cualquier ofensiva destituyente era evidente el enrojecimiento de lo que meses antes eran “brotes verdes” .
Además de estancamiento, un informe de la consultora Invecq destaca la marcada heterogeneidad sectorial. El nivel general de actividad de agosto de 2025 fue 3,4% superior al de noviembre de 2023. Pero mientras sectores “ganadores” como agro, minería y energía operaban 11% por sobre el nivel al que lo hacían cuando asumió Milei, los “perdedores” —construcción, industria y comercio— se ubican 6% por debajo. El problema es que esos tres sectores son los mayores empleadores de la Argentina, como muestra el gráfico de abajo, de un informe del Ieral de la Fundación Mediterránea.

La diversidad también fue territorial: el Producto Bruto Geográfico (PBG, suerte de PBI) bonaerense está apenas 1% por sobre el nivel de noviembre 2023 “y en el conurbano probablemente por debajo, dada la alta concentración de sectores rezagados”, destaca Invecq.
En cambio, la consultora destaca como positivo el pass-through más bajo de los últimos episodios de tensión cambiaria: una depreciación del 31% entre abril y septiembre derivó en solo 10% de inflación en bienes.
Es cierto, además, que con la caída de la inflación el gobierno logró reducir las tasas de pobreza e indigencia. Son dos cartas fuertes de la primera mitad de su gestión. Pero si ese tramo se divide en tercios, el primero fue el de pagar los costos del ajuste, el segundo el de los resultados positivos y el tercero, con el que se llega a la votación, el de dificultades en la economía del “metro cuadrado”, como llegar a fin de mes sin abusar de las tarjetas.
De hecho, el crédito, que jugó a favor durante buena parte del trayecto, acusa signos de cansancio: ralentización del flujo de préstamos, aumento de tasas y mayores niveles de morosidad.
Un estudio de la consultora Equilibra comparó los resultados de las primeras mitades de los gobiernos de Macri y Milei en dos variables clave: empleo e ingresos. En relación a los respectivos puntos de partida, precisó, hay 500.000 empleos menos ahora, contra 300.000 empleos más entonces; y mejora de ingresos y de confianza en 2017, contra retrocesos ahora.

Entre febrero de 2024 y febrero de 2025 la recuperación permitió alcanzar el 94% del nivel previo de ingresos, pero desde marzo la tendencia se estancó y hasta mostró un leve retroceso, en línea con la marcha de la actividad económica, cuya trayectoria dibujó algo parecido al signo de una raíz matemática. De ahí el título del estudio: “La raíz del desencanto”, un proceso en el que la sociedad tolera el ajuste a la espera de una mejora que, al no concretarse, deriva en descontento.
Cabe recordar, sin embargo, que el gobierno de Macri capotó en la segunda mitad, según muchos analistas por su excesivo gradualismo, que lo llevó a abusar del crédito en los mercados externos y, cuando se topó con una sequía y el retiro abrupto del crédito, a refugiarse en un mega-préstamo del FMI.

Al actual gobierno no le fue dada la oportunidad del gradualismo. Como el propio Milei suele reiterar en sus discursos, recibió (sumando Tesoro y BCRA) un déficit del 15% del PBI, peor al de cualquier cuadro hiperinflacionario anterior, una resaca monetaria (pasivos remunerados del Central) al doble del rodrigazo de 1975, durante el tercer gobierno peronista, una deuda en pesos igual a nueve bases monetarias, reservas internacionales netas negativas en USD 11.500 millones, deuda comercial impaga (las SIRA creadas durante la gestión de Sergio Massa en Economía) por USD 40.000 millones, una brecha cambiaria que llegó a rozar el 200% y una situación social que, en caso de hiperinflación, podía disparar las tasas de pobreza e indigencia a niveles nunca alcanzados en la historia argentina.
Es cierto, el Gobierno evitó la hiperinflación que le había dejado “plantada” el kirchnerismo, que paradójicamente sería el principal beneficiario político de un traspié electoral oficialista. Pero también lo es que no puede considerarse exitosa una gestión que, al cabo de casi dos años, ni con la ayuda de la billetera más grande del planeta logra convencer a los mercados y a buena parte de los argentinos de que luego del domingo la política económica y la política a secas seguirán siendo las mismas.
Tal el desafío oficial, cualquiera sea el resultado.
Corporate Events,South America / Central America
ECONOMIA
¿Se recalienta el dólar?: la City mide el impacto que puede tener la guerra y la suba del petróleo

El precio del petróleo se encuentra en el centro de atención de los mercados, por la guerra en Medio Oriente, y los temores son grandes de que ello se traslade a una mayor inflación mundial y a una salida masiva de los capitales de los países emergentes. En este marco, en Argentina el valor del dólar se recalentó en los últimos días por dicho conflicto, y desde la City opinan qué puede pasar en el corto plazo.
Es que el cierre del estrecho de Ormuz, donde pasa el 20% del comercio marítimo del petróleo mundial, más los ataques cruzados con misiles y drones a refinerías, pozos de extracción y barcos en distintos países de Medio Oriente, generaron que el precio del crudo llegue a superar los u$s100 durante este lunes.
Aunque, con el correr de las horas, y sobre el cierre de la rueda, con noticias más tranquilizadoras, su cotización cayó 5%, hasta los u$s88, tras los anuncios de Donald Trump que la operación militar en Irán está muy avanzada y que la misión está «cerca de ser completada».
En base a ello, si el conflicto sigue sin resolverse por varios días más, el centro de atención en Argentina pasa a ser cómo puede afectar este movimiento ascendente en la cotización del crudo en el índice de precios al consumidor (IPC).
A ello se suma un pasaje que puede darse en los instrumentos de ahorro, al buscar los inversores resguardo en el dólar y salida de activos locales para evitar la volatilidad.
Hecho que generó este lunes que el precio del billete minorista en Banco Nación llegue hasta los $1.440 para la venta, número máximo que no era alcanzado desde, precisamente, un mes atrás. Aunque, sobre el cierre de la rueda, la cotización finalizó en $1.435, la misma cifra que el viernes pasado.
Así, el tipo de cambio avanza en todo marzo alrededor de 1,1%, luego de haber descendido 3% en febrero.
En cuanto a los mercados bursátiles, el principal índice de acciones de empresas líderes argentinas, el Merval ByMA, concluyó con una leve suba de 0,3%, con algunos activos puntuales que registraron alzas de hasta 4,7% en la jornada, como fue el caso de Transportadora de Gas del Norte (TGN).
Algo similar ocurrió con los principales mercados de Wall Street, que durante gran parte de la jornada cotizaban en negativo, pero tras las palabras alentadoras de Trump sobre la pronta finalización de la guerra, finalizaron en positivo, que llegaron a avanzar hasta el 1,1% en toda la rueda, como fue en el caso del Nasdaq.
Este impacto final favorable en Nueva York también repercutió en las acciones argentinas que cotizan en moneda estadounidense, debido a que se registraron incrementos en las cotizaciones de hasta 4,1%, como fue el Grupo Supervielle, seguido por IRSA, con un ascenso de 3,4% en dólares.
Claro que esto es una «foto«, porque desde el final de febrero y el comienzo de la guerra en Medio Oriente, la volatilidad y el minuto a minuto de las noticias sobre el conflicto son los factores que predominan y que cambian el panorama de forma abrupta para los inversores.
Precio del dólar, inflación e impacto en Argentina
En el escenario de tensión mundial por la guerra y el impacto en el valor del petróleo, los analistas comienzan a ver qué puede pasar en Argentina con el precio del dólar, inflación y tasas de interés.
Por lo pronto, el precio de la nafta subió 7% en marzo y el precio del dólar afronta cierta presión desde que comenzó la guerra, ya que avanza 1,1% en el mes.
Incluso, este lunes, el tipo de cambio mantuvo la presión alcista, aunque, al final de la rueda, cerró al mismo precio previo, mostrando que las tensiones internacionales, por ahora, no están desbalanceando al mercado doméstico.
El propio Ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó: «Estamos ante uno de los shocks más grandes y el dólar no se movió».
«El flujo de ingresos locales sigue siendo bueno, sobre todo en el mercado mayorista del dólar, por lo que, por ahora, no se percibe un salto significativo. La volatilidad internacional no se contagia en forma plena al mercado local», resume Gustavo Quintana, analista de PR Cambios, a iProfesional.
En tanto, Fernando Baer, economista de la consultora Quantum, suma: «Evidentemente, hay algunos movimientos que indican cierta mayor demanda de divisas, pero no creo que el proceso escale como para empujar al dólar a niveles de tensión o presión importantes. Los fundamentos, los flujos y la tasa de interés en pesos indican que si existiese, sería algo pasajero».
Al respecto, Sebastián Menescaldi, economista y director asociado de Eco Go, completa: «El peso argentino, dentro de las economías emergentes, es el más vulnerable y por eso se puede esperar que tenga algún reacomodamiento, tal como ocurre en otras economías emergentes. Por suerte, este impacto mundial no nos pega. Se puede decir que impacta de manera neutra, porque si bien se nos cierran los mercados de capitales, se compensa con lo que serían nuestras exportaciones de productos energéticos, que subieron de precio. Además, está por ingresar el dinero de la cosecha gruesa».
Finalmente, Federico Zerba, economista y jefe de Economía Sectorial del Instituto de Economía Sectorial (IES), indica a iProfesional: «A pesar de la incertidumbre global, el mercado cambiario local mantiene una relativa calma gracias a que la suba del precio del petróleo ha fortalecido el saldo comercial de Argentina como exportador neto, incrementando la oferta de divisas y reduciendo la tensión en las tasas de interés, como se observa en la caída de la tasa de caución».
Por ende, completa que, si bien el escenario actual «no presenta presiones directas, se advierte que una prolongación o escalamiento del conflicto internacional podría disparar una aversión al riesgo global, provocando una salida de capitales de mercados emergentes que sí impactaría al alza en el tipo de cambio».
Por el momento, mientras los mercados de capitales no perciban movimientos bruscos, Zerba indica que la estabilidad del dólar dependerá, fundamentalmente, de la dinámica económica local.
Qué dice el dólar futuro
En el mercado de opciones y futuros del Matba-Rofex (A3), este lunes las negociaciones del precio de dólar mayorista para los distintos períodos también se mantuvieron estables pese a la crisis mundial, por lo que para fines de marzo se negoció a $1.439.
Y para fin de año la cotización esperada para el tipo de cambio se ubica en torno a los $1.752.
Respecto al precio del petróleo, si bien en el cierre de la jornada del lunes mostró una baja del 5% y llegó a los u$s88, tras haber tocado los u$s100 a media rueda, el temor es que, de no confirmarse que el final de la guerra está cerca, podría volver a afrontar un alza. Y, por ende, impactar en los precios de la economía mundial.
En Argentina, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero de 2026, que se conocerá el jueves, se ubicaría cerca del 2,7% mensual, según el último relevamiento realizado por el Banco Central entre economistas.
La noticia positiva es que, según el relevamiento de Fundación Libertad y Progreso, en la primera semana de marzo, con los datos plenos de la guerra en Medio Oriente, no se observa impacto en la inflación doméstica.
«El IPC de la primera semana de marzo arrancó con una variación semanal del 1%. De esta manera, la proyección mensual para el tercer mes del año rondaría el 2,6% mensual. De ocurrir esto, sería una buena noticia ya que la inflación se desaceleraría en un mes que es estacionalmente alto. Sería una señal de que los precios están comenzando a ceder nuevamente», indica Iván Cachanosky, economista jefe en la Fundación Libertad y Progreso.-
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ECONOMIA
En medio de la guerra, el Gobierno aseguró que trabaja para eliminar la “vulnerabilidad externa” de la economía

El gobierno de Javier Milei quiere eliminar las causas que llevaron a la Argentina a crisis recurrentes en las últimas décadas. Así lo sostuvo una presentación realizada ante inversores por Vladimir Werning, el vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en la que enumeró una por una las medidas que se están tomando para evitar esos típicos cimbronazos que generan fuertes costos económicos y sociales.
La presentación fue difundida en medio de la gran incertidumbre que provocaron los bombardeos a Irán y la respuesta del país asiático a distintas naciones del Golfo Pérsico, además de Israel.
Los ataques cerraron por ya casi diez días el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% de la comercialización mundial de petróleo. Se trata de una decisión inédita y que mantiene en vilo a los inversores de todo el mundo.
En ese contexto, el informe del Central llegó en paralelo a las declaraciones tanto del presidente Javier Milei como del ministro de Economía, Luis Caputo, intentando llevar tranquilidad sobre el impacto que la situación puede tener en Argentina. Ambos hablaron desde Nueva York, Estados Unidos, donde arribaron para participar del “Argentine Week”, evento que se extenderá hasta el jueves y que busca seducir a inversores para que apuesten por el país.
El presidente hizo alusión a la favorable balanza comercial del país, tanto por el desempeño histórico del sector agrícola como del incremento de las exportaciones de energía. “Estamos parados en el lugar correcto de la historia por primera vez en 80 años. Si no fuera por las cosas que venimos haciendo estaríamos en una situación de desastre”, afirmó Milei desde Estados Unidos.
“Argentina tiene una mejora en los términos de intercambio, porque somos exportadores netos de petróleo y suben todos los granos que exporta Argentina. Esto abre una ventana para aprovechar la acumulación de reservas”, agregó. En tanto, Caputo habló en el mismo sentido, indicando que “el mejor escudo para protegernos de la guerra es el de las cuentas fiscales en orden”.
El informe presentado por el número dos del BCRA va en la misma línea al referirse al programa de estabilización: “Está centrado en la idea de eliminar todas las fuentes de vulnerabilidad externa”, es decir evitar nuevas crisis que sobrevienen por desequilibrios propios.
Entre los puntos citados por Werning, uno de los principales es la eliminación del déficit fiscal. También menciona la política de acumulación de reservas y la flexibilidad cambiaria, facilitando el ajuste de precios relativos.
En esa enumeración, el funcionario agregó el cumplimiento de contratos juntos a la reducción de la deuda (que permiten bajar el riesgo país) y priorizar la inversión extranjera directa, además de fomentar el ahorro del sector privado. “Buscamos retener el ahorro en el país y repatriar el ahorro del exterior”, indicaron desde la entidad conducida por Santiago Bausili.
Uno de los aspectos destacados del reporte elaborado por el Banco Central es que los depósitos en moneda extranjera del sector privado se ubican ahora en niveles récord, ya que superan 38.000 millones de dólares. Analistas privados destacan que en los últimos meses la compra de dólares por parte del sector privado quedó casi en su totalidad en los bancos. Se trata de una importante diferencia con el pasado, cuando ese proceso de dolarización sacaba el dinero del sistema para dejaron en el colchón.
Por otra parte, también se destaca que el Central ya compró más de USD 3.000 millones desde el arranque del año. Se trata de inicio de la fase 4 del programa monetario, que busca no solo fortalecer las arcas del BCRA sino, al mismo tiempo, remonetizar la economía argentina.
ECONOMIA
Cómo quedó el sueldo de los trabajadores metalúrgicos en marzo tras el último acuerdo paritario

Este es el último mes con una mejora. En los próximos días retoman las discusiones con las cámaras empresariales. Prevén una negociación complicada
09/03/2026 – 19:31hs
En el marco del acuerdo paritario entre la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y el sector empresarial conformado por ADIMRA (la que concentra la mayor cantidad de fábricas), la AFAC (autopartistas), la AFARTE (terminales electrónicas de Tierra del Fuego), la CAIAMA (aluminio), la FEDEHOGAR (línea blanca) y la CAMIMA (sector pyme), se conoció cómo quedó el sueldo de marzo para el sector.
Se trata del último incremento, por lo que en los próximos días las partes retomarán las negociaciones para una nueva mejora. Concretamente se fijó el 15 de este mes para un cónclave que fuentes gremiales prevén como de difícil resolución, teniendo en cuenta «el contexto laboral, con cierres de empresas, despidos y suspensiones«.
Cómo quedó el sueldo de los trabajadores metalúrgicos en marzo 2026
La paritaria se desarrolló entre reuniones, medidas de fuerza, acusaciones cruzadas, conciliación obligatoria y un aumento remunerativo acumulado sobre los salarios básicos del 14%, que se aplicó en forma retroactiva a partir de octubre. Además, se estableció un esquema de sumas fijas de $160.000, repartidas en cuotas, desde octubre de 2025 a marzo.
El llamado Ingreso Mínimo Global de Referencia (IMGR) quedó, entonces, en $1.036.390 para marzo, incluyendo todos los conceptos remunerativos y no remunerativos, excepto horas extras. En tanto, para la categoría ingresante (valor hora base de cálculo proporcional para todas las categorías), quedó en $4.313,43.
Más allá de las idas y vueltas de la negociación, el incremento fue homologado por la secretaría de Trabajo a cargo de Julio Cordero. Desde las filas de la UOM adelantaron que «vamos a realizar una evaluación de la marcha de la inflación y la incidencia en el poder adquisitivo de los salarios para establecer cuánto vamos a reclamar, aunque estará directamente ligado al tiempo que se firme la paritaria».
Furlán, electo en la seccional Zárate-Campana
En paralelo a las discusiones salariales y laborales, la UOM enfrenta un proceso electoral donde su secretario general, Abel Furlán, buscará la reelección, votación que se llevará a cabo el 18 de este mes. Como señal a tener muy en cuenta es el contundente triunfo que tuvo Furlán en la seccional Zárate-Campana, que lidera desde hace 18 años.
La lista Violeta y Azul logró 1.809 votos, mientras que la opositora lista Naranja apenas obtuvo 250 sufragios. El dirigente metalúrgico agradeció «a todos los compañeros y compañeras que garantizaron que el proceso electoral se pueda llevar adelante» y añadió que «la legitimidad de nuestro sindicato se construye así: con participación y democracia interna».
Furlán sostuvo que «decidimos construir un sindicato moderno con los jóvenes adentro. Ese camino de modernización no es abstracto; se ve en la obra de nuestra nueva sede y en las transformaciones profundas que estamos realizando en el Sanatorio» y destacó que «con hitos de una gestión que piensa en la dignidad del trabajador».
El 18 de marzo se llevará adelante el Congreso Nacional de la Unión Obrera Metalúrgica de la República Argentina, en el que Furlán se encamina a la reelección como secretario general, mientras que Ángel Derosso va por la oposición.
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